Sin palabras…mi corazón, mi amor, mi dulce de ojos verdes como la dulce manzana, sin palabras estoy.
-Draco usara unas lágrimas falsas y también algún hechizo para hacer el plan sin miedo alguno, lo digo porque mirándolo como está ahora…-miro a Draco ´por unos minutos señalándolo con la mano para que sus amigos se dieran cuenta los nervios en la mano del joven, que tenía la vista sobre la mesa- yo creo que antes de besar a Potter se puede mojar en los pantalones.
Crabbe se llevó la mano silenciosamente a su rostro para esconder su risa, ahora se sentía valiente de molestar a Draco porque este estaba muy débil, demasiado.
-Mi Draco es fuerte para hacer eso- aclaro Pansy- no tendrá miedo ante esa rata asquerosa.
Blaise suspiro porque no estaba de acuerdo con lo que decía Pansy, pero para no contradecir a la joven, decidió continuar.
-Cuando Draco lo mire a los ojos al tenerlo en frente, las lágrimas serán bien notables, y después del beso Potter pensará que es tristeza lo que siente Draco, Potter sentirá un poco de extrañeza al principio y curiosidad. Es lo que nos explicó Radfne, de lo que podría pasar. Pero si la suerte está a nuestro favor, Potter experimentara un poco ternura hacia Draco.
-¿Estás seguro que puede sentir eso?- Pregunto Pansy, mirando a Draco como si fuese un experimento en acción.
-Yo creo que sí. Espero que sí. Además Draco tendrá que ser distante después de esa noche. Y no solo eso sino también estar triste cuando lo vea…pero eso ya nos explico Radfne.
-Para que Potter piense que está enamorado y que ese sentimiento es como un amor incorrecto…o un amor prohibido- Aclaro la joven, entendiendo punto por punto.
-Claro Pansy. Exactamente, hay que atraer a Potter. Por eso Draco debe mostrar tristeza cuando concurra a clases.
Draco lo escuchaba mirándolo fijamente..
-Pero primero debemos hablar de cómo empezaremos el plan esa noche...y ya lo sé… Draco y Pansy irán al baile, Crabbe y Goyle estarán al lado de ustedes, pero ellos dos tendrán la vista sobre Potter, verán cómo actúa, estarán pendiente de él en cada momento. Lo importante de esto es atraer a Potter a un lugar secreto. Ustedes dos- dijo mirándolos y señalando con el dedo- no sé acercarán a él, pero deben estar pendiente para así seguir sus pasos. En cualquier momento Potter tal vez se distancie de la gente y bueno, ustedes nos avisarán y Draco podrá ir al lugar donde está él. Lo besara.
-Tendremos que apartar a su pareja.- añadió Pansy.
-Así es, tal vez Crabbe y Goyle piensen en una idea para ocasionar que la pareja de Potter se separe de él… También para que Potter se aparte de la gente.
-No te preocupes por eso- dijo Crabbe- nosotros pensaremos en cómo lograr una pequeña distracción.
-¿En serio?- preguntó Draco sorprendido mirándolo con los ojos abiertos de sorpresa.
-Pues sí, tenemos ganas de jugar, así que…ya veremos…
-Cuando Potter se encuentra solo, Draco se armará de valor e irá al lugar donde está y lo besará.
-Oh, Blaise, me siento como un acosador al hacer aquello - exclamó con tristeza en su rostro ya que sabía que no era lo correcto.
-Draco, entiendo…entiendo que lo veas así… pero ¿de qué manera darás el primer paso? le preguntó también con una tristeza- es tu rival, si te acercas a él y le decís algo romántico antes de besarlo, él se matará de risas en tu cara o es que capaz de salir corriendo por eso debes hacerlo sorpresivamente.
-Aunque en mi opinión personal y con mucha razón, no creo que esa rata sucia salga corriendo.
-Yo tampoco lo creo, pero eso si, si Draco le dice algo romántico Potter frunciera el ceño y no sabrá que decir, por eso empezaremos dándole una hermosa sorpresa… algo que le quitara el sueño.
-Además Draco lo hará muy bien- expresó Crabbe- le dará un beso y el corazón abandonado de Harry Potter comenzara a brincar de alegría.
-Sera falso después de todo.
-Eso le pasara por idiota- dijo Pansy.
Draco temblaba al escuchar aquello. Le era tan difícil, cada vez se sentía peor.
-Además Draco- dijo Pansy- Potter es un imbécil no vale nada para que tú sientas culpa alguna, acuérdate que le romperás el corazón cuando sean novios.
-Siento que no podré hacerlo Pansy- comento el joven mirándola con pena.
-Podes verlo de esa manera, imagina que es una almohada y le das el beso. No significa nada.
-Es lo único que harás Draco- explicó Blaise- te acercaras a él, lo besaras después te irás, y él mirara tus lágrimas. No le dirás absolutamente nada. Solo lo besaras.
-¿Lágrimas?- preguntó Draco extrañado. En este asunto de las lágrimas no lo había escuchado al principio porque estaba muy nervioso.
-Si, como dije anteriormente utilizaremos un hechizo para que tengas lágrimas falsas y él creerá que estás llorando. Llorando por amor.
-Oh.
-Eso será un punto a tu favor.
-Entiendo.
-Y también te daremos una poción de valentía, que hará que tú tengas el valor de besarlo y así no te desmayes de los nervios.
-Oh Blaise- exclamó al sentir las ganas de vomitar. Se contuvo al hacer arcadas.- no-puedo.
-¿Y qué pasará después del beso?-preguntó Goyle porque tampoco le había prestado atención.
Era un dolor de cabeza para Blaise tener que explicar nuevamente.
-¿Cita en un hotel?- preguntó Crabbe burlonamente- mmmm
-Maldito bueno para nada - se quejó Draco.
-Draco volverá a las mazmorras, entrará a la sala privada y se tranquilizará, nosotros estaremos aquí para ayudarlo, es evidente que él quedara más nervioso después del beso, cuando nos aseguremos que su estado esta tranquilo, volverá a la fiesta y bailará con Pansy sonrientemente. Eso será de mayor atención en Potter.
-¿porque tengo que estar sonriente?
-Para que Potter piense que con ese beso, tú te sientes el hombre más feliz del mundo. Más feliz por besarlo.
-ajjj que asco- expreso el joven tocándose la garganta como si se hubiera llevado algo asqueroso a su boca.
-Creerá que lo amas- dijo Pansy.
-No creo que sienta eso.
-Estará en shock al principio pero con el pasar de los minutos no te sacará los ojos de encima, muchas preguntas se le harán en la mente y quién sabe, tal vez se pregunta: ¿Será que a Malfoy le gustó?. Ah y por favor Draco no lo mires ¿de acuerdo? Si sus miradas se cruzan esquívalo con tristeza.
-También podes fingir que estas a punto de llorar- agregó Goyle.
-Así es.
-Estoy tan desanimado- exclamó Draco mirando sus manos - qué tristeza siento.
-Qué horror- exclamó Pansy en ese momento- que asco tan grande siento ahora, y pensar que ya estaba feliz porque esa noche de baile de navidad, sería la mejor al pasarla con Draco pero ahora que Potter se incluirá en nuestra noche,...ciento asco total. Nos arruino la noche. Pero eso sí, cuando Draco le rompa el corazón él se la vera conmigo también, le arruinare la vida.
-Pero lo haré Blaise- dijo Draco- si, lo haré.
-Lo harás bien Draco- dijo Crabbe como si fuese la cosa más fácil del mundo - después de ese beso, Potter quedará encantado con las delicias de tus besos.
Sonreía mordiéndose los labios y Draco lo miraba con odio sintiendo la fuerte necesidad en su interior de ahorcarlo.
Después de una semana.
Harry y Ron, entraban en la habitación, los dos se largaron en la cama, y suspiraron cerrando los ojos.
-Por fin…-Dijo Ron abriendo los ojos para mirarlo- por fin tenemos a nuestras parejas.
-Si amigo…ya pensaba que esto sería imposible- también expreso Harry.
-Aunque todavía siento esa falta de ánimos por lo que hice para pedirle a Fleur que vaya conmigo al baile.
-Estabas temblando como una gallina desde antes de verla- dijo Harry con una pequeña sonrisa en el rostro- era obvio que iba a pasar algo así.
-Cállate Harry, no me hagas recordar eso.
-Pero es que tú lo hablaste.
-No importa igual, no lo menciones.
-Entonces no hables de eso.
-Yo ya no tengo ganas de ir a ese baile, me siento horrorizado- exclamó llevándose las manos a los ojos- Enciérrame Harry.
-¿Y ahora qué te pasa?
-No tengo un traje elegante para el baile, voy a lucir como un gallo viejo.
-Oh por favor Ron, ya no te quejes. Te verás bien.
-Claro que no, luciré fatal.
-Ya lo veremos después…
-Tal vez tengas tu primer beso Harry.
En ese instante, al escuchar aquello, Harry sintió una pequeña punzada en su corazón como si fuese una aguja que daba mucha presión y después el ambiente sobre su cuerpo se volvió caliente y le daba nervios, algo que lo llevó a una tristeza una vez más, como una caída sobre el suelo. No sabía si en la noche del baile podría besar a su pareja, sinceramente ella no era la mujer que anhelaba, esa melancolía era algo que lo alejaba de cualquier sueño lleno de fantasía. Recordó a Cho y al rechazo que le dio para ir al baile con ella. No le hizo ningún problema, no estaba enojado, después de todo, ver a la persona que amaba muy feliz era suficiente para continuar con la idea de ir al baile. Aun así estaba quedaba muy desanimado escuchar sobre el primer beso. No tenía ganas de dar un beso a nadie, si no era Cho, no habría nadie.
Su primer beso… su primer beso…
Parecía que todos estaban interesados en tener su primer beso, así lo suponía, el baile de navidad también seria para que los chicos pudiera liberarse sobre un puente de la libertad y juventud, era algo normal que podría pasar en la noche de navidad muchos chicos besarían a sus parejas. El primer beso simbolizaba muchas cosas, ternura, el paso de una oruga a su camino para ser mariposa, para volar sobre el cielo. El primer beso era el cálido aliento del amor, tan tierno e inocente, sin ser fuerte, solo tierno. No podía ir más allá porque el primer beso es para el joven, el primer beso traía solo la luz de sol, el reflejo de la luna, no podía caminar sobre la gran estrella o el fuego, ni tocar a la luna con las manos por qué el primer beso solo era un pequeño paso hacia lo maravilloso. Y si, deseaba tener su primer beso, quería hacerlo con Cho pero está tenía a su compañero ya no podía. Lamentablemente no podía, y por otro lado su pareja era Parvati, una joven agradable, hermosa, pero él no sentía nada por ella y sabía que la chica tampoco. Harry estaba tan desanimado al reconocer la triste realidad como si fuese el sabor amargo de una fruta o el dolor de una piedra que se impactó en su corazón, la joven solo estaba con él por su fama, por ser la estrella del torneo, era así como lo sentía. Entonces se preguntó, ¿Qué importancia podría tener un beso con esa chica? Realmente sería un beso frío, seco, alejado de toda calidez tierna. No quería tener un beso así, ya que si lo hacía simplemente sería un beso perdido para siempre. Deseaba tanto hacerlo con la persona que en verdad lo quisiera, porque ese era en verdad el significado de un beso. Un beso con amor.
-Apuesto a que Malfoy ya lo hizo- expresó con asco al recordar a su enemigo y las oportunidades que este tenía porque reconocía que Malfoy si era un chico afortunado o que le venía bien esas cosas- ese maldito.
-¿Qué?- preguntó Ron mirando hacia arriba- ¿Malfoy?
-Sí, apuesto a que ese idiota ya debe haber besado a alguien
-Ahh, si, seguro que si hasta el ombligo de una mujer- exclamó Ron sonrientemente mientras fruncía el ceño, no imaginaba a Draco besando una mujer- aunque lo dudo mucho.
Pero Harry no dijo más nada, no tenía ganas, se dio la vuelta para cerrar sus ojos con una melancolía en su mirada.
-Mi primer beso, mi primer beso…tan importante puede llegar a ser…
Draco cumplió con la palabra, hizo lo que Blaise le pidió: no salió de la casa en toda esa semana, sólo fue a clases. Sus amigos le llevaban la comida para que pueda comer ahí, dentro de la sala privada. Draco se alimentaba muy bien, hablaba con ellos de buen humor, tenía tiempo para estudiar y relajarse. Blaise notaba que el joven perdía su esencia mientras pasaban los días, sin importar que el joven sonriera en algunos momentos, en su rostro había una tristeza. Era como una rosa que se marchitaba con el tiempo, una flor que lagrimeaba desde su pecho.
Lamentablemente era así.
Potter había notado todo aquello. Draco se escondía o le temía a algo.
-Ahora se encierra en su casa y no sale. ¿Qué le pasará?.
Preguntaba Harry que se encontraba parado junto a un árbol, Ginny estaba sentada en la tierra húmeda leyendo un libro.
-Mira Harry, quiero ser sincera contigo, lo que haga ese imbécil racista, no me importa.
-Pero es que tengo miedo de que esté planeando algo.
-Malfoy es un cobarde Harry- dijo al instante- así que no te preocupes.
-Me encantaría usar la capa y meterme dentro de esa casa, soy capaz de hacerlo.
-No…no es necesario- dijo un poco distraída con el libro-…pero ¿serías capaz de meterse en su casa?- le preguntó mirándolo fijamente.
Harry no lo pensó, pero de algo estaba seguro, sería capaz de meterse en su habitación. Asentó con la cabeza mientras Ginny lo miraba asombrada.
-No lo puedo creer, podría ser peligroso.
-No le tengo miedo- dijo sonrientemente.
-Es preferible que no lo hagas Harry, enfócate en otra cosa.
-Ojalá pudiera…-pero la curiosidad me mata.
Harry la miró por varios segundos, admiraba el cabello de Ginny.
-Me hubiera encantado poder ir contigo al baile.
-Eso te pasó por llegar tarde querido- dijo colocando el libro a un costado, se tiró sobre la tierra seca mientras juntaba las piernas- así que… no llores- se miraba las uñas- ni te quejes…Ja
-Entiendo - dijo mirando el lago.
Escuchó pasos que venían cerca, cuando se dio la vuelta vio a Malfoy junto a su pandilla, rápidamente miró hacia el lago para no mostrar interés en él. Debía ocultar esa curiosidad que tenía.
-Parece que es la novia -le susurró Crabbe a Blaise mientras miraba a Wesley.
-No lo sé- dijo en vos baja.
-Hay que verlo.
Caminaron hacia el bosque sin perder de vista al lago, Draco no había visto a Potter cuando pasó por el lado de este, pero si notó la presencia.
Llegaron a los árboles y Draco se sentó apoyando su espalda en el árbol. El atardecer estaba por llegar, mirar el brillo del algo era melancólico para sus momentos de amargura. Sinceramente no quería hacer aquello, ni siquiera imaginaba lo que podría pasar después de ese beso. Estaba tan débil por no dejar de pensar, todo le resultaba como una neblina que cubría su alma, le llenaba de dolor, de soledad y le lastimaba el corazón. Ya faltaba poco, solo horas. Habría preferido que aquel día no llegará nunca, pero el tiempo estaba en su contra, no era su amigo.
Pansy comprendió su dolor, aquellos ojos grises consumidos por la ira, por el miedo, por la intranquilidad iba absorbiendo a Draco lentamente.
-Crabbe dice que Potter al parecer sale con Ginny- le comento sin tener ganas de sentarse.
-¿Con esa Weasley?- preguntó asombrado sin apartar la mirada sobre las aguas. El agua cristal parecía que lo miraba.
-Así es.
-¿En serio?- pregunto nuevamente levantado las pupilas de sus ojos- ¿con esa Weasley?
-No me sorprende, los dos son tal para cual. No valen nada.
-Puede tal vez tener un motivo, no me importa, pero ¿por qué con esa Weasley?
-Nadie sabe, pero te aseguro que si hay que ver o diferenciar entre tú y esa Weasley, pues tú eres mejor. SOS diamante…ella solo tierra.
-Déjame en paz Pansy- se quejó mientras se tocaba la nariz- me hablas de eso y ya tengo deseo de vomitar.
Entonces Pansy para no molestarlo, decidió dejarlo, se fue a dónde estaba Blaise que miraba también el lago.
-Mañana es la noche…
-Si…lo sé, pero Draco…él está muy mal- expresó negando la cabeza- siento que lo estoy obligando. No podemos con esto.
-Entonces ¿qué podemos hacer?.
Pero Blaise sabía que no había respuesta, si el plan no se daba así como lo pretendía, tendrían que buscar a otra persona, y sería una pérdida de tiempo, otro mal rato.
-No lo sé…me siento tan desanimado. Tengo tanto miedo de lo que pueda pasar- exclamó mirando las aguas cristalinas.
-Ojalá salga todo bien, solo faltan horas, horas.
-Mañana es la noche, qué miedo, tenemos que estar tranquilos.
Eres la persona indicada para hacer esto, el veneno hacía Potter.
Recordaba Draco mientras las lágrimas se le caían por la mejilla, todas las cosas que habían pasado se les aparecía en la mente, la idea del plan, la elección de la persona y todo lo demás, no podía preguntarse cómo es que habían llegado a tan lejos, eso no debía preguntarse porque sabía cómo sucedieron. Lo entendía muy bien. Pero se sentía tan dolido, presentía una debilidad en el cuerpo algo que le quitaba la felicidad y seguridad de que podría lograrlo. Ya no se convencía de que hiciera el primer plan. Sentía que iba a fracasar.
-No puedo fallar, no puedo…si me pasa eso…jamás me recuperaré.
Justamente había practicado los besos con Pansy, dentro de la sala privada, imaginando besar a Potter, no estuvo tan nervioso como lo estaba ahora, le había dado asco hacer esa práctica por besar a Pansy e imaginar que besaba a Potter, todo le resurgía asqueroso, nunca pensó que podría hacer algo así. La práctica fue realizada como si fuese una clase de preparación, en este caso Blaise le pidió a Pansy que se parará en tal sitio de la sala privada y fingiera estar distraída, primero dando la espalda al joven que se iba acercar, segundo sin dar la espalda, así Draco podría besar a la joven si lo encontraba de las dos formas, si estaba de espaldas él tendría que darle vuelta para mirar su rostro y darle un beso, pero la cosa se complicaba cuando la joven no estaba de espaldas ya que Draco aparecía y la joven lo veía llegar, algo que podría pasar con Potter, era tan difícil imaginar cómo encontraría a Potter en ese sector, no lo sabía, las prácticas solo eran una preparación para evitar el nervios y el retroceso, y todo era un silencio profundo que no le hacía bien, sobre todo pensar en cómo serían las cosas en el futuro.
Pero ahora, aquello, eso, lo que tendría que hacer no era con Pansy sino con su rival, con el enemigo de todos los días, aquel joven que lo seguía en la mente hasta volverlo loco. Se ruborizada de los nervios, su corazón latía y la agitación le provocaba dolor en el pecho. Tenía que hacerlo.
En esa noche cuando entraron en la sala privada, Draco comenzó a pensar en las perseguidas que Potter le había hecho, últimamente la cosa entre él y el Gryffyndor se había vuelto más insoportable, Potter lo seguía hasta en el baño pero siempre simulando no investigarlo.
-Ese imbécil en esta semana me siguió por todas partes.
-Creo que ya nos los contaste- aclaró Pansy.
-Si, pero es que no tengo paz, si me encuentro en la torre de astronomía, al rato lo encuentro a él, ayer estaba arriba mirando las estrellas y me acosté en la madera para descansar, pero después de varios minutos largos, decidí levantarme y miré hacia el piso de abajo, ¿y sabes que vi?- preguntó mirándolo con esos ojos grises llenos de asombro - lo vi a él, bostezando y estirando los brazos, se quedó ahí el desgraciado para espiar y no solo eso sino que tiene el descaro de levantarse cuando yo lo estoy haciendo. ¿No puede disimular aquello?.
Su amigo Blaise lo miraba intrigado y pensativo.
-Es increíble lo mucho que resistí Blaise, porque hasta ahora tendría que estar en Askaban tras las rejas si no fuera por este estúpido plan…
-Yo creo que…- empezó Crabbe- deberías saltarle por sorpresa y plantarle un beso en la boca- decía mientras se mordía los dientes de manera exquisita- no sabrá que hacer, pero aprenderá a no meterse contigo- levantó las pupilas para esperar la reacción del rubio o su respuesta.
Pero Draco que ya se había sentado solo tragó saliva, no podía pensar en algo así, solo le quedaba esquivar la mirada y centrarse en otra cosa para olvidar aquello.
-Mi vestido si es lindo- dijo Pansy sonrientemente y miraba al rubio con dulzura- pero aun así no puedo negar que tengo al chico más guapo del colegio. Soy tan afortunada.
-así es- sonrió Blaise tocándole el hombro- eres la más guapa de Slytherin.
Pero Draco estaba pensativo, tantas preguntas se le hacían en la mente.
-Aun así, no seré como esas tercas de afuera.
-Voy a preparar el té, después subiremos a comer- dijo Blaise levantándose.
-Oye Blaise- dijo Goyle- ¿Qué pasa si Potter besa primero a su pareja que a Draco?.
-Tenemos que evitar que aquello pase- contesto al instante.
-Aun así- dijo Pansy- el beso que pueda dará Potter a su pareja no será tan emocionante como la sorpresa que le dará nuestro amigo.
Después de comer, Draco se encontraba en su habitación sentado en una silla mirando a su traje de gala que estaba en la cama acompañado de una hermosa túnica, él estaba distante de la cama, no quería que llegase ese día, mirar ese traje de elegancia le hacía estremecer el estómago. Miró el reloj y eran las 23:00pm, pronto llegaría el día, ese tedioso día. Solo tenía en su mente la triste decisión de besar a Potter y lo que podría pasar después.
Cuando toda esa noche podría ser como en un bello sueño, la realidad seria como una pesadilla que lo llevaría a una realidad amarga sin salida.
Blaise por su parte se encontraba en la sala privada, sentado en uno de los sillones al frente de la chimenea, estaba pensativo también y completamente nervioso, pensaba en que como había empezado este nuevo año, en ese odio de Draco hacia Potter cuando lo vio después de un tiempo, estaba acostumbrado a ese odio, por ese motivo al principio no le preocupo, pero después cuando pasaban los minutos, se dio cuenta que no era normal, su amigo estaba destruyéndose. Ahora ese odio había abierto una puerta de un laberinto sin final, ese laberinto tenía una serpiente que no era amiga de nadie ni si quiera de Potter.
-Si tengo que escaparme mañana podría irme a la madriguera - decía Ron acostado en la cama y sonreía mirando a Harry que miraba por la ventana.
-¿Por qué quieres escaparte?- preguntó.
-Del rechazo de Hermione hasta de lo que me pasó con Fleur se me quitaron las ganas de ir. Prefiero estar en mi casa.
-No te vayas, quédate. Será divertido.
-No lo sé Harry, me da escalofríos mientras pasan las horas. No podré dormir- se quejaba mientras se tocaba la cabeza.
-Espero que duermas, yo no voy a estar regando hasta desvelarme- expreso dándole la espalda muy seriamente.
-Oye Harry, por favor no te enojes.
-Entonces tranquilízate.
-Ni siquiera volví a ver ese traje. Por Gryffyndor siento que me asfixio-expreso levantando las manos.
Pero Harry ya no estaba tan concentrado en lo que decía, miraba como caía la nieve por fuera de la ventana, tenía tantas ganas de saber dónde estaba Sirius. No podía hacer nada. ~~ Era triste que Sirius estuviera solo, abandonado justo cuando la nieve caía.
Un regalo de navidad. Un regalo para nunca olvidar.
Si un recuerdo fuera persistente cómo los árboles que nunca desvanecen, tendría que recurrir para poder abrazarme sobre ellos, para recuperar el calor y conservarlo dentro de mi corazón. Pero el recuerdo es como la nieve que se pierde mientras pasan los días.
Si un recuerdo fuera persistente cómo los árboles que nunca caen, tendría que recurrir para poder abrazarme sobre ellos, para recuperar el calor y conservarlo dentro de mi corazón porque ni si quiera puede existir dentro. Pero el recuerdo es como la nieve que se pierde mientras pasan los días y no se puede recuperar.
Se miraba en el espejo y notaba su piel tan pálida como sus ojos hinchados de tanto llorar, parecía que su mirada no tenía felicidad, pues no tenía, todo su ser era como si se estuviera perdiendo dentro de la boca del dementor. Acomodaba su elegante traje, el moño blanco, y la túnica. Parecía una flor de primavera que se marchitaba en un tiempo tiempos injusto. Sim embargo reconocía que no era un flor en primavera sin en invierno, aquella que moría cubierta por la nieve para siempre.
Cualquier persona que no lo conociera podría decir que estaba brillando como una perla plateada, pero lamentablemente era todo lo contrario, dentro de su espíritu no se sentía así, parecía ser una luz que se apagaba con el pasar de los días. Presenciando que está noche sería con un final devastador, se estremeció, llevándose la mano al pecho, hizo un gemido de miedo, de inmediato se sentó en la cama. El corazón sufría de los nervios, parecía que en cualquier momento se desmayaría, tocó su garganta acomodando su moño de paso y cerró los ojos para no llorar. Era imposible relajarse.
-Harry te ves bien- dijo Neville cuando entró al cuarto y vio a Harry mirándose por el espejo.
-Tú también Nevlille- miró los zapatos de su amigo - te quedan bien.
-Gracias, el color verde tu túnica está perfecta- dijo mirándolo de pie a cabeza.
-¿Dónde está Ron?- preguntó Harry comenzando a peinarse.
Neville suspiró antes de responder un poco desanimado.
-Está en el baño, no quiere salir.
-Otra vez, espero que salga, no quiero renegar.
-Le cuesta Harry- exclamó mientras se ponía la túnica- no le gusta su traje.
-No le debe importar eso, tiene que divertirse.
-Si pero desde aquel día que sufrió ese colapso nervioso delante de Fleur ya no puede dormir.
-Tendrás que salir igual, vamos a sacarlo a rastra de ahí.
-Ya quiero ver eso- dijo sonriendo.
Después de varios minutos, Harry daba los últimos toques al moño que tenía. Escuchó fuertes gritos que venían de afuera.
-¡Ya!, ¡Ya!- gritaba Ron mientras entraba por la puerta quejándose ya que Dean y Seamus lo arrastraban por detrás- ¡Ya basta!, ¡ya salí! ¡Estoy afuera!
-Por fin- exclamó Harry viendo a su amigo con el pelo mojado.
-¡No quiero ir!- gritó presionando el puño de sus manos y cerrando sus ojos con presión ¡Siento que este es el peor día de mi vida!- chillaba con la voz quebrante- ¡no puedo ir!.
-Vamos Ron, ánimo, solo será por esta noche.
Ron lo miró de pie a cabeza y al instante esquivó la mirada enojado.
-¿Que pasa?- preguntó Harry.
-Tu…traje…- musitaba sin mirarlo a la cara, aguantando los nervios y el enfado- estás muy…bien.
-Gracias.
-Vamos Ron, te verás genial- dijo Neville con una pequeña sonrisa- vamos, salgamos- todos querían animarlo.
Pero Ron enfurecido negaba con la cabeza, no quería hacerlo, miraba la cama para no tener que dar la vista hacia sus amigos que estaban bien vestidos.
-Dale Ron- insistió Harry sentándose en la cama para comenzar a esperar pacientemente ya que no quería enojarse- vamos dale, solo falta veinte minutos para el baile y tú no te cambiaste, además estás mojado- continuaba levantando la voz.
-No puedo Harry- exclamó, cubriéndose el rostro con la manos- no puedo, no puedo musito tocándose el cabello húmedo.
-¡Dale! vístete, no pretendas que nosotros lo hagamos.
-Eso nunca Harry- levantó la vista para verlo hablando mientras se mordía los labios enojado- "vamos a divertirnos "piensas tranquilamente, vamos a ver si logras besar a alguien está noche
Harry bajó la mirada con lo que escuchó ya que sintió que una tristeza le invadía. Otra vez… Un beso…un primer beso.
Sabía que esta noche sería algo divertida, algo, pero no tanto como los otros lo podían tener, realmente quería ir al baile con Cho, poder besar a la joven, bailar con ella, sentirse como en sueños, como si estuviera volando, libre de sus cadenas, de sus temores, pero eso no lo iba a vivir, era consiente del peligro que había fuera, era suficiente para quitarle el gusto dulce de la boca. Cho ya tenía su pareja y era algo que lo entristecía mucho, cualquier cosa lo ponía de mal humor, había sido difícil encontrar una pareja por culpa de esos malditos nervios, y ver esa realidad le hacía querer quedarse junto con su amigo. Lo más inquietante era la gente que tendría a su alrededor, muchas personas lo verían bailar, y ni siquiera había practicado tanto el baile. Ya empezaba a pensar que sería la burla de todos. Al final y al cabo sería una noche bonita por lo elegante y amarga a la vez por no contemplarlo como debía ser.
Patil era una excelente chica pero no sentía nada por ella como para desear volar por las estrellas mientras bailaba, ni tenía ganas de besarla, no porque no la deseara sino porque reconocía que un beso conllevaba mucho, tenía mucho significado y sus sentimientos eran importantes. Su primer beso. El corazón le pedía a gritos ´´ para que tus labios aceptaran una caricia había que acariciar también al corazón''. Tan triste se encontraba con aquello, solo lo querían por el salto que tenía ante todos, por ser la estrella del momento, no por amor. Cómo le cansaba reconocer que muchos querían su amistad solo por aquello. Si, deseaba besar a alguien, pero alguien que lo amase, con una persona que le diera cariño. Pero como veía que no pasaría, prefería no pensar en aquello. Aún no entendía porque eso parecía ser importante y para muchos.
-Mione, Mione, Mione- decía Ron secándose el cabello y mirando sus pies- ¿Con quién irá al baile?, ¿con quién?
-Mmm, no lo sé, ya lo veremos.
-Ahhj- suspiró Ron- me pone los pelos de punta. Maldita sea.
Entró en la sala privada sintiendo que sus manos sudaban y que él corazón le quería salir del pecho, al instante quedó maravillado al ver a Pansy tan maravillosa con su vestido.
-Vaya- exclamó sintiendo que su amiga le quitó el aliento - Pansy…- no pudo hablar. Sinceramente casi nunca había elogiado a una mujer, ahora no se atrevía por la bronca que tenía y no le gustaba decir cosas lindas pero los ojos no podían olvidar la belleza cuando la tenían frente.
La joven se acercó a él sonrientemente y estuvo a punto de tocarle la mano pero se contuvo al ver la palidez del joven.
-Estás elegante cariño- expresó levantando el pulgar arriba.
-Tu…tu...estas…también.
Bueno, eso era algo, después de todo.
Y era verdad, la joven lucía muy bien. Parecía una reina ante sus ojos.
En ese momento entró Blaise, también vestido, sus amigos lo vieron de inmediato y le sonrieron cuando el joven se acercaba a ellos.
-Wow Blaise, que…que…- no podía terminar la palabra porque se perdía en lo que veía que…gua-po estás- tragó saliva al ver a su amigo, y de inmediato notó que a pesar de que Blaise lucía completamente galante, se lo veía preocupado.
-Tú también estás elegante Draco- le dijo tocando su hombro y quitando la mano rápidamente.
-No quiero que mi vestido se arrugue por eso me quedo parada- dijo Pansy.
-Pansy estás divina- dijo el joven mirándola.
-Tú también Blaise, muchas gracias.
La puerta se abrió, y entraron Crabbe y Goyle que lucían muy bien.
Blaise miró de reojo a Draco y después miró al suelo, él estaba nervioso, sabía que esta noche Draco debía actuar, y aquello le hacía presentir sobre su corazón un pequeño miedo por saber que pasaría después, se preguntaba si Draco lo lograría. No quería que su amigo fracasase porque si fuera así todo se arruinaría esa noche.
-Elegantes muchachos- exclamó Crabbe en voz alta- los dos muy guapos, van a endulzar los corazones de muchas chicas afuera.
-Tienen razón - dijo Pansy- muchas quedarán con saliva en los labios. Ya quiero verlas a las malditas.
-Pero solo uno se llevará el mejor postre, siendo hombre- dijo Crabbe mirando a Draco sonriéndole.
Draco miró hacia otro lado, ignorando aquello con un pequeño gesto de asco.
-En cuanto a eso- comenzó Blaise- tenemos que hablar…
Draco lo miró nervioso y un poco enojado.
-Quiero que se sienten - pidió el moreno.
-Yo no lo haré Blaise- dijo Pansy acercándose a Draco- no quiero arrugar mi vestido. -No hay problema.
Cuando los jóvenes se sentaron, Blaise sacó un pequeño frasco de su bolsillo y se lo mostró a todos. El silencio se hacía patente como si fuera lo único que existiera en esa habitación.
-¿Qué es eso?- preguntó Draco con la voz baja debido a los nervios.
-Es una poción, lo beberás antes de besar a Potter, está poción te sacará los nervios y te dará un valor de inmediato. Cuando te acerques a él, no sentirás miedo alguno, sino la fuerza y valentía para besar sus labios.
Eso sí lo relajó un poco.
-Nosotros te dejaremos solo cuando sea el momento preciso, después de eso, volverás aquí, y tomarás un poco de agua.
-Crabbe y yo ya sabemos cómo distanciar a la pareja de Potter- dijo Goyle.
-¿En serio?- preguntó Blaise.
-Sí, ya lo verán- respondió Goyle.
-Continuo- dijo Blaise- Draco disfrutará del baile junto a Pansy, mientras que Crabbe y Goyle estarán cerca de ellos pero mirando a Potter, esperaremos una hora, hasta ver qué la gente comience a desordenarse por bailar mientras que otros hacen lo que les apetece, ahí actuaremos, trataremos de lograr que Potter se distraiga hasta meterse entre los pasillos oscuros o algún lugar lejos del bullicio y Draco actuará.
El joven rubio tragó saliva, se estremecía con eso, pero está noche no debía fracasar, todo tenía que salir a la perfección. Si o si debía salir bien o no podría vivir en paz.
-Draco, tú debes relajarte por favor, solo será un beso- pidió Blaise.
-Haz de cuenta que estás besando a tu almohada- dijo Pansy.
-Sí, Draco, Potter no vale la pena- explico Blaise tratando de convencer al joven.
-Voy a sentirme sucio después de hacer esto.
-Pero, ¿porque lo estás diciendo?- preguntó Blaise extrañado ya que al principio a Draco no hablaba de eso.
-Porque besaré a mi rival, lo odio tanto que sentiré ganas de vomitar cuando esté en frente suyo. Mi vida se ensuciara para siempre.
-Olvida eso, tú siempre estarás limpio.
-Tenemos que mantener la Chang lejos de Potter- dijo Crabbe apresuradamente.
-Es verdad- aseguró Blaise-Potter supuestamente tendrá ojos para ella, por eso hay que estar atentos en los tres.
El joven rubio solo tenía la mirada hacia otro lado, tratando de relajarse.
-Draco, la noche pasará volando- dijo Pansy para tranquilizar a su amigo sin importar que la cosa no sea tan fácil- tú lo harás bien.
-Solo hay que entender- agregó Blaise- que después de ese beso, las cosas cambiarán para siempre entre Draco y Potter. Para siempre…
-Solo para el Gryffyndor- se apresuró a aclarar Pansy.
-Está bien, entiendo, por cierto Pansy, cuando llegue el momento tú le apuntaras con tu varita a Draco y le harás un hechizo sobre sus ojos, lágrimas falsas.
-Conozco el hechizo y lo sé realizar.
-Perfecto.
En ese preciso instante Draco se levantó y miró a sus amigos..
-Quiero que sepan algo - dijo en voz gruesa, su amigo Blaise espero con la cabeza firma para escuchar lo que tenía que decir- así como está noche se convertirá en mi ejecución, yo no voy a sentir ningún agrado con esto, y como sé que en el futuro Harry será mi… no-no-no-vio, ese no-no-no-viaz-go para mí será falso, por eso voy a tener una no-no-no-via, alguien que me muestre todos los días que nuestro no-no-no-viazgo es real y que el de Po-ter es falso.
Blaise ya no entendía porque decía esas cosas, era fácil comprender del noviazgo, pero no el por qué Draco lo hacia lo que hacía y para qué o qué sentido tendría para él.
Pansy abrió la boca al mirar y escuchar lo que decía, Blaise parpadea pensativo. La joven se ruborizó al ver a Draco acercarse a ella.
-Pansy ¿qui-qui-qui-eres ser mi no-via?- lo último salió en vos baja como si hubiera comido la palabra antes de tiempo. Ya para entonces Draco sentía que estaba volando, que su propia mente estaba caminando en un lugar perdido sin rumbo fijo. No sentía su aliento, solo un apretón en el pecho. Pero Pansy lo entendió muy bien.
La joven abrió los ojos de inmediato con mucha felicidad, sentía que su corazón saltó de emoción y que la saliva le quería salir de sus labios. Al principio no pudo decir nada, miró la mano de Draco que esperaba su recibimiento, la cual temblaba, aquellos ojos grises que se perdían en la desesperación aún tenían un pequeño brillo. Pansy estaba tan feliz que no podía hablar creía que era un sueño, su boca estaba abierta de felicidad, quería decirle que sí pero sus palabras no salían de la boca. Draco al ver la emoción de la joven le tomó la mano sin pensarlo y la abrazó. Fue terrible, su cuerpo cayo sin llegar al suelo y al instante sintió que a las manos le invadió una extrañeza rara, no sabía porque la abrazó. Sin embargo reconocía que había sido un impulso, un maldito impulso por causas de aquella necesidad urgente de salir corriendo, ya sentía que el corazón le aceleraba, El joven con ese abraso y aquella extrañeza, sintió que su cuerpo se partía en dos, ya no recordaba si lo había hecho anteriormente porque con todo el odio que le tenía a Potter ya no era consiente cuando tocaba a alguien, simplemente esa acción sucedía sin sin avisar.
-Sí, si- dijo Pansy que había podido recuperar el aliento y ahora podía abrazar fuertemente al joven rubio, su corazón saltaba de emoción- oh Draco este es la mejor noche de mi vida.
-Entiendo Pansy, entiendo- exclamó con una pequeña sonrisa mientras las lágrimas empezaban a caer debido a la fuerte sensación de ser invadido por millones de espadas, ya empezaba a sentir que ese momento lo estaba volviendo loco, hasta Blaise, Crabbe y Goyle lo miraban asombrados, pero Draco sabía que lo que iba a hacer seria mucho peor.
Crabbe y Goyle sonrieron de alegría al momento, eso sí había sido un gran momento, sobre todo porque con el plan veían que el Gryffyndor tendría un mal final.
-Felicidades Pansy - exclamó Crabbe sinceramente aun asombrado y algo curioso por la mentalidad de Draco.
-Me alegro por ti- dijo Goyle.
-Gracias chicos, estoy muy alegre que siento que voy a caer de felicidad- expresaba mientras se limpiaba las lágrimas de la cara, no quería se expresiva ante Draco, no quería, pero no podía evitar.
-Entonces el imbécil de Potter tendrá que combatir contra Pansy, todo será como una guerra, por el amor de Draco.
-Así es- dijo Pansy.
-Ya sabemos quién va a ganar- dijo Blaise lleno de confianza, levantándose y acercándose hacia ellos preguntó a Draco- ¿Porque quieres ser su novio?.
-Porque Potter sufrirá al saber la verdad, vera que él nunca fue mi novio porque todo será una mentira, Pansy es mi novia y la usaré para que le dé un golpe muy fuerte en el corazón de ese imbécil, me encantaría serle infiel a Harry Potter sin ser su novio realmente.
-Eso es algo bueno- exclamó Crabbe- que buena jugada. Goyle se reía a carcajadas,.. le encantaba la idea.
-Vamos a engañar a Potter en todos los sentidos. Pobre tonto- expresó Pansy tocando con cuidado el cabello de Draco.
-Entonces, deseo que esta noche todo esto comience bien.- expresó Blaise estrechando la mano de Draco. El joven la miro por varios segundos y la recibió, el joven moreno sintió el sudor en ella así que la separo rápidamente.
-Vamos al baile ahora- pidió Pansy…
-Sí, mi pareja debe estar afuera- dijo Blaise..
-Vamos cariño- el joven rubio quiso darle un beso a Pansy pero solo esparció su aliento en el cabello ya que sus labios no llegaron al pelo porque su instinto no lo dejó.
Salieron de la sala privada, muy emocionados por la gran ceremonia. Justamente en la sala principal Blaise vio a Radfne, sentada en el sillón, la joven lo miró, el joven moreno cautelosamente se acercó a ella.
-Está noche empezamos- le musito sobre sus oídos.
La joven asentó con la cabeza, después traslado rápidamente sus ojos a Draco que la miró con un poco de nervios.
-Está bien-dijo la joven en voz baja- si lo hacen bien, entraré en la sala de ustedes mañana después del desayuno.
-Gracias- dijo Blaise asentando con la cabeza.
Después Blaise se encontró con su pareja que lo estaba esperando y le tomó su mano.
Salieron de la sala de Slytherin, y mientras caminaban por los pasillos de las mazmorras, Draco sintió un sabor a miel en sus labios, algo que le agradó, solo que al instante el temor invadió su corazón. Ese sabor de miel se volvió a frutilla tan suave que parecía no querer perderse en su lengua. Le tocó la espalda a Pansy, la joven se alegraba con casa pequeño toque.
-Mi corazón me late- dijo la joven.
-Él mío también… tranquila ca-ri-ño todo saldrá bien- le costaba decir aquello y odiaba que la palabra no saliera bien, pero es que no lo podía evitar.
-No bebas nada, Draco- le pidió la joven, el joven la miró extrañado- digo, si podes beber algún jugo delicioso pero no bebida fuerte.
-¿Porque?
-Porque debes besar al desgraciado, si bebés algo, Potter sentirá el olor y el sabor, pensará que lo besaste porque te pasaste de copas.
Draco suspiró de cansancio, eso no le interesaba en absoluto, pero por cariño a Pansy, le haría caso.
Cuando subieron al castillo, por lo corredores había muchos chicos con sus parejas, tan elegante y perfecto, ya Draco tenía miedo de que se le cruzará Potter por su camino pues por el momento no quería verlo.
-Esto sí que es pesado Pansy- comento.
-No te preocupes, primero nos divertiremos, y después de eso, volveremos a bailar.
-Esto sí que es tan triste Pansy, ni siquiera tengo un patronus. Todo es triste conmigo.
-Siento que será una buena noche- expresaba Harry sin ganas, mientras bajaba de la escalera acompañado de Ron que no dejaba de ver su traje de segunda mano- al final y al cabo voy a aburrirme, ni ganas de bailar tengo.
-¿Puedo volver?- le preguntó Ron.
-No.
-Por favor Harry, no tengo deseos de bailar.
-Ron, tranquilízate, verás que todo será rápido.
Cuando se acercaban al gran comedor, una gran decoración los esperaba.
-Vaya, esto está increíble - exclamó Pansy.
Blaise miró hacia atrás para buscar la mirada de Draco, ambos se miraron, estaban nerviosos, no podían dejar de pensar en el plan, había árboles de navidad que estaban al lado del pasillo que los llevaba a la entrada del comedor. Desde el techo caían pequeños copos de nieve, no tan grandes ya que serán una molestia para los chicos. Y obviamente esos copos desaparecían a los pocos segundos.
-Por Slytherin - exclamó Draco mirando con encanto todo lo maravilloso que estaba Hogwarts.
-Está precioso.
Y era verdad, todo era como un paraíso, pero él no estaba de buen humor para disfrutar. Al entrar en el gran comedor, la belleza lo saludó. El lugar estaba acompañado de árboles de navidad que estaban cubiertos de nieve, había muchas decoraciones, las mesas habían sido reemplazadas por mesas redondas y el piso brillaba.
-Las guirnaldas de hiedra y muérdago, son divinas- expresó Pansy.
-Es verdad - aceptó Draco con voz baja por culpa de los nervios- el piso está muy brilloso.
Todo estaba lujoso, muy encantador que le agotaba la vista, Draco sabía que muchos chicos se divertirían en la noche, con respectó a él, no lo veía así. Sabía que estaba caminando hacia la guillotina.
-Terrible está noche.
Pansy lo miró, notando la tensión que había en su mirada, el joven no podía relajarse, esos ojos estaban tristes vacíos, como si no estuviera presente.
Muchos jóvenes sonreían, hablaban alegremente, se miraban los trajes, y las jóvenes admiraban el peinado de cada una. Estaban viviendo un momento encantador.
Draco y Pansy, se detuvieron cerca de sus compañeros de casa cada uno con su pareja, cada uno sonriendo, mirando hacia el cielo encantado que lucía maravilloso. Por el momento Draco empezó a sentirse bien, un poco relajado aunque sentía ese apretón sobre su corazón , a su lado Pansy sonreía orgullosamente, se sentía afortunada de estar acompañada por uno de los jóvenes más apuestos del colegio.
Blaise decidió mantenerse cerca de la pareja, para tratar de evitar cualquier delirio de Draco. De poco en poco llegaban más parejas, Draco no deseaba estar ahí, no deseaba, quería irse, salir corriendo por el bosque sin importar que estuviera nevando.
-Patil- dijo Harry acercándose a su pareja.
Ella le tomó la mano. Por detrás estaba su hermana Padma que miraba con desagrado a Ron, no se animaba a acercarse a él, sentía ganas de escaparse.
-Maldita sea, ¿Qué está usando?- se preguntó mientras bajaba los ojos para no mirar a Ron. El joven amigo de Harry comprendió esa mirada y prefirió apartar sus ojos hacia otro lado.
Harry no podía negar que Pervati se veía encantadora con todas esas joyas y aquel vestido combinaba con su tono de piel. Ojala fuera la mujer que anhelaba para bailar sobre las estrellas de la magia.
Ron quedó estupefacto cuando vio a Viktor Krum acercarse a ellos y se contuvo de no caerse, simplemente bajo la cabeza tímidamente con si se encontrara con una deidad, pero este pasó por su lado y tendió la mano hacia alguien que llegaba a él, la joven que venía detrás de ellos, Harry y Ron con sus ojos siguieron el camino del joven y quedaron con la boca abierta al ver a la mujer que sonreía alegremente. Hermione se ruborizó al tener a Viktor delante de él y recibir su mano, con mucho orgullo la recibió. La chica estaba completamente hermosa, brillaba con ese vestido azul. Muchos chicos la miraban, musitaba entre ellos y las chicas la miraban de pie a cabeza.
-Rayos- exclamó Ron sin quitar los ojos de Hermione- estoy durmiendo, si estoy caminando en un sueño. Pellízcame Harry- su voz sonaba quebrada como si quisiera caerse de los nervios, estaba sin aliento.
Pero Harry no lo escuchó, estaba distraído con la belleza que se le apareció en sus ojos, era Cho al lado de Cedric.
-Parece una princesa- dijo Harry sonrojándose- ojalá pudiera bailar contigo.
Se desanimaba cuando recordaba que no era su pareja, Cho estaba bella, en realidad para él era encantadora y admiraba mucho su cabello.
-¿Vas a quedarte parado ahí?- preguntó Padma tímidamente a Ron.
El joven que hasta el momento iba recuperando el aliento y estaba sin ánimos, tomó su mano y esquivó la mirada de escalofríos que manifestó Padma cuando recibió su mano.
-Hola Harry, hola Ron- dijo Hermione a los jóvenes, Viktor ni si quiera los había mirado, solo caminaba con la mirada fija. Hermione ni si quiera espero el saludo porque noto que estos estaban algo distraídos.
Rom y Padma caminaron acompañados de otros chicos entrando al gran comedor que ahora se veía como un salón, Harry no dejaba de mirar a Cho, Ron rodeaba los ojos debido al disgusto, era terrible estar ahí, y más aún después de ver a Hermione así.
Los campeones estaban informados de que ellos serían los últimos en entrar para dar el comienzo del baile. Todos estaban felices, pero Harry no tanto. Viktor y Hermione tomaron su posición para acomodarse y entrar, delante de ellos. Harry no dejaba de pensar en esas palabras que le retumbaba la cabeza, el primer beso, se preguntaba porque le hacía muy llamativo esa palabra, si sabía que con Parvati no lograría aquello, pero aun así esa acción era como un deseo que se le metía en las venas. Deseaba por su corazón que la noche terminará bien y no aburrida, y talvez…que alguien le diera un poco cosquillas en el vientre, para poder ir a dormir temblando de dulzura.
Draco miraba a todos las parejas que llegaban, observaba sus peinados, sus túnicas de gala y mucho más, cada persona mostraba una sonrisa en el rostro como si estuvieran caminando en el mismo cielo estrellado. Justamente, por alguien que todavía no entraba sentía nervios y ansiedad, hasta prefería que ese se quedará afuera y que nunca apareciera por delante de sus ojos. La ausencia de esa presencia le hacía sudar el cuello y latir el corazón, no podía sacárselo de la cabeza, verlo sería algo desesperante. Pero es que estaba tan confundido que ya no entendía lo que la mente le decía, por una parte prefería no estar ahí, por otra que ese sujeto no entrase y otro que llegara rápido para que el tiempo siguiera su rumbo y hacer ese paso de una vez por todas.
-Pronto llegará, pronto llegará - hablaba una voz en su cabeza, haciéndolo entrar más en pánico- ya viene, ya viene.
Hasta prefería que las llegadas de las parejas sean infinitas, que no terminarán de entrar, pero sabía que en algún momento todo empezaría.
-Ya llega, ya llega.
Ya no podía más, no podía creer lo que sentía, nervios, nervios, nervios. Miró hacia la entrada y notó que ya no entraban tantas parejas. Miró su brazo que estaba unido al brazo de Pansy como si fuera una cadena pesada, por lo menos sentía algo de calor, pero el miedo todavía estaba ahí, miró a Blaise que lo miraba seriamente, el moreno notaba la tensión que había en el rubio, lo que tenía que hacer le estaba sacando el aliento.
-Ya viene, ya viene.
La llegada de Fleur con su pareja Roger completaron todo, entonces McGonagall se acercó a las cuatro parejas y le dijo.
-Vamos acomódense, van a entrar en fila, son cuatro parejas y deben verse perfectos, disfruten la noche.
Ella entró hacia al gran comedor y levantó la varita para apuntar las dos grandes puertas, e hizo un hechizo sobre ellas, las puertas comenzaron a cerrarse, el corazón de Draco le latía más fuerte mientras veía las puertas juntarse como si fuera el choque de mundos.
-Ya está por empezar- dijo Pansy mirándolo.
Draco tragó saliva estaba más nervioso hasta con las voces de todos.
-¿Por qué están cerrando las puertas?- preguntó Harry.
-Porque nosotros debemos entrar con una excelente bienvenida- respondió Parvati de mala gana
-Está bien. Vamos.
-Por Slytherin- pensó horrorizado Draco notando el silencio que empezaba a llegar.- ya viene.
Y no, no podía relajarse.
-Cariño, estás muy hermoso, relájate y todo terminará muy pronto.
-Lo decís como si fuera lo más fácil del mundo.
-Entiendo- expresó Pansy un poco apenada viendo el desánimo en los ojos de su amigo.
Todas se acercaron a la gran pista de baile que brillaba, cerca de ahí estaban las brujas de Macbeth. La profesora McGonagall entró en la pista para dar comienzo a la gran festividad de Navidad.
-Bienvenidos a todos, tengan el saludo lleno de honor porque está noche será una de las más encantadoras, después de tantos años, el castillo se abrió a las estrellas para celebrar el gran baile de navidad. Disfruten alumnos, está noche es de ustedes. Ahora vamos a darles la bienvenida a los campeones del torneo de los cuatro magos y sus parejas.
La música sonó para el escalofrío de Draco, que tragó en seco, mientras su mirada se giraba hacia las puertas, las mismas que se abrían, todos miraban en esa dirección sonrientemente, pero Draco estaba en un trance que sentía que todo le resultaba muy pesado como si fuera realmente un sueño. En ese momento entraron las parejas, Viktor Krum acompañado de Hermione Granger que fue el asombro de muchos, incluso de Ron que todavía no lo podía creer.
-Esa sangre sucia con Viktor Krum- exclamó Pansy con gesto de asco- ahora presumirá a todos. Maldita asquerosa.
Detrás de ellos venían Fleur y Roger, detrás de estos Cedric y Cho. Draco empezaba a tocarse la garganta mientras buscaba la aparición de Potter, lo buscaba, ahora su corazón preguntaba por él, debía aparecer ahora, ahora para que todo saliera como lo planearon, tuvo la tentación de bajar la mirada pero debía mantener su orgullo, tal vez está noche en el baile de navidad Potter sea la burla de muchos, tal vez el gryffindor no pueda dormir en las noches, quizás pueda verlo desmayado, o con la cara más roja que un tomate, podía imaginarlo perdido corriendo desesperado por los pasillos hasta perderse en la oscuridad o corriendo por el bosque, yéndose para siempre, no sabía el futuro, no podía ver como terminaría aquello, aun así, Draco quería ver el baile del Gryffyndor, ver si era bueno o no en el baile. Y apareció, para el salto del corazón de Draco, apretó sin voluntad propia la mano de Pansy, ella le acarició de inmediato el hombro.
Potter venía de la mano de Parvati, estaba nervioso, no había ninguna sonrisa, diferente de los otros campeones, se notaba una palidez en la cara. La gente aplaudía alegremente, y mientras Potter caminaba cruzó su mirada por un segundo con una mujer que lo miraba seriamente, ni siquiera la conocía pero le llamó la atención esa mirada fría diferente de lo que tenían los demás. Era Radfne. Draco se llevó la mano a sus labios al sentir un sabor a frutilla mientras veía a Potter acercarse, mojó sus labios al cruzar su mirada con el joven, solo por varios segundos se miraron ya que Malfoy bajó la vista.
Cuando los campeones llegaron a la pista, las demás parejas se acercaron para ver el comienzo del baile, los campeones se pusieron en su posición, la música clásica comenzó y ellos empezaron a bailar…
Tiempo, tiempo, tiempo.
Draco se llevó la mano al pecho al sentir los nervios invadir su cuerpo, esa música le era escalofriante. Pansy miraba con mucha atención a las parejas en la pista, detestando con muchas ganas a Granger. Draco miró a Blaise y este no lo ignoró, Blaise lo miró también, tan fría era esa mirada, tanto que le helaba la piel, esos ojos negros profundos ocasionaron que Draco volviera a llevarse la mano a la garganta para poder respirar mejor. El joven rubio miró la pista, ahí estaba su rival bailando sin ninguna sonrisa en la cara, parecía que solo lo hacía por obligación, y era verdad Potter no quería estar ahí, no podía dejar de estar nervioso, no podía dejar de estarlo. Ver a Parvati muy sonrientemente con el propósito de tener la atención de todos era algo que lo entristecía, en este caso para ella Potter era como una puerta hacia el camino para tener unos cinco minutos de fama, la joven aun así a pesar de no estar tan emocionada porque notaba que Potter parecía no tener experiencia en salidas o en bailar por lo menos ella, disfrutaba del baile, habría preferido estar con otro joven. Cuando Harry miraba de reojo el baile espectacular que estaban teniendo Cho con Cedric le sacaba el aliento, ellos bailaban muy bien, hasta sonreían alegremente.
Una pareja se unió al baile, y después otra más, para ese instante su mirada se encontró con la de Draco que estaba entre la multitud, se miraron por tan solo tres segundos, tan serios, y era muy curioso para Harry ya que él joven rubio no le hizo ninguna burla desde lejos, reconocía que estaba en una tensión muy fuerte, ya deseaba salir de ahí.
Por su parte Draco, estaba muy débil, y no podía centrarse en lo que sucedía, parecía encontrarse sobre el aire.
-Quiero que te relajes- dijo Pansy- así para que podamos bailar.
-Por slytherin, no puedo con esto- pensó, mientras otra vez cruzaba la mirada con Potter que bailaba nerviosamente.
Todo era perfecto la gente podía sonreír, conversar y coquetear debido a la buena ropa que tenían, pero Draco no sé sentía así. Joder era una maldita guerra. Si hubiera aceptado su mano, si hubiera aceptado su mano, si Weasley no se hubiera reído de su apellido, no estaría así. No estaría así, no estaría así.
—Hola —dijo—. ¿También Hogwarts?
—Sí —respondió.
—Mi padre está en la tienda de al lado, comprando mis libros, y mi madre ha ido calle arriba para mirar las varitas…Luego voy a arrastrarlos a mirar escobas de carrera. No sé por qué los de primer año no pueden tener una propia. Creo que voy a fastidiar a mi padre hasta que me compre una y la meteré de contrabando de alguna manera.
-Vamos, vamos a bailar, así te olvidas un poco de eso.
La vos, hizo que parpadeare hasta sentir que ese recuerdo era invadido por la música que escuchaba ahora. Tan intenso que quemaba el pecho, tan ardiente.
La joven estaba con las inmensas ganas de entrar en la pista para bailar con él, estaba muy feliz, pero aun así también tenía nervios por el estado de Draco y de aquello que sucedería después.
- vamos - pidió tristemente mirando como Draco parecía reaccionar lentamente a sus palabras como si su mente estuviera lejos. - por favor.
Draco miraba a los chicos bailar y tratando de encontrarse con la mirada de Potter, solo para acostumbrarse a esa presencia. Entonces caminando con simulada tranquilidad, junto a Pansy entraron en la pista del baile, él con una sonrisa fingida unió su mano con la de Pansy y colocó su otra mano en su cintura, así comenzaron a bailar. La joven siguió sus pasos al ritmo de la música. Otros jóvenes más se unieron, por un momento Draco se olvidó del plan, eso porque la luz era muy fuerte, sus ojos estaban agotados, y todo le cansaba, todos bailaban perfectamente y él también pero estaba tan nervioso que sentía como si lo estuvieran moviendo, como si alguien tuviese control sobre sí mismo, sobre su cuerpo, sobre sus manos.
—¿Tú tienes escoba propia? —continuó.
—No…
—¿Juegas al menos al quidditch?
—No
Ese recuerdo empezaba a bailar tristemente sobre su cabeza como si fuera un alfiler que se unía a su piel lentamente.
-Lo estás haciendo bien cariño- dijo Pansy.
En ese momento la mirada se volvió a cruzar con la de Potter, pero fue en tan pocos segundos, eso tranquilizó al Gryffyndor ya que como estaba tan preocupado por lo menos al verlo y tenerlo cerca de él era seguro. Draco se sentía incómodo ya que no podía aguantar la presencia de su enemigo. No podía. Pero ambos estaban en el mismo lugar, en la misma pista, bajo el mismo techo. Bajo el mismo cielo, en el mismo mundo.
Después de treinta minutos, Potter ya se había alejado de la pista y ahora estaba en una de las mesas redondas que habían instalado, tomando un poco de jugo, mientras que Ron echando humo comía un pollo de estofado, mientras Pandma lo miraba con desagrado.
-Estás muy nervioso- dijo Harry mirándolo- y algo…enojado...¿Puede ser?
-Cállate…
-¿Uy que pasa?
-¿Que me va a pasar?- respondió con enfado- todo me pasa…
-Casi nadie le presta atención a tu traje, no te hagas tanto problema- dijo una mentira pues habían gente que lo miraban porque había quedado horrorizados por el traje.
-No solo es el traje querido…
-¿Y qué es?- preguntó con mucha curiosidad.
Ron miró de reojo hacia un lugar Harry volteo hacia donde el joven miraba encontrando a Hermione que bailaba con Viktor Krum.
-Ahora ya sabemos porque estaba tan callada y no nos dijo quién era su pareja de baile.
-No entiendo cómo le puede gustar a ese imbécil.
-Cosas de chicas. Y cosas raras de ti cuando antes querías hablar con él.
Padma rodeó los ojos de impaciencia, no tenía ganas de estar a su lado porque empezaba a aburrirse.
-Harry está muy pendiente de Chang, no deja de mirarla- contaba Crabbe a Blaise, este lo había apartado un poco de su pareja y ahora le contaba en vos baja para que nadie escuchara.
-Si, si me di cuenta, tendremos que distraer a la pareja de Diggory para que Potter se aleje de ellos- propuso Blaise- y después distanciar a Potter de su…pareja- exclamó con desprecio mirando a Parvati.
-Ya sabemos cómo hacerlo, así que no te preocupes.
-Encárguense de eso, yo trataré de decirle a Draco que se siente para que se pueda relajar un poco.
Después de diez minutos más, Pansy y Draco salieron de la pista sonrientemente.
-Vamos a tomar un poco de jugo.
La sonrisa de Draco se le desapareció cuando vio pasar de su lado a Potter siempre con esa mirada intrigada.
-Tengo sed- dijo Pansy.
-Yo no tengo ganas de beber.
Después de una hora, muchos chicos seguían en la pista y ya todo estaba descontrolado, los jóvenes salían hacia afuera y otros se divertían en cualquier parte, los profesores habían decidido estar distantes del baile, Harry había veía muchos de los profesores en la gran ceremonia pero al que no había visto por el momento fue a Snape, este no apareció, algo que le llamó la atención al instante. Ya notaba a Malfoy por ahí cerca con su pareja, pero Snape no estaba presente. La situación de Harry y Patil era demasiado aburrida, no habían bailado desde que salieron de la pista, Harry ni siquiera le hablaba solo estaba pendiente en Cho, la joven que en ningún momento se había separado de Cedric, el Gryffyndor ni cuenta se daba de que Crabbe y Goyle seguían sus pasos.
-¿Ya te sientes mejor?- preguntó Blaise a Draco que estaba sentado al lado de las mesas redondas, el joven estaba un poco colorado y no dejaba de tocarse la garganta.
-¿Acaso crees que estoy mejor?- preguntó irónicamente mostrándole cómo temblaban sus manos - ¿piensas que con lo que tengo que hacer puedo estar saltando de alegría?
Blaise movió la cabeza negativamente entendiendo su estado.
-Ya pasó una hora - informó Pansy.
-Sí, trataremos de ver cuándo empezamos, quédate con él - pidió Blaise cuando vio a Crabbe acercarse- por favor quédate con él. No lo dejes.
Crabbe le hizo una seña a Blaise para que se alejara de la pareja.
-¿Qué sucede?- le preguntó el moreno cuando se separó de la joven que acompañaba…- ¿Por qué demoran?
-Lo haremos ahora, vamos a separar a Potter de su pareja- contó en voz baja- y también sacaremos a Chang y a Diggory de la pista.
-Me avisan entonces, cuando logren que Potter se distancie de la gente. Por favor me avisan.
Crabbe asentó y fue a buscar a Goyle.
Los dos se encontraron afuera del salón, siendo precavidos de que nadie se diera cuenta de la extraña actitud que tenían.
-Debemos hacerlo ahora. Tenemos que sacar a Chang y a Diggory del gran salón.
-Si- aceptó Goyle- buscaré a los chicos.
-Los espero aquí.
Crabbe vio cómo su amigo regresaba corriendo hacia adentro, después observó a Potter desde lejos no sabía precisamente con quién estaba, dirigió su mirada a Chang que hablaba sonrientemente con Diggory acompañados de otros chicos más. Todo debía salir a perfección, quería asegurarse de eso.
Goyle entró para buscar a un grupo de chicos de su misma casa, se acercó a un grupo de pareja, les hizo seña con la mano y estos lo siguieron sin ningún problema, Crabbe presintió que al parecer Goyle había hablado con ellos antes porque noto que estos no preguntaron que necesitaba, este los llevó hacia afuera, y ahí junto con Crabbe les dijo.
-Tomen esto como regalo- sacó unas bolsitas de su bolsillo- son estrellas en fuegos artificiales.
-Qué bien- exclamó un joven sonrientemente- gracias.
Los jóvenes que tenían a sus parejas agarraron el contenido alegremente.
-Quiero que me escuchen bien lo que van a hacer.
-Lo haremos- respondió una joven.
Potter que miraba como Ron entraba en pánico y bronca, sentía que ya no tenía ganas de comer, ahora deseaba irse, la fiesta se le estaba volviendo pesada, mirar a Cho hablar sonrientemente con Cedric era un poco de alegría, por lo menos ella estaba feliz y muy hermosa, reconocía que no podría dormir esta noche porque la tendría en su mente, algo hermoso. Su cuerpo le pedía descansar, Parvati estaba muy aburrida, lo miraba en todo momento, la chica se la veía ansiosa como si quisiera gritarle que la invitase a bailar, era cierto la joven estaba impacientada ver a Hermione divertiste le llenaba de bronca, no lo podía creer, se dijo así misma que Harry Potter era un hombre sin ganas.
Que pérdida de tiempo.
-Te estás poniendo más colorado- dijo Harry a Ron que miraba a su compañera divertiste con Viktor Krum.
-Y tú te estás volviendo más pesado- se quejó el joven- es que estás….
Lo último ni siquiera pudo escuchar porque su atención fue robada por un gran brillo ruidoso que pasó por lado de su cara y el ruido impacto sobre sus oídos, casi le alumbró fuertemente la vista, de inmediato sintió un fuerte empujón que casi le debilitó las piernas, un grupo grande de Slytherins tenían en sus manos algo que no podía ver bien qué era, pero que de este salían grandes estrellas de fuegos artificiales de color verde que se esparcían por el aire, los jóvenes saltaban felizmente y le daban empujones haciendo que se agarrase de la mesa para no caer sobre ella o sobre el piso. Se tapó los oídos para no escuchar, era insoportable.
-¡Harry!- le gritó alguien.
Reconoció la voz demasiado lejos y cuando recobró la fuerza miró hacia el lugar donde ese grito venía, se encontró con Parvati que le gritaba y esperaba su atención o su reacción, pues la joven era llevada por ese grupo hacia el lugar donde iban lanzando las estrellas, la arrastraban sosteniéndola de la cintura.
-¡Harry!, ¡Harry!.
Pero él no tenía ganas de ir por ella.
Observó cómo Parvati se desanimó al no ver ninguna reacción en este, Potter parecía estar perdido, pero el joven sin tener los deseos de buscarla prefirió dejarla y con sus ojos buscaron a Cho que ahora estaba demasiado lejos, la vista sobre ella se perdió, Cho y Cedric eran llevados por los jóvenes que todavía seguían lanzando estrellas.
-¡Vamos Diggory, vamos hacia afuera! - le gritaba con ánimo un joven de Slytherin que tenía su mano en el hombro para que este lo siguiera - ¡eres el mejor, vamos!
-Gracias, gracias- exclamó Cedric sonrientemente sin separar su mano de la cintura de su novia que lo seguía encantada.
Eso era un espectáculo, y muchos se unieron para ver, seguir aquellos gritos alegres, como contemplar las grandes estrellas, y ahora todos ellos, se dirigían hacia las ventanas derechas que fueron abiertas para que las estrellas pudieran salir hasta el cielo. Harry podría haber decidió seguir aquello pero estaba tan cansado que no tuvo el deseo, entonces se puso de pie acomodándose el traje, al ver de nuevo a Patil que se había librado de la muchedumbre se desanimó más, él quería estar con Cho, era con ella con quien quería estar. La joven lo esperaba para disfrutar ese espectáculo con él, pero la mirada de Potter de desinterés fue una respuesta que le hizo comprender que no lo quería, entonces decidió seguir su camino sola.
Harry bajó la mirada de exhausto regresando lentamente a su amigo que se frotaba la cara con demasiada fuerza, respiraba profundamente para contener la ira. Harry miró a Hermione que conversaba con Viktor, después volvió a ver a Ron, y decidió alejarse de ahí ya que no aguantaba ese mal humor, sintiéndose rendido ante la falta de todo, solo dio una última vista hacia la gran muchedumbre que estaban felices viendo como las estrellas brillaban en el cielo, trató de captar desde lejos a la imagen de Cho, solo para verla, para contemplar sus ojos, su belleza, su risa, su alegría, pero no pudo, así que lentamente con una mirada desanimada comenzó a caminar hacia la salida del comedor.
-Se feliz Cho- dijo en voz baja.
-Lo hicimos, lo hicimos- exclamó Goyle, mirando desde lejos a Potter para después dirigir su mirada atenta a Draco que estaba sentado en la mesa acariciando su cabeza mientras tenía los ojos cerrados.
Blaise miró seriamente a Potter que pasaba por su lado, sintió un poco de escalofrío pero no lo manifestó.
Cho sonreía felizmente mientras abrazaba a Cedric, quien le tocaba el cabello con sus manos, ambos miraban el cielo que estaba acompañado por esas grandes estrellas de fuegos artificiales. Ahora eran de todos colores, rojo, verde, dorado etc.
-Fue una gran idea comprarles esas cosas a los Weasley- dijo Crabbe sonrientemente.
-Será la última vez que gastemos plata por culpa de ese imbécil- aclaró Goyle en voz baja mirando de reojo a Potter que caminaba cansado hacia la salida…
Blaise miró a Crabbe y este le hizo seña asentando con la cabeza explicando que ya habían logrado la primera parte. Y Blaise se acercó a Draco, cruzó su mirada con la de Pansy, ambos estaban nerviosos, iba a llegar el momento en el que Draco tendría que hacerlo, ya faltaba poco. Faltaba poco. Pasaron varios minutos, minutos de nervios y ansiedad en los jóvenes. Tenian que asegurarse de que Potter no volviera a entrar. Despues de varios minutos Crabbe salió del gran comedor para localizar a Potter.
-El Goulash está buenísimo- exclamó Pansy para animar a su compañero- no probaste la comida.
Draco meneó la cabeza, no tenía ganas de hablar, su corazón latía de los nervios, no podía imaginar lo que tenía que hacer, ni siquiera lo practicaba en la mente para centrarse en aquello y hacerlo paso por paso, como si fuese una memorización. El joven rubio miraba a sus amigos y tanto temor le invadía al ver todos los movimientos que hacían Crabbe y Goyle con el propósito de encontrar a Potter, le daba escalofrío que estos regresarán a buscarlo para que hiciera el primer paso. Era como si fuese esperar un examen final.
Crabbe regresó corriendo sin apresurarse y se acercó a Blaise quien al ver a su pareja hablar con otra persona, se dispuso escuchar a Crabbe. El joven se acercó para hablarle en sus oídos.
-No está, lo perdí de vista.
-Por favor Crabbe, encuéntralo- exclamó Blaise un poco enojado- no tiene que entrar en la casa porque si lo hace todo estará perdido.
-Ya veré en dónde está.
-Hazlo con cuidado, que no sé de cuenta que lo estás siguiendo- le musitaba mientras miraba de reojo a su alrededor.
-De acuerdo, voy- voy ahora.
Y salió sigilosamente del lugar.
-Estoy bien Pansy, muy bien, dispuesto a todo- expresó Draco, aunque de eso no estaba seguro.
-Lo sé, claro que lo sé- afirmó ella.
Crabbe caminaba por el corredor, muchos chicos pasaban por ahí, él estaba muy pensativo, no sabía a donde había ido Potter, lo seguro que tenía en mente era en el desánimo y aburrimiento de Potter, también la seguridad de que este volvería al gran comedor ya que su amigo Ron estaba ahí, solo. Era evidente que volvería por este. Draco por su parte miraba el camino de la salida del gran comedor, sintiendo más nervios al ver que estos no volvían, ni si quiera Potter.
-Un chico aburrido y sin deseos de divertirse, o desanimado por falta de interés en los otros ¿a dónde iría?- se preguntó Crabbe a sí mismo.
Muchos chicos caminaban hacia el corredor que iba directo al baño, y como si fuese un aviso caminó hacia ahí. Entró en el lugar encontrando a Potter lavándose las manos, disimuló mirar a otro lado para que este no sospechará de nada así que siguió el camino hasta meterse en unos de los cubículos de baño.
En ese momento Blaise abrió la puerta ya que había seguido a Crabbe, obviamente se cruzó con la mirada de Potter pero para eliminar el asombro prefirió buscar a Crabbe, entró en el baño sin tener la intención de decir su nombre ya que tenía miedo que Crabbe hablara de más, y se arrodilló para mirar por debajo de los cubículos y encontrar a Crabbe, cuando lo vio simuló una queja mientras Potter lo observaba, Blaise se levantó y salió del baño sin dar vista atrás.
Corrió directamente hacia el gran comedor para estar cerca de su pareja hasta que aparezca nuevamente Crabbe con alguna noticia. Por otro lado, la muchedumbre que había estado viendo el espectáculo, se esparció por el gran salón para seguir bailando. Potter se miraba en el espejo con las manos en la cintura, se sentía agotado pero no quería abandonar la fiesta, en ese momento salió Crabbe quien lo miró de reojo con odio para ser normal con él y no mostrar nada raro, salió de ahí dirigiéndose con pasos lentos hacia otros corredores. Había tomado un poco de tiempo en estar dentro del cubículo, mirando a Potter desde el hoyo de la cerradura para no perder la vista del Gryffyndor.
Potter salió del baño caminó por esos corredores mientras era observado de lejos por Crabbe. El joven Gryffyndor salió por la gran puerta hacia afuera, que era el lugar del patio, aquel camino que lo llevaba al gran pastizal de todos los días, ahora, en lugar de esto había un jardín brilloso color verde acompañado de pequeñas orquídeas de color rosas perlas, se acercó a aquello y notó que había un pequeño lago con un cisne plateado en el centro, todo lucía encantador, también habían palomas doradas que volaban arriba de ese jardín. Podría ser lindo ver aquello pero no tenía deseos de hacerlo, además su atención se dirigió a unas pequeñas siluetas que estaban detrás de esa ese gran jardín, como su vista estaba agotada no podía ver bien, entonces decidió acercarse un poco más hasta que la visión se le mejoró, eran dos personas que discutían y los conocía muy bien, era Snape con Igor Karkarov ambos estaban discutiendo muy enojados, eso sí que intrigó mucho a Harry y como sabiendo que el profesor Snape podría darse cuenta de su presencia prefirió correr hacia la parte izquierda para introducirse sobre unos pasillos abandonados y mirar de ahí, al hacerlo, el primer espacio donde entró estaba todo oscuro, y aun así sintiendo ese temor de mirar a su profesor porque creía que podría darse cuenta, prefirió continuar siendo precavido, ese pensamiento de que el profesor Snape andaba en algo raro debido a esa actitud sospechosa no detuvo su curiosidad, se metió en otro sector donde la luz de la luna alumbraba, y ahí pudo ver con mucha atención a los dos profesores que discutían con mucha exaltación, escuchar la conversación que estos tenían fue negativa y era algo que lamentaba, pero a ambos se lo veía demasiado alterados. ¿Qué pasaba?
Draco lentamente con el corazón latiendo y sintiendo un ardor en la garganta, salió del gran comedor para buscar a Blaise, Pansy lo seguía mirándolo sin tener ganas de hablar porque ya notaba también una molestia en su pecho. El joven rubio miró hacia la entrada del patio, encontrado a Crabbe hablando con Blaise junto a Goyle, vio como Crabbe señalaba hacia un sector izquierdo y después hacia el jardín. Blaise asentó con la cabeza y de inmediato caminó mirándolo a él, Draco se puso más nervioso al ver que su amigo no le sacaba los ojos de encima, retrocedió cuando este se acercó mucho más y vio como de su bolsillo sacó algo que le ofreció al instante. Todo el tiempo parecía detenerse.
-Toma bebe esto.
Draco vio al frasco pequeño, lo tomó sin pestañar, ya que se estaba dando por rendido a lo que tenía que hacer, si debía hacerlo pues debía hacerlo yo.
-Eso te sacará los nervios, verás que tendrás mucha fuerza- explicaba Blaise notando la ansiedad y el temblor en el joven rubio, decidió tocarle el hombro mientras Draco miraba el frasco y lo agarró lambiéndose los labios debido al nervios.
-¿Que pasa?- preguntó Pansy.
-Lo hará ahora. Ya sabemos dónde está, es una buena oportunidad Pansy- respondió Blaise.
-Buena suerte Draco, demuestra quien eres, hazle ver qué eres muy fuerte- exclamó Pansy sonrientemente aunque sus ojos estaban tristes.
El joven asentaba la cabeza mientras bebía el contenido.
ME DUELE, ME DUELE, ME DUELE, NO LO HAGAS, NO LO HAGAS, NO LO HAGAS.
-¿Dónde está?- preguntó.
-Crabbe te explicará.
-Por slytherin- musito Draco tocándose la garganta sintiendo el efecto de la poción sobre su cuerpo.
-Pansy, vamos es tu turno- dijo Blaise- debes lanzarse el hechizo de las lágrimas en sus ojos.
-Perfecto.
Draco caminó hacia donde estaban Crabbe y Goyle esperándolo. Sintió un poco de frío cuando salió del castillo, Pansy lo seguía por detrás.
-Presta atención Draco- dijo Crabbe tocando sus hombros y mirándolo fijamente- tu rival se encuentra entre esos pasillos oscuros- le explicó señalando el lugar- por aquella parte -señaló el jardín de inmediato- cruzando todo el jardín se encuentra Snape con Karkarov, por favor no te acerques ahí porque el profesor está enojado, y cruzando esos pasillos dónde está Potter, seria del otro lado, se encuentra Moody. Así que por favor ten cuidado, no vayas para ahí.
-Después del beso tendrás que regresar por el mismo camino- explicó Blaise- para que no te encuentres con ese profesor.
-Ven aquí Draco- le pidió Pansy- quédate quieto.
El joven sintiendo un poco de cosquilleo en su estómago obedeció sin poner ninguna queja.
Pansy le apuntó con su barita e pronunció un hechizo en vos baja, de inmediato Draco sintió un pequeño ardor en sus ojos, se frotó con las yemas de los dedos ojos, hasta sentir que de estos salían lágrimas húmedas.
-Buena suerte cariño- dijo Pansy tocando su mano y regresando.
Draco miró el lugar donde estaba el joven Griffyndor, después miro a Blaise que retrocedía hacia atrás sin dejar de mirarlo.
-Suerte- dijeron Crabbe y Goyle corriendo hacia dentro.
Te digo que no eres para mí, y que no tienes poder sobre mí, pero sin ti me desahogo.
-Lo harás bien- exclamó Blaise.
Draco quedó ahí notando el frío refrescar la garganta, miró al lugar donde se suponía que estaba Potter, tal como le habían dicho sus amigos. Si pensar en nada porque sinceramente no quería tener ninguna molestia en la cabeza, elimino todo lo que le causaba temor, tragó saliva, con tanto ánimo caminó, entró por ese pasillo oscuro, sus pasos ni si quiera se escuchaban, la respiración se le relajó al igual que su cuerpo y corazón, no había temblor, entró en ese pasillo y buscó a Potter pero el pasillo estaba oscuro, fue tan notable al darse cuenta que ahí no había nadie, entonces siguió caminando sin sentir ninguna prisa, ya veía que en el otro sector había un poco de luz que provenía de la luna. Sentía que su corazón empezaba a latir rápidamente pero aun así continúo caminando dispuesto a todo, se detuvo al llegar el cruce de ese sector con el otro, notó la silueta de alguien ahí gracias al brillo de la luna, y dando pequeños pasos entró deteniéndose lentamente al ver a ese joven que por años le había hecho la vida imposible, a su rival, a Potter. Joven, sujeto, Potter, esas tres palabras se juntaba en uno, no había nadie más ahí, solo Harry Potter que miraba por el hueco del muro hacia afuera.
Lo que no importa si me vas a dejar, pero si vienes ruego que te quieras quedar. Te acercas y yo…solo tiemblo.
Potter miraba con atención a los dos hombres que se encontraban lejos, discutiendo, parecía que Karkarov quería levantarle la manga del profesor Snape pero este se atajaba completamente enojado, eso sí que era algo le tomaba la concentración, sinceramente no podía sacar la visa de encima, se preguntó que rayos se traían esos dos, hasta lamentaba no poder escuchar aquello, tuvo el deseo de hacer una nuevo orden en su cabeza mental, empezar a seguir a Snape también, pero más lamentación sintió al instante al recordar a su rival que desde hace semanas se lo veía extraño consigo mismo, pues aceptó que Malfoy ya no era el mismo y que siempre que se cruzaban este lo esquivaba con una tristeza abrumadora en sus ojos como también debilidad, por no mencionar de que en clase ya ni si quiera le dirija la mirada, era Mafoy quien no quería mirarlo, por algún motivo que no sabía. En ese momento sintió que alguien le daba la vuelta tocando sus hombros, hasta apoyarlo en el muro, un segundo después sus ojos tenían al joven rubio que tenían lágrimas en esos ojos grises llenos de tristeza y nostalgia. Sintió al instante sobre pecho esa mirada intensa, profunda, potente como si fuera un puñal que le quitaba el aliento sin importar siquiera.
El amor, solo el amor duele así, solo el amor duele así, y ese beso fue mi fin.
