Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.

Capítulo 19: Thalia XIX

Luke empujo la puerta suavemente y entro en su habitación. Ella estaba dormida, su respiración regular y tranquila. Camino lentamente y en silencio al lado de la cama y se arrodillo mientras miraba a su hermoso rostro. Su cabello rubio se desplegaba sobre la almohada y Luke no pudo resistirse a tomar algunos mechones y llevarlos a su nariz. Respiro profundamente, presionando las suaves hebras en su cara. Mientras inhalaba su preciosa esencia, canela y vainilla, se dio cuenta de algo. Recordó ese aroma.

Un dolor agudo de repente atravesó su mente y sintió como si su cerebro estuviera tratando de estallar a través de su cráneo. Las imágenes comenzaron a volar por su mente, casi como fragmentos de una película. Vio a Thalia a un lado de la carretera, con el cuerpo muy quemado; una cama de hospital, sus ojos se estrechaban con ira; rodando un poste de intravenosa por un pasillo de hospital con Piper persiguiéndola; tambaleándose desnuda fuera de un cuarto de baño lleno de vapor.

De vez en cuando oía las conversaciones junto a las imágenes. Vio a Thalia en un avión fulminándolo con la mirada. Luego, en un bar, hermosa, con el cabello volando detrás de ella mientras bailaba; en un gimnasio haciendo ese baile sexy con Rachel y Phoebe; en un jardín, están de pie en una glorieta, él le dice que la quiere mientras se sientan en un columpio, entonces ellos están de pie y él tiene sus manos en las caderas de ella, sosteniéndola frente a él.

Vio su primer beso, recordó haber estado enojado, Thalia había sido tocada íntimamente por otro, entonces el la marco. Thalia lo atrajo hacia ella y lo beso con fiereza. Sintió las emociones de ese momento acometer sobre él, la lujuria, el amor, la alegría absoluta de tenerla entre sus brazos.

Continúo arrodillándose en el suelo al lado de su cama, agarrando un costado en busca de apoyo a medida que más y más recuerdos inundaban su mente. Los recuerdos eran solo la mitad de todo: las emociones estaban sacudiendo su cuerpo. Su respiración era dificultosa y su corazón se sentía como si fuera a pararse en cualquier momento.

No supo cuánto tiempo estuvo arrodillado allí con los ojos cerrados. Pero finalmente había terminado y él estaba en el presente, en una casa más allá de velo, con su compañera débil, moribunda, herida por sus palabras sin compasión.

La maldición se rompió.

Luke miro el rostro de Thalia. Sus ojos aún estaban cerrados. Incapaz de detenerse, se inclinó hacia adelante y suavemente presiono sus labios en los de ella. La beso en la frente, las mejillas, la barbilla. El solo quería abrazarla, para estar cerca de ella.

Su respiración se detuvo cuando sus ojos se abrieron… se veían como hermosas esferas azules.

Thalia lo vio en el minuto en que lo miro a sus ojos color azul. El reconocimiento.

-Te acuerdas- susurro en voz baja, con miedo a la esperanza.

Luke asintió.

-Cada. Precioso. Segundo- su voz estaba llena de emoción a medida que sus ojos comenzaban a brillar.

Thalia intento con tanto ahínco no hacerlo, pero fue inútil. Comenzó con su cuerpo comenzando a temblar, no podía controlarlo. Sus manos temblaban mientras las levantaba para cubrir su rostro y sus labios temblaban mientras un sollozo escapaba, y el dolor, la alegría, el miedo, la ira y el amor más fuerte que cualquier cosa que hubiera conocido latió en su cuerpo ya roto. Las lágrimas que llenaban sus ojos y fluían por sus mejillas empaparon su camisa y las mantas.

Ella sintió los brazos de Luke a su alrededor mientras el la levantaba y la ponía en su regazo, tomando su lugar en la cama. El susurro su nombre una y otra vez. Profeso su amor, hablo en una mezcla de inglés y rumano, y cada palabra la hizo llorar con más fuerza. Esta vez, cuando él le aparto el cabello de la cara, lo hizo con familiaridad. La abrazo y la toco como el la conocía. Ese pensamiento pareció empujarlo sobre otra cornisa que no vio venir. Thalia no pensó en el dolor mientras se apretaba más contra Luke. Si pudiera haber trepado en su piel lo habría hecho. Hundió la cara en su cuello, sabiendo que ella lo estaba empapando de lágrimas, pero necesitando olor y sentir su piel, necesitando su calor filtrándose en su cuerpo.

Thalia no tenía ni idea de cuánto tiempo lloro. Solo sabía que Luke nunca dejo de frotar su espalda o su cabello. El nunca dejó de hablar con ella, tranquilizándola. Le hablo de la primera vez que la vio, su primer beso, el momento en que supo que la amaba. Era como si estuviera tratando de convencerla de que el recordaba. No tenía por qué hacerlo, ella podía sentirlo.

Finalmente se apartó lo suficiente para así poder ver su rostro. El alzo la mano y seco las lágrimas de sus mejillas cuando finalmente habían dejado de surgir. El sonrió tentativamente. Thalia pensó que probablemente estaba asustado de que lo echara de nuevo, pero no creía que pudiera soportar estar lejos de el por más tiempo.

-Te amo- le susurro.

-Te he extrañado- le susurro Thalia de vuelta.

Luke presiono su frente contra la de ella mientras escuchaba a ambos respirar. Thalia cerró los ojos, disfrutando de la cercanía y, cuando sintió sus labios contra los suyos, ella le echo los brazos al cuello y lo atrajo con más fuerza. Estaba débil, pero nada podría impedirlo tener ese beso.

Luke se apartó, sabiendo que tenía que ser amable con su compañera. aunque la maldición se rompió, el vínculo aún no se había restaurado. No podía sentirla en su mente ni podía mirar en la de ella. Todavía estaba muriendo. Paso el pulgar suavemente por sus labios mientras la miraba.

Era hermosa, era suya.

-Nena, necesitas más de mi sangre.

Thalia asintió.

-Lo sé.

-El vínculo no será restaurado hasta que completemos los Ritos de Sangre- Luke dijo las palabras con mucho cuidado. La última vez que había hablado de los Ritos de Sangre el había actuado como un idiota y estaba preocupado de que sacar el tema podría enfadarla otra vez. No quería que se enojara con él. Tal vez no lo dejaría abrazarla si ella estaba enojada y en este momento no había manera de que pudiera dejarla ir.

Para su alivio, sonrió, pero sus palabras lo hicieron fruncir el ceño.

-No vamos a hablar acerca de los Ritos de Sangre en este momento, ¿de acuerdo?

La frente de Luke se frunció, pero, decidiendo que ella no necesitaba gastar más energía, lo dejo pasar… por ahora.

-¿Vas a morder tu muñeca por mi otra vez?- le pregunto en voz baja, y él se dio cuenta que ahora que ella estaba consciente que lo que iba a suceder le resultaba realmente vergonzoso.

-No- respondió simplemente y los ojos de Thalia se ensancharon mientras Luke se apartaba la camisa del cuello y hombro. Ella vio una de sus garras alargarse y observo fascinada mientras él hacia un corte profundo a través de la zona en la que se reunía el cuello y hombro.

-Así es como un hembra toma de su compañero- Luke guio suavemente el rostro de Thalia a su cuello y ella pudo notar que estaba conteniendo el aliento, esperando que ella pusiera su boca sobre él.

Annie no estaba mintiendo cuando dijo que esta cosa de tomar sangre era intima, pensó mientras bajaba su boca a su piel. Estaba completamente vestida, sin tocarlo o ser tocada de cualquier forma intima, sin embargo, se sentía desnuda y vulnerable. Escucho un ronroneo y lo sintió en el pecho de Luke mientras sus labios cubrían la herida y empezaba a tragarse su sangre curativa. Cerró los ojos mientras el líquido que esperaba que fuera metálico, pero en realidad era dulce, bajo por su garganta.

Luke sabía que ella había tomado suficiente, pero en su egoísmo no la aparto. No había nada más intoxicante para un macho que proveer a su compañera. Y Luke estaba proveyéndole con vida… su sangre la mantenía aquí con él. La atrajo hacia si con un último apretón y luego a regañadientes le susurro.

-Es suficiente, nena. Puedes parar.

Luke sonrió cuando oyó su gruñido. Mujer obstinada. Ella finalmente retiro su boca y Luke cubrió la herida tirando su camisa de nuevo en alto y presionando sobre ella. Estaría cerrado en cuestión de un minuto. Se dio cuenta que Thalia no alzo la vista hacia él, sino que miraba a sus manos en su regazo.

Puso los dedos bajo su barbilla y suavemente la levanto. Sus mejillas estaban de un color rosa brillante.

-¿Mi compañera esta sonrojada? ¿Thalia Grace sonrojada?- bromeo Luke.

-Bueno, Lucas, maldita sea, no me dijiste que iba a ser así.

-¿Así como?- se estaba burlando de ella ahora, con ganas de ver vida restaurada en ella, aunque solo sea por un rato.

-Ya sabes- murmuro, petulantemente.

-No, amor. Eres la primera que alguna vez me ha hecho eso a mí. ¿Cómo voy a saberlo?

Thalia lo miro y el sonrió mientras el levantaba una ceja.

-Fue excitante- confeso ella con fuerza- estoy aquí muriendo, y hacer eso- señalo a su cuello- me excito. Quiero decir, en serio, si eso puede estimular a una chica moribunda, se le debería advertir.

Luke intento sostener a Thalia firmemente mientras se reía de sus palabras. La alegría y el alivio de tenerla de vuelta, de reconocerla y conocer el amor que sentía por ella, era indescriptible.

-Lamento no advertirte que tomar mi sangre de esa forma seria…- Luke se aclaró la garganta antes de continuar, pero Thalia se adelantó.

-¿Me pondría toda caliente y mojada?

Luke se inclinó hacia adelante y le beso suavemente.

-No estés dolida conmigo, amor. La próxima vez te advertiré.

Thalia trato de no reírse, porque sabía que iba a dolor como el infierno. Y así fue. Su puso rígida mientras trataba de tragar el dolor. Luke se puso de pie con ella en sus brazos y la coloco de nuevo en la cama. Metió las sabanas en torno a ella, actuando en gran medida el papel de una Mamá Gallina. Thalia lo observo divertida mientras le tocaba la frente. Como si el supiera que sentir al hacerlo, resoplo para sí misma.

Cuando se volvió para dirigirse a la puerta, le entro pánico.

-¿A dónde vas?- sus palabras salieron apresuradas, sonando de una manera mas desesperada de lo que Thalia alguna vez admitiría sentirse.

Luke se dio la vuelta y vio el miedo en los ojos de Thalia. Regreso de nuevo a su lado.

-No voy a irme… no voy a dejarte fuera de mi vista. Voy a traer a Poseidón, así podemos hacer la vinculación y los Ritos de Sangre.

Los ojos de Thalia se abrieron como platos y chillo:

-¿Ahora?

-Sí, Thalia, ahora. No hay ninguna razón para que estés tumbada enferma cuando puedo hacerte sentir mejor. Entonces- Luke se puso de pie a su altura completa y aplaudió con sus manos una vez y las froto- vamos a solucionar este pequeño problema.

Thalia comenzó a entrar en pánico. Necesitaba hablar con Annabeth y Piper antes de que Luke fuese capaz de traer a Poseidón para seguir adelante con eso.

-Espera, Lucas. ¿Puedo hablar con mis dos mejores amigas antes de hacer esto? Primero tengo que decirles que tú me recuerdas. Eso es más o menos importante. Y, quiero decir, esto es como una boda, ¿sabes? Necesito tener mi momento de chica antes de que se ate el nudo, por así decirlo- Thalia sabía que era un argumento débil, y a juzgar por la ceja alzada en la cara deliciosa de Luke, él no se lo creyó.

-Les diré que entren, pero la puerta permanece abierta para que pueda verte.

Pesa a que Thalia sabía que iba a dolerle, tuvo que poner los ojos en blanco ante las palabras de su compañero.

-Aquí vamos otra vez con esa basura. ¿Te gustaría conseguirme una campana para mi collar, así puedes saber cuándo me muevo?

Luke sonrió mientras abría la puerta.

-Esa es una buena idea, nena, gracias por la sugerencia. ¿Ves? Sabía que haríamos un gran equipo.

Thalia gruño, bueno, lo más parecido a un gruñido que pudo reunir con el dolor, y murmuro en voz baja:

-Pensaras en el gran equipo cuando este envolviendo el collar alrededor de tu…

-¿Qué fue eso, amor?- Luke estaba parado junto a la puerta con Piper y Annabeth mirándola con una sonrisa cómplice.

-Dije que haremos… somos- Thalia estaba tartamudeando con palabras y finalmente solo se conformó con- ¿vamos equipo?

Annabeth y Piper se reían mientras Luke la miraba fijamente a través de sus conocedores ojos y dándose un golpecito en el oído, dejando claro que podía oír su murmullo muy bien. Thalia hizo un gesto nada propio de una dama.

Eso solo causo que Piper y Annabeth rieran más fuerte cuando Luke respondió:

-Eso deberá esperar hasta que te cures, nena. Una cosa a la vez.

Thalia profundizo su ceño y finalmente abandono el combate con su compañero y miro a sus dos mejores amigas.

-Ustedes dos, hienas, metan sus traseros sonrientes aquí y cállense.

Annabeth y Piper dejaron la puerta abierta, según las instrucciones de Luke, por supuesto, mientras caminaban hacia la cama de Thalia.

-Necesito hablar con ustedes- susurro Thalia.

-Por eso entramos- susurro también Annabeth.

-¿Por qué susurramos?- añadió Piper.

-Porque puedes apostar por tu gitano trasero que ese orejas de águila ahí fuera está escuchando cada sonido que hago. Así que vengan más cerca, esto es importante. Primero, tienen que saber que Luke recupero sus recuerdos.

-¿QUÉ?- dijo Annabeth más o menos en un grito susurrado.

-¿Cómo?- pregunto Piper en una voz más fuerte.

-Shhh- Thalia balanceo su mano hacia ellas- el me ama- dijo en una especie de tono de lo más "obvio".

-¿Así como así? ¿Paso de "Vamos a hacer lo mejor posible" a "Ahora te amo"?

-Realmente no sé cómo ocurrió, estaba dormida. Pero cuando me desperté él estaba sentado allí mirándome como si fuera lo mejor desde el pan rebanado. Y lo supe. Sabía que me reconocía. No sé si alguna vez he estaba tan aliviada en mi vida.

-Estoy muy feliz por ti, Thals. Has pasado por un infierno y no puedo imaginar lo que sería que tu compañero no te conozca- dijo Annabeth sobriamente.

-Bueno, fue una mierda, eso seguro. Pero tengo cosas más importantes que discutir.

-¿Más importante que Luke amándote?- pregunto Piper con incredulidad.

Piper y Annabeth se acurrucaron más cerca de Thalia, tratando de no tocarla, pero en ese momento a Thalia no te importaba el dolor… necesitaba el apoyo de sus amigas en esto. Thalia tomo a ambas de sus muñecas y tiro de ellas aún más cerca.

-He tomado una decisión- susurro Thalia a sus dos mejores amigas.

Annabeth y Piper se quedaron quietas mientras esperaban a que Thalia continuara. Pudieron ver en su cara que esta decisión era un muy mal sabor en su boca.

-Esto suena peligrosamente a una declaración que vamos a pensar que es impetuosa e idiota- susurro Piper bruscamente, levantando una ceja.

Thalia la callo mientras ella ponía los ojos en blanco.

-Lo digo en serio. Una vez que oigan mis razones creo que entenderán.

-Eso me dice que de todo corazón vamos a pensar que estás diciendo puras estupideces- gruño Annabeth tan suavemente como pudo.

Thalia no sabía que ella estaba jugueteando con la manta en sus manos hasta que Piper puso su mano sobre ellas, calmándolas. Ella levanto la mirada y apretó su mandíbula, sus ojos se estrecharon y aunque estaba débil, trato de dar la impresión de estar firme y segura. Basado en sus miradas no las estaba engañando. Decidiendo que no había nada más que pudiera hacer para mostrarles que hablaba en serio, hablo suavemente, pero con firmeza.

-No voy a completar el vínculo de compañera y no voy a realizar los Ritos de Sangre.

Annabeth y Piper, quienes se habían inclinado para oírla, se pararon bruscamente, como si un fuerte viento la hubiera forzado hacia atrás. Las bocas de ambas chicas cayeron abiertas. Thalia espero y espero… y espero un poco más. Justo cuando pensó que ambas habían tenido aneurismas, Annabeth rompió el silencio riéndose histéricamente.

-Shhh- Thalia agito sus manos en el aire tratando de hacer callar a Annabeth- cierra el pico, princesa lobo.

Piper miro de Annabeth a Thalia y luego se unió. Las dos chicas se rieron hasta tener lágrimas bajando por sus mejillas. Thalia finalmente se rindió tratando de callarlas y solo espero hasta que ellas recuperaran la compostura.

-Oh, hombre- dijo Annabeth, limpiando la humedad de su rostro- que buenos tiempos, Thals. Buenos tiempos.

-¿Por qué diablos se están burlando de mi como si un tercer pezón me hubiera brotado en mi frente?

Annabeth bufo.

-Eso es muy gracioso también, pero lo primero fue clásico.

Thalia espero por una explicación.

Annabeth esta vez no susurro.

-Si crees que el hombre que paso las últimas semanas atravesando por un infierno va a dejarte escapar tan fácilmente, no has estaba prestando atención- Annabeth frunció los labios- después de descubrir que te estabas muriendo y fuera de si alcance; después de ir en contra de su propia naturaleza y proteger a la manada antes que a su compañera; después de pasar estas semanas con la mayor parte de su vida olvidada, su compañera olvidada, por lo tanto la mitad de su alma desaparecida; después de todo eso, ¿realmente crees que el solo va a sonreír, palmearte en la espalda y decir: "ten una buena vida, Thals"?

Thalia empezó a protestar pero Piper levanto una mano para detenerla, y fue ella la que continuo con la diatriba que Annabeth habia empezado.

-A través del vínculo, te sintió… una extraña para él, y sin embargo estuvo innegablemente atraído por ti. Te sintió desvanecerte y, aunque no entendía lo que eras para él, supo que moriría antes de dejarte pasar de este mundo al más allá. Lo observe cuando vio a Jason llevándote a través del bosque. Vi como estuvo preparado para matar a cualquiera que se te acercara. Me ayudo a hacerte RCP, te limpio, te vistió, y nunca abandono tu lado. Te alimento con su sangre, te canto, te cepillo el cabello, te hablo, y Luke, ese bruto enorme, melancólico y sin emociones, cuando te vio yacer en ese mismo suelo- Piper señalo a donde Thalia había yacido muerta- sin vida, no se dio por vencido. Llorando, se negó a dejarte ir. Dijo que no te perdería y no lo hizo. Así que si crees que después de todo eso va a simplemente quedarse tranquilo, entonces vas a oxigenar a ese cabello que tienes, ya que vas a cumplir de lleno el papel de rubia tonta.

Thalia estaba negando con la cabeza de lado a lado a la vez que una lagrima se deslizaba por su mejilla.

-Si completamos el vínculo y algo me sucede, morirá- la voz de Thalia fue suave, rota- no puedo soportar la idea de que algo le pasara por mi culpa. Sigo queriendo estar con él, pero no quiero que su alma este atada a la mía. No seré responsable de su muerte.

-Normalmente, Thals, apostaría por ti cualquier día de la semana. Pero esta vez- dijo Annabeth negando con la cabeza- esta vez apuesto por el lobo.

Thalia se estremeció cuando sintió un dolor agudo en su corazón. No un dolor físico, exactamente, pero igual de brutal.

Las tres chicas miraron a la puerta cuando escucharon un gruñido bajo. Luke estaba de pie allí, sus enormes hombros tapando completamente la abertura, sus ojos estaban brillando, su respiración era trabajosa, y parecía que había muerte en su mente.

Annabeth miro de Thalia a Luke y una sonrisa maliciosa se extendió por su rostro.

-Piper, tráeme palomitas de maíz. Esta es una retribución por todas la veces que Thals metió su nariz en mis asuntos con mi compañero- la sonrisa de Annabeth era absolutamente indomable.

Thalia bajo la cabeza. Fue entonces cuando Annabeth se dio cuenta cuánto daño le había causado a su amiga tomar esa decisión.

-Va en contra de la naturaleza, Thals. Ambos sufrirán- Annabeth paso la mano sobre el cabello negro de Thalia a la vez que miraba a sus ojos azules- fue creado para ti. Deja que te amé. Deja que te cuide. Si rechazas el vínculo, rasgaras tu corazón en dos.

-Pero el vivirá- aunque la mirada en los ojos de Thalia mostraba su corazón partido, la voz de Thalia estaba llena de determinación, mostrándose lo decidida que estaba con su decisión.

-Te queremos- le dijo Piper a la vez que agarraba la mano de Annabeth y tiraba de ella hacia la puerta.

Mientras esperaban que Luke pasara junto a ellas, él se volvió para mirar a Piper y Annabeth, ambas se estremecieron ante su mirada intensa.

-Felicidades por recordar a tu compañera, Lucas- soltó Annabeth mientras se apretaba lejos del lobo completamente cabreado.

-Nos estamos yendo- dijo Piper.

Luke se volvió a girar hacia Thalia, sin molestarse en reconocer la palabra de ellas. Se hizo a un lado y cuando la puerta se cerró el silencio descendió. Tras una breve pausa, se acercó a su compañera. la necesidad de tocarla lo estaba casi abrumando, poniendo nervioso a su lobo.

Llevo una silla junto a la cama. Puso los codos sobre la manta y las manos suavemente sobre el muslo de ella. Al principio no hablo. Simplemente se la quedó mirando con esos brillantes ojos azules. Thalia empezó a inquietarse bajo su escrutinio. Bajo la miraba hacia esas manos grandes sobre su pierna, manos capaces de romper un hueso, pero que siempre había sido cuidadosas con ella.

-Mírame, Thalia- su voz fue suave, pero sus palabras fueron una orden.

Thalia dudo, pero finalmente alzo los ojos para mirarlo. El extendió la mano y le acuno la cara. Thalia dejó escapar un lento suspiro ante el contacto. Sin pensarlo, acaricio con su mejilla su mano y sonrió cuando Luke soltó un gruñido bajo.

-Crees que puedes contenerte de mí- no fue una pregunta.

Thalia no negó las palabras.

-¿Por qué?

Ella intento apartar su rostro de su mano, pero él no se lo permitiría.

-He estado pensando… todo este tiempo de estar en la cama, retorciéndome de dolor hace que una chica reflexione sobre su situación- Thalia hablo rápidamente, preocupada que si no lo decía ahora luego no sería capaz. Porque mientras estaba sentada aquí tan cerca de él, su aroma rodeándola, su resolución estaba flaqueando.

Las siguientes palabras de su boca fueron un golpe al estómago y lo bastante doloroso para quitarle la respiración a Luke.

-No completare el vínculo de compañeros o los Ritos de Sangre. No puedo- la voz de Thalia vacilo sin poder mirar a Luke a los ojos, en cambio, miró fijamente la mano que él seguía teniendo sobre su muslo.

La mano de él bajo de su rostro y el frio que la atravesó de debido a esa pequeña acción casi causo que se lanzara a sus brazos y le rogara que siga quedándose con ella. Finalmente lo miro y lo que encontró la dejo sin respiración.

El gruño un "No" como respuesta. Sus ojos estaban aún más brillantes de lo que Thalia los haya visto; sus garras afiladas habían descendido.

-No me mires con temor en tus ojos. Soy tu compañero. No podría herirte más de lo que podría matar a un niño.

Thalia se dio cuenta que estaba hablando con el lobo. Luke había abandonado la habitación.

Bajo su mirada inquietante, Thalia sintió su poder atravesarla. La estaba haciendo someterse por primera vez. No lucho contra ello, pero bajo la mirada y desnudo el cuello.

-No te dejare ir- le dijo el lobo de Luke, su voz áspera.

-Tampoco permitiré que mueras por mi culpa- una lagrima se deslizo por el rostro de Thalia. No se molestó en limpiarla porque sabía que más le seguirían. Muchas más.

-No es tu decisión. Eres nuestra compañera, te protegeremos.

Thalia sacudió la cabeza y sus hombros temblaron con los sollozos. No sabía cómo manejar las emociones que la atravesaban. Por lo general mantenía la histeria bajo control, pero últimamente parecía haber un montón de cosas que, en pocas palabras, estaban más allá de su exterior de chica fuerte. Por más que se repitiera que aguantara y lo afrontara como una chica grande no podía detener el dolor rasgándola. El dolor era exhalado por sus mismos poros.

Sintió la cama hundirse bajo el peso de él cuándo se sentó a su lado. Para sorpresa de ella, la llevo a su regazo. Eso la deshizo. Le rodeo el cuello con sus brazos y empujo su rostro en ese lugar. Cuando escucho suaves palabras dichas en rumano, supo que su hombre había vuelto.

Thalia se retiró para mirarlo. Bien, así que el lobo se había retirado un poco, sus ojos seguían brillando. Pero era obvio que Luke había aparecido también.

-¿Por qué te pones en esta situación, cariño?- la mano de Luke se deslizo debajo del dobladillo de la camiseta para frotarle la espalda. El toque de piel contra piel era una de las maneras más vitales para calmar a un lobo. Thalia se recostó contra su toque y oculto el rostro de los penetrantes ojos azules que veían demasiado.

-Nos hemos conocido por cinco meses, Luke. En esos cinco meses he casi he muerto tres veces.

Luke gruño y la apretó más contra su pecho, causando que ella hiciera una mueca de dolor, pero negándose a dejar escapar un sonido que hiciera que aflojara su sujeción.

-Si hubieras estado vinculado conmigo, habrías muerto. No puedo aceptarlo.

-Eres una Alfa- le dijo el- está en tu naturaleza proteger. Puedo entenderlo, Thalia. Pero no me protejas a mí. Ese no es tu trabajo.

-No estoy de acuerdo- empezó Thalia.

-Puedes no estar de acuerdo todo lo que quieras. Tu trabajo es amarme, sacarme a mi lobo y a mí de la oscuridad que nos convertiría en los asesinos más letales. No necesito tu protección, amor, necesito tu luz. Necesito sentir tu tacto sobre mi piel porque solo eso calma a mi lobo. Necesito tu aroma cubriendo mi cuerpo. Necesito tu sangre corriendo a través de mi- Luke inclino la cabeza de Thalia había arriba para poder ver en sus brillantes ojos azules- mi lobo necesita que juegues con nosotros, que nos desafíes. Hay veces que necesitamos que te sometas, y veces cuando eres la última que querríamos que se sometiera a nosotros. Eres mi amada y también la amada de mi lobo. Eres mi compañera, lo otra mitad de mi alma. Eres lo único que me pertenece y conmigo no para otro. Para mí, no hay vida sin ti- observo como las lágrimas caían de los ojos de su amada, y el miedo, el dolor y el amor pulsaban detrás de ellos- vinculo o no, Ritos de Sangre o no, cuando dejes este mundo te seguiré.

Thalia lloro con más fuerza ante su declaración, su frete cayo contra el pecho de él.

-¿Podrías vivir tu vida sin mí en ella?- le pregunto el suavemente.

Su cabeza de alzo de golpe.

-No- dijo ella con firmeza.

-Entonces, ¿Qué te hace pensar que puedo vivir sin ti?

Luke vio que sus palabras por fin atravesaron la cabeza dura de su compañera, a través de su firme determinación.

-Thalia- su nombre fue un susurro en sus labios.

Lo miro a la cara, sus ojos brillantes, su fuerte mandíbula, sus labios sensuales. Él era suyo. Thalia se dio cuenta mientras lo escuchaba razonar con ella que nunca sería capaz de vivir esta vida y no estar unida a él. La idea la estaba partiendo en pedazos. Cuando empezó a dejar ir esa opción sintió a su respiración calmarse.

-Te quiero- dijo las palabras que él le había dicho hace lo que parecían años en un jardín interior parados en una glorieta he esperado más de un siglo por ti.

Thalia jadeo cuando el levanto el borde de su camiseta, revelando las marcas oscuras del tatuaje que eran idénticas a las de él.

Sus dedos trazaron sus marcas mientras le decía:

-Llevas las marcas que nadie más llevara, marcas que dicen que eres mía. No hay nadie más que se lleve el vacío de mí y nadie más que pueda amarte como yo lo hare. Te quiero.

Thalia se removió en su regazo y puso ambas manos a los costados de su rostro. Sus ojos se entrecerraron mientras ella miraba fijamente a su destino.

-Entonces me tendrás- susurro ella contra sus labios.

Sus labios presionaron firmemente los de él mientras envolvía un brazo en su cintura. Con la otra mano, le ahueco su nuca para evitar volver a dejarlo.

Luke alejo sus labios lo suficiente para decir:

-Esta noche. Esta noche terminamos con esto.

Thalia sonrió contra sus labios, sintiendo la urgencia de él cimentarse.

-¿Demasiado impaciente?- pregunto con una sonrisa que casi alcanzo sus ojos.

-No tienes idea- susurro en su oreja, causando piel de gallina por su cuerpo.

Thalia cerró los ojos y la respiro lenta y profundamente varias veces mientras permitía la respiración, el beso y las caricias de él aliviaran el dolor que ella había causado para sí misma.

Luke se apartó un poco y puso su frente contra la de ella, respirado con fuerza.

-Nunca te dejare ir.

-Como si lo quisieras- bromeo ella, recuperando el amor que le trajo a él tanta alegría- hay todo tipo de genialidades pasando aquí.

Luke gruño.

-Cariño, creo que es hora de que compartas la genialidad- su voz fue una caricia sensual.

Thalia se estremeció.

-¿La ceremonia será esta noche?

El asintió una vez como confirmación.

-Entonces, ¿esta noche voy a propagar amor, por así decirlo?

Luke sonrió con una sonrisa de lobo y otro estremecimiento atravesó su cuerpo.

-Me encantaría eso, pero tienes que curarte. Esto noche nos vincularemos y haremos los Ritos de Sangre, te hare mía. Pero nuestra consumación tendrá que esperar.

Thalia rio.

-¿Qué te hace reír?- pregunto el, desconcertado.

-¿En serio dijiste consumación?

-Mujer irrespetuosa- gruño Luke mientras tocaba suavemente su labio inferior. Eso trajo un temblor de consciencia ante la cercanía de sus cuerpos, lo cual trajo otra risita por parte de Thalia.

-Ahora, ¿Qué es tan gracioso?- Luke levanto una ceja hacia ella.

Ella negó con la cabeza.

-Lo siento, estaba pensando que Piper va a estar enojada por ser la única que quede en el club de frustración sexual.

Luke se rio.

-Oh, no sé. Jason parece más que apto para convertirse en un miembro.

Luke se puso de pie y la recostó en la cama. Se agacho y la beso una última vez como Thalia Grace. Sus siguientes besos serian como compañeros y, poco sabía ella, como marido y mujer.

Luke sonrió para sí mismo ante el pensamiento. Era mejor mantener a su pequeña compañera fiera en ascuas, la diosa sabía que Thalia iba a ser un constante desafío.

-Tienes dos horas para prepararte. Voy a enviar a Piper y Annabeth para ayudarte. Me doy cuenta que hay poco tiempo, pero no te estreses. Lo único que me importa escuchar de tu boca es un sí. No pienses más, Thalia- Luke miro tan profundamente en sus ojos que ella juro que vio su alma.

Thalia sonrió suavemente y dijo con su voz más burlona:

-Uno de estos días, bola de pelos, tú y yo vamos a bailar tango y vas a desear, aunque sea brevemente, que haya dicho no.

Luke se paró y rodo sus hombros, su metro noventa y cinco se cernía sobre ella. Desnudo sus dientes, sus caninos alargados.

-Supongo que no te he dicho cuanto me gusta bailar contigo, e incluso tú deberías saber que no hay nada más que encienda a un Alfa que su compañera desafiándolo. Así que, si alguna vez deseo que hayas dicho no, entonces, cariño, será solo porque es mi forma favorita de juego previo.

La boca que Thalia cayó abierta ante su declaración. No se perdió la mirada petulante en sus ojos que decía que sabía que la había dejado sin palabras. Y hasta el momento, él era la única persona, lobo, o lo que sea, en la tierra capaz de hacerle eso. Y aquí estaba ella, iba a estar unida a él por siempre. Lo observo salir de la habitación pavoneándose, un pavo real orgulloso de haber sorprendido a su compañera.

Annabeth y Piper entraron solo segundos después que Luke se fuera. Podía verlo parado en la otra habitación. Se asuraba e que ella nunca estuviera fuera de su línea de visión y aun que una parte de ella quería poner los ojos en blanco por su proteccionismo, la otra parte disfrutaba de su atención y cuidado.

Todavía no se había recompuesto cuando sus dos amigas se acercaron a la cama.

-Bien, tengo que saber lo que dijo para poner esa mirada en tu cara- las cejas de Piper estaban levantadas hasta su línea de cabello mientras miraba a Thalia.

Eso saco rápidamente a Thalia de su estupor temporal.

-Acostúmbrate a la decepción, pequeña Piper. Nunca repetiré lo que ese pervertido acaba de decirme.

Annabeth rio.

-Oh, no- se subió a la cama, a los pies de Thalia y se acostó de lado- si lo crees pervertido ahora, espera hasta que el aspecto físico de su relación tenga una gran y enorme señal verde. Lo juro, tener un vínculo mental con tu compañero es como tener dos entradas en primera fila a una interminable película porno.

Ahora fue el turno de Piper de dejar caer la mandíbula abierta y volverse de todas las tonalidades de rojo. Thalia no pudo evitar la risa que salió forzada a pesar de un gemido de dolor después.

-¿Cómo lo sabes? Nunca has visto una porno- Thalia bufo.

-Bueno, puedo asegurarte que no es un especial después de la escuela lo que pasa por la cabeza de mi compañero el noventa y cinco por ciento de las veces.

Piper chillo.

-¿Noventa y cinco?

-Tranquila, sanadora. Creo que tienes un poco de tiempo antes de que tu lobo de reclame- las palabras salieran de la boca de Thalia antes de poder detenerlas. Un ciervo cegado por los faros no tenía nada que envidiarle a la mirada en el rostro de Thalia.

Piper y Annabeth dijeron a la vez:

-¿Qué?

Thalia dio marcha atrás tan rápido como pudo.

-No me refiero a una bola de pelos, solo, a sabes, un chico. Como todos son perros bien podría llamare a tu futuro hombre un lobo. Es solo una expresión, forzada por el habito de que estamos constantemente rodeadas por bolas de pelos innaturalmente finos y demasiado apuesto para su propio bien, infestadas de pulgas- Thalia respiro hondo- entonces, ¿podemos volver a mí y prepararme para una de las dichas bolas de pelos?

Piper parecía como si quisiera protestar pero Annabeth rápidamente se entrometió, dándole a Thalia la mirada de "esta conversación no ha terminado todavía".