Vivimos un Secreto II

4.

- De que "dama" estamos hablando William Jacob ? No será la señorita Blumer cierto?

-es ella

-¡William!

-lo siento papá. Yo realmente no quise, simplemente pasó y ya, estoy dispuesto asumir consecuencias

-como cuáles? casarte? dejar de estudiar para trabajar? cambiar pañales? trasnochar para atenderlos?

-tú lo hiciste por nosotros y hasta donde sé muy orgulloso estás

-lo hice de hecho lo sigo haciendo, te acabo de decir que tendrás otro hermano y no hay nada que me honre más, me siento sumamente dichoso de haberlos engendrado con la mujer que amo; sin embargo no embaracé a tu madre con 17 años, bien estaba sobre los 30 con una vida muy definida. William Andrew estaba molesto, enfurecido por las acciones que tendría que tomar de inmediato o el futuro de su hijo peligraría, no permitiría que se arruinara la vida uniéndose en matrimonio con la hija de uno de sus socios a quien ya claramente le había dicho que no habría trato alguno para concertar ninguna "posible" unión entre los jóvenes. Conocía de sobremanera las ambiciones de Edward Blumer, era hábil en los negocios y por esto eran socios, pero de ahí a unir en matrimonio a uno de sus hijos no lo podía permiti a menos que su hijo estuviese realmente enamorado y eso lo descubriría esa misma noche. Rápidamente sin ánimos de asustar a su hijo ni tratar de alejarlo de él decidió cambiar la estrategia y ahondar más en el asunto.

-William hijo, cuéntame de esta chica

-ya la conoces papá y creo que muy bien si es de nuestro círculo

-sólo lo físico, es joven si y bonita también, cuéntame más de ella

-cómo que?

-que le gusta comer? sus colores favoritos tal vez? sus entretenimientos quizás? En síntesis háblame de su interior …

-yo eeeeh… yo no sé nada de eso papá, pero eso no quiere decir que no la llegue a amar

-hijo, dime por favor si esta niña acaso era virgen cuando hicieron lo que no debieron?

-virgen? Yo… no responderé eso

-oh si, si lo harás.

-no no lo haré, yo no te pregunto esas cosas sobre mamá

-no, no puedes, ella es mi mujer ahora pero antes de serlo era mi mejor amiga, un vínculo muy estrecho nos unía, tanto que decidimos un día vivir nunca más separados, conocía todos absolutamente todos sus gustos, podría sentirla cerca de mi con tan sólo cerrar los ojos, reconocer su esencia a distancia, eso se llama "amor" y si te tranquiliza saberlo, sí era virgen

-papá no me digas esas cosas yo no sé cómo responder

-es simple, empienza diciéndome donde tuvieron sexo o quieres que se lo pregunte a ella?

-qué? Yo…. En su casa papá. Tomamos el té y luego ella me invitó a su habitación. No había nadie más que su sirvienta, tuvimos un juego de palabras y luego no sé todo fue muy rápido de pronto nos desnudamos y sin más la...la hice mía

-dime si derramo alguna lágrima en el acto? Alguna queja, algún dolor?

-que? No , no lo recuerdo, no eso no pasó ella disfruto igual que yo. Solo hubo risas cuando nos vestíamos pero nada de … William Jacob había caído en cuenta lo que su padre trataba de transmitirle, ella no era para nada virgen , acaso eso le importaba? o es que acaso ocultaba algo más? temeroso ante su irresponsable comportamiento sólo le dijo: Lo siento mucho papá, me ganó el deseo, pero ella podría estar embarazada de mí a estas alturas

-o de otro, que no lo vez? Hijo yo ya había hablado con su padre, pero tuvo renuencia de dejar nuestras negociaciones. Creo que sólo quizo que nos emparentáramos de alguna forma y lo hizo de la manera más baja posible. Si la amaras lo pensaría pero no, esto no es permisible, no te preocupes yo lo resolveré. Vete a dormir

-no podré, que harás padre?

-dije que yo lo resolveré. Mañana te comunico que haremos por ahora vamos a dormir. Albert se levantó de su asiento y caminó hasta su hijo. Lo abrazo y beso sus cabellos, en qué momento su muchachito había crecido tanto, recordó cuando su esposa le comunicó su embarazo, siempre se consideró un hombre capaz de sobrellevar todo pero esa frase " Tú y Yo igual Tres, serás papá Albert" lo desarmó por completo. Sintió como su pecho se hinchaba y le faltó el oxígeno; sonrió por la travesura de su adorado remolino de mujer cuando colocó un letrero de "Desalojo" en la cuna de su primogénito pues pensó que con casi dos años de edad su madre quería que sacara la cuna y la guardase hasta que le susurró a su oído "nuevo inquilino" que manera más original de decir que sería papá otra vez, los años pasaron rápido y en una tarde de verano jugando a las sillas en el jardín de la gran mansión pudo fácilmente divisar una silla de más, la quinta silla de inmediato pensó en el quinto miembro… aún con Gabe en brazos no dudó en abrazar a su mujer y llenarla de besos, así era ella tan espontánea y divertida, eso la hacía diferente al resto y por eso la amaba más que a nadie en el mundo. Se había acostumbrado a vivir a su lado aún sin estar casados, y luego cuando mando todo al carajo y decidió una nueva vida junto al amor de su vida no temió a lo desconocido y juró nunca nunca faltarle ni a ella ni a sus hijos jamás. Al nacer William Jacob miró esa cabecita tan rubia, su semblante tan apasible y al abrirle sus prístinos ojitos azules la conexión con los suyos fue indescriptible, creyó mirarse en un espejo, lloró por imaginar cómo se sintieron sus padres al verlo, se preguntó si su madre lo hubiese conocido antes de expirar su último aliento, ellos ya no estaban… agradecía al cielo por tener la dicha de tenerla y a su primogénito en sus brazos, ahora abrazando a su hijo le dijo con voz segura, sabes algo bueno salió de esto

-no veo qué?

-yo si, eres ya un hombre! Nunca permitiré que desgracies tu futuro Will, vamos a dormir. Anda sube y mantén este tema lejos de tus hermanos. Trata de actuar normalmente mañana. Yo te diré que hacer.

-si papá, Gracias por estar para mí

-William subió las escaleras cabizbajo, acaso había sido burlado por esa chica? Si, ella era muy popular pero quizás era por eso, todos la querían para aquello , sintiéndose asqueado por un momento de sólo pensarlo se bañó y luego se metió a su cama tratándo de conciliar su sueño.

-Albert rápidamente se dirigió a llamar a Gabriel,

-señor Andrew?

-prepara el auto y te veo en 10 minutos en la parte trasera. Cuida no ser visto. Tengo que salir urgente.

_o_

-en una pequeña posada de la ciudad, Paulette se debatía si debía volver a Escocia o quedarse trabajando en ese pequeño café. El clima de inseguridad en las calles cada vez era más tangible, las presiones de Alemania sobre el Reino Unido eran reales, nada garantizaría su nuevo trabajo. Lloraba desconsoladamente, volver implicaba encarar su pasado, ese lugar donde vivió momentos horribles junto a su esposo Harry un hombre adinerado pero déspota. La había desposado con tan solo 14 años, ella fue el pago de una gran deuda que tuvo su familia. Nunca olvidaría su noche de bodas, en lugar de ser amada fue brutalmente ultrajada por ese hombre, en algunos meses se negaba a conciliar relación íntima y fue así que su abultado vientre fue golpeado obligándola a dar a luz antes de tiempo a su pequeña Giselle a quien extrañaba con dolor. Separarse de ella fue lo más difícil que hubiese vivido, no sabía si la recibirían, no sabía cómo manejaría su vida al volver. Ella seguía casada con ése mounstruo para quien tan solo fue un objeto sexual. Hubiese sido fácil agarrar su maleta y marcharse con la familia Andrew pero ella no podía deslindarse de Giselle. Pronto cumpliría cinco años, que grande debería estar, se acordaría de ella? Ahorrar era su única meta para recuperarla, gracias a su amor platónico recibió una buena liquidación con eso podría intentar robar a Giselle y tal vez huir a algún lejano lugar del mundo. En su mente se recriminó por desear a un hombre ajeno, pero para ella William Andrew era el hombre ideal el sueño de toda mujer. Limpiando sus lagrimas deseaba que le fuera bien, que regresara a su hogar junto con sus hijos y que le brindara todo el amor y protección que alguna vez ella hubiese deseado para sí misma…

_o_

-el timbre de la casa Blumer sonó repetidas veces, un mal humorado Edwards bajo a atender su inesperada visita, cuando le informaron de quien se trataba su risa cínica se hizo evidente

-Andrew, pero que te trae a estas horas?

-lo siento Edwards pero no puedo esperar que amanezca. Necesito hablarle a tu hija. No es propio pero exijo respuestas urgentes.

-a mi hija? porqué?

-no te hagas, a estas alturas ya debes haber hablado con tu "angelical hija".

-No te permito que hables así de mi hija, ella esta dormida y si te refieres al encuentro que tuvieron nuestros muchachos, pues él deberá cumplirle supongo

-lo hará si tu hija prueba su pureza pues por lo que me contó mi hijo, no te lo diré pero no dudo que no haya sido virgen.

-qué? Estas dudando de su honor?

-dudó de ti, dudo de ella, dudo de todos. Tú sabías que mi hijo se iba a América y ella se

ofreció para qué? para que la llevara en la maleta? Mi hijo no se quedará aquí y tampoco la llevará con él

-pudo haber consecuencias Andrew

-lo das por hecho? Es un menor de edad, aún decido por él

-ambos lo son

-esto es lo que haremos, Cuando nazca el niño llévenlo a mi casa, yo reconoceré si es un Andrew y de serlo yo mismo llevaré mi hijo a la iglesia

-mientras tanto qué? Pasaremos vergüenza?

-Irás a Irlanda no? Arréglate como puedas.

-no lo acepto!

-William comenzaba a desesperarse, de pronto notó la silueta de la chica en la escalera. Era el momento de presionar o estaría perdido. Tengo dos opciones para ti.

-Edwards iluminó sus ojos, ahí estaba lo que hubo esperado. Fue como escuchar el clic de una caja registradora, bien soy todo oídos

-Dile a tu hija que baje y me muestre por ella misma lo que exijo, caso contrario , iré personalmente al colegio y estoy seguro algo encontraré. Tú sabes lo que tienes por hija

- O?

-te daré las acciones de Transport y esto muere aquí. Cuando digo muerto es muerto y enterrado, si me entiendes?

-me chantajeas? Bien te diré, estamos en tiempos de guerra, tener un nieto a estas alturas no sería propio. Así que hmmm acepto las acciones. Pierde cuidado, no está embarazada aunque eso no borra el actuar de tu hijo pero descuida, yo me encargo personalmente de mi hija

-eres un asno, prostituyes a tu hija para conseguir lo que quieres. Las tendrás mañana después de notariar, ahora me retiro espero no saber de ti jamás

-qué tengas dulces sueños Sir Andrew

-necesitaba regresar a su hogar a su cama a su mujer, había sido una larga noche y él necesitaba ordenar sus ideas, había vivido de todo en las últimas horas. Rogaba al cielo por que tuvieran un feliz viaje y él finiquitar todo para regresar con su amada familia a Chicago sin saber que lejos estaría de ese deseo…

Continúa…

Definitivamente cuando la de abajo calienta la de arriba no piensa, eso le paso a William Jacob y ahora asumir consecuencias o limpiar el desastre es tarea del hasta ahora el super papá. Gracias por seguir la historia saluditos a todas las que escriben, las que ofenden, las que aportan y las calladitas también, saludos…