Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 28: XXVIII
23 Días Después de la Maldición.
-Piper- el cálido aliento de Jason acaricio su rostro y sus ojos se abrieron lentamente- tienes que despertar, Señora Gitana. Nos vamos.
Los ojos de Piper se abrieron de golpe y se enderezo.
-¿Nos vamos? ¿Qué pasa con Annie y Thals?
-Poseidón instruyo a Luke y a Percy de llevar a los demás a la Taberna. Nos vamos a reunir allí.
Piper empujo a Jason hacia atrás para poder ponerse de pie. Ella se había quedado dormida con la ropa que había usado la noche anterior. Se pasó los dedos por el cabello, tratando de desenredarlo, y parpadeo varias veces para conseguir despertar del todo.
-Está bien, estoy bien. Vamos- Piper se dirigió a la puerta de la habitación en la que había estado durmiendo. Jason rio entre dientes mientras la seguía. El la agarro por la cintura antes de que pudiera abrir la puerta y ella dejo escapar un grito de sorpresa- Jason, ¿Qué estás haciendo?
Jason la envolvió entre sus brazos y la abrazo más cerca, aspirando su aroma. Pensó que tal vez estaba empezando a cambiar, pero le preocupaba que fuera solo una ilusión.
-Quiero que te quedes cerca de mí. Haz lo que te digo y no trates de ser un héroe.
Piper soltó un bufido.
-Te das cuenta que soy Piper y no Thals, ¿verdad?
Jason miro a sus cálidos ojos color miel.
-Sí, Piper mía. Créeme, conozco a la mujer que tengo en mis brazos. También sé que cuando se trata de tus amigas vas a hacer cualquier cosa. Simplemente te estoy pidiendo que pienses antes de actuar, y por pensar me refiero a espera por mí.
Piper sonrió dulcemente a Jason y le dio unas palmaditas en la mejilla.
-No me di cuenta hasta ahora, pero tengo que estar de acuerdo con Thals.
Jason ladeo la cabeza hacia un lado.
-¿Sobre qué?
-Es lindo cuando ustedes los hombres lobo mandones creen realmente que van a salirse con la suya.
Jason soltó un gruñido que trajo una risita de Piper. Finalmente, ella cedió mientras ponía los ojos en blanco.
-Bien, no voy a hacer nada precipitado. ¿Qué tal eso?
-Mejor- le dijo mientras la soltaba, siguiéndola por las escaleras hasta donde los demás esperaban.
Poseidón, Sally, Hera, Diana, Grover y Rachel, todos estaban de pie en un círculo en la sala grande. El fuego aun ardía fuerte en la chimenea de piedra.
-Piper, Jason- los reconoció Poseidón- es la hora. Hera nos va a ocultar. Debemos movernos rápidamente. No habrá tiempo para para y descansar. Piper, si te cansas, debo insistir en que permitas que uno de nuestros lobos te lleve en su espalda en nuestra forma de lobo.
Piper quedo boquiabierta. Jason utilizo un dedo para empujar suavemente su barbilla mientras reía.
-Yo voy a llevarla, Alfa- le dijo a Poseidón.
Poseidón dejo escapar una sonrisa de complicidad.
-Pensé lo mismo- Jason miro inquisitivamente a su Alfa.
Antes de que un intercambio pudiera tener lugar, Hera interrumpió.
-Suficiente cháchara. Tenemos que irnos.
Sin decir nada más, el grupo salió de la cabaña de la Fae hacia el velo.
Como Poseidón había ordenado, se movieron rápidamente. Nadie hablo. Los machos escrutaban el cielo y el bosque a su alrededor continuamente a medida que avanzaban hacia su destino.
Piper podía sentir la magia en el aire. Podía sentir el manto de Hera, pero en el fondo había algo aceitoso que trataba de aferrarse a ella. Piper se lo había mencionado en voz baja a Hera y ella le explico que la bruja estaba buscando una sanadora, por lo que su magia estaba sintonizada para buscar a la sanadora y vincularla con la bruja. Esta era la razón por la que Piper tenía la sensación de que eso estaba tratando de aferrarse a ella. Hera le había asegurado que el hechizo de encubrimiento mantendría la magia de la bruja fuera.
Después de casi dieciocho horas a pie, Piper se estaba tornando muy cansada y fría. Jason cambio a su forma de lobo, y sabía que Piper debía estar más cansada de lo que aparentaba, porque ella no discutió con Poseidón cuando él le pidió que subiera en Jason y se sostuviera firmemente.
Piper cerró los ojos mientras apoyaba su cuerpo en el lobo de Jason, se aferró firmemente al sentir el frio viento a través de su cabello y picar sus mejillas. Trato de imaginar un momento en que ella y sus dos mejores amigas no estaban luchando por sus vidas y se dio cuenta que había sido hace mucho tiempo.
…
-¿Tú quieres que yo que?- le pregunto Thalia a Luke, con sus cejas levantadas. Luego, una sonrisa torcida se levantó en su boca.
-Thalia, compórtate y simplemente hazlo.
Thalia se reía en voz alta ahora. Se habían despertado después de unas pocas horas de sueño y Will y Enebro estaba creando un manto para protegerlos a medida que corrieran de vuelta a la aldea.
-Lo siento. Es que no era en estas circunstancias que yo esperaba oir esas palabras salir de tu boca.
Luke le gruño.
Annabeth miro a Thalia y le guiño un ojo.
-¿Cuál fue tu respuesta?
Thalia sonrió.
-Vamos, Ann. ¿Qué otra cosa una buena pequeña compañera iba a decirle a su hombre cuando él le dice que se monte sobre él?
Will, quien había estado lanzando un cuchillo en el aire cuando Thalia hablo, se atraganto ante sus palabras y se cortó la mano. Silena dejó escapar una carcajada con Enebro justo detrás de ella. Annabeth se acercó y golpeo los puños con Thalia, riendo.
-¿De cuantas maneras crees que se lo pensó hasta decirme que iba a tener que ser transportada en su espalda en su forma de lobo como ustedes dos?- pregunto Thalia.
Luke seguía gruñendo constantemente.
-Thalia, basta de esto. Debemos irnos.
Thalia no le hizo caso cuando Annabeth le siguió el juego.
-¿Deberiamos repasar todas las posibilidades?- Enebro, Will y Silena se reían aun cuando Percy y Charles se unieron a los gruñidos de Luke.
-Bueno, tal vez no tengamos tiempo para repasar todas ellas ahora, pero me siento obligada en esta situación extrema, cuando no sabemos si vamos a vivir o morir, compartir contigo las palabras que mi compañero me dijo para decirme que era hora de irse. Redoble de tambores, por favor.
Luke estaba gruñendo a su compañera, quien parecía completamente impertérrita. Enebro y Will tenían dos cuchillos para lanzar cada uno y los estaba rebotando en las paredes de la cueva en un redoble de tambor.
Thalia imito la voz profunda de Luke cuando hablo:
-Thalia, despierta. Me tienes que montar.
La pequeña cueva estallo en carcajadas. Charles y Percy, incluso en su forma de lobo, estaban dejando escapar resoplidos a través de sus hocicos. Silena y Annabeth se estaban limpiando las lágrimas de los ojos y Enebro se estaba sosteniendo el estómago mientras se inclinaba por la cintura.
Luke se sentó en cuclillas y miro al grupo, esperándolos recuperar su compostura. Miro a su compañera, quien, a pesar de que se trataba de una broma de su creación, se sonrojaba de un hermoso color rojo.
-¿Podemos irnos ahora?- le pregunto con sequedad.
Thalia le guiño un ojo e hizo un gesto hacia la entrada de la cueva.
-Cuando quieras, bola de pelos.
Luke resoplo y espero a que ella se subiera sobre su espalda. Silena y Annabeth siguieron su ejemplo. Sin decir una palabra, los lobos y su preciosa carga salieron de la cueva con los dos Fae junto a ellos. Todos se agacharon, esperando se apedreados por los murciélagos, pero no paso nada. Thalia miro hacia el cielo despejado y entrecerró los ojos al sol brillante.
-Supongo que se dio por vencida- murmuro.
-No- Enebro negó con la cabeza- ella se esta reagrupando. Volverá- y con eso se pusieron en marcha.
Los lobos corrieron a toda velocidad, sus compañeras aferrándose fuertemente a su pelaje, y el encubrimiento de las Fae constantemente sobre ellos a medida que avanzaban.
Thalia no sabía cuánto tiempo habían estado corriendo cuando, de la nada, de repente fueron rodeados por otros seis lobos, una Piper de aspecto cansado y una Hera de aspecto feroz. El rostro de Piper se ilumino como Navidad cuando vio a Annabeth y a Thalia sosteniéndose firmemente a sus lobos en una sola pieza. El grupo nunca rompió la calma a medida que se reunían, sino que continuaron corriendo bajo el manto proporciodado por las Fae hasta que llegaron a la Taberna. Todos los machos, menos Charles, trotaron dentro de la puerta de la Taberna, que estaba sostenida abierta por Jake y se dirigieron a encontrar ropa para ponerse una vez que cambiaran.
-Tú y Charles pueden venir con nosotros a la sala de reuniones en la parte de atrás- Thalia les hizo señas para que la siguieran a medida que Annabeth, Piper, y los otros se adelantaban.
Una vez en la sala de reuniones, acurrucados alrededor de la gran chimenea de piedra, Piper abrazo a Thalia y a Annabeth ferozmente.
-Quiero que ustedes dos sepan que estoy muy enfadada con ustedes, pero tan feliz de que estén bien que estoy dispuesta a pasarlo por alto- Piper trato de parecer molesta pero no pudo lograrlo. Ella estaba muy contenta de ver a sus dos mejores amigas.
-Sentimos no habértelo dicho, Pipes- Annabeth llevo a Piper en otro abrazo mientras hablaba- No queríamos que tuvieras que mentir.
-Lo sé.
Annabeth se retiró.
-¿En serio?
-Si- Piper asintió.
-¿Cómo?- pregunto Thalia.
-Un pajarito me lo dijo- Piper les guiño un ojo.
-¿Ese pequeño pajarito resulta servir vodka para ganarse la vida?- Thalia le sonrió a su amiga de manera dulce.
-Tal veeeeez- sonrió Piper.
La habitación, que poco a poco se había llenado de miembros de la manada, los cuales las chicas no habían visto en semana, de repente se quedó en silencio.
Poseidón y Sally entraron a la habitación Luke, Percy, Jason, Grover, Hera, Will y Enebro todos a cuestas. Jake cerró las puertas, dejando por fuera cualquier oído indiscreto.
Cuando Poseidón se dirigió a la parte delantera de la habitación con su compañera a su lado, Luke se acercó a Thalia, envolviendo sus brazos alrededor de ella y llevándola mas cerca. Percy hizo lo mismo con Annabeth y Jason se situó junto a Piper y le guiño un ojo, lo que provoco un rubor rosado en sus mejillas calientes.
-Silena- Poseidón la miro y a Charles- si gustas llevar a Charles, Hera le conseguirá un poco de ropa para que él se vista. Entonces podemos discutir las acciones necesarias que sucederán a continuación.
Hera se acercó a Silena y tomo la mano de su amiga de mucho tiempo. Charles llevo su gran cuerpo de lobo junto a Silena y siguieron a Hera hacia afuera. Tan pronto como las puertas se cerraron de nuevo, Luke hablo:
-¿Las demás manadas están en camino?
-Si- respondió Poseidón- he llamado a Hermes, Ares y Frederick. Deberían llegar mañana o al día siguiente- respiro hondo y entonces se dirigió al resto de su manada- para aquello de ustedes que han estado sosteniendo el fuerte, por decirlo así, voy a compartir con ustedes lo que ha estado sucediendo. Después voy a decirles quienes se quedarán y quienes volverán a la mansión de la manada. No habrán argumentos sobre esto.
-Sí, Alfa- dijo la habitación al unísono.
Poseidón hizo un breve resumen de todo lo que había tenido lugar, dejando de lado los detalles de la terrible experiencia de Thalia, los cuales no sentía que fueran del interés de toda la manada. El no entro detalles con respecto a lo que Hera y el habían hablado de Desdémona queriendo una sanadora, porque el sentía que eso no era necesario ser discutido por el momento. Una vez hubo terminado, dio órdenes a Jake y Lee de quien quería que se quedara y luchara, y quien quería que volviera a casa. A medida que Jake y Lee comenzaron a reunir aquellos que se iban, Hera, Silena y Charles se unieron una vez más a los demás en la sala de reuniones.
-Hera me explico por qué los ha mantenido escondidos todos estos siglos- les dijo Poseidón cuando se acercaron- es un placer conocerte, Charles, ex Alfa, y Silena, sanadora.
Charles asintió y Silena le dio una pequeña sonrisa a Poseidón y luego una más grande a Sally.
Ella se reunió a Poseidón y los abrazo a los dos.
-Por mucho que me encantaría que nos sentáramos y recordemos el pasado, simplemente hay demasiado en juego y por lo tanto debemos seguir adelante- Poseidón hizo una pausa y miro más allá de Silena y Charles- Piper- llamo a su sanadora- por favor, únete a nosotros aquí.
Piper miro a Thalia y Annabeth, quienes asintieron a que vaya. Jason se acercó a su lado y tomo su mano.
-Te tengo, Piper mía- susurro mientras él la llevaba hasta el frente. Piper miro hacia atrás para encontrar a Annabeth y Thalia con una sonrisa de oreja a oreja. Ella solo se encogió de hombros hacia ellas.
Jason llevo a Piper hasta estar delante de él, pero no se alejó. Poseidón elevo una sola ceja. Jason simplemente sonrió, mostrando el hoyuelo en su mejilla derecha, y le guiño un ojo. Poseidón sacudió la cabeza con una ligera sonría y dirigió su atención a Piper.
-Piper, ella es Silena- Poseidón indico a la antigua sanadora- Hera me dice que necesita hablar con ustedes dos a solas. Ella también tiene que poner un manto más fuerte sobre ustedes dos debido a que su magia curativa combinada es como un faro para la bruja.
Silena se acercó y abrazo a Piper.
-Es un honor conocerte.
Piper miro a Silena cuando ella la soltó del abrazo.
-¿Me estas tomando el pelo? Solo soy una chica de 17 años. Debes tener siglos de experiencia como sanadora. Te aseguro que el honor es mío.
Hera se llevó a las dos damas junto con ella mientras murmuraba sobre su hombro:
Ustedes dos deberían estar honradas de pasar tiempo conmigo. Ahora bien, traigan sus dulces naturalezas y vengan conmigo. Tenemos que planificar la desaparición de una puta…quiero decir, bruja.
Thalia se rio al ver a Piper y Silena seguir a Hera fuera de la habitación.
-Hombre, esa hada es mi tipo de chica.
-¿Qué, una bocazas?- gruño Luke mientras la acercaba con más fuerza a él.
-¿No lo sabes tú?
…
Hera llevo a Silena y Piper arriba a una habitación en la esquina más alejada de la taberna, lejos de donde todos los lobos se habían reunido. Se dio la vuelta y miro a ambas sanadoras.
-Está bien, ustedes dos. Tomen asiento- ella hizo un gesto a dos sillas es estaban recargadas junto a una de las camas individuales en el dormitorio grande- tenemos mucho que cubrir y no hay mucho tiempo. Consideren esto una sesión de estudio sobre la historia de las Sanadoras 101.
-Así que Silena, estoy segura que estas familiarizada con la historia de cómo se creó a los Canis Lupis ¿correcto?
Silena asintió.
-Piper ¿sabes?
-Aprendimos un poco cuando nos mudamos con la familia de Percy, pero no todo.
-Está bien, las pondré al tanto rápido- Hera paso a explicarle a Piper todo acerca de la Gran Luna en la luna, quien había decidido que la humanidad se estaba corrompiendo a sí misma, y como amaba a los lobos y quería evitar su extinción, por lo que ella unió al espíritu humano con el espíritu del lobo.
-Ahora bien, posiblemente se estén preguntando donde entra la sanadora gitana en todo esto. Bueno, agárrense bien, porque voy a eso- Hera se sentó en la cama frente a las dos sanadoras y miro por encima de sus cabezas a la nada. Su rostro adoptando una expresión lejana que a menuda cruza a través de alguien que está recordando un tiempo remoto.
-Las sanadoras vinieron debido a que la Gran Luna quería que sus lobos apreciaran los regalos que les había dado. La capacidad de sanar rápidamente, la bendición de los niños, la plenitud de la manada. Una sanadora ayuda a mantener la armonía dentro de la manada. La sanadora gitana puede reparar lesiones o enfermedades que un lobo no parece ser capaz de curar por si solo. Además, una sanadora gitana garantiza un embarazo exitoso.
En esa revelación la mandíbula de Piper se quedó boquiabierta.
-¿Una sanadora gitana puede que?- pregunto con voz temblorosa.
-Puede asegurar que si Annie o Thals quedan embarazadas tendrán un embarazo saludable… uno que se lleve a término.
-Bueno, no hay presión ni nada- murmuro Piper.
-Esas razones no explican por qué la bruja quiere conseguir poner sus manos en una o ambas- continuo Hera- Desdémona no está realmente ayudando a Polibotes, solo está usando eso como un frente. Verán, la sangre de una sanadora es poderosa. La magia de las brujas, la magia de la muerte, requiere sangre. No hay nada más poderoso para una bruja que la sangre de una sanadora gitana. La bondad y la pureza que tienen en ustedes, hace que su magia sea más poderosa que cualquier magia negra. Está en su esencia misma. Desgraciadamente, como tantas cosas buenas, puede ser corrompida y utilizada para el mal, una vez que ya no esté dentro de ustedes. Es por eso que las quiere y hará cualquier cosa para conseguirlas.
Piper se quedó en silencio mientras procesaba toda esa información. Sabía que debería estar preocupada, o incluso asustada de Desdémona, pero lo único que se atrevía a sentir era ira e indignación de que esta bruja se atreviera a hacerles daño a los amigos de Piper para llegar a ella. Haría lo que fuera necesario para proteger a aquellos que amaba, y si Hera dijo que Silena y ella tenían una magia poderosa que podría derrotar a la bruja, entonces eso era lo que iban a utilizar para lograrlo.
-Muy bien ¿Qué tenemos que hacer?- pregunto Piper con impaciencia.
-¿Solo así?
-No hay tiempo como el presente, y no podemos cambiar lo que es, asi que bien podríamos ponernos manos a la obra.
Silena sonrió a Piper, luego miro a Hera con determinación.
-Estoy de acuerdo con Piper. Cuéntanos lo que debemos hacer para derrotar este mal.
Hera se froto las manos y la sonrisa que se extendió por su cara le dio escalofríos a Piper.
-Excelente- murmuro el hada- empecemos.
…
Luke tomo a Thalia de la mano después de que Hera y las sanadoras habían dejado la sala de reuniones. Tiro de ella detrás de él, llevándola fuera de la sala y al piso de arriba. Cuando la llevo a una de las habitaciones que tenía dos filas de camas en el mismo, cerró la puerta y la miro, Thalia vio que sus ojos brillaban.
-¿Todo bien, B?- pregunto Thalia tentativamente.
Luke dio pasos lentos hacia ella, cerrando la distancia entre ellos. Thalia sabía muy bien que no debía retroceder de un depredador… todo lo que haría sería estimular la persecución.
Cuando él estuvo tan cerca que sus rostros estaban a pocos centímetros de distancia, tomo una respiración profunda por la nariz. Cerro los ojos y pareció como si estuviera saboreándolo.
-Estaba muy preocupado por ti- susurro.
-Lo siento, Lucas. No quise preocuparte, pero alguien tenía que ir a buscar a Silena.
Luke gruño.
-¿Y ese alguien tenías que ser tú?- su voz era baja y tensa. Ella podía sentir la rabia saliendo de el- horas antes de que te fueras había sostenido tu cuerpo sin vida en mis brazos, de luto por ti. HORAS, THALIA- rugió hacia ella.
Thalia cerró los ojos al sentir su agitación pasar a través de su vínculo. Ella no solo lo había asustado, sino que lo había aterrado acerca de lo que pasaría. Luke sabía que había cosas peores que la muerte.
Ella dio un paso aún más cerca y coloco las manos a ambos lados de su cara, esperando que el abriera los ojos. Cuando finalmente lo hizo, se acercó a él a través de su vínculo y trato de hacer que sintiera lo arrepentida que estaba.
-Lo siento. No pensé. No considere que mis acciones te afectarían. Por favor, por favor, no te enojes conmigo.
Luke envolvió sus brazos alrededor de la cintura de Thalia y la atrajo hacia si al ras de su cuerpo. Inclino la cabeza hacia abajo y apretó sus labios en los de ella. El beso fue feroz, intenso, y demostró la mucho que la necesitaba. Una mano le recorrió la espalda y se envolvió alrededor de la nuca de ella, abrazándola donde él la quería. Profundizo el beso mientras deslizaba la lengua en su boca y los dos dejaron escapar gemidos desesperados.
El comenzó a empujarla hacia atrás hasta que la parte posterior de sus rodillas golpeo una de las camas. Poco a poco, él la dejo sobre su espalda y cubrió su cuerpo con el suyo, nunca rompiendo el beso.
Las manos de Thalia dejaron su cara y viajaron a sus fuertes hombros y luego de vuelta hasta su cuello, envolviendo sus brazos alrededor de él y tirándolo cerca. Thalia los esbozo en su mente, mostrándole como ella lo veía, y como la hacía sentir. Ella esbozo que anhelaba ser su compañera y esposa, y casi sonrió cuando sintió un gruñido en su pecho.
"Eso es solo vil, Thalia", hablo el en su mente con un gemido.
"Solo estoy siendo honesta. Te necesito, Luke ¿no me necesitas?" Luke oyó el miedo al rechazo en su voz.
"Te necesito, te quiero, más que nada" incluso a través de su vínculo Thalia se dio cuenta que estaba sin aliento.
Luke rompió el beso y comenzó a colocar unos más ligeros a lo largo de su mandíbula esta su cuello. Thalia tiro la cabeza hacia atrás, dándole un mejor acceso. Luke gruño en respuesta a su sumisión. Beso la marca en la parte inferior de su cuello y continúo besando hasta la clavícula y en toda la curva de su pecho. Thalia contuvo la respiración ante la sensación de sus labios y el cálido aliento sobre su piel.
-Thalia- susurro contra su piel- respira, nena.
Un jadeo escapo de sus pulmones, sintiendo a Luke levantar lentamente su camisa y comenzar a besarla a lo largo de su lado derecho, donde las marcas se juntaban con las de cadera debajo de su brazo.
Luke rio cuando la oyó gemir mientras le mordisqueaba suavemente su piel con los dientes.
Entonces, para su frustración, le bajo su camisa de nuevo y se cruzó de brazos para mirarla.
-Te amo. Quiero hacer el amor contigo. Pero no lo hare en una taberna llena de Canis Lupis, en una habitación con varias camas. Te puedo asegurar que estoy sufriendo más que tú por la espera, pero no tendré la primera vez con mi compañera siendo nada menos que perfecto.
-¿Cómo puedo estar molesta contigo cuando me dices algo como eso?- ella hizo un mohín.
Luke se inclinó y la beso lentamente. Cuando se retiró, le sonrió.
-No puedes.
-Lucas…- el temblor en la voz de ella lo mantuvo mirando en su mente- me encanta estar en tus brazos. Estoy tan feliz, soy tu compañera, tu esposa. Te amo.
Luke paso el pulgar suavemente por sus bien besados labios y le susurro a través de su vínculo:
"Tú eres mía, como yo soy tuyo".
Thalia se mordió los labios con los dientes, con un estruendo en su mente.
"No se te olvide".
Al día siguiente, Thalia y Annabeth se sentaron en uno de los sofás de la sala de reuniones, mirando como Poseidón hablaba con los mejores hombres de su manada. La taberna era un hervidero de preparativos. Algunos de los miembros de la manada estaban a ayudando a Nicolae preparando la comida para las próximas manadas, otros ayudaron a lavar los platos que se habían ensuciado durante el desayuno.
-Realmente siento como si debiera estar haciendo algo útil- dijo Thalia mientras miraba a los otros corriendo alrededor.
-Sí, bueno, eso debe ser algo difícil por hacer ya que tu compañero no te dejara fuera de su vista- señalo Annie.
-Así es- acorto Thalia con sequedad.
-Hablando de eso ¿Cómo están ustedes dos?
Los ojos de Thalia se iluminaron cuando miro a Luke, quien estaba de pie de forma tal que la mantenía en su línea de visión, mientras discutía algo con Grover.
-Estamos bien. Es mandón, posesivo y tierno- Thalia sonrió cuando vio a Luke levantar una ceja y mirar hacia ella. Sabía que él la oiría- pero no cambiaría nada hacer cada de el- ella aparto los ojos de su compañero y miro a Annabeth- nunca me he sentido tan apreciada ¿sabes?
-Entiendo perfectamente- dijo Annabeth al mismo tiempo que le sonrió a su amiga.
Thalia y Annabeth saltaron cuando oyeron ruidosas voces viniendo de la otra habitación. Las dos chicas comenzaron a moverse en la dirección del ruido, pero se detuvieron en seco cuando Luke y Percy aparecieron repentinamente en frente de ellas. Las puertas de la sala de reuniones se abrieron y ellos reconocieron Hermes, el Alfa de Hungría, caminando seguido por los miembros de su manada. Justo detrás de ellos se encontraba Ares, Alfa de la manada de Bulgaria y sus miembros de la manada, y luego Frederick, el Alfa de la manada de Colorado, con su manada, liderando la retaguardia.
Annabeth rodeo a Percy y se dirigió hacia su padre.
-Hola- dijo ella sonriendo.
-Hola a ti- Frederick le devolvió la sonrisa y le dio un abrazo- ¿Estas bien?
Annabeth se apartó de él y sintió a Percy envolver un brazo alrededor de ella por detrás.
-Estoy bien. Han sido unas semanas difíciles, pero estamos todos en una sola pieza.
Frederick miro por encima de Annabeth a Percy.
-Me alegro de verte, Perseo.
-Frederick- Percy hizo un gesto de reconocimiento y añadió- agradecemos tu ayuda.
-Siempre vendré si mi hija está en peligro- Frederick sonrió una vez más a Annabeth y luego se dirigió a Poseidón y los otros Alfas.
Thalia y Luke se pararon junto a Annabeth y Percy.
Thalia le dio un codazo a Annabeth.
-¿Has visto a Piper?
-Esta trabajando con Hera y Silena de nuevo.
-Esperemos que esa hada tenga algunos trucos bajo la manga. Tengo la sensación de que vamos a necesitarlos- murmuro Thalia, luego casi salto cuando escucho la voz de Hera a su espalda.
-Oh, yo tengo más que trucos, compañera de Luke. Tengo leyendas que cobran vida.
Hera se dirigió rápidamente hacia el frente y se abrió paso entre los otros Alfas, haciendo caso omiso de sus gruñidos.
-Poseidón, tenemos que hablar. Ahora.
Poseidón miro a los demás.
-Pido disculpas, señores. Si me excusan solo un momento.
Los tres Alfas murmuraron sus consentimientos y se giraron saliendo de la habitación.
Poseidón se dirigió a sus lobos.
-Manada de Rumania, si podrían por favor entrar a la otra habitación por unos momentos. Gracias a todos por su ayuda y paciencia.
El área comenzó a vaciarse. Hera se volteó y vio que aún quedaban y puso los ojos en blanco cuando vio a todos los que habían estado con ella a través del velo.
-Supongo que nada que pueda decir los sacara de aquí.
Luke dio un paso adelante.
-Si esto tiene que ver con cualquiera de nosotros en la sala, entonces nos quedamos.
Piper y Silena entraron a la habitación. La mirada en el rostro de Piper les dijo que algo estaba pasando.
-¿Estas bien, Pipes?- pregunto Thalia, sus cejas levantadas cuestionándola.
Piper trago con dificultad antes de hablar.
-Es mucho para asimilarlo.
Hera miro a cada persona en la habitación, deteniéndose brevemente en sus caras antes de hablar.
-Desdémona…
-Pensé que no íbamos a pronunciar su nombre- interrumpió Thalia.
Hera le frunció el ceño.
-En este momento eso no es una preocupación- Ella espero, observando a Thalia para ver si tenía una respuesta. Naturalmente, lo hizo.
-Ya veo. Está bien, entonces, puedes continuar.
Hera resoplo y puso los ojos.
-Desdémona- comenzó de nuevo- no va a jugar limpio. Piper, Silena y yo hemos estado buscando cuáles son sus intenciones y lo que hemos encontrado es inquietante. Al igual que ella utilizo a los animales en el bosque para atacar, está amasando un ejército de animales para hacer cumplir sus órdenes. Es más poderosa de lo que imaginaba, si puede controlar tantos a la vez. Lobos, osos, aves, jabalíes, linces, zorros, venados y cualquier otra cosa que pueda llegar a obedecerla- Hera se volvió para mirar a Poseidón- sabes lo que voy a pedirte.
-Sus compañeros nunca estarán de acuerdo- le dijo Poseidón, y el brillo en sus ojos, dijo que él no estaba de acuerdo tampoco.
-Espera, espera, espera. Llamemos a un tiempo fuera en el reloj- Thalia dio un paso adelante, el cual fue igualado por Luke, quien estaba de pie detrás de ella con una mano en su cadera- esto tiene que ver con nosotros, tanto como conmigo y Annie ¿no es así?
Hera asintió.
-¿Qué es exactamente lo que no vamos a aceptar?- espeto Luke por encima de la cabeza de Thalia.
Hera cuadro los ojos mientras miraba a Luke fijamente.
-Sus compañeras deben unirse a la batalla.
Luke y Percy gruñeron al mismo tiempo.
-Ellas no pueden luchar. Son humanas… los lobos las harán pedazos- gruño Percy a la Fae. Sus ojos verdes brillaban peligrosamente.
-Están ustedes equivocados, príncipe- desafío Hera- ellas no son del todo humanas.
-¿Qué estás diciendo?- pregunto Luke mientras su mano se tensaba sobre su compañera.
-Estoy diciendo que sus compañeras también tienen sangre Canis Lupis en ellas. Tienen un lobo dentro, un lobo que puede ser sacado.
La respiración de Thalia se aceleró y sintió un nudo en su pecho. Miro a Annabeth, quien se veía idéntica a un venado que acababa de mirar a unos faros.
-¿Estás diciendo lo que creo que estás diciendo?- pregunto Thalia con aprensión.
Hera asintió mientras se movía para colocarse delante de las dos chicas.
-Estoy diciendo que pueden cambiar.
