Vivimos un Secreto II

9.

-Siento la humedad de tu cuerpo humedecer el mío, no puedo descansar, ahora no quiero, me enloquecen tus besos, amor en estado puro es lo que siento, no te cansas de decirme que soy única como tampoco me canso en demostrártelo a cada instante; quiero besarte, quiero sentirte, quiero tocarte, dónde estás Albert... -abrió sus ojos sintiendo su respiración acelerada, bañada en sudor se levantó escuchando la estruendosa maquinaria del tren en marcha, estaba en un tren con sus hijos e iba rumbo a Chicago, donde estaba él ? Sentía que algo ocurría pero ella debía mantenerse tranquila, dos golpes a la puerta llamaron su atención. - Adelante,

-Mamá, has descansado?

-Algo, estoy muy angustiada, siéntate por favor William

-mamá tenemos que hablar -Candy desvío su completa atención hacia su primogénito -Qué es lo que ocurre? dime

-Londres está bajo ataque aéreo, no se sabe más por ahora

-Qué? -un vacío invadió sus entrañas, había escuchado bien? - bajo ataque dices?

Cuándo ocurrió?

-desde que llegamos a puerto estalló la noticia. Tal vez tempran de la mañana. No tenemos detalles, no sabemos nada, te pido mantenerte tranquila

-por eso no llamó, – Decía esto mientras gruesas lágrimas escurrían por sus mejillas, sabía que Albert había estado en situaciones difíciles sin embargo siempre había podido salir a flote.

-saldrá de esto, yo lo sé

-eso dijo Johnson

-Llámalo, quiero hablarle

—0—

-la ruta hacia el norte era muy transitada. Los ataques se habían limitado a ciudades militares estratégicas. No había indicio de intervención terrestre, al menos por ahora, el auto donde viajaba Paullette se quedó sin combustible, tuvieron que bajar y comenzar a caminar lo más rápido posible, llevaba horas en éxodo, no habían comido ni dormido nada, tampoco estaban tan seguros de no recibir amenaza en el norte, fuese cual fuese el caso debían avanzar.

-señorita, usted puede irse sin nosotros si quiere , estamos caminando muy lentos. -Decía el hombre a Paulette pues no era justo que ella se retrasara por ellos, sopesó el hecho pero prefirió quedarse con ellos, entre sus pocas pertenencias tenía su dinero, sería mejor confiar y permanecer juntos.

-William y Adam habían logrado conseguir combustible en una granja, pagó mucho dinero por ello, también consiguieron frazadas, una escopeta y algo de comida seca. Cada vez que alguien se acercaba al auto Adam solo apuntaba con el arma, no estaba en condiciones pero tan solo con amenazar servía. Al atardecer, cerca de York, una muchedumbre caminaba por las calles, la fila de autos era constante e interminable por lo general gente adinerada viajabando hasta con sus mascotas y seguramente también armados. Faltaba agua y alimentos, Paulette perdió el rastro de sus compañeros de viaje al caer al suelo en medio de una turba, cansada, sucia y hambrienta como todos, sostuvo con mucha fuerza su pequeña maleta lo que llamó la atención de algunos quienes intentaban arrebatársela, mordió, pataleo , golpeó como pudo pero no hubo quien la defendiera hasta ese momento, algunos intentaron manosearla con el fin que soltara sus pertenencias - Un disparo se escuchó fuerte y más atrás una voz autoritaria en un tono muy grave, suéltenla! uno a uno fue alejándose de ella, era él, William Andrew otra vez se cruzaba en su camino o ella en el suyo, al principio sintió sorpresa, William la levantó en peso introduciéndola rápidamente en un vehículo, todo estaba muy confuso para ella, pero los nervios y la desesperación por sentirse perdida otra vez no le hicieron cuestionar. Al abordar, Adam le apuntó por unos instantes con una enorme escopeta, el miedo atravesó cada uno de sus huesos y el terror se reflejó en sus ojos, -El auto siguió su marcha, ella no mediaba palabra alguna, su mirada se mantenía fija en el copiloto, presionaba con fuerzas su maleta. Luego de una hora, el camino se iba despejando, cada vez eran menos los caminantes, -tiene hambre? , un silencio por respuesta, los minutos seguían pasando, el auto avanzaba cada vez más, la conducta de Adam era normal pues ser escolta de un hombre tan importante exigía ser discreto y prudente; sin embargo para William el silencio de Paulette era cuestionable, recordó como la trató la última vez que la vió en su hotel y las indicaciones que había dado. A prima noche, intuyendo algo más, William ordenó orillar el auto y le pidió a Adam que trajese algo de agua o lo que encontrase, al alejarse, ella rápidamente bajo del auto al lado contrario y comenzó a correr lo más rápido que pudo, pero que rayos le pasaba? William le dio alcance colina abajo haciendo que ambos rodaran, su cuerpo firme y masculino quedó sobre ella, sus respiraciones agitadas por la carrera y posterior caída, por unos instantes el tomó sus manos posicionándolas sobre su cabeza, sin querer presionaba su anatomía, por primera vez delineó su rostro, terror leyó en sus ojos, aventurándose a saber más, -se puede saber qué demonios le pasa? En sus ojos había miedo y una furia encendida, días antes hubiera agradecido tenerlo así por un segundo, pero en esta ocasión sólo quiso arrojar saliva en su rostro y un fuerte empujón hacia arriba. William se levantó del suelo tomándola del brazo y por respuesta dos bofetadas recibió haciéndolo tambalear, vaya que esa mujer pegaba fuerte! De pie la volvió a tomar de las manos bloqueando sus movimientos y mientras le cuestionaba, -qué le pasa? Por qué me agrede?

-Cerdo, infeliz , no lo voy a perdonar nunca me oye, nunca!

-a mi? qué le pasa Paulette?

-no se haga el idiota conmigo! Porqué me defendió ahora cuando antes dio la orden de hacer algo tan vil conmigo

-qué? de que rayos hablas? Le preguntaba William tratando de calmarla

-déjeme! fue su escueta respuesta alejándose unos pasos

-Si quiere que la deje aquí la dejo, sentí que necesitaba ayuda y aunque Adam no quiso sugiriendo que sería peligroso yo le ordené parar ,discúlpame si actúe de esa forma, adiós. Que sigas bien tu camino -William sabía que no era lo correcto pero él no podía perder tiempo tratando de razonar con una persona tan inestable, Paulette contemplaba sus opciones, quedarse sola en ese paraje o confiar en él, la conducta de Adam era intimidante , William comenzó a alejarse hasta que la escuchó llorar y susurrar, "no te vayas..."

-William apretó sus puños, ella no era su problema pero él no tenía alma para dejarla ahí en ese solitario lugar y como si fuera poco algo había ocurrido para que ella estuviese en ese estado. -Paulette se levantó y corrió hacia él, lo abrazó fuerte y no dejaba de llorar. -William podía distinguir la silueta de Adam a la distancia. No hacía nada por ayudarle, estaba ahí parado observando sin decir nada,

-qué te hizo Paullette?

-En medio de su duda, Paulette le miró a sus ojos, aún cansados le parecían los más hermosos que jamás hubiese visto en su vida, le infundían paz y tranquilidad , bajó su rostro y entre sollozos solo lo dijo, abusó de mí. -Sintió como él la atrajo a su pecho con un abrazo protector, acarició sus cabellos mientras la sentía temblar y llorar con rabia, con ira, no! No podía pasarle por alto algo así, ese hombre quien le había jurado lealtad, en ése momento pensó en Candy, su mujer , cuantas veces Adam había estado a su servicio? Si eso le hubiera ocurrido a ella le mataría con sus propias manos así le dieran cien años de cárcel; pero Paulette no era ella, aunque tampoco justificaba lo ocurrido. Mientras lloraba se calmaba poco a poco, escucharon el ruido de un motor y decidió subir a investigar, Adam se había marchado dejando solo unas frazadas y algo de agua con algunas latas, William recogió todo del suelo, deberían descansar un rato antes de continuar su marcha, decidió que abajo estarían más seguros cerca a un frondoso árbol, le dio de comer y beber haciendo él lo mismo; hacer una fogata era pan comido para él, hacia mucho frío, le pidió descansar mientras pensaba claramente lo que haría con ese hombre. Paulette de manera más tranquila y confiada le dijo que aún conservaba el dinero que le mandó, al menos eso no le robó.

—-0—-

-Tres lujosos autos hacían su entrada en la Casa Andrew, así solía llamarle la difunta tía Elroy, Candy estaba muy triste y preocupada. Sus hijos habían sido ya informados de lo ocurrido en Londres. Ella tenía que ser fuerte, ahora entendía a la matriarca y todo lo que se esforzaba por cuidar de su amado William. Lamentablemente él nunca le perdonó todo lo que la hizo sufrir y fueron pocos los contactos que tuvo con sus hijos. Ella debía permanecer estoica y decidida a luchar por ellos aún sin William a su lado. Los autos se estacionaron, era tarde y solo el personal de servicio les esperaba, en el fondo agradecía tal desplante, primero Archibald y luego Amber, mañana sería otro día, dio instrucciones de llevar a sus hijos a sus habitaciones y no despertarlos hasta que ellos quisieran, habían viajado mucho y merecían descansar.

-Gabe, acompaña a tu hermano menor a instalarse. Descansen hijos, mañana hablaremos

-Mamá, no recordaba esta casa tan grande,

-Gabe la última vez que estuviste aquí tenías tan solo 7 años hijo, solo pensabas en jugar para aquél entonces,

-madre, pase lo que pase estaremos contigo siempre, trata de descansar o mañana no tendrás un buen semblante, -decía William Jacob

-mamá, puedo dormir contigo? -preguntaba Ethan

-si quieres puedes, no me molesta -Candy se alejó para dar algunas instrucciones a Julia y que instruyese sobre los alimentos del dia, luego se pondrían al corriente sobre la administración de ambas amas de llaves.

-Ethan, deja de hacerte el bebé, en pocos meses te quitarán el título de príncipe, mamá quiere estar sola, pensar , tienes tu propio cuarto y doméstica para ti. -William Jacob habló de manera enérgica a su consentido hermano

- la mañana llegó más pronto de lo quisiese, una elegante mujer de cabellos rojos descendía con elegancia las empinadas escaleras de la mansión Andrew, se topó de frente con una perfecta desconocida la cual se limitó a detener su marcha mientras ella pasaba, -quién eres?

-buenos días mi lady, mi nombre es Julia Bowman soy el ama de …

-oh si si, ya se quien eres, pero aquí no tendrás ese cargo, puesto que ya contamos con una

-no he recibido esas instrucciones, aún así estoy a sus servicios

-Amber se sorprendió de lo poco o nada sumisa que era Julia, -qué dices? Te lo estoy instruyendo ahora, por favor que me sirvan el desayuno de inmediato, voy a salir

-la señora Andrew le espera en el comedor,

-ya se levantó? Vaya! - Amber entró al elegante comedor sintiendo de pronto una molestia puesto que la señora Andrew estaba sentada en su puesto, justo a la derecha del cabeza de familia, tomaba pausadamente sus alimentos cuando la vio acercarse, -Amber, al fin te dejas ver ...

-Amber se puso roja del coraje, acaso le estaba reclamando no haber estado para recibirla?

- anoche estaba muy cansada , ya sabes ordenar el arreglo de la mansión no es tarea fácil.

-el mayordomo entró con los diarios en mano, -Señora, dónde los quiere?

-Amber se prestó a decir de inmediato, -donde siempre Benny por Dios que pregunta haces,

-Benny por favor, llévelos a el despacho, los leeré en unos momentos -intervino Candy de inmediato puesto que ella era quien había enviado por todos los diarios habidos y por haber.

-si señora Andrew como usted ordene -contestó rápidamente el mayordomo

-vaya, por momentos se me olvida que es tu casa, señora Andrew

-Candy de manera impávida la miró fijamente, se levantó de su asiento y le dijo que quería ponerse al corriente de la mansión, pero en estos momentos su prioridad era otra -cuando tenga tiempo señora Cornwell, conversemos le parece?

-claro, creo que muchas cosas debemos tratar, comenzado por el ama de llaves, yo ya tengo una y usted trae otra

-así es, la necesito pero creo que todo se puede integrar, donde están tus hijas?

-desayunan más tarde, y los tuyos?

-descansan, di órdenes de no despertarlos, el viaje fue largo y lo de su padre nos preocupa mucho

-su padre? Qué le ocurre a William?

-nos veremos más tarde, estaré en el despacho. -Sin sentir la necesidad de dar explicaciones , Candy se dirigió al despacho a leer los diarios.

-Amber sopesó aquellas palabras, acaso William no volvería? De ser así su Archivald seguiría siendo el cabeza de familia , al menos eso pensaba, sus días estarían marcados por desavenciencias con los Andrew y un tema que involucraba a su marido de manera directa. Ordenó su desayuno e instruyó para que sus hijas fuesen levantadas, cuando se dispuso a ordenar el almuerzo, sorpresa se llevó que ya todo estaba dispuesto desde la noche anterior, la señora Andrew no había perdido ni tiempo ni detalle en marcar su territorio.

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-solo necesitamos el apoyo de algunos más y listo! La gobernación será toda tuya. -Comentaba Chasse Burton, amigo y jefe de campaña de Johan Pritzker

-es mucho dinero no crees? -mencionaba Johan a sus colegas

-si es mucho dinero, pero las remuneraciones al ocupar el cargo son "ilimitadas" , no sé qué te preocupa? Tienes una familia hermosa, parecen todos modelos de revista de moda, la señora Pritzker ha hecho bien su trabajo.

-Annie, mi amada esposa está entregada en esto conmigo, sin su apoyo sería casi imposible

-en la cena de los Lindley, conociste a Cornwell, no debemos perder oportunidad de sumarlo, tienen dinero, es una rama de los Andrew -comentaba Chase

-Los Andrew? Conozco a William pero tengo entendido que están en Londres.

-yo escuché que regresaban, más ahora en tiempo de guerra, William no dejaría que nada le pasara a su muñeca de cristal ja,ja,ja debemos acercarnos , tienen mucho mucho dinero

-como dices? -preguntaba Johan , él sabía que Candy era amiga de su amada Annie

-es increíble lo que hace el amor, hace dos décadas William Andrew joven patriarca , renunció a todo un imperio por amor, cerró sus inversiones con la familia , solo mantuvo nexos con los Cornwell, de hecho a eso deben estos su solidez. Todo por no exponer a su muñeca, la hermosa Candice Andrew , oh si, aún con los años sigue siendo muy hermosa, la he visto en algunos eventos en Londres. Han tenido herederos, estoy seguro que su regreso a América es sinónimo de inversión , es mucho dinero acumulado expectante de inversiones,

-no estoy seguro de querer involucrarme con los Cornwell, sostenía Johan

-bueno, entonces invitemos directo a los Andrew , a fin de cuentas es quien nos interesa. Tal vez alguno de sus hijos se interese en la política aunque sean tan jóvenes,

-Johan Pritzker, sopesaba el hecho de relacionarse con Archivald Cornwell, por algun motivo sospechaba que era este el padre de Beth. La relación que él y Annie tuvieron dado un prolongado noviazgo indicaba que así sería, al conocerlo entendió que sus dudas eran reales , padre e hija de frente. Tenerlo cerca no era propio, no lo quería en sus líneas … sin embargo los Andrew eran otra cosa, ya concertaría una cita con ellos …

- Amber besó lona, asalto número 1.

-Albert se ha enterado lo que hizo Adam, dejará a Paulette a su suerte?

-Johan no es tonto, qué ocurrió aquí realmente.

Hola, avanzamos con este capítulo. Saludos y gracias por comentar.