Touken Ranbu no me pertenece. Es absoluta propiedad de sus creadores; Nitroplus, Juegos DMM, etc.


Escribo esto sin fines de lucro; mis únicos beneficios con eso son los que merece una fangirl (?)


AU

618

T


La imagen pertenece a: Pixiv Id 1607246/ M

El 89% de los Drabbles son en honor a Clau-clau, mi querida Kukú.

(Continuación de "Rottweiler")


Quejas.


— ¡No me esperaba eso! — Kashuu estalló en risitas burlonas, logrando que Yamato hiciese un mohín

— ¡No es gracioso! — Se quejó, en respuesta, atrayendo la atención de la mitad del café. El sitio era cálido, agradable y lleno de coloridas mesitas. Las tazas eran preciosas, el servicio excelente, y los productos, deliciosos.

— Deja que me ría un poco ¿Si? Tú ya lo has hecho bastante — Acusó, señalándole con la cucharilla que llevaba un buen rato usando, manchada de la cubierta de fresa de su cheesecake.

Tenían un par de semanas "saliendo" –No saliendo como tal, no; según Kashuu, sólo eran unas saliditas de nada, y no tenían ningún trasfondo de interés, ni nada (Que habían comenzado cuando le acompañó a devolver a la bestia por la que se conocieron)–

Nadadadadanadadanadanadanada.

Si claro.

— Entonces... ¿Me responderás algún día? — Pinchó Yamato, jugando con una galletita de coco, frente a un acompañante que tan sólo le dedicó una sonrisita traviesa, y desvió la mirada; otra mueca curvó sus labios. ¿Cómo podían exasperarse tanto el uno al otro, tan rápido y tan seguido?

— Esa es información clasificada para alguien a quién le gustan los perros — Repuso, por toda respuesta, con un encogimiento de hombros casual, ahogando su risa con un par de sorbitos de café.

— ¡Kashuu! — Dejó caer el cuerpo en señal de rendición, aplastándose todo lo posible en la mullida sillita, asumiendo que no sacaría nada con sus quejas, ganándose nuevas risitas burlonas.

— Te diré cuando dejes de ser tan mono — Concluyó Kashuu, como quien no quiere la cosa, sin mirarle, concentrado en algún punto imaginario tras la ventana que les separaba de la calle, variando sus pensamientos entre el café y el clima para no enrojecer por sus palabras. Grande fue su sorpresa cuando encontró su reflejo tan pálido como siempre, mientras la mejillas de Yamato hacían juego con el esmalte de sus uñas, y podía jurar que no era por frío o el calor, porque afuera ya no nevaba y sus bebidas casi habían perdido el vapor.

Tras pagar –mitad y mitad, acuerdo tácito inamovible– y abandonar el lugar, Yamato optó por irse a casa caminando, y Kashuu no puso peros al seguirle. Lejos del transporte público, solos en calles casi desiertas por la nieve derritiéndose, que convertía el suelo en una trampa mortal, podían seguir hablando de cuanta tontería se les ocurriese todo el trayecto.

Sin embargo, una vez frente al edificio, cuando Yamato se preparó para alguna de las despedidas casuales de Kashuu, como un golpecito, una risita o un abrazo rápido, grande fue su sorpresa al encararle y no encontrar ni rastro de burla en su rostro.

Con un sonidito, que sonó a resignación, Kiyomitsu le atrajo por la bufanda, lento, advirtiéndole desde el comienzo lo que pensaba hacer, mientras su otra mano se hundía en su cabello, en su nuca, acortando la distancia que sobraba tras el primer acercamiento. Sus labios se encontraron tan sólo un instante después. No pudo tragarse un suspiro cuando Yamato no le apartó. Fue un beso tranquilo, suavecito. Sin prisas, sin ansías, sin deseos de ahogar un calentura oculta; una pequeña caricia que se alargó en lo que Kashuu saboreaba el sabor a chocolate y vainilla que reinaba en la boca ajena, dejando que Yamato le siguiera el ritmo, que no aceleró en ningún momento, ni siquiera cuando Kiyomitsu coló las manos bajo el suéter celeste ajeno para acariciarle la cintura. Al tacto, el joven dio un respingo y se apartó un poco.

— Estás temblando — Murmuró, paseando los dedos por su espalda con familiaridad, como si no existiera ninguna clase de barrera del contacto físico entre ellos. Yamato emitió una queja ininteligible, y le devolvió el beso, para callar sus burlas.


¡No podía esperar hasta noviembre para publicar actu! Me siento rara si llega finales de mes y no he subido actualización de estas bellezas :c

Tenía varias cosas que quería subir, pero soy muy tiquismiquis con las composiciones y ¡Tarán! He subido esta continuación porque Rottweiler es la viñeta número 4, y se ve bonito que su continuación sea la 8 c: -no me odien-

Siguiendo ese orden, la continuación de "Setenta y dos" será la diez. –Aún no sé en dónde meter la de Homie y las dos (SI, DOS) de "Monstruo"– (Se que suena bobo pero me gustan las simetrías)

¡Cuídense mucho, gracias por leer! Sus reviews me hacen feliz c: