Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 18: Thalia XVIII
Su corazón empezó a apretarse en su pecho y la respiración se le dificulto, Luke ni siquiera se dio cuenta cuando la puerta se abrió fuertemente y la habitación comenzó a llenarse de gente.
-¿Qué demonios le ha pasado?
Annabeth y los otros acababan de llegar a la casa cuando escucharon los gritos. Al principio Poseidón les dijo a todos que esperaran, que no sería prudente interrumpirlos, especialmente si Luke no tenía el control de su lobo. Pero tan pronto como los gritos se detuvieron, Annabeth había tenido suficiente. Con Percy sobre sus talones, irrumpió en la habitación, justo a tiempo para ver a su mejor amiga caer hacia adelante, la sangre brotando de áreas en las que definitivamente no debería estar brotando.
Sally, Piper y Annabeth dieron un paso adelante para tomar a Thalia de Luke, y todos saltaron atrás al mismo tiempo cuando Luke gruño en señal de advertencia.
La voz de Poseidón se elevó por encima del rugido.
-Suéltala, Beta. AHORA.
El poder de la orden tuvo a Luke entregando el cuerpo de Thalia mientras trataba de luchar contra la compulsión.
-Hera- Poseidón se giró para mirar al hada- Atalo.
-¿Crees que es sabio?- pregunto ella.
-Él no es seguro. Atalo.
Hera asintió una vez.
-Que así sea.
Ella camino al otro lado de la cama donde Luke todavía se arrodillaba en el suelo. Sus hombros se hundieron en derrota y no opuso resistencia cuando ella puso las manos en su pecho y murmuro palabras ininteligibles.
-Ya está hecho- anuncio, luego salió de la habitación para dejar a los lobos cuidar de sí mismos.
Después que había dejado a Thalia en la cama, todas las mujeres se pusieron a trabajar. Piper puso las manos en su amiga y le despejo los pulmones. Mientras tanto, miro por cualquier otro daño, asegurándose de no dejar ninguna parte de ella sin examinar.
Cuando aparto las manos, comenzó a desplomarse, pero fuertes brazos estaban allí para atraparla.
-Te tengo, Piper mía- oyó a Jason susurrar en su oído mientras la colocaba en una silla. Piper levanto la vista para mirar a Sally, Rachel, Annabeth y Diana limpiar la sangre de Thalia y cambiar sus ropas. Ella respiraba, su corazón latía… pero, ¿Por cuánto tiempo?, se preguntó Piper solemnemente.
Varias horas más tarde, mientras caía la noche, Annabeth y Piper se sentaron al lado de una Thalia inconsciente. De vez en cuando Annabeth pasaría un paño caliente en la frente de Thalia, necesitando hacer algo.
-¿Qué crees que ha pasado entre ellos?- susurro Piper, sin saber por qué sentía la necesidad de ser silenciosa.
-No tengo ni idea, pero Luke es un lobo Alfa dominante, lo que significa que es propenso a decir cosas estúpidas.
Piper rio débilmente ante las palabras de Annabeth. Saber que realmente ella no estaba bromeando lo hacía aún más divertido.
-Ella no va a durar sin su sangre.
-Lo sé- respondió Annabeth, luego continuo firmemente- ella no va a sobrevivir sin el vínculo.
-Su vínculo es…- Piper hizo una pausa, tratando de encontrar la palabra- poderoso.
-Conociendo a Thals, probablemente le dijo que no va a unirse con el si no se acordaba de ella- Annabeth miro a Piper- si ella se lo dijo, eso explicaría su comportamiento rabioso, y por supuesto, nuestra pequeña mansa Thalia se quedó sentada aquí en silencio diciendo: "Si, querido"…por supuesto que no- termino Annabeth bruscamente.
…
19 Días Después de la Maldición.
Pasaron los días y Thalia todavía permanecía inconsciente. Luke permanecía atado por la magia de la Fae, y Annabeth y Piper rara vez dejaban el lado de Thalia.
Cinco días después de la pelea de Thalia y Luke, Thalia se despertó. Lo primero que vio fue los ojos grises de Annabeth, seguido rápidamente por los miel de Piper.
-Hola, chiquita- susurro Annabeth. Thalia puso los ojos en blanco, y por desgracia, incluso eso dolía.
-No me hables como si fuera una niñita, Rubia. Y, Piper, quita esa maldita sonrisa tonta de tu cara.
Oyó a Piper reír desde alguna parte detrás de la cabeza rubia rizada que le bloqueaba la vista.
-Te preguntaría cómo te sientes, pero debes estar mejor que antes si tienes energía para ser mandona- Annabeth sonrió y le guiño un ojo.
-Es la única cosa en la vida que me da placer, pero no le des demasiada cuerda- Thalia giro levemente la cabeza para mirar alrededor de la habitación, tratando de no llamar la atención… si, eso no funciono.
-El no está aquí- Thalia sintió caer su corazón al oír las palabras de Annabeth. Ella debió haber notado la angustia en la cara de Thalia porque se apresuró a añadir- quiero decir, él está aquí, solo que no en esta habitación.
-¿Por qué me importa donde este después de las cosas horribles que me dijo?
-Oye, Thals, ¿Cómo te está yendo con ese compromiso de parar de maldecir?- pregunto Piper sarcásticamente.
-Me estoy muriendo, Piper. Realmente no me importa un comino las malas palabras que puedan salir de mi boca. De hecho, se lo que quiero que ustedes dos mocosas pongan en mi lapida- "Thalia Grace, 1993- 20…- ella hizo una pausa- ¿ya es 2011?
Annabeth asintió.
-Sí, el Año Nuevo vino y se fue. Resulta que no se detiene por las maldiciones de hombres lobo y compañeros moribundos.
-Huh- murmuro Thalia- Imagínate eso. De todos modos, 1993- 2011. "Esto es para ustedes, hombres lobo. Vamos, levantes sus copas. Todos ustedes, bolas de pelos infestados por pulgas, pueden besarme el trasero". Luego ponga tres puntos seguidos por: "Pon eso en tu pipa y fúmatelo".
Annabeth y Piper estaban tratando de no reírse considerando que su amiga estaba, de hecho, muriendo. Pero, en serio, solo Thalia pediría algo así en su lápida… y de verdad.
-Thals, me niego a poner eso en tu lapida- Annabeth negó con la cabeza ante su precoz amiga- y me niego a hablar de esto, porque no te vas a morir.
-Bueno, no voy a hacer los Ritos de Sangre con ese idiota.
-Luke todavía está allí dentro, Thals. Él todavía te ama y te quiere.
-Oh, él me quiere, lo dejo bien claro, pero el idiota insufrible también me dijo que quizás nuca me amara de nuevo, pero que simplemente tendríamos que sacar lo mejor de eso.
Annabeth se giró hacia Piper.
-Ves, te lo dije. Macho dominante. ¡Poof! Palabras estúpidas.
-Sé que él te hizo daño. Y tienes todo el derecho a querer castrarlo. Pero en el fondo, Thals, tú lo amas. Él es tuyo tanto como tú eres suya. Por favor, piensa en ello. Te queremos, no queremos perderte- declaro Piper.
Annabeth y Piper enjugaron las lágrimas al ver a Thalia cerrar los ojos con frustración evidente.
-Puedo estar a solas, ¿por favor?
Las chicas sabían que Thalia realmente debía estar lastimada si quería estar sola. Thalia odiaba estar sola.
-Vamos a estar justo fuera de la puerta. Te queremos, Thals.
Thalia asintió.
-Lo sé. Las quiero también.
Mientras Thalia yacía allí mirando hacia el techo, sintió una lagrima deslizarse por su mejilla mientras escuchaba el aullido doloroso de un lobo, su lobo. Quería odiarlo. Ella quería nunca volver a verlo. Sin embargo, la verdad era que se estaba muriendo sin él, y no solo porque no había tenido su sangre, sino porque la estaba destrozando por dentro no tenerlo cerca. Lo único que le impedía gritar por él era su orgullo. Está bien, eso sería un motivo realmente estúpido para morir. Podía imaginar lo que Annabeth y Piper pondrían en su lápida:
"Aquí yace nuestra terca amiga.
Aunque ella lo amaba y realmente lo intento,
Encontró el final demasiado pronto
A causa de su orgullo absurdo"
Si, así es como seria. Y aun así, yacía allí con los labios apretados y dolor en su corazón. Las lágrimas le acariciaban las mejillas donde una vez manos amorosas habían hecho lo mismo.
…
-No quiere comer, Poseidón- la voz de su compañera estaba llena de preocupación.
-Él está penando por ella. Creo que si ella muere, morirá también, independientemente de los Ritos de Sangre- Poseidón no estaba tratando de ser irrespetuoso con la situación de Thalia, el solo estaba diciendo la verdad.
-Tienes que hablar con él. Necesitas arreglar esto.
-Luna, soy Alfa, no Dios.
-Oh, ¿ahora quieres actuar como si no puedes hacerlo todo? Ahora no es el momento de retroceder. Thalia, al igual que Annie y Piper, es como una hija para mí. No voy a perderla. Ve a solucionar esto, Poseidón. Ahora.
Poseidón vio a los ojos de Sally y vio la determinación allí. También sabía que si no hacía caso de sus palabras tendría que pagar por ello.
-Está bien, Mina. Voy a hablar con él.
Ella soltó que aliento que había estaba conteniendo, beso a su compañero suavemente, y luego lo empujo en dirección a la puerta.
Poseidón encontró a Luke en un pequeño cobertizo detrás de la casa donde la Fae estaba dejando que se quedaran. Hera había usado su magia para hacer el cobertizo cálido en el interior cuando Luke había sido colocado allí, aun con el hechizo encadenante.
-¿Qué estás haciendo?- pregunto Poseidón con firmeza.
Luke miro a su Alfa con confusión.
-¿Qué quieres decir? Estoy aquí, sentado sin poder moverme, y siento que me estoy muriendo. ¿Qué se supone que debo hacer?
-Necesitas hacer frente a esto, Luke.
-Te dije lo que le dije. Ella nunca me perdonara- Luke negó con la cabeza, mirando el suelo- yo no merezco su perdón.
-¿Sabes cuantas veces le he hecho daño a Sally? ¿Cuántas veces mi naturaleza dominante ha permitido a palabras estúpidas volar con ira?
-Tú y Sally se conocen, se ama. Eso es diferente.
-Tú amas a Thalia. Ella te ama. Hay solo una diferencia…
-Es algo difícil. No me acuerdo de ella- interrumpió Luke.
-Estas languideciendo por tu compañera. No solo tu lobo, sino tú. No comes, te estas rindiendo. Y ni siquiera están vinculados aun. Si eso no es amor, entonces, ¿Qué diablos es?- Poseidón se agacho delante de su Beta y lo miro a los ojos- voy a desatarte. Iras con ella esta noche. Vas a arreglar esto. Ella te necesita, y más que eso, tú la necesitas.
Luke asintió. Inmediatamente sintió lazos invisibles desaparecer, podía moverse de nuevo.
-Ella me dijo que no quería volver a verme.
-Luke, ni tu ni Thals hacen nunca lo que el otro le dice. Parecía estar funcionado para los dos, ¿Por qué cambiar ahora?- Poseidón le guiño a Luke, que parecía muy confundido antes las palabras de su Alfa.
Antes de que Poseidón se alejara, le dio una orden más.
-Come algo. Ella va a necesitar tu sangre.
Luke se estremeció ante el conocimiento de que no se había hecho cargo de su compañera. El la había dejado lastimada, dolorida, y necesitándolo. Vaya, que buen compañero era. Resoplo un sonido de disgusto consigo mismo, entonces se dirigió al interior, la ansiedad llenándolo mientras se preguntaba qué diría su compañera.
