LIBRO PRIMERO
LOS DOCE MAESTROS
Capítulo 2
Formación
Kay despertó en la mañana con los gritos del anciano Gramyr... los Krador por lo general eran muy gruñones... Kay piensa en ellos mientras se levantaba. Esa raza era muy respetada en el mundo ya que se decía que habían dado origen a las demás razas... eran solitarios y quedaban muy pocos en todo el planeta... ciento cincuenta? algo así le había dicho... pese a su mal temperamento, Gramyr jamás lo había golpeado... bueno... unos cuantos coscorrones de vez en cuando mayormente durante los entrenamientos. Kay se preguntaba el por qué el viejo Gramyr se había decidido a enseñarle sus artes mágicas. Gramyr era un Krador muy anciano. Malhumorado y hosco, pero bastante sabio... aun así a Kay le extrañaba que lo hubiese comprado pero más le extrañaba que Gramyr le enseñara sus artes...
- Kay! muchacho holgazán! acaso no has preparado el desayuno?!
Kay se pone de pie algo cansado. La caminata y la pelea si bien había requerido de cierto esfuerzo, su cansancio más se debía a que no había podido dormir bien durante la noche. La joven... Saily... ese nombre sonaba en sus oídos y su rostro se había mantenido en su memoria... lentamente se puso de pie y se fue a preparar el desayuno.
Ambos comieron en silencio... Kay seguía pensando en la joven, aunque no era esa la palabra exacta... era más bien una niña... qué edad tendría... trece? doce?... él tenía trece ya y la chica no era mayor que él... no era una buena edad para iniciar algo? "por qué diablos estoy pensando eso? soy un esclavo! quien querría tener algo con un esclavo y menos una muchacha libre?"
- Kay! - suena la voz del viejo Gramyr y a la vez, Kay recibe un coscorrón - acaso no me escuchas? te pedí que me pases el pan!
- Lo siento amo...
- Y ya te he dicho que no me llames así! Con "señor" o "maestro" es suficiente!
Ambos siguen comiendo en silencio hasta que el anciano lo mira fijamente.
- Qué ha sucedido ayer? Por qué tan tarde? - le pregunta
- Lo siento... me topé con dos trola
- Tus antiguos amos? otra vez?
- Si...
- Y... no me digas! usaste magia?
- Solo ligeramente... ya no quería perder el tiempo
- Ah! entonces estabas apurado! qué te entretuvo?
Kay guardó silencio y trato de que el anciano se olvidara de la pregunta.
- No me vas a responder?
- Lo siento maestro... lo que pasa es que... conocí a alguien... o mejor dicho vi a alguien
- A quien si se puede saber?
- No... la conoce...
- Claro que no la conozco... si la conociera sabría porque estas con esa cara de estúpido... pero por lo menos sé que debió ser una chica
- Cómo lo sabe?
- Crees que no sé cómo un muchacho de tu edad se pone con las chicas bonitas? qué te dijo?
- Nada...
- Entonces?
- Solo la vi...
- Con mirarla te has puesto así? o es que ella también te miró?
- Pues sí...
- Uhmmm... ya casi había olvidado los efectos de la mirada de una chica en un muchacho imberbe como tú... supongo que era bonita.
- Si maestro...
- Eso espero... aparte de estúpido faltaría que tengas mal gusto.
Kay no contesto "qué puede entender él que si ni siquiera se ha casado?"
- Es lo malo de los jóvenes - dice Gramyr como adivinando el pensamiento - creen haber descubierto el amor...
Kay siguió en silencio pero en eso decide cambiar de tema.
- Maestro... puedo preguntarle algo?
- Qué quieres ahora?
- Por qué me hizo su esclavo?
- Por qué? qué clase de pregunta es esa? querías seguir con esas bestias?
- No... Solo quería saber que lo motivo a comprarme.
- Necesitaba compañía... un viejo amargado como yo... bueno... acaso te lamentas?
- No... solo quería saber también porque me enseñó lo que sabe si ni siquiera le simpatizo.
Ahora Gramyr se quedó en silencio y luego se pone de pie.
- Vamos... ya comiste bastante... ven conmigo...
Kay sigue a su maestro fuera de la casa y este se detiene y se vuelve hacia el... repentinamente él estira las manos y unos rayos de energía envuelven a Kay y este se ve atrapado en ellos lo que le causa dolor... en un supremo esfuerzo Kay se libera y genera sus ondas también que Gramyr rechaza.
- Pero - dice jadeante Kay – por qué... me ataca?
- Eso es para que te des cuenta que no te he enseñado todo lo que sé... no es bueno que un maestro le enseñe todo a su discípulo... siempre es bueno tener algo bajo la manga... me simpatizas? no lo sé... pero se reconocer el potencial cuando lo veo y tú, Kay Namura, lo tienes... jamás te enseñé a liberarte de ese sortilegio pero lo hiciste tú solo... aprendiste muy rápido y sigues aprendiendo... mírame... tengo 154 años y tú trece y ahora sabes tanto como yo.
- Yo...
- Escúchame Kay... nada es casualidad... tal vez el encontrarnos obedeció a fuerzas del destino que no puedo descifrar... y el descubrir que puedes ser un buen mago me hizo ver que no puedo guardar lo que sé... es necesario que te lo de porque tal vez eso sea importante en el futuro.
Kay guardó silencio... esas palabras le hicieron recordar a su padre quien le había hablado de las fuerzas del destino que guían a los hombres como sucedió con él.
- Entonces - le dice Kay - me cree ahora sobre lo que le dije de que yo no soy de aquí
- Que? para mí siguen siendo paparruchas... no importa de dónde vengas Kay... lo importante es que estas aquí... tu solo encontrarás el camino a tu hogar... muy bien... al romper uno de mis hechizos me ha demostrado que no tengo nada que enseñarte... dime las cuatro reglas del mago
- Usar la magia con responsabilidad... no hacer invocaciones que desconozco... no alardear con magia... mantener el equilibrio de las cosas ni alterarlas
- Bien... los poderes principales
- Magia de levitación... Magia protectora... Magia regeneradora y Magia destructora
- El principio de la magia?
- Controlar la energía que nos rodea y la que rodea a todo lo móvil e inmóvil mediante la interpretación del gran signo y la comprensión del secreto universal
- Bien... dedícate a la meditación hoy... más tarde tendremos una visita y quiero que te conozca
- Quien es maestro?
- Lo sabrás cuando llegue... y yo también
Kay obedeció... le intrigaba quien sería la persona que vendría así que no hizo meditación, solo se dedicó a pensar... pensaba en su padre, su madre y en su hermana... aún recordaba los rojos cabellos de su madre y el calor de ella... de su hermana, las ocurrencias y sus travesuras... y su padre... de él recordaba sus enseñanzas y la forma como fue despertando sus sentidos que comenzaba con conocerse a sí mismo... de allí había extraído la fortaleza para seguir adelante... pero porque su padre no había aparecido en todos estos años? él le había hablado de viajes a través del tiempo... de los Kaiosamas... de Sailor Plut... porque no había llegado a él?
Así pasaron las horas... Kay seguía embebido en sus pensamientos cuando Gramyr lo llama
- Kay! muchacho inútil! ven aquí!
Kay se puso de pie y se encaminó adonde venían los gritos... allí estaba su maestro junto con otra persona... Kay se quedó mirándolo un momento antes de acercársele
- Muchacho tonto! no puedes venir inmediatamente? - gruñe el anciano - vamos! haz la reverencia que debes...
Kay contempla al hombre que tenía adelante más detenidamente... era alto y de pelo negro bastante largo que pasaba su cintura... no parecía un trola, fener o panis... mas se parecía a un rogro pero ellos tenían orejas más en punta... el hombre lo mira y le sonríe extendiéndole la mano
- Así que tú eres Kay? - le dice tomando la mano del muchacho - hola... mi nombre es... Okko
- Okko? mucho gusto... yo...
- Ya tu maestro me ha hablado de ti...
Los tres pasaron al interior de la casa... Kay observaba al recién llegado con un nombre peculiar que sin embargo le sonaba familiar... era corpulento, lo que se traslucía en su ropa, que era a la usanza panis, pero era una corpulencia no exagerada sino bien formada... le recordaba la de su padre, aunque este tal Okko era más alto... se expresaba bien en el dialecto del lugar y hablaba con el maestro Gramyr sobre la situación en las ciudades y de la sociedad en Singa
- La oscura amenaza también se cierne sobre Singa - le dice Okko a Gramyr - y deben prepararse
- Lo sé... en mis sueños siento el aviso... toda mi vida he esperado ese momento y al final me sorprenderá en un cuerpo viejo... he dedicado mis esfuerzos a controlar la amenaza pero ya las otras fuerzas se hacen más poderosas... es hora que surjan nuevos poderes... es una lástima que no estaremos aquí
- En todos los mundos existen seres así... ambiciosos y crueles... qué nos queda? siempre estar listos... cuando comenzamos?
- Mañana mismo... solo le daré las últimas instrucciones a este discípulo mío y será todo tuyo
- Cómo? - pregunta Kay sorprendido
- Lo que oyes - le contesta Gramyr - a partir de mañana serás discípulo de Okko... él te enseñará sus secretos y deberás obedecerlo en todo... está claro?
- Pero... yo... usted... no lo entiendo... creí que...
- Pues creíste mal...
- Yo... no quiero...
- Qué? Okko... podrías dejarnos solos un momento?
- De acuerdo...
Okko sale y Kay y Gramyr se quedan solos.
- Qué pasa contigo ahora? - le dice hoscamente Gramyr
- Maestro... no entiendo... por qué cambiar de maestro? Qué está pasando?
- Acaso no quieres aprender?
- Usted me enseñó muchas cosas... lo que sé...
- Lo que sabes no te servirá de nada en ciertas ocasiones... escucha tonto... mírame... toda mi vida me he dedicado a descifrar las artes místicas... esa ha sido mi misión
- Y por qué no puedo continuarlo yo?
- Lo que he desarrollado yo, lo has aprendido tú... esa es tu misión... aprender... y Okko te enseñará lo que él ha desarrollado que es diferente de lo que yo te he enseñado
- Sigo sin entender... por qué se me está enseñando? es para esa oscura amenaza de la que están hablando?
- No lo sé... yo he pasado mi vida esperando y jamás llegó... te pasará lo mismo? tal vez lo que aprendas te sirva en el futuro... tal vez puedas regresar a tu hogar... quien sabe... lo que sé es que tú tienes potencial... y debes aprovecharlo... me hablaste una vez de tu padre ... ese misterioso Caballero de Oro... bueno... suponiendo que sea cierto... no crees que debes honrarlo y descubrirte a ti mismo y lo que puedes dar?
Kay vuelve a guardar silencio... en su memoria estaban las historias de las hazañas de su padre, pero a su vez las recomendaciones de su madre que no se metiera en líos y que ellos habían luchado mucho para que sus hijos vivieran en paz... de las promesas de que jamás se involucraría en esas luchas.
- Por esta vez te lo voy a ordenar Kay - le dice severamente Gramyr - Entrénate... cuando termine... te daré tu libertad
- Mi libertad?
- Si... te la daré... cuando Okko termine contigo tú decidirás por ti mismo
Libertad! Kay pensó en el derecho de poder hacer lo que quiera sin tener que obedecer órdenes... aunque con el anciano Gramyr había sido así, de todos modos no se sentía plenamente libre pero eso podía ser una realidad.
- Esta bien maestro - le contesta al final - Entrenaré con Okko... espero que el aclare mis dudas
- Posiblemente muchacho... posiblemente
- Y usted? me seguirá enseñando?
- Lo que me acuerde que no te he dicho te lo diré... por ahora me dedicaré a mis investigaciones y... ustedes podrán entrenar aquí... así estaré al tanto de tus avances... Okko parece ser muy blando... así que yo te daré coscorrones si no respondes
- Quien es él, maestro? que me va a enseñar?
- No tengo la menor idea...
Y fue así que Kay inició su entrenamiento con Okko ... este empezó a entrenar más su cuerpo y su concentración y empezó a enseñarle técnicas de combate personal. Kay ya tenía cierta experiencia por lo que empezó a aprender muy rápido... este Okko era muy buen maestro y bastante exigente... empezaba desde muy temprano y terminaban cuando ya oscurecía, aunque tenían periodos de descanso, además que Kay tenía ya un cuerpo fuerte que le hizo resistir un entrenamiento tan exigente.
- Recuerda Kay que la magia te da la capacidad de manipular la energía que nos rodea pero existe una energía interna que sale de ti - le decía Okko - y es esa energía la que no puede ser manipulada con magia... y la magia no puede resistir esa energía
Kay empezó a experimentar cambios... no solo se estaba haciendo más fuerte sino que ahora era más rápido... un día se sorprendió al golpear una enorme peña y partirla en dos. Kay mira incrédulo a Okko quien se sonríe.
- Es la energía interna que está aflorando de ti... es imposible que la fuerza de tus huesos y músculos puedan partir una roca pero si es posible que tu poder interior se proyecte a través de tu cuerpo... los movimientos que haces... tu concentración, generan la técnica... tu yo interior genera la fuerza... y la fuerza seguirá la dirección que tú le des.
El entrenamiento continuó... Kay le cogió gusto pero lo único que lamentaba era que no le permitieran ir al pueblo... hubiese dado lo que sea por ver a la chica nuevamente... una vez se escapó y anduvo por el mercado pero no encontró a la chica... al regresar, le esperó una buena reprimenda y le dieron dobles tareas "espera a que seas libre para hacer lo que te da la gana!" le había dicho el viejo Gramyr.
Un día, Okko lo lleva a un lugar... era una pequeña gruta. Okko se sienta frente a ella y le dice a Kay que entre.
- Entrar? qué hay allí? - pregunta Kay
- Solo entra... te esperaré aquí...
Kay entra... la gruta era oscura pero repentinamente una luz emerge y Kay se ve en medio de la nada... caminó buscando la salida pero no había absolutamente nada lo que le hizo perder la calma pero en eso divisa a lo lejos una construcción... sobre ella había un extraño hombrecito... Kay se acerca y lo ve más claramente... era moreno, de orejas puntiagudas y pequeño. Sobre su cabeza había un turbante y le sonreía.
- Vaya... tú debes de ser... el bequeño Kay... me alegro conocerde
- Me conoce? quien es usted?
- Mi nombre no imborda... sino lo que de voy a enseñar...
- Enseñarme?
- Si... si eres buen discípulo bodrás irte ya que solo así encondraras la salida...
Habría pasado seis horas para Okko antes de que Kay saliera... se le veía más alto... su ropa estaba hecha jirones y mira con sorpresa a su maestro.
- Maestro Okko? qué hace aquí?
- No te dije que te esperaría?
- Estuvo sentado allí seis meses?
- No... Solo seis horas...
- No entiendo... pero si yo...
- Qué aprendiste? - le interrumpe Okko
- Yo... muchas cosas... aprendí a... como dijo... a despertar mis sentidos...
- Muy bien...
El entrenamiento continuó ... habían pasado para Kay seis meses desde que conoció a Okko pero eran seis meses más del entrenamiento en ese extraño lugar con ese extraño hombrecito... en total un año... Kay recordaba el entrenamiento con ese hombrecito oscuro "debes mandener la concendración... no abras dus ojos... qué hago?" Kay había empezado a despertar sus sentidos pero el entrenamiento le había dado otras capacidades... ahora podía sentir cada sonido... podía saber de dónde venía y quien lo producía... podía detener los objetos antes de que estos cayeran al suelo... podía usar sus sentidos para caminar sin usar la vista... podía anticipar los movimientos de su maestro Okko en los combates personales lo que ahora hacía que su maestro se le hiciera más difícil ganarle.
Pasaron unos meses... Kay podía ahora librar un combate de igual a igual con su maestro... fue en ese instante que Okko hace una serie de movimientos y genera una técnica distinta.
- La Furia del Dragón! - el ataque sorprende a Kay quien a duras penas consigue eludirlo pero antes de que reaccione es neutralizado por Okko.
- Cómo... cómo hizo eso? - le pregunta Kay sorprendido
- Lo aprenderás - contesta lacónicamente Okko
Las clases continuaron y Kay aprendía los secretos del puño del dragón como lo llamaba Okko
- Siente que el poder del dragón está dentro de ti... solo debes despertarlo y proyectar su fuerza a través de tu puño pero que es la avanzada de tu cuerpo... es lo que lanzará tu cuerpo y este a su vez lanzará al dragón dentro de ti... es el dragón que nace o emerge... el dragón que asciende... el dragón que corona la cima de la montaña... el dragón que se hace luz y se eleva al cielo... el dragón que se convierte en estrella
Paso algún tiempo antes de que Kay pudiera generar su propia técnica del dragón... fue en uno de los combates de entrenamiento luego de la concentración... fue cuando Okko lo ataca con su dragón pero Kay genera el suyo y consigue neutralizarlo... el impacto empuja a los dos hacia las rocas que se pulverizan con su contacto... Kay se reincorpora contento pero su maestro ya estaba a su lado
- Has avanzado Kay - le dice - tomemos un descanso...
Ambos se sientan en el borde de una cascada... mientras veía caer el agua, Kay pensaba en su madre... hubiera dado cualquier cosa por volverla a ver
- Piensas en los tuyos Kay? - le pregunta Oko
- Que? como lo sabe?
- Me lo imaginé... quieres hablarme de ellos?
- Yo... bueno... es que fue hace tanto tiempo... pero su recuerdo vive en mi... aún tengo la esperanza de volverlos a ver
- Como eran ellos?
- Mi madre se llama Asuka Langley... mi padre Lisandro Namura y mi hermana es Gretchen... tal vez ella no me recuerde... era muy pequeña
- Lisandro... Asuka... vaya...
- Que quiere decir con eso?
- Nada... quien era tu padre?
Kay le cuenta sobre ellos... lo que recordaba... lo que sabía... le habló con admiración y orgullo... le habló con nostalgia y tristeza... le habló de lo que el sentía y el dolor de la separación y de lo que su familia podría estar sintiendo
- Aún crees volverlos a ver? - le pregunta al final Okko
- Si... tengo esa esperanza...
- Lo lograrás... estoy seguro
- Ojala... a veces desespero pero no pierdo la fe...
- Bien - finaliza Okko cambiando de tema - prosigamos... quiero que veas esto
Okko entra al agua y comienza a golpear el agua... luego se vuelve a Kay
- Crees que estos golpes puedan cambiar la dirección de la cascada?
- Yo... veo que no...
- Pues ahora ve esto... Dragón Ascendente!
El golpe de Okko va directo a la cascada y esta se detiene para luego cambiar de dirección hacia arriba... Kay se queda asombrado... él podía hacerlo con la magia pero jamás se le hubiera ocurrido hacerlo con su poder interno... Okko sale del agua, soportando el estrépito de la corriente cuando la cascada regresa a su curso normal y cae con fuerza sobre él
- Ahora quiero que hagas tú lo mismo...
Fue una etapa distinta para Kay... Okko jamás le enseñó cómo, solo le dijo "el dragón ya nació en ti... ahora debes hacer que emerja y luego que ascienda... que tu cosmo se eleve con él y él con tu cosmo"... Kay entrenaba todos los días sin resultado alguno... Okko no se cansaba de mirarlo
- Maestro Okko... nunca le pregunté esto... usted de dónde viene?
- De muy lejos...
- Usted no es fener ni rogro... aunque su vestimenta se parece al de los panis usted no parece ser uno de ellos y definitivamente usted no es un trola... acaso es una especie de krado?
- Por qué tanto interés?
- Llevamos tiempo juntos y no sé nada de usted... acaso tiene familia?
- Si... la tuve... nos parecemos Kay... tal vez jamás vuelva a verla
- A su familia?
- Solo tengo una hija... ella ya se casó ...
- Y por qué dice que no la volverá a ver?
- Porque así será... aunque uno no puede anticipar al destino - Okko se quita la camisa que llevaba puesta - estoy junto a mi esposa ahora
- Su esposa? ella esta aquí?
- No... Pero me encontraré con ella pronto... qué esperas? no vas a continuar?
Kay comienza a elevar su cosmo... siguieron momentos de concentración... fue cuando pensó en su familia... tal vez si pudiera alcanzarlos... si el dragón que emerge ascendiera hasta ellos... no habría barreras que lo separasen de nada...
Fue una ilusión? él levanto el brazo y sintió que su mente y cuerpo viajaba a regiones ignotas... fue cosa de un instante cuando visualizó a su familia... todo era claro... vio a su hermana ya mayor... a su padre... a su madre... pero algo pasaba... tristeza?... fue en ese instante que el rostro de su padre pareció fijar su mirada en él y le sonreía... Kay dió un grito y no pudo tenerse en pie... apenas abrió los ojos y pudo ver como la cascada cambiaba de dirección y se iba hacia arriba... no pudo moverse y solo sintió su cuerpo elevarse... en el último instante, Okko lo había sacado de allí antes de que el golpe de agua lo lastimase
Atardecía cuando Kay abrió los ojos... lentamente empezó a distinguir las cosas... de cuclillas frente a él estaba Okko quien le sonreía
- Lo lograste - le dice lacónicamente
Kay deja caer su cabeza y se ríe... no esperaba lograrlo pero lo que había experimentado era algo diferente a lo que él había experimentado antes
- Solo una cosa más - le vuelve a decir Okko - el dragón que ha nacido en ti ya ha ascendido... úsalo con precaución ya que aún no lo controlas... no lo uses dos veces seguidas porque podrías lastimarte seriamente... al principio quedarás muy débil como estas ahora pero poco a poco podrás usarlo sin dificultad... por el momento tus seis sentidos están despiertos... tu camino hacia el séptimo sentido ha comenzado y ese será mucho más largo
- Maestro de qué habla?... pareciera que se despide - le dice Kay sin poder levantarse
- Así es Kay... ya no tengo nada que enseñarte... lo que aprenderás después será por ti mismo o por los que puedan venir... aléjate del camino de las sombras y abre tus ojos a la luz que aunque te ciegue, al igual que el dragón ascendente... cuando te acostumbres ya no sentirás nada... adiós Kay... mi tiempo aquí ya terminó ...
- Maestro Okko!... espere... no...
Kay a duras penas alcanza a levantar la cabeza y ve a su maestro caminar alejándose del lugar... no volteó para atrás pese a los llamados de Kay y a este le pareció que lentamente se desvanecía a la distancia... lo que si alcanzó a distinguir Kay fue el tatuaje del dragón en la espalda de su maestro que poseía una especial luminiscencia por lo que fue lo último que vio de él.
Fin del capítulo 2
