Capítulo 23; Palm Springs, Día 3; El desastre del café y las galletas
Desperté con ese peso extra sobre mi peso, y no pude evitar reír al notar que comenzaba a acostumbrarme a esa sensación. Antes de despertar a mi pequeño castaño, decidí tomarme un momento para analizar lo ocurrido en este par de días.
Visitar a mis padres fue sin duda la mejor decisión que podría haber tomado, los extrañaba tanto y estar denuevo en este lugar, en el que crecí junto con mi hermano se sentía reconfortante luego de tanto tiempo fuera. Por otro lado, aún no podía creer que Kurt y Jeff estaban peleados. Nunca, NUNCA desde el primer día, habían permanecido tanto tiempo sin hablarse... Era extraño, y de hecho, aún no he terminado de hablar con Nick sobre eso... Tal vez en casa.
Pero lo más importante aquí, era mi relación con Kurt. Es decir, desde que llegamos hemos estado abrazándonos, besándonos, y hasta durmiendo juntos... a pesar de que prometí que eso no podía suceder entre nosotros, no podía negar que me sentía más feliz que nunca. Y que me gustaría poder actuar así con él todo el tiempo... Y de hecho, lo he estado considerando, ¿Quien dice que no puedo dormir con Kurt todas las noches? ¿O que no pudo besarlo cuando nos encontremos en casa? No creo que Nick, Jeff o Finn nos juzguen... Y de repente recordé el por qué no, Kurt merece algo mejor, merece a alguien de su edad, alguien que puedo sacarlo a pasear, acompañarlo al cine, esperarlo después de la escuela, y llevarlo a tomar un café...
Yo no puedo, y no podré hacerlo hasta dentro de algunos años.
Y aunque Kurt insista en que eso no es un obstáculo para él, yo quiero que el viva su vida, que aproveche esta etapa de su vida, la adolescencia es sin duda una de las mejores etapas de toda nuestra vida, y dura tan poco... Él merece ser feliz, después de todo lo que él vivió, con apenas 16 años, él merece ser feliz...
-Yo puedo ser muy feliz contigo -Dijo él de repente, sacándome de mi ensueño. Lo miré atentamente, mientras él me devolvió la mirada, de manera más seria.
-¿Lees mentes? -Pregunté divertido. Él negó con su cabeza.
-Leo miradas más que nada... -Corrigió, con voz tranquila.
-Si... Yo también podría ser muy feliz contigo -Le dije. Él negó divertido.
-No lo demuestras sin embargo.
-No quiero que sufras por mi. Yo prometí que no dejaría que nadie volviera a hacerte sufrir... Y si para lograrlo debo mantenerme lejos de ti, sabes muy bien que lo haré.
-Si te mantienes lejos de mi me harás sufrir mucho -Contradijo.
-Entonces... Parece que estamos metidos en un problema -Mencioné riendo. Él, sin embargo, no rió.
-Yo no lo creo, yo creo que si hay un problema entre nosotros es por tu culpa, y porque no puedes admitir lo sencillo que podría llegar a ser esto.
-No me culpes de esto -Dije algo ofendido -Sabes que si yo pudiera te habría hecho mi esposo hace muchos años
-Lo sé... ¿Que quieres hacer hoy? -Preguntó, cambiando de tema.
-Lo que tú quieras... Aún faltan 3 días más hasta navidad, si quieres podemos ir de compras -Mencioné.
-Claro, siempre que TU pagues -Dijo... Más bien exigió él. Yo reí animadamente.
-Claro, yo pagaré, no te preocupes no tendrás que romper tu alcancía -Me burlé yo.
-Ya deja de tratarme como a un niño Blaine -Me exigió él.
-Tu siempre serás mi niño -Le respondí -Mi pequeño castaño de ojos claros -Lo adulé, abrazándolo fuertemente. Él me correspondió, y luego ambos nos cambiamos para salir a comprar.
-Kuuuurt... Ya caminamos muchoooo... ¡Me duelen los pieeeees! -Dije, haciendo un puchero. Él se rió de mi.
-¿Quien es un niño ahora? -Preguntó. Llevábamos caminando casi por 5 horas, literalmente, y lo peor era que quien debía cargar las bolsas y cajas era yo.
-Vamos Kurt, ¿Podemos siquiera detenernos por un café? Por favor... -Pedí yo, haciendo un pucherito, poniendo mis clásicos ojos de cachorito abandonado en la lluvia, los cuales por cierto siempre funcionaban en él. Y parecía que ésta no sería la excepción, ya que suspiró cansadamente.
-Bien, pero solo por un rato, y luego seguimos comprando -Yo sonreí, y prácticamente lo arrastré hasta el primer café que vi. Una vez que cada uno tenía sus órdenes, nos sentamos en una mesa junto a la ventana.
-¿Te estás divirtiendo? -Pregunté yo.
-Si, comprar siempre es divertido -Mencionó, tomando un poco de su café.
-Hablo de estar aquí en Palm Springs -Aclaré, dando un gran trago a mi propia bebida caliente.
-Oh... Si, es... genial -Dijo él. Yo me acerqué más a él.
-No pareces muy convencido -Le contradije, mirándolo de manera seria.
-Me gusta -Me aseguró -Me gusta pasar tiempo contigo, en casa no podemos hacerlo.
-Lo sé... ¿Que opinas de mis padres? ¿Si te agradan? -Pregunté nuevamente, antes de observar atentamente la caja de galletas frente a mi, tratando de decidir cual sería la mejor opción, ¿Fresas o chocolate?
-Si... Eso creo... No he hablado mucho con ellos en realidad.
-Bueno, aun tenemos mucho tiempo para que lo hagas, vas a amarlos -Le dije, mientras tomaba ambas galletas, la de fresa y la de chocolate, y las metía en mi boca.
-Claro... Si quieres... -Dijo él, mirándome con atención, mientras yo trataba de tragar la comida -Tal vez te gustaría un poco de café con eso -Mencionó divertido. Yo asentí, tomando mi vaso y tomando todo el café que mi boca resistía -¿Sabes que es muy tentador hacerte reír ahora no? -Preguntó él. Yo negué con mi cabeza - ¿Quieres que te cuente un chiste? -Preguntó tentativamente. Yo negué, tratando de tragarme todo, pero mierda, era mucha comida.
-Ok, aquí voy ... Hubo un incendio en el zoológico... sospechan de las llamas -Dijo él, y no pude evitar explotar, y escupir todo, creando un desastre -Ashh, Blaine que asco -Se quejó él, pero yo seguía riendo.
-Ese chiste fue tan... malo -Dije sin aire, mientras seguía riendo, llamando la atención de casi todos los del lugar, incluyendo la del chico de la limpieza, quien me miraba con rencor al ver el desastre que había creado. Y obviamente, comencé a reír aún más.
-No conozco buenos chistes... -Se defendió, yo seguía riendo sin control -Dios mio Blaine, cálmate, vas a explotar -Me advirtió, y yo comencé a calmarme.
-Cielos... lo siento, lo sé... ya pasó... -Dije, limpiando una lágrima que corría por mi rostro.
-... Este día será recordado como "El desastre del café y las galletas; Por Blaine Anderson"
-Tu no le dirás a nadie- Le advertí, mientras Kurt se encogía de hombros con inocencia.
-Bien, yo no diré nada, si me cuentas la historia de la ardilla.
-Eso no -Le aseguré.
-Entonces le diré a todos lo de hoy -Amenazó.
-No Kurt, no te contaré la historia -Aseguré.
-Tooodos sabrán lo que ocurrió hoy, y se burlaran de ti...
-No te voy a cont...
-Al menos lo de la ardilla ya está superado...
-Kurt...
-¿Pero esto? Pasarán años hasta que Cooper deje de com...
-¡Vi una ardilla en el parque, quise atraparla y se metió en mis pantalones! ¿Ok? -Dije finalmente. El me miro seriamente, pero yo conocía esa mirada. Trataba de no reirse de mi -Ya estarás contento...
-Sip... Hay que seguir comprando -Dijo, colocándose de pie. Suspire, mientras tomaba mi cafe con una mano, y las compras con las otras, y lo seguí.
Una vez que llegamos, ayudé a Kurt a acomodar todo lo que habíamos comprado. Una bolsas eran para mi, mientras que todo lo demás era para Kurt.
-¡Listo! -Dijo él victorioso.
-Felicidades -Dije burlonamente. Me acerqué a él, y lo abracé, sosteniendo una mano en su nuca, y la otra en su cintura, manteniéndolo lo más cerca posible a mi cuerpo -Me encanta verte tan contento -Mencioné, al tiempo que el pasaba sus manos por mi torso. Reí al notar que al ser más bajo que yo, su cabeza no llegaba hasta mi hombro, por lo que la recostó contra mi pecho.
-¿Sabes cómo podrías verme así de feliz todos los días? -Preguntó él.
-Tengo una idea -Mencioné, suspirando.
-¿Por qué no podemos estar juntos también en casa? -Preguntó haciendo un puchero.
-No me hagas explicarlo de nuevo -Prácticamente le rogué.
-Blaine... Por favor... Deja de poner excusas.
-Nada de eso, no son excusas... -Y la conversación acabó allí.
Wow... Blaine estás en problemas... al igual que yo, por no actualizar hace tanto... lo siento, me fui de viaje y me desconecté del mundo... literalmente, en el hotel había una recepción horrenda y ya que fui con unas amigas disfrutamos de un tiempo sin teléfonos, computadores, etc...
Espero les haya gustado el capítulo, y nos leemos pronto!
PD; no me eh confundido de capítulo, a habido un salto en el tiempo, por lo que los chicos ya están en su 3er día en Palm Springs... sólo aclarar, nos leemos!
