Gracias por sus comentarios que me ayudan a continuar, espero no decepcionarlos con esta historia que no es la primera que hago ni la primera que publico pero con esto quiero darle un toque diferente a la clase de fics que los que ya me conocen saben qué tipo de fics escribo, pero bueno para que los enredo más.

Espero no estarme tardando mucho en actualizar, aquí les dejo el segundo capítulo.

Que lo disfruten!...

Capítulo 2

Cena para cuatro

-Michiru, mi nombre es Michiru- contestó la muerte entrando en la cocina- y tú debes ser Serena

-Si – Afirmo la prometida

-Haruka me ha hablado mucho de ti

-De verdad?- Pregunto en un tono orgulloso de su amor

-Por supuesto Haruka te ama mucho

-Yo también la amo mucho- Miro a su novia

-Bueno, espero que no te moleste mi presencia- Cambio de tema la ahora nombrada Michiru

-Pues no- Dijo una no muy conforme Serena

-Y por qué llegaste tan temprano amor?- pregunto Haruka

-Solo quería verte antes de la cena y además quería darte estos folletos de los banquetes para que escogieras el que más te gustara y lo platicáramos mientras cenáramos

-Me parece una excelente idea- Sonrío Haruka

-Entonces me retiro para que te instales en tu habitación Michiru, porque me imagino que debes estar muy cansada después de tan largo viaje

-Pues si estoy un poco cansada después de tanto tiempo sin vacaciones- Suspiro

-Entonces que descanses- Le tendió la mano y se despidió y a punto de retirarse se dirigió a Haruka- Espero que hagas suficiente comida amor, porque como ves esta será una cena para tres

Haruka trago en seco- Si verdad? Jeje- Dijo con cierto nerviosismo

-Hasta la noche- Serena salió de la casa sin siquiera darle un beso a su prometida

Haruka respiro profundo, inclino la cabeza hacia atrás dejando que su suave cabello se acomodar solo.

-Creo que tu novia está un poco molesta

-Molesta es poco Michiru… por cierto de donde sacaste ese nombre

-No lo sé, solo se me ocurrió

-Creo que te queda muy bien ese nombre, es tan hermoso como tu

-Gracias- Se sonrojo la Muerte

-Te puedo hacer una pregunta?

-Claro

-Tienes sentimientos?

La Muerte quedo en silencio, ni siquiera ella se había planteado esa pregunta y sinceramente no sabía que responder a tal cuestión… Pero sí, ella tenía sentimientos, sentía tristeza cada vez que se llevaba un alma que no quería partir y se alegraba cada que alguien tomaba con mucha resignación y felicidad su muerte porque sabían que era hora de irse de este mundo, pero también sentía rabia cada que alguien decidía terminar con su vida sin que le tocara aun su tiempo, pero en el fondo los comprendía porque sabía que para esas personas era una decisión muy difícil de tomar.

-Perdón si te incomode- Dijo Haruka sacándola de sus pensamientos

-No tengo nada que perdonarte, es solo que no sabía que contestarte pero ya tengo tu respuesta

-Y cuál es?

-Sí, si tengo sentimientos

-Y alguna vez te has enamorado?

-No, nunca

-Por qué?

-Como podría yo enamorarme? Además, quien podría enamorarse de mí?

-Cualquiera- Respondió rápidamente Haruka, la muerte sonrío- Que bella sonrisa tienes

-Creo que nunca antes había sonreído

No dijeron mas, cada una se quedo sumida en sus pensamientos hasta que Haruka le propuso ir a comprar las cosas para la cena de esa noche, la muerte acepto y salieron de la casa. Todo parecía tranquilo, compraron las cosas y al salir del súper frente a sus ojos atropellaron a una señora, inmediatamente el tumulto de gente rodeaba el cuerpo que yacía sobre el asfalto.

-Un doctor!- Gritaba desesperada una mujer

-Usted tuvo la culpa!- Acusaba un señor al conductor del auto que atropello a la señora

-Soy doctor- dijo un joven acercándose al cuerpo, se inclino y comenzó a examinar a la mujer, toco su pulso, respiro hondo y dijo- Está muerta- Las reacciones no se hicieron esperar

-No está muerta- Replico la muerte acercándose al doctor

-Pero usted está loca? Soy médico y ella ya falleció

Haruka también se abrió espacio entre la gente reconoció al joven médico y sonrío para sí…

- Si ella dice que la señora no está muerta, es porque no lo está

-Haruka- Murmuro el doctor, la muerte miro fijamente el cuerpo tendido en el suelo por unos instantes y de pronto la mujer se levanto milagrosamente dejando a toda la gente boqui abierta

-Que me ven?! Bola de metiches! Alguien no puede tener un pequeño accidente porque luego, luego arman un mitote- Decía la señora refunfuñando y alejándose del lugar, nadie daba crédito a lo que había sucedido y comenzaban a retirarse muy extrañados

-P-pero qué? Eso no es posible- El doctor sonaba impresionado

-Te lo dije- Le sonrío Haruka dándole una pequeña palmada en la espalda

-Como es que no murió?- Pregunto el doctor

-No era su hora- Le respondió la muerte

-Quien te crees? Dios?

-No- contesto fríamente, haciendo que estos dos se sostuvieran la mirada de una forma suspicaz

-Michiru te presento a mi mejor amigo Darien

-Un placer- le extendió la mano para saludarlo siendo este correspondido de inmediato

-Me puedes explicar lo que acaba de pasar?- Darien quería saber lo que había sucedido

-No creo que sea el momento.

Haruka invito a su amigo a cenar y el con mucho gusto acepto, no sin antes ofrecerse a ayudar en los preparativos. Pasaron las horas conversando y cocinando todo era divertido, llegando así la hora de la cena y también la bella Serena, saludó a todos incluyendo a Darien que no le caía nada bien porque decía que sonsacaba mucho a Haruka.

-Y ese milagro que nos visitas?- Pregunto Serena a Darien

-Cual milagro? cada fin veo a Haruka y nos vamos por ahí a conquistar mujeres- Respondió así para molestar a la chica

-Eres un tonto!

-Y tu una niña mimada y caprichosa!

- Idiota!

-Loca!- Gritaban ambos mientras se acercaban cada vez más para gritarse más fuerte

-No sabes cuánto te odio Darién

-Si lo sé, porque es el mismo odio que siento yo por ti- Hizo una mueca de niño haciendo berrinche

-Ya paren!- Grito Haruka- Tenemos una invitada y ustedes no la respetan!

Los dos jóvenes agacharon su cabeza en forma de vergüenza

-Lo sentimos Michiru- Dijeron al unisonó

-No se preocupen- respondió la bella muerte

Pronto terminaron de hacer la cena para poder disfrutarla, al principio nadie decía nada, solo se miraban los unos a los otros y para ser más específicos, Serena y Darien miraban a Michiru quién no les prestaba atención, por otra parte Haruka se encontraba bastante nerviosa ya que temía que su novia preguntara cosas que tal vez Michiru no podría responder y fue precisamente Serena quién rompió aquel silencio aterrador que agobiaba a su prometida…

-Michiru, de verdad vienes de Alaska?

-Alaska? Quién te dijo eso?

-Haruka

La rubia tomaba en ese momento un trago de su copa de vino, cuando escuchó la corta conversación de las chicas, atragantándose con el vino al escuchar lo último y poniéndose aún más nerviosa…

-Prima, te dije que no le contaras de donde vengo, que nadie te iba a creer- habló después de la manera más natural la muerte

-Pueees… ya ves, no puedo ocultarle nada a mi futura esposa

-Alaska hee- esta vez se escuchó la voz de Darien- es bello?- le preguntó a la bella mujer

-Depende del punto de vista de cada quien

-Bueno, con una hermosa mujer como tú iría a cualquier parte del mundo- comenzó a coquetear el moreno

-Lástima, tienes una prominente carrera aquí

-Jajajaja claro que no, es más daría veinte años de mi vida por ser un exitoso doctor

-De acuerdo- contestó con frialdad y cierta arrogancia la muerte

Haruka se le quedó viendo sorprendida al darse cuenta de que la muerte había aceptado la petición de su amigo…

-Amigo no creo que debas decir esas cosas

-Por qué no amor? Si de verdad se cumplieran esas cosas yo daría diez años de vida por salir de pobre

-Ni hablar- se encogió de hombros Michiru

-Serena de verdad, no pidan esas cosas- Haruka se encontraba cada vez más nerviosa

-Por qué tan nerviosa amor?

-Por nada, si me disculpan me voy a mi habitación, se quedan en su casa

Sin más se retiró dejando a los tres chicos en el comedor…

-Qué tiene?- preguntó Darien extrañado

-No tengo idea- le respondió Serena

-No tiene nada, solo está cansada- les respondió Michiru

-De qué?

-Seguro alguna linda chica la dejó así

-Darien eres un imbécil!

-Y tú una loca y no lo ando cantando

-Por qué eres tan odioso?

-No sé, por qué eres tan berrinchuda, chillona, caprichosa…

-Sabes qué? Me voy, no estoy de humor para soportarte, Michiru por favor despídeme de Haruka

-Seguro- la chica salió de la casa

-Por fin, solos- dijo Darien en un tono coqueto

-Eso parece

-Y a qué te dedicas?

-Negocios familiares; siempre eres así de coqueto?

-Solo con chicas hermosas como tú

-Vaya, deberías ocuparte de encontrar a la persona indicada para ti antes de que llegue tu hora

-No gracias, así estoy bien, además me divierto tanto que no quiero morir

-Y por qué no? No creo que morir sea tan malo

-Bromeas, es el fin

-Según quién?

-Según la experiencia que tengo como doctor, la gente sufre cuando un ser amado se va sin importar la razón

-Yo no pienso de la misma manera

-Te escuchó

-No es algo que se pueda explicar con facilidad, prefiero que hablemos de esto en otra ocasión

-De acuerdo, por cierto tienes algo que hacer mañana?

-Descansar y pasar tiempo con mi prima

-De verdad es tu prima? No se parecen en nada

-Sí, somos primas lejanas pero familia al fin y al cabo

-Pues déjame decirte que Haruka es muy afortunada de tener una prima tan hermosa como tú "y desafortunada también"- esto último lo pensó para sí

-Gracias-

-Bueno me retiro, es tarde y tengo que trabajar mañana, fue un enorme placer conocerte y espero podamos salir algún día

-Igualmente Darien

Michiru se quedó sola sentada en su lugar y en silencio, no comprendía muchas cosas…

-Por qué la gente tiene miedo a morir?- preguntó notando la presencia de la rubia

-Porque a pesar de todo el sufrimiento la vida tiene su lado bueno- contestó desde la pared donde estaba recargada con los brazos cruzados

-Morir no es como todo el mundo lo imagina, existe un lugar bello, donde no hay sufrimientos ni preocupaciones, donde todo es felicidad y existe la paz absoluta y donde nadie esta solo- esto último lo dijo con cierta melancolía y bajando su cabeza

Haruka notó la pequeña acción de Michiru así que decidió cambiarle el tema…

-Quieres acompañarme mañana?

-A dónde iremos?

-A donde sea, dije que te enseñaría a vivir como un humano

-Claro

-Entonces vamos a dormir, que mañana será un día como cualquier otro- Sonrió Haruka

-Tal vez sea menos común de lo que crees.