Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.


Capítulo 17: Thalia XVII

12 Días Después de la Maldición.

Annabeth tropezó mientras ella y los demás subían una colina considerablemente empinada. Percy le paso un brazo alrededor de su cintura, atrapándola antes de que cayera de cara en la nieve.

-Gracias a Dios por los reflejos de lobo- murmuro.

Percy le guiño un ojo y le dio un beso en la mejilla.

-Yo siempre te atrapare, Annabeth.

La soltó y continuaron hasta la colina, siguiendo a Enebro, con Sally, Rachel, Grover y Poseidón en la retaguardia.

-Con riesgo de sonar muy parecida a una niño de cinco años, ¿ya llegamos?- se quejó Annabeth.

Enebro la miro, luego a los otros, y se dio cuenta de que estaban seriamente arrastrándose. Annabeth más que los otros, porque no era totalmente Canis Lupis. Enebro los había estado presionando duro, y en 24 horas solo había permitido detenerse dos veces y fueron breves pausas. Ella miro hacia delante y entrecerró los ojos. La vista del ojo de un hada estaba más allá de lo que los humanos pudieran entender.

-Serán otro día y media noche antes de que estamos allí, y eso si no nos detenemos.

-Tenemos que detenernos para dormir por lo menos durante un par de horas- hablo Poseidón desde detrás de ellos.

-Sin ánimo de ofender, Alfa, pero quedarse no es sabio- Enebro miro a la pequeña bolsa que estaba junto a su cadera. Ella solo la usaría como un último recurso, pero era necesario en este punto. Saco pequeñas hostias y se las entregó a Annabeth.

-Dales tres a cada persona. Dejen que se disuelvan en la boca- explico Enebro.

Annabeth se volvió para hacer lo que se le instruyo, luego se volvió rápidamente a Enebro.

-¿Qué es esto exactamente?

-Es energía- dijo Enebro simplemente.

-Bueno, eso lo aclara- grazno Annabeth- eres tan vaga como las bolas de pelos.

Enebro ladeo la cabeza hacia un lado.

-¿Bolas de pelos?

Annabeth soltó una risita.

-Lo siento, mala costumbre. Me refiero a los hombres lobo.

Enebro miro detrás de Annabeth a Percy.

-Tú eres el príncipe de tu pueblo y ella te llama una bola de pelo.

-Lo creas o no, ella me ha llamado de peores formas- le dijo Percy, sacudiendo la cabeza.

Enebro sacudió la cabeza con incredulidad, murmurando:

-Los humanos son tan extraños- ella comenzó a caminar de nuevo y dijo por encima del hombro- deben comenzar a sentir los efectos en unos momentos.

El grupo continuo, y fiel a la palabra de Enebro, comenzaron a sentir los efectos de la comida. Mientras la energía de Annabeth de las extrañas hostias alcanzaba su punto máximo, se volvió para mirar a Percy con una sonrisa maliciosa.

-¿Qué está pasando por esa cabeza tuya, Luna?

-Yo estaba pensando en lo que Thals podría sugerir como uso de estas hostias.- Annabeth rio en voz alta cuando Percy enarco las cejas.

-¿Quién dice que Thals es la única que a la se le ocurriría una cosa así?- su voz estaba llena de deseo persistente, incluso en medio de todo la confusión que estaba soportando.

La respuesta de Annabeth fue reírse y poner los ojos en blanco ante su compañero, quien, hombre lobo o no, todavía hombre.

14 Días Después de la Maldición.

Luke no entendía porque estaba nervioso por darle a Thalia más de su sangre. Es cierto, era una experiencia muy íntima, pero bajo las circunstancias el sentía como si todo lo que debería sentir era el deseo de asegurarse de que ella sanara. En verdad, incluso con ella consciente por breves periodos, se estaba enamorando se ella, y quería desesperadamente que ella todavía sintiera los sentimientos que Piper dijo que sentía por él.

Coloco una mano bajo su cuello y la elevo suavemente para levantarla. Luego se mordió su otro brazo lo suficientemente profundo como para asegurarse de que la sangre fluyera libremente. Coloco la herida sobre los labios de ella, presionando suavemente el labio inferior para abrir su boca. Contuvo la respiración mientras esperaba para ver si ella respondía por su cuenta. Después de varios segundos, para su alivio, los labios de Thalia se pegaron a su brazo y ella comenzó a tomar lo que él le ofrecía. Luke cerró los ojos, agradeciendo a la Gran Luna el que Thalia estuviera finalmente lo suficientemente fuerte como para beber sin persuasión. Trato de no pensar en lo mucho que le gustaba que ella pareciera ansiar su sangre, que lo reconociera a él como suyo. Para un compañero, era una cosa muy potente.

Cuando empezó a retira su brazo, sonrió al oír el ruido decepcionado que provino de ella.

-Tú me dejarías seco si te dejo- mientras Luke envolvió la toalla que había dejado en su regazo alrededor de su brazo sangrante, su cabeza se levantó al oír el sonido de una voz ronca.

-No soy una maldita bolsa de pulgas vampira.

Luke no pudo detener la amplia sonrisa que se extendió por su rostro mientras miraba a los ojos azules de Thalia. Aunque tenía una niebla por encima de ellos, todavía sostenían misterios que el anhelaba descubrir.

Aparto suavemente su cabello lejos de su cara y paso el dorso de su mano contra su mejilla.

-Puedes no ser una succionadora de sangre, pero admítelo, nena, te gusta mi sangre- se burló Luke. Las palabras parecían naturales, casi una segunda naturaleza.

Thalia puso los ojos en blanco.

-Realmente quiero estar asqueada por eso, pero sabes bien. No puedo decidir si eso me convierte en una psicópata o a ti en un raro.

-Si eres una psicópata entonces yo también porque no puedo esperar a probar tu sangre- confeso Luke sin vergüenza.

La frente de Thalia se frunció mientras miraba fijamente a los ojos de Luke. Sus palabras la confundían.

-Tu- ella tomo una respiración entrecortada que la hizo encogerse por el dolor- ¿tú me recuerdas?

Luke estaba negando con la cabeza a medida que contestaba suavemente.

-No, nena, no. Deseo recordarte más que cualquier cosa.

-Entonces, ¿Cómo puedes decir eso? ¿Cómo puedes querer probar mi sangre?

Luke trato muy duro de no tocarla, pero era imposible. El ya no podía mantener sus manos lejos de ella más de lo que podría detener la marea de balancearse. Agarro fuerte su mano y froto su pulgar a través de ella.

-Mi lobo conoce a su compañera. Él se acuerda de ti. Incluso si yo no quisiera quedarme aquí contigo, incluso si no quisiera recordarte, recordar el amor que sentía por ti, él no me dejaría salir de esta habitación. Si me voy de tu lado incluso por unos segundos él se pone salvaje.

-¿Por qué?- pregunto Thalia, realmente no entendiendo.

-No hay nada más peligroso que un macho Canis Lupis dominante cuando su compañera está herido e indefensa. Pero necesito que entiendas, mi lobo no es el único que te quiere, Thalia. Yo te quiero. Te necesito para que me ayudes a recordar.

Thalia estaba dolorida y su cuerpo estaba luchando desesperadamente para volver a hundirse en el olvido, pero con la ayuda de la sangre de Luke, ella fue capaz de mantener la compulsión a raya. Observo con incredulidad mientras una lágrima se escapó del ojo de Luke. Su mandíbula se apretó y, aunque parecía vulnerable, nada en él se veía débil o menos amenazante.

El seguía acariciando su mano mientras hablaba.

-Necesito que me recuerdes quien soy- Luke miro sus ojos, sabiendo que las siguientes palabras que saldrían de su boca iban a ser difíciles- ellos… ellos saben qué romperá la maldición.

Los ojos de Thalia se agrandaron.

-Entonces, ¿Por qué estamos aquí sentados discutiendo de alguna manera trate de llenar tus recuerdos?

-Porque el amor es lo que rompe la maldición- Luke vio como el aliento de Thalia se hacía superficial. No quería hacerle daño, era la última cosa en la tierra que el quería. Su lobo estaba enojado de que él le estuviera causando dolor y presionándolo para que lo dejara tomar el control- quiero amarte, Thalia. Quiero amarte más que a nada. Pero quererlo y hacerlo no son lo mismo cuando se trata de la maldición. Te miro y siento algo. Tú me atraes y anhelo estar cerca de ti, no solo el lobo, yo, el hombre, anhelo estar cerca de ti.

Thalia estaba temblando mientras escuchaba al hombre que amaba más que a nada decirle que no la amaba. Oh, quiere amarla, bueno, que malditamente fabuloso. Ella quiere levantarse de la cama y golpearlo con un auto 2X4, pero, como ella siempre dice, deseo en una mano y tonterías en la otra y ver cual se llena primero.

No se dio cuenta que lo había dejado de escuchar hasta que oyó: "Ritos de Sangre" y "romper la maldición" en la misma frase.

-Espera, perdón, ¿di eso de nuevo?

Luke respiro hondo. Era obvio que estaba frustrado.

-Dije: Poseidón piensa que si llevamos a cabo los Ritos de Sangre, traerán las emociones suprimidas a la superficie. Y es lo único que va a salvar tu vida. Tu lobo necesita a su compañero. Ella ya no está latente, y cuando el vínculo entre nosotros fue seccionado, la oscuridad en mi llego a través de ti. No vas a vivir solo de mi sangre, Thalia.

El dolor que estaba apretando el pecho de Thalia comenzó a tornarse en ira e incredulidad ante la sugerencia de Poseidón.

-¿Él quiere que no vinculemos porque piensa que eso va a romper la maldición? ¿En serio? ¿Estas jodidamente tomándome el pelo?- ella ni siquiera se molestó con todo el asunto de salvar su vida, ella no iba a tocar eso ni con un palo de 15 metros.

Luke estaba sorprendido por el veneno en su voz.

-Tú eres mi compañera. ¿Por qué no habríamos de vincularnos?

Thalia lo miro con incredulidad. Luke volvió la cabeza mientras se pasaba la mano por el cabello. Fue entonces cuando Thalia vio las marcas en el cuello de Luke. Marcas que no habían estado allí antes. Ella se acercó lentamente, rechinando los dientes por el dolor, y agarro su barbilla, girando su cabeza aún más para poder ver bien.

-¿Tus marcas cambiaron?

Luke esbozo la sonrisa de infarto que siempre le daba ganas de meterse en su regazo y ronronear. Por la leve sonrisa en su hermoso rostro, era obvio que el sabia el efecto que estaba teniendo en ella tanto si el la recordaba a ella o no.

-Sí, cambiaron.

Thalia casi salto, luego gimió por el dolor que le causo, mientras Luke agarraba el dobladillo de su camisa y comenzaba a levantarla. Sus ojos se agrandaron cuando vio las marcas, idénticas a las de Luke, a lo largo de su costado derecho, empezando por debajo de la cintura de sus pantalones de deporte y continuando hacia arriba. Sin ser consciente de lo que podría estar mostrándole a Luke, continuo levantando la camisa para mirar las marcas mientras ascendían hasta el lado de su pecho derecho. Thalia no se dio cuenta que Luke había estado rastreando las marcas con el dedo hasta que se contuvo y se aclaró la garganta. El agarro su camisa y la tiro hacia abajo.

Ella no sabía que decir. Una parte estaba más que feliz, otra parte de ella estaba enojada de que sucedió mientras su compañero no tenía ni idea de quién demonios era ella, y otra parte más estaba enojada debido a la ubicación.

-¿Por qué tienen que estar allí?-gimió.

Luke entrecerró los ojos, confundido.

-¿Por qué te molesta que estén en tu costado?

-Percy enloquece cada vez que alguien ve las marcas de Annie.

-Como debería- gruño Luke.

-Oh, mantén tus bragas puestas, Luke. Estoy molesta porque me imagino que, si alguna vez me recuerdas, vas a ser incluso peor que Percy al respecto. Lo que significa que ya no puedo usar bikini. Así que es tan poco genial. ¿Sabes que vieja me hará ver un traje de una sola pieza?

Luke estaba negando con la cabeza cuando hablo:

-¿Acabas de enterarte de que tenemos otra confirmación de que somos compañeros, y estas preocupada por los trajes de baño?

-Ya te acostumbraras a ello- dijo Thalia con aire ausente. Cerró los ojos un momento, tratando de reunir fuerzas.

-Necesitas descansar- le dijo Luke, sus palabras una orden.

Thalia abrió los ojos y los apunto hacia el sin mover la cabeza.

-Voy a descansar después de haber dicho lo que me plazca.

-¿Siempre eres tan poco razonable?

-No- Thalia sonrió dulcemente- por lo general soy peor- ella le sostuvo la mirada, algo que solo Poseidón tenia permitido hacer- no voy a vincularme contigo- ella ignoro el gruñido proveniente del pecho de Luke- no voy a realizar los Ritos de Sangre con un hombre que ni siquiera se acuerda de mí. Si he entendido bien de Annie, el acto de realizar los Ritos de Sangre es aún más intimo que el sexo.

-Tu eres mi compañera- Luke estaba tratando de mantener la calma, no quería asustarla- llevas mis marcas, compartimos un vínculo mental, mi lobo te conoce, y tú me amas.

Sus últimas palabras fueron una bofetada en la cara de Thalia.

-Amo a mi Luke, ¡AL MIO! Tú no eres el. Así que no te atrevas a usar mi amor como palanca para conseguir lo que quieres.

-¡TE quiero!- Luke se levantó de la cama y estaba peleando para evitar entrar en fase. Sus ojos brillaban de un color azul brillante- eres mía, Thalia, y si los Ritos de Sangre son lo que van a salvar tu vida, entonces eso es lo que haremos.

-No soy una maldita posesión, lobo. Y si lo fuera, estoy jodidamente segura que no le pertenecería a alguien que no sabe quién soy- Thalia odiaba que hubieran lagrimas corriendo por sus mejillas, odiaba que alguien tuviera tanto poder sobre ella.

-Actúas como su fuera mi culpa que no me acuerde de ti. Yo no hubiera sido maldecido si no me hubieras pedido que salvara a tus amigos. Deje que me convencieras de dejarte, mi compañera, a morir. Debes de hacerme débil si te dejaría a ese destino. No me puedo imaginar eligiendo a nadie más sobre mi compañera, nunca.

La boca que Thalia había quedado abierta cuando Luke había dicho que ella lo hizo débil; lo había escupido como su fuera desagradable. Tenía las manos en puños y pensó que podría romperse un diente por tener la mandíbula tan apretada. Pero el no había terminado. Obviamente sentía que no había pisoteado su corazón la suficientemente fuerte.

Luke se arrodillo a su lado de la cama, poniéndose a pocos centímetros de su cara. Estaba temblando de rabia mientras decía sus palabras entre dientes:

-No voy a renunciar a ti. No voy a volver a una solitaria y oscura existencia. No voy a dejar que tu egoísmo aparte tu vida de mí, aparte a mi compañera de mí. No me acuerdo de como estábamos antes, tal vez me entregue a todos tus caprichos, tal vez me acurruque debajo de tu obvia naturales Alfa, pero ya no más. Yo soy tu compañero, es mi trabajo protegerte, incluso de ti misma.

Thalia apenas podía respirar mientras escuchaba a Luke, su compañero, su amor, ordenarle y llamarla egoísta, y desconocer por completo sus sentimientos. Estaba a punto de pedirle que se fuera de su habitación, sin golpearlo. Pero el simplemente no podía dejar las cosas así. Tenía que seguir siendo un imbécil dominante que pensaba que todo el mundo debía inclinarse ante él.

-Podría nunca ser el hombre que era antes de la maldición, podría nunca ser el hombre que amabas, y podría nunca amarte. Pero el destino te dio a mí y vamos a aprender a sacar lo mejor de ello.

Nada en la tierra, ni su debilidad o dolor, ni la sangre que podía sentir empezando a fluir desde su nariz y orejas, ni si quiera su amor por este lobo podría haberla detenido.

Thalia retiro la mano y golpeo a Luke en la cara tan fuerte como pudo, una cara que ella anhela mirar por el resto de su vida. Ella se sacudió mientras las lágrimas brotaban de sus ojos. Apenas podía ver mientras se echó hacia atrás y le dio una bofetada a su aturdida cara de nuevo. El solo se arrodillo allí, la conmoción de sus facciones aun sin penetrar su mente.

-¡FUERA! ¡LARGATE AHORA! ¡NO QUIERO VOLVER A VER TU CARA DE NUEVO!- Thalia tomo aire mientras se inclinaba hacia adelante y trato de empujar a Luke. Ella grito cuando sintió un fuerte dolor en su costado, como un cuchillo deslizándose en ella. Estaba tratando de hablar a través de todo el gorgoteo de su garganta, se dio cuenta que la sangre estaba burbujeando desde su estómago.

Jadeaba mientras trataba de gritar de nuevo, pero solo salió una débil voz entrecortada:

-No vuelvas- ella lo miro directo a los ojos cuando dijo sus últimas palabras antes de que se desmayara- no te quiero.

Luke alcanzo a Thalía cuando su cuerpo cayó hacia adelante. Su sangre una vez más empapaba su camisa. Mientras sostenía a su compañera en sus brazos, se dio cuenta que había ido demasiado lejos. El había sido egoísta, y ahora posiblemente la había perdido para siempre.


Perdonen los años de demora... es complicado transcribir y dejar que tu hermano mayor mate fiebre con sus animes de la infancia... se que no es excusa, pero tratamos de apresurarnos lo mas posible en actualizar!