Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 23: Annabeth XXIII
Los únicos sonidos en la gran sala eran sollozos ahogados, y sonidos tranquilizadores de aquellos que trataban de consolarlos. Diana y Rachel estaban sentadas a ambos lados de Grover y el sostenía a ambas cerca, un compañero de manada ofreciendo consuelo a dos de mujeres que amaba como hermanas.
Sally estaba envuelta en las brazos de Poseidón, sentados en una de las sillas más grandes cerca del fuego. Hacía mucho tiempo que Poseidón no había visto a su compañera perder el control y eso rompió su corazón.
Percy y Annabeth se sentaban en un extremo del sofá, mientras Jason y Piper en el otro. Aunque cada una estaba envuelta en brazos fuertes se habían acercado a la otra a través del sofá para agarrar sus manos.
Piper había enterrado su rostro en el pecho de Jason y aunque sabía que debía apartarse no podía. Sus brazos eran tan fuertes, tan seguros. Sus palabras susurradas en su oído se vertieron sobre ella como una lluvia sanadora. En un momento había sentido su abrazo aflojarse y pensó que estaba liberándose de ella. Así, ella había envueltos sus brazos alrededor de su cuello en un férreo control y suplico para que no dejara ir. Su respuesta había sido simple pero absoluta.
-Nunca- le había susurrado al oído. Eso, por supuesto, hizo a Piper llorar con más fuerza, porque él la dejaría. Al igual que Thalia, no tendría otra opción. El encontraría a su verdadera compañera y ella estaría rota y llorando de nuevo, sin brazos fuertes para sostenerla.
El corazón de Jason se había roto durante la misma escena, quería gritar porque no sabía cómo consolarla. Así que solo siguió abrazándola, diciéndole que cuidaría de ella. Por ahora, eso era todo lo que podía hacer.
Annabeth miro a Percy y él limpio las lágrimas de sus mejillas.
-Lo siento mucho, Luna. Estoy tan apenado- Percy estaba al borde y su lobo estaba aún peor sabiendo que su compañera estaba sufriendo tanto y sabiendo que había una amenaza muy peligrosa para ella al otro lado de esa puerta.
-Voy a tener que llamar a su familia- hundió la cara en su cuello y con voz entrecortada, grito- ¿Qué les voy a decir a sus padres, Percy? ¿Qué puedo decirles acerca de cómo murió su hija de dieciocho años?
-Shh, amor. Vamos a averiguarlo luego.
Entonces, como si se diera cuenta por primera vez, ella lo miro con horror.
-Alguien tiene que quitársela.
Percy asintió.
-Sí.
-Él va a matar a cualquiera que entre en esa habitación.
Percy miro a su padre, quien asistió.
-Probablemente, tendremos que dormir a Luke, Annabeth.
Annabeth se quedó sin aliento.
-¿Quieres decir como un perro? ¿Van a practicarle eutanasia?- la indignación que sentía no solo estaba en su voz, sino en el fuego en sus ojos.
-Él no es seguro, Annie- esto vino de Poseidón- no va a ser seguro para nadie nunca más. La luz que Thalia le traía se ha ido. Su lobo buscara la sangre… sangre de cualquiera. Solo quiere reivindicación para su compañera. y seria natural para Luke morir con ella. Ese es el camino de nuestra especie y la única razón por la que no ha pasado aun es porque los Ritos de Sangre no se completaron.
-No pueden simplemente matarlo. No está bien.
-Nosotros no somos humanos- dijo Poseidon con firmeza- Annabeth, eres la compañera de mi hijo y mi nuera, pero también eres de la manada y soy tu Alfa. No me vas a retar.
Annabeth sintió el poder de Poseidón sobre ella y su cabeza se inclinó en sumisión. No se sentía sumisa, pero Alfa había hablado y no lucharía contra sus palabras.
-Luna, todo estará bien- Percy trato desesperadamente de consolarla.
La cabeza de Annabeth se levantó y gruño a su compañero.
-¡Thalia ha muerto! Nada volverá a estar bien otra vez.
La habitación se quedó inmóvil, las palabras de Annabeth resonando con fuerza en el silencio. Annabeth comenzó a levantarse del regazo de Percy, necesitando salir de la atmosfera sofocante, cuando oyó una risa proveniente de la habitación donde yacía Thalia.
Inmediatamente todo el mundo se puso de pie. Annabeth llevaba la ventaja y cuando giro el pomo, la sintió cerrada con llave. Percy la hizo a un lado y giro el pomo con firmeza. La cerradura se rompió y la puerta se abrió, sin saber que esperar. Una cosa era segura… no lo que encontraron.
Annabeth entro y vio a Luke de pie, listo para atacar cualquier cosa que amenazara a la chica de pie detrás de él.
La chica era Thalia.
Thalia se asomó alrededor de Luke, sonriendo, y con voz nerviosa dijo:
-Sorpresa.
-Estabas muerta- la voz de Annabeth estaba temblando de vida, y esperanza también- los vi hacerte RCP y luego vi a Luke… el no dejaba que nadie se acercara a ti. Estabas jodidamente muerta, THALIA GRACE, ¿y todo lo que puedes decir es "Sorpresa"?
Thalia trato de empujar a Luke fuera del camino, pero este no se movió.
-Luke, no van a hacerme daño. Muévete.
Luke se hizo a un lado para dejar a Thalia estar junto a él. Cuando se puso delante de el para acercarse a Annabeth, envolvió un fuerte brazo alrededor de su cintura y la atrajo hacia su pecho.
Thalia puso los ojos en blanco, pero se centró en Annabeth.
-Voy a explicarlo todo, Ann, lo prometo. Por favor, no te enojes.
-Estábamos sentados allí, doloridos por la pena. Trataba de encontrar la manera de decirle a tus padres que su niña estaba muerta y luego escuchamos a Luke riendo. Infierno si estoy enojada. ¿Cuándo ibas a dejarnos unir a tu pequeña fiesta de "oigan estoy viva"?
Piper camino alrededor de Annabeth y miro a Thalia. No dijo nada, se limitó a mirar. Thalia no se movió. Annabeth estaba enojada, no quería a Piper molesta con ella también.
-¿Estas bien?- pregunto Piper en voz baja.
-Sí, Piper Sue, estoy bien.
-No pude salvarte- los ojos de Piper bajaron al suelo, su vergüenza evidente en la caída de sus hombros.
Thalia trato de salir de las garras de Luke, pero todavía no la dejaría moverse. Lo miro y, en su vínculo, gruño:
"Déjame ir a ella, Lucas. Necesita saber que está bien; que estoy bien."
"Si alguno de los hombres te toca, perderán sus vidas."
Thalia dejó escapar un suspiro exasperado y finalmente la dejo ir.
Mientras se acercaba a Piper, miro a su alrededor, haciendo contacto visual con cada hombre mientras hablaba.
-Atención compradores, solo un breve anuncio, hombre lobo demente en el pasillo tres. Aquello con una abundancia de testosterona, no toquen la mercancía y podrán salir de aquí intactos.
Annabeth trato de no reírse porque estaba enojada, pero era imposible no hacerlo porque la expresión en el rostro de Luke no tenía precio.
-Debidamente señalado- Poseidón hablo por el grupo.
Thalia envolvió sus brazos alrededor de Piper y sintió a su dulce y tierna amiga comenzar a llorar.
-Lo intente, Thalia. Lo intente, pero no respirabas.
-No es tu culpa, Piper. No eres Dios. Sanadora o no, no puedes arreglar todo. Y tienes que estar de acuerdo con eso o te vas a volver loca.
Annabeth se acercó y abrazo a las dos chicas.
-Sabes que el mundo se ha ido al infierno en una cesta de mano cuando Thalia Grace es la voz de la razón.
Todo el mundo se echó a reír vacilantemente, sin querer perturbar la frágil paz que había descendido.
Thalia se apartó y miro a sus dos mejores amigas.
-Así, ¿has dejado de estar enojada conmigo, Annie? ¿y has terminado de culparte por mi prematura muerte, Piper?
-Claro, ¿Por qué no?- bromeo Annabeth.
-Estoy bien- añadió Piper.
-Está bien, curiosas, tenemos mucho que discutir. Convocare una junta de manada- Thalia miro a Poseidón con un guiño- sin ánimos de ofender, A, pero tengo que encargarme de esta. Se algo, y todos ustedes necesitan saberlo.
Poseidón miro a Luke.
-¿Estas bien?
-Me disculpo por lo de antes.
-No es necesario, Beta. Tu compañera te había sido arrebatada, y en un cruel giro del destino no se te permitió seguirla porque los Ritos de Sangre no se completaron. Yo habría hecho lo que fuera necesario.
-Y por eso siempre estaré en deuda contigo- Luke desnudo su cuello para Poseidón en sumisión y respeto.
Thalia se giró hacia su compañero, le tomo la mano, y empezó a tirar de el en dirección a la puerta.
-¿Esta bien, todo el mundo? convoquemos esta reunión a orden.
Luke puso los ojos en blanco.
-Me alegra ver que casi morir no te quito tu inteligencia.
-¿Crees honestamente que una pequeña cosa como morir podría ajustar mi actitud?- Thalia le sonrió, mientras todos tomaban asiento en la gran sala junto al fuego.
-Espero que no, porque entonces no serias mi Thalia. No quiero a alguien que siempre hace lo que le dicen, o simplemente sigue la corriente. ¿Dónde estaría la diversión en eso?
Thalia puso los ojos en blanco y esta vez hablo en voz alta.
-¿Dónde de hecho esta la diversión en dar órdenes a una persona quien simplemente estaría de acuerdo con todos tus caprichos?- cuando trato de sentarse junto a Luke en el sofá, el paso un brazo por su cintura y la atrajo hacia su regazo. Lo fulmino con la mirada- ¿esto es realmente necesario?
-Acabas de morir, nena. Si parezco un poco pegajoso contigo puedes jodidamente superarlo- para sorpresa de Luke, en lugar de dar alguna replica inteligente su compañera se echó a reír.
-Oh, hombre, esta vida va a ser divertida- Thalia se limpió las lágrimas mientras todo el mundo la miraba, todavía en estado de shock porque estuviera allí ante ellos… viva, riendo.
Thalia se acomodó en el regazo de Luke para estar frente a todos, y luego miro a Hera, quien estaba de pie cerca del fuego, con una tranquila Enebro, sentada en la chimenea.
-Les puedo contar todo, ¿verdad?
-Como si pudiera detenerte- resoplo Hera.
Thalia asintió.
-Buen punto. Muy bien. Así que, como ustedes saben, morí.
-Gracias por la aclaración, Thals, no estábamos muy seguros ya que no tenías pulso y no respirabas- espeto Annabeth, todavía irritada porque su amiga estuviera en la habitación toqueteando a su compañero mientras ella y los otros se habían sentado en la sala principal sufriendo.
-¿Terminaste?- pregunto Thalia, alzando las cejas a su amiga rubia. Cuando Annabeth le hizo un gesto, Thalia continuo- así que, me desperté en esta habitación blanca. Esa es la única manera que conozco para describirla. Era blanca y llena de luz. Miraba alrededor, pensando que ya no estaba en Kansas, cuando de repente aparece nuestra agradable vecina Hera.
Todos en la sala se volvieron para mirar a Hera, que miraba hacia ellos con aburrimiento.
-Así que le pregunto a Hera si estoy muerta y ella, tan amablemente y con fines de aclaración, dijo que si… oh, y no. Le pregunte si me podía traer de vuelta. Dijo que sí, pero que eso significaría que interferiríamos con el destino. Yo cortésmente…- justo en ese momento Hera resoplo al oír las palabras de Thalia, una vez más. Thalia miro a la Fae- fui educada en comparación con mis estándares habituales. De todos modos, le dije básicamente que acababa de ser acoplada a un hombre lobo caliente y realmente no había hecho planes para morir virgen. Así que aquí estamos.
Luke había empezado a ahogarse ante las palabras de Thalia y, para sorpresa de todos, se volvía color rojo brillante.
Piper sacudía la cabeza a su mejor amiga mientras Annabeth cubría la risa que iba a explotar en cualquier momento.
-Le informe que podría haber consecuencias por desafiar al destino- agrego Hera.
-¿Podría?- pregunto Poseidón.
Hera puso los ojos en blanco.
-Podría ser, habrá, lo que sea- dijo con un gesto desdeñoso de la mano.
Luke se levantó, casi tirando a Thalia de su regazo, después de haber pasado la vergüenza de los comentarios embarazosos de su compañera.
-¿Qué quieres decir con: "podría haber consecuencias"?- miro a Thalia- no mencionaste esto- sus palabras fueron un gruñido.
-Bueno, estabas un poco ocupado jadeando sobre mi cuello, si mal no recuerdo- gruño Thalia.
-Thalia- dijo a modo de advertencia.
-Thals, tal vez no sea el mejor momento para poner a prueba su carencia de sentido del humor- señalo Poseidón.
Thalia asintió en señal de dar marcha atrás, una cosa rara para Thalia.
-¿Qué tipos de consecuencias?- pregunto Luke a Hera.
Hera se apartó de la pared contra la que había estado apoyada y se acercó al grupo.
-Honestamente, no lo sé. Tampoco sé cuándo podrán volver por ella. Podría ser mañana o dentro de un siglo.
-Bieeeeeen. Bueno, eso apesta- murmuro Annabeth.
-Oye, estaba muerta, Annie. No estaba lista para estar muerta. Tratare con las Parcas cuando se metan conmigo.
Annabeth levanto las manos.
-No estoy diciendo que no habría hecho lo mismo en tu lugar, Thals, solo digo que es una mierda no saber cuándo podrían dejar caer una bomba en tu cabeza.
Luke gruño al oír las palabras de Annabeth, que a su vez tuvo a Percy gruñendo.
-¡BASTA!- Poseidón se puso de pie y la habitación pulso con su poder- Luke, Percy, cálmense. Ahora- Poseidón volvió sus ojos a las chicas- mujeres, van a, por una vez, tener en cuenta que su sarcasmo y comentarios sabelotodo podrían posiblemente provocar una pelea entre sus compañeros. Todo el mundo se siente posesivo y protector en estos momentos. Luke está fuera de la escala en esos departamentos. Así que cuiden sus lenguas.
Thalia, Piper, y Annabeth miraron a Poseidón y realmente vieron a su Alfa. Era la primera vez que realmente las reprendía y no era un sentimiento con el cual alguna de ellas estuviera familiarizada.
-Pido disculpas, Beta- Annabeh miro a Luke, pero se aseguró de no hacer contacto visual- no quise faltarle al respeto a tu compañera.
Las palabras de Annabeth tuvieron el efecto deseado. Luke se relajó visiblemente.
-¿Y ahora qué hacemos?- Diana hablo desde su posición en el extremo del brazo del sofá.
-Ahora tenemos que traer a Silena y Charles aquí- cuando hablo, Hera observo a Poseidón y Sally por su reacción- Piper tiene que aprender lo que puede hacer. La necesitamos y a Silena para desterrar a la bruja.
-No- dijo Jason. El había estado de pie el silencio contra la pared detrás de la silla que Piper ocupaba.
-¿Qué?- espeto Hera al joven lobo.
-Piper y Silena no pueden hacer esto solas- gruño Jason.
-¿Y por qué exactamente dices eso, lobo? ¿Porque has vivido por siglos y conoces el pasado, conoces la historia de las brujas y sanadoras?- las palabras de Hera fueron una bofetada en la cara de Jason. El no dio marcha atrás.
-No, hada, no soy viejo, no estoy informado sobre el pasado. Pero voy a donde Piper vaya. No hay negociación en eso.
Era muy evidente para todos que Hera estaba perdiendo la paciencia con Jason. Si Jason lo noto, o bien no lo demostró o bien no le importaba.
Piper se puso de pie y fue hacia Jason. Lo empujo y al a regañadientes cedió. Después de que Hera rompió el contacto visual, el volvió su atención a Piper.
-¿Qué estás haciendo?- le pregunto ella.
-Te estoy protegiendo. Te lo dijo… te protegeré pase lo que pase.
-¿Por qué, Jason? No lo entiendo. No soy nadie excepto la sanadora de tu manada. ¿Por qué todo este repentino interés en mí?- Piper se estaba poniendo nerviosa bajo su intensa mirada- no puedo dejarme atrapar por sentimientos que no van a ningún lugar. Por favor…- antes de que pudiera continuar, Jason la atrajo hacia sí y se inclinó hacia abajo para que se boca quedara junto a su oído.
-Yo tampoco lo entiendo, y lo siento si mi comportamiento es angustiante para ti. Pero no voy a ninguna parte. A donde sea que vallar, ojos marrones, yo voy. Necesito que confíes en mí, Piper mía, no voy a hacerte daño.
Piper se apartó bruscamente, como si la fuera abofeteado.
-Pero de eso se trata, Jason. Lo harás. Me harás daño. No querrás, pero un día encontraras a tu verdadera compañera y seré pateada a la acera. No soy tan fuerte como Thals y Annie. Una vez que entrego mi corazón, no puedo recuperarlo. Una vez que se ha roto, está más allá de la reparación. ¿Cómo puedes esperar a que me arriesgue a un enamoramiento?
Jason le gruño.
-¡No es ningún enamoramiento, Piper McLean!- había dado un paso más, sin siquiera darse cuenta. El y Piper estaban tan cerca que sus cuerpos estaban casi tocándose. Ambos tomaban respiraciones pesadas, tratando de contener su ira.
Jason bajo la voz cuando hablo de nuevo.
-No es ningún enamoramiento. No sé lo que es. No entiendo por qué está sucediendo ahora. Lo que si se es que nunca he sentido esto por nadie, y mi lobo no te dejara ir, incluso su quisiera, lo que no hago.
Piper bajo los ojos y negó. Era obvio que nada de lo que pudiera decir disuadiría a Jason. Una parte de ella estaba radiante debido a eso, la otra parte se revolcaba en la oscuridad, sabiendo que pronto todo su ser se consumiría por la oscuridad de un corazón quebrantado y sueños rotos.
Sin decir nada más, Piper se apartó de Jason y tomo asiento en la silla. Miro a Annabeth, y luego a Thalia. El rostro de Annabeth era de confusión y dolor por su amiga; la cara de Thalia, sin embargo… la cara de Thalia estaba llena de picardía y algo más. Piper la miro un poco más, tratando de saber por qué las pequeñas ruedas de Thalia estaban girando. Entonces Piper lo noto. Era conocimiento. Tenía la sonrisa de alguien que sabe algo que los demás no. Para la confusión de Piper, realmente no sabía si quería saber lo que era.
