Como madres, como hija

Capítulo 7: Olor a pintura

"Laura, por milésima vez, no vamos a pintar de amarillo el cuarto de Carter." Le dijo Carmilla desde detrás del carro.

Laura miró por la esquina del pasillo. "Pero mira lo bien que quedaría con estas plantillas."

"Tampoco vamos a llevar esas." Dijo Carmilla, mirando las plantillas de elefante como si quisiera prenderles fuego, lo único que evitaba que lo hiciera era que Laura las estaba sosteniendo. sus ojos viajaron hasta el puchero de su novia y suspiró, "Bien, pero nada de amarillo."

El rostro de Laura la mostró como la total manipuladora que era. "Estaba pensando en azul, de todos modos, es tranquilizador y definitivamente calza mejor con los elefantes."

Carmilla rodó lo ojos, manteniéndose derecha. "Bien, iré por la pintura."

XXX

"En serio, Carmilla, sólo déjame ayudarte." se quejó agudamente Laura desde su lugar en el pasillo.

Carmilla negó con la cabeza. "El olor a pintura es malo para el bebé."

"Entonces usaré una máscara."

"Bueno, lucirás endemoniadamente divertida usando una máscara sin ninguna razón."

Laura lanzó un quejido, recargándose contra la pared fuera del cuarto para el bebé e hizo pucheros.

Carmilla enrolló sus mangas de su franela y acomodó su cabello en una cola de caballo. Hora de ponerse trabajar.

XXX

Horas después, Carmilla dio un paso atrás, estudiando su trabajo. Nada mal para el cuarto de un infante. Miró sobre su hombro, hacia Laura, había caído dormida mientras estaba sentada en el pasillo.

Rodó los ojos, se quitó la franela y limpió la pintura de sus manos con ella antes de aventarla a una esquina del cuarto. Después la levantaría.

"Vamos, Laura, vamos a meterte en la cama." Meditó mientras levantaba a la rubia en sus brazos.

"¿Terminaste de pintar?" Preguntó con sueño.

Carmilla canturreó una afirmación antes de darle un beso en la sien.

"No arruinaste las plantillas, ¿verdad?"

Carmilla se rio suavemente "No, querida, cada elefante tiene su trompa."

Laura se acurrucó un poco más entre los brazos de la morena cuando se acercaban a su habitación. "Bien."