UGH creo que este capitulo esta aun más corto u.u Muchas gracias por su hermoso apoyo en este fic! Si no respondo alguno de sus comentario por favor diganme que a veces se me pasan algunos uwu

Antes de comenzar quisiera dar una lista de canciones que vienen con el fic. Me lo han preguntado y pensé que no sería malo. Pero la verdad es que son muuuchas.

Bueno, la principal, que fue con la que se me ocurrió toda la historia e hice el primer capitulo es Serenity -Resident Evil 4 Despues practicamente el albúm completo de Tool, 10.000 days . Soundtrack de Alicia Madness Returns. Amour, de Rammstein. Escribí gran parte de este capitulo con la cancion The Noose - A perfect circle. Y obviamente Surfacing - Slipknot. ya que salió en un capitulo :3 Y no recuerdo que parte escribi con el album Sempiternal - BMTH.

Si no te gusta el metal ni esas cosas entonces no las escuches y leelo como quieras! ;3 la verdad es que da lo mismo jeje Pero para los que les gusta ese tipo de música, disfruten porque son muy buenas bandas! (De hecho mis favoritas R+, Tool, Slipknot, bmth)

Ya dejo de hablar mierdas y pongo el capitulo.


Me costaba mantener los ojos abiertos mientras mi putisimo amigo me llevaba hasta lo que parecía ser su habitación. Era un desastre, olia a tabaco y todas las cosas estaban esparcidas en el suelo y arriba de la cama. Me costaba enfocar algunas cosas por culpa del cansacio pero aún podía divisar muy bien el rostro de Karkat. Es una de las pocas veces en las que no lo he visto enojado ni con el ceño fruncido, estaba preocupado. De hecho podía ver como a veces su expresión era de pena.

—Siéntate ahí— Me dijo tranquilamente mientras se quedaba ahí viendo mientras yo llegaba hasta el costado de la cama. Antes de que pudiera tocarla, él se apresuró a sacar toda la ropa y basura que había arriba. Despues, por fin pude sentarme y descansar un momento.

Quería agradecerle toda esta putisimamente amigable hospitalidad a mi amigo, pero no tenia ganas de abrir la boca, no tenía fuerzas para decir ni una sola palabra. Quería recostarme por mil años y no despertar. Quería estar recostado con alguien y que esa persona no me dejara jamas.

No quiero estar solo.

Karkat salió de la habitación, diciendo que iba a lavar mi ropa. Yo me quede ahí sentado, mirando todo a mi alrededor. Su cuarto era justo como me lo imaginaba. Comencé a secarme el cuerpo con desgano, pasando la toalla por mi pecho, espalda y brazos, sacando hasta la última gota. Luego me seque el cabello, simplemente sacudiéndolo con fuerza y tirando la toalla al suelo. Subí mis pies a la cama y recosté mi cabeza en la almohada, cerrando mis pesados parpados y dejando que mi mente divagara.

Recuerdo esa vez que le dije a mi putisimo amigo que no lo dejaría quitarse la vida. Eso fue muy caprichoso de mi parte, ahora que lo pienso mas detenidamente, y algo hipócrita. ¿Qué acababa de hacer yo ahora? No recuerdo nada. No recuerdo las pastillas, no recuerdo inhalar algo, no recuerdo quedarme dormido.

¿Qué recuerdo? Karkat es lo único que recuerdo, su rostro asustado cuando me despertó dándome una cachetada, se veía desesperado y era mi puta culpa. Recuerdo su expresión mientras lavaba mi cuerpo, mientras me tiraba el chorro de agua en los ojos, cuando se acercaba a mi desesperado con una toalla. También recuerdo su expresión el día en que lo conocí, sin esperanza y roto por dentro, esperando un milagro del cielo que le permitiera no quitarse la vida ese día, porque la verdad es que no lo deseaba, es solo que no tenía ninguna otra opción más que irse de este mundo.

Se lo que se siente, y por eso quise ayudarlo. Aunque hasta ahora mi jodido plan no ha dado ningún puto fruto. El sigue gritándome y echándome de su casa mientras yo sigo intentando como un idiota, quizás ya sea tiempo de olvidarme de todo esto.

Pero hay una cosa que no deseo olvidar, y eso es su piel. Sus mejillas suaves, ardiendo de vergüenza y comodidad, sus labios, resecos y maltratados, deseando posar los mios en los suyos y así reconfortarlo de todo su dolor, mientras el me salvara de toda mi soledad. Solo el tacto con su piel hacía que me calmara, que mi ira acumulada con los años no saliera de forma explosiva, destruyendo todo a mi alrededor, incluyendo mi propia vida. Era ese tipo de calma la que necesitaba. Yo nunca desee felicidad, ese era un milagro que no estaba hecho para algunas personas, yo solo añoraba la calma.

Antes de que pudiera continuar con mis pensamientos, Karkat entra en la habitación una vez más, fijando su mirada directamente en mí. Se acerca lentamente, logrando algo parecido al suspenso ya que no podía leer sus intenciones. Se sentó junto a mi, mirándome hacia abajo.

—¿Qué te parece si hacemos un trato? — Dijo, y yo lo mire confuso.

No puedo creer que yo iba en serio con esta estupidez, probablemente me arrepentiría en una semana, pero a esta altura ya no tenía nada que perder en contra de este idiota.

—El otro día me dijiste que no dejarías que yo atentara contra mi vida otra vez, ¿verdad? —

—Uh, huh. — Respondió sin entender a donde iba todo esto.

—Entonces haremos un trato. — Respiré hondo para comenzar con mi explicación. —Hoy hiciste una de las estupideces más idiotas de la vida, y eso es casi perder tu jodida vida por culpa de las drogas. ¿No es así?

—Joder, sí que fue estúpido. — Dijo riendo levemente.

—Yo prometo no quitarme mi jodida e insignificante vida, si a cambio tu dejas de atentar contra tu vida con las jodidas drogas. — Dije finalmente, volviendo a mirar fijamente a Gamzee para ver su reacción al trato.

Al principio abrió sus ojos, claramente sorprendido por la petición, pero luego se relajó, pestañó unas pocas veces y me miró.

—¡Claro, hermano! Suena putisimamente bien para mi. Si de esa forma te mantienes vivito. —

—Esto también es por ti, imbécil. La cosa es…—Ugh, esta era la parte más vergonzosa, donde se veía lo necesitado que estaba. — Tenemos que… verificar si estamos bien… ¿Entiendes?

Veo como esboza una gran sonrisa, complacido y quizás hasta algo burlón, algo que hizo que me avergonzara y enfureciera a la vez.

—¡Es solo para saber si estas cumpliendo con tu parte del trato! — Me apresure en exclamar avergonzado.

—Esta bien, hermano, entiendo. —Dio una última mirada y volvió a reposar su cabeza en la almohada, cerrando los ojos y quedándose dormido con una sonrisa en el rostro.

¿Qué estará pensando en estos momentos?

Ya no estaré solo

Deje que Gamzee durmiera unas horas mientras yo arreglaba su ropa y jugaba en la consola para matar el tiempo, pero ya eran las 11 de la mañana y mi padre llegaría en dos horas. Ya era tiempo de hablar de algunas cosas con Gamzee, necesitaba saber si tenía a donde llegar, no podía dejarlo tirado ahora que pasó todo esto. Voy a mi habitación y me acerco a la cama donde Gamzee continuaba durmiendo. Poso mi mano en su hombro y comienzo a moverlo.

—Gamzee, despierta. — Le susurre un poco más cerca de su rostro. Ahora que me fijo bien, hoy no estaba con su maquillaje puesto y podía ver su rostro desnudo. Continué moviéndolo mientras me concentraba simplemente en cada una de sus facciones, que eran muy distintas a las mias, a mi siempre me decían que parecía más joven por las facciones de niño que tengo, algo que me enfurece bastante, pero el tiene un rostro más maduro. Gamzee abrió sus ojos re repente, sorprendiéndome y logrando que retrocediera. —Aquí tengo tu ropa. — Dije tranquilamente mientras dejaba la ropa a un costado de la cama. Camine hasta la puerta para poder dejar que se vistiera en paz y con privacidad, pero su llamado me detiene.

—¿Podrías quedarte aquí, hermano? —Dijo mientras se sentaba en la cama y miraba hacia mi dirección.

—¡¿Qué?! —Exclame sorprendido, quizás más fuerte de lo que debía porque hasta Gamzee se sorprendió. ¿Por qué siempre debo hacer estas cosas vergonzosas? — ¿Pa-para que quieres que me quede? —

—No sé, bro, solo quédate. — Dijo sonriendo. Se levantó y tomo las ropas para empezar a vestirse.

—Está bien, joder. — Dije refunfuñando mientras cerraba la puerta y me quedaba mirándola fijamente.

Escuchaba los ruidos de la ropa mientras Gamzee se vestía y, obviamente como mi mente me odia, comencé a imaginarme todo tipo de cosas. Empiezo a sonrojarme mientras mi mente divagaba más y más, pensando en su torso húmedo y brillante, sus manos recorriendo mi cuerpo, mojándome con sus roces y logrando que mi mente se derritiera con solo pensarlo. Cerré mis ojos en un intento para que todos estos horribles pensamientos se fueran, y no sentí cuando Gamzee me había hablado.

—¿Estas bien, bro? —Me repitió. Me di media vuelta para responderle.

—¡Si, estoy bien! — Si ya estaba sonrojado por mis indebidos pensamientos, ahora debía parecer tomate. Cuando me di vuelta para gritarle a Gamzee, el aún no se vestía hacia arriba. Tenía el torso descubierto, simplemente echándole fuego a mis jodidas ilusiones mentales. Gamzee debió notar mi reacción, porque sonrió ampliamente y entrecerró sus ojos, dándole una expresión picara.

—¡Vete a la mierda! —Grite enfurecido y colorado antes de salir de la pieza dando un portazo. Caminé rápidamente hasta el comedor y ahí me dedique a buscar algo para comer. Escuche las carcajadas de Gamzee en la pieza, lo que provocó que me enojara aun más.

¡Como lo odio! ¡Estúpido, imbécil, drogadicto descerebrado!

Golpee mi cabeza en el mesón de la cocina, con la misma caja de cereal que hace unos días, maldiciendo mi mente juguetona. Estas imágenes ya no se iban a ir tan fácilmente y me aterrorizarían es mis sueños.

Escuche abrir la puerta de mi habitación y supuse que era Gamzee, así que trate arduamente de recuperar la compostura. Vertí algo de leche en un posillo limpio que encontré en el lava platos y puse cereales encima, dejándolo en el mesón. Después hice lo mismo pero en un tazón, y me fui a buscar unas cucharas.

—Ahí te deje algo para comer. Si no te gustan los cereales te puedes ir a la mierda. — Ya tenía las cucharas en la mano y me volví para ver a Gamzee, ya estaba sentado en una de las sillas y había tomado el posillo con leche y cereales. Le di la cuchara y comenzó a comer animadamente.

—Esta putamente rico, hermano. — Me dijo con la boca llena de comida, obligándome a adivinar que es lo que decía.

Yo comencé a comer de mi tazón con desgano ya que odiaba los cereales. Detuve mi acción por unos segundos para hacer una pregunta.

—¿Tienes casa? —

Gamzee asintió con la cabeza. Yo me alivié al oír la respuesta, ya tenía algo menos de lo que preocuparme.

—¿Y porque dormías allá arriba? —

El pelinegro se demoró en dar la respuesta, ya que esperó a tragar lo que tenía en la boca para luego hablar.

—Mi padre está en la casa—

—…¿Y? —

—Él es algo especial, cuando llega a la casa no le gusta que lo molesten. Es putisimamente molesto, ¿sabes? Cuando llega debo irme o si no se enoja. —Continuó comiendo luego de responder.

—¿Cuándo se va? —

—Mañana—

—¿Dónde dormirás hoy? —

Gamzee responde levantando sus hombros mientras continuaba comiendo.

—¡Ugh! ¿Cómo que no sabes? ¿No te preocupa no tener donde dormir? —

—Dormiré en la azotea, no te preocupes, hermano. — Respondió sonriendo.

Y en ese momento cruzó por mi mente otra de las cosas de las que me arrepentiría de por vida. Tragué lo que tenía en la boca, nervioso y luego dejé la cuchara en el mesón, listo para hablar.

—Si quieres… te puedes quedar…acá. —Dije con dificultad. Gamzee me miró sorprendido, levantando ambas cejas. —¡Solo si quieres! ¡No tienes por qué hacerlo! De hecho, me retracto, no puedes entrar en mi casa.

Su reacción hizo que entrara en pánico, me levante con mi tazón y lo fui a dejar al lava platos.

—¡Oh, no, no! ¡Genial, hermano! Es un puto milagro tenerte como amigo. — Exclamo emocionado mientras se levantaba y me seguía mientras yo continuaba refunfuñando. Me sujetó de hombro para que lo mirara y me dijo con una sonrisa en su rostro:

—Gracias. —

¡Mierda! Mi corazón dio un vuelco en ese momento y me sentí insufriblemente débil, ante sus sonrisas y tactos. Me di media vuelta para que no viera lo sonrojado que estaba.

—Esta bien… ¡Solo esta vez! —Exclame al final, rendido ante el drogadicto que acababa de convertirse oficialmente en mi amigo. —Pero… no creo que mi papá deje que te quedes acá si no puede hablar con tu padre…— Dije reflexionando un poco.

—Oh, mierda… Bueno, mi padre no es muy amigable que digamos. —

—Ugh….um. Puedes quedarte en mi cuarto, él nunca entra ahí sin mi permiso. Si por casualidad fuera a verme a mi pieza, siempre toca la puerta y te puedes esconder debajo de la cama.

Gamzee nuevamente se sorprendió ante lo amigable que yo estaba siendo, volví a avergonzarme.

—¡Solo si quieres, idiota! ¡Estoy tratando de ayudarte y tú te burlas de mí!

—No me estoy burlando, hermano. —Su sonrisa crecía mientras hablaba. — Es solo que estoy feliz.


Lo que me gusta de este capitulo es que se puede ver más los sentimientos de Gamzee uwu My KOKORO.

Respuesta comentarios anónimos:

Minamiren: Ugh, thank u so much! U took the time to read it even if it was in spanish uwu what a cutie! Thank u so much for ur beautiful review! Have a nice day :3

Victorick: Si lo continuaré! Jejeje :3 no se pueden librar de mis fics tan facilmente heheh Muchas gracias por tu comentario! que tengas un muuuy buen día.

Reila: OMG gracias por seguir mis fics! Significa mucho para mi tu hermoso comentario, al igual que el de todos. Y que bueno que te gustara owo Muchas gracias nuevamente y que tengas un gran día!

Eso es todo por ahora, aun estoy de vacaciones así que uuhhhh no se cuando ponde el proximo capitulo :3 espero no tardar mucho.

Que tengan uN ESPECTACULAR DÍA, RECUERDEN QUE TODOS SON HERMOSOS Y MERECEN MUCHO AMOR, nunca dejen que les digan lo contrario, son hermosos y deberían saberlo.