Hola Klainer! Espero les guste mucho este cap y si fue así, tienes preguntas o quieres ayudarme a mejorar en algo déjame un comentario para hacérmelo saber! :D
ADVERTENCIA: Contenido Sexual y Explícito entre dos hombres. So, si no te gusta... Close your eyes (/-\)
Capitulo 31; Distracciones
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-¿Hola?
-¿Blaine? Necesito que vengas por mi... -Sentí cómo mi corazón se quería escapar de mi pecho.
-Kurt, ¿Qué sucede? -Dije colocándome de pie.
-Blaine, ¡SON LAS 2:30 DE LA TARDE! ¡YA VEN POR MI! -Luego de eso colgó.
Solo era eso, solo quería que lo recogiera de la escuela... Sentí mi corazón normalizarse de un momento a otro... Pero luego volvió a acelerarse al descubrir la hora. Ya eran las 2:30, Kurt, Finn y Jeff salían de la escuela a las 2 en punto, y ahora que Cooper tenía los ensayos y las grabaciones de sus programas, era nuestra responsabilidad (De Nick y mía) recoger a los niños de la escuela.
-Mierda Nick, son las 2:30, ¿En qué momento se hizo tan tarde? -Le pregunté, mientras me colocaba mi abrigo. Él observó su reloj de muñeca y abrió sus ojos.
-Joder, debimos recoger a los chicos hace 30 minutos... ¿Cuánto tiempo estuve hablando?
-2 horas al parecer... vamos, vístete y ve por Jeff, yo iré por Kurt y Finn -Ordené. Wow, yo ordenando a Nick... Este es un giro inesperado en el guión.
-Bien, prepara el almuerzo cuando llegues -Dijo él. No, no hubo giro en el guión, Nick sigue siendo el líder aquí. Sin embargo asentí, sabía a lo que se refería. Dalton quedaba más lejos que McKeanly, por lo tanto yo llegaría primero. Me subí en mi coche y empecé mi camino hacia la escuela. De fondo se escuchaba "When you look me in the eyes" de los Jonas Brothers, y no pude evitar pensar en Kurt. En sus hermosos ojos celes, cuando su mirada se conecta con la mía...
Y mi mente vagó hasta aquella noche, aquel 25 de diciembre... en el que Kurt y yo fuimos uno solo... En cómo nuestros cuerpos parecían encajar perfectamente. Y en cómo me gustaría volver a fundirnos...
Pero no iba a presionar a Kurt. Yo sabía perfectamente que aquella fue su primera vez. Y no esperaba que luego de eso él viniera a mi todas las noches. Por eso le di tiempo, dejé que las cosas entre nosotros se calmaran un poco. Pero después de todo, yo también soy un ser humano, y tengo mis tentaciones. Como por ejemplo, el ver a Kurt con Jeans negros demasiado ajustados... Tan ajustados que aquel día no se colocó la ropa interior... Ese día no pude evitar tener un problema entre mis piernas.
Claro que me gustaría, pero no voy a obligarlo a nada... y menos ahora, que no puede siquiera caminar por sí mismo. Finalmente estacioné frente a la escuela, y vi a Kurt y a Finn sentados esperándome... Junto a este chico Noah Puckerman. Kurt estaba en el medio de ellos, y los otros dos al parecer trataban de hacerlo reir. Me acerqué en silencio, la escena me parecía divertida.
-Ok Kurt, escucha este: Dime Puck, ¿Sabes cuantas personas entran en una ballena?
-No Finn, no tengo idea, ¿Cuantas? -Preguntó Noah.
-Ninguna... porque va-llena -Dijo Finn.
Kurt se mantuvo neutro, mirando a Finn, pero poco a poco sus labios comenzaron a curvarse en una pequeña sonrisa. Los otros dos se rieron victoriosos.
-¡Ese si que te gusto! ¿Eh? -Preguntó el mohicano.
-Fue el chiste más horrendo que he escuchado.
-No es que tu cuentes chistes muy buenos Kurt, recuerdo el del zoológico y la llama -Mencioné, llegando hasta ellos. Nuevamente los dos más grandes rieron.
-No puedo creer que hayas hecho ese chiste -Dijo Finn. Kurt solo rodó los ojos.
-Te tardaste siglos en llegar -Se quejó el menor de los castaños.
-Lo lamento, sinceramente se me pasó la hora -Admití. Finn y "Puck", como se hacía llamar, se pusieron de pie y luego ayudaron a Kurt, tomándolo cada uno de un brazo y levantándolo. Entonces el chico del corte de cabello extravagante le alcanzó las muletas. Sonreí al ver que en esa escuela, Kurt tenía buenos amigos, que se preocupaban por él y lo cuidaban.
-¿Quieres venir a almorzar con nosotros Noah? -Le propuse. Él solo se levantó y asintió con una sonrisa. Era igual que Finn, un barril sin fondo.
Una vez que los 3 estaban acomodados en el auto, conduje sin más de regreso a casa. Puck se sentó en el asiento del copiloto, y Kurt y Finn detrás. La conversación se dió más que nada entre Finn y Puck, pero en un momento todo rastro de charla se acabó.Aproveché un semáforo en rojo para mirar por el retrovisor. Finn se encontraba sentado contra la puerta del coche, mientras que Kurt sentado muy cerca de él, con su espalda pegada al pecho de Finn.
El espacio que quedaba libre era ocupado por la pierna lastimada del ojiazul, quien se encontraba escribiendo algo en su teléfono, mientras que el castaño de ojos café lo miraba atentamente, mientras acariciaba su cabello lentamente.
Tal vez algún día Kurt podría quedarse sin amigos. El destino es muy incierto como para asegurar lo contrario. Pero una cosa era segura, jamás se quedaría sin su familia. Sus dos hermanos, Nick, e incluso yo, jamás lo abandonaríamos. A ninguno. Siempre estaríamos dispuestos para el otro. Siempre...
Sonreí a la escena, deseando poder tomarles una foto en ese momento, pero sería... extraño. Uno no puede simplemente darse la vuelta con el teléfono el la mano, tomar una fotografía y continuar manejando... Llegamos rápidamente, ya que el tránsito estaba ligero, y una vez que aparqué el auto, Puck y Finn salieron disparados al lobby. Yo en cambio me detuve en el asiento trasero, y me agaché para tomar a Kurt en mis brazos. Sabía que a él le gustaba eso, que yo lo tuviera en mis brazos en lugar de usar esas "tediosas" muletas, cómo él las llamaba. Entonces acomodó su cabeza en mi hombro, y yo sonreí.
-Parece que alguien tuvo una larga mañana... -Mencioné. Kurt solo gruñó, y se movió un poco en mis brazos, haciéndome reír. Me encontré con Finn y Puck, quienes esperaban el elevador, y cuando éste llegó, todos nos subimos a él. Una vez en el depa, dejé a Kurt en el sofá, para luego dirigirme a la cocina. Estoy casi seguro que Finn y Puck subieron a la habitación del primero a jugar algún videojuego.
Entonces puse en funcionamiento mis neuronas, y pensé en alguna comida rápida y fácil para cocinar. Finalmente me decidí por cocinar unas hamburguesas, a todo el mundo le gustan las hamburguesas. Estaba en eso cuando escuche la voz de Kurt.
-Blaaaaaaineeee -Me llamaba él, con voz aburrida y cansada. Hubiera ido a ver que quería, pero en ese mismo momento no podía abandonar la cocina si no quería que la comida se quemara. Luego de unos 10 minutos, volví a escucharlo -¡Blaaaaaaaaaaaineeeeeeee! -Me llamó Kurt, esta vez un poco más fuerte. Serví la comida en la mesa, miré el reloj y sonreí al descubrir que Nick y Jeff no debían de tardar mucho, y el almuerzo ya estaba listo. Finalmente decidí ir a ver que quería mi castaño. Cuando llegué a la sala, él se encontraba todavía en el sofá, al parecer relajado.
-¿Me llamabas? -Pregunté, sentándome junto a él.
-Me aburro... -Se quejó.
-¿Y... por qué no encendiste la televisión o algo? -Cuestioné nuevamente. Él volteó su vista hacía mi, levantando una ceja acusadoramente.
-Oh, no sé... Será porque no puedo caminar y tu ni siquiera te molestaste en acercarme el control... Tal vez sea por eso... -Dijo sarcástico. Sonreí, al tiempo que me daba una bofetada imaginaria. Entonces me acerqué más a él.
-Lo siento... Lo olvidé... -Dije, sonriendo un poco más.
-¿De qué te ríes?
-De ti... De las cosas que dices... Adoro tu sarcasmo, más que nada cuando no lo usas conmigo -Confesé. Kurt rodó los ojos con lo que yo dije, pero aun así sonrió, y se recostó en mi pecho.
-Malvado, no puedo creer que me dejaras aquí olvidado, y además que me ignoraras...
-Lo siento de verdad, hubiera venido antes pero hubieras tenido que comer las cenizas de lo que estaba cocinando.
-Oh, bueno, está bien... No es que se note la diferencia cuando tu cocinas
Luego de eso ambos nos quedamos en silencio. Él recostado contra mi pecho mientras yo acariciaba lentamente su castaño cabello, oliendo la fragancia del shampoo, y perdiéndome en él.
-¿No has querido volver a hacerlo? -Pregunté, realmente sin poder evitar que las palabras escaparan de mis labios.
-Si.. -Dijo él, comprendiendo inmediatamente mi punto.
-También yo... Eh pensado mucho en eso además... No sabes las ganas que tengo de volver a tocarte, acariciar tu piel... De fundirnos juntos... -En ese momento, sus mejillas se tornaron rosadas.
-No digas eso... -Dijo él apenado. La sonrisa que se formó en mis labios fue casi inevitable.
-Lo siento, pero es tu culpa, causas muchas cosas en mi, demasiados sentimientos. Hay veces que sinceramente no puedo controlarlo...
-Esta bien, no me molesta, solo... No estoy, digamos, acostumbrado a que me digan ese tipo de... cosas...
-No tiene nada de malo, sin embargo -Dije yo -Solo dije que quería acariciar tu piel... fundirnos juntos...
Él sonrió sin más, volteándose y acercando su cuerpo aún más al mío. Su pecho chocaba contra el mío, su respiración se mezclaba con la mía, nuestros labios casi se rozaban...
En ese momento mis pensamientos se nublaron, y en lo único que pude pensar era en cuanto quería besarlo... Mierda, en verdad quería besarlo... y lo hice. Acerqué gentilmente mi rostro, y apenas si posé mis labios sobre los suyos, sintiendo con ese mínimo contacto los fuegos artificiales de los que tanto hablaban las personas enamoradas. No pasó mucho, sin embargo, hasta que mi mano viajó por sí sola hasta la parte posterior de su cabeza, y lo atraje más a mi, intensificando el beso. Kurt no opuso resistencia, en lugar de eso pasó sus dos manos por alrededor de mi cuello, comenzando a acariciar mi cabello con movimientos suaves y relajantes. Nos separamos solo por un momento, en busca de aire, antes de que nuestros labios volvieran a encontrarse. Pero esta vez, me aventuré un poco más y con mi lengua delineé sus suaves labios, pidiendo permiso para entrar, el cual me fue concedido.
En el momento en el que sentí que los labios de Kurt se abrían, metí mi propia lengua en su cavidad húmeda, encontrándome con la suya. Inmediatamente ambas comenzaron a acariciarse, a jugar entre ellas, creando una sensación mágica, única. Pronto mis manos también quisieron aventurarse, la mano que mantenía en su nuca comenzó a descender, hasta llegar a su espalda baja. Entonces volví a ascender hasta sus hombros, y continué haciendo eso, mientras que mi otra mano se escabullía por debajo de su camiseta, apenas acariciando sus abdominales, sintiendo como su cálido cuerpo respondía al frío tacto de mis manos. Kurt por su parte no se quedó atrás, sentí como clavaba débilmente sus uñas en la parte posterior de mi cuello, y comenzaba a dibujar círculos y rayones sin ningún sentido. Una de sus manos se movió de su lugar, y se trasladó hasta mi muslo izquierdo, acariciando lentamente la parte interna de éste, haciendo reaccionar mi miembro. Sus uñas comenzaron a hundirse más fuerte en mi piel, sin llegar a hacer daño. Con la suficiente fuerza como para dejar pequeñas marcas rojas, causando escalofríos en mi nuca, que descendían por mi espalda y llegaban directamente hasta mi entrepierna.
Mientras que con una mano lo sostenía firmemente por la espalda baja, la otra la utilicé para infiltrarme en sus pantalones, lo cual no fue fácil ya que éstos se encontraban muy ajustados. Sonreí sobre el beso al sentir el bulto que se encontraba bajo la ropa interior. Pero antes de poder hacer cualquier movimiento, sentí como una mano se metió bruscamente por debajo de mis pantalones y de mi ropa interior, y sostenía con firmeza mi erección. Gemí con fuerza, pero por suerte el ruido fue amortiguado por su boca, que se mantenía sobre la mía. Esta vez sentí sus sonrisa sobre la mía, y el movimiento de su mano, lento y suave, apenas rozando mi piel. Obviamente no me quedé atrás, por lo que también lo tomé en mano, y comencé imitando sus movimientos. Ambos yacíamos duros en la mano del otro.
Pronto sus gemidos se hicieron más fuertes y profundos, y ni hablar de los míos. Nuestras bocas finalmente se separaron, pero aún así permanecían a milímetros, ambos jadeando, tratando de controlar nuestros gritos, sabiendo que Finn y Puck se encontraban arriba, y que Nick y Jeff podrían entrar en cualquier momento, pero eso solo volvía todo más excitante y pasional.
Me sentía venir, lo sabía. No aguantaría mucho más, y mucho menos si Kurt seguía gimiendo y moviendo su muñeca de esa forma que me enloquecía. Sentí como su cuerpo se tensaba, el mío reaccionó de igual forma. Y estaba cerca, estábamos cerca...
Mierda, tan, tan cerca...
-¡Blaine! ¿Ya está la comida?
Solté el miembro ajeno en un instante, y quité mi mano de los pantalones de Kurt rápidamente al escuchar la voz y los pasos apresurados de Finn. Kurt hizo lo mismo, dejándome al borde, tan cerca que era casi doloroso. Finn frunció un poco el ceño. Realmente no me sorprende, ya que seguramente mi rostro lucía tan acalorado, y mi cabello estaba tan despeinado como el de Kurt.
-¿C-como dices F-Finn? -Mierda, mierda me siento venir, joder...
-Que si la comida ya estaba lista... -Dijo Finn, aún observándonos con el ceño fruncido.
-Oh, si eso... s-solo hay que esp-perar a N-nick y Jeff...
-Oh, bueno, tú solo avisame cuando ya podamos almorzar... -Y con eso, Finn se dió la vuelta, y cuando pasó junto a Kurt, se detuvo, y apoyó una mano en su frente -¿Tienes fiebre?
Leí los ojos de Kurt en ese momento, "No, no tengo fiebre, es solo que estoy a milímetros del orgasmo de mi vida..." -No ... -Respondió casi sin voz. Situación que se me habría hecho divertida de no estar sucediendome a mi también.
El castaño de ojos café asintió sin decir nada más, y se dirigió arriba. No perdí un momento antes de volver a acercar mi cuerpo al de Kurt.
-¿En que estábamos?
-¡Llegamos! -Joder Nick, que mal momento.
-Si, y ambos morimos de hamb... ¿Todo en orden? -Preguntó Jeff. Volteé a ver a Kurt una vez más, parecía que en cualquier momento lloraría de frustración... Yo lo estaba manejando un poco mejor, enterrando mis uñas con fuerza en mi brazo, y mordiendo el interior de mi mejilla.
-Si... -Respondí yo. Luego de eso, todos se encontraban exigiendo comer. Ese fue sin duda el almuerzo más ridículo de mi vida. Removiendome incómodo en mi asiento, perdiendo el aire cada pocos minutos, observando como el castaño se encontraba igual que yo, mientras todos nos miraban entretenidos, excepto este chico Puck, que solo sonreía con picardía.
-Blaine... Tengo que ir al baño, ¿Me llevas? -Preguntó Kurt una vez que habíamos terminado de comer, mientras que los demás se encontraban encendiendo el dvd para ver una película.
Yo solo asentí, lo tomé en mis brazos lo mejor que pude, y lo llevé hasta la planta alta. Está de más decir que no lo llevé al baño, lo metí en mi habitación, cerré la puerta con traba, y lo dejé delicadamente en la cama, un segundo antes de conectar mis labios con los suyos, en un beso desesperado, necesitado y lleno de pasión. No pasó mucho más hasta que su mano se encontró nuevamente sobre mi, y yo tomé con firmeza su miembro. Podía sentir su erección, ahora no tan grande como hasta antes del almuerzo, pero aún así lo suficiente como para permitirme tenerlo duro en mi mano. Ambos comenzamos a movernos sobre el miembro del otro, los dos al mismo tiempo, coordinandonos. Sus gemidos eran atrapados en mi boca, al igual que mis propios ruidos de satisfacción.
-Mierda, vamos -Dije separándome de su boca, sintiéndome cerca, tan cerca...
-Joder, Blaine -Fue lo último que él dijo, antes de venirse en mi mano. Y fue el momento en el que me vine también.
Y entonces, solo lo sostuve en mis brazos, ambos en la cama, solo descansando, regulando nuestras respiraciones, dedicando tiempo para el otro, diciéndonos tan silenciosamente cuanto nos amábamos...
Un hermoso jueves... Ese Jueves era hermoso. Eran las 7:30, y el día ya estaba oscuro. Cada día anochecía más temprano y podía culpar al invierno por eso. Pero aquella vez no era solo eso, una fuerte tormenta daba lugar en las calles. Sin embargo, para mí ese Jueves era hermoso. ¿Por qué? Porque Jeff se había ido a dormir a la casa Wess, Finn se había quedado en casa de Puck, y Nick se había quedado en casa de Cooper, ya que su baño se descompuso, y prometió ayudarlo a repararlo, y ese mismo día a Kurt le habían quitado el yeso de la pierna.
No soy un pervertido ni nada de eso, pero saqué mis conclusiones... Casa sola, yo, Kurt... Pero no todo estaban de mi lado.
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Apagué la televisión, luego de 3 recorridas por todos los canales habidos y por haber, y sin encontrar nada interesante que ver. Suspiré, recostándome en el sofá y dejando que el control cayera libremente de mi mano. Miré una vez más hacía el sofá individual a mi derecha, pero para mi desilusión, Kurt aún seguía metido en ese libro de historia. Volví a suspirar, esta vez más sonoramente. Pude ver como el castaño sonreía levemente al escucharme.
-Blaine...
-¿Ya terminaste de estudiar? Ya han pasado 2 horas y aún no has bajado ese libro.
-No, no terminé de estudiar... Son los exámenes finales antes de las vacaciones Blaine, tengo que estudiar todo lo que dimos...
-Eso es mucho... Vamos, por favor, haz estudiado toda la semana, solo dedícame una hora, solo una hora...
-No -Dijo sin vueltas, pasando la hoja.
Lo miré fijamente, durante un buen rato, hasta que finalmente levantó la mirada. Aproveché ese momento en el que me observó para cruzarme de brazos, y suspirar enojadamente, desviando la vista hacía la pared contraria. Aún sin verlo, pude sentir su sonrisa, y escuchar una leve risita.
-Blaine, vamos, no te enojes -Me pidió, su voz sonando levemente divertida. Suspiré nuevamente, esta vez cruzando una de mis piernas sobre la otra -Oye... -Fue su turno de suspirar -Mira, solo quiero aprobar todos los exámenes para no ir a la escuela de verano, y poder dedicarte todos los días de las vacaciones. Vamos, no te enojes conmigo -Me pidió.
Y mi corazón se hablando, es decir, ¿Como podría seguir enojado con él luego de decirme eso? Regresé mi mirada a él, y sonreí suavemente.
-Ok... ¿Podrías al menos venir aquí conmigo? -Pregunté, dando palmaditas al lugar vacío junto a mi en el enorme sofá. El me miro un poco desconfiado, pero finalmente se levantó de su lugar y se dejó caer junto a mi, pero un segundo antes de que se sentara moví mi cuerpo, de forma que ambos nos encontramos juntos... Muy juntos... tanto que nuestros cuerpos se chocaban casi incómodamente...
Casi...
-¡Hey! Muévete, esto no era parte del contrato -Me exigió él, su ceño fruncido pero con una sonrisa divertida al decir lo ultimo. En lugar de eso, pasé uno de mis brazos por encima de sus hombros, pero él despegó su espalda del respaldo del sofá, por lo que mi brazo cayó quedando en su espalda baja...
Eso no era peor...
Encendí la televisión y busque algo interesante que ver. No pasó mucho hasta que su atención estaba de nuevo en ese maldito libro de historia. Y yo nuevamente me encontraba aburrido. Suspiré, arrojando mi cabeza hacía atrás, cerrando los ojos, solo divagando en mis pensamientos. Moví suavemente mi mano, esa que se encontraba en la espalda baja de Kurt, hasta alcanzar uno de los costados de Kurt. Él parecía muy concentrado como para notarlo, por lo que comencé a dibujar pequeños círculos con mis dedos. Bajé un poco más, hasta encontrarme con su cadera... E hice lo mismo, solo acariciaba la superficie con las yemas de mis dedos.
Tal vez, si pudiera distraer a Kurt...
Tomé su playera, y comencé a levantarla. Una parte de su piel quedó expuesta, y comencé a acariciarla con sumo cuidado. Sentí como su cuerpo reaccionó, pero su vista seguía clavada en el libro.
Oh, con que a eso quieres jugar...
Me acerqué a su cuello, y sin rodeos, comencé a besarlo. Kurt intentó apartarme levemente, pero al no conseguirlo simplemente continuó leyendo. Entonces fue el momento de utilizar mi lengua, lamiendo la suave piel, mordiendo suavemente, y luego utilizando mi lengua para calmar el ardor. Al ver que no funcionaba, me moví nuevamente, recostando mi cabeza en su regazo. Y sin rodeos levanté su playera, esta vez dejando expuesto su estómago, y también comencé a besar y morder esa parte, delineando con mi lengua sus abdominales y su ombligo, mordiendo de forma suave la piel, o simplemente besándolo lentamente, imaginando que eran sus labios los que estaban sobre los míos. Escuché un suspiro suave de su parte, y no fue más que un incentivo.
Entonces, con mis dientes tomé el cierre de sus jeans, y los abrí, sin mucha dificultad ya que la posición en la que estaba me beneficiaba.
-Blaine, ¿Que haces? -Dijo él, casi inaudible.
Pero lo ignoré, y bajé lentamente sus pantalones, dejando sus piernas expuestas, y aprovechando que estas se encontraban levemente separadas para besar sus tiernos muslos internos. Sus piernas me encantaban, no eran ni muy firmes, ni muy blandas. Estaban en buena forma, gracias al football, pero al mismo tiempo eran suaves y cremosas, por lo que me entretuve un rato allí. Y cuando me aseguré de haber probado cada pequeño centímetro de aquel lugar de su cuerpo, estaba decidido a bajar su ropa interior, cuando algo me tomó por sorpresa.
Un par de labios se encontraban sobre los mios, el libro de historia olvidado en el suelo, mientras Kurt me tomaba del cuello de la playera, y me besaba de una forma desesperada. Le correspondí, más que feliz de haber conseguido su atención, y Kurt comenzó a desabrochar mi camisa, boton por boton, de forma desesperantemente lenta.
-Eres tan molesto -Se "quejó", separándose un poco al no poder con uno de los botones de mi camisa. Sonreí burlonamente, mis manos viajando rápidamente hasta mi propia prenda.
-Te encanta -Afirmé, antes de dar un gran tirón, haciendo que los botones saltaran por todas partes. Luego, mis manos viajaron hasta su playera y la arranqué de forma enloquecida, antes de unir nuevamente sus labios con los míos, y tomando sus caderas con fuerza, acercándolo lo más que pude a mi cuerpo. Mi lengua se metió sin permiso a su boca, pero a él pareció no molestarle, más bien le estaba gustando...
Sentí sus manos en mis jeans, el ruido de mi bragueta abriéndose por alguna razón se me hizo excitante. Una vez que mis pantalones se encontraron en mis tobillos, yo mismo me hice cargo de mi ropa interior, haciéndola rodar hasta que quedaron a mis pies. Tomé los boxers negros de Kurt, deshaciéndome de la prenda y mandándola a volar en algún lugar de la sala. Mis labios volvieron a los suyos, y luego él se separó para comenzar a morder y masajear mi cuello con su lengua, haciéndome suspirar de satisfacción. Mi miembro ya estaba dolorosamente duro, no aguante mucho más antes de tomarlo por los ante brazos y levantarlo del sofá con fuerza. Comenzamos a retroceder, nuestras lenguas y nuestras manos inquietas, hasta que chocamos contra una pared.
Mis manos viajaron hasta los muslos de Kurt, y con toda la fuerza que tenía lo levanté, haciendo que sus piernas se enredaran en mi cintura, su espalda pegada a la pared y tomándolo con firmeza de su trasero, masajeandolo al mismo tiempo, sacándole varios gemidos.
-Blaine... Dios... -Kurt se encontraba diciendo cosas sin sentido, por lo que sabía que él también se encontraba ya muy excitado. Así que tomé mi miembro, y me lubriqué con mi saliva, recordándome a mi mismo que debía comprar lubricante. Entré de una sola vez, haciéndolo gritar de placer y dolor.
-Kurt... te.. te quiero Kurt -Dije yo, besándolo, comenzando a moverme, al principio de forma suave y lenta, pero la excitación me ganaba, por lo que no pasó mucho hasta que me encontraba entrando y saliendo de su cuerpo de forma acelerada y brusca.
-Dios, Blaine -Kurt gemía incontroladamente, y también yo. Su espalda chocaba contra la pared, mis piernas temblaban por la anticipación de lo que se venía. Comencé a masturbarlo entonces, sin ser nada amable.
En el momento en el que Kurt se vino, su interior se apretó casi dolorosamente, y yo también me vine. Él gritando mi nombre, y yo el suyo. Sus piernas cayeron de mi alrededor, sosteniéndose ahora por él mismo. Y yo me recosté contra su cuerpo, sintiendo como éste comenzaba a descender, hasta que Kurt se encontraba sentado contra la pared, y yo sobre él.
-¿Te... te hice daño? -Pregunté, aún jadeando un poco.
-Dios Blaine... tú y tus preguntas -Dijo sencillamente.
Sonreí, y en cuanto mis fuerzas regresaron, lo tomé en mis brazos y lo llevé hasta arriba, lo acosté en mi cama, cerré la puerta con traba, me acosté junto a él, quien al sentirme se acurrucó en mi pecho. Cerré los ojos.
Así que... Wow... Espero les haya gustado. Its all for u, y nos leemos pronto!
