Capítulo 9.

Un nuevo aliado, Parte 2.

Ya era un nuevo día en el castillo de los Lupei, y en este momento estaba Jia Long con los adultos de esa casa en la biblioteca del lugar mientras detrás de la puerta estaban los más jóvenes escuchando, como buenos chicos que quieren estar "informados".

-Entonces, ¿Qué hacías en el bosque ese día?-Pregunto Ion al joven asiático que permanecía tranquilo.

-Escapar de la depravación de mi familia, eso hacía.

-¿Por qué abandonarías a tu familia?-Pregunto ahora Marina con un gesto frio, JIa Long ni siquiera se inmuto.

-Porque yo no estoy muy de acuerdo con los planes de mi madre, que digamos.

-¿Qué planes tiene tu madre?-Era el turno de Vladimir de preguntar.

-Asesinarte.

Todos se quedaron sorprendidos por el modo tan tranquilo y sereno de decir aquello, pero más aún por el plan de Mei Liang, Vladimir no podía creer que esa mujer lo odiara a tal manera que lo quisiera muerto.

-¿Por qué quiere matar a Vladimir?-Pregunto Milena.

Jia Long solo suspiro y empezó a contar el plan de su madre.

-Hizo un trato con los cazadores, si le entregaban la cabeza del señor conde Lupei ella los ayudaría a extinguir a los demás clanes que aún existen, aparte de conseguir para ellos a los "Hijos de la Naturaleza"-Dijo con tono tranquilo mientras soltaba un suspiro cansado.

-Entonces ¿Nos quiere fuera del camino?-Pregunto Henrik.

-En cierto modo sí-Los miro serio y cruzado de brazos-Y no volveré a ese lugar ni aunque me manden por paquetería.

Vladimir solo sonrió al chico que parecía que realmente odiaba estar con su familia, sin darse cuenta ya había hecho un nuevo aliado, solo se levantó de donde estaba y se acercó a Jia Long que ni se inmuto.

-Bienvenido a la familia entonces-Dijo con una sonrisa mientras le extendía una mano.

-¿Qué?-Marina miraba a su prometido con algo de enfado y sorpresa.

-Marina, Jia Long esta de alguna forma unido a Emil, es parte de la familia ahora-La tomo de los hombros sonriendo-Y yo cuido mucho a mi familia.

Marina solo suspiro resignada, debía de hacerse a la idea de que Emil seria la pareja de Jia Long por la eternidad y ella también tendría ese destino desde que acepto sus sentimientos por Vladimir, además de que Filik tendría el mismo destino que ellos al ser pareja de Iván, y ni que decir de Felka al estar con Dimitri. Si sin duda estaban destinados a estar atados a esos locos de por vida, pero no significaba que no le agradara la idea.

-Gracias Señor Vladimir-Tomo la mano de su nuevo "padre" y la beso en señal de respeto.

Un rato después.

Felka estaba en el jardín cortando flores para sus tutoras y sus amigas mientras cantaba una linda canción de cuna que su tía solía cantarle a ella y a sus hermanos para que pudieran dormir cuando tenían un mal sueño o tenían miedo, hasta ese momento no entendía del todo el significado de esta canción, pero siempre funcionaba para calmar sus miedos.

No lo noto pero era vigilada de lejos por una mujer que sonreía de forma burlona.

-Sera fácil ganarme su confianza-Dijo en un susurro aquella mujer sin dejar de sonreír-Se nota que es muy ingenua.

En ese momento salió un joven parecido a la chica solo que sus ojos eran de un azul tan claro que parecían el mismo cielo, Hela se le quedo mirando un momento, ese chico tenía una bufanda roja al cuello como tratando de ocultar algo, en ese momento el corazón de la nórdica empezó a palpitar con más fuerza de solo ver a ese chico.

-Felka hora de comer-Le llamo tranquilo acercándose a su hermana menor.

-Mira hermano, según lo que me dijeron nuestros tíos de nuestra madre sus flores favoritas eran los lirios blancos-Dijo mostrando las flores que eran las misma que eran las favoritas de su difunta madre.

-Sí, las mismas flores que nos gustan a Feliks y a ti-Le dijo con una leve sonrisa despeinando su cabello.

-Filik no hagas eso-Se quejó la chica un poco molesta.

-Así que ese es Filik-Susurro Hela sin despegar la mirada de el-Nada mal-Dijo relamiéndose los labios.

Y regreso por donde llego a informar lo que vio y que al parecer ya había encontrado a quien sería su pareja o por lo menos su juguete por mientras Thorsson le hiciera caso le daría celos con ese chico.

Mientras en el castillo de los Eternos.

Shizuma estaba tranquila cuando en ese momento llego su hermano entrando sin permiso casi tirando la puerta y gritando molesto, al parecer Ann Marie lo había mandado al diablo otra vez.

-¿Cuántas veces debo decirte que no entres sin mi permiso a mi cuarto?-Le recrimino la joven despegando la vista del libro que leía.

-Cállate no estoy de humor para tus reclamos.

La chica solo suspiro fastidiada.

-Y yo no estoy de humor para tus tonterías-Dejo a un lado su libro y se sentó derecha-Así que empieza de una buena vez.

Cheng siempre iba con ella desde que encontró a Ann Marie y supo que era su destinada, pero la muchacha ni daba indicios de corresponder sus sentimientos.

-Bueno ¿Ya intentaste llamar su atención?

-Sí, de una y mil veces.

-¿Darle un regalo?

-Me los regreso todos con Pierre-Dijo fastidiado.

-¿Intentaste acercarte a ella, para conocerla mejor y no solo para "otras cosas"?

-Si-Se quedó un momento pensando-No.

-Eso es lo que te está fallando Cheng, si quieres conquistarla tienes que hacerla ver que no solo la quieres para tener un adorno o saciar tus bajas pasiones-Le dijo en tono serio-Ella no es como las otras subordinadas que solo les hablas bonito y caen a tus pies, ella es más segura de sí misma y no se deja someter por nadie.

-Entonces, ¿Si quiero que me ame tengo que tratarla mejor?-Pregunto curioso.

-Exacto, a las mujeres no solo nos gusta lo que nos pueden "dar" si no como nos hagan sentir.

-Creo que ya sé que hacer-Se levantó con nuevos ánimos decidido a conseguir el afecto de la monegasca-Nunca creí decir esto, pero gracias hermana.

Shizuma solo sonrió un poco y solo asintió, la verdad nunca creyó ayudar a su hermano mayor en una de sus muchas conquistas, pero supo que esta era diferente al ver que pasaba de las demás solo para llamar la atención de Ann Marie.

-Cheng-Lo llamo antes de que se fuera-Solo no lo eches a perder hermano.

-No lo hare-Le garantizo y se fue.

La joven solo sonrió un poco más y se acercó a cerrar la puerta asegurándose de que no había nadie cerca, luego fue al armario y de ahí salió Ernesto a medio vestir.

-No entiendo ¿Por qué no nos vemos en otro lugar?-Cuestiono el español un poco molesto.

-Cállate y vete antes de que alguien más llegue-Le regaño ayudándolo a vestirse y a salir por la ventana.

-Bueno pero a la próxima nos vemos en otro lugar.

-Eso es un hecho-Y le dio un beso leve-Ve con cuidado.

-Así lo hare.

Y desde su ventana Shizuma lo vio irse por un camino que ella le había indicado para que se fuera rápido, suspirando cerro la ventana mientras una suave sonrisa se formaba en su rostro, al fin encontró a su destinado y ahora se sentía más viva que nunca.

-Espero que nadie arruine mi vida como lo hicieron con Viktor-Se dijo a sí misma.

En el castillo Lupei.

Marina aun no superaba que su hermano fuera pareja de un joven como Jia Long, ya que a opinión de la noruega Emil se merecía algo mejor que un chico hijo de una loca que quería asesinar a su novio, pero se notaba que Emil estaba bien con el asiático y con que el este bien era más que suficiente para ella.

En ese momento todos estaban sentados a la mesa, ya que al parecer Vladimir haría un anuncio o algo parecido ya que llamo la atención de todos los presentes que estaban sentados a su mesa.

-Bueno mis queridos amigos-Empezó a hablar-Quiero hacer dos anuncios, uno quiero dar la bienvenida al clan Lupei a Jia Long-Todos aplaudieron ante la noticia-Y dos quiero decir que nos tendremos que ir lo antes posible de este lugar hacia Hungría.

Todos se quedaron sorprendidos, los que vivieron en ese castillo toda su vida nunca creyeron tener que dejar su hogar y los que empezaron a vivir en el nunca creyeron tener que ir a Hungría.

-¿Por qué?-Quiso saber Irina con los brazos cruzados.

-Eso es fácil de decir-Suspiro dando un suspiro-Porque muy pronto nos van a alcázar, estoy muy seguro de eso.

-¿Cómo puedes estar tan seguro?-Pregunto ahora Dimitri.

-Cuando estas bajo amenaza de muerte debes estar alerta y más cuando se trata de tu clan-Dijo Vladimir sonando serio.

Felka sentía que esto se estaba poniendo muy tenso por lo que decidió hacer la pregunta que nadie más había hecho.

-¿A quién vamos a ver en Hungría?-Pregunto curiosa.

-Buena pregunta Felka-Dijo el rumano con una sonrisa, que se borró en un instante-Se llama Elizabetha Hedervary, una cazadora desertora al igual que Gilbert y Gilen conocen muy bien, y nos va a recibir en su casa.

Todos decidieron que era lo mejor para seguridad de los jóvenes y más por el más pequeño de todos. Ya todo arreglado todos fueron a preparar lo que se llevarían a sus cuartos, Felka iba muy distraída mientras que pensaba en todo lo que estaba pasando, cuando llego a su habitación se encerró en ella sin quitar ese semblante pensativo de su rostro.

Cuando estaba arreglando sus cosas para el viaje que según Vladimir seria en algunas semanas más adelante, pero mientras ella y sus hermanos querían estar listos para cuando fuera el momento de viajar, fue al espejo en el vio la cicatriz que tenía en el cuello por la mordida de Dimitri. En ese momento, tocaron a su puerta y volvió a poner la bufanda blanca que Tylo le brindo para cubrir la horrible marca en su cuello y fue a abrir, grande fue su sorpresa al ver a quien le hizo aquella cicatriz en la puerta.

-Dimitri, ¿Qué haces aquí?-Pregunto curiosa de verla en su puerta.

-¿Puedo hablar contigo?

-Claro, pasa-Se hizo a un lado para que pudiera entrar-¿De qué quieres hablar?

Dimitri la miro un momento antes de notar la bufanda y se acercó a ella para quitar la prenda de su cuello, Felka no hizo nada para impedirlo ella sabía que quería ver la herida de su cuello, por lo que dejo que la quitara, cuando su cuello quedo expuesto de esa prenda Dimitri acaricio la cicatriz.

-De esto te quería hablar-Dijo en un tono de arrepentimiento-De verdad lo siento.

Felka le acaricio la mejilla con una leve sonrisa.

-No te disculpes, no eras tú, era la luna de esa noche-Lo abrazo fuertemente-No te culpo.

Dimitri solo correspondió al gesto de afecto de la chica y la aferro a su cuerpo como temiendo perderla.

-Nunca te separes de mi-Le susurro con suavidad a la polaca, que solo se aferró más a él.

-Nunca lo hare, siempre estaré contigo.

Después de un momento, los dos se separaron un momento y se miraron un rato mientras que sonreían un poco, luego paso, se besaron de manera tranquila, en ese momento el corazón de Dimitri y de Felka palpitaba a gran velocidad, ambos estaban sonrojados y se separaron mirándose con una leve sonrisa.

-Te amo-Le confeso el joven búlgaro un poco más ruborizado.

-Yo también te amo-Le sonrió la joven polaca también un poco ruborizada.

En el Clan Cazador.

-¿Se puede saber dónde diablos estabas?-Pregunto molesta Diana-El jefe te está buscando.

-Estaba por ahí-Dijo como si nada-Tengo una vida fuera de este lugar-Se quejó cruzado de brazos.

-Como sea, Remo te busca-Y se fue de ahí sin decir más.

Y sin más Ernesto empezó a caminar hasta el despacho del italiano, cuando llego se encontró con Selma y con Luciano ambos esperándolo cruzado de brazos.

-El abuelo tiene un encargo para nosotros-Dijo Luciano a la pregunta que se estaba formando en la cabeza del español.

En ese momento apareció el nombrado y se puso frente a ambos con un gesto serio y algo molesto.

-Bien ahora que Ernesto nos hizo el milagro de aparecer procederé a decir el trabajo que harán-Les dijo-Tienen que encontrar al hijo de nuestra aliada en esta nueva guerra que está a punto de llevarse a cabo.

-¿Cómo por qué?-Pregunto Selma cruzada de brazos y sin mucho interés.

-Porque sin ella no nos podremos quitar de encima a Vladimir Lupei, por eso-Les dijo con frialdad-Y confió en ustedes para este trabajo, captúrenlo con vida y tienen permitido hacer lo que este en sus manos para poder cumplir con su misión.

Los tres solo asintieron y se fueron a hacer lo mandado por su superior. Una vez que salieron los tres se pusieron manos a la obra para poder encontrar al mocoso que se escapó de su casa sin decir nada.

-Bueno hora de trabajar-Dijo Luciano en tono divertido.

-Sí, entre más rápido mejor-Comento Ernesto en tono cansado.

-Chicos mucha habla y poca acción, vamos-Les apuro la alemana.

Y juntos fueron a buscar a Jia Long por todas partes para poder entregarlo a su familia o quien sabe que querrá hacer Remo cuando lo tenga en su poder.

En el castillo de los Lupei.

Ahora estaban los jóvenes de la casa estaban haciendo una reunión en el cuarto de Andi mientras los adultos estaban en la planta baja hablando "Cosas de Adultos".

-No sé ustedes, pero yo noto al señor Vladimir muy nervioso-Dijo Jia Long en modo pensativo.

-Obvio que lo está, tu madre quiere matar-Le recrimino Irina mirando un poco feo al asiático.

-Déjalo no es su culpa-Lo defendió Emil con cara de pocos amigos.

-Chicos discutir no nos lleva a nada-Hablo Feliks cruzado con un tono de seriedad que sorprendió a todos, hasta a sus hermanos-¿Qué?

-Nunca te había visto tan serio en mi vida-Dijo la menor de los trillizos sin quitar su cara de asombro.

-Hay o sea como que puedo tomar las cosas en serio cuando es realmente importante-Dijo cruzado de brazos haciéndose el indignado.

-Bueno chicos hay que pensar en qué hacer para que nuestro padre no sea lastimado-Dijo ahora Andrei el más pequeño de todos en el grupo.

Todos estuvieron hablando un largo tiempo hasta que decidieron irse a descansar o por lo menos los que lo necesitaran ya que algunos como Irina, Iván y Andrei no lo necesitaban pero las parejas de los mayores sí que lo necesitaban, por lo que despidiéndose de ellos se fueron a sus cuartos a descansar.

En el cuarto de Feliks.

Estaba el polaco alistándose para dormir poniéndose su pijama que era un pantalón y una camisa holgada, junto con una cola de caballo cuando ya estaba por meterse a su cama y apagar la luz alguien toco a su puerta por lo que fue a ver quién era y se sorprendió al ver a Andi con un camisón blanco y una almohada en las manos.

-¿Puede dormir contigo?-Le pregunto nerviosa antes de que Feliks pudiera decir algo más.

-Ahm, claro-Se hizo a un lado para que pudiera entrar.

Una vez dentro ambos se metieron a la cama y Feliks apago la luz acostándose dando la espalda a su compañera, estaba nervioso en su vida había tenía tan cerca a una chica o siquiera dormido con una a lado, lo más cercano a eso habían sido su hermana, cuando esta tenía miedo de dormir sola cuando eran pequeños o su tía cuando era el que él tenía miedo en las noches de lluvia.

-"Bueno calma Feliks, solo van a dormir, no es como si fueran a hacer otra cosa"-Pensó tratando de clamarse de los nervios y trato de dormir.

Pero en ese momento Andiroba lo abrazo dormida y empezó a temblar un poco de los nervios.

-"Dios mío, ayúdame a sobre llevar esto"-Rogo en sus pensamientos sonrojándose un poco.

Pero se volteo y miro el rostro serena de la chica y solo sonrió acariciando una de las mejillas de la joven a su lado, tiempo después la abrazo también, pudo notar como Andi se relajaba y se aferraba más a él, como si no quisiera dejarlo ir, y haciendo lo mismo Feliks pudo quedarse dormido al fin.