Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 30: Thalia XXX
27 Días Después de la Maldición.
-Todo lo que te estoy diciendo es que realmente deberíamos considerar la compra de acción de Frontline. Quiero decir, tiene sentido. Piensa en cuan peludas nos ponemos cuando nos convertimos. El potencial de las pulgas es astronómico- Thalia estaba yendo y viniendo mientras estaban sentados en la habitación del segundo piso que compartían en la taberna. Thalia y Annabeth estaban tendidas a través de la cama, mientras Piper estaba boca abajo apoyada en lo codos en una adyacente.
-Thals, diré esto muy lento para que lo entiendas- comenzó Annabeth, pero fue interrumpida por Piper.
-No, no lo hagas con calma. Eso no ayudara. Lo que hay que hacer es añadir una referencia sexual y algunas malas palabras. Entonces ella lo entenderá absolutamente.
-Bien dicho, Vern- Annabeth dio a Piper un golpe de puño y volvió de nuevo a Thalia- Escucha, Zorra-obsesionada-con-las-pulgas. Primero que nada, estamos en Rumania, donde es jodidamente frio, y por lo tanto no hay pulgas. Segundo, a Luke no le gustaría rodar en las hojas contigo si olieras a Frontline. Deja ir lo de las pulgas, Thals, abraza una actitud pulgosa. Maldita sea.
Piper estaba a punto de caerse de risa. Thalia se sentó allí, mirando a Annabeth con la cabeza inclinada hacia un lado.
-Bueno, está bien entonces, Ann. Dime cómo te sientes realmente. Y, en serio, no te contengas por mi- Thalia puso los ojos en blanco.
-¿Ves? Te dije que lo conseguirías- dijo Piper entre risitas.
-Annie, Thals, Piper- grito Poseidón desde abajo- Sala de reuniones. Ahora.
Las tres chicas se levantaron de un salto y corrieron escaleras abajo. Thalia saco su teléfono y vio que era tarde y oscurecería pronto.
Cuando entraron a la sala de reuniones, las chicas vieron a Percy, Luke y Jason detrás de tres sillas vacías cerca de donde Poseidón estaba de pie. Caminaron rápidamente a las sillas y se sentaron.
Thalia sintió el aliento de Luke en su cuello mientras él se inclinaba para susurrarle al oído:
-Es casi la hora.
Un escalofrió rodo a través de ella al pensar que dentro de un par de horas estarían en el campo, luchando por sus vidas y las vidas de Piper y Silena. Pensando en Silena, Thalia se dio cuenta que no la había visto mucho en los últimos días. Piper había mencionado un par de veces que Hera tenía que estudiar hechizos, por lo que no se les permitía hablar con ella. La profunda voz de Poseidón la saco de sus pensamientos.
-Mi ubicación y la de los otros Alfas, junto con la ayuda de nuestros Betas, está a quince metros de aquí, en un valle entre las montañas. Iremos en nuestras formas de lobo. Hera, Piper y Silena vendrán por separado. Hera y yo hemos discutido el hecho de que Desdemona sabrá que estamos llegando tan pronto como cambiemos y empecemos a correr a través de los Alpes. No me hago ilusiones de que la tomemos por sorpresa. Todos ustedes deben esperar que utilice cualquier cosa que pueda contra nosotros. El clima, animales bajo su mando, y la manada Serbia. Me gustaría poder decirles que vallan allí y luchen con honor, pero Polibotes ha demostrado que no tiene honor y Desdemona es una bruja, malvada hasta la medula. Ellos lucharan sucio y así debemos hacerlo nosotros.
Thalia resoplo.
-No te preocupes, Alfa. No tengo ningún problema en tirar un poco de tierra en los ojos de mi oponente.
-O patadas en sus partes bajas- añadió Annabeth.
Poseidón de hecho sonrió a las dos mujeres.
-Bien. Espero que ustedes utilicen todos sus recursos. Permanezcan juntas, no dejen que nos separen- miro a Hera, que estaba de pie en el fondo de la sala- ¿fuiste capaz de obtener la ayuda que necesitamos?
Hera asintió.
-Enebro y Will estarán con nosotros. Es todo lo que es concejo permitirá.
Poseidón entrecerró los ojos, obviamente, no satisfecho con su respuesta.
-Entonces, eso tendrá que ser suficiente- miro a su alrededor una vez más. Sus ojos se posaron sobre cada uno de los Alfas, un silencioso agradecimiento por su ayuda. Luego, dando un paso hacia la puerta con la mano de Sally en la suya, gruño- vamos.
Todos siguieron a Poseidón y su compañera fuera de la taberna y al aire frio de la noche.
Thalia y Annabeth se quedaron en silencio, observando a su manada y a los otros comenzando a cambiar, mientras caminaban hacia el bosque.
Fredderick se detuvo junto a Annabeth y tiro de ella en un abrazo.
-Pelea sucio- espeto en su cabello.
Annabeth lo apretó firmemente y asintió. Cuando ella se apartó y lo miro, pudo ver la emoción detrás de sus ojos grises.
-Lo lograremos, papá- ella trato de tomarle el pelo y aligerar el momento, pero le apretó el brazo al mismo tiempo, haciéndole saber que entendía. Ella no quería que nada le pasara a el tampoco.
Miro a Percy y Luke, que estaban junto a las chicas. Frederick asintió una vez y luego se echó a correr rápido y progresivamente comenzó a cambiar.
-Hombre, yo quiero ser capaz de hacer eso- Thalia suspiro dramáticamente. Las chicas, las nuevas cambiantes, aún tenían que desnudarse y concentrarse cuando lo hacía.
-Vamos a hacer esto, señoritas- les dijo Luke mientras él y Percy les daban la espalda de modo que Annabeth y Thalia pudieran desnudarse.
Una vez que las chicas estaban en sus formas de lobo, Luke y Percy cambiaron y, después de acariciar a sus compañeras brevemente, se fueron detrás del resto de su manada.
Mientras corrían por el bosque, el aire frio azotaba a través de su piel a medida que se disparaban a través de los árboles y arbustos. Incluso con los muchos lobos que corrían a través de los Alpes esta noche, el bosque estaba en silencio.
…
-No van a venir- le gruño Polibotes a Mona mientras esperaban en la cima de una colina, mirando hacia el valle vacío.
La noche era inusualmente tranquila y silenciosa. No había brisa, ni ramas de los árboles en movimiento o el susurro de las hojas. La clara y fría noche estaba iluminada por una gran luna dorada y en la quietud era una sensación extraña.
-Tu más que nadie debería saber, Polibotes, que cuando no se puede oir a los lobos- Mona se detuvo mientras miraba hacia el campo abierto por debajo de ellos- es cuando los lobos están llegando.
Ella cerro los ojos y levanto las manos al cielo en silencio mientras comenzaba a cantar:
"Tierra, agua, viento y fuego,
Escuchen mi voz, abrasen mi deseo.
Agua, diluvia tu inundación,
Viértete sobre este valle, pronto a sumergirse con sangre"
Nubes que no habían estado allí momentos antes comenzaron a reunirse. Polibotes escucho como un trueno comenzó a retumbar y, de repente, el cielo se abrió y agua cayo en cascadas de lluvia fría. Miro a través de las gotas de agua que salpicaban contra su cara, tratando ahora de centrarse en el campo. Un gruñido bajo retumbo en su pecho mientras miraba a varios lobos abriéndose camino a través de los árboles en el campo abierto que estaba empapado y enturbiado por el inconcebible aguacero.
La risa de Mona rompió a través de sus pensamientos.
-¿Ves? Te dije que vendrían. Los lobos quieren jugar. Vamos a darles algunos juguetes, ¿de acuerdo? - ella empujo sus brazos hacia fuera delante de ella con un potente grito.
Polibotes vio como todas las bestias y criaturas que había reunido comenzaron a trabajar su camino para salir de la selva frente a los lobos. Dio un paso adelante, dispuesto a cambiar, pero Mona lo detuvo con una mano en el pecho.
-Todavía no, Alfa. Esperemos.
…
La lluvia fría salpico a Piper, Silena y Hera en la cara mientras abrían sus ojos. Hera les había advertido que cuando usaba el velo al viajar podría hacerlas sentirse un poco desorientadas, y Piper definitivamente podría dar fe de sentirse desorientada. Pero mientras miraba al campo por debajo de ellas, se decidió que no era el medio de transporte lo que la hacía sentir de esa manera. Vio como los lobos de su manada y los demás comenzaron a filtrarse a través de los bosques de los Alpes en el campo mojado.
Sus ojos se agrandaron cuando vio a los animales, Hera había hablado de eso, aquellos que Mona había tomado bajo su control. Se movían con una rapidez antinatural y una certeza asombrosa. Estaban fuera de sus cabales. Estaba escrito en los gruñidos saliendo de sus rostros y el cabello levantado sobre sus espaldas. Osos, lobos, jabalíes, y muchos más con un objetivo en común: matar a los miembros de su manada.
Piper echo sus hombros hacia atrás y se mantuvo de pie. Ella era una sanadora gitana. Tenía el poder y no dejaría que sus amigos cayeran. No dejaría ganar a esta bruja.
-Hera, tenemos que darnos prisa- hizo un gesto hacia el campo.
Silena y Hera, ambas detuvieron sus preparativos para mirar a donde Piper indico.
-Piper, sostén esto como te mostré antes- instruyo Hera al momento que le entregaba una piedra blanca.
Piper acuno la piedra en sus manos y la sostuvo con reverencia en frente de ella. Cerro los ojos y empezó a buscar la magia que vivía dentro de ella, la cual era una parte de su esencia.
Silena sostuvo una piedra verde y Hera una azul y roja. Estas piedras eran las piedras de la Fae. Representaban los elementos, y al igual que la bruja podría basarse en los elementos que utilizan la magia de sangre, las Fae podían recurrir a ellos utilizando las piedras. Las piedras llegaron desde lo más profundo en el ámbito del velo. Hera trato de explicarles como era posible, pero Piper finalmente le dijo que solo tomaría su palabra.
Estaban de pie en un semicírculo, frente al campo, y cerraron los ojos. Hera comenzó a cantar en un idioma que apenas estaba comenzando a enseñar a Silena y a Piper. Sin embargo, las dos se unieron a su canto y Piper trato muy duro para mantener los ojos cerrados y el enfoque constante. Hera le había explicado que ella tendría que evitar ser distraída, que requería la magia dirigida y combinada de las tres para controlar a la bruja. Y entonces comenzaron.
…
"Uh, cariño. ¿Estás viendo lo que estoy viendo?" le pregunto Thalia a Luke mientras salían al campo. En su forma de lobo podían ver a través de la oscuridad sin ningún problema, por lo que vio con mucha claridad lo que venía por ellos a través del campo.
"Mantente detrás de la manada, Thalia. Ve por las presas más pequeñas. Y por el amor de todas las cosas por las que vale la pena luchar, no trates de ser una maldita heroína".
"Tu confianza en mí es asombrosa, Lucas. En serio, estoy conmovida", le gruño Thalia.
Luke rio en respuesta.
Haciendo lo que le pedía, ella y Annabeth comenzaron a disminuir su carrera y a retirarse a la parte trasera de la manada. Rachel y Diana llegaron a su lado, dándoles asentimientos cortos en saludo. Cuando las cuatro lobas comenzaron a acercarse, pararon completamente cuando vieron la primera ola de lobos reunirse con la horda de la bruja.
Thalia había visto muchas batallas en la gran pantalla y siempre se preguntó si sería así de brutal o peor en la vida real. Ella decidió en ese momento que era peor. Mucho peor.
Poseidón, Luke, Percy, Frederick y los otros Alfas se estrellaron contra los lobos y osos: gruñidos y dientes chasqueando, y movimientos más rápidos de lo que el ojo podía rastrear. Thalia observo con asombro extasiado como su compañero con patas blancas desgarro a un oso como si se tratara de un pequeño conejo. Se abalanzo sobre la garganta del oso y con una poderosa sacudida de su cabeza, el cuello del oso se abrió de golpe. La sangre salpico el pelaje de Luke cuando el oso cayó al suelo mojado. Él no se detuvo pasando al próximo rival.
En el extremo izquierdo, Enebro y Will, los dos Faes quienes habían salvado sus traseros antes, estaban peleando usando su magia y Thalia tuvo que admitir que estaba impresionada con sus movimientos. Ninguno de sus oponentes se acercó a ellos antes de que fuera derribados.
Annabeth se adelantó y se puso de cuclillas, levantando sus labios en un gruñido mortal. Thalia estaba con ella. Ya era hora de patear algunos traseros malignos.
Thalia y Annabeth despegaron al mismo tiempo, con Rachel y Diana cerca de sus talones. Thalia se centró en algunos pequeños zorros que vio a lo largo del borde de la batalla, girando a la derecha. Annabeth y las demás se movieron con ella. Vio a Sally peleando con otro lobo y Thalia ajusto su dirección otra vez, moviéndose para ayudar a su hembra Alfa.
Annabeth y Thalia se lanzaron al mismo tiempo. Thalia agarro una de las patas traseras del lobo y chasqueo sus mandíbulas, sintiendo el hueso partiéndose significativamente bajo sus dientes. Annabeth tenía su boca sobre la cabeza del lobo, mordiendo con fuerza aplastante. Mientras Thalia y Annabeth tenían al lobo ocupado, Sally fue a matar. Agarrando la garganta del lobo, ella sacudió la cabeza y le rompió el cuello. Las tres soltaron al lobo al mismo tiempo. Thalia y Annabeth desnudaron su cuello ante Sally en sumisión y desde ese momento todas las mujeres trabajaron en sincronía, derribando enemigo tras enemigo juntas en emboscada.
Thalia no sabía cuánto tiempo habían estado luchando, pero se imaginó que debían estarse cansando. En cambio, estaba tan enérgica como siempre. La adrenalina y la resistencia de su lobo eran inspiradoras. Justo cuando terminaron con un gran oso, se congelaron. El aguacero ceso de repente.
Thalia y Annabeth levantaron la vista hacia la colina donde, Hera, Silena y Piper estaban. Un suave resplandor apareció a su alrededor y empezó a ponerse más brillante. Cualquier cosa que ellas estaban haciendo, estaba funcionando.
De repente, un aullido sonó y Thalia sabia por instinto que era su Alfa, Poseidón. La compulsión de participar en el aullido de victoria le subió por la garganta. Con el resto de su manada levanto la cabeza hacia la luna y dejo escapar un aullido ensordecedor.
A medida que el aullido cesaba, miro hacia el campo de batalla y vio que ni un solo animal quedaba en pie al lado de la manada. Lo habían hecho. Ese pensamiento duro dos segundos antes de que comenzara a temblar la tierra bajo sus patas. Se movió nerviosamente y Annabeth vino y se puso cerca de ella. Vieron con horror como parecía como si la tierra cobrara vida más allá de la línea de árboles. Pero no era la tierra, eso se movía rápidamente por todo el lugar. La manada de Serbia había llegado. Se abalanzaron desde una colina, cargando hacia el valle, directamente hacia ellos. Y así, la batalla continuo.
…
Luke gruño mientras miraba a la manada de Serbia corriendo hacia ellos. Espero, dejo a su enemigo correr y llegar a ellos, aunque fuera solo por un momento. Miro a Poseidón, quien se puso de pie alto y orgulloso, Percy, a su otro lado, en la misma postura. Su piel estaba cubierta de la maligna sangre de sus enemigos, sus cuerpos tensos de la pelea. Luke se agacho en el suelo, listo para lanzarse. Espero, se mantuvo inmóvil por el perfecto momento y cuando el primer lobo se lanzó a sí mismo en el aire, Luke golpeo, pasando justo por debajo de él pasando sus afilados caninos a lo largo de la parte inferior vulnerable del estómago del lobo. Luke probo la sangre del lobo cuando rasgo a través de su piel, carne y músculos. No se detuvo para ver si su rival caía.
El atravesó a lobo tras lobo, en busca del que él quería, el que había intentado matar a su compañera. El que había envenenado a sus Alfas y desafiado la ley de la manada por siglos, empleando a una bruja. Por último, a través del campo, vio a Polibotes dando vueltas mientras Percy y Jason hacían lo mismo. Luke despego la carrera, el Alfa era su presa. Irrumpió en su círculo, gruñendo a Percy y Jason, dejando claro su intención de pelear con Polibotes. Solo.
Tan pronto como Percy y Jason había retrocedido, Luke centro su atención en Polibotes. No se dio cuenta del fuerte viento arremolinándose o la nieve comenzando a girar a su alrededor. No le dio importancia al brillante color naranja destellando en el bosque cuando el fuego comenzó a crepitar en el aire. Su propósito, su intensión absoluta estaba toda en el lobo delante de él. Levanto su labio en una mueca y comenzó a moverse en un círculo lento, su lobo dimensionando la competencia. Polibotes hizo una estocada que fue pensada para intimidar, pero Luke no se inmuto.
Polibotes debe hacer visto la intensión en los ojos de Luke justo antes de hacer su propia estocada y chocaron en el aire, dientes crujiendo, patas golpeando en cráneos y costillas. Se apartaron y se movieron en círculos de nuevo, sangre goteando de una herida en la cabeza de Luke donde los caninos de Polibotes le habían rozado. Ya había tenido suficiente de esto, quería terminar con esto ahora.
Se movió lento y se lanzó rápidamente, agarrando la pata delantera izquierda de Polibotes. Aplasto sus mandíbulas, rompiendo el hueso y la soltó. Se lanzó una y otra vez, haciendo jugadas rápidas, aquí y allá, rompiendo una pierna, aplastando una costilla. Lentamente, debilito al Alfa. Polibotes consiguió unos buenos golpes y Luke goteaba debido a cortes en el costado. Se distrajo brevemente cuando observo la forma de lobo de Thalia en la esquina de su ojo. Polibotes tomo el lapso momentáneo de su atención para lanzarse. Se las arregló para chocar contra un lado de Luke, llevándolo hacia abajo.
Luke escucho un gruñido penetrante y vio a Thalia saltar por encima de el en la espalda de Polibotes. Ella se aferró a una de sus orejas y tiro con todas sus fuerzas, arrancando la oreja. Polibotes gruño y giro su cuerpo, arrojando a Thalia violentamente de su espalda. Luke se puso de pie y se volvió, rápidamente agrando la pata trasera de Polibotes antes de que pudiera ir tras su compañera. Polibotes se giró y golpeo a Luke y esto lo soltó, solo para arremeter desde abajo a Polibotes y agarrarle la garganta. Luke empujo sus dientes mas profundo a través del pelaje del lobo, buscando la carne y el hueso. Gro enormemente la cabeza y chasqueo sus mandíbulas al mismo tiempo, rompiendo efectivamente el cuello del Alfa. Luke dio otra sacudida por si acaso, y luego dejo caer el cuerpo sin vida de su boca. Rodo al Alfa muerto sobre su espalda y, con un gruñido poderoso, mordió su abdomen, destripándolo.
Luke dejó escapar un aullido de victoria y el campo de batalla se tornó aún más silencioso ante efecto de la muerte del Alfa serbio reverberando a través de la manada serbia.
Uno a uno, lobos se agacharon, en reverencia.
Thalia fue a pararse al lado de Luke. El inclino la cabeza hacia abajo y le lamio la sangre del hocico.
"¿Ha terminado?", pregunto Thalia tentativamente, justo en el momento en que un horrendo grito desgarro el aire.
"No del todo", murmuro Luke mientras miraban a la cima de la colina. Ahí donde Desdemona estaba con los brazos levantados.
