Advertencia: Se tratarán temas relacionados al cáncer en este capítulo. Así que si no te gusta o eres sencible con respecto a este tema te recomiendo no leer el capítulo.
Capítulo 36; Tú lo mataste...
.
-Señor, la situación del menor no es nada buena… El joven presenta un cuadro de leucemia -Dijo sin rodeos.
Y me quedé paralizado. Sentí como la sangre abandonaba mi rostro, y sabía que en ese momento debía de estar más pálido que jamás en toda mi vida. Volteé a ver a Nick, quien se encontraba igual que yo, y en ese momento él también buscó mi mirada. No supe como responder, solo me quedé callado, analizando lo que me dijo el doctor. Y entonces volvió a hablar. Fueron 5 palabras, que me golpearon con tanta fuerza, que temía que hubiera sido un automóvil lo que hubiera impactado contra mi cuerpo.
-Tiene cáncer en la sangre…
-...¿Q-q-que? N-no, Kurt no puede… el no puede tener… cáncer en la sangre, no…No puede -Fueron las únicas palabras que salieron de mis labios.
-Señor Anderson, se que es muy difícil asimilarlo… Pero lo más importante en estos momentos es mantenerse tranquilo y emocionalmente estable para el niño. El cuadro no aún no es agudo, pero está avanzando muy rápido...
-¿Y qué es lo que hay que hacer? -Preguntó Nick, su voz era seria, casi irreconocible.
-Darle inmediatamente quimioterapia -Respondió el médico. Comencé a sentir un enorme nudo en la garganta, una de mis manos viajó hasta mi cuello, como si acariciando aquella parte de mi cuerpo, pudiera deshacer aquel malestar -Para eso necesitaré la autorización de alguno de ustedes.
-Si, si por supuesto, firmaré lo que sea, pero por favor doctor, usted tiene que ayudarlo, usted tiene que salvarlo…
-Haremos todo lo posible, tengalo por seguro -Dijo él, antes de abandonarme y dirigirse nuevamente a la habitación del pequeño.
Al abrir la puerta principal, ya no sabía que hacer. Si comenzar a llorar y gritar, si suspirar felizmente, si desplomarme en el sofá y esperar a que los problemas desaparecieran por si mismos…
Pero no podía hacer ninguna, porque Kurt estaba en mis brazos, y eso era lo que me mantenía a flote. Kurt me necesitaba. Y me necesitaría más que nunca. Yo debía estar ahí para él, sin importar qué. Esta vez, YO debía ser su sostén…
Lo llevé escaleras arriba, Kurt se encontraba casi dormido, su piel de un color pálido sin vida, sus ojos negros… Me asustaba mucho verlo así. Y se me hacía insoportable. Yo no sabía cómo iba a hacer esto. No sabía como iba soportar el ver a Kurt debilitarse poco a poco, ver como con el tiempo comenzaba a dejar de jugar, de caminar, de sonreír… Y sólo me quedaba rezarle al dios en el cual nunca creí, que si de verdad existía, me ayudara. Que haría cualquier cosa, por salvar a mi castaño.
Lo llevé hasta mi habitación, y lo recosté en mi cama. Le quité sus zapatillas y sus jeans. Tomé unos pantalones de pijama que Kurt había dejado una vez aquí, y se los coloqué. Luego lo arropé entre las mantas, y me senté a su lado. Sólo me quedé allí, viéndolo dormir, como había hecho tantas veces. Pero esta vez era diferente. A pesar de la paz que reflejaba su rostro, no lograba relajarme. Acaricié el cabello que crecía en lo más alto de su frente, y caía de forma alborotada sobre la almohada.
-Blaine… -Susurró, al sentirme cerca. Abrió sus ojos, dejándome ver como sus pupilas se encontraban dilatadas, seguramente por el medicamento que le administraron.
-Hey -Dije bajito, en forma de saludo -Vuelve a dormir otro lado.
-¿Por qué no quieres dormir conmigo? -Me preguntó, con su voz más suave y débil que de costumbre. Fruncí el ceño con su pregunta.
-¿Por qué dices eso?
-¿Por qué no te acostaste conmigo? -Preguntó él. Mi expresión no había cambiado en nada. Mi ceño se mantuvo fruncido, tratando de descifrar lo que ocurría en su mente.
Y entonces lo descubrí. Algo lo estaba perturbando, su miedo era evidente, pero totalmente injustificado. Me escabullí entre las sábanas, y lo atraje a más a mi cuerpo, hasta que su cabeza se encontraba descansando en mi pecho. Lo mantuve cerca, mis brazos se encontraban firmes a su alrededor.
-No voy a alejarme Kurt -Le aseguré. Su cuerpo se tensó, y se removió incómodo al ser descubierto. Supe que había dado en el blanco -No importa lo que suceda, jamás te dejaré -Prometí yo. No importa que a su lado yo sufra más de lo que lo he hecho en toda mi vida, no importa que se convierta en una carga que ocupe toda mi vida. No importa que cuando llegue el final, termine amándolo más que nada. No importa si lo pierdo…
No iba a dejarlo sólo. No iba a huir. Era Kurt. Mi Kurt. Mi castaño. Mi niño.
Y yo debía cuidarlo, como se lo prometí la primera vez que lo conocí. Como se lo prometí cuando obtuve su custodia. y como me lo prometí a mi mismo. Yo debo salvarlo. Debo salvar a mi ángel.
-No lo hagas -Respondió él. Lo abracé más fuerte, y lo hice callar.
-Jamás -Susurré cerca de su oído, antes de dejar un suave beso en su cabello. Continué susurrándole palabras, prometiendo en voz baja que jamás lo abandonaría. Cuando Kurt finalmente se durmió, me levanté, asegurandome de no despertarlo. Cerré suavemente la puerta detrás de mi, pero no hubieron lágrimas. Ni una pequeña mueca de dolor. Porque yo debía ser fuerte. Por él.
-¿Cómo estás? -Me preguntó Nick, cuando ambos nos encontramos solos. Kurt y Jeff ya estaban durmiendo, y mi amigo y yo aprovechamos para tomar un café. Negué con mi cabeza en contestación, mis ojos fijos en la taza con café que estaba en mi mano. Era la de Kurt.
-No importa -Respondí, levantando la vista -Yo no importo Nick, ¿Que diablos importa el como me encuentre?
-Importa -Me respondió él. Volví a negar, desviando la mirada.
-Tu mayor preocupación ahora debería ser Kurt -Respondí, en un tono acusador.
-Lo és -Me aseguró -... No significa que las demás personas a mi alrededor dejen de existir -Dijo él, atrayendo mi atención. Lo mire sin entender -Cuando… cuando comenzó el problema con Finn -Comenzó a explicar él, algo indeciso de sus propias palabras -Nosotros… Nos enfocamos tanto en él… Dejamos de lado el mundo entero. Lo único que existía para nosotros era Finn… Si tan solo… -Sus ojos comenzaron a tornarse rojos y vidriosos. Supe que iba a llorar, pero yo no podía. No importa lo mucho que me lastime ver a Nick llorar. No iba a hacerlo -Si tan solo hubiéramos puesto un poco más de atención a Kurt… Tal vez… Yo sé que no lo habríamos dejado pasar… No… lo habríamos llevado al hospital, o lo… -No continuó, en su lugar bajó la mirada y mordió con fuerza su labio. Tomó una fuerte respiración, y levantó la cabeza, su mirada clavada en la pared. Y con tan solo observar su perfil, supe que estaba llorando. Su ceño se encontraba fruncido, como si estuviera pensando en algo. Negaba suavemente con la cabeza, ausente, mientras unas lágrimas caían por sus mejillas hasta su mentón -Es nuestra culpa -Dijo casi en susurro.
Miré hacia otro lado, si continuaba observando a Nick terminaría por llorar, y yo no podía llorar -¿De qué sirve lamentarnos ahora? -Pregunté. Él me miró, y luego volvió su mirada a la pared -Nick… Tu encargate de Jeff… de quien quieras… Yo no puedo concentrarme en nada que no sea Kurt ahora mismo.
Mi amigo suspiró cansadamente, y sin embargo, una sonrisa se formó en sus labios -Tú lo amas -No fue una pregunta, sino una afirmación.
-Y por eso mismo, de ahora en adelante, mi vida le pertenece -Dije firmemente. Ésta vez, asintió, aún sonriendo levemente.
-Deberíamos llamar a Cooper -Sugirió él.
-No menciones a Cooper… -Le dije con ira. Supe que le extrañó por su expresión.
-¿De qué hablas? Cooper…
-Jeff dijo que Kurt ya se había desmayado antes. 3 veces. Mi pregunta es, ¿Dónde diablos estaba Cooper? Confiamos en él, en que los cuidaría… ¿¡Como es que nunca se enteró de nada?! -Exploté de repente.
-Cooper hizo lo que pudo… No es el único culpable.
-Jamás dije que lo fuera. Pero él… Kurt… Kurt estuvo enfermo cada maldito día en el que Cooper lo cuidaba. Y no hizo nada. No me dijo nada. No intervino para nada…
-Blaine…
En eso se escuchó el timbre. Ambos compartimos una mirada.
-Blaine, escúchame…
Dejé de escucharlo en ese mismo momento. Me adelanté hasta la puerta, y al abrirla me encontré con él.
-Blaine, recibí tu mensaje, ¿Todo está en orden? …
Mi rostro se encontraba rojo, sentía más ira de la que nunca había sentido. Mis manos se encontraban a cada lado de mi cuerpo, hechas puño. Y casi sin pensarlo, levanté mi mano derecha, y la estrellé contra la mandíbula de mi hermano, tomándolo con tanta sorpresa que éste cayó al piso. Él volteó a verme, con los ojos abiertos pero también con enfado.
-¿Que diablos…
Me abalancé sobre él, y lo tomé del cuello de la camisa. Lo levanté solo unos centímetros antes de golpear nuevamente el rostro de Cooper.
-¡TU LO MATASTE! -Le grité, repitiendo nuevamente la acción anterior. Una, dos, tres veces, hasta que de un movimiento brusco mi hermano logró dar vuelta la situación. Se colocó sobre mi, levantó su puño, y lo dirigió con fuerza hasta mi cara. Cerré los ojos, esperando el impacto. Pero éste no llegó. Abrí los ojos, sólo para ver el puño de Cooper a escasos centímetros de mi rostro. Luego miré a Coop. Su rostro estaba sangrando, y me mira de una forma tan… extraña.
Y finalmente se levantó, soltando un gruñido de frustración, y golpeando con fuerza la pared. También me levanté, mirándolo con enojo. Demasiado enojo.
-¿¡Cual es tu maldito problema?! -Me gritó Cooper.
-¿¡CUAL ES MI PROBLEMA?! ¡TÚ ERES MI PROBLEMA! ¡POR TU CULPA! ¡POR TU CULPA KURT ESTA ENFERMO DE CÁNCER Y SE VA A MORIR! -Grité con toda la fuerza que tenía. Su rostro se transformó en ese momento, perdiendo todo el color.
-¿Blaine? -Escuché un suave susurro detrás de mi. Volteé, encontrando a Jeff mirándome desde las escaleras. Sus ojos se encontraban cristalizados.
Cooper palideció, de repente la ira abandonó su rostro. Nick me miraba decepionado, y Jeff trataba de procesar lo que acababa de decir.
Y también yo. No podía creerlo…
Dije que Kurt iba a morir…
-Es raro… ya no duele, es como si estuviera… flotando -Dijo Kurt, mirando su brazo derecho que se encontraba cubierto por al menos 4 pequeñas cintas, todas cerca de la parte interna del codo -Odio esto… ¿Por qué este tratamiento debe incluir tantas agujas? -Preguntó, haciendo berrinches como el de un niño de 10 años.
-Ayuda… -Fue lo único que yo dije, observando con cuidado al castaño. Su piel de color pálida, pero no enfermizo. Era su color natural. Las bolsas debajo de sus ojos apenas eran un poco notorias. En cierta forma, agradecía a la ciencia por crear este tipo de tratamientos. Sólo desearía que fueran menos agresivos, Kurt apenas tiene 16 para tener que pasar por esto.
Las visitas al médico se basaban exclusivamente en meterle cosas a Kurt por medio de inyecciones. No era algo inusual, de hecho era un tratamiento muy común para las personas que padecen el cáncer, pero entendía que Kurt se sintiera cansado de esto. Su brazo estaba repleto de pequeños puntos rojos causados por las inyecciones, y recibía muchas de ellas en muy poco tiempo. Ayudaban, si, pero el castaño tenía derecho a quejarse, y yo no iba a contradecirlo ni a detenerlo.
-¿Cuánto falta? -Preguntó nuevamente el niño de ojos celestes, y esta vez fue la enfermera quien respondió.
-Sólo un par más, y estaremos listos -Dijo, sonriendo cariñosamente. Ella amaba a Kurt, aunque el sentimiento no era mutuo -Éstas apenas si las sentirás, ya verás que no dolerá nada -Prometió Sandy, acercándose con una bandeja.
-Has dicho eso las últimas 4 veces, si de verdad se supone que no deben doler entonces eres una pésima enfermera-Declaró, con una mirada fría.
-Kurt, por favor compórtate -Le pedí, apretando su hombro suavemente, sin poder apartar la mirada de su brazo, dónde Sandy ya se encontraba frotando un gel desinfectante. Casi podía sentir la aguja enterrandose en mi propio brazo, e hice una mueca ante la vista.
La enfermera sonrió con ojos suaves -Lo siento cariño, realmente no puedo hacer nada para hacerlo mejor -Dijo ella, enterrando el filoso metal en la carne sensible de Kurt.
Finalmente, luego de 2 inyecciones más, Kurt y yo nos encontrábamos de camino al departamento. Nick y Jeff se encontraban sentados en los sofás, hablando, pero en cuanto pusimos un pie en la sala ambos se quedaron en silencio. Deseé que fueran menos obvios, porque ambos, Kurt y yo, supimos que estaban hablando del segundo.
-¡Hey Kurt! ¿Qué tal te fue con el médico? -Preguntó el rubio, sonriendo con cariño. Se levantó del sofá y se acercó a su hermano, rodeando sus hombros con uno de sus brazos de forma un tanto brusca.
-¡Jeff, sé más cuidadoso! -Nos quejamos Nick y yo. Kurt suspiró de forma cansada.
-Estoy bien -Dijo él, tomando asiento -Y ni siquiera era un médico… era una enfermera -Declaró, antes de cerrar los ojos con cansancio. Me senté junto a él en ese momento.
-Ellos dicen que lo está haciendo bien -Aporté yo, con una sonrisa orgullosa -Lo estás combatiendo.
-O tal vez sólo sean los medicamentos lo que lo combate -Respondió, tomando el mando y cambiando el canal de televisión que se estaba reproduciendo actualmente, sin importarle que alguien lo estuviera viendo. Aunque era obvio que nadie lo comentaría. Desde que Kurt enfermó, todos lo dejábamos hacer lo que quisiera… Y parecía no molestarle al castaño, en realidad parecía disfrutar ser "el dueño" de la casa, como él decía.
-Debes darte un poco de crédito, eres fuerte y eso también es importante -Dijo Nick. Kurt no respondió, se desplazó por las películas disponibles y finalmente se decidió en ver "Jackass". Yo hice una mueca, no me gustaba ese programa, pero era demasiado débil para mencionarlo….
El ruido de mi telefono sonando me distrajo de las horribles escenas que se estaban reproduciendo en la pantalla. El cuerpo de Kurt se sobresaltó un poco, y al bajar la vista me encontré con que el niño estaba dormido. Me sonrprendí aún más al notar que Nick y Jeff estaban en las mismas circunstancias.
-¿Diga? -Respondí el número desconocido.
-¿Blaine Anderson? -Preguntó una voz aún más desconocida.
-Eh… si, ¿Ustedes es?
-Mi nombre es Henry Dick, soy manager de "The New Bloods", es una nueva banda que estoy produciendo…
-¿Ah si?
-Eh escuchado hablar sobre usted por uno de mis colegas, al parecer el tiene mucha fe en usted -Mi emoción crecía a cada minuto-Verá, los chicos tienen su primera presentación mañana en la noche, nada del otro mundo, sólo será un escaparate que se dará en el restaurante "stylishness" y nuestro guitarrista principal nos rechazó en el último minuto.
-¿Está usted… ofreciendome tocar en su reemplazo? -Pregunté con mis ojos realmente abiertos. Esto era una oportunidad real, para presentarme en un escaparate en… Un momento… ¿El "Stylishness"? -¿Estamos hablando de Nueva York?
-Así es, si acepta la discográfica pagará por 2 boletos en primera clase para usted y un acompañante que desee, y también nos haremos cargo de pagar por el hotel y todo lo demás que necesite, es una cortesía por haber avisado con tan poco tiempo. Si acepta no sólo tendrá la oportunidad de ser descubierto, sino que la empresa lo tendrá en cuenta para futuras ocasiones… El único inconveniente sería que debe salir esta misma noche -Terminó.
Esto era, la oportunidad que había estado esperando, la oportunidad de demostrar mi talento, presentarme en un escaparate, que alguien me descubra y me contrate, que mi sueño se cumpliera… Pero entonces miré hacia abajo y allí estaba él… Kurt, MI Kurt, semi dormido, enfermo…
Él me necesita, yo lo sé, me necesita más que nunca y yo necesito estar cada minuto del día junto a él para saber está bien y hacer todo lo que esté a mi alcance para que se recupere… Pero por dios, ¡Era un escaparate en NY! Era mi sueño de toda la vida, una oportunidad única, la primera y tal vez la última que tendría en toda mi vida, si rechazaba esto, no solo perdería esta gran oportunidad sino que perderé profesionalismo con las demás empresas…
Si, la respuesta era clara…
-No -Respondí firmemente.
-...¿Disculpe? -Preguntaron del otro lado de la línea luego de unos minutos.
-No. Lo siento mucho, pero no puedo aceptar…
-Señor, ¿Sé da cuenta que es una oportunidad única? ¿Que de los miles y miles de candidatos de todo el mundo… lo elegimos a usted? -Preguntó nuevamente. La incredulidad pintada en su voz.
-Lo sé… pero no puedo… -Respondí, inconscientemente abrazando más fuerte a Kurt.
-...Esto pondrá fin a su carrera, ¿Entiende eso?
-Lo hago…
-...Bueno, señor Anderson, si esa es su decisión… ¿Está seguro? -Preguntó una vez más, tal vez estaba esperando algo como "No, estaba bromeando, ¡Por supuesto que acepto!" Pero eso no iba a suceder…
-Muy seguro… Agradezco su consideración, pero como dije, no puedo hacerlo -Respondí una vez más.
-Está bien… gracias por su tiempo -Y colgó.
Cerré el teléfono y suspire… Eso era todo, el final de mi carrera…
-¿Todo bien? -Una voz adormilada interrumpió mis pensamientos. Baje la vista y Kurt me estaba mirando, con sus ojos sin brillo, con su rostro cansado y acurrucandose más en mi pecho. Sus delgados brazos se enredaron en mi cintura y en ese mismo momento supe que había tomado la decisión correcta.
-Todo bien -Respondí, apoyando mi mejilla en su cabeza. Cerré los ojos.
(2 meses después)
-Eso es Kurt, lo hiciste muy bien -Dijo la enferma, tirando al bote de basura la última vacuna. Ella sonrió, pero de forma más… ¿Compadecida? En eso un doctor entró.
-¿El señor Anderson? -Preguntó, leyendo una tabla con unos papeles.
-Si, soy yo -Respondí, dando un paso al frente.
-Buenos días señor Anderson, soy el doctor Nosville, me estoy encargando de monitorear el progreso de Kurt. ¿Cree que podríamos intercambiar unas palabras? -Preguntó, y luego notó a Kurt observándonos -¿A solas? -Agregó.
-..Si, claro, por supuesto -Respondí entre nerviosa y apresuradamente. Ambos nos quedamos allí torpemente un par de segundos más hasta que Sandy reaccionó y tomó suavemente a Kurt por los hombros -Vamos cariño, ¡Si quieres puedo darte benditas con caritas felices!
-Por dios, ¡Tengo casi 17! -Dijo de forma irritada, aunque su mirada seguía clavada en la mía. Finalmente ambos desalojaron la sala.
-Señor Anderson -El doctor suspiró, y luego tomó asiento frente al escritorio. Yo lo imité, ocupando lugar frente a él.
-Es algo malo, ¿Verdad? -Pregunté sin darle oportunidad de seguir. Él volvió a suspirar, y se quitó las gafas. Luego cruzó los dedos de sus manos y las apoyó en la mesa.
-...Vamos a suspender la quimioterapia -Soltó de golpe, y mi mundo perdió color.
-¿Q-que..?
-Las quimioterapias… ya no están dando resultado -Habló él. Me sentía petrificado… No podía ser cierto, no mi Kurt. Si, es verdad que Kurt no se veía muy bien últimamente pero… Aunque… De repente una pequeña y absurda chispa de esperanza se encendió dentro de mi… ¿Y si la estaban porque Kurt ya estaba bien?
-¿Eso es malo? -Si, es probablemente la pregunta más estúpida que he hecho, pero me negaba a aceptar la realidad.
-Bueno, cuando la quimio deja de funcionar regularmente significa que… no hay nada más que hacer. La suspendemos para que el paciente pueda vivir tranquilo lo que quede de…
-¡No! ¡no, no, me niego a creerlo! -Me levanté de golpe, y comencé a caminar por toda la sala. De repente me detuve, y miré al doctor directo a los ojos -¡No puede suspender el tratamiento! ¡No es su decisión! -Él se quedó callado, y también yo. Luego de varios minutos, el shock inicial se fue, y entonces comencé a procesar todo… Mis ojos se inundaron en lágrimas en menos de un segundo. Volví a sentarme frente al médico, tratando de encontrar mi voz -...¿N-no hay nada...que hacer? ¿Es todo? ¿Él va a…-
-Bueno, aún se le puede realizar un trasplante de médula. Debemos encontrar un donante lo antes posible…
-Todo esto… sucedió tan rápido… -Fue lo único que pude decir.
-Kurt presenta un caso de leucemia aguda… por eso mismo es que la enfermedad avanzó tan rápido. Obviamente, esto no sucedió en estos últimos 3 meses… debemos tener en cuenta el tiempo que transcurrió antes de que finalmente se detectara la enfermedad…
Luego las palabras se extinguieron. Yo tenía la mente nublada, tanto así que tuve que llamar a Nick para que viniera por nosotros, ya luego podría volver por mi esperábamos a mi amigo en la sala de espera, supe que tenía que contarle a Kurt antes que a nadie. Era lo justo.
-Kurt… -Él me miró, paciente -Kurt… tú… no estás bien… -Comencé, sin saber como soltar la bomba.
-Basta Blaine, para, ya lo sé…
Yo lo miré, sorprendido -No Kurt, no lo sabes. Yo-
-Blaine -Volvió a interrumpirme -No soy tonto… Mi cuerpo… ya no se siente bien -Dijo él en voz baja, y yo sólo podía mirarlo -Antes, con las quimioterapias y las inyecciones, era soportable pero ahora… -Se quedo un minuto en silencio, mirando hacia la nada -Van a suspenderlo… ¿No? -Preguntó finalmente. Entonces asentí con la cabeza, con un nudo en la garganta.
-Lo siento… -Dije, atrayendolo hacia mi pecho.
-También yo -Dijo Kurt, escondiendo su rostro en el hueco de mi cuello.
Asi que... lamento si esto fue un tanto... duro. No soy medica asi que no se si todo lo mencionado en el fic es correcto. Tambien quiero aclarar que la culpa obviamente no fue de Cooper. Blaine solo estaba buscando a alguien a quien culpar. Por último, creo que la enfermedad puede avanzar rapidamente en el corto plazo que aclaré. El esposo de una conocida lastimosamente falleció un mes y medio después de ser diagnosticado. Un enorme saludo a todos! Nos leemos luego!
