Gracias a todas por seguir la historia. Hemos llegado al final, sin tanto drama como he prometido. Sea usted consciente que esta historia es única y exclusivamente de Albert y Candy.

19.

-William salió furioso de la mansión. Su piloto trataba de enfocarse entre conducir y mirar cómo se tocaba el rostro. Sin ánimos de darle prórroga al asunto, -Qué se siente? golpea duro la gatita verdad?

-William miró serio a Archivald y sin contenerse más, ambos estallaron en risas

-Júralo! Dios santo golpea fuerte es cierto pero más duele el alma. Cómo se atrevió? nunca me ha pasado algo así

-Nunca digas nunca. Qué harás ahora? No entiendo bien quien es Harry

-Debemos buscar a George. Ya debe tenerme información de ese mal nacido.

-Condujeron mientras William le relataba a Archivald todo sobre Escocia , Paulette y Harry. Tenía que resolver qué hacer o la brecha con su mujer sería irreparable

—0—

-El dolor en su corazón nubló su actuar. Estaba enardecida con su marido pero a la vez sentía que había cruzado los límites. Nunca habían discutido como ahora, menos por una mujer. En pasadas reuniones sociales el coqueteo descarado de alguna dama terminaba en eso, un simple coqueteo no correspondido. Cuando era su turno, William actuaba como el hombre posesivo que era, nunca se permitía dejar a su mujer sola en ningún evento pues los hombres libres eran pocos y los libidinosos eran más; aunque él tenía la certeza que ella nunca le fallaría , le gustaba presumir a su mujer, a su princesa.

-Sabes a dónde fue?

-No señora, pero quédese tranquila

-No puedo. Le falté el respeto, me excedí. Tal vez esté en un bar o conduciendo mal humorado por algún lugar -Julia sonreía, se notaba cuanto amaba a ése hombre, pero su orgullo en esta ocasión pudo más, la cegaron los celos y tal vez no eran tan malos si les daban esta estremecida

-Dónde quiera que este , está bien acompañado, se lo aseguro. -Julia sabía que el señor había sido interceptado por el señor Archivald. Lo había visto en la puerta del despacho pero este le hizo indicaciones de no decir nada y alejar a todos de allí. En especial a los hijos de la pareja.

-tú que sabes? Indica que me preparen un auto, saldré a buscarlo

-no, usted no hará eso. Si están en un bar, déjelos

-déjelos, con quien se fue?

-Se fue con el señor Archivald. Por eso le digo que no está solo

-Entiendo. En ese caso , igual estaré pendiente de su llegada. Me disculparé pero no lo perdonaré

-lo disculpará, lo perdonará y lo apoyará porque es su marido

-Julia!

-es la verdad. Usted está cegada por los celos que siempre han sido, son y serán malos consejeros. Cómo puede usted suponer que el señor William le faltó? y con una mujer de bajo nivel

-no juzgues Julia , yo estuve en ese nivel antes; fui igual una criada

-Me refiero a que el señor no lo haría, ni con ella ni con ninguna. Si es usted un pan de Dios.

-Caras vemos, corazones no

-usted ha visto su cara y su corazón también. No dude

-Candy le lanzó una fuerte mirada. Estaba dudando de él, pero porqué? Su corazón le dolía, no soportaría dormir sola, sin su marido a su lado. Hablaría nuevamente con él así tuviese que esperarlo hasta el amanecer.

-0-

-William y Archivald llegaron a la residencia de George, éste los recibió algo cansado, en su rostro se notaba la preocupación.

-Qué tienes? -soltó escuetamente William

-Pasen William, Archivald.

-Vamos George, ha sido un largo día y yo estoy ya enterado de todo este enredo –Habló Archivald

-Qué te pasó en la cara William?

-Mi mujer, me estampó una sonora cachetada; merecida por cierto

-George reprimió una risa. Lo que tenía que decirle a William no le gustaría en lo absoluto. Pero era ahora o era nunca. Se lamentaba muy dentro de su ser haber bajado la guardia con aquella mujer. –Bien tomen asiento, un trago del más fuerte

-William, Paulette Henderson era la esposa de Harry es cierto; pero aquí hay toda una maraña. Harry llegó hace un año a Canadá, -William se sorprendió, finalmente el mal nacido la había encontrado.

-Qué dices? encontró a Paulette? y qué ocurrió?

-Ocurrió que la próxima vez que contrates a una criada, asegúrate de averiguar sus credenciales. Esta mujer tuvo una hija con Harry Mcland, pero…

-Pero? apuraba Archivald

-Ella huyó de su lado, puesto que fue declarada por él mentalmente incapacitada William. Acusó a este hombre de abuso doméstico pero las autoridades la ignoraron. Se marchó a Inglaterra y bueno, sabemos que trabajó para ustedes.

-Pudo ser una treta de él declararla así no?

-Eso pensé al principio, pero Harry sabe desde hace un año su paradero. No fue difícil encontrarla puesto que no cambió el nombre como le indicamos,

-qué? Porque haría algo así?

-no lo adivinas?

-acaso están juntos en esto?

-así es; parece que tienen un año planeando como asaltarte y hoy Harry ha dado su primer paso

-No lo vi venir, no tiene caso preguntarte dónde esta ella cierto? Dónde se alojan?

-En un hotel. Lo extraño es que los niños no están con ellos.

- no importa, tal vez sea mejor. Vamos de una vez

-qué les dirás?

-voy a encarar a ésa mujer, qué más haré? Ella no merece ni una oportunidad más.

-Es un hombre peligroso William. Tú lo citaste para mañana no es cierto?

-Lo hice? No, fue mi mujer

-Si lo encaras ahora, tú mujer pensará que tratas de ocultar algo. Es mejor tener el balón en tu terreno

yo opino que esperes mañana y los encaras a ambos. –Decía Archivald.

-George, envía seguridad a ése hotel. Quiero que le sigan el rastro desde su salida hasta mi casa.

–Archivald, encárgate de mis hijos mañana temprano. Los quiero en otra ala de la mansión antes de las 7:00 a.m

-Puedo aducir una cabalgata? Puedo llevarlos conmigo muy temprano

-Es bueno. Llévate también a Miranda. No dudo que esta mujer aparezca en cualquier momento. Están juntos y al negarle todo a su marido, seguro ella intentará acercarse.

-Yo tampoco lo dudo William. La he visto, luce diferente. Viste bien, ha recortado su cabello

-Me vale como luzca ayer o ahora. Si alguna vez le dije que no me era indiferente lo hice por consuelo, parece haber interpretado mal mis palabras en algún momento. Nunca le di esperanzas de nada conmigo. Tremendo problema arrastré arriesgando incluso mi matrimonio.

-Le dijiste no que te era indiferente? Ja, ja , ja -Tío , en estas cosas no se debe ser elocuente ni tan caballero, ya vez cómo son las mujeres en esos temas.

-No es que tenga experiencias en ellas. Conocí una mujer, me enamoré de ella, me casé con ella, tuve hijos con ella e trazado una vida con ella; te puedes imaginar mi vida sin ella?

-La verdad, no! Así que has lo que tengas que hacer, por ella

-Entonces, no se diga más. Esperemos mañana haber que ocurre. Vamos todos o te quedas George?

-Iré, la verdad quiero asegurarme que todo marche bien. Desde allá controlaré todo mejor. Tú ocúpate de tu mujer

-gracias George, siempre tan servicial. No sé que haría sin tu apoyo. Me metí solo en este enredo y la verdad nunca me había sentido tan presionado.

-Mejor marchemos, hay que consolar a una rubia gata; sabes qué pienso tío? Deberías poner la otra mejilla para emparejarte

-No es gracioso Archi. Calla y vámonos…

-0-

-Candy observaba hacia la entrada del jardín. Desde su amplia terraza pudo divisar dos autos acercándose, eran pasada las 1:00 a.m. Su mente imaginaba cómo sería su vida divorciada, acaso era tanto lo que había ocurrido para llegar a ése final? Inesperadamente, su corazón se aceleró de una manera que ella hacía rato no vivía al escuchar los firmes pasos en el corredor; quería hablarle pero su enojo aún no se esfumaba, las dudas menos. Esperó unos 10 minutos hasta que sintió la puerta abrir, era él. Podría reconocer la presencia de su marido a leguas, se sentía como niña impaciente por algún regaño; decidió mejor entrar a la cama y cerrar sus ojos. Él se limitó a observarla, No la incomodaría –pensó, si ella quisiera aclarar todo, le hablaría. Sacó su pijama, fue directo a la ducha, después de unos minutos salió. Su bella esposa estaba sentada al borde de la cama, lo miraba directo a los ojos, él trato de acercarse lentamente. Ella airosamente se levantó como resorte, tomó su bata y salió de la habitación no sin antes decirle, -Descansa William, mañana tenemos visita temprana.

-Estaba claro que nada había cambiado. Ella seguía decidida a creer o confiar lo que ése hombre diría, agobiado por el extenuado día decidió que era mejor descansar. Solo hizo poner su cabeza en su almohada, sobar su mejilla y después de unos minutos quedarse dormido.

-A las 6:00 a.m la puerta de la habitación abrió. Miró a sus hijas dormir profundamente, ella estaba allí; descansando con su diminuta pijama y sus dorados cabellos revueltos. Era sencillamente un espectáculo de mujer. Daría órdenes de levantarla y le acompañara a atender la visita, como le llamó. Al llegar a la planta baja le informaron que Archivald había salido con los varones y Miranda, menos William Jacob quién adujo sentirse indispuesto. Le pidió a Julia levantar a Candice y hacerle llegar el mensaje. Unos minutos después era su hijo quién entraba al despacho,

-Padre, has estado para mí antes y quiero estar para ti ahora. Yo creo en ti papá,

-sabes lo que ocurre?

-Sí. Créeme que no soy ciego ni tonto. Mamá puede estar cegada ahora, pero sé que rectificará su pensar.

-Te lo agradezco William Jacob, sabes hijo; esta situación me ha dado la lección de mi vida. No le ocultes nunca nada a tu esposa, porque una omisión puede convertirse en una gran mentira. Hoy caerá el telón para estos dos. Tengo mi mejor carta por jugar,

-Carta por jugar?

-Sí, George -Dijo William seguro de sus palabras

-Está aquí?

-Lo está. Voy a esperar a ése hombre. No tardará en llegar, por favor no te involucres, quédate cerca si quieres, pero no te involucres.

-Así será papá. Te aviso apenas llegue, ánimos viejo.

-Gracias hijo. –William se levantó abrazando a su primogénito con todo el amor del mundo. Candy entró en ése momento, vestida de manera sencilla y despreocupada, muy natural. Tanto para padre e hijo, la visión ante ellos era la más hermosa que alguna vez existiese. Ella era única e irremplazable.

–Sabes papá, sueño el día con encontrar mi ángel guardián en carne y hueso, eres muy afortunado de tenerle en persona. –Dijo esto caminando hacia su madre, darle un fuerte abrazo y un cálido beso. Lo que se sentía en ésa habitación, estremeció a esa menuda mujer; era amor puro, fuerte, sincero. Estaba orgullosa de lo que ambos habían procreado, de lo que ambos habían formado. Para ser honesta con ella misma, no imaginaba una vida sin William a su lado y ahora estaba convencida que él sin ella no sería jamás el mismo. –Buenos días, dijo sin más.

-Buenos días Candy, por favor siéntate cerca de mí.

-Estoy bien, ha llegado?

-No. Quieres un café?

-Sí, sería bueno. Voy a ordenarlo,

-Puedo hacerlo amor,

-Iré yo, no me cuesta y no me llames amor; que no te he perdonado.

-William levantó ambas manos en señal de rendición, regalándole una hermosa sonrisa.

-A las 6:40, la visita fue anunciada. Harry Mcland por primera vez vería a William Andrew en persona, se imaginaba cómo era por los diarios, su nombre imponía y él estaba preparado para todo.

-Buenos días, saludo sin recibir respuesta. William se levantó de su cómoda silla de cuero rojo vino; -Usted ha venido a irrumpir en mi propiedad, sepa de antemano que no es bienvenido. Diga lo que tiene que decir señor…

-Vaya, si me ha salido de lo mas elocuente señor Andrew. Puedo sentarme al menos? -Dijo Harry con una sonrisa burlesca,

-Por supuesto que no! -El tono de voz de William marcaba autoridad, era intimidante cuando se lo proponía. Candice comenzaba a asustarse. Alguna vez lo había visto así, pero era realmente contra algún impertinente y ganado lo tenían. Harry endureció el rostro, -Bien sé que no soy bien visto señor, pero iré al grano. Ayer visité este lugar, su esposa me atendió muy gustosa sabe?

-Insolente! No se refiera a mi mujer de esa forma. -Bueno, amablemente. Ella me escuchó y sabe porqué estoy aquí. Usted robó algo que me pertenece y la quiero devuelta.

-La quiere de vuelta? Está seguro?

-Así es.

-Me parece coherente; sin embargo hace cinco años que no sé nada de esa mujer ni mucho menos de su hija.

-Es eso posible? Si ustedes tienen un hijo. Acaso ha negado su sangre? Un honorable caballero como usted no haría tal cosa, cierto?

-Esta en lo correcto, jamás negaría mi sangre. Nunca haría algo así. Pero resulta, que no tengo hijos mas que con mi esposa.

-Me va a decir que Bryan no es su hijo? No sea tan cínico señor Andrew.

-No lo es. Ni siquiera sé quien es ése

-Lo sabe, Paulette debió decírselo hace mucho. Le propongo algo, me haré cargo de cubrir su adulterio, y usted nos pasará una generosa pensión, ya sabe, como hacían los antiguos lores. Qué le parece?

-Es abominable! Me importa poco o nada si tuvo niño, niña, vaca, perro, gato? No me importa! No sabemos que hace, usted sabe mejor que yo su paradero desde el último año

-Harry abrió sus ojos al doble, tensó su robusto cuerpo. –No sé a qué se refiere señor

-claro que lo sabe, ustedes han tenido contacto desde hace un año. Usted sabe bien ahora mismo en qué hotel se encuentra, tienen un mes aquí alojados. Con quién cree que trata señor Mcland? Si ayudé a la joven hace un tiempo, fue por estupidez. Pensé que le hacia un favor, hoy veo que me equivoqué. Acepto mi error y si he de pedir disculpas por ello lo hago ahora, discúlpeme. Ya que se tomó la tarea de volver con ella, llévesela lejos y por favor no vuelvan a América nunca más! Me entendió?

-Pero… ella me dijo que ustedes tenían una relación abierta. Que Bryan era su hijo, no me haré responsable por esa criatura si no la mantiene

-Entonces vuelva a Escocia, busque al padre de la criatura y exíjale justicia. Su mujer fue ultrajada por mi escolta de aquél entonces, o al menos eso dijo ella. Adam Davies es su nombre. Haga con él lo que quiera, no nos importa. –Harry miraba extrañado a William, acaso Paulette le había mentido? El niño era de rubios cabellos, pero las facciones eran distintas. Vio entrar a dos hombres, sin duda el más joven era la fotocopia de su padre, el mayor podría ser su abuelo tal vez? Dos inspectores también entraron acompañándoles mostrando al instante sus credenciales, -Señor Harry Mcland, usted ha entrado ilegalmente al territorio de los Estados Unidos de América. Molesta a esta honorable familia y le pedimos por favor, nos acompañe. –Decía uno de los inspectores

-Este honorable señor, secuestró a mi hija.

-Su hija se encuentra en Canadá. No tiene nada que hacer en este país. De hecho, se les acusa de abandono; los niños en este momento están siendo trasladados a un hogar sustituto -Habían dejado los niños a cuido de una familia vecina. –Necesito hablar con mi mujer, pronto

-Eso no será problema señor Henderson, la señora está en la estación. La hemos arrestado en un hotel de la localidad. Ahora acompáñenos, -Maldita mujer! murmuraba Harry quién miraba todo a su alrededor, estaba aturdido de ver tanta opulencia y él no podría sacar lo que quería. Los hombres salieron de la habitación. Candy miró a George mientras este le tomó la mano sonriéndole como siempre; tendrán que hacer los descargos, no se preocupen ustedes tienen mucho de qué hablar y será a su tiempo.

-Candy preguntó a George, en realidad está aquí?

-Sí, es una estafadora igual que su marido. No sé bajo que términos se encontraron o si la tiene amenazada, pero eso tendrán que resolverlos las autoridades en Canadá. Por lo pronto, deben salir del país. Serán deportados.

–Quiero verla,

-Candice no es prudente –dijo de inmediato George,

-Deja que lo haga George, nada que temer. -William mostraba una posición de seguridad. Todos se dirigieron a la estación. William abrió la puerta del vehículo personal, ella subió y al sentarse a su lado, fue ella quien posó sus delicadas manos sobre las de él; por respuesta le dio un beso en la frente, la atrajo a su cuerpo mirándola con amor y devoción.

–Perdóname Candy, nunca volveré a omitir nada te lo juro; esto ha sido una pesadilla, una verdadera pesadilla.

–Eres tú quien debe perdonarme por dudar, no debí faltarte el respeto jamás, estoy muy angustiada y triste por ello. No necesito verles, estoy segura que me dices la verdad. Me nublé por los celos, no sé nunca me había sentido así -decía ella mientras derramaba algunas lágrimas.

–Shhh, ya pasó. William levantó su rostro mientras no perdía tiempo en atrapar sus labios y devorarlos con pasión. Si fuese por él, regresaría en ése instante a la habitación, o sencillamente la secuestraría a un apartado lugar. Era consciente que merecía esa cachetada y más, como amaba a esa mujer, ella era su mujer y ciertamente no la perdería tan fácilmente. Mientras recuperaban el aliento, se abrazaron con todo el amor que se profesaban. Pese a toda la rabia que podían sentir, siempre habían luchado juntos y esta vez, no sería la excepción. -Era él quien hablaría primero,

-Ahora a refundirlos en la cárcel y seguir nuestras vidas. Aunque, si hay algo que puedes hacer por mí, te lo agradecería enormemente,

-ah sí? Qué será? -preguntaba ella mirándolo curiosamente,

-pues, anoche te ví con una diminuta pijama y …

-0-

-Llegaron a la estación, William fue el primero en rendir indagatoria, seguido de George. Candice solo confirmó la amenazadora visita de Harry; al salir topo frente a frente con Paulette quien lanzó una mirada de furia sobre ella, pero al mirar a William bajó su rostro avergonzada.

-Ganaste algo? dímelo, -Retó la señora Andrew frente a aquella mujer,

-Solo molestarte, por tener todo lo que yo alguna vez anhelé.

–Candy golpeó fuertemente su cara tirándola al piso. Es una lástima que estés esposada sabes? Debería dejarte sin cabellos, sin rostro, infeliz, te di un trabajo, te confié a mis hijos. Eres un despojo humano, mala madre, mala mujer. Espero te quiten a tus hijos y no sufran la desdicha de tenerte como madre. Por cierto, jamás lograrías que dudara de mi esposo. Porque es eso, mío mi marido.

-0-

Diez años después…

-Es una dicha tenerte como esposa, un día más agradezco a Dios y todos los santos por la dicha de tenerte a mi lado y amarte cada día más, mi dulce Candy

-Soy yo quién debe agradecerte haberme encontrado en aquella colina hace tantos, tantos años... desde entonces nuestros destinos se cruzaron, hemos tenido altas y bajas, pero indudablemente estábamos hechos el uno para el otro.

-Cómo lo llamaste? Hilo invisible del destino?

-así es, es una leyenda, una hermosa leyenda.

-Ya planeaste el menú de mañana? Vendrán tus nietos y no todo es carne sabes, aunque estoy feliz con Amber por enviarte tan provocativos pijamas,

-Por supuesto que planee el menú. Y deja de lujuriarme! Le dijo ella dándole un suave codazo -Albert?

-Hmm

-Se le puede pedir más a la vida?

-Imposible, mientras nos tengamos tú y yo, seremos fuertes para nuestros hijos, para nuestros nietos.

-Los hijos de William Jacob son hermosos no?

-Lo son amor, también los de Gabe y seguramente los de Ethan y nuestras hijas

-Esos déjalos dónde están, aún no quiero que se enamore ninguno de los tres. Menos mis hijas,

-Amor sucederá. La gente mala sufre, la gente buena es bendecida como nosotros,

-la gente mala? Acabo de acordarme de Eliza

-Ha sido lamentable, pero era cuestión de tiempo solamente. Su estado era muy crítico. La maldición ha caído sobre los Leagan, Neal murió en ese terrible accidente y luego Sarah… no lo soportó. Me alegra que Raymond aceptara a Archivald en su consorcio. Tuvo la excusa perfecta para acercarse a Amber, después de tantos años es irreal que se hayan vuelto a casar, aunque sea por aquello

-Sí, mientras Miranda seguirá eternamente enamorada de mi hijo.

-Lo estará mientras se enamore.

- Beth tuvo otro varón, mandó fotos. Este si que se parece a Archivald.

-debe estar eufórico el abuelo, pensar que ahora tiene un nieto y un hijo de la misma edad.

-y tú William, qué tal otro hijo?

-Candy, estas de broma? Deja de jugar con mi desgastada vida

-Es broma William Andrew. Ahora es tiempo de sentarnos todas las tardes a tomar el té aquí, en nuestra terraza, ver la puesta del Sol y platicar como lo hacemos, de nuestros logros, de nuestro mayor logro, nuestros hijos…

-te amo mi hermosa princesa

-yo te amo más, mi príncipe

FIN


EL AGRADECIMIENTO A TODAS QUIENES SIGUIERON ESTA HISTORIA EN SUS PARTES I y II .

NO ME GUSTAN LAS HISTORIAS LARGAS, ASÍ QUE POR TANTO, HEMOS LLEGADO AL FIN

SALUDOS Y UNA VEZ MÁS, GRACIAS POR SU APOYO.

LES ESPERO EN MI NUEVA HISTORIA, PRESAGIO DE AMOR…

By,

Adoradandrew