Vivimos un Secreto II
12.
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Febrero, 1940
-Pase señora Pritzker, siéntase en su casa. – Annie sintió un dejo de sarcasmo en el saludo de la señora Cornwell, debía reconocer que era bella? si, igual que ella; cuidaba muy bien de su aspecto? y qué con eso, no se sentía menos.
-vine a visitar a la señora Andrew – Dijo Annie de manera educada
-Qué raro, no se hubiese molestado si hubiese informado. Ella ha salido, tenía algunas diligencias bancarias
-Sabia de mi visita, pero ciertamente no indique la hora
-Bien, ya que está aquí, quisiera platicar con usted, en el estudio
-No creo que entre usted y yo haya algo de que platicar, pero… -Annie la siguió a regañadientes, era mejor poner a ésa mujer en su lugar a dejarla con sus aires de altiva, mandona y metiche.
-Está segura? Hablemos sin rodeo señora Pritzker, ex prometida de Archivald Cornwell , madre de Bethsabel Pritzker, o debo decir Cornwell?
-Annie tensó su cuerpo, cómo era que una verdad de veintiún años atrás la cual ella creyó muerta y enterrada fuese de manejo público , cómo era que la señora conocía tanto?
-Yo… no voy a tratar mi vida privada con usted. Si bien es cierto fui prometida de Archiv…
-el señor Cornwell para usted!
-cierto, el señor Cornwell. Eso no amerita que ventile mi pasado con él , en todo caso es él quien debe acercarse a mi si quereia respuestas, si no lo ha hecho en tantos años, no veo porqué hacerlo ahora. – Dígale a la señora Andrew que estuve aquí por ella. Que me llame si tiene tiempo para su hermana -Espetó Annie sin ánimo de quedarse a discutir con Amber.
-No tan rápido. Si es cierto que no me incumbe tu oscuro pasado, pero afecta directamente mi relación con el hombre que amo, padre de mis hijas y esposo. Acaso él lo sabe?
-saber qué? Preguntaba Annie girando con visible molestia
-No te hagas la ilusa conmigo, tironeo Amber del brazo de Annie haciéndola enfurecer por tal osadía.
-No voy a ventilarte mi vida, eres una atrevida e insolente Amber Cornwell. -El Fuerte intercambio de palabras fue escuchado por la servidumbre haciendo que Flavia tocase la puerta del despacho con el fin de interrumpir tal discusión, al no recibir el pase abrió con sus llaves la puerta encontrando a ambas mujeres sujetadas del brazo y mirándose de una manera tan desafiante. -Señora Amber, es importante su presencia en un asunto
-Flavia, conduce a la señora a la salida y que no ponga un pie nunca más en esta casa!
-No es tu casa! Es la casa de mi hermana y solo ella podrá correrme algún día de aquí.
-te crees muy lista no? No me humillarás con eso, vivo aquí desde hace muchos años y este es mi hogar. Tú me respetas!
-tu hogar? -Annie se aseguró de acercarse lo suficiente a la señora Cornwell, -Conocí esta casa primero que tú, conocí al hombre que amas primero que tú, dormí en su cama primero que tú, me embriagué de su amor primero que tú, le di un hijo primero que tú, siempre has sido segunda en todo querida, estoy segura que volvería a tenerlo conmigo cuando quiera; más ahora no me interesa, conozco bien la salida, gracias. -Amber quedó petrificada en su lugar, Annie era mayor que ella, logró hacerla enmudecer pues todo lo que decía era cierto más no su última afirmación, eso no lo permitiría jamás, otra vez los celos estúpidos hacían mella en ella, la realidad la rebasaba, de su propia boca había escuchado que le hubo dado un hijo… - Annie se dirigió a la salida, al cruzando el umbral de la puerta con sonrisa triunfante sobre la malcriada Cornwell como le decían sus conocidas, intentó abordar su auto cuando una varonil mano cubrió la suya, su sorpresa fue enorme, sabía bien de quien se trataba, una suave y placentera calidez se apoderó de ella, debía irse, pero sencillamente no podía,
-Hasta que al fin apareces, pensé que nunca vendrías, claro 20 años después regresa tu hermana y ahora vuelves , tenemos que hablar Señora Pritzker. -Giró su cuerpo mirándolo de frente, unos ojos ambarinos que recordaba muy bien la inmovilizaron por unos instantes , era él, era el hombre por quien había suspirado desde niña, el hombre a quien se había entregado en cuerpo y alma y aunque ya no fuese suyo se permitió recorerrlo de pies a cabeza, mucho tiempo había pasado, su rostro seguía siendo una divinidad y su cuerpo fiel reflejo de un digno Andrew, en ése momento sintió un loco deseo de ser suya por humillar a cierta persona? o simplemente lo deseaba,
-Mi chofer, él me espera -logró balbucear Annie
-Más que yo? Lo dudo
-señor Cornwell, yo…. disculpe tengo que irme
-oh no, no tan rápido , he estado muy ocupado pero creo que usted y yo tenemos una plática pendiente. -Annie exhaló dejando escapar no solo el aire contenido sino muchos nervios, temor y algo inesperado que ni ella misma se explicaba. Estaba frente a él y exigía respuestas.
-qué... que tenemos usted y yo que conversar?
-lo sabes muy bien
-no es el lugar ni el momento , tu esposa ha sido grocera. Ahora mismo acabo de verla,
-no entiendo. Viniste a verla?
-no! Viene por Candy, pero no le dije a qué hora y no se encuentra
-bueno, está arreglando algunos asuntos legales. Su vida es ahora mismo … complicada
-Supe que Albert está en Londres, es decir … William
-solo Albert para nosotros Annie. Lo sabes , es una situación compleja.
-pero está bien? Yo… fui descortés , no pregunté por él cuando le hablé
-está vivo. Tenemos un plan para sacarlo de Escocia. Logró llegar allá. George está a cargo , no me has dicho dónde podemos hablar , o debo devolver la visita a su casa? No estoy jugando Annie
-mi casa? estás loco?
-aún no, pero podría estarlo dentro de poco, que crees?
-está bien. Dime dónde, no quiero que sea público. Ya sabes que mi esposo es una figura política
-Eso ya lo sé. Parece un buen tipo. Desaste de tu chofer y sígueme , te encontraré en el kilómetro 20 al norte, hay una hermosa vista al….
-al lago, lo sé muy bien. Sigue siendo un lugar público pero al menos está en las afueras. Solo que yo, no manejo.
-te dejas ganar de Candy? Increíble,
-Ella tiene chofer, pero lo hace porque quiere,
-Así la enseño Albert, a ser independiente, entonces?
Está bien, le diré que me lleve donde mi modista y me busque en dos horas. No tengo más de ese tiempo. Sígueme tú y recógeme allí.
-Perfecto , te seguiré, ahí estaré Sra Pritzker. -La propuesta fue rápida, así como su loco plan, abordó el auto sin mirar atrás, pues su chofer podría sospechar algo.
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-Benson, el señor Schiffer lo solicita en su oficina
-De inmediato voy. Señora le pido me disculpe unos momentos, regreso enseguida.. Gusta algo de tomar?
-oh no, estoy bien Gracias. Adelante yo le espero, mientras leeré estas pequeñas letras. -ya regreso,
-Benson, tengo entendido que la cuenta de los Andrew solicitó firma autorizada
-así es señor, el representante del señor William Andrew tiene el poder legal donde se avala la firma de la señora Candice Andrew y al cumplir los dieciocho años al primogénito del mismo, el joven William Jacob Andrew. Igual sucederá con el resto cuando lleguen a los veintiún años.
-cuando vendrá la señora Candice? Es decir, Andrew?
-señor Schiffer ella está aquí
-cómo? aquí en Chicago o aquí en el banco?
-está en mi oficina señor. Pero todo está bien, está leyendo la documentación y…
-por Dios Benson, un cliente como ella debe ser atendido por la más alta jerarquía. Tráela de inmediato a mi oficina, no le digas quien soy, solo condúcela hasta aquí y trae toda la documentación. – Marcus Schiffer sonrió muy contento, esa mujer a quien hubo deseado como su compañera alguna vez, era la dueña de un poco más de una cuarta parte del capital que su banco manejaba. Se puso nervioso, se sentía rídiculo a decir verdad, los años habían caído sobre él. Ella era la esposa del ilustre William Andrew, un hombre con fama de caballero quien robó a una princesa encantada y como si fuese una medieval leyenda la llevó consigo a un palacio encantado donde se sabía, habían sido muy felices. En la clase adinerada donde ellos se manejaban, esa fue la estela de cuentos que dejó aquella hazaña donde un poderoso empresario renunció a todo un imperio por amor a esa mujer. Estaba nervioso, no sabía porqué pero sí que estaba nervioso. La puerta se abrió, la voz de Benson le daba el pase, la vió como hacía tiempo no lo hacía , era ella, mujer, madura, encantadora como siempre, bastante estilizada por su atuendo de ropas y joyas, caminaba serena y al verlo esbozó una enorme sonrisa. Se levantó de su asiento con una sonrisa sincera, bordeó el escritorio recibiéndola como merecía, un beso en su mano y un abrazo de cortesía, Candice Andrew la princesa raptada, un gusto tenerte aquí después de mucho tiempo
-Marcus Schiffer, siempre tan galante. El placer es todo mío
-Por favor Candice toma asiento. Cuéntame , cómo está todo, tu familia, tus hijos? Supe que te establecerás en Chicago. Lamento la situación de William, estoy muy pendiente al igual que muchos, mi nieta conoció a tus hijos en el Queen Mary.
-Sí, es delicado el asunto pero estamos haciendo todo lo posible por traerlo a casa. Sobre tu nieta no tuve la oportunidad de verla, prácticamente no salí de mi camarote
-Has hablado con él?
-la comunicación es mala, pero logró telegrafiar. Está bien, gracias por tu interés.
-Supe que activaras la cuenta. Es mi deber orientarte aunque asumo que Johnson ya lo hizo
-así es, en poco tiempo mi hijo también accesará a ella.
-eso es un poco riesgoso sabes?
-es un chico muy juicioso, no se desgastará en chicas y bebidas
-no lo digo por eso, en realidad no dudo de la buena educación y ejemplo que le hayan dado. Es un asunto de seguridad, podría convertirse en un objetivo
-Ni Dios lo permita Schiffer. Pero realmente me siento muy cansada, quiero que William Jacob tenga el control por si…. -Marcus observó esos bellos ojos perderse en la nostalgia, el temor, no sabía a ciencia cierta
-crees que no volverá? Vamos , estamos hablando de un legendario caballero, -Tomó sus manos entre las suyas, ese gesto tan intimo la incomodó un poco, soltándose rápidamente de su agarre, ya que ella conocia muy bien sus sentimientos pasados. -Lo que quiero decir es que, me puede pasar algo a mi antes que su padre vuelva y no quiero que quede dudas de su derecho.
-Conociendo a tu esposo, todo debe estar en su testamento muy claro. No temas por eso, haremos lo que disponga señora Andrew. William depositó su confianza en nuestra banca y eso se le agradece, pareciera que las emociones fuertes son parte de su vida, se rumora que no es la primera vez que desaparece, alguna vez lo hizo por años… -ella lo miró por unos momentos, por qué su Albert no subió a ese barco junto a su familia? Por qué ella no le suplicó hacerlo? Cómo se salió todo de control en tan pocos días? Sintió un mareo, náuseas, angustia o todo junto, se sientió revuelta y al intentar levantarse , nada…
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-En Escocia, William obtuvo satisfacción tras su fugaz visita en aquél burdel
-consiguió lo que quería caballero?
-por supuesto. Debo advertirle que estas damas me acompañarán , pagaré por sus servicios y por su silencio
-las chicas lo miraban embelesadas, debían guardar silencio absoluto y eso incluía a la misma dueña del burdel,
-Pierda cuidado, si la paga es buena todo es posible, me alegra que lo hayan satisfecho. Aunque se lleva usted las más caras, son muy jóvenes y esas cuestan más
-Solo diga su precio.
-Salieron del burdel rumbo a un poblado al Este. Thomas le confió dos hombres bien armados. Preparó suficiente dinero en una maleta, tratar de negociar directamente con el energúmeno de Harry seria un fracaso. Su plan era otro y debía darse prisa para regresar a Lomond cuanto antes.
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-En el kilómetro 20, un elegante auto se estacionaba, Annie soltaba su bufanda mientras Archibald bajaba del auto para abrirle la puerta, qué tenía ese hombre que aun tantos años después se veía tan atractivo, sin duda era el encanto Andrew. Al poner sus pies en el suelo, evitó que él notara su turbamiento caminando hacia un mirador, habían pocas personas para su propia suerte. Sabia que debía darle a ese hombre una clara explicación pero no tenia idea por donde comenzar,
-Sigues estando muy hermosa Annie,
-Debo decir gracias? Pues, gracias…
-hablemos,
-a éso vinimos no?
-es mía? Preguntó Archibald sin miramientos, tenía que saber la verdad en ése momento
-lo es,
-Annie, cómo pudiste? -Archie la tomó en brazos sacudiéndola fuertemente
-sueltame! - yo…no tuve opción, tú te marchaste, terminamos y luego yo lo supe
-pudiste decirme en una carta, una llamada no lo sé, no busques justificarte
-no lo hago. Esto es un tema muy delicado entiendes?
-porque tu vida es pública? Me importa una mierda ello
-te importa también tu hija? Si me afecto ella se afecta
-porqué, dímelo!
-yo te busqué, realmente fui a tu casa, conversé con … tu tía, pero fue peor
-mi tía? Jajajajja quieres limpiarte ahora con Elroy
-No me limpio, digo la verdad, querias saber si Beth es tu hija? Sí lo es, Elroy Andrew me prohibió hablarte, dijo que ya tenia demasiado con el escándalo que se avecinaba con la relación secreta de William
-excusas, son puras excusas
-si hubiese tenido la edad que tengo ahora, no me hubiera importado. Pero era joven, una señorita de sociedad que había entregado su mayor virtud a su prometido de entonces,
-lo hicimos muchas veces, qué ocurrió? qué fallo?
-No lo sé, simplemente pasó. Las personas tienen sexo y esto trae consecuencias en ocasiones. Cuando te fuiste no lo sabia, lo juro, lo supe después y por alguna razón busqué apoyo en la matriarca, pero ella se negó rotundamente. Ella alegó que destrozaría tu vida casándote conmigo. Que seria repudidada por mis padres y mi hijo terminaría separado de mi pecho tarde o temprano
-Tú le creiste?
-Estamos hablando de Elroy Andrew, no te hagas, tu fuiste criado bajo su régimen
-Archie caminaba en círculos tomando su cabello con sus manos, estaba enojado, frustrado, se preguntaba una y mil veces porqué ocurrió todo aquello? -Eres consciente que me negaste el derecho de ser su padre por todos estos años? No tuvo a su padre consigo
-Tuvo un padre, es lo imporante ahora
-Cómo acepto Pritzker tu emabarazo?
-Tu amada Elroy lo presentó, dijo que estaba interesado en mí desde la fiesta del último año nuevo, pero no se había acercado a mi porque estaba contigo. La eterna prometida…
-No quise burlarme de ti Annie,
-Pero lo hiciste, tantos años de relación y me dejaste.
-tienes razón, no luche por ti, por nada… me dediqué a estudiar, era necesario hacerlo; pero si hubiese sabido hubiera abandonado todo. Archie recordó lejanas palabras de Elroy "dio a luz una hermosa bebé, te lo digo para que no te impresiones si algún dia la vuelves a ver". Claro, ella sabía todo, maldita vieja manipuladora, alguién tenía que dar respuestas!
-Elroy, era algo que no podía permitir. Por otro lado yo sentí tu total desinterés por mí y decidí darme también una oportunidad. Conocí a Johan e iniciamos una relación, cuando supe de mi embarazo le comenté y aún así me aceptó , es un buen hombre.
Tiempo atrás
-Señorita Britter, finalmente la veo sola
-Señor Pritzker, un placer verle y si, estoy sola y sin compromiso
-Acaso ustedes? es decir…terminó su relación con el joven Cornwell?
-Así es, ya no somos pareja. –Las semanas pasaron, hablabamos a diario, mis padres estaban encantados con él, no era muy diferente a ti, se ganó rapido mi aprobación, en tres semanas fuimos novios y en ocho nos casamos. Mi madre estaba desesperada por acallar la evidente ruptura contigo. En una ocasión cruzamos besos y caricias, el rápidamente se disculpó haciendo que yo estallara en llanto, tuve que decirle toda la verdad, de mi frustración contigo y la falta de apoyo por parte de Elroy. Tomó mis manos y me dijo sé valiente hermosa Annie, yo te ofrezco un futuro prometedor, no te quedes esperando mas limosnas de ellos, son excéntricos y para serte sincero, me gustas demasiado. Si tú quieres te haré mi esposa, haremos pasar a ese bebé como mío y seremos felices.
Tiempo actual
- Lo demás ya lo sabes, tuvimos nuestra propia hija, disfruto de mi matrimonio, a Beth jamás le ha faltado nada.
-William y Candy sabian de este embarazo?
-Candy si, William no lo sé. Ahora es William?
-Sí, ahora es William para mí. Estoy seguro que lo sabian y prefirieron callar, claro sus vidas fueron primero, tenian todo revuelto con su secreta relación que tiempo después estalló en escándalo
-no fue un escándalo, fue una hermosa historia de amor, que suerte tienen algunas personas,
-Annie, quiero ver a Beth
-No! No quiero que te acerques a ella, si tanto te preocupa, ella ya sabe la verdad
-Cómo?
-lo sabe, no es tonta, no se parece en nada a Johan, sus ojos su cabello, no es morena ni tan alta, solo hizo verte aquella noche y lo supo.
-Aúnn así quiero verla, es mi derecho negado por tantos años,
-Archie entiende. Qué quieres hacer? Publicarlo? La afectarias enormemente. Sería escandaloso y la carrera de Johan peligraría con algo así
-me importa nada eso,
-pues deberias, es quien se ha hecho cargo de todo por muchos años,
-lo amaste verdaderamente?
-qué? Yo…. Claro
-más que a mí? mentirosa! -Por alguna extraña razón Archie sentía cierta culpa, la estaba orillando a ventilar su vida, no podía dejar de mirarla, ella lucia tan madura, observaba sus labios entreabiertos con su sola cercanía, la brisa se hacía mas fuerte, el frío comenzó a importar, la gente dejó de importar, la tomó de la cintura atrayéndola a él, sin pedir permiso simplemente la besó…
-Wlliam de berraquito, no se preocupen, más adelante detallaré más.
-Amber vs Annie, juzguen ustedes mismas queridas
-Espero recuerden a Marcus Schiffer ( ahora todo un vejestorio ja, ja, ja ) tendrá alguna oportunidad?
-Archie y Annie, ayayaiiiii
