Hola mis queridos Klainers! Aqui les dejo un nuevo capítulo de la serie y... CHAN CHAN CHAN... Tambien una pequeña advertencia o.O! Gracias por los mensajes y espero les guste este capítulo! :D ENJOOOOY!
ADVERTENCIA: Relaciones sxuales explicitas entre dos hombres (Klex c:)
"Sé mi primera vez..."
.
Víspera de navidad y nosotros continuamos en Palm Springs, disfrutando de un bien merecido tiempo en familia. Mamá y papá, compartían un sofá, Nick, Jeff y Finn otro, y Cooper, Kurt y yo el último. Estábamos viendo la tv, mientras comíamos galletas navideñas hechas por mamá.
-...Y Coop era todo un diablillo de pequeño, recuerdo que Blaine pasaba horas en el baño, aplicandose gel y arreglándose, entonces Coop solía poner laxantes en la comida de Blaine -Todos se rieron de la historia, menos Cooper, quien se encogió de hombros.
-Bueno, si quería pasar tanto tiempo en el baño, yo le daría una razón -Explicó como si fuera lógico.
-Kurt es igual a él -Dijo Nick, ganándose las miradas de todos -Tuvo su etapa de travesuras también. Pero Kurt tenía cierta rivalidad con la vecina.
-La señora Mattews -Aclaré yo, dirigiendo una mirada a Kurt, quien seguía sin hablarme, pero tampoco me ignoraba.
-Si… La pobre mujer tuvo que ponerle traba al ducto de ventilación, porque el "niñito" -Dijo Nick, refiriéndose a Kurt -Se escabullía por allí -Relató mi mejor amigo, logrando que todos se rieran una vez más.
-Jeff sin embargo era más tranquilo en ese sentido, aún así parecía que sus energías nunca se acababan.
-Igual que Blaine -Dijo mi papá -Hasta que un día, con Tweety lo inscribimos a clases de piano, y desde entonces se la pasaba todos los días en su habitación, sentado frente al piano.
-Hablando de eso, ¿Como va lo de ser músico? -Preguntó mi mamá.
-Es cierto, ya nunca hablan sobre eso, no nos han dicho absolutamente nada -Se quejó Finn -Nosotros también queremos saber.
-Pues, ya ven, aún seguimos en eso. Nick y yo estamos trabajando en el teatro comunitario -Dije yo.
-Y la verdad, creo que lo estamos haciendo muy bien -Admitió Nick -Mira, comenzamos con el trabajo de roadie y ya hasta obtuvimos un ascenso, somos asistentes de escenarios -Dijo él.
-Pero creí que ustedes querían tocar -Dijo Finn, frunciendo su ceño.
-Claro que si Finn, pero por algo se empieza -Respondí al instante, orgulloso de mi puesto.
-Si, aunque no puedo negar que aún así me siento algo defraudado de mi mismo -Dijo Nick. Todos lo miramos, con el ceño fruncido -Es decir… Ya han pasado 2, casi 3 años desde que nos propusimos comenzar con ésta carrera, y míranos… Aún seguimos a principio del camino.
-Nadie dijo que sería fácil -Respondió mi mamá -Ambos sabían a la perfección que ésta carrera no era nada fácil. Pero no deben darse por vencidos ahora, están cada vez más cerca -Nos alentó ella.
-Si Nick, no me abandones ahora -Le dije yo. El me sonrió, y se metió una galleta a la boca. Eso me dió una idea, y me acerqué a Kurt para susurrarle.
-Será mejor que Nick no coma dos galletas al mismo tiempo, o aquí podría ocurrir un gran desastre.
-No creo que Nick sea tan torpe como para hacer eso -Me susurró él de vuelta. Inspeccione su rostro solo para darme cuenta que él no estaba ni siquiera mirándome.
-Bueno, demasiadas galletas para hoy -Dijo mi madre, levantándose de su lugar -Tengo que ir a hacer las comprar para la cena de navidad, ¿Alguien necesita un aventón al centro? -Preguntó. Yo tomé la mano de Kurt, y me puse de pie.
-Nosotros, aún tenemos que hacer nuestras compras navideñas -Dije, sin siquiera consultarlo con él. Aunque sabía que no iba a negarse, porque se había convertido en un chico muy obediente…
-Si también nosotros -Dijo Nick.
-Finn y yo nos quedaremos decorando la casa con papá -Dijo Coop -¿No es así Finn? -Preguntó, y el castaño asintió.
-Pero comprenme algo lindo -Pidió él.
-Claro que si Finn.
-Bien, ya vamonos -Dijo mi madre. Nos subimos al auto, Nick de copiloto, y yo en la parte de atrás, con Kurt y Jeff.
-¿Te gusta esto? -Le pregunté, colocando un corbatín con arbolitos navideños en mi cuello. Él rodó los ojos, pero no pudo reprimir una sonrisa. Fue el momento perfecto para acercarme a él, quien se encontraba sentado en una banca del centro comercial, y pase uno de mis brazos por encima de sus hombros -Me encanta verte sonreir -Confesé.
-No es cierto -Me aseguró él. Yo fruncí el ceño.
-Oye, no digas eso...Sabes que no es verdad, yo daría mi vida por verte sonreir así.
-¿Entonces por qué me lastimas? -Preguntó él -Sabes que me gustas mucho, pero decides ignorar lo que siento por ti. Salimos a pasear, nos besamos, duermo contigo, pero cada vez que menciono que quiero que sigamos juntos, tu dices que no. No te entiendo, ya no sé si solo juegas conmigo, o si… Tal vez ni siquiera te importa lo que yo siento…
-Ya basta Kurt -Le dije en voz baja, abrazandolo fuertemente -Tu tambien me gustas mucho, es solo que me gustaría que tu primer noviazgo sea bonito, yo no quiero arruinarte eso. Me importas demasiado como para hacerte eso.
-... ¿Es de verdad? -Preguntó, con sus ojitos celestes inundados en lágrimas -Pero… yo te eh dicho muchas veces que eso no me importa. Mi primer noviazgo nunca será bonito, si mi primer amor me rechaza -Dijo él. Y esta vez fui yo quien entendió.
-¿Crees que podríamos hablar de esto una vez que lleguemos a casa?
-¿Hablar? Te refieres a… ¿Llegar a casa y rechazarme de nuevo? -Preguntó él, sin mirarme. Yo tomé suavemente su mentón, y lo obligué a mirarme.
-No. Me refiero a hablar Kurt… Prometo que ya no volveré a rechazarte -Le aseguré, viendo en sus ojos un brillo de esperanza -Y ahora, aún hay que comprar muchas cosas, andando -Dije, poniéndome de pie y tomando las pocas bolsas que teníamos. Él se puso de pie también.
-Oye Blaine… Crees que… ¿Crees que yo podría….? -Yo lo miré, esperando que terminara de hablar, pero al ver que seguía divagando, decidí intervenir.
-Kurt, te compraré lo que quieras, pero ya, andando -Dije, sonriendo divertidamente. El también me sonrió, y ambos seguimos comprando por al menos otras 4 horas.
-Bueno… Creo que rompiste tu propio record -Dije, colocando las bolsas en mi habitación.
-Eso solo significa que la próxima vez debo de esforzarme más para superar mi nuevo record.
-Si, y eso me asusta -Confesé riendo. Me volteé en el momento justo para ver a Kurt colapsando en la cama -¿Estás cansado? -Preguntó, recostandome junto a él.
-Si… Hasta los profesionales en compras como yo nos cansamos a veces.
-No lo imaginaba -Respondí, riendo nuevamente -¿Una siesta? -Pregunté, acariciando su cabello.
-Mmhm… -Asintió él, haciendo un ruido con su garganta. Luego de eso se levantó -Quiero cambiarme -Me informo, caminando vagamente hasta la puerta, y desapareciendo tras ella.
Yo aproveche ese momento para hacer lo mismo. Me puse de pie, y me acerqué hasta el armario. Tomé una camiseta sin mangas blanca, que usualmente usaba para dormir, y unos pantalones de pijama grises. Apagué la luz, cerré las ventanas, asegurandome de que la habitación quedara en completa oscuridad, y encendí la tv, buscando algo interesante para ver. Finalmente me decidí por ver fox, luego encendí el aire acondicionado, ya que comenzaba a sentir mucho calor. Una vez que todo estaba listo, me metí bajo las sábanas, sintiéndome cálido en comparación con el frío que comenzaba a sentirse en la habitación.
Un momento más tarde, Kurt entró al cuarto, llevando una camiseta negra, y unos pantalones cortos del mismo color. Sin decir nada, se escabulló junto a mi, y automáticamente mi cuerpo se acercó al suyo, acurrucandome lo más cerca posible, abrazandolo por detrás, y descansando mi mentón en su cabeza, mientras él pegaba más su espalda a mi pecho.
-Te quiero -Susurre en su oído, pasando una de mis piernas por encima de las suyas.
-Yo también te quiero -Respondió. En esa misma posición, con la habitación apenas alumbrada por la luz azul y el suave sonido del televisor de fondo, cerré mis ojos, aferrándome al cuerpo caliente junto al mío, y cayendo en brazos de Morfeo…
Abrí lentamente mis ojos, al escuchar el ruido de mi teléfono vibrando en la mesa de noche. Alargando uno de mis brazos, sin ganas de soltar el cálido cuerpo de Kurt, tomé el aparato y detuve la alarma. Suspiré, sabiendo que ya no teníamos más tiempo para descanzar, y sin embargo recostandome nuevamente y cerrando los ojos.
-Kurt… -Susurré suavemente, moviendolo un poco. Él se quejó con un pequeño gruñido que escapó desde su garganta -Kurt, vamos, despierta… -Insistí un poco más. Pero lo único que logré, fue que el castaño se volteara, escondiendo su cabeza en mi pecho, y entrelazando sus piernas con las mías.
-Shhh -Me calló él. 5 minutos más pensé yo. Solo 5 minutos más…
-Blaine… hijo… levantate -Escuché la voz de mi madre desde mis sueños, y de un momento al otro, me encontraba con los ojos abiertos -Blaine, ya es tarde -Dijo ella. La miré, y le sonreí, volviendo a cerrar los ojos -No Blaine -Me regaño, riendo -No me pongas esa sonrisita y ya levantate.
-Mmm… Solo un poquito más -Le pedí, sintiendo que mis párpados se cerraban en contra de mi voluntad, y que en cualquier momento volvería a dormirme.
-No, ya es tarde, AMBOS tienen que levantarse -Y en ese momento recordé que Kurt se encontraba junto a mi, y lo abracé aún más fuerte. Él se quejó.
-Blaine, me aplastas -Dijo, tratando de separarse un poco. Sonreí para mi mismo y ajusté mi agarre.
-Blainey, vamos, aún tienes cosas que hacer antes de navidad, vamos -Dijo mi madre. Suspiré, y terminé de abrir mis ojos -Todos ya están abajo, viendo una película.
-¿Qué película? -Pregunté.
-El Expreso Polar.. -Dijo ella tentativamente.
-¿En serio? -Pregunté ilucionado. Ella asintió con una sonrisa satisfecha -Oh dios mio, ¿Por qué no iniciaste por esa parte? Kurt, Kurt despierta, ya hay que bajar -Dije, sintiendome de repente emocionado.
-Pero… -Kurt estaba a punto de replicar, pero lo detuve.
-¡Nada! No estamos perdiendo la película, vamos…. ¡Vamos!... vamos, vamos, vamos, vamos, vamos, vamos, vamos, vamos, vamos…
-¡Ok Blaine! ¡Bien! -Dijo él, cansado. Yo sonreí y me puse de pie.
-Ok, andando -Dije, corriendo a la sala, pero me detuve a medio camino al notar que Kurt no me seguía. Entonces volví corriendo hasta la habitación, donde el castaño seguía durmiendo.
-¡Kurt! ¡Vamos! Dije haciendo un puchero desde la puerta. Y al ver que no se movía, me acerqué hasta la cama, y lo tomé en brazos.
-Blaine, no… -Se quejó, pero yo hice caso y reanude mi carrera hacia la sala. Llegué y me senté en el sofá desocupado, con Kurt aún en brazos, acomodandolo en mi regazo.
-¿Me perdí mucho? -Pregunté preocupado.
-Blaine… acaba de empezar -Dijo Nick, ríendose de mi.
La película fue tranquila, Kurt durmió un rato más, hasta que despertó y ambos disfrutamos del final de la película juntos. Cuando acabó, mi mamá se dirigió a la cocina, junto con mi papá, quien iba a ayudarla a preparar la cena de navidad.
-... Chicos, esta noche en serio, de verdad me gustaría que se comportaran -Dijo Nick una vez que estuvimos solos.
-¡Basta! ¡Ya me disculpe!, ¿Ok? -Explotó Jeff de repente. Todos lo miramos un poco sorprendidos de su actitud.
-Aún no te has disculpado con…
-¡¿Por qué todos siempre están de su lado!? -Volvió a exigir.
-Bueno, porque tú fuiste quien lo atacó -Dije yo, atrayendo a Kurt más cerca de mi, abrazandolo con más fuerza.
-¡Es que no es justo! Todos siempre se la pasan adulándolo, ¡¿POR QUE NO HACEN LO MISMO CONMIGO!?
-Jeff, por dios, claro que lo hacemos. Tú, Kurt y Finn son lo mejor que nos a pasado en la vida… -Afirmó Nick.
-... ¿De verdad? -Preguntó él.
-Si Jeff… ¿Alguna vez te hemos dado motivos para pensar lo contrario? -Preguntó Nick suavemente.
-... Estoy muy celoso… -Dijo el rubio de repente -...De Kurt… De Kurt y Blaine… ¿Por qué tu y yo no somos así? -Preguntó lentamente. Nick abrió sus ojos sorprendidamente.
Miré a mi hermano, y ambos compartimos una mirada cómplice, y luego, Coop tomó a Finn por los hombros, y yo tomé la mano de Kurt.
-Creo que deberíamos dejarlos solos -Mencionó mi hermano. Los dos chicos asintieron, y se dejaron guiar por nosotros. Una vez que nos encontrábamos arriba, ambos chicos se miraron entre ellos, y luego a nosotros.
-¿Y ahora? -Preguntaron al mismo tiempo. Finn se contagió de cuando Kurt y Jeff hacen eso.
-... No lo sé… ¿Que quieren hacer? -Preguntó Coop.
-¿Un videojuego? -Preguntó Finn, mirando a Kurt.
-...Yo… em… Ok -Dijo poco convencido, mientras se dejaba arrastrar por Finn a la habitación. Cooper y yo nos sentamos en un sofá que había allí.
-Ojala todo resulte bien -Dijo él. Yo solo asentí a sus palabras, y ambos comenzamos a hablar sobre cualquier tonteria.
Senté a Kurt frente al espejo de mi baño, y comencé a cepillar su cabello. Extrañamente, el no se molestó por eso.
-¿Así de fácil? ¿Sin golpes, pellizcos, patadas… ni bofetadas? -Pregunté sonriendo bobamente.
-Siempre me gustó que me arreglaras -Confesó, devolviéndome la sonrisa. Yo reí, y negué con mi cabeza -¿Cómo te vestirás? ¿Te peinaras igual que los otros años? -Preguntó él, divertido.
-Si, me gusta peinarme de esa forma -Confesé, aplicando un poco de fijador en su cabello, logrando que el cerrara sus ojos fuertemente.
-¿Por qué no te peinas así todos los días? -Preguntó, con sus hermosos ojos celestes aún cerrados.
-No lo sé, antes lo hacía… pero todos decían que debía dejar de hacerlo.
-¿Y les hiciste caso? -Preguntó él, abriendo uno de sus ojos, levantando sus cejas incredulamente -Eso es muy poco tú.
-Tienes razón -Estuve de acuerdo -Aunque, me peine así durante mucho tiempo. Hasta que finalmente me convencieron de dejar la gomina -Expliqué. Él se mantuvo en silencio durante un momento, pensando en lo que dije. Finalmente lo dejó ir.
-¿Que vas a ponerte?
-Mis labios están sellados, pronto lo descubrirás -Dije yo. Kurt rodó los ojos -En cambio tú… -Corrí hasta la habitación, tomé la ropa que había elegido para Kurt y regresé al baño -...usarás esto -Dije con una enorme sonrisa, imaginando como se vería la ropa en Kurt.
-Blaine, tienes que dejar de elegir mi ropa -Dijo él.
-Yo no escojo toda tu ropa, solo a veces. Y ve a vestirte, la cena estará lista pronto -Recordé. Mi castaño tomó lo que yo le entregaba, y se dirigió a su propio cuarto. Fue el momento para que yo me vistiera.
Me decidí por un saco gris, muy elegante, una camisa blanca y un chaleco negro encima. Unos pantalones grises oscuros de vestir, unos zapatos negros bien lustrados, y por supuesto, un corbatín. Me coloqué una importante cantidad de gomina en el cabello, y con mucha dedicación y esfuerzo, lo peine hacia atrás. Me observé en el espejo feliz con el resultado. Me veía muy bien..
Y en eso, Kurt entró, con su super atuendo, el cual por supuesto elegí yo. Una camisa roja y blanca a cuadros, encima una camisa común, y un saco negro, para hacerlo lucir juvenil, pero no tan informal. Unos jeans negros y unas zapatillas discretas.
-Hola guapo… -Dije yo, acercándome a él, invadiendo su espacio personal.
-Interesante elección -Dijo, observando su propio atuendo -Me gusta tu corbatín de arbolitos navideños -Reconoció, acariciando la tela de la prenda, y sonriendo al parecer divertido.
-Gracias… Me gustan tus labios -Dije yo, acariciando esos dulces y suaves labios, antes de probarlos, lentamente, transmitiendole todo ese cariño, todo ese amor que sentía, ese que no podía expresar ni con todas las palabras del mundo. El correspondió, moviéndonos ambos al mismo tiempo, tan sincronizados el uno con el otro. Cuando mi lengua pidió permiso para infiltrarse en su boca, sentí como Kurt se alejaba de mi.
-No Blaine… deben estar esperándonos abajo -Me regaño él. Yo suspiré, resignado.
-Pero… nos debemos este momento -Le aseguré. El me sonrió antes de asentir de acuerdo. Tomé su mano, y ambos bajamos al comedor, y nos acomodamos en nuestros lugares, uno junto al otro. Solo unos minutos después, mi madre entró con un enorme pavo relleno, que ninguno dudó en probar.
-Dios santo, esto es genial -Opiné, extrañando el delicioso sabor de las comidas caseras de mamá.
-Si, está aún mejor que aquella vez que Nick y Blaine trataron de hornear uno -Dijo Jeff.
-Oye, no fue nuestra culpa… "Alguien" tuvo un ataque de maldad y subió la temperatura del horno -Dijo Nick, mirando a Kurt, quien reprimió una sonrisa. Sin embargo, las risas de mis padres no se hicieron esperar.
-Cooper, ¿Acaso influenciaste al chico? -Preguntó mi padre luego de terminar de reír.
-Claro que no -Dijo Coop, ofendido.
-Bueno…
-¡Dije que no Blaine! -Me interrumpió antes de que pudiera hacer mi ingenioso comentario.
-Ok, ok… Tranquilo… Era solo una broma… -Dije, antes de comer otro gran bocado de pavo, quemandome en el proceso, pero disimulando bastante bien.
Habíamos terminado de cenar, y ahora todos nos encontrábamos degustando el postre, esperando a que el reloj marcara las 12. Luego de lo que parecieron años, todos nos encontrábamos celebrando la navidad. Escuchamos los fuegos artificiales, por lo que todos decidimos salir a observar, pero una mano sobre mi muñeca me detuvo. Al voltearme, me encontré con Kurt, quien me arrastró hasta llegar al cuarto, cerrando con traba.
-Feliz navidad Blaine -Dijo él, muy cerca de mi rostro, quizá demasiado.
-Feliz navidad Kurt -Respondí, sin poder evitar besarlo. Ambos nos movíamos al mismo tiempo, disfrutando la sensación de tener los labios del otro sobre los propios. Mis manos se movieron a su cintura, acercándolo más a mi cuerpo, mientras el rodeo mi cuello con sus brazos, rozando con la yema de sus dedos el cabello que crecía allí.
Pronto, mi lengua estaba pidiendo permiso para entrar, logrando que Kurt abriera su boca, y sin dudarlo un seguro lo invadí, registrando cada rincón antes de encontrarme con su propia lengua, caliente y húmeda, que se enredaba con la mía, ambas bailando un vals terriblemente lento y sensual. Ambos nos separamos para tomar aire, y cuando nuestros labios volvieron a encontrarse, fue de manera más desesperada y pasional. Comencé a avanzar, y por consiguiente, él comenzó a retroceder, hasta que sus piernas chocaron contra la cama.
Lo empuje suavemente, haciendo que Kurt se recostara en ella, y me subí sobre él, atacando la suave piel de su cuello. Mis manos comenzaron a descender sin que pudiera impedirlo, mi cuerpo reaccionando a la excitación que sentía en ese momento, mientras mi castaño no se separaba de mi, y sus manos bajaron hasta mi espalda, infiltrándose debajo de mi camisa. Yo tomé su saco, y lo deslicé por sus hombros, luego por sus brazos, hasta quitárselo y arrojarlo quien sabe donde.
Mis manos se metieron por debajo de su camisa también, y acaricié su suave y delicado pecho, pasando las yemas de mis dedos por sus apenas marcados abdominales, esos que se habían formado gracias al football, esos que solo podías descubrir cuando los acariciabas. Sentí su piel reaccionar a mis caricias, solo incentivandome a seguir. Separé mis labios de su cuello, sólo para admirar el color rojo, que con suerte se convertiría en morado… Y no fue hasta que sentí sus manos en el cierre de mi pantalón, que reaccioné, separandome de él.
-Kurt… no, yo no…
-Blaine, no te detengas…
-No podemos Kurt, tu nunca…
-Por favor, quiero que tú seas mi primera vez Blaine -Dijo él. Yo sonreí al escuchar esas palabras, esas que solo creí escuchar en sueños.
-Kurt… ¿Estás seguro? -Pregunté, controlando mis ganas de atacar su cuello una vez más.
-Si Blaine… Muy, muy seguro -Dijo, besando mis labios. Yo correspondí, sin perder un momento, y sus manos volvieron a mi pantalón.
-No Kurt… -Dije, separandome una vez más, pero antes de que hablara, yo lo hice primero -Quiero que tu primera vez, sea especial -Tome sus manos, y las aparté de mi cremallera -Así que quédate quieto, y deja que yo me encargue - Dije con voz suave, volviendo a unir nuestros labios de una forma más dulce y romántica.
Tomé su playera y su camisa, y las quité al mismo tiempo, dejando al descubierto su marcado cuerpo, acercando mis labios para dejar un suave y pequeño beso en su pecho. Me trasladé hasta su clavícula, mordiendo y chupando, para luego pasar mi lengua y calmar el ardor, escuchando los gemidos bajitos que salían desde su garganta, que me causaban un escalofrío que me recorría la columna vertebral, hasta llegar a mi entrepierna. Llegué hasta uno de sus pezones, acariciando con mi lengua aquella bolita de carne, mientras acariciaba con mi mano el otro. Pero no me fue suficiente, por lo que mordí suavemente, mientras pellizcaba el otro pezón, logrando gemidos incontrolados de su parte. Seguí bajando, dejando un rastro de besos por su pecho, hasta llegar a su ombligo, y marcar su contorno con mi lengua.
Dejé un casto beso debajo de su ombligo, llegando hasta el hueso de su pelvis, donde se formaba una hermosa "V". Nuevamente, comencé a chupar, morder y besar, dejando marcas que a mi parecer eran hermosas.
-Blaine… yo también quiero… tocarte… -Dijo él entre jadeos. Tomando mi camisa, y arrancandola, logrando que los botones saltaran por todas partes. Entonces, sus manos comenzaron un patrón de caricias, comenzando desde los músculos de mis hombros, y descendiendo, acariciando la piel hasta toparse con la tela de mi pantalón, solo entonces volvía a subir. La tercera vez que sus manos acariciaron mi espalda, sentí como arañaba con sus uñas mi piel, haciéndome temblar ante aquel tacto. Suspiré, sintiendo como mi respiración se agitaba.
-Dios, Kurt… -Gemi, cuando su boca atrapó uno de mis pezones -Mierda Kurt, eso…. se siente tan bien…
-Te gusta… ¿No es así? -Dijo él, provocativo. Yo asentí, sin poder responder con palabras. Él comenzó a morder levemente, y a succionar, haciéndome ver las mismísimas estrellas, pero dejando olvidado mi otro pezón. Dirigí mi mano, para acariciarlo yo mismo, pero él la quitó bruscamente -Quieta ardilla -Dijo él, y aunque quise reír, en ese momento no podía hacer más que gemir y suspirar con brusquedad.
Entonces fui yo, quien arrancó sus pantalones bruscamente, sorprendiendonos a ambos, dejando al castaño únicamente en su ropa interior.
-Blaine… por favor, necesito…
-Shhh -Lo callé suavemente. Tomé mis propios pantalones, intentando abrirlos, sintiéndome tan emocionado que mis manos no respondían correctamente a mis órdenes. Pero por suerte, unas hermosas manos se posaron sobre mi cremallera, librandome rápidamente de mi ropa. Con la diferencia de que Kurt arrancó también mi ropa interior, dejándome totalmente expuesto y con mi miembro, ya duro y erecto en evidencia.
Regresé a sus labios, tomando la tela de sus boxers, preparado para quitarlos, cuando Kurt se separó de mi, dirigiendo su miraba a mi entrepierna.
-... ¿Blaine? …¿C-cómo v-vas a en-entrar? -Preguntó, tartamudeando. Yo le sonreí tranquilizadoramente, volviendo a unir mis labios con los suyos. La verdad, era que yo también estaba preocupado, ya que no tenía lubricante. Es decir, jamás planeé esto, nunca, ni en mis más locos sueños.
Entonces lo miré, buscando su aprobación, la cual recibí cuando sus labios volvieron a posarse sobre los míos. Tomé entonces su ropa interior, y la deslicé por sus hermosas piernas, viendo por primera vez su miembro, quedando maravillado, y preguntándome, ¿Cuándo había crecido tanto? Rompí nuestro beso, colocando tres de mis dedos en sus labios.
-Tienes… que chupar Kurt -Le dije. Él lo hizo, obedientemente. Una vez que creí era suficiente, separe un poco sus piernas, infiltrando uno de mis dedos. Kurt frunció un poco su rostro, pero una vez que comencé a mover mi dedo, hacia atrás y hacia adelante, su rostro cambió a placer.
-Blaine…
-Tengo que prepararte -Dije casi sin aliento, infiltrando otro dedo cuando creí era conveniente. Kurt gimió fuerte cuando mis dedos siguieron moviéndose en su interior.
-Blaine, por favor… -Y otro de mis dedos se sumergió en su interior, haciéndolo gritar. Luego de otro momento más, masajeando, y estirando su interior, lubrique con mi propia saliva mi miembro, y acomode en su entrada, buscando su mirada.
-Kurt… dolerá un poco al principio -Le advertí. El asintió frenéticamente.
-Blaine, por favor… -No paraba de repetir. Tomé su mano, entrelazando sus dedos con los míos, sabiendo que lo que venía sería doloroso. Comencé a entrar, concentrándome en las expresiones de Kurt. Su rostro se transformó, cerrando fuertemente sus ojos, dejando escapar un gruñido de dolor. Me apresure para besar sus labios, mientras seguía sumergiéndome en él.
-Blaine… -Rogó él, enterrando sus uñas en mis hombros.
-Shhh -Silencié yo, besándolo una vez más, mientras terminaba de entrar. Me mantuve quieto unos minutos, esperado que Kurt se acostumbrara a tenerme dentro. Pronto, la incomodidad y el dolor desaparecieron de su rostro, y en lugar de eso, comenzó a relajarse lentamente. Tomé eso como una iniciativa, deslizándome hacia atrás, saliendo casi por completo, y volviendo a entrar sin demasiada fuerza, escuchando como un leve gemido escapa de sus labios.
-Blaine… sigue -Pidió él, y yo volví a hacerlo, esta vez un ligero gemido se escapo de mis propios labios. Ya que no sólo estaba la excitación del momento, era el estar dentro de Kurt lo que me causaba más placer que nada.
Tomé su miembro duro por primera vez, y comencé a mover mi mano, empuñando su polla, hacia arriba y hacia abajo, igualando la velocidad con la de mis embestidas, las cuales comenzaron a acelerar, cada vez más rápido, cada vez más fuerte, tratando de llegar a su próstata.
Las embestidas continuaron, ninguno de los dos podía contener los gemidos que escapaban, escuchar los ruidos producidos por Kurt, era lo más hermoso que jamás había escuchado.
-¡Dios Blaine! -Escuché a Kurt, gemir de forma distinta, sabiendo que había alcanzado su próstata -Has eso… de nuevo - Pidió él. Salí casi por completo de él, y volví a entrar fuertemente, estrellandome contra ese lugar que lograba enloquecerlo. Continué golpeando ese lugar una y otra vez, enloqueciendonos a ambos.
-Kurt… Oh dios, Kurt… Voy a… voy a venirme -Le advertí, sintiendo que mi liberación estaba a tan solo unos segundos. Y fue en ese mismo momento, en el que Kurt se vino en mi mano, y su entrada se tensó aprisionando mi miembro, en el que exploté en su interior, derrumbando sobre él.
Me tomó varios minutos recuperar el aliento, y cuando lo logré no tuve fuerzas sino para rodar sobre mi espalda, dejando que Kurt descanzara sobre mi pecho.
-Feliz navidad Kurt…
-Feliz navidad Blaine.. -Fue lo último que escuché, antes de cerrar mis ojos.
Y esa sólo fue la primera de muchas...
Hola! Bueno, nuevamente gracias por todos los comentarios y nos leeremos en otro capítulo, Adios!
