Hola Disculpen por la demora en postear Capítulos, pero la falta de motivación a llegado a mi pero les aseguro que la historia tendrá su fin. Muchas gracias y disfruten.

Capítulo 9 Rescate

Eran las doce del día cuando la puerta de la habitación de mi esposa fue golpeada, me dirigí a abrir la puerta y allí me encontré con la visita de mi suegro en su silla de ruedas con su esposa Sue. Traían globos y regalos para los gemelos, me lo imaginaba; ellos eran los protagonistas de hoy.

Podía escuchar como los gemelos hacían pequeños sonidos de descontento al ser despertados, pero se contentaron al ver muchos brazos para que los cargaran. Definitivamente serían los bebés mas más consentidos.

- Edward, ya hice los arreglos para regresar a Seattle. Se irán en el avión privado cuando Bella este en condiciones.

- Gracias Charlie.

La verdad era que tener un suegro millonario era demasiado útil, mi esposa y mis bebés estarán más seguros.

- No tienes nada que agradecer, somos todos familia.

Una sonrisa se formo en mi rostro, ellos se habían convertido en mi familia. Nunca me he sentido tan a gusto. Los Cullen, por el contrario, siempre tenían algo que ocultar. Siempre pensé que mi madre ocultaba cosas; Pensando en ella, cuando regrese tendré que ver que está ocurriendo en aquella casa con la llegada de Reggie. Las cosas se habían vuelto complicadas en la casa de los Cullen.

- Charlie, Sue ¿Podrían salir unos momentos?, hay que alimentar a los bebés.

- Oh claro, iremos a comer algo. - Respondió Sue.

- Gracias.

Cuando se fueron, ayudé acomodar a mi esposa para que alimentara a uno de los gemelos, Harry era el más glotón de los dos. Prácticamente quería devorar la leche de Bella, hacia pequeños sonidos al succionar.

- ¡Ey! con calma, recuerda que tienes un hermano y tienes que compartir con él.

Era como si me hubiera entendido lo que decía, pero fui ignorado en dos segundos, porque volvió a beber como si alguien más fuera a quitarle la comida.

- Al parecer no compartirán la comida en el futuro, este pequeño glotón se la llevara toda.

Unos minutos después, Bella dejó de alimentarlo y llegó el turno de Hayden. El era más comprensivo y calmado, se tomaba su tiempo para tomar su leche disfrutándola, la verdad me daba un poco de celos ver como tocaba el seno de Bella cuando se alimentaba, el pequeño Harry no era tan cariñoso.

Sabía que ese pensamiento era un poco irracional y no podía ser, pero igual sentía una pequeña competencia con ese pequeño renacuajo; La manera que lo miraba Bella tampoco ayudaba, en ese momento supe que Hayden era el preferido de Bella. dicen que los padres no tienen preferidos, pero esa era una pequeña mentira que decían los padres a sus otros hijos para que no se pusieran celosos, pero la verdad era todo lo contrario.

Nuestra estancia en el hospital fue de cuatro días hasta que Bella se sintió mejor, ya que estábamos pagando la mejor habitación no hubo problemas que se quedara más tiempo del que les daban a otros pacientes, después de todo, el dinero hacia milagros. El tiempo que ella estuvo en el hospital mi suegro y Sue se quedaban con ella para acompañarle mientras yo resolvía los problemas de la empresa y los asuntos que vine concluir en San Francisco.

Fuimos directo al aeropuerto, allí nos estaban esperando. Bella fue llevada a una ambulancia por una enfermera que contratamos para que la ayudara en el viaje a Seattle. Los bebés fueron llevados en sus sillas de transporte, donde fueron reunidos junto con mi esposa a una habitación para que estuvieran cómodos. Antes de acostarla la sentamos en un asiento con sus respectivos cinturones seguridad, para que cuando el avión despegase pudiésemos acostarla y que no quedara con ningún dolor.

El viaje fue corto, sin muchas intermitencias. Mi suegro había predispuesto todo en nuestra casa, las niñeras estaban disponibles y la enfermera estaba preparada para el cuidado de Bella y mis gemelos. Mi hermana esta rebosante de alegría ya que tendría con quien jugar y podría comprar ropa de bebés.

Ella hubiese esperado que fueran niñas para poder vestirlas de rosa y ese tipo de cosas, pero eran chicos, no había ropa rosa para bebés varones.

- Bien Bella, por fin en casa .

- Si Edward, ya extrañaba nuestra habitación.

- ¿Estás cómoda?, ¿Hay algo que necesites?

- Estoy bien, quiero descansar. Luego vendrán a dejar a los bebés para que los alimente, el pequeño Harry no perdona su leche de las tres.

- Es todo un pequeño glotón. Descansa, iré a ver a qué hora estará el almuerzo.

- Si, yo también tengo hambre.

Mi esposa merecía no pasar hambre de ningún tipo. Apresurado, fui a la cocina a esperar que ya estuviera listo el almuerzo, después de todo ya estábamos pasado de hora.

- Chef Lucien, ¿Ya esta listo el almuerzo? Bella tiene hambre.

- Si señor, en dos minutos está listo.

-Genial. Dru, lleva el almuerzo a mi esposa, yo estaré en el comedor.

- Sí, señor Cullen.

Dejé las instrucciones que había dado el doctor para la alimentación de Bella; alimentos ligeros y no muy condimentados que no perjudicaran la lactancia de los gemelos. Ella tendría que renunciar a la comida picante por un tiempo, lo cual era lo que más le molestaba, era una fanática del chile picante, pero era lo que se tenía que hacer para tener una mejor alimentación para los bebés y una buena cicatrización así que ella estaba bien con ello.

Al cabo de un rato, recibí una llamada de parte de Rosalie. Conteste la llamada, pero tenía un muy mal presentimiento sobre esto esto.

- Edward, menos mal respondes. Algo grande paso en casa tu padre. Llego muy enojado, golpeo a tu madre y la encerró en el sótano.

- Rosalie, hazme un favor. En la parte trasera de la casa hay una entrada al sótano, déjala abierta para mí. Iré a buscar a mamá.

- Apresúrate. Oigo gritos terribles viniendo de allí.

Dejé todo en la mesa y salí corriendo rápidamente. De camino a la casa Cullen, Llamé a la policía ya que sentía que esto era mucho más grave de lo que había sucedido con mi hermana menor. Aun me preguntaba como habíamos llegado a estar en este nivel cuando siempre fuimos armoniosos entre nosotros mismos, ahora todo se convertía en violencia.

Conocía varias entradas alternativas a la casa debido a que cuando era joven solía escaparme para ir a la casa de algunos de mis amigos.

Había cruzado todo el jardín hasta llegar a la parte de atrás de la casa donde estaba la entrada al sótano, abrí la puerta con cuidado de no ser visto. Mientras escuchaba el llanto y los gritos de mi madre, agarre un palo y baje las escaleras. Al llegar, pude ver que mi padre no estaba, a quien vi fue a mi hermano mayor. Estaba semi desnudo, rasgando las ropas de mi madre.

- Ahora serás mía. Siempre quise saber la obsesión de mi padre contigo. Seguro eres muy buena en la cama, ahora lo comprobaremos.

- No, por favor.

Antes de que se lanzara a mi madre, lo golpeé en las piernas y luego en la espalda. Hice movimientos rápidos para que no tuviera tiempo de recuperarse. Era más rápido que él, pero Reggie era más fuerte, así que había que actuar con premura. Antes de que pudiésemos continuar llego la policía y vio la escena que se formaba. Tan pronto como llegaron, me tranquilicé un poco y pude auxiliar a mi madre.

_ El tiene antecedentes por abuso sexual y robo con intimidación. No es la primera vez que hace algo así. _ Le dije a la policía.

Los ojos de mi hermano estaban desenfocados y me miraban con ira, porque sabía que esta vez no saldría de la cárcel. Pasaría el resto que le quedaba de vida en prisión.

Un grupo de médicos entro a la casa y se llevó a mi madre. Mi padre estaba recién llegando cuando se dio cuenta de la situación, pero más aún cuando vio a su hijo preferido siendo llevado por los policías por segunda vez.

- ¿Qué hiciste esta vez? - pregunto mi padre enojado

- La golpeo e intentó violarla.

Carlisle camino hacia mi hermano y lo golpeo. Estaba furioso. Segun mi padre, solo el podía tocar a mi madre, nadie más.

- Esta vez no te ayudare a salir de prisión. - Le dijo a mi hermano.

- Padre, lo siento me equivoque. - Pero mi hermano sabía que había tocado el limite de mi padre.

Mi madre estaba inconsciente, producto del shock mental que había sufrido a manos de mi hermano. Cuando la metieron en la ambulancia sentí un dolor en el corazón al verla en ese estado. Mi madre siempre había estado conmigo, apoyándome cuando estuve en prisión. Iba siempre que se me permitían visitas, aunque durante el último tiempo en prisión había sentido indiferencia y se había alejado. Para aquel entonces entendía que era debido a la situación que vivía en casa.

No pude acompañar a mi madre ya que en casa me necesitaba mi esposa, aunque antes de volver hablé con uno de los médicos para que me mantuviera informado de todo lo que sucediera. Los contactos de mi suegro eran muy buenos.

Contarle a mi hermana lo que había sucedido con mi madre no iba a ser fácil, después de todo ella aun no estaba mentalmente sana, al menos no por completo. Aún tenía episodios nerviosos con lo que paso con Jasper. De cualquier forma, tenía todo el derecho de saber en lo que se había convertido nuestra familia.

- Alice, ven, tenemos que hablar. Pero debes prometerme que te mantendrás en calma y no te alteraras.

- Edward dime, ¿Qué está sucediendo? Tu esposa dio a luz hace poco, debió ocurrir algo realmente importante.

- Nuestra madre está en el hospital fue abusada por Regulus

- ¡¿Qué?! - Gritó, alterada.

- Cálmate, llegue antes de que lograra hacer algo, solo esta asustada. Él ya está en prisión de nuevo.

- Tengo que ir a verla.

- Creo que es mejor que vayas mañana, hoy ya es muy tarde. No te dejaran entrar, papá esta con ella.

Tarde un poco en convencerla, pero logre que accediera a ir mañana temprano, aunque no estaba tan seguro de eso ya que sus pastillas para dormir la dejaban incapacitada por varias horas en la mañana. Finalmente pude ir a ver a mis bebés y estar con ellos. cuando entré a la habitación, me encontré a Bella dándole de comer a Harry. El pequeño glotón de la casa, Hayden, ya estaba dormido en su cunita.

- Me imagino que esta pequeña cosa no te quiere soltar.

- Le he dado dos veces, veremos si no arma un berrinche y deja dormir a su hermano.

- Déjamelo a mí, su pancita parece que va explotar.

Cargue al pequeño Harry. En un principio iba a ponerse a llorar por ser arrancado de su alimento, pero lo coloque en mi pecho para sacarle unos gases para que estuviera más cómodo, pronto salió uno más grande que él, Bella y yo comenzamos a reír por el gas que había salido de esa pequeña criatura.

Después de unos minutos de balanceo y canticos se quedo dormido, lo puse en la cuna con su hermano ya que se necesitaban el uno al otro. No podían estar mucho tiempo separados, se buscaban a ciegas mientras dormían. Me desvestí y me acosté al lado de mi Bella, luego el conté todo lo que había pasado en casa y como se había solucionado. Lo más probable era que Emmet estuviera de gira, yo no entendía como podía dejar a Rosalie sola con el bruto de Regulus, pero sabia que tenía que llevar a Emmerson con sus abuelos maternos. Habían pedido ver a su nieto legalmente y accedieron a la justicia, pero Emmet tenía que estar presente, solo de esa forma el entregaría al niño, así que cada quince días mi hermano llevaba a mi sobrino a casa de sus abuelos, donde lógicamente estaba Sabrina para fastidiar el momento.

- Cariño, todo va estar bien. Tu mamá ha sobrevivido a mucho, seguro también superará esto.

- Lo sé, solo espero que se recupere pronto.

- Ahora debemos dormir, estos pequeños no tardan en pedir comida de nuevo.

- A la orden capitán.

Edward y Bella se abrazaron y durmieron juntos rodeados por sus dos hijos. Mañana los esperaba un nuevo día y tendrían que enfrentar nuevos problemas.