Vivimos un Secreto II
16.
-Se fue, así porqué sí?
-Se fue porque se tenia que ir a buscar a papá, que querías? acaso no la conoces?
-Claro que sí, pero pude acompañarla. Esta embarazada recuerdan?
-Deja de molestar Will, mamá siempre hace lo que quiere. Nada la iba a detener por ir en busca de papá.
-Miranda, dónde está tu hermana? Por qué no nos acompaña a almorzar?
-En su cuarto. Dijo que no saldría hasta que nuestros padres se reconcilien; pero mamá… ha decidido que es mejor irnos, cuanto antes mejor
-Will se acercó a la chica, tomó su mano y le dijo -Sabes que siempre podrás contar con nosotros cierto?
-Claro, por algo somos familia William, gracias…
-Luego hablaré con Caroline, por favor que esto no te perturbe, todo se arreglará ya verás, has actuado de forma madura, mucho más que tu hermana. Te felicito por esto
-William, gracias a Gabe y Ethan no me he sentido sola. Se han convertido en verdaderos hermanos para mí, esperaba lo mismo de ti
-Claro Miranda, cuenta con ello. Ahora pasemos a comer, muero por comida casera. –Le decía William tratando de cambiar el tema, luego hablaría con la susodicha
-Es tan mala la comida de la Universidad?
-Algo así, me aburre siempre lo mismo
-Miranda lo observaba reír, eran tan hermoso ante sus ojos. Desde el primer día que lo vio quedó fascinada con William Jacob, siempre tan galante y varonil. Reflejaba una postura muy madura respecto a sus hermanos, pero ella comprendía aún a su corta edad que él tenía otras responsabilidades diferentes a ellos y por si fuera poco, siempre estaba fuera de casa, aún le faltaban algunos años de estudio
-0-
-George observaba a una enfurecida Paulette quien obviaba la presencia de su hija y aun sin citar palabras era claro su enojo.
-Porqué hasta ahora despierto? – preguntaba ella
- Ya una vez le dije que no se haga ilusiones, hasta aquí llega todo contacto con el señor Andrew. De ahora en adelante, usted caminará sola. La he de instalar en una casa, algo de dinero y es todo
-todo? No me ayudará mas?
-No, no tiene porqué hacerlo. Ustedes no son su responsabilidad, además el está muy feliz ahora con su esposa, de seguro ya viajando a su hogar con sus hijos.
-Bien, dónde me quedaré?
-Aún no lo sé, estoy en eso. Por lo pronto nos quedaremos en el barco
-No es un lugar para mi hija,
-Lo es por ahora y mientras resuelva su hospedaje. Le repito señora Paulette, es la última ayuda que recibirá de nosotros
-suerte William…susurró para sus adentros. Nunca te olvidaré
-0-
-Archivald Cornwell llegó al café donde lo había citado Annie, fue guiado hasta una mesa en la terraza cosa que no le pareció nada extraña dada la situación extramarital que vivían. El mesero se retiró rápidamente sin tomar su orden. Dudoso si sentarse o no, volteó al alcanzar distinguir una silueta acercarse a él rápidamente. Sin tiempo a reaccionar, solo le quedó doblarse de dolor por el fuerte golpe en su estómago, pecho y rostro. Golpe tras golpe lo mantuvieron en el suelo de rodillas hasta que pudo reponerse y tomar un poco de aire ,
-Supongo que estás muy crecido con tu actuar cierto?
-Supones que has salido triunfante al revolcarte con mi mujer? No soy un marica Cornwell; Annie Pritzker está casada conmigo, tiene un marido, un hogar e hijas por quién velar. Quién te creías? que ibas a burlarte de mí así sin más? quieres que me coja a tu mujer y luego se la muestre a todos como la gran puta que es?
-No te permito insultar a Amber no la metas en esto. Ella, no es culpable de nada y Annie, no es una puta, es una mujer que me ama,
-Claro que no, se casó con un infeliz como tú, que no conforme con embarazar a una chica hace muchos años, ahora pretende abandonar su familia. Si quieres un consejo sano? no lo hagas, porque nunca conseguirás volver a ver a mi esposa
-Dónde está? ella me citó aquí
-Lo hizo? Fui yo, estúpido. Tenía la necesidad de golpearte y de ser necesario hasta matarte. No te burlarás de mi nombre ni de mi hogar. –Johan caminaba alrededor de Archi mirándolo con desprecio, su odio crecía más al ver el parecido físico tan estrecho entre él y su Beth. -Solo para que te enteres, Annie tomó su decisión,
-Qué decisión? venir hacerte el valiente conmigo?
-No soy una bestia Cornwell; tú me debías la ofensa. Annie ha decidido libremente quedarse conmigo, bajo nuevos términos, bajo nuevas reglas
-Tú no puedes obligarla a nada!
-No lo hice. Ella tomó su decisión y adivina qué? No decidió por ti, una vez más no te eligió
-Qué quieres decir? Elroy mi tía en su momento no la apoyó, yo no sabía de su embarazo,
-Eso te dijo? Ja,ja,ja, idiota! Siempre has sido un idiota. Annie siempre ha manipulado todo. Es más frívola de lo que puedas imaginar. Supo que yo estaba interesado en ella, aún embarazada cuadro todo un drama sobre tu rechazo. Sabía mi interés por la política y mi cómoda posición social. Yo me tragué el cuento completo porque la deseaba, realmente cuando llegaba a algún evento contigo me revolvía, cuando supe que terminaron me alegré enormemente tanto que ni siquiera me importó la posición de mis padres respecto a ese embarazo. Simplemente me casé con la mujer que deseaba así tuviera que reconocer a su hijo. Los Andrew ni por enterados, fue Candice Andrew quién la retó cuando la niña nació y no quería mostrarla, esa mujer si que es aguerrida.
-William y Candice lo supieron después de su nacimiento?
-Después de nuestro matrimonio y posterior nacimiento . Acordamos que por el bien de la niña era mejor dejar las cosas así, tú seguías en tus estudios y ellos partían a Londres, pero William siempre dispuso que Beth debería conocer la verdad en algún momento, eso fue un pacto sin letras.
-Si hubiera sabido de su embarazo, tú no serías hoy su esposo. Deseaste a la mujer ajena mientras fue mía, pero yo sencillamente quise un tiempo, ella…
-Ella manipuló todo y a todos, se casó con un hombre con poder mientras tu apenas te forjabas. Amarró a los Andrew empezando con Elroy quien por temor al escándalo por tus indiscreciones prefirió también callar y de paso presentármela para zafarse del problema, ya suficiente había tenido con William y su ruptura con la familia y si le añadimos la locura e intento de homicidio de Eliza Leagan ante la mirada de todos tras intentar asesinar a Candice era mucho condimento en la sopa no crees?
-Pero ella me ha vuelto a desear, pese a tu enojo lo que me demuestra que no te ama y yo necesito ver a mi hija,
-tal vez nunca lo hizo y qué? Ahora simplemente quiso mortificar a tú mujer, así me lo confesó. Tal vez ha revivido algo del pasado, un pasado que no debió volver y del cual me aseguraré no volverá a repertirse, así tenga que desaparecerte. En cuanto a Beth ella no te ama no te reconoce como su padre y sí, ella quiere una plática contigo, pero será cuando te busque, aun no está preparada para esto
-Por qué Annie no está aquí confirmando todo esto? Por qué debo creer en ti?
-Lo creas o no, no me interesa. Annie no vendrá, no la volverás a ver ni a tocar
-Me amenazas? No puedes…
-Si lo haces, yo tocaré a tus hijas, a tu mujer y a la misma Candy si es necesario. –Archibald miró a su alrededor, Johan Pritzker se movía con mucha gente, ahora los veía en cada rincón de la pequeña terraza, sus serios rostros le advertían que Johan no jugaba. Porque todo el mundo tenía una opinión diferente de ése hombre? Pese a todo le había dicho que Beth lo buscaría, al menos su hija ya sabía de su existencia y clara paternidad. Un par de hombres se acercaron y lo sacaron casi a rastras de la forma mas discreta posible, lo subieron a su auto y luego abordaron otros escoltando al mismo Johan. En qué situación se había metido? Muchas interrogantes habían en su cabeza, pero la seguridad de sus hijas y de la misma Amber e incluso de Candice no estaban en juego. Estaba hecho un mar de incertidumbre, sangrando aún por la boca, abandonó el lugar conduciendo lentamente. No sabía cómo llegar donde Amber, no sabía que decir ni que pensar, solo quería encerrarse y analizar muy bien todo.
-0-
-Amber ordenaba llevar las maletas al auto dispuesto para ella. Se llevaría a sus hijas pese a las lágrimas de Miranda y el claro rechazo de Caroline.
-No tiene porqué irse, lo sabe verdad? A mis hermanos y a mí no nos molesta su presencia, pese a su frío trato
-No lo hago por ofensa, lo hago por dignidad, Archivald me ha solicitado el divorcio y a la fecha aún desconozco porqué, yo simplemente quiero distancia, necesito airearme y pensar que haré.
-A dónde irán?
-Mis padres, ellos tienen una propiedad en Florida, iré allí por un tiempo,
-Tus hijas están en el colegio, has pensado en eso
-No importa, allá también hay colegios, se adaptarán; pero no me quedaré aquí esperando haber si Archibald me toma en cuenta o no, ya me cansé de llorar y sé que tu padre está por llegar, ustedes necesitan su espacio
-Bien, si no puedo persuadirte, al menos permíteme saber exactamente dónde estarán, por protección llevarán seguridad. Es lo menos que puedo hacer por ustedes,
-Solo hasta nuestra llegada, en casa no los necesito, gracias William Jacob, eres un gran chico, lástima que estés tan grande
-Cómo dices?
-Nada, yo me entiendo. Asegúrate de despedirte de Miranda, por favor…
-0-
-No han pasado ni tres horas de su arribo y yo realmente siento flotar en una nube de emoción. Albert siempre ha tenido la particular manera de agitar mi corazón de una manera indescriptible y es esto lo que me hace sentir realmente viva. Solo hicimos cruzar el umbral de la puerta y nuestros cuerpos se fundieron en un solo ser, nos amamos tanto que por momentos me apena parecer cuál chiquilla enamorada esperando nuevamente me vuelva a tomar y aunque me recrimine mentalmente por ser tan obvia ante un extraordinario ser que amo con toda mi alma y por naturaleza es tan perceptivo, no me arrepiento de nada.
-Me extrañaste? cierto Candy
-Me lo dices o lo preguntas?
-Lo digo, lo confirmo y lo reitero –dijo esto con una coqueta sonrisa y dándole tiernos besos
-de qué te ríes?
-Qué curioso, solo recuerdo habernos separado cuando has estado embarazada y nunca fue por tanto tiempo. Siempre regresaba pronto,
-parece que no ha habido excepción con nuestros hijos,
- Tienes nauseas , dolores, cansancio?
-Tuve todo eso, pero extrañamente han desaparecido tan solo con verte,
-Albert la miró determinado. Te deseo, soltó sin más…
-Igualmente amor…
-Tomo sus labios tan ardientemente que siento dejar mi vida en ello, ella es mi todo, mi universo. Como en sus anteriores embarazos el tener inquilinos en su vientre no nos impide disfrutar de nuestra intimidad. Hemos sido una pareja enérgica y saludable, de modo que siempre me he maravillado por nuevas posiciones y destrezas que ambos practicamos a la hora de amarnos. Sus voluminosos pechos y apenas crecido vientre no merman mi deseo de hacerle el amor, ella provocaba siempre un aumento en mi libido sexual, si a esto sumo los meses que parecieron eternos sin verla, sin olerla, sin sentirla y por mucho que tenemos aún que hablar, ahora no es el momento mas que para entregarnos el uno en el otro. Nuestras ropas desaparecen antes que nuestros cuerpos se entrelacen en la cama, bebo de sus pechos sus mieles mientras voy plasmando mi rastro en su piel, es mi huella mi marca, son mis besos los que encienden su pasión, extasiada me mira con sus hermosas gemas transmitiéndome todo el amor y energía que necesito, acaricio suavemente su vientre mientras le doy tiernos besos, sonreímos porque sé que ahí están, los amo más que a mi propio ser. La tomo con el derecho que me otorga en cada entrega, ella me desea, me introduzco en su cuerpo llenándonos de placer; la sorpresa, el deseo y por supuesto el amor, se conjugan permitiéndonos regalarnos tanta emoción, una emoción que me rebasa, una emoción que me enfatiza el porqué la amo tanto. Es doloroso, es delicioso, ya no puedo más y me abandono dentro de mi princesa…
-Ahora estaba cansado, necesitaba dormir lo suficiente para emprender su viaje de vuelta a su nuevo viejo hogar. Podía sonar extraño pero así era. Volvería a la mansión de Chicago donde alguna vez vivió y después de muchos años se asentaría con su esposa e hijos de manera permanente por siempre y para siempre. Nuevos miembros llegarían a la familia, nuevos negocios que plantear, nuevas cosas que organizar. Había tenido a lo largo de su vida fuertes experiencias, desde el hecho de perder a sus padres y hermana hasta tener que enfrentar a la propia familia en la lucha por lo que realmente amaba. Ahora estaba con ella, la veía rebosante de alegría y dicha más hermosa cada día, la maternidad era sin duda algo que le sentaba de maravilla a su adorada mujer; con ése pensamiento se durmió plenamente feliz.
-Ella delineaba su rostro mientras dormía. -Su respiración profunda me evidencia que su cuerpo reclama horas de sueño. Ahora duerme junto a mí, ha vuelto a su hogar su verdadero hogar. Así como sus brazos han de ser mi refugio, del mismo modo mi corazón siempre ha sido el suyo. Pensar en un tiempo donde solo nos tuvimos el uno al otro, creando espacios que fueron llenados con nuestras propias memorias y la más fehaciente prueba de nuestro amor, nuestros hijos. Las pruebas de la vida han sido difíciles, pero nosotros dos parecemos indestructibles, mientras nos tengamos el uno al otro, todo estará bien, tengo fe y estoy convencida que siempre habrá para nosotros un mañana siempre juntos…
—-0—-
-Siiiii George parece haber dormido a la Pau, evitaba así mucha indiscreción de su parte
-Annie, que joyita resultará si Archi comprueba que todo es verdad. Lastimosamente Elroy no vive ahora
-Johan, se sacó el clavo. Bueno o malo, el mismo se las cobró en persona
-Amber, parece haber entrado en razón y darse un baño de dignidad
-Albert y Candy disfrutando de su sexualidad. Mientras se pueda, venga! Jajajajajjaaa
Gracias a todas por sus comentarios, una vez más. Y las que leen en silencio, igualmente saludos.
A las chicas del face son únicas e increíbles. Las adoro sin importar la distancia
A las chicas que se han unido ahora a la historia, saludos y bienvenidas…
TODO POR ALBERT & CANDY
