Touken Ranbu no me pertenece. Es absoluta propiedad de sus creadores; Nitroplus, Juegos DMM, etc.


Escribo esto sin fines de lucro; mis únicos beneficios con eso son los que merece una fangirl (?)

School AU

357

K+

Drama.


La imagen pertenece a: Pixiv Id 1607246/ M

El 89% de los Drabbles son en honor a Clau-clau, mi querida Kukú.


(Continuación de "Homie")


Silence.


Kashuu no era una novia celosa. Ni tampoco un padre sobreprotector.

Estaba al tanto de su mejor amigo, si, pero sabía que él tenía que lidiar solo con algunas cosas. Y cuando él tenía que lidiar con aquello, Yamato le dejaba su espacio. Y estaba bien. Era normal.

Pero, igual se estaba poniendo algo incómodo.

¿Algo?

Nah.

Se había levantado el esmalte de cuatro uñas en aquella espera.

Estaba apoyado en un muro a un par de metros de donde se encontraba Yamato, jugando con un mechón de cabello a ratos, mirando a los lados con aparente desinterés. Pensó en largarse. Pero era viernes. Era noche de películas. Y sinceramente, tras los exámenes, no tenía ganas de dormir sólo.

En realidad, desde que Yamato le tenía como segunda casa, odiaba dormir sólo. Odiaba girarse y no encontrarle, odiaba no escucharle destruyéndole la cocina en las mañanas para hacer el desayuno. No verle arrastrarse por ahí en ropa interior, no trasnocharse juntos.

Todo.

Quería esperarle.

Y quería que valiera la pena, porque perfectamente podía dejarle tirado.

Y estaba bien.

Porque aquello era normal.

Escuchaba retazos de la conversación, pero la ignoraba, a gran escala, porque ya bastante estaba comiéndose la cabeza.

No era la primera vez que se le declaraban. Y obvio la chica en cuestión se estaba tomando su tiempo.

Salió de su ensimismamiento cuando escuchó unos pasos conocidos, pero giró la cabeza con lentitud. Olvídenlo. Él no estaba incómodo. Yamato lo estaba.

— Tienes labial en la cara — Murmuró, como quien no quiere la cosa, en el tono más casual que encontró. Yamato frunció los labios con una mueca, y trató de limpiarse con la manga del suéter que llevaba, casi sin éxito. Kiyomitsu se encogió de hombros, y se dio la vuelta, clavándose en el suelo tras un par de pasos. No le estaba siguiendo.

— ¿Yasusada? — Llamó, girándose un poco, encontrándole en el mismo lugar donde le había dejado. La presión en la boca de su estómago no cedía, y no entendía de dónde estaba sacando fuerzas para no vomitar — ¿Vienes? — Insistió, tras un instante de silencio, más ansioso de lo quería admitir.

No hubo respuesta.


Lamento la tardanza y el bajón que supone esta actualización (A mi me ha roto el corazón, y es que yo siempre quiero que todo entre estos dos sea pastel y amor :c) Actualizaré el siguiente drabble antes de fin de año, para compensar la ausencia, y como regalo de navidad.

¡Felices fiestas!