Capítulo 37; ¿Feliz cumpleaños…?
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Entré en la habitación oscura, apenas alumbrada por la luz del televisor que se encontraba encendido, a pesar de que Kurt no la estaba viendo. Sostuve con firmeza la bandeja en mis manos, donde llevaba un pequeño pastel que había horneado yo mismo, y un vaso de refresco. En la misma también había una flor roja, y una tarjeta en la que dejé mi corazón para él. Dejé dicha bandeja en la mesa de noche, y me senté en la cama.
Observé a Kurt, él se veía tan tranquilo durmiendo como un ángel… Sonreí con tristeza, acariciando su cabello. Su piel se encontraba más pálida de lo que se hallaba ayer, pero eso ya no era una novedad. Con cada día que pasaba, Kurt se debilitaba aún más. Últimamente ya no se levanta de la cama, sino para ir al baño. En ese caso, me pide ayuda para levantarse.
Él también debía de estar sufriendo mucho, aunque no lo dijera. Por más de que siempre había sido muy fuerte, él mismo notaba como cada día su enfermedad empeoraba. Y por eso, este día iba a dedicarme a hacerlo feliz. Estaba decidido a hacer que se olvidara de todo, al menos por unas horas. Hoy era un día especial.
Hoy cumplía 17. Estoy seguro de que si Kurt no estuviera enfermo, estaría siendo atacado por Jeff en un vago intento de despertarlo. Luego ambos se levantarían, Nick y yo les entregaríamos sus regalos. El rubio estaría muy feliz y emocionado, y el castaño lo disimularía, pero en el fondo, significaría mucho para él. Luego ambos terminaríamos el día haciendo el amor. Dulce. Suave.
-Kurt… Despierta -Dije suavemente. Aparté el cabello que caía sobre sus ojos, dejando su frente descubierta, y sus mechones de pelo hacia atrás. Él abrió sus ojos, y me miró -Feliz cumpleaños -Le dije, sonriendo -Mira esto -Tomé la bandeja que traía solo minutos antes, y se la enseñé.
Kurt sonrió. Débil, pero sinceramente -Me gusta la rosa -Dijo él, casi demasiado bajo como para ser escuchado. Sonreí aún más, sabiendo que mi pequeño detalle le había sacado una sonrisa.
-Es tuya… -Respondí, tomando la flor y dándosela. No la olió sin embargo. Sólo la admiró.
-Es hermosa… -Dijo en susurro.
-La vi y pensé en ti… -Respondí.
-No, no es verdad -Dijo él. Fruncí el ceño -Mirala, es hermosa, tan fina, tan suave… Tan llena de vida -Terminó él. Luche nuevamente contra las lágrimas, porque yo no podía llorar. Sin embargo el castaño continuaba sonriendo -Me encanta -Reconoció. Luego me miró directo a los ojos. Me perdí en esas hermosas gemas celestes, que a pesar de brillar con menos intensidad, continuaban iluminando todo mi mundo.
-También te traje pastel… Yo mismo lo hice -Dije yo. Le mostré el postre que yo mismo había decorado, y mi corazón saltó de alegría al escucharlo reír. Kurt reía con diversión, observando el pastel.
-¡Oye! ¿Por qué te ríes? -Pregunté, contagiandome de su alegría.
-¿Ese se supone que soy yo? -Preguntó, señalando el niñito que había dibujado con merengue de color. Simplemente había dibujado un círculo, y dentro hice dos puntos que eran sus ojos, y una enorme sonrisa. También dibujé su cabello, castaño, peinado hacia arriba. Su cuerpo hecho con simples líneas, se encontraba parado junto a mi. Yo estaba dibujado de igual forma, pero mi cabello era negro, y con muchos rizos.
-Ciertamente eres tú… Y ese soy yo -Le dije, sonriendo. Su vista se traslado esta vez a mi personaje, y volvió a reír -¿Te estás burlando de mis dibujos?
-Sí -Dijo él sencillamente. Luego su vista se clavó nuevamente en la mía -Es… es lo más hermoso que podrías haberme regalado -Admitió.
-¿Más que la rosa? -Pregunté. Él la observó una vez más, sonriendo.
-Me gustaría poder conservarla por siempre…
Lo miré y del bolsillo de mi abrigo saqué una pequeña cajita roja. Entonces se la enseñé -No podrás conservar la rosa por siempre… Pero si esto -Dije, al tiempo que le alcanzaba el objeto. Él la tomó y la abrió. Disfruté viendo como sus ojos brillaron al ver la fina cadena de oro. Era sumamente delgada y delicada. Ambos extremos se unían en un dige. La palabra "Klaine" brillaba con el resplandor del dorado, escrito en letras cursivas.
-Wow, Blaine es… -Kurt continuó admirandola. Y entonces sonrió, mirándome a los ojos. Los suyos se encontraban llenos de lágrimas. Me acerqué más a él, y lo abracé, sosteniendo su cabeza con mi mano, y acercándolo todo lo posible a mi pecho -Gracias… -Dijo él en un suave susurro. Lo abracé más fuerte aún, sin poder evitarlo.
-Te amo… no lo olvides -Respondí yo.
-Nunca… No importa donde esté, nunca te olvidaré Blaine… -Respondió él, causandome un leve escalofrío al pensar en lo que se estaba refiriendo. Me separé un poco para poder verlo a los ojos. Él aún estaba sonriéndome. Tomé con muchísimo cuidado la cadena, con miedo de hacerla cenizas con el simple hecho de tocarla, y se la coloqué alrededor del cuello. Luego la dejé descansar en su pecho. Era hermosa, pero no tanto como él.
-Klaine… Que creativo -Dijo en tono sarcástico que hace mucho no utilizaba. Sin embargo, no sonaba como él mismo.
-Tengo algo más para ti… -Dije, tomando la pequeña tarjeta y entregándosela. Sin embargo, él no la tomó.
-Tú léela -Me pidió él. Sonreí, y aclaré la garganta para leerle.
-Ok… Aquí voy… -Le dí una última mirada, y comencé a leer la nota -Kurt… Primero que nada, ¡Feliz Cumpleaños! Yo… No puedo creer que ya tienes 17 años -Dije con sinceridad, levantando la vista. Él me sonrió dulcemente, y continué -Parece que fue ayer la primera vez que nos vimos. Tú tenías 12 y yo 18… Cuando nuestras miradas se cruzaron por primera vez, tuve el impulso de correr hacia ti, y abrazarte. Y tú me correspondiste, refugiándote en mis brazos. Fue un momento mágico… Y estoy seguro que tu también lo notaste. Esa conexión… Juro que sentí calidez en mi corazón, y supe que había encontrado mi hogar… un refugio para mi corazón -Mis ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, pero no iba a detenerme ahora -Eras tú… Tú eres mi hogar… Y en poco tiempo, ambos comenzamos a querernos. Te convertiste en lo más valioso de mi vida… Y un poco más adelante, la noche de las seccionales, nos dimos nuestro primer beso… Y los sentí, los fuegos artificiales, un fuego se encendió dentro de mí, en mi ser, en mi corazón. Y luego llegó la navidad, aquella noche en que los dos fundimos nuestros cuerpos, y nos convertimos en uno… Esa noche te entregué todo Kurt… Mi amor, mis esperanzas, mi integridad… Todo te lo confié a ti. Y ahora tienes 17, recorrimos un largo camino, y superamos muchas cosas juntos… Ahora solo falta un año, para que ambos podamos ser libres de demostrar nuestro amor… Y por eso no puedes rendirte Kurt, no faltando tan poco… Y no te dejaré solo, te acompañaré hasta el final, y te juro… -Me detuve. Lo miré a los ojos, y tomé su mano entre las mías. Nuestras miradas hicieron "Click" por tercera vez en esta tarde -Te juro que los dos saldremos de esta… Feliz Cumpleaños...
Así que... Wow, ¿Verdad? Lamento que el capítulo haya sido tan corto, pero creo (y espero) que el que viene por delante lo compensará. So, nos leemos luego y que tengan una linda semana! Klisses!
