Vivimos un Secreto II

6.

-un café señor?

-el hombre de límpida mirada azul levantó su vista al reconocer esa voz, esbozó una leve sonrisa y sorprendido le preguntó, qué hace en Londres? Pensé que iría a Escocia

-un corazón comenzó a latir tan frenéticamente que creyó salirse de la emoción, tomó dos bocanadas de aire y se prestó a responderle lo más alegre y atenta posible. -Sr Andrew, que sorpresa no imaginé volver a verle, yo necesitaba… reunir más dinero, por eso no me marché

-más dinero? Señorita Paulette acaso comprará un castillo? Debe usted salir de esta ciudad ya se lo había sugerido cada día hay más desempleo, robos, los tiempos son malos

-dubitativa determinó ser más osada… se fue su familia?

-así es, mi prioridad era ponerles a salvo

-y usted? Porqué no se fue?

-la otra semana partiré. Tengo cosas aún pendientes, consciente que estaba dando mucha información se prestó a pagar. -Gracias por el café y me llevo el sándwich, quédese con el cambio por favor -A William no se le olvidó el trago amargo que está mujer le hizo pasar a su esposa, aún así no tenía ni espacio ni tiempo para el rencor, sencillamente se retiraba

-un gusto saludarlo señor , espero tenga buen día , si necesita algo más solo avíseme.

-Andrew se levantó de su asiento y se condujo rápidamente a sus oficinas ubicadas frente al café, aún había trabajo que hacer , le sorprendió ver esa mujer a quien creía muy lejos de ahí, en realidad no se había inmutado en pensar en ella nunca más después que dejó de ser su criada. Para Paullette las cosas fueron diferentes, escuchó de su viva voz que aún estaría en Londres y su familia había partido. Quería apartarlo de la mente pero no podía, ese hombre era sencillamente irresistible y tenerlo justo en el edificio del frente era demasiado. Dos días transcurrieron, justo en las mañanas pasaba por un sándwich tomaba su café leyendo el diario, aunque no era el único cliente ella volvió a atenderle , le emocionaba el solo hecho de verlo tan concentrado en lo que leía hasta que levantase la vista en señal de agradecimiento o cortesía. Ni siquiera era capaz de percatarse del intenso rubor que ocasionaba en sus mejillas, en tan solo días partiría y entonces si, no lo volvería a ver jamás …

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-El elegante y distinguido Archivald Cornwell con periódico en mano entró azorado a su despacho, lucia un rostro serio y una mirada que podía petrificar a cualquiera.

-señor buenos días, ha llegado correspondencia de California y tiene dos juntas hoy iniciando a la primera en una hora, también telefoneó su esposa que pasará por ella a las 5 en casa de los Hubbes, necesitamos firmar las órdenes de ayer y el pago de los acreedores ….

-Selma por favor! déjame si?

-señor? su asistente lo observaba más que confundida, que le pasaba al Señor Cornwell que últimamente estaba tan distraído y sumamente irritado. Ella como su asistente personal se limitó a esperar instrucciones en mutismo absoluto.

-solo necesito mi agenda en mi escritorio

-la agenda está en su escritorio señor

-esta bien, déjame solo por favor. -Selma, disculpe por alzarle la voz, estoy un poco estresado es todo, avíseme cuando lleguen los socios

-señor no tenga cuidado, quiere algo de tomar?

-no, Gracias.

-Archivald ojeaba la portada una y otra vez enfureciéndose cada vez más sin tener claro aún el porqué? En primera plana estaba Johan Pritzker junto a su devota esposa e hijas anunciándose cómo nueva promesa a la gobernación. Sabía que el tipo era justo, limpio y muy adinerado, además gozaba de cierta simpatía pública pues era un conocido político. En realidad eso le importaba? Si, claro que si, tenía que confrontar a Annie y sabía que cualquier escándalo sería terrible para los esposos Pritzker en su carrera política. Como todo un caballero educado y criado por la difunta matriarca Elroy Andrew hizo acopio de todo su valor y tragó, tenía que tragarse las ganas que tenía de tomar su auto, conducir hasta la lujosa residencia y exigir ver de una vez por todas a la señorita Pritzker. Si hubiese sido cualquier hombre pasa la página y asunto olvidado, pero no podía Annie fue muy importante en su vida, era posible que esa chica fuese su..? cómo no lo supo? porqué nunca le dijo nada? porqué no sacó cuentas maldita sea!

-Selma entró al despacho, dejó una taza de té en su escritorio

-dije que no quería nada!

-tómela señor, la necesitará. Vendré en unos minutos, por favor trate de calmarse si gusta puedo hacerle compañía o pedirle a su chofer que lo lleve a casa,

-compañía? había escuchado bien? él se ahogaba por dentro y descargaba su ira con su pobre asistente. Las horas pasaron, las juntas se cancelaron, envió al chofer por Amber y que la dejara en casa, la noche caía y un solitario hombre seguía encerrado en su despacho con una botella de whisky a medio vaciar. Lentamente la puerta se abrió -Selma qué haces aún aquí?

-me tiene preocupada señor,

-puedes dejar de decirme señor por favor

-algo grave le pasa, usted no es así. -Vamos, le llevo a casa

-jajajaja estás de broma? No quiero ir a mi jodida casa. Quiero ir a un bar o tomarme la licorera entera

-pues, eso se vería muy feo, mejor vamos a mi casa, modesta pero discreta, puede platicarme lo que quiera señ… perdón Archivald.

-sabes Selma, muero de hambre, mejor te invito a comer algo

-está bien, puedo preparar algo rápido si gusta, no … tiene buen semblante señor; además la gente... ya sabe cómo son...

-me dejas desarmado. Bien, acepto!

-ambos partieron a casa de Selma. Ella era su asistente, ganaba moderadamente lo suficiente para vivir cómoda y era una mujer independiente, al llegar al departamento puso la radio y encendió velas, sirvió dos copas de whisky para hacerle compañía, se prestó a prepararle algo ligero y algún caldo. Archivald se sentó cómodamente a observarla mientras se soltaba su cabello tan negro como la noche, largo y muy brilloso, se quitó su saco dejándole ver su perfecta silueta, la plática fue inicialmente trivial, le recordó a su lejana amiga Candy… cuando vivía en el Magnolia, Selma era tan sencilla y por Dios nunca se había fijado en su hermosa sonrisa y los pequeños hoyuelos que se le hacían al sonreír. Cenaron sobre la barra, mirándose de frente, pronto sintió la confianza de soltar todo lo que llevaba por dentro cuando Selma soltó la pregunta a quema ropa,

-es por una mujer?

-lo es

-tú esposa lo sabe?

-creo que sospecha, no estoy seguro, pero ella no importa ahora

-importa, es tu mujer y ustedes no son cualquier pareja

-porque lo dices?

-pues, siempre lucen bien juntos, tienen un hogar, preciosas hijas y una buena posición social, además…

-no, Selma no es lo que piensas, creo que hasta eso sería superable

-no creo entenderte entonces

-se trata de una… de una hija

-vaya! Eso si es sorprendente.

-qué tenga una hija por fuera?

-así es, siempre le he visto dentro del matrimonio modelo

-pues, en mi matrimonio he dado lo mejor de mi, pero a veces siento que no es suficiente, en realidad esta niña ya no es tan niña, puede tener unos 20 años creo yo

-tuviste una hija y no lo sabias?

-parece que no, no sé si lo es pero lo sospecho

-porque no le preguntas a su madre

-no es cualquier persona -las horas pasaron y el relato continuó, se desahogó lo suficiente con alguien que le inspiraba confianza y que entendía todo su imperfecto mundo de aparente felicidad y falso poder pues estaba amarrado, no quería perjudicar a nadie, pero lastimosamente si tenían que correr cabezas correrían, él no sería el tonto burlado. Me retiro, te agradezco me hayas escuchado, creo que te aburrí, sabes que está información es …

-es secreto de Estado y en lo absoluto, no sabes el gusto que me ha dado escucharte, vuelve cuando quieras, es tu casa

-jajaj no lo digas te tomaré la palabra, cocinas rápido, delicioso y eres buena compañía

-bien pues, hasta mañana

-hasta mañana Selma, gracias por escucharme

-Pasada las dos de la madrugada un auto se estacionó dejando un pasajero en la entrada de la gran mansión, Amber no había podido conciliar el sueño, en otras ocasiones había llegado tarde pero ella sabía de esas aburridas juntas y cenas de negocios. En esta ocasión nada le había anunciado

-llegas tarde!

-buenas noches amada esposa

-ebrio… donde estabas? Te pedí que fueras por mí a las cinco, teníamos una cena con los Hubber

-me vale tu estúpida cena, me vale si me esperabas me vale todo por Dios, estoy vivo gracias …

-Archivald te estoy hablando

-si si si … sigue hablando mujer, me avisas cuando se acaben tus baterías

-cada día estás más cínico! Te estabas viendo con otra? de seguro te revolcabas con élla?

-jajaja es en serio? Por Dios Amber me asfixias, me largo a dormir SOLO. -Sin más la dejó sola y fúrica pues no tenía la menor idea de donde había estado. Para su consuelo no olía a mujer ni observó evidencia alguna de haberse bañado antes de llegar. -Amber podía ser joven y celosa pero amaba profundamente a ese hombre, era su hombre! Degollaria a cualquiera que se cruzara en su matrimonio, enojada y más inquieta que nunca decidió que era hora de enfrentar a la causante de sus insomnios y lo haría de frente, comprobaría que tan ciertos eran esos rumores, quería no, necesitaba volver a ver a esa chica, sigilosa entró a la habitación donde Archi descansaba, se acercó a la cama y lo vió totalmente desnudo, decidida se sentó a un lado y más tardó en levantar su mano para acariciarle cuando esté rápidamente la tomó y la condujo directo hasta su miembro,

-qué celas? esto? aquí está completito

- últimamente estas muy disgustado

-siéntate aquí, tiene muchas ganas

-celosa sí tonta no, atrapó su miembro entre candentes movimientos y un deseo arrollador, los besos tan intensos dejaban marcas en su blanca piel y ella tan cuidadosa, no le importó por esa noche en lo absoluto, estaba entregada a su marido en cuerpo y alma. Le dejaría claro que ninguna mujer sería capaz de amarlo y entregarse con tanta pasión como ella lo hacia, quizás eran celos estúpidos por un pasado muy lejano o quizás no, viviría él aquí y ahora,

—0–

-dos días después de zarpar a bordo del Queen Mary, los Andrews quienes ocupaban tres habitaciones en primera clase incluyendo la servidumbre se sentían a gusto puesto que las comodidades eran muchas. Algunos conocidos se sorprendían de verle solo en compañía de sus hijos, para Candy hablar con su esposo todos los días era un verdadero lujo desde la comodidad de su habitación pero bien valía la pena escuchar su voz que le daba paz a su corazón -están en la alberga ahora, han jugado tenis y por muy increíble que parezca todas las tardes en la Terraza Windsor tomamos el té por insistencia de Gabe y no debo decirte porqué cierto?

-están de cacería? Jajajaja cuida a Ethan de ése par, tú te has sentido bien? El bebé está bien?

-náuseas dentro de lo normal, duermo mucho es verdad pero me siento relajada. Solo espero que vengas rápido como me prometiste.

-tanto me extrañas? Tanto extrañas a este viejito?

-si abuelo William, lo amo y extraño demasiado, también mis masajes en los pies

-bueno, en tres días a lo mucho estarás en Nueva York y de ahí a Chicago, nueva vida nuevo hogar... Me extraña que Archibald no se haya comunicado más conmigo pero, debe estar muy ocupado. Espero tenga los pasajes y los autos esperando por ustedes cómo le comuniqué. Insistiré no te preocupes, duerme y besos a todos nuestros hijos, uno especial para el bebé y otro ardiente para ti mujer, Te amo

-yo te amo más mi príncipe… vuelve pronto

Amber está súper celosa y es en extremo peligroso para el mismo Archivald. Cuidadito Selma

Paulette y el café matutino, santo padre un matamoscas para esta mujer!

Nota histórica: el Queen Mary hizo su primer viaje en 1936 y era como decirlo "el crucero de la época" piscinas, canchas, teatro, etc hasta teléfonos tenían las habitaciones más exclusivas. Su primer viaje lo hizo en tan solo 4 días desde Inglaterra a Nueva York. Mi historia está centrada entre 1939-1941 SGM ( lo aclaró para quienes ponen énfasis en los datos históricos aunque claro , esto es obviamente ficción )

Gracias a quienes han seguido la historia, a quien se han puesto al día con la parte I, las que me envian pidiendo adelantos jajajaa , las que leen y no comentan y en especial a las que dejan su mensajito, a las que partieron también , Saludos y gracias.