Hola chicuelos! Bueno, antes de comenzar quiero decirles que estoy muy emocionada porque... PORQUE... Acabo de terminar de escribir el capítulo final de la primera parte de este fic... sí, porque habrá una secuela... ¡Obviamente habrá una secuela! Espero disfruten este capítulo, y les diré desde ahora que esta primera parte consta de... ¡50 capítulos! Wow... lo sé, soy una exagerada... ¡Nos leemos!


Solo por esta noche... (Parte 1)

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Me encontraba manejando el auto rentado, ansioso por llegar a mi vieja casa, con mi familia. Cooper estaba igual o más ansioso que yo, iba en el asiento del copiloto, mientras que Nick se encontraba atrás con Kurt, Finn y Jeff.

-¿Qué tal todo aya atrás? -Pregunté, sin quitar mis ojos del camino.

-Bueno…-Respondió Nick -Jeff se quedó dormido, Finn escucha música y Kurt está usando su teléfono… Interesante… -Dijo de repente.

-¿Que cosa? -Pregunte, sin entender qué era lo interesante.

-Kurt acaba de hacer una pregunta en Internet… "¿Cual es el porcentaje de aviones que caen en turbulencias?" -Leyó el. No pude evitar reír.

-Dios mio, no puedo creer que era en serio -Dije burlonamente.

-98% de probabilidades -Dijo Kurt de repente.

-¿De que un avión caiga por turbulencias? No es tanto…

-¡Pero es posible! ¡Podría haber muerto! -Dijo asustado. Es raro ver a Kurt tan exaltado, normalmente suele ser muy tranquilo… Aunque el mundo se esté cayendo.

-Hay, vamos Kurt… -Dijo Nick -Es en realidad, en realidad muy poco probable.

-¿Y que son las turbulencias al fin y al cabo? -Preguntó Cooper.

-Son movimientos atmosféricos menores a la corriente media, que ocasionan un espectro amplio de movimientos -Dijo inmediatamente.

-... Acabas de leer eso en Internet, ¿No es así? -Pregunté.

-No, lo leí antes de salir de casa -Respondió.

-¿Sabes Kurt? A tu edad, yo también era un cerebrito -Dijo Cooper de repente.

-No es cierto -Aseguró Kurt.

-Claro que si, ¿No es así Blaine?

-No -Respondí cortante.

-Bueno… Tal vez no un geeeeenio en todos los sentidos, pero era bastante listo, ¿No Nick?

-No -Dijo él, cortante al igual que yo. Kurt rió en ese momento.

-¿Qué es tan gracioso? -Preguntó Cooper.

-No, nada…

-¡Aquí es! -Dije… Más bien grité. Finn, advertido por mi grito, se quitó los audífonos.

-Kurt, ¿Puedes despertar a Jeff? -Preguntó Nick, ya que Kurt era quien se encontraba junto al rubio.

-Jeff, llegamos -dijo Kurt, susurrando, sin quitar la vista de su celular. Sin embargo, Jeff abrió los ojos.

-¿Dónde estamos? -Preguntó el rubio, desconcertado.

-Ya llegamos a Palm Springs -Informé. Bajé emocionadamente del auto, seguido de Coop. Ambos corrimos hasta la puerta, entre empujones, ya que ambos queríamos ser los primeros en saludar. Finalmente, logré llegar primero, y toque desesperadamente la puerta, pero Cooper estaba detrás de mi otra vez, y trató de empujarme lejos de la puerta, pero yo me resistí, y le di un empujón. Pronto, los dos estábamos peleando como cuando éramos pequeños y queríamos jugar con el mismo juguete.

-¡No Cooper! ¡Yo llegué primero! ¡Déjame! -Le exigí.

-¡No es justo, me empujaste! ¡Yo quiero ir primero! -Me discutió.

-Bueno, es un gusto ver que ustedes dos no han cambiado nada -Dijo una voz, dejándonos helados por un momento. Ambos levantamos la vista hacia la puerta, para encontrarnos con mamá mirándonos con una sonrisa. Sentí mis ojos picar de lágrimas. Dios, la extrañé tanto…

-¡MAMÁ! -Dijimos ambos al mismo tiempo, abrazándola. Ella rió, recibiéndonos cariñosamente en sus brazos, como siempre, como la primera vez…

-Mis niños… Cuanto han crecido -Nos dijo ella una vez que nos separamos.

-Igual que tu -Dijo Coop -Dios santo, estás tan…

-¡No, no lo digas!

-Tan viej….

-Cooper, ¡No! -Finalmente, mi hermano mayor se cayó, sonriendo. Ella también le sonrió.

-¿Y papá? -Pregunté.

-Lo mande a comprar algunas cosas para la cena, creí que llegarían más tarde.

-Era el plan -Dije, ya que era verdad, habíamos llegado hora y media temprano.

-Bueno, ¿Y dónde están los famosos niños? -Preguntó ella. Me volteé hacia el auto, y no entendí bien la escena, Finn y Nick gritándole al… ¿Auto…? Me volteé y me encontré con las miradas confusas de Cooper y de mamá. Así que los 3 nos acercamos. Al estar más cerca, pudimos notar que no le estaban gritando al auto, sino a la persona que estaba dentro del auto, a Jeff.

-Jeff, levántate, vamos -Exigía Nick, pero el pequeño seguía durmiendo, sin mostrar señales de vida. Finalmente, Nick se metió al auto y sacó al rubio a la fuerza.

-Basta, Nick, quiero dormir -Se quejaba él. Mamá sonrió a Nick, y le hizo un gesto para que entrara. Y una vez que lo hicimos, Nick dejó a Jeff en el sofá.

-Entonces, ¿Él es Jeff? -Preguntó mi mamá enternecida. Ya conocía esa mirada….

-Si, Jeff, ella es nuestra mamá, Matilde Anderson -Dijo Cooper… Y si, nuestros padres de corazón nos habían brindado su apellido. Porque yo no quería ser un Criss, y tampoco Cooper. Jeff abrió sus ojos más atento, y miró a la señora. Se lo notaba incómodo, pero no demasiado.

-Es un placer señora Anderson -Dijo él educadamente, ganándose una mirada enternecida de mamá.

-El placer es todo mío -Dijo ella -Eres muy guapo Jeff -Reconoció ella. Jeff se ruborizó, pero no en el mal sentido.

-Gracias… usted también es muy hermosa -Reconoció. Mi mamá se volteó, y buscó la mirada de Nick.

-Pero si es todo un caballero -Le dijo ella. Jeff volvió a ruborizarse -Y dime Jeff, ¿Te gusta vivir con mis hijos y con Nicky? -Preguntó ella amablemente.

-Si… ¡Nick es genial!... Y Blaine también, pero me enteré de la historia de la ardilla, y como que mi respeto por él nunca volvió a ser el mismo -Dijo sonriendo como a mi y a Nick tanto nos gustaba.

-¿Te contaron la historia de la ardilla? ¿Quien fue?

-Cooper -Dijo él sin dejar de sonreír. Mi mamá se volteó mirando acusadoramente a Cooper.

-Hijo, te he dicho que no debes de avergonzar a tu hermano -Lo regañó. Yo le sonreí burlonamente.

-Lo sé mamá… Lo lamento Blaine -Dijo él.

-¿Y quien es este apuesto niño? -Preguntó de repente, mirando a Finn. El sonrió de lado, como era tan característico en él.

-Mi nombre es Finn Hudson… Hummel.. ¿Anderson? -Dijo él, de repente pareciendo confundido.

-Dios mio, pero si eres totalmente adorable -Dijo mi madre, apretando sus mejillas.

-Gracias… usted es muy amable por dejarnos quedarnos en su casa -Dijo Finn, sorprendiéndonos con su gentileza… Bueno, no del todo, Finn era muy gentil.

-Oh, cariño… Blaine y Coop solo han dicho maravillas sobre ti. Eres un niño muy humilde… Seguro que si sigues así, llegaras arriba en la vida.

-... ¿Arriba de que? -Preguntó él. Mi madre no pudo evitar reír, desordenando sus cabellos.

Y de repente, noté que alguien faltaba en ésta conversación. Busqué a Kurt con la mirada, y lo encontré en una esquina, mirando desde lejos, se lo veía calmado, tranquilo, y disfrutaba más escuchando la conversación que hablando… Como siempre. Parece que el susto del vuelo ya había pasado.

-Y este… -Dije, acercándome a Kurt, tomándolo del brazo, sin hacerle daño, y acercándolo hasta donde se encontraban los demás -Este es Kurt Hummel -Dije yo, sosteniéndolo por los hombros y sonriendo a mi madre. Ella se acercó, y su mirada se volvió curiosa, de repente, ella estaba totalmente interesada en mi castaño.

-Hola Kurt… Soy Matilde, la mamá de Blaine y Cooper -Dijo amablemente. Kurt la miraba, atentamente, sin perder detalles. Ni una pequeña sonrisa escapó de sus labios al momento de responder.

-Hola Matilde -Dijo sencillamente. Mi mamá sonrió, captando alguna clase de mensaje oculto, que ni yo pude detectar.

-Entonces… ¿Qué significa esa mirada tuya? -Nick y yo nos miramos sorprendidos. Ni siquiera nosotros, en todo este tiempo, nos habíamos atrevido a hacer esa pregunta. Claro, no significa que no tuviéramos curiosidad. La mirada de Kurt se volvió aún más intensa. Mientras mi mejor amigo y yo seguíamos tratando de comprender, le dediqué una mirada a Copper, quien parecía entender con facilidad la situación, uniéndose al ritual de miradas.

-... Entonces, si ya terminaron de atemorizarnos… ¿Podríamos comer ahora? -Preguntó de repente Finn. Entonces, las miradas se terminaron, y Finn se ganó nuestra atención.

-Claro que si cariño -Ella respondió, para luego mirarme -En cuanto tu papá llegue almorzaremos algo -Dijo ella.

Todos estuvimos de acuerdo, y Cooper y yo esperábamos ansiosos que nuestro padre llegara...


Me encantaría saber que piensas, nos leemos luego :D!