EXPLICACIONES
Darien no entendía por que había hecho eso, si bien el y Haruka habían conocido a Serena el mismo día, fue su amiga quien se animo a hablarle primero, así que él nunca admitió que aquella niña de coletas largas y rubias le había enamorado y menos aun cuando se entero que la joven ya era novia de su mejor amiga.
El joven doctor pidió una disculpa a la chica y salió casi corriendo del aquel lugar, por otra parte Serena se sentía nerviosa pues aquel beso le removió las entrañas y le dio miedo admitir que aquel a quien tanto odiaba la había hecho sentir un millón de sensaciones.
-¿Por qué Darien? ¿Por qué?- se preguntaba una y otra vez la chica.
A la mañana siguiente Haruka se encontraba en un profundo sueño hasta que sintió cosquillas en su rostro, frotándose la cara y abriendo poco a poco los ojos vio a su pequeña hija que no tenía más de cinco años frente a ella dejándole caer sus mechones de cabello encima que era lo que le provocaban comezón.
-Papá Haruka
-Dime
-Tengo hambre- dijo la pequeña niña mientras de su estomago salían extraños sonidos.
A Haruka se le había olvidado que tenia a la pequeña a su cargo y era lógico por la falta de costumbre, ya hacía tres años y medio que Ayame se había ido con la niña a causa de una infidelidad de Haruka, así que eran muy pocas las veces que veía a su hija y menos el tenerla en casa.
-Perdona Hotaru desde ahora me levantare más temprano para prepararte el desayuno ¿de acuerdo?
La pequeña solo asintió con una enorme sonrisa en el rostro; Haruka se fue a lavar la cara y a cepillarse el cabello y ayudo a su hija a hacer lo mismo, al terminar se dirigieron a ver que preparaban pero se encontraron con la sorpresa de que ya estaba todo listo para desayunar.
-Espero que les guste- dijo Michiru invitándolas a sentarse
-¿cocinas?-pregunto un tanto extrañada la rubia
La muerte se sintió algo apenada- Tome prestada tu laptop y busque como preparar esto
-¿y Setsuna?- pregunto Hotaru
-Salió muy temprano- contesto Michiru
Haruka se arriesgo a probar el primer bocado- "espero que no me haga daño"- pensó, pero su sorpresa fue mayúscula todo estaba delicioso incluso el café que en ocasiones le parecía amargo ahora le pareció perfecto, fue un desayuno muy agradable, la pequeña Hotaru estaba encantadísima con la prima de su padre.
-¿Papá Haruka podemos ir al parque?
-Ahora no princesa tengo que ir a mi oficina, tengo que arreglar unos pendientes- dijo esto último mirando fijamente a la hermosa muerte
-Está bien- dijo una resignada Hotaru.
Michiru al ver la carita triste de la pequeña sintió algo que le oprimió el corazón, no sabía qué era eso que sentía- Yo te llevare al parque- No pudo evitar ofrecerse
-No es necesario- Interrumpió Haruka- La llevare a una guardería en lo que voy al trabajo
A Michiru no le gusto la idea- ¿Acaso crees que no puedo cuidarla?, con nadie estará más segura que conmigo
-No es por eso, es solo que no quería causarte molestias
-No me causas ninguna
-Bien, no se diga más.
Haruka fue a ducharse y Michiru hizo lo propio ayudando a la pequeña, se arreglaron y la rubia ya las esperaba en la sala para dejarlas en el parque, las vio bajar parecían madre e hija, sus pupilas se deleitaban, para la joven no había nada más hermoso que esa imagen que quería congelar en su memoria para siempre.
Ya en el parque la muerte y la niña se pusieron a jugar el columpio, la muerte por primera vez aun que suene extraño se sentía viva, sentía felicidad al ver a aquella niña jugando sin ninguna preocupación, sin ningún remordimiento por ser feliz. Pasaron largo tiempo ahí hasta que Hotaru sintió calor y fueron por un helado, encontrándose en el camino a una Serena muy distraída.
-Hola Serena- Michiru la saco de sus pensamientos
-Hola chicas, no las había visto
-vamos por un helado- confeso Hotaru
-¿Nos acompañas?- pregunto Michiru
-Claro- dijo la joven tratando de sonreír.
Compraron su helado y apenas la pequeña se refresco se fue corriendo a los juegos nuevamente.
-¿Que te sucede Serena?
-Nada- La chica trataba de no mirarla a los ojos
-No te creo, es sobre Haruka ¿verdad?
-No… bueno… si, no se
La muerte si algo conocía bien era a los humanos, así que no tardo en darse cuenta de lo que se trataba- Es Darien- afirmo la muerte.
Serena se sentía enrojecer, no cabía en lo que le decía la otra chica, se preguntaba ¿cómo es que sabía que se trataba de él? ¿Cómo era posible tal afirmación? Así que no le quedo más que confesar que sí, que se trataba de aquel joven al que no soportaba ver, a ese mujeriego egoísta y banal, al que le tenía rencor por sonsacar a su Haruka.
- Voy a casarme con Haruka, ¿Cómo me puede gustar ese tonto engreído?
-Supongo que así esto del amor Serena, nadie predispone al corazón, nadie le ordena, nosotros somos sus esclavos
-Soy una mala persona
-No lo eres, solo es el destino el que los ha unido a ti y a Darien
-Pero… ¿Y Haruka?
-Ella estará bien, además no le gustaría dejarte sola
- ¿A qué te refieres?
La muerte se dio cuenta tarde de lo que había dicho.
-¿Haruka se piensa ir a algún lado?
-No, es solo que no querrá que te culpes por amar a alguien más y eso te lleve a la soledad por culparte de algo que es muy normal en el amor
-Ahora que lo pienso- dijo Serena tratando de hacer memoria- Siempre me ha gustado Darien, pero el siempre estaba con su actitud muy agresiva hacia mí, decía que era una niña llorona y fea
-Quizá era porque le gustabas pero le daba miedo admitirlo por Haruka, siempre han sido muy buenos amigos y tú eras la novia de Haruka y tenía que respetar esa relación.
-¿Entonces por qué ahora me beso?
-Los instintos de los humanos son muy fuertes, más de lo que creen y a veces les ganan y los dejan salir sin pensar en las consecuencias.
Serena no noto la representación del último comentario de la muerte, pero entendió lo que quiso decir su ahora confidente.
-Darien te ama
-¿Cómo lo sabes?
-No lo sé, quizás él un día dio 20 años de su vida porque fueras muy feliz, y algo me dice que lo serás.
-Gracias Michiru, hablare con Haruka para decirle todo lo que está pasando, no merece que la engañe y después veré que pasa con Darien- La muerte asintió con una sonrisa y al momento la chica de coletas se fue a buscar a su prometida.
-Soy un desgraciado- Se repetía una y otra vez el hombre de cabellos negros- ¿Cómo pude?, Soy su mejor amigo, ella jamás me traiciono y yo le hago esto a unos días de su boda, no tengo perdón… Sera mejor que vaya a decirle lo que paso y lo que siento por Serena.
Haruka estaba muy concentrada con su secretaria y un notario arreglando su testamento, hasta que alguien toco a su oficina.
-¿Puedo pasar?- Dijo su novia entre abriendo la puerta
-Serena, ¿qué haces aquí?
-necesito hablar contigo, lamento interrumpir tu junta pero es algo muy importante
-Claro solo dame unos minutos, termino esto y hablamos ¿ok?
- Si- Dijo mientras volvía a cerrar la puerta para dirigirse a la sala de espera, apenas iba a tomar asiento cuando vio entrar a Darien, su corazón se acelero y no solo el de ella, él también se sintió acelerado al verla.
-¿A qué has venido?- Pregunto la rubia
- imagino que a lo mismo que tu
- ¿Por qué?
-¿Qué?
-¿Por qué me has besado?
-¿Importa?
- Si importa y mucho
- Me fascinas- Contesto Darien- Estoy enamorado de ti desde que te conocí
- Yo también me enamore de ti desde hace mucho tiempo
-¿De verdad?
Serena no pudo contestar por que Haruka salió de su oficina, sorprendiéndose de que su mejor amigo y su novia estuvieran ahí.
-¿Qué pasa?- Pregunto Haruka
-Tengo que hablar contigo- Se adelanto Darien
- Bueno Serena llego primero, creo
- Lo sé pero lo correcto es que yo hable contigo primero
- De acuerdo pasa- Haruka no dijo más al ver que su novia no se negaba a la petición de su amigo, entraron la oficina.
Serena podía verlos desde donde estaba, noto el nerviosismo de Darien y la concentración de Haruka escuchándolo, de pronto advirtió como el seño de la rubia se fruncía y le decía algunas cosas a Darien, vio como ambos se pararon y se pusieron frente a frente, al parecer habían comenzado una discusión muy acalorada, notó como Haruka daba un puñetazo en la cara su mejor amigo y vio como este le correspondía, quiso entrar corriendo pero una mano la detuvo.
-¡Michiru!
-Déjalos
-P… pero
Michiru negó con la cabeza, dándole a entender que no se metiera en esa pelea, Salieron un tanto golpeados de la oficina y Haruka se acerco a Serena, le dio un beso en la frente sonriéndole tiernamente y se fue con Michiru tras ella.
La joven no entendía lo que pasaba, en su cabeza giraban mil preguntas, hasta que sintió los labios de Darien besando los suyos, dejándose llevar por aquella sensación correspondió el beso por unos instantes.
-¿Qué paso?- No pudo evitar cuestionar al chico
-Nos dio su bendición.
