Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 2: Polibotes II
Luke cerró con fuerza los ojos al sentir que Thalia se deslizaba lejos de nuevo. Casi se había caído al suelo al oír su voz en su mente. Estaba viva, en eso tenía que centrarse en esos momentos. No podía pensar en el hecho de que estaba en los brazos de un hombre lobo desconocido, o que estaba en tanto dolor que estaba perdiendo la consciencia, y definitivamente no podía pensar en el hecho de que ella quería hacer bebes con él.
Luke pensó en como su voz había sonado en su mente. Incluso con dolor y miedo su compañera aligeraría el momento y trataría de distraerlo. ¿Cómo había sido tan bendecido de tener una compañera que se enfrentaría a él, lo desafiaría, lo aceptaría y lo amaría por el hombre autoritario que él sabía que era? En ese preciso momento no sabía ni le importaba de verdad, solo sabía que necesitaba a Thalia; necesitaba a su compañera de vuelta en sus brazos donde estaría a salvo. Y tan pronto como la encontrara, la encadenaría a su lado para que nunca estuviera fuera de su vista de nuevo.
Se rio para sus adentros. Sí, me gustaría verme tratar de encadenarla, pensó, y sonrió aún más amplio. Aunque, probablemente mi compañera disfrutaría estar encadenada.
Luke se froto las manos en su rostro, dejando a un lado sus pensamientos acerca de Thalia mientras se ocupaba de la cuestión en sus manos.
Percy, Jake, Frederick y Lee se detuvieron junto a la gran multitud en dos Hummers negras y dos furgonetas.
-Excelente- Annabeth sonrió mientras veía a los cuatros hombres salir de los vehículos.
Luke ondeo su mano a los Alfas de las otras tres manadas.
-Cada uno de ustedes tome un vehículo y comiencen a transportar sus manadas hasta el pueblo. Vean si pueden encontrar un lugar lo suficientemente grande para todos nosotros, o un par de lugares, si eso es lo mejor que podemos hacer. Frederick, toma un vehículo también y lleva a tu manada montaña abajo- los Alfas Húngaro y Búlgaro asintieron y se marcharon, gritando órdenes a sus manadas, mientras Frederick comenzaba a dar órdenes a la suya.
Luke se volvió hacia Grover.
-Lleva a Poseidón y Sally en el vehículo primero. Luego a las hembras, con un macho para cada vehículo. Ten a Leo conduciendo. El resto de los hombres se quedaran aquí conmigo y esperaran su regreso.
-Estoy en ello- Grover asintió y luego se volvió a Jake- ayúdame con Poseidón y Sally. No estoy seguro de que estén lo bastante listos para caminar por su cuenta. No ayudes a Poseidón a menos que sea absolutamente necesario. Él no va a querer parecer débil.
-Quiero quedarme con Percy- le dijo Annabeth a Luke.
-Con el debido respeto, Annie, no tienes una mayor jerarquía que yo, todavía- le dijo Luke con firmeza.
Percy jalo a Annabeth a un lado.
-Debes ir, amor. Cuida de las hembras, mientras que mi madre está débil.
Annabeth frunció los labios mientras que sus ojos se estrechaban.
-Si dejas que algo te sucedan voy a estar enojada. No digas que no te lo advertí.
Percy sonrió mientras se inclinaba hacia adelante y la besaba en la frente.
-Me considero advertido. Conoce que esos sentimientos van en ambas direcciones, Luna. Cuídate.
Annabeth echo los brazos alrededor del cuello de Percy, tirando de él firmemente.
"Te amo", susurro en su mente.
"Es bueno escucharlo, porque tengo intención de mantenerte por bastante tiempo", bromeo Percy, tratando de mantener ligero el momento.
Annabeth le saco la lengua cuando se separaron. Percy le guiño un ojo, orando que estuvieran a salvo mientras se dirigía hacia el Hummer y subía detrás de Piper.
Luke, Percy y Jason vieron como los cuatro vehículos, cargados más allá de su capacidad, se dirigieron montaña abajo.
Luke sintió un escalofrió atravesarlo mientras la temperatura parecía bajar de forma antinatural. Miro en dirección a la mansión en llamas. Frunció el ceño al recordar cómo había visto al fuego engullir y devorar la estructura.
Definitivamente no es natural, pensó.
-Grover- llamo Luke a su compañero de manada- eres más viejo que yo- Grover asintió- ¿Qué sabes de la magia negra?
El rostro de Grover palideció al mirar justo a la derecha de los ojos de su Beta, para no desafiarlo.
-Proviene de brujas- la voz de Grover era tensa.
-Pensé que esos eran solo cuentos- comento Luke, recordando las historias que otros compañeros de manada compartían. Era muy parecido a contar historias de fantasmas, solo que los fantasmas eran brujas que podían maldecirte para tener tres ojos o quedar sin lengua.
-Siempre hay algo de verdad en los cuentos- le dijo Grover.
Jason y Percy ahora estaban escuchando con atención.
-¿Por qué quieres saber sobre las brujas y la magia negra?- pregunto Percy a Luke.
-Había algo detrás de ese fuego. Podía sentirlo, como aceite corriendo por mi piel. Era grasiento y espeso.
Percy asintió.
-Estoy de acuerdo en que algo estaba en el aire. Algo maligno.
-No ha sido documentada una bruja en siglos-Grover estaba sacudiendo la cabeza- e incluso cuando hubo brujas, estaba… esta, prohibido para las manadas emplearlas o buscar su ayuda.
-Bueno, es bastante obvio que Polibotes no está realmente obedeciendo la ley de la manada. Intento matar a nuestro Alfa y mi compañera, después de todo- gruño Luke entre dientes.
Los lobos esperando por el regreso de los vehículos se apiñaron con sus compañeros de manada, buscando consuelo entre ellos. Luke sintió el escalofrío de nuevo. Algo estaba mal.
Algo estaba viniendo.
…
-Quiero al engendro de Poseidón aplastado en nada- Polibotes se paseaba por el bosque un kilómetro detrás de la mansión en llamas- solo es un cachorro y ya ha encontrado a su compañera. ¡He estado esperando siglos!
Polibotes se volvió para mirar a la mujer que sostenía sus manos hacia el fuego, murmurando en voz baja. Desdémona, o Mona, para abreviar, era una bruja muy poderosa. Una bruja que su manada había empleado durante varios siglos. Ella era la personificación del mal. Incluso su nombre, Desdémona significaba "del diablo", testificando la oscuridad de su alma. Polibotes miro y espero mientras ella continuaba llevando la mansión a su destrucción total.
De repente, ella dejo caer las manos y se volvió hacia él, perforándolo con sus ojos, uno azul, uno negro, ambos llenos de malicia. Tenía el cabello largo, negro como la noche, con una franja de color blanco cerca de su cara. Aparte de los ojos raros, era una mujer hermosa, una hermosa mujer que cortaría tu corazón y se lo daría a comer a los lobos si te le atravesabas.
-Ya te lo he dicho antes, Polibotes, no puedo matar a distancia sin el alma de que quieres muerto- sonaba exasperada, como si hablara con un niño molesto.
-¿Qué puedes hacerle? Seguramente una bruja de cuatro siglos de antigüedad puede hacer algo- se burló Polibotes.
-¡Cuidado, lobo!- susurro Mona- trabajo para ti, pero no voy a ser insultada.
-Mis disculpas- Polibotes inclino la cabeza y supo que sus palabras y postura la habían calmado.
-Así que, ¿estás enojado porque tiene una compañera siendo tan joven?- pregunto ella.
-Enojado es decir poco. Si no puedes matarlo, aléjala de él.
Mona camino un lento círculo alrededor de Polibotes, los brazos cruzados sobre su pecho mientras ojeaba las maldiciones en su mente. Polibotes vio una sonrisa, tan malvada que podía hacer que los demonios del infierno se acobardaran, extenderse a través de su malvada, aunque hermosa, cara.
-Tengo justo la maldición para encargarnos de nuestro pequeño lobezno- Mona se froto sus manos juntas mientras sus ojos empezaban a brillar- Nutrea uitat, amado olvidado, una maldición que eliminara sus recuerdos más preciados y lo devolverá al peor día que jamás haya vivido.
-¿Qué pasa si el peor día que jamás haya vivido fue cuando estaba con la mestiza?- pregunto Polibotes.
-Ella es su recuerdo más preciado. Será borrada de su mente porque ella supera todo. Así que con ella fuera, su mente volverá a un momento antes de conocer a su compañera que fuera horrible para el- explico Mona, pero el tono de voz dejo claro que no le gustaba tener que hacerlo- ahora, necesito que te mantengas en silencio- miro a Polibotes hasta que el levanto los brazos en señal de rendición y dio un paso atrás, apoyándose contra un árbol.
Mona se volvió hacia la mansión de nuevo y comenzó a buscar las fuerzas vitales de aquellos cerca. Podía sentir un fuerte jalón más allá de la mansión. Las manadas, decidió. Habían huido en dirección opuesta y estaban esperando. Sonrió para sus adentros. Las brujas se habían borrado de la mente de los Canis Lupis hace mucho tiempo. Los lobos temían a la magia y trataban de ignorarla, pensando que simplemente desaparecería.
No somos tan fácilmente olvidadas, pensó. Les recordare a los lobos, quien tiene el poder y a quienes deben inclinarse.
Mientras se centraba en el poder de los lobos comenzó a cantar.
"Tierra, agua, viento y fuego,
Presten atención a mis palabras, cumplan mi deseo.
Encuentren a aquel cuyo nombre el Perseo,
Búsquenlo, hagan su reclamo.
Aten sus recuerdos, poco atesorados,
Regrésenlo a sentir el dolor de nuevo.
En su mente, misterios destapados,
Arranquen a la compañera que ha descubierto.
Tierra, agua, viento y fuego,
Escúchenme ahora, hagan como yo deseo."
Mona siguió concentrándose, esperando que su hechizo impactara en su blanco.
-¿Funciono?- pregunto Polibotes impaciente.
-¡Shh!- gruño Mona- voy a sentir cuando lo alcance.
Los segundos pasaron. El viento comenzó a levantarse y el cabello de Mona comenzó a azotar alrededor de su cara. Sus ojos brillaron y la oscuridad pareció envolverla en un manto, acariciándola, abrazándola como un amante. Cerró los ojos una vez más mientras un trueno resonaba a través del cielo. Luego dejo escapar un gruñido atemorizante.
-¿No funciono? ¿Qué paso? ¡Habla, bruja!- gruño Polibotes.
-Su Beta lo protegió- Mona hablo con los dientes apretados- de alguna manera escucho el hechizo en el viento. El no debería haber sido capaz de hacerlo.
-¿Qué vas a hacer ahora? ¿Se puede enviar otro hechizo a Perseo?
-Malditos lobos- Mona se giró a Polibotes- hay leyes que atan nuestra magia. No podemos hacer lo que sea que queramos, lobo. La maldición golpeo al Beta en su lugar. ¿Dijiste que estaba acoplado?
-Sí, pero trate de asesinar a su compañera. No sé si está muerta de verdad, pero no lo creo. De la forma en que hablo en esos últimos momentos en la mansión, ella todavía estaba viva pero herida.
-Entonces, ¿quieres a la compañera del Beta muerta también? Maldito lobo. ¿Quieres a todas sus compañeras asesinadas?
Polibotes le gruño.
Mona negó con la cabeza.
-Solo espera.
Empezó a pensar en voz alta, trabajando a través de sus posibilidades.
-Ahora el Beta ya no recuerda a su compañera. Justo ahora, el debería estar despertando. Recordará el peor día de su vida y va a pensar que hoy es ese día. No puedo maldecir a Perseo ahora mismo. Ni siquiera yo tengo el poder de mantener dos maldiciones como esta. Malditas las leyes del destino con las que me han atado. Podría maldecir al Beta de nuevo para asegurarme que su compañera nunca sea encontrada…- golpeo su labio con su larga uña- Hmm. Eso tiene posibilidades. Si el Beta no puede encontrar a su compañera, entonces, el Alfa asignara a su hombre más confiable a la caza. Eso los dejaría expuestos y vulnerables- Mona sonrió y se volvió hacia Polibotes- el Beta será el único lobo capaz de encontrar a su compañera- anuncio.
-¿Cómo eso va a ayudar?- Polibotes frunció su frente.
-No va a recordad quien es, tontito- le dijo, esperando que consiguiera la obviedad de la situación.
-¿Y?- Polibotes se encogió de hombros.
Mona se quejó.
-¿Me estas tomando el pelo? El universo desperdicio perfectamente una buena cantidad de energía en tu vida- murmuro- como su compañero, el sería capaz de usar su vínculo para encontrarla. Si no la recuerda, ni siquiera recuerda su esencia. Incluso si todavía puede escucharla a través de su vínculo, no va a confiar en la voz. El no sabrá que ha conocido a su compañera.
Polibotes hizo un gesto de "Oh" con la boca.
-No tenemos que preocuparnos por el vínculo. Aunque estoy convencido de que son compañeros, no hay señales de apareamiento- le dijo.
-Excelente. Así que, el único lobo que puede encontrarla no puede recordarla- Mona se restregó las manos juntas como si limpiara la suciedad de ellas- eso se encargara de una compañera.
-¿Qué hay de las otras?- pregunto Polibotes.
-Poseidón tendrá a sus lobos de mayor confianza buscando a la compañera del Beta. Eso significa que estarán por debajo de la protección de la manada. Susceptibles. Me dará tiempo para trabajar en algunos hechizos especiales para nuestro pequeño príncipe- ella sonrió con picardía.
Polibotes se estremeció.
-Me das escalofríos a veces.
-Eso es muy malo. Estaba de humos para cariñitos con la maldición y los asesinatos- Mona lo desestimo con la mano- dame el nombre del Beta y su compañera y luego quédate en silencio.
-Luke y Thalia- le dijo Polibotes mientras volvía a su posición contra un árbol.
Una vez más, Mona busco las fuerzas vitales. Específicamente, se enfocó en la que estaba llena de confusión.
Tan pronto como lo sintió, su lucha, confusión, dolor e ira rodo sobre ella.
-Ahí estas, pequeño lobito- murmuro, centrada en el Beta comenzó:
"Tierra, agua, viento y fuego,
Presten atención, cumplan mi deseo.
Siguiendo la maldición dada este día,
Continúa atando con lo que digo.
Luke, Beta, pareja de Thalia,
A pesar de que es, fuerte como diez,
Desentraña lo que su mente ha tejido,
Debía el buscarla, déjalo vagar.
Ningún vínculo dominara lo que he forjado,
Ninguna compañera va a encontrar si es buscada.
Tierra, agua, viento y fuego,
Vayan ahora, cumplan mi deseo."
Sonrisas malvadas estiraron los labios de Mona y Polibotes cuando momentos después se oyó un aullido tan lleno de dolor que hizo a los vellos de sus brazos erizarse.
