Capitulo 5: ¡Quiero huir!

-Cuando llego la noticia de que mi madre falleció estaba devastada, aunque me lo hubiese advertido duele de todas maneras la perdida de una madre, hice una lápida en su honor debajo del árbol de cerezo donde ella siempre solía meditar, supuse que le gustaría- conto con voz suave – luego de quedarme sola los habitantes de la aldea en honor a ella cuidaron de mi por ser su aprendiz, el papel lo cuide como si fuera oro sin romper la promesa de leerlo antes de los dieciocho años, con el tiempo a los catorce años tuve que irme de la aldea dejando a monjes como protección temporal atrás a buscar a una sacerdotisa dispuesta a enseñarme a controlar mis poderes y a sanar, cuando llegue la Miko acepto gustosa y descubrí que no herede la cantidad de energía espiritual de mi madre, yo era una Miko normal, 2 años de entrenamiento sin descanso y aprendizaje de escritura y lectura que eran necesarias – Kagome ahora comprendió mejor ya que en esa época muy pocas personas eran privilegiadas de tener educación.

-Luego regrese a mi aldea y cumplí mi tarea de protección, pronto llegaron mis dieciocho y ya era la hora del juicio, para lo que tanto espere y ansié- explico ya casi llegando a donde quería ir Kagome- el pergamino, espérame que lo traeré para ti- pidió mientras se levantaba para buscarlo.

Kagome estaba sumamente ansiosa, ella estaba a punto de descubrir el enigma que se desarrolló en todo este día, no estaba muy segura de que si era un sueño o algo parecido, deseaba que lo fuese con todas sus fuerzas, pero era demasiado real como para ser así. La Miko más joven sentía tristeza por Akitsu, si estuviera en su lugar no sabría que hacer perdiendo a su madre tan joven, como lo soporto y siguió adelante con el mentón en alto y orgullosa, esa mujer era muy fuerte eso estaba claro.

Akitsu rebusco entre sus cosas, ella tenía muchos pergaminos asique era fácil confundirse, luego de unos minutos lo encontró, con una onomatopeya de victoria se levantó lentamente y camino con dificultad hasta llegar a la mesa y arrodillarse suavemente con cuidado le paso el pergamino a Kagome, ella la miro y luego de unos segundos de duda lo tomo, Akitsu le dijo que creyera siempre en lo que decía en él. Lentamente lo abrió y leyó con coraje.

Comienzo de la carta:

Querida hija:

Supongo que para cuando leas esto tendrás 18 años, es una lástima que no esté en este momento importante, pero así lo quiso el destino. Como sabes yo tengo poderes más allá de lo normal entre las Mikos esto es gracias a que los Kamis me lo han concedido por que tengo una misión especial desde que nací, la Diosa Amaterasu envió a uno de sus mensajeros a decirme las siguientes realidades, aunque esta misión no es mía, ya no lo es, tengo otro destino, pero es para mí reencarnación, ¿porque te lo digo? Porque es una parte vital del plan, primero que nada esto pasara a tus 20 años, es cuando ella llegara al templo, necesito que le explique lo que yo te explicare aquí.

Dentro de unos 3 años habrá un grave peligro, una entidad maléfica y fuerte, capaz de hacer doblar al demonio más orgulloso, será una guerra devastadora en la que entraran en acción todos los lores demonios, pero no serán suficientes, necesitan a alguien fuerte que pueda purificarlo, necesitan a Kagome, ese es su nombre, ella es mi reencarnación, es una viajera del tiempo, necesito que le digas exactamente el tiempo en que estas, de ahí en más deja todo en manos del destino. Estos son mis últimos deseos.

Te amo mi querida hija.

Tu madre.

Midoriko.

Fin de la carta.

Kagome estaba anonadada, no se esperaba para nada de todo lo que acababa de leer en la carta, era muy anti natural que ella hablara con entidades divinas pero tampoco era natural viajar en el tiempo, así que le creyó ya que como no creerle cuando su nombre estaba allí todavía había algo que no entendía bien, poco a poco cerro el pergamino y lo dejo en la mesa, miro a Akitsu.

-Ahora entiendo todo, ¿pero porque a mí?- pregunto la Miko con su ojos dudosos.

-Porque no eres como la mayoría de las Mikos, tu no lastimas youkais a menos que sea necesarios en realidad y además de que heredaste todo el poder de Midoriko y más ya que en cada encarnación se va haciendo más poderosa, al nacer con la joya adentro un poco de las energías de los demonios encerrados en ella quedaron en ti encerrados perfectamente en tu cabeza- explico gustosamente.

-¿C-como sabes de que nací con la joya en mi interior?-Cuestiono la de cabellos azabache extrañada, en la carta no decía eso.

-Soy vidente, estos poderes los desarrolle hace muy poco, tuve visiones de ti-dijo con una sonrisa, Kagome ya entendió todo ahora- ¡Ah casi me olvido!-exclamo exaltada, casi haciendo caer para atrás a la Miko más joven para atrás- Tengo que desbloquear tus poderes- declaró levantándose del suelo y caminando hacia ella, la mujer de ojos zafiro se quedó inmóvil esperando ver que hacía.

Cuando llego se sentó enfrente suyo y coloco sus dedos en la frente de ella cerro los ojos y luego los abrió de repente, sus ojos eran de un blanco brillante y puro, Kagome estaba horrorizada pero estaba inmovilizada en su lugar, tuvo una sensación de expansión en su mente y alma, era muy raro, ella no pudo evitar abrir la boca luego de unos segundos en su mente aparecían miles de imágenes e información a montones, era abrumador, en pocos segundos un mundo distinto se abrió ante sus ojos y se dio cuenta de que era la vida de Midoriko lo que estaba presenciando en su mente, era un espectáculo totalmente digno de admirar, pero también escalofriante, sintió muchas emociones.

Dolor, desesperación, tristeza, enojo, todas esas emociones eran demasiadas para Kagome, tanta información estaba colapsando su sistema empezó a temblar desesperadamente, y luego se volvió oscuro y silencioso.

Poco a poco empezó a recuperar la conciencia, se sentía pesada y con ganas de vomitar, su estómago era un infierno de emociones, recordó todo lo que paso antes de perder el conocimiento, era impresionante en pocos segundos ella aprendió lo que le tomaría años de arduo entrenamiento y mucho sudor, no podía resistirlo, era mucha información de un golpe.

En el dolor empezó a rodar sobre si misma agarrando su cabeza, abrió los ojos y no encontró mejor idea que huir era demasiado, por favor ella solo tenía 15 años, es mucho peso sobre sus hombros, abrió sus ojos y se dio cuenta de que estaba en una habitación, se levantó como pudo y comenzó a correr hacia la salida, pero cuando cruzo la puerta shoji encontró a Akitsu sobre el suelo respirando con dificultad.

Kagome no dudo ni un segundo en caer a su lado de rodillas.

-¡¿Que te está pasando?!- exigió la Miko a la mujer ojos de plomo en el suelo agarrando su mano.

-Yo… y-ya cum-mpli c-con mi cometido- expreso como pudo entre respiración agitadas y en voz ronca- P-por favor… c-cumple tu m-misión- pidió suplicante apretando la mano de la Miko.

-No, tiene que ser fuerte- gimió entre lágrimas descontroladas.

-E-es demasiado tarde p-para m-mí, e-estoy enferma t-terminal d-de hace m-mucho tiempo- explico tosiendo- S-solo te pido que m-me entierres c-con m-mi madre.

-Lo hare, te lo aseguro, Akitsu, tu madre estaría muy orgullosa de ti-.

-¿E-enserio?- dijo esperanzada.

-Si, enserio- asintió temblorosa.

-Gracias K-Kagome, nunca o-olvides quien eres- y con una sonrisa suave dio su ultimo respiro y soltó la mano de Kagome.

-¿Akitsu?- pregunto sacudiéndola- ¡Akitsu! – no lo soporto más y se largó a llorar a lagrima viva, ella sabía que estas emociones no eran de ella, eran de Midoriko, al recordar todo sobre su vida sintió todo el amor hacia su hija y se liberó atreves de ella.

Luego de unos minutos Kagome se decidió y fue a buscar una manta y la cubrió completamente y fue a buscar el árbol donde se suponía que estaba la lápida de Midoriko, después de mucho trabajo la encontró, estaba un poco lejos de donde estaba la casa de Akitsu pero ella iso una promesa y no se rompen porque si, busco su cuerpo y la llevo hasta el árbol cargándola en una carretilla que encontró cerca, iso un pozo en el suelo y cuidadosamente la coloco en él, luego lo lleno de tierra y puso su lápida en el borde de su cabeza, rezo en silencio por las dos.

Espero que les haya gustado este capitulo, muchas gracias por los comentarios, sigan comentando es muuuy apreciado :'D.