Como madres, como hija
Capítulo 5: Hablando con el bebé
Laura permanecía despierta cuando Carmilla había caído dormida desde hace tiempo. El bebé estaba pateando de nuevo, había dado pataditas todo el día.
Carmilla le ofreció quedarse despierta con ella, pero Laura le había dicho que no se preocupara. Todavía tenían dos meses antes de que el bebé naciera. Habían decidido mantener el género del bebé como una sorpresa y habían decidido por el nombre de Carter porque era lindo, no por Peggy Carter3, para nada.
La rubia recorrió su vientre con una mano, sintió al bebé moverse un poco bajo de su toque. "Hola, Carter." Canturreó suavemente.
Carmilla se movió, dando una vuelta sobre sí misma para alejarse un poco de Laura.
Laura se congeló, esperó un momento para asegurarse que Carmilla seguía dormida antes de volver a susurrar. "Tu mamá está trabajando realmente duro para construir tu cuna." Le mencionó, volvió a mirar la figura dormida de Carmilla.
Carmilla había empezado a trabajar un montón en casa últimamente, había decidido que se quedaría en casa con Carter, una vez que Laura pudiera volver al trabajo. Ella era la razón por la que el cuarto de Carter estuviera casi terminado. Laura se cansaba cada vez más y más cuando volvía a casa desde el trabajo, y, usualmente, terminaba yéndose temprano a la cama. Sorprendentemente, Carmilla no le había reñido por eso ni una vez.
"Ella ya te ama mucho." Continuó Laura. Sintió las lágrimas acumularse en la esquina de sus ojos, se apresuró a quitárselas. "Va a ser una muy buena madre, lo sé. Puede que termine siendo mejor que yo." Se rio ligeramente. "Tu madre es la persona más terca y franca que he conocido, y tiene un corazón de oro. Está un poco deslustrado y empañado, pero creo que, entre tú y yo, podemos hacerlo brillas nuevamente."
Carmilla dejó salir un pequeño suspiro cuando se enrolló alrededor de la almohada amarilla que oficialmente Laura le había dado, ahora siempre estaba del lado de la cama de la morena.
Laura sonrió para sí misma, acariciando su vientre una última vez mientras susurraba, "No podemos esperar para conocerte. Vas a cambiar todo."
XXX
Carmilla subió despacio a la cama la noche siguiente, para no despertar a su novia. Finalmente había terminado la cuna y estaba más que lista para dormir por tres días como acostumbraba. Había pretendido no escuchar a Laura mientras hablaba con Carter la noche anterior, no pudo hacer nada más que sonreír ahora que lo recordaba. La madre de su bebé se quedó susurrándole tarde en la noche para hablarle de ella. Su corazón se hinchaba tanto como le era posible, sólo de pensar cuánto cambiaría su vida dentro de dos meses.
Pensó que no haría daño hablar un poco ella misma. Se giró lentamente, asegurándose de que Laura estuviera roncando. Ella no podría imitar ese ronquido aun si lo quisiera, Carmilla había pasado muchas noches escuchándolo, extrañamente le arrullaba hasta quedarse dormida.
Lentamente llevó su mano hasta el protuberante estómago de Laura, esperando sentir la patada que normalmente sentía. Sonrió extensamente ante el familiar empujón, Carmilla susurró, "Tu madre realmente me sobreestima, tiene un montón de fe en alguien que odiaba a los niños hasta hace poco."
Se acomodó en la cama, sabía que Laura tenía el sueño profundo. "Ella es muy emocional también, lo que es bueno porque yo no necesariamente sé cómo entrar en contacto con mis propias emociones." Esperó un momento, escuchando la profunda respiración de Laura, mordió su labio. "No quiero arruinarlo, ¿sabes?"
Carmilla movió su mano para acariciar debajo del ombligo de Laura. "Sólo quiero ser la mejor mamá posible y no estoy segura de poder serlo, no después de todo lo que ha pasado. Aun tengo algo con lo que lidiar en mi cabeza, estoy segura. Alguien más grande y poderoso que mi madre podría venir por mí eventualmente, y no quiero que ustedes sean una carga o daño colateral. Tampoco quiero tener que dejarlas."
Carmilla se inclinó para besar la camiseta sin mangas de Laura, justo donde Carter había pateado. "Y voy a pelear como el infierno para asegurarme de que eso no pase, y para asegurarme de que soy lo que necesitas que sea, porque voy a ser Súper Mamá." Carmilla sacudió su cabeza, al parecer había pasado demasiado tiempo con Laura.
Recostándose, Carmilla susurró, "Buenas noches, Carter. Te amo." Supo que lo cumpliría. Ella y Laura podrían con ello, las tres podrían.
XXX
Laura empujó el hombro de Carmilla, forzándola a darse la vuelta.
Carmilla gruñó, reusándose a abrir los ojos, puso la almohada amarilla sobre su cara para bloquear la luz del sol que entraba en cascada a través de las cortinas.
"Vamos, Súper Mamá, ¿no quieres hacerme el desayuno?" Preguntó Laura inocentemente.
Carmilla se sentó de inmediato, la almohada cayó en su regazo, apuntó a su novia acusatoriamente. "¡Estabas roncando!"
Laura rio de forma profunda desde su interior. "No tomé una clase de teatro en Silas para nada."
Carmilla gruño, volvió a acomodarse entre las sábanas. "Si se lo dices a alguien, lo negaré."
"¿Qué te hace creer que alguien te creería antes que a mí?"
"¡Porque en el instante en que Carter nazca, estás muerta!" Declaró Carmilla, dándose la vuelta y atrapando la cintura de Laura con sus brazos, regresándola a la cama.
