Nadie habla del club de la pelea

Por Katou Yuu

DISCLAIMER: D. Gray –man pertenece a Katsura Hoshino.

ADVERTENCIAS: YULLEN, AU, algo de violencia, drama.


Kanda no apareció las siguientes semanas. No se atrevió a llamarlo, por supuesto. Pero todos los días se asomaba por la ventana del colegio o esperaba mirando a la puerta del bar por si aparecía.

Aunque quería hacerle más preguntas, tampoco sabía cómo reaccionaría al verlo. Era demasiado confuso y una parte de él agradecía el no haberlo encontrado hasta el momento.

Link le llevaba postres, así que ya no tenía que salir. Y ahora las chicas no lo dejaban solo, al parecer aquella batalla había despertado en ellas las ansias de justicia y ahora patrullaban la zona expulsando a cualquiera que causara problemas.

Allen salió en su día libre. Esperó la noche y tomó el tren para llegar al local de Jerry, estaba seguro que su comida le haría sentirse mejor.

Entonces allí lo vio, sentado tomando té estaba Kanda tan concentrado que ni se había percatado de su presencia hasta que Jerry salió a saludarlo escandalosamente.

- ¡Allen! ¡Has vuelto! ¿Qué quieres comer? dime- Allen no tenía un platillo en mente pero vio que Kanda dejaba su taza en la mesa y volteaba como si evitara mirarle - Toma asiento- entonces se vio sentado frente a Kanda.

Kanda sacó un billete de su bolsillo y lo puso sobre la mesa. Se levantó y dio las gracias.

- ¿A dónde crees que vas? - dijo Allen levantándose también

Kanda no contestó, dio un paso y Allen rodeó la mesa para ponerse frente a él.

- te dije que lo olvidaras - dijo conteniendo sus ganas de huir

- pues no, no puedo dejar de pensar en eso.

- lástima por...

Allen se acercó, tomó su cara con las manos y lo obligó a bajar para besarlo. Sus labios se tocaron y sus bocas se abrieron poco a poco.

Jerry se quedó de piedra y se cubrió l boca para no arruinar el momento.

Kanda esta vez se quedo de piedra, empujo a Allen como si el contacto le hubiera dado corriente.

- ¿Qué demonios haces?

- Lo mismo que tú hiciste idiota - dijo Allen sin pensárselo mucho, Kanda le había causado desvelos por la confusión que todo aquello le había generado y al final simplemente había llegado a la conclusión de que le gustaba también.

- No digas tonterías Moyashi.

-¡Tu eres el que dice tonterías ahora! - Allen le miro desafiante - ¿No eras tú quien quería salir conmigo desde un principio?

- yo no quería salir contigo - dijo a la defensiva.

Sí, sí quería salir con él, pero no estaba preparado para ser tan directo.

- ¿Qué?

- ¿Qué? - dijo Kanda sintiendo que iba a arruinar todo - es que yo... Tú no... Tú pensabas... Yo... Yo sólo iba a seguir por ahí... Yo... Tú sólo querías pelear y... y... - Kanda no sabía qué decir, iba a explotar.

¿Dónde estaba la fuente cuando la necesitaba? En verdad quería huir, no había pensado llegar tan lejos. Su mente sólo estaba preparada para rondar a Allen y verlo a lo lejos, no para besarlo.

Allen lo jaló de la chamarra y Kanda pensó que lo golpearía. Sin embargo, volvió a besarlo tan profundo que Kanda se quedó sin aliento. Los besos del Moyashi eran suaves y su lengua le provocaba algo extraño en todo el cuerpo.

Sus manos actuaron solas y tomaron al Moyashi de la espalda para acercarlo más a él.

Sin dudar le correspondió y profundizo aquel beso sintiéndose en la gloria, se permitió acariciar la espalda del Moyashi bajando lentamente sus manos algo ansioso hasta que Allen se alejo algo agitado y sonrojado.

- ¿No que no querías salir conmigo?- le pregunto completamente rojo.

-Si sabes la respuesta para que preguntas - dijo chasqueando su lengua.

- Vaya que eres malo con las palabras, ¿acaso creías que era adivino para saber que lo de la otra vez era una cita?

-Te di muchas pistas Moyashi, tú eres lento.

Iban. Continuar discutiendo el tema hasta que cayeron en cuenta de donde estaban, aun Jerry estaba en shock con todo el espectáculo que habían dado y algunas personas a su alrededor también.

Jerry aplaudió, los locatarios lo siguieron y la gente, confundida pero relajada, les siguió el juego.

Allen se puso rojo y Kanda se palmeó la cara tratando de no gritarles.

-Venias a comer algo ¿cierto? - dijo Kanda tomándolo de la mano, ambos fueron al local de Jerry.

El cocinero les sonrió y les pidió un momento, luego apareció con un par de rebanadas de pay y los puso en la barra.

- cumplo lo que prometo, me trajeron a sus novios, así que...

Allen se sonrojo tomando su rebanada, miro de reojo a Kanda quien no tocaba la suya.

- ¿No te las vas a comer? esta deliciosa - dijo Allen saboreando su pay.

- No me gusta lo dulce, comételo - se lo puso al lado de su plato.

Allen se encogió de hombros y tomó la rebanada.

Después de comer Jerry trató de sacar algunos detalles sobre su relación pero ellos lograron esquivarlo con respuestas confusas y sonrojos.

Kanda le hizo una seña, su moto estaba a unos pasos. Allen se despidió y ambos se subieron.

No sabía cómo continuar. Se había atrevido a besar a Kanda pero ahora todo estaba revuelto.

- vámonos de aquí, Jerry habla demasiado - dijo besando su mejilla y poniéndose el casco.

Kanda condujo mucho rato, sólo hasta bajar y caminar por el lugar se dio cuenta que era el parque de su cita.

Allen se había dado cuenta no sabía si era intencional o coincidencia pero viéndolo todo en retrospectiva ni se hubiera imaginado que hubiera tenido una cita el otro día.

Llegaron cerca del lago donde habían tenido aquel paseo, el lugar estaba solo, ninguno de los dos decía nada.

Allen sentía que debían hablar - Esto... entonces estamos...saliendo, ¿no? - pregunto poniendo algo tenso a Kanda.

- Sí - dijo evitando soltar alguna tontería que hiciera dudar al Moyashi

- ¿Qué hacemos ahora?

Kanda se acercó y lo besó. Lo había llevado fuera de las miradas porque en ese momento sólo quería besarlo tanto como pudiera antes que Allen se arrepintiera.

Estuvieron así un rato, hasta que el sabor del pay desapareció en la boca de ambos. Se sentaron en la orilla y siguieron a penas iluminados por la luz de las farolas.

Al principio eran torpes, pero casi de inmediato se acoplaron sin decir una sola palabra.

Kanda por fin pudo hundir sus dedos en el cabello de Allen y sentir la suavidad de la piel de sus mejillas y cuello.

Allen descubrió que en verdad deseaba hacer eso. Que aunque no conocía a Kanda, su aroma y presencia le daban una impresión relajante y le hacían no pensar en nada más.

Allen se separo de golpe al escuchar voces, recordó que estaban en un lugar público, algo apenado miro a Kanda.

- No pasara nada si nos ven Moyashi.

- No lo sé...- un par de chicos paso dejándolos solos de nuevo - ¿Estará bien... esto? - Kanda lo miro confundido - Digo, tu banda... ellos estarán de acuerdo con que... tu y yo...

- El este y el oeste son aliados ahora ¿no? - Allen asintió - No necesitan saber nada mas - Deberías preocuparte más por tus fans, ¿no se irán a decepcionar? - pregunto con malicia.

- no son mis fans - dijo estirándose - y saben que me gustan los chicos.

Kanda sonrió. Suponía que su banda sospechaba, pero no iba a hacer un memorándum para informarlo. Alma tal vez lo mataría por no dar detalles.

- ¿Los puños de acero saben?

- si te beso frente a ellos, lo sabrán - dijo Kanda acercándose de nuevo e iniciando otro beso.

Allen se sentía adormilado. La forma en que Kanda lo tocaba hacía que se derritiera. No estaba bien, nunca se había sentido así. O podría estar bien, pero se suponía que debía controlarse.

Se quedaron charlando hasta el amanecer y volvieron en la moto de Kanda justo a tiempo para cambiarse e ir a la escuela.

En la entrada, todos los alumnos cuchicheaban cuando lo vieron bajar de la moto.

Allen entro rápidamente al tiempo que Kanda se marchaba, todos le veían como si fuera un alienígena.

Lavi fue el primero en acercársele - Esto es emocionante ¿ahora son amigos?

- Y-yo- Allen trataba de calmarse y no ponerse nervioso respecto al tema, pues entendía que todos le vieran raro, hace semanas se mataban a golpes y ahora eran más "cercanos".

- A-algo así - le respondió a Lavi.

Lavi trató de presionar para obtener información sobre los términos del acuerdo como si fuese un tema diplomático.

Allen logró ignorarlo y afortunadamente las chicas lo arrastraron lejos de sus incansables preguntas.

Todo iba bien hasta que Lenalee abrió los ojos y se cubrió la boca.

- tienes una marca - Allen se cubrió el cuello y se puso rojo.

- ese chico debería llamarse "el pulpo de acero" - dijo Road quitando su mano para evaluar la marca.

Kanda llegó a clase, Alma lo vio y en cuanto se acercó a él notó una marca en su cuello.

- ese chico debería llamarse " el demonio tentaculeador" - dijo entre risas.

Kanda chasqueo su lengua no esperaba que su paseo en el parque fuese a dejar marca.

- No sé de que hablas - trato de ignorarlo pero Alma tenía una risita estúpida en su rostro.

- No te pongas serio conmigo Yuu, puedes contármelo - dijo Alma susurrándole al oído.

- No hay nada que contar.

- ¿Eso crees? - le mostro su celular donde habían posteado una foto donde el loto de acero le había dado un "aventón" al demonio blanco.

- ¿Qué? ¿No somos aliados?

- y esa alianza está dejando marca - dijo presionando el chupetón con un dedo.

Kanda estaba feliz, pero su cara reflejaba la misma indiferencia de siempre. Alma notaba su buen humor cuando no se quejaba de todo y maldecía menos.

- apenas puedo creer que salgan juntos. Habías estado actuando como idiota desde que lo conociste, parece que el demonio gusta de los tontos - dijo burlándose

- no puedes quedarte callado - lamentó cansado

- al menos tienes buen gusto.

Kanda no quiso decir nada al respecto, Alma insistió en quizás debía darles explicaciones a los demás chicos de la banda, la verdad prefería ignorar el tema.

La clase se le hacía pesada y molesta esperando a que se terminara, al menos no debía reprobar, no quería escuchar el drama proveniente de su abuelo como la última vez.

- Sabes los chicos del Norte se han calmado después de aquel enfrentamiento, aunque he oído que a veces hay chicos del Sur que van merodeando por ahí.

- No son amenaza - dijo Kanda despreocupado, el sur nunca le había dado problemas, la verdad que ni tomaban cartas en los conflictos territoriales.

Link se acercó a Allen durante el almuerzo. Llevaba un tupper con el resultado de una tarde de repostería.

Allen los probó emocionado. Eran realmente buenos.

- ¿Así que ahora son aliados? - dijo antes de pasarle una tartaleta de frutas.

- supongo - dijo tomando el último bocado de panqué de naranja.

- ¿Entonces ya lo perdonaste? Estuvo acosándote semanas.

Allen comenzó a sentir calor con la preguntas. Road le había puesto una bufanda para cubrir la marca, pero en ese momento lo olvidó y se la quitó.

Link lo vio y comprendió de inmediato.

Allen trato de enmendar su error y dar una explicación lógica.

- No hace falta que des excusas Walker- dijo algo desanimado. Allen estaba apenado - Ustedes tienen algo. Mas- Allen esta vez no hizo intento de negarlo.

Allen simplemente le agradeció terminándose el panque, Link tenía en ese momento una expresión indescifrable para él.

- Si quieres puedes pasar por la pastelería de mi padre, tiene mejores postres que este.

- gracias - dijo aún apenado.

Volvió a clases y al final del día, cuando salía del escuela con Road y Lena, Kanda apareció esperándolo en su moto para llevarlo a casa.

Los días siguientes fueron más o menos lo mismo. Después de clases daban una vuelta, se escondían en algún rincón de la cuidad y se besaban hasta que sus labios quedaban rojos o hasta que los dos estaban demasiado excitados como para continuar.

Luego Kanda lo dejaba en casa justo a tiempo para la cena y abrir el bar.

Alrededor de ellos corrían los rumores. Lavi seguían investigando pero hasta el momento la teoría de un noviazgo estaba fuera de sus límites. No pensaron que hubiese ningún problema, hasta que alguien atacó a Kanda.

Alma le había enviado un mensaje a Allen un día que Kanda no apareció a recogerle como lo venía haciendo habitualmente.

"Alguien apuñaló a Kanda"
Decía su mensaje, no pensó mucho y simplemente corrió a tomar el metro al otro lado de la ciudad, Alma le dio instrucciones de la clínica donde estaba, realmente no creía que esto estuviera pasando.

Llego a la clínica preguntando por Kanda, la recepcionista le indico en que habitación estaba. Afuera en el pasillo estaban el resto de los puños de acero estaban algo golpeados.

Le contaron lo ocurrido. El sur, la banda de Los cuervos, había atacado. Le preguntaron qué haría. Todos coincidían en que debían tomar represalias pues ellos ya clamaban el Oeste como suyo.

Buscó a Lavi para obtener información. Al parecer los cuervos pertenecían a la mafia alemana y no se habían presentado altercados que indicaran su avanzada hacia el Oeste.

Allen entró a la habitación. Kanda estaba inconsciente, los doctores coincidían en que estaba vivo por un golpe de suerte.

Alma llegó después con un plan, Allen lo escuchó pero no sabía si era oportuno el atacar el sur.

Alma realmente parecía molesto por el repentino ataque, le había explicado que ellos no habían hecho nada para provocar a los cuervos, más bien habían estado merodeando su territorio las últimas semanas.

Allen suspiro sin saber qué hacer, el nunca había tenido un banda, ignoraba totalmente cómo funcionaba su mundo pero ahora era diferente. Salió de sus pensamientos cuando vio que Kanda daba indicios de despertar, comenzó a llamarlo ansioso.

Kanda sonrió al verlo.

Pidió que salieran todos, incluyendo Alma. Aunque se negaron, tuvieron que hacerlo ante la mirada furiosa del jefe.

- los cuervos te mencionaron - dijo serio

- pero yo no conozco a nadie de esa banda.

- dijeron que haberme metido contigo no hace feliz a su jefe ¿Tenías un acuerdo con ellos?

- sabes que no tengo banda, tampoco he peleado con los cuervos - dijo Allen ofendido.

- Moyashi, ellos dijeron que eras suyo.

- no soy de nadie - dijo Allen levantándose - no sé de dónde sacaron esa tontería.

- explicaría por qué nunca han pisado el Este.

- ¿No me crees?

- ¿Estabas saliendo con un cuervo?

- ¡Claro que no! ¡Tú eres la primera persona con la que salgo!

Kanda chasqueo su lengua.

- También eres la primera persona que beso- admitió Allen con un leve sonrojo.

- Aun no me deja tranquilo, esos tipos te tienen vigilado.

- Nunca he visto a alguien de esa banda, no se quienes son.

- Pues son unos cobardes, llevan mascaras - dijo Kanda fastidiado - Nadie ha visto sus rostros y son estúpidamente fuertes.

- Esto no está bien - dijo Allen - Hablare con ellos entonces.

- no creo que la diplomacia funcione.

- no se me ocurre otra cosa.

- podrías molerlos a golpes. La única a razón por la que me hirieron fue porque atacaron por sorpresa.

Allen no estaba convencido. Todos los puños querían vengarse, pero él sentía que no debía tomar parte de aquello, sin embargo lo habían implicado directamente en incluso Kanda había dudado de él

Regresó a casa para el trabajo. Cuando subió al tren todos volvían del trabajo. Había tanta gente que ni siquiera notó cuando alguien llegó hasta él y le habló al oído.

- el jefe quiere verte - dijo una voz femenina

Allen quiso moverse pero aquella chica le hizo sentir el dolor de una navaja en sus costillas.

- no te muevas, el jefe aún te tiene cariño y se molestaría si te lastimo.

Allen se calmó, había mucha gente, era claro que sólo actuaba así para que recibiera el mensaje.

- ve al sur, al número 14 de la calle de la Orden. Asiente si entendiste.

Allen asintió.

- si no vas, no pararemos hasta acabar con Kanda.

- Iré- la navaja se alejo y la chica desapareció entre las demás personas. Trato de seguirla fuera pero no había rastro de ella. ¿De quién hablaba? quien podría tener tanto interés en él?

No aviso a Cross, simplemente dejo el bar. Tenía que ir allí y arreglar toda esta locura.

Tomo el tren, no sabía si debía avisar a los puños de acero, sacudió su cabeza sacando esa idea de su cabeza, debía resolverlo el mismo sin involucrar a nadie más.

Con algo de esfuerzo llego a la dirección que le había dado aquella chica, se quedo de piedra al ver que la dirección correspondía al local que tenia al frente, la pastelería Leverrier.

Recorrió la calle dos veces, pero no había duda. Ese era el número 14. La preocupación creció mucho más al imaginar que podrían tener a Link como rehén, qué tal vez sabían que era su amigo y lo usarían para presionarlo.

Entró con paso firme y vio al dependiente. Un chico joven con el cabello de color azul y los ojos pintados como si fuese a dar algún espectáculo.

- bienvenido - dijo sonriendo

Allen no pudo evitar babear por aquel surtido de delicias, sin embargo, necesitaba mantenerse enfocado.

- si me permites, puedo hacerte una recomendación - dijo el dependiente acercándose

- no gracias, sólo vine...

- tenemos algo justo a tu medida en la trastienda.

Hizo un ademán indicándole que debía entrar.

Allen comprendió. Se aproximó y en cuanto llegó a la puerta de la cocina, el dependiente silbó.

Al empujarla encontró una cocina normal, con hornos enormes y mesas de trabajo de metal. Al fondo estaba Link, decorando un pastel.

- Link- Allen no sabía que decir, Link estaba allí y a salvo.

- Has venido Walker - dijo Link sin detenerse en la decoración o siquiera mirarle.

- Link yo... yo debía encontrarme con alguien aquí.

- Así es, yo envié a Tebas a buscarte - Allen se quedo en shock ante sus palabras- Ella es mi hermana - dejo la decoración una vez terminada, esta vez miro a Allen, su expresión era de esperarse.

- T- Tú, no entiendo...- Allen comenzaba a balbucear.

- ¿Quieres una rebanada? lo he horneado para ti.

Allen no dijo nada, se quedó estático tratando de comprender.

- la fresas son tus favoritas - dijo con total seguridad mientras admiraba el pastel - también te gusta la crema - cortó una rebanada con cuidado, l puso en un plato y se acercó para ofrecerla a Allen.

- gracias - fue todo lo que pudo decir al recibirlo, pero no se atrevió a probarlo.

- sé que no lo entiendes, pero mi familia se encarga del Sur, me envían al Este para evitar problemas, es un territorio que poseemos por debajo del agua.

- Entonces tu familia atacó a Kanda.

- Yo di la orden. Tal vez debí ser directo contigo desde el principio, pero no quería que me aceptaras por lo que represento. No esperaba que las cosas se desarrollaran así.

- ¿De qué hablas?

- Has estado bajo mi protección desde que te conocí. El negocio de tu tutor va bien por nosotros. Creo que es momento que lo sepas - Link lo miró y se acercó aún más - me enamoré de ti y estoy enojado porque en unas semanas Kanda logró que pasaras de odiarlo a dormir con él.

Allen deseaba mirar a otro lado, pero sus ojos se negaban a apartarse de Link. Sus palabras implicaban que el ataque había sido un crimen pasional.

- y todo pasó mientras yo estaba aquí, haciendo pasteles para ti - dijo burlándose de sí mismo.

Allen sintió cierta incomodidad ante sus palabras, realmente todo esto no era lo que esperaba.

-Pero eso no ha estado bien, atacar a Kanda!- dejo el pastel a un lado - Podíamos hablarlo.

- Entonces si me confesaba, me correspondería- Link se acerco acorralándolo peligrosamente - Se puede saber que le has visto a ese vago?

- Podría preguntar lo mismo - dijo Allen algo herido por sus palabras - Que has visto en mí?

- llevamos dos años en la escuela, nos conocemos desde el primer día. Vi todo en ti. Y fuiste mi ancla para comportarme como alguien normal, eres mi amigo - Link lo miró serio, ahora comprendía que debía hablar de esos sentimientos desde el principio.

Aquel discurso se alargó cuando Link estuvo a centímetros de él. Allen pensó que tenía razón, no conocía a Kanda y que no sabía lo que ocurriría entre ellos, pero era claro que no podía corresponder el amor de alguien que actuaba como Link.

- por eso... - Link tomó su mano - se parte de los cuervos, tomemos el Oeste, podrás vivir como elijas si te quedas conmigo.

-Link yo...

- Ya no tendrás que pelear, incluso podrías vivir lejos de tu tutor, ese hombre que no hace más que explotarte.

- Link!- el rubio se quedo en silencio, Allen parecía enojado - No necesito que decidas lo que es mejor para mi o que no, yo... yo quiero a Kanda! y aunque me moleste un poco Cross ha sido quien ha cuidado de mi todos estos años, lo siento yo no puedo...- Link le impidió terminar besándolo de imprevisto. Allen comenzó a luchar para quitárselo de encima, no podía corresponder sus sentimientos, lo empujo y finalmente se libero.

- Si esa es tu respuesta, el Oeste caerá.

- esa es mi respuesta.

Se miraron con determinación y recelo.

- dime; si te hubiera declarado mis sentimientos antes ¿habría tenido una posibilidad?

- no lo sé, la cosas son como son - dijo Allen - si querías saberlo, debiste preguntar. Ahora ya no somos amigos.

Link lo vio salir.

Afuera el resto de los cuervos le miraban con recelo, parecía que esperaban alguna orden de parte de su líder pero este simplemente pidió que le dejaran ir sin más.

Allen llego a casa y se encerró en su habitación realmente no le presto atención a que el bar ya estuviera cerrado. Se echo pesadamente en su cama no pudo evitar que las lagrimas comenzaran a caer, todo esto había resultado tan confuso y extraño pero en menos de 24 horas la persona que quería pudo haber muerto y aquel a quien consideraba su amigo ahora era su enemigo, escuchó su celular vibrar no había sido la primera vez que lo hacía en la noche, la verdad era que no quería saber nada de nadie.

Era Lavi, le avisaba que había disturbios en el Oeste y que los cuervos habían saqueado varios negocios protegidos por la mafia japonesa, liderada por la familia de Kanda.

También había gente que hablaba de movimientos extraños afuera del hospital de Kanda.

Escuchó una motocicleta afuera de su casa. Silbaron y tuvo que asomarse. Era Alma, con la motocicleta de Kanda, le pidió bajar.

- ¿por qué no contestas? - dijo molesto - ¿te pasaste del lado de los cuervos?!- le gritó

- no

- entonces? Tienen el maldito hospital rodeado, quiere llevarse a Kanda.

Allen se mordió el labio inferior - Llévame allá- pidió desesperado.

Alma le dijo que se subiera y a toda velocidad se dirigieron al hospital.

- ¿Llamaras a tu banda?

- No puedo involucrarlas en esto todo esto es mi culpa- Alma no entendía bien esto pero no pregunto mas hasta que llegaron, todo estaba muy silencioso y eso no les daba buena espina.

En cuanto se acercaron al hospital, fueron recibidos por una lluvia de cuchillos. Alma arrancó la moto de nuevo y dio vuelta tratando de entrar por detrás. Estaban rodeados. Cada edificio tenía enmascarados en sus techos y la puerta trasera era custodiada por chicos con la cara pintada igual que el dependiente de la pastelería.

- tenemos que sacar a Kanda de ahí. Los chicos han resistido pero no podemos movernos con estos idiotas por todos lados.

Alma se estacionó en un callejón a varias calles. Llamó a la banda que estaba dentro e informó de su presencia.

Los chicos le dieron que los cuervos estaban buscando como colarse y ellos estaban situados en la habitación pero que habían conseguido sobornar a un camillero para que los llevara hasta el estacionamiento y salir en la camioneta de la lavandería, sin embargo, eso sería hasta las seis de la mañana.

Allen recibió un mensaje. Lavi le enviaba fotos que habían posteado algunas enfermeras. En ellas se veía a Link cruzando los pasillos.

Allen decidió que debía entonces ir a enfrentarlo, Alma quiso detenerlo pues estaba por hacer una locura.

- Me encargare de Link, ustedes ocúpense de que Kanda esté a salvo.

- ¿Conoces a ese tipo?- Alma le miro confundido.

- Es una larga historia - dijo alejándose, Alma tuvo que informar a los chicos que Allen había decidido ir por el líder de los cuervos.

- El demonio blanco ira por el cuervo - dijo Daisya leyendo el mensaje de Alma, Kanda le quito el teléfono.

-Estúpido Moyashi.

Allen se escabulló por el área de jardines del hospital. Había varios cuervos vigilando, pero aprovechó la conmoción cuando dos ambulancias llegaron con heridos por un accidente de auto. Todos centraron su atención pensando que podría ser una emboscada.

Allen logró entrar y todo fue más fácil. Había gente por todos lados. Los cuervos tenían a toda la gente, pacientes y familiares, a la espera de lo peor.

Allen avanzo buscando la habitación donde habían internado a Kanda pues allí pensaba que encontraría a Link merodeando, seguramente debía estarle buscando.

Vio el pasillo despejado, abrió la puerta de la habitación, parecía vacía, avanzo con cuidado llegando al centro de la habitación cerciorándose que no había nadie, seguramente Link había estado allí hace rato, se giro para salir cuando sintió algo filoso cerca de su cuello.

- Eres tú.

- Sabía que vendrías.

- Deja a Kanda, tu pelea es conmigo.

- crees que voy a dejarlo? Acabas de arriesgar la vida por él, eso sólo me motiva.

Allen golpeó su brazo haciendo que lo bajara para poder liberarse y ponerse en guardia.

- creí que no tenías banda - dijo Link lanzándose contra él.

Allen levantó la sábana de la cama y le envolvió los brazos el tiempo suficiente para tomar la base del suero y bloquear su siguiente ataque.

- estoy solo en esto. Estás peleando conmigo.

Los ataques siguieron y Allen trataba de bloquearlos pero pronto el cuchillo abrió una herida en su brazo y mejilla.

- encontrarás a otra persona - dijo tratando de parar la pelea.

- tal vez, pero ya no puedo seguir tolerando a los puños.

- ¿Solo porque yo lo elegí?

- Debe ser por eso que no soporto su presencia - expreso con amargura esta vez haciéndole otro corte en el brazo a Allen, quien apenas gimió adolorido.

- Si te derroto hoy, los dejaras en paz - dijo Allen provocando que Link le mirara aun mas furioso - Y entonces... tu y yo volveremos a ser amigos - dijo con una sonrisa sincera esta vez, pues aun recordaba los momentos que habían pasado juntos no quería perder eso.

- Pides imposibles Walker - dibujo una sonrisa de lado - ¿Entonces que habrá para mí si gano?

-A mí.

- el demonio blanco será un cuervo? - Link sonrió

- el demonio blanco será tuyo.

Link rió. La perspectiva le encantaba. Era una forma sucia de conseguir a Allen, pero era una forma.

- de acuerdo - Link reanudó la pelea de inmediato.

Allen logró desarmarlo y pelearon a puño limpio. Link era rápido pero él usaba las cosas a su alrededor.

La puerta se abrió de golpe.

- Madarao - dijo Link parando una patada de Allen.

- El Arca está afuera - dijo el otro con cara de sorpresa.

- El arca? Que se supone que hacen aquí?- pregunto Link con cierta molestia y Madarao negó con su cabeza. No necesitaban más participantes en esta pelea pero parecían haber despertado la curiosidad de un grupo que la verdad no le interesaba molestar.

Allen se mostro confundido pero entonces bajo la guardia parecía que había otro tipo de amenaza pero entonces Link aprovecho a asestarle un golpe disculpándose por la distracción, Allen no pudo detenerlo y se golpeo contra la pared, su cabeza golpeo fuerte quedando inconsciente.

- Reanudaremos esta pelea cuando sepa porque ellos están aquí? - dijo Link apartando unos mechones de cabello de la cara de Allen.

- Madarao, llévalo a la camioneta - pidió mientras salía hacia el pasillo para asomarse por el ventanal.

Afuera bajaban unos chicos de traje, custodiaban un auto negro y nadie se atrevía a atacarlos.

Una ambulancia estaba al lado, pertenecía a un hospital privado del centro. Link apretó los dientes, algo raro ocurría y estaba implicado con El Arca.

Bajó nervioso. Esos chicos eran de una mafia local apoyada secretamente por la corona, al parecer ellos siempre se encargaban del trabajo sucio y sólo mantenían el orden desde las sombras. Link los había visto una vez en acción. Su padre había colocado a un traidor en el lugar exacto para que el Arca hiciera su trabajo.

Al llegar a la entrada, los chicos trajeados le indicaron que fuera hacia el auto pues "El músico" necesitaba habla con él.

A lo lejos vio cómo se iba la ambulancia y tras ella una escolta de motos de los Puños de Acero.

- dónde está Allen Walker? - dijo un chico moreno sostenía un cigarrillo.

- en el estacionamiento, en una camioneta blanca.

El sujeto bufó fastidiado, tiró el cigarro y lo pisó con desgano, luego fue hacia el estacionamiento.

Lo hicieron entrar al auto, pero su miedo se volvió confusión cuando vio. Allen Walker frente a él, de traje y sin la cicatriz en su rostro.

- así que te enamoraste de mi hermanito - dijo el chico sonriendo de una manera que Allen jamás lograría.

Link paso saliva sintiendo un extraño escalofrió al verlo acercarse.

- Quien eres?

- No me he presentado que mal educado soy - dijo forzando una sonrisa - Mi nombre es Neah, Neah Walker, soy el músico - Link la verdad no se lo esperaba, conocer de esta manera a uno de los más influyentes de aquella familia, sentía que algo no estaba bien- Haz hecho un gran alboroto a causa de mi hermanito y su noviecito- dijo con una risita- Es lamentable que te haya rechazado.

- ¿tu hermano? - Link entendía perfectamente pero no se lo esperaba.

- si, Allen es parte de la 14° generación de El Arca. Digamos que tiene una crisis de identidad y quiso probar la vida sencilla.

- entonces él es el Crown Clown...

Neah sonrió. Link entendía ahora la gravedad de lo que hacía.

- lamento tu corazón roto, pero no puedo dejar que sigas causando problemas.

- Dile a tus hombres que me entreguen a mi hermano y no les haremos nada.

Link no se resistió, llamo desde su teléfono a Madarao para que trajera a Allen.

- Lo siento... han venido los puños, me emboscaron, se han llevado al demonio blanco.

Link se mordió el labio inferior enfrentando al albino que aun esperaba una explicación.

El tipo del cigarrillo tocó la ventanilla con los dedos. Neah la bajó.

- Tyki, ¿donde está?

- los puños se lo llevaron, parece que no confían en nosotros.

Neah volteó a ver a Link.

- vamos a casa de los Kanda - le dijo al chófer.

Link quería bajar, pero Neah no dijo nada, simplemente lo miraba con una sonrisa como si estuviera disfrutando algo.

- sabes, mi hermano tiene mal gusto. Pero yo no.

Link casi se olvida de respirar cuando sintió el aliento del albino tan cerca, su mirada penetrante que no era nada parecida a la dulce e inocente de Allen. Se separo un poco evadiendo cualquier contacto.

- Vaya, parece que si te gusta- rio.

Link no dijo nada mas, en pocos minutos llegaron a la residencia Kanda. Neah lo obligo a bajarse asegurando que como representante de los cuervos le concernía.

No tuvieron que tocar, fueron recibidos por la servidumbre y guiados a la sala. Kanda los recibió con cara de pocos amigos, realmente el arca no era algo que podía echar a patadas de su casa en las condiciones en que estaba.

- A que han venido?- dijo tratando de no parecer impresionado por aquel chico que era parecido al Moyashi en lo físico pero su presencia no le engañaba y ocultaba que era un tipo peligroso.

- no estás sorprendido? - dijo Neah suspirando decepcionado

- te pareces al Moyashi, pero no eres para nada como él - dijo Kanda tratando de no moverse, acababan de suturar de nuevo una de sus heridas.

- hay dos de nosotros, ya no tienen que pelear - dijo sentándose en el sofá, justo a su lado.

Kanda volteó los ojos.

- es simple, quiero a mi hermano de vuelta.

- el Moyashi es un puño.

- Allen no tiene bando, es del centro. Necesito que vuelva y se haga cargo de sus asuntos. Su periodo de gracias terminó. Y ustedes también terminaron con su disputa.

- puedo decidir por mí mismo - dijo Allen apareciendo.

Neah sonrió al ver a su hermanito.

- Las únicas decisiones que debes tomar deben ser para el bien de nuestra familia - se acerco a Allen -Mira simplemente el desastre que has causado por querer una vida "normal".

Allen sintió una punzada en su pecho ante sus palabras.

-Una persona que quieres ha resultado herida y al otro le has roto el corazón- le susurro al oído.

- No sabía que Link era un cuervo.

- claro que no, llevas años jugando a ser el estudiante modelo. Al final terminaste rodeado de gente que está en nuestro mundo. Vuelve, el Conde nos espera. Kanda y tú podrán verse, de todas maneras el Oeste es amigo.

- y Link?

- tendrá su castigo por actuar como un psicópata - dijo Neah sonriéndole.

- no le hagas daño, es mi amigo.

- aggg... Entonces? No puedo hacer nada! Es fastidioso que siempre te opongas a mis castigos. - Neah parecía un niño haciendo berrinche, Kanda y Link se sorprendieron, no esperaban que fuese así.

- Solo fue un malentendido- dijo Allen- No es necesario que el arca intervenga.

- Realmente eres molesto cuando no haces caso. El conde va a llorar, te extraña. El está orgulloso de que te hicieras con el Este.

- Realmente yo no estaba buscando eso- trato de explicarse pues que aquel territorio se le hubiera adjudicado era realmente un extraño malentendido, nunca había tenido interés en el.

- Oh. Vamos, no seas tan modesto - rio – ¿Vendrás a cenar?

- Puedo ir a cenar la semana que viene - suspiro pues no creía que presentarse algo golpeado en su presencia seria lo correcto.

- De acuerdo. Esperaré un poco más si usas llevas a tus enamorados. Será una cena familiar, así que puedes usar esa ropa casual que tanto te gusta. El Conde cocinará.

Allen asintió. Neah sonrió y se levantó.

- nos vamos - dijo tocando el hombro de Link.

- yo debo hablar con Walker.

- deja de tontear. El único Walker con el que necesitas hablar es conmigo.

Link se sentía extraño. Nadie lo había tratado así. Una parte de él extrañaba la amabilidad de Allen.

- ese idiota no se va, antes tengo que romperle la cara - dijo Kanda tratando de levantarse.

- para probar que el Sur no se meterá en problemas, Link me jurará lealtad - dijo Neah.

Link cerró sus puños con fuerza, debía responder por sus actos.

- No creo que eso sea necesario - intervino Allen.

- Allen, tú en este momento no debes intervenir, recuerda que en este instante eres un chico común y corriente- dijo Neah en un tono despectivo, estaba cansado de que Allen siempre hiciera lo que le venía en gana.

- No puedes...

- Walker, está bien - dijo Link.

Link se acercó a Neah y se agachó para quedar en reverencia.

- como representante del Sur, reitero mi respeto a El Arca...

- no, júrame a mí, de persona a persona - dijo Neah agachándose a su altura.

- Te... - Link sintió a Neah muy cerca y los nervios comenzaron a atacar - juro lealtad. Aunque los bandos cambien, podrás usar mi vida como desees.

Allen miro a Link con pesar, Kanda puso una mano en su hombro para que se tranquilizara, después de todo Link había actuado por su cuenta y sus acciones tenían consecuencias.

- Link!- Allen lo llamo al ver que se marchaba junto a Neah- Nos veremos en clases?

- Claro - dijo finalmente marchándose.

Kanda se hecho en el sillón, todo había terminado en paz.

- creo que se te olvidó mencionar que tenías un gemelo y que eras de El Arca - dijo Kanda mirándolo serio.

- Es complicado - Allen se veía cansado.

- ¿volverás?

- eventualmente. Mi familia no es algo de que lo puedas alejarte demasiado.

Se acercó y besó a Kanda suavemente.

-Me alegra que estés bien.

- Tsk, no es como si esos idiotas pudieran matarme.

-Si, se que eres muy fuerte - Allen sonrió dándole un leve golpe.

- Esta noche te he salvado el pellejo, al menos deberías agradecerlo.

-Gracias- dijo Allen con inocencia y Kanda le miro de manera asesina.

- no de esa manera - dijo Kanda besándolo de nuevo - quédate conmigo esta noche.

Allen enrojeció.

- estás herido.

- precisamente, necesito de ti.

Allen lo toco en la herida provocando que el otro mascullara un par de maldiciones cuando había tratado de tocarle el trasero.

-Aun no estás del todo bien.

- Juegas sucio Moyashi.

-Te llevare a tu habitación.

La cena de la semana siguiente fue un desastre, Link y Kanda trataron de matarse con la mirada y los comentarios venenosos no se hicieron esperar.

Meses después, Link y Neah comenzaron a salir.

Después hubo boda doble y vivieron felices por siempre.

Fin


Notas finales: Pensaron que Katou seguía muerta? espero que les haya gustado este capítulo final lleno de imprevistos y drama ;D