Vivimos un Secreto II

5.

-a la mañana siguiente una embarazada rubia se despertaba entre pereza, sueño y muchos deseos de comer. Giró a su lado para ver una espalda ancha, totalmente desnuda y no tardó en encender su llama interna por los deseos de ése hombre que la enloquecía, con sus suaves manos acarició su piel, pero éste no daba señales de despertar por respuesta haciendo que ella se incorporara y levantase. Al rodear su amplia y cómoda cama pudo observarlo dormir tan profundamente que sintió inmensa ternura en su corazón. Se preguntaba si en la vida se podía ser más feliz aunque por ahora estaba angustiada, quería que se fueran todos juntos pero también comprendía su compromiso laboral, tenía que liquidar algunas personas, cerrar algunas transacciones antes de perder más dinero, sabía que este no les faltaría pero lo que tenían en Londres era lo que él con sus propias manos y fortuna personal había trabajado por tantos años, era el legado personal para sus hijos y no sería ella quien le indicaría que hacer. Decidió finalmente dejarlo descansar , tomó un baño a conciencia y bajó al comedor, estaban por partir a Chicago y habían aún cosas que empacar con sus hijos, ni por su mente imaginó lo que había vivido su Albert la noche anterior y todo el enredo que causó su hijo Jacob. Sonrió tristemente pues sería el último día que estarían juntos antes de partir a su viejo hogar, una sensación de abandono invadió sus sentidos; pero ella, como la mujer fuerte y decidida que se había reinventado desde hacía muchos años sabía que entre ella y su Albert nunca habrían despedidas.

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-Una elegante y exquisita Amber Cornwell atinaba los últimos detalles de su atuendo antes de bajar a encontrarse con esposo, luciendo un elegante y entallado vestido resaltando si era posible su delicada cintura luciendo realmente sensual. Esa noche en especial tendrían una importante cena de negocios y por lo que su marido le había contado se tratarían también temas de política dado el escenario que se pintaba en Europa pero para ella había algo más que tentar. Él estaba interesado en el tema pues le preocupaba de sobremanera la estancia de William en ese continente y el futuro del negocio de transporte naviero del cual eran socios. El amplio salón de la mansión Lindley estaba atestado de gente elegante y poderosa, las damas tan superfluas hablaban de cosas triviales pero los caballeros estaban inmersos en un tema cerrado, la guerra. La cena fue exquisita, a pesar de no haber ambiente para un baile las conversaciones estaban a la orden del día. Archivald era conocido en el mundo empresarial y con pocos contactos en la política a diferencia de su tío William Andrew, ahora entendía la necesidad de relacionarse en ambos ámbitos y pensaba qué tanto sacrificio le habría costado a su amiga Candy adaptarse al medio en la añeja y exigente sociedad londinense donde William comandaba sus negocios. Era el momento de inmiscuirse más en esos asuntos por los cuales ahora sentía cierto interés y fue así como acto seguido a un apretón de manos la vió, era ella, sin duda los años sobre ella no habían causado estragos, Annie Pritzker su viejo amor, la miró fijamente esperando ser presentado por ese hombre a quien había dado su mano. La tímida Annie lejos de dedicarle una sonrisa como en los viejos tiempos se limitó a tan solo decir, un placer Señor y Señora Cornwell; pero lo que ocurrió después fue lo más electrizante que hubiese vivido ése hombre aquella noche, una chica de hermosos ojos color miel le miró fijamente, ambos enmudecieron por unos minutos ante la encantadora visión que tenían en frente. El señor Pritzker rápidamente presentó a su hija ante los Cornwell

-les presentó a mi hija Bethsabel Pritzker Britter

-mucho gusto señores Cornwell, atinó a decir la delicada Beth sin perder detalle del hombre que tenía en frente

-el gusto es nuestro saludó contésteme Archivald pero Amber estaba atenta a las miradas de algunos presentes, aun así para Archivald Cornwell hubo una gran incógnita, era Pritzker en realidad su padre? Su yo interno exigía respuestas …

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-En West Midlands al norte de Londres la cena transcurría entre miradas nostálgicas y mucha incertidumbre.

-les sugiero que duerman temprano hijos, mañana deberán partir temprano al puerto, llevarán seguridad hay mucha gente desempleada y la ola de robos cada día aumenta más. Agradezco al cielo no habernos establecido en Londres directamente, las calles están insoportables.

-Pero tú que harás esta semana que falta?

-me hospedaré en un hotel, a falta de servidumbre no tiene caso que me quede aquí, además podré finiquitar todo más rápido en lugar de estar viajando. De hecho, el Coronel Simon está interesado en la casa amor, le dije que la puede conservar amoblada. Solo te has llevado los cuadros y algunas cosas de valor.

-Si, estoy segura que la cuidará mucho. Es muy especial con sus propiedades y los caballos, Albert los voy a extrañar mucho,

-lo sé, pero igual ahora no los podrías montar. Él los cuidará no te preocupes por eso.

-papá nos acompañarás mañana al puerto?

-claro, sirve para comprar mi boleto e instalarme en Londres. Albert observó cómo los ojitos de Ethan se cristalizaron, a pesar de ser un chico de 12 años era su pequeño de ojos verdes. Siempre vería a su mujer reflejada en esos bellos y vivaces ojos verdes.

-Ethan hijo, tú papá estará contigo pronto, mientras tanto tienes la misión de cuidar de mí y acompañarme en la gran mansión. Tienes primas d años que adorarás jugar con ellas. No estarás solo en ningún momento. Además si alguno de estos dos caballeros se meten contigo ya sabes que hacer eh?

-Mami no podrás defenderme

-ah no? Y eso porqué?

-estás embarazada, ya lo sé papá me lo dijo hoy

-si pero, no está enferma. Le harán compañía mientras yo llego.

-claro papá, descuida.

-papá, iremos de una vez al colegio en Chicago? Por favor que sea mixto

-mixto? Jajajaja Gabe, trata de enfocarte más en tus estudios y piensa menos en las faldas

-si papá, pero es posible? Dime que sí por favor!

-no lo creo, en todo caso tu primo Archivald a quien deberán respetar y tratar como su tutor mientras yo llegue se encargará de presentarte muchas chicas lindas, está demás decirte que te portes bien y seas respetuoso. Ahora tu madre y yo nos retiramos a…consentirnos. A las cuatro en punto los quiero a todos vestidos y con maleta en mano en los autos, de acuerdo?

-si padre, cuidado te quedas dormido tú papá, comentó Jacob

-el comentario hizo sonreír a los Andrew, Los tres chicos dirigieron su atención hacia sus padres, él siempre tan atentó a todas las necesidades de su madre, ellos tendrían que hacer cada detalle para evitar que ella se sintiera sola, estaban tan acostumbrados el uno al otro que sabían cuánto se extrañarían. Era el momento de descansar, mañana un nuevo día y nueva vida comenzaría para los jovenzuelos…

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-Mamá, a qué se debe tanto movimiento en la mansión?

-pues que más? La familia Andrew regresa de Londres ya te lo había dicho. Debemos elegir nuevos cuartos

-qué? Porque tengo que cambiar de cuarto?

-porque el tercer piso es el que ocuparán

-Pero son las mejores habitaciones mamá, no es justo que solo han venido de visita y ahora quieran desalojarnos.

-pues habla con tu padre,

-no me hará caso, tu que eres su esposa no pudiste influir imagínate conmigo

-Caroline, solo tienes 9 años hija pero es hora que vayas aprendiendo el arte de dominar la mente de un hombre. Mamá siempre decía que la mujer que hace bien su trabajo domina al hombre

-pero tú no trabajas

-hija, me refiero a trabajar a tu …

-Amber! el grito de su esposo Archivald la hizo saltar del susto, no se imaginaba que él pudiese estar escuchándola, temblorosa se levantó decidida hacia su marido indicándole que no era lo que él pensaba

-ahórrate tus explicaciones, zarpan mañana. Asegúrate de entregar las habitaciones limpias y con todo lo necesario. También vendrán el ama de llaves Julia y otras dos personas más, deberán incorporarse al servicio de la mansión y en especial se ocuparán de los chicos.

-algo más? Algún perro o algún gato? .-Desde aquella recepción, Amber estaba mal humorada y aterrada ante la cara de piedra de su ahora nada afable esposo, sabía que en el fondo algo lo inquietaba y se preguntaba qué esperaba?

-Archivald entrecerró sus ojos, su mujer estaba molesta pero que podía él hacer? Vivir en la mansión Andrew era un verdadero privilegio pero definitivamente tendría que sacar a su familia de ahí si las cosas se ponían difíciles. -le dedicó una cruda mirada a su mujer indicándole que por favor cumpliese con lo solicitado y dejara de influir en él pensamiento de sus hijas.

-Amber estaba furiosa, la fecha se aproximaba y ella quien había sido enterada por malas amistades sobre el escandaloso pasado de los esposos Andrew donde William se casó con su propia hija adoptiva tampoco desestimó el hecho que ése mismo hombre a quien sólo había tratado unas tres veces en su vida de casada, renunció a manejar todo un imperio por seguir a esa mujercita al otro lado del mundo para que nadie los fastidiara. Por lo menos agradecía que fueran niños varones y no damas los herederos de tan fastuosa propiedad. Le constaba que eran hermosas criaturas realmente y sabía que su llegada causaría revuelo en la sociedad de Chicago y ni hablar del colegio pero ella no quitaría el dedo del renglón. Necesitaba hacerse notar y no ser desplazada como si fuese cualquier mujer. Ella dirigía la mansión hacia 10 años y sus amistades la reconocían como su domicilio permanente.

-supongo que son instrucciones de la sra Andrew?

-no, son mis instrucciones

-porque tanta consideración con ella? acaso tú también te enamoraste de esa mujer?

-de donde sacas eso?

-respóndeme!

-no, lo que sentí por esa niña fue puro y muy tierno. Es un pasado muy remoto, tuvimos una adolescencia muy divertida desde su llegada a nuestras vidas. Lastimosamente Antony y Stear fallecieron pero ellos y yo, compartimos mucho con Candy Blanca

-supe que era huérfana

-y qué con eso? mi tío la adoptó. Luego con los años se enamoraron y ella se casó con él, desde jóvenes han sido inseparables. Nadie que hubiese llegado a su vida pudo permanecer de manera permanente en su corazón, el destino estaba trazado para ellos dos. Creo que si se separan algún día, morirían de amor.

-increíble la fascinación de los Andrew por los huérfanos.

-Amber estás colmando mi paciencia, a qué viene ese comentario?

-a que tú también te enamoraste de una huérfana. Todo chicago sabe que la afable señora Pritzker fue también una huérfana.

-tendré que buscarte más oficios para hacer en casa, así no andas metida en esos clubes chismorreando la vida ajena. Me voy, tengo cosas más importantes que hacer que hablar estupideces contigo

-ahora soy yo la chismosa? Niégalo! Anduviste con esa huérfana.

-Annie fue adoptada desde niña. Recibió una buena educación y creció en el seno de una familia muy noble y si la amé, fue mi chica desde el colegio pero después… no funcionó, qué con eso? Busca oficio Amber, no me molestes más con eso.

-Amber tenía los ojos como platos, él no negó su relación con esa huérfana. La había visto varias veces en el club con su hermosa hija Beth, pero no creía no quería creer los rumores acerca de esa joven y desde aquél encuentro cargaba un mal genio. De seguro su esposo esperaría que Candy o William le dieran más información a su llegada…

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En el puerto, una pareja se abrazaba efusivamente ante la inminente despedida, la señora Andrew ahogaba sus lágrimas en un fuerte abrazo. La escena era algo desgarradora, tenía el impulso de abordar el barco junto a su familia y acompañar a los tres caballeros que se encontraban en la escalera mirándolos sin perder detalles, pero él era un hombre responsable y debía liquidar a algunas personas de las empresas antes de partir. El tiempo se le vino encima y aún faltaban transacciones por cumplir. Tomó su rostro entre sus manos y suavemente le volvió a repetir "solo una semana más te lo prometo". Ve antes que me arrepienta y te aprisione aquí conmigo, recuerda amor entre nosotros nunca habrá despedidas, te amo Candice Andrew…

Hola les dejo esto por aquí. Tengo a Amber en el límite, no sé aun si ponerla de víctima o villana.

Bien tenemos a un William Albert que se alojará en Londres para cerrar sus negocios con urgencia, también un Archi que exigirá explicaciones a más de uno. Candy y los chicos rumbo a su nuevo hogar, Chicago.

Agradezco sus comentarios