¡Hola! Aquí esta la segunda parte de esta historia de Halloween y las brujas gemelas :3 Primero que nada quería agradecer sus reviews, lo siento no me dio tiempo de responderlos por el trabajo :'v
¡Espero que les guste!
Declaimer:
Nota: Miraculous Ladybug no me pertenece al igual que sus personajes.
Part Two
"Secretos"
—Creo que si son brujas.
De repente Adrien comenzó ahogarse con el trozo de pan que había estado masticando justo en el instante de que Felix soltó el comentario.
—¿Qué dijiste?—susurro con voz ahogada bastante incrédulo viendo como su compañero recién tenía unos pocos segundos de haber estacionado el auto enfrente de la universidad.
Felix estrecho la mirada al mismo tiempo que fruncía los labios sin siquiera mirar al joven a su lado.
—Mira eso.
Adrien observo el lugar donde el otro rubio le indico. Se sorprendió ver que las gemelas estaban entrando justo ese instante al resintió (Ya que era muy temprano). Una de ellas tenia en sus manos un baso plástico con alguna bebida mientras que la otra tenia una dona.
Se las veía muy distraídas, justo como hace dos días.
—¿Y que pasa?—pregunto confuso. No veía nada fuera de lo usual mas que a una Marinette muy hermosa con un conjunto de camiseta sin mangas de botones, junto con una falda lisa azul marino por las rodillas y unas zapatillas del mismo color de tacón bajo.
Rayos, se veía endemoniadamente linda.
—A Bridgette se le había caído el vaso al suelo—explico él sin apartar la vista de ambas que ya casi habían desaparecido de su campo de visión.
Adrien volvió la cabeza hacia él, parpadeando tratando de comprender lo que quería decirle.
—¿Y tu punto es…?—dijo arqueando una ceja junto con un leve movimiento de su mano para darle énfasis a sus palabras.
Esta vez los ojos gélidos de Felix se posaron en él, demostrando así la intriga y la confusión.
—El contenido se había desparramado por completo en el suelo, y vi literalmente como el jugo volvió al interior del vaso cuando creía que nadie la estaba viendo cuando se agacho a recogerlo—dijo seriamente.
El de ojos esmeraldas volvió a parpadear abriendo y cerrando la boca en el proceso.
Pensando seriamente si Felix no se había vuelto loco.
—Mencionas algo sobre la locura, Adrien, y te juro que Gabriel tendrá que traerte el mismo a la universidad—dijo entornando peligrosamente los ojos.
Con un chasquido el joven modelo cerro la boca intimidado por sus palabras y olvidándose por un momento del sandwich que había estaba comiendo momentos antes. Debatiéndose internamente que pensar al respecto.
Felix seguía repitiéndose así mismo que la suposición que tenia Adrien sobre si mismo era la correcta.
Debía estar perdiendo la cabeza.
Pero estaba demasiado seguro de lo que vio.
Al principio solo se había fijado en ella, buscando esas características sobre su personalidad tan fuera de lugar como la vez pasada. Y ciertamente el cansancio aun podía notarse en sus facciones, pero también se había fijado involuntariamente en lo bonita que estaba. Su atuendo era unos pantalones de mezclilla que se ajustaba hasta su estrecha cintura, con una camisa manga tres cuartos de un pálido azul y unas zapatillas oscuras.
Hasta que ella siendo tan torpe como era, se tropezó con sus propios pies y su bebida fue a parar al suelo. Lo curioso es que ella no se inmuto ni hizo ninguna mueca de reproche, simplemente se fijo ambos lado tomando la ventaja que aun era temprano y no llegaban demasiados estudiantes (Los vidrios de su auto eran oscuros así que no se percato de su presencia) se había puesto de cuclillas y con un moviendo de barrido de su mano, el vaso tembló levemente antes de saltar a su mano junto con todo el liquido, la tapa y el pitillo, antes de incorporarse y sonreírle a su hermana y seguir su camino como si nada hubiera pasado.
Por un instante se había dicho que era un truco muy bien elaborado.
¿Pero con que fin?
Para él no tenia ningún tipo de lógica.
Además que todo se dio demasiado rápido, y fue demasiado realista.
Mierda, realmente se estaba volviendo loco…
Mientras ambos se bajan del auto aun con Adrien meditando sus palabras y mirándolo con precaución, se pregunto…
¿Por qué se fijaba tanto en ella?
Si se suponía que era su acosadora numero uno desde el instituto. Tuvo un tiempo de paz cuando se graduó y el grupo de ella aun seguía en la secundaria. Hasta que desde hacia casi un año había bajado la intensidad, y acercándose con algo de timidez esforzándose mucho para entablar una mera amistad con él.
Y en contra a todo lo que pensaba de ella, se había percatado que era sumamente agradable. No había tema que Bridgette no pudiera seguir, era muy inteligente para ser una chica bastante torpe.
Algo que lo había sorprendido genuinamente.
Ahora se decía así mismo que él solamente se preocupaba porque ella era como una especie de amiga, la primera que se había esforzado en hacerlo sin ser repelida por su frió carácter.
Aunque siendo sinceros aun le costaba creer que eso halla pasado finalmente.
Con un lento suspiro cerro los ojos mientras se pellizcaba el puente de su nariz aun con lo sucedido demasiado fresco en sus pensamientos.
¿De verdad había presenciado en primera fila la magia o era una elaborada broma de las hermanas?
Bufo para sus adentros, claro, brujas.
Simplemente ridículo.
Pero con forme el día avanzaba, se dio cuenta que por mas que lo intentara no podía quitarse eso de la cabeza. Las clases no llamaban realmente su atención, y eso lo irritaba de sobre manera. Simplemente no podía creer que algo tan estúpido lo hiciera dudar, y para rematar Adrien tenía claramente sus dudas de lo que vio.
Aunque para ser realista él también las hubiera tenido en caso contrario.
Justo a la hora de almorzar llego temprano al comedor. Por suerte Adrien ya estaba en el lugar apartando la mesa, y para su total agrado las hermanas estaban junto a él y no habían indicios que llegaran los demás aun.
Simplemente perfecto.
—Buenas tardes—murmuro tomando asiento junto al rubio de ojos esmeraldas.
Bridgette se puso automáticamente derecha en su silla con una sonrisa demasiado ancha.
—B-Buenas tardes, Felix.
Él intento no arquear una ceja mientras veía de reojo a Adrien, este simplemente hizo un movimiento casi imperceptible de cabeza, lo cual le indico que no pudo sacarle información a las gemelas, eso hizo que frunciera los labios frustrado.
—¿No comerán?—pregunto Adrian con curiosidad.
Marinette sonrió con amabilidad mientras negaba suavemente.
—Entramos a la siguiente clase un poco mas tarde hoy, así que esperaremos a los demás.
—Uh, me alegra oír eso—comenzó a decir Felix en seguida sacando algo de su bolsillo—Porque quería devolverles esto que se le extravió el otro día.
Ellas empalidecieron al ver como el rubio deslizaba sobre la mesa aquel sobre blanco con un movimiento casual y despreocupado.
Ambas tragaron hondo mientras se lanzaron una mirada bastante nerviosa y preocupada. Bridgette procuro que no le temblara la mano cuando tomo el sobre bajo aquella mirada helada que traspasaba su alma.
Oh por todas las brujas, magos y hechizos… ¡Lo sabe!
Chillo en su mente sin despegar los ojos entornados de Felix que la mirada con sospecha.
Ella podía sentir claramente su mal humor.
—G-Gracias, no sabíamos donde lo habíamos perdido—hablo rápidamente Marinette esquivando los ojos primaverales de Adrien. La curiosidad del joven casi podía golpearla al igual que la intensidad con que la observaba.
¡Adrien sabe que somos brujas!
Trago hondo por segunda vez sitiándose fría, dejando su malestar corporal en segundo plano por un instante.
Pero casi inmediatamente se obligo a si misma a calmarse y no entrar en pánico, solo sonreír como si nada hubiera pasado.
Quizás no se fijaron en el contenido de aquel sobre respetando su privacidad, y seguramente no se lo tomarían en serio en tal caso que le hubieran echado una ojeada…
¿O si?
—Hola, chicos. Perdonen se nos hizo tarde.
La sorpresiva voz casi las hizo saltar en su asiento.
Pero segundos después respiraron aliviadas al reconocer a Alya que venia junto con Nino.
—Nena, te dije que no discutieras mas con los maestros—murmuro el moreno frotándose el cuello con un suspiro.
Alya lo observo con sus ojos estrechados y con una de sus manos en las caderas.
—Lo siento, bebe. Pero no puedo permitirme pisotear por nadie ni siquiera por un profesor—dijo algo molesta tomando asiento junto a Marinette.
Esta ultima casi podía sentir el alivio de su hermana, ya que la participación de sus otros dos amigos causaban que el ambiente se liberase un poco, aunque aun podían sentir la pesada mirada de ambos rubio en ellas, como tratándolas de descifrar.
Iba hacer algo bastante incomodo el resto del almuerzo.
Pero dos días mas tardes, las hermanas finalmente se convencieron que ellos no podían saber su verdadero ser, ya que no habían mencionado absolutamente nada referente al tema, solo le lanzaban ciertas miradas que ellas no sabían interpretar.
Seguramente estaban irritados de que fuera una simple broma, sobre todo Felix.
—Me siento fatal…—murmuro Marinette levantándose esa mañana para alistarse para ir a clases.
—Siento ganas de vomitar—colaboro Bridgette en el baño mirando su demacrado rostro con ojeras en el espejo.
—No se cuanto tiempo podamos seguir ocultándonos de los demás.
La joven de cabellera corta se arrastro por la habitación para buscar las prendas de ropa que usaría aquel día, mientras hacia una mueca por el gran dolor de su cuerpo.
—Van a tener que faltar unos días—sugirió Tikki que las veía a ambas desde el escritorio con los bracitos cruzados.
Las gemelas miraron a la Kwami dispuestas a negarse, pero esta vez intervino Ikkit que se habia acercado volando para tomar asiento junto a su pequeña compañera.
—Van a empeorar y no podrán levantarse de la cama. Lo mejor es que se queden por un par de días hasta que pase—murmuro Ikkit con sus grandes ojos llenos de preocupación.
Esta vez Bridgette suspiro pesadamente dejando caer los hombros.
—Esta bien, creo que no tenemos otra opción. Aunque tendrá que ser a partir de mañana.
—La tienen si hacen finalmente el enlace con alguien mas…—se aventuro Tikki mirándolas fijamente.
Pero las hermanas bufaron y se negaron rotundamente ganándose una mirada desaprobatoria de la mariquita.
—Sabes bien que eso no va a pasar, Tikki. Lo siento—murmuro Marinette utilizando su magia para recogerse el cabello en un apretado moño.
Ikkit suspiro profundamente resignada, sabia que no había nada más que decir, ellas no escucharían.
Tiempo después las gemelas estaban en camino a la universidad, aunque fue un trayecto bastante incomodo, solo querían acurrucarse en una esquina y dormir. Pero sabían que el malestar no se los dejaría tan fácil.
Y lo peor es que lo que vendría no se podía comparar.
Por lo menos pudieron prestar suficientemente atención a la clase y milagrosamente no se cortaron con alguna tijera o pinchado algún dedo.
Sin embargo, la cereza del pastel fue que lograron esquivar exitosamente a ciertos chicos rubios y a la mayoría de sus amigos.
Aunque lastimosamente no corrieron con tanta suerte a la hora del almuerzo (Como siempre) No tenían suficientes energías para comer en el exterior, y a pesar que no tenían apetito, sabían que debían ingerir algo o si no empeoraría su estado a pesar que ya estaban bastante debilitadas y juraban que ya podían sentir una fiebre aproximándose.
Si, definitivamente tenían que tomarse unos días libres quisieran o no.
Su mala suerte se manifestó cuando se acercaron a su respectiva mesa ya con sus bandejas de comida… y solamente se encontraban Adrien y Felix.
Se miraron preocupadas pero no podían hacer nada, estaban lo suficientemente cansadas como para pensar en alguna solución para evitarlos.
—Buenas tardes—saludo vagamente Marinette—¿Y los demas?—dijo tomando asiento al frente de ellos.
El joven de ojos esmeraldas hizo una inspección rápido hacia su par de amigas y sinceramente no le gusto lo que veía.
—Oh pues Nino me mando un mensaje diciendo que Alya esta con otra charla acalorada con un profesor—dijo Adrien comiendo una porción de arroz, disimulando muy bien su preocupación por la franco-china—El esta con ella por si "acaso" la cosa se pone fea. Allegra le esta echando una mano a Allan con un informe y explicándole un par de cosas al tonto de Claude—agrego tomando un sorbo de su bebida.
—Claro—respondió viendo sin apetito su comida.
—Hey, ¿Estas bien?
Marinette sintió su corazón saltar al ver su mirada verde preocupada, se obligo así misma sonreír mientras asentía.
—Si, no te preocupes.
Pero Bridgette no corría con tanta suerte con la amabilidad de Adrien. Ella estaba sumamente nerviosa en su asiento con la penetrante mirada de Felix trasladándola.
—S-Seguramente llegaran pronto—dijo tratando de sacudirse esa sensación y evitar esos ojos de hielo, sentía que se iba a volver loca.
Nadie dijo ningún comentario al respecto después de eso, solamente se ocuparon de comer en silencio.
Pero mientras avanzaba el tiempo, las gemelas olvidaron por un segundo el mundo que las rodeaba, ensimismadas en sus pensamientos y en aquellos síntomas molestos que hacían turbar un poco sus mentes.
Además sentían una pesadez como si no hubieran dormido bien en semanas, y aunque no estaba demasiado lejos de la realidad, no había sido tanto como para dejarlas en ese estado de fatiga.
Era la magia en ellas que les estaba haciendo daño lentamente.
Bridgette con un ligero bostezo que cubrió con el dorso de su mano, tomo su bebida para darle un sorbo, pero se detuvo al darse cuenta que no era la suya.
—Oh Marinette, tomaste mi té—murmuro sin mirar a su hermana.
La joven de cabellera mas corta parpadeo un poco mientras se encogía levemente sus hombros.
—Lo siento, Bri. No me di cuenta—y siendo ajenas en ese instante al mundo que las rodeaba, con un movimiento de su mano los vasos se intercambiaron deslizándose por la mesa.
—Gracias—respondió tomando ahora si su refrescante té frió que le supo muy dulce y que ayudaba a relajar un poco sus sentidos.
Cada una estaba en su propio mundo, soñando con acurrucarse en la seguridad de su hogar y no volver a salir en mucho tiempo. Estaban seguras que en cualquier momento se quedarían dormidas estrellando su rostro en el plato de comida correspondiente.
Bridgette detecto un rápido movimiento por el rabillo del ojo gracias a su sexto sentido que aun permanecía intacto por ahora.
—Cuidado—murmuro vagamente Bridgette hacia su hermana, y levantando un dedo logro detener a tiempo la pequeña bola de papel que había sido aventada desde muy lejos y que hubiera impactado en el rostro de Marinette si no lo hubiese detenido.
La joven iba a decir algo en agradecimiento, pero el suave tintineo de un cubierto que impacto contra la mesa la hizo alzar la mirada hacia delante al igual que a su gemela.
Ambas se congelaron justo como la bola de papel que seguía suspendida en el aire en medio de la mesa.
—Oh mierda—murmuro Bridgette bajando su dedo lentamente junto con el objeto.
Adrien había estado pensando muy seriamente el estado preocupante de las hermanas mientras comían en silencio. No podía negar que algo le pasaba a ellas, y por mas que quisiera no podía apartar los ojos de Marinette.
Se veía un poco mas pálida de lo usual, y sus mejillas había un leve rubor a pesar que su expresión era serena, sus ojos denotaban demasiado cansancio y sus movimientos era lentos y algo letárgicos.
Se le encogía el corazón verla de esa manera y que no supiera lo que le pasaba.
Y se notaba que ninguna quería hablar sobre el tema.
Pero joder, pareciera como si se estuvieran marchitando.
Aunque nada lo tenía preparado para lo que vio a continuación cuando mencionaron sobre la bebida.
Ver con sus propios ojos como los vasos se movían por una fuerza misteriosa solo con el movimiento de su mano lo dejo con la boca abierta de la impresión, y seguramente un poco de arroz se había deslizado de sus labios.
Mudo de la impresión empujo levemente a Felix con su codo para ver si había visto lo que él y que le dijera que por favor no estaba delirando.
Sin embargo, justo en el instante en que logro llamar su atención, sucedió lo de la bola de papel.
Felix había estado inmerso en sus pensamientos como todos los que se encontraban en la mesa, pero a diferencia de Adrien, él estaba sumamente concentrado en su almuerzo.
Hasta que el brusco movimiento del modelo lo saco.
Iba a gruñirle una queja estando bastante irritado, pero presenciar como Bridgette con el delicado movimiento de su dedo hacia que la bola de papel se detuviera en el apto, fue suficiente para que el cubierto se deslizara de sus propios dedos hasta caer sobre la mesa.
Simplemente no podía ser.
—Si son brujas…
El suave murmullo sin aliento de Adrien hizo que finalmente sus sospechas fueran confirmadas, y causando también que las hermanas reaccionaran abriendo sus ojos claramente con pánico.
Marinette se sintió fría al ver aquellos ojos esmeraldas tan impactados e incrédulos. Se le seco la boca y quiso mil veces maldecirse por su imprudencia.
Un hechizo las protegía de que los seres humanos descubrieran que hacían magia.
Todos los seres humanos menos aquellos que poseían una esencia felina…
Miro de reojo a Bridgette que parecía estar algo en shock con sus labios entreabiertos, se alarmo cuando vio sus ojos azules humedecerse.
Felix miraba a su hermana de una manera que el mismo infierno se hubiera congelado en el apto.
Letal, con sorpresa y algo parecido al enojo.
Sintió como su propio corazón se rompían por su gemela y por ella misma.
Reuniendo la fuerza de voluntad, se obligo a levantarse, tomar sus cosas y a Bridgette del brazo para que esta se levantara aun en estado ausente.
Tenían que marcharse lo más pronto posible.
—Yo… lo sentimos—murmuro con voz algo ahogada e inclinando la cabeza en modo de disculpa incapaz de mirar a Adrien a los ojos.
—Marinette…
Ella negó con entusiasmo sintiendo un nudo en su garganta al escuchar su suave susurro. Debía odiarla por no haberle revelado a su "mejor amigo" que era una bruja.
—S-Solo no se lo digan a nadie por favor…—volvió a murmurar apretando el agarre de su hermana antes de que finalmente la jalara hacia la salida e irse por fin del comedor rumbo a su hogar.
Podía sentir ya su corazón romperse cuando pasaron el umbral de las puertas dobles.
—Mari…
Cerró los ojos con fuerza para contener sus propias lágrimas al escuchar el murmullo doloroso de Bridgette mientras avanzaban rápidamente por el pasillo.
Sabia que ella se sentía mucho peor, nadie podría sobrevivir a esa mirada de tempano.
No supieron como llegaron a casa con expresión serena y barbillas en alto, pero apenas pusieron un pie dentro del apartamento y todo se derrumbo para las gemelas.
Tikki e Ikkit intentaron consolarlas, pero sabían que lo mejor era dejar que esas lágrimas fluyeran para alejar tan amargos sentimientos.
En realidad no tenían porque estar derramando lagrimas por eso, eran brujas y estaban más que orgullosas de serlo.
Pero… les habían ocultado aquel secreto por tantos años, la confianza que había sido forjada tan duramente se había podido desmoronar en un parpadeo.
Ciertamente no lo sabían con seguridad.
Sin embargo, aun no tenían el valor para confrontarlo.
Lo mejor seria tomar esos días tan cruciales para su magia para quedarse en el departamento, ya que los síntomas enfermizos estaban empeorando y aunque no quisieran admitirlo, cuando llegara su cumpleaños todo podía terminar mal para ambas.
Culpen sus jóvenes corazones tercos y egoístas, pero simplemente no podían hacer el ritual con alguien mas.
Por ahora intentarían pasar los mejores momentos de sus vidas, y quizás buscar alguna forma de sobrellevar su magia para que al final no acabe con ellas.
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Felix gruño para sus adentros por sexta vez ese día, y Adrien lo miro con cautela pero sin una pizca de miedo por su mal carácter.
El rubio mayor tomo asiento en el cómodo sofá de cuero negro de su sala de estar acompañado del modelo.
Ambos casi no habían intercambiado palabra alguna de lo sucedido aquella tarde. Era un tema que aun los mantenían pensativos y replanteándose si realmente paso lo que paso, o se habían imaginado todo por alguna extraña razón.
Pero las cosas ahora se volvieron un tanto diferentes y tensas.
Las gemelas habían faltado ya tres días a clases y aun no daban indicios de volver. Alya y Allegra les había comunicado algo preocupadas que se encontraban algo enfermas y que estaba de reposo hasta nuevo aviso.
Adrien había insinuado para ir a visitarlas, pero Felix se negó rotundamente.
El rubio de ojos azul grisáceos dejo muy en claro su volátil mal humor desde lo sucedido, alguna mención de la franco-china era motivo para ganarse un comentario mordaz o una mirada asesina de su parte.
Adrien suspiro suavemente antes de hablar.
Esto se iba a poner feo.
—Felix, creo que ya es el momento de ir a verlas y hablar.
Como supuso, el mayor lo miro con veneno.
—No hay nada de que hablar—gruño tomando una taza de café.
—¿Ellas están mal sabes?—dijo ganándose un nuevo gruñido malhumorado—Mira, se que fue sorpresivo, también estoy dolido e impresionado de que nos hallamos enterado de esta manera que de verdad son brujas y exista todo eso de la magia y cuantas cosas mas—comenzó a decir también hartándose un poco de la situación—Marinette es como mi mejor amiga al igual que Bridgette, y que me lo haya ocultado no solo a mi si no a todos también me hace sentir confuso y engañado. Tantos años de amistad y no mencionaron nada, pero creo firmemente que deben de tener una buena razón para hacerlo.
Felix se mantuvo en silencio con su mirada fija en la humeante taza en su mano. Adrien no sabia si era por estar meditando sus palabras, o imaginando como cometer homicidio sin dejar demasiadas pruebas a la vista.
—¿No te importa Bridgette acaso?—aventuro, sabiendo que eso seria como jalarle la cola a un gato arisco y mal humorado.
Esta vez la aguda mirada gélida de Felix se poso en él.
—Cállate.
—Te importa tanto que te sientes engañado y herido por todo ese tiempo que la comenzaste a considerar tu primera amiga—apreto firmemente los labios en una fina linea antes de continuar—Y quizás algo mas...
—Adrien…—siseo en advertencia.
—¿No quieres conseguir respuestas?—continuo ya de pie en frente de él aventurándose aun mas al peligro—¿Saber exactamente lo que esta pasando? ¿O si esa enfermedad que tienen es algo común o va mas haya de nuestra comprensión como simples "humanos"?
Eso último fue suficiente para sembrar una semillita de duda en Felix. Adrien casi sonríe para si mismo al ver ese curioso brillo de preocupación que tanto se esforzaba por ocultar.
Para otra persona seguramente pasaría por desapercibido, pero lo conocía prácticamente de toda su vida como para no darse cuenta de esos pequeños detalles.
Adrien se cruzo de brazos viéndolo debatir internamente. Él mismo moría en vida por saber lo que sucedía, la preocupación lo estaba devorando vivo. Era como una presión en su pecho que se enroscaba lentamente sofocándolo, una desesperación por ver su estado él mismo a pesar que Alya le aseguro que no estaban tan mal porque las mismas gemelas se lo confirmaron.
Pero un extraño ardor en su pecho le decía que algo andaba mal.
De solo imaginar a Marinette tan enferma lo ponía ansioso.
—Vale—el rubio de ojos esmeraldas se sobresalto con el nuevo gruñido de Felix—Iremos a resolver este maldito misterio—dijo este dejando de lado la taza con algo de brusquedad y tomando de mal humor las llaves de su auto de la mesa, dedicándole una mirada asesina antes de dirigirse a la puerta.
Adrien pudo respirar aliviado al saber que pronto podría ver a sus amigas.
Solo esperaba que no hubiera un derramamiento de sangre por parte de Felix…
Continuara...
Esto se esta poniendo intenso, ¿Que pasara? 7w7
Aun desconozco si habrá dos o tres capitulos mas aparte de este,es una historia bastante corta. Queria publicarlo antes pero comence a trabajar y me quede sin tiempo xD
Pronto se revelara que relacion tiene Felix con Adrien, quizas los sorprendan(?)
Aun no se para cuando estará el capitulo tres listo, pero les pido que tengan paciencia QwQ
Próxima actualización: Indefinida.
¡Nos veremos en el próximo capitulo! ¡Dejen sus opiniones!
La pagina de facebook se llama: MariChat Hasta La Muerte ¬w¬
¡Únanse, las esperamos!
