Los personajes le pertenecen a J.K. Rowling y la historia a Belle Aurora que se llama About Last Night, yo solo juego con ambos por entretenimiento, no pretendo violar ningún derecho de autor ni nada parecido. Espero que la disfruten
Capitulo 18
Draco
Necesitaba golpear algo, sentir el dolor irradiar a través de mis nudillos. Sentir algo.
Ver a Hermione tomada de la mano con otro hombre, sonriendo después de una cita juntos, no presagiaba nada bueno. Sabía que llegaría el momento, cuando decidiera que merece más, pero no lo esperaba tan pronto.
Al entrar a mi cocina, abrí el armario, saqué una botella de Jack Daniels, y tomé un largo trago de la botella. Mis ojos se cerraron herméticamente y me froté el pecho. Nunca antes me había sentido así.
No me ponía celoso por las mujeres. Las mujeres se ponían celosas por mí.
¿Qué mierda estaba mal conmigo?
Mis propias palabras me persiguieron. "Cada truco en la cama que conoce es por mí, amigo. Se los enseñé yo mismo. De nada".
Gemí, aplastando la palma de mis manos en mis ojos. Estaba disgustado conmigo mismo, con la forma en la que le hablé. Nunca antes había tenido una reacción tan violenta hacia una mujer. Se sintió como si mis entrañas estuvieran retorciéndose en nudos.
Dios, era un imbécil. ¿Por qué mierda dije eso? Ella jamás me perdonaría. Yo jamás me lo perdonaría.
Llevé la botella a mis labios y, tomando otro trago, tosí por el calor ahogando mi garganta. Me volví, puse mi espalda contra la pared, y me deslicé hacia abajo al frío suelo de baldosas. Me quedé mirando la pared fijamente un largo tiempo.
Estaba bastante seguro que simplemente había arruinado cualquier oportunidad que pudiera haber tenido con la única mujer que he amado.
Mi mente trabajaba a mil por hora. No estaba seguro de cómo, pero iba a arreglar esto. Tenía que hacerlo. Hermione era mi todo, y no podía vivir sin ella.
Arreglaría esto.
Lo haría.
...-...-...-...
Hermione
Mamá hablaba sobre cómo el agradable hombre que era dueño de la tienda local de víveres tuvo un ataque al corazón la semana anterior, dejando a sus hijos a cargo de la tienda. Eran unos chicos agradables, dijo ella, chicos que se preocupaban por sus padres.
Era una puñalada para Harry y para mí, estaba segura. Y cuando los ojos de Harry encontraron los míos, los puso en blanco fuertemente. Aun así, no fue suficiente para hacerme reír.
Nada podía hacerme reír. Todavía estaba lastimada por la noche anterior, por las palabras hirientes de Draco.
Mamá no estaba feliz que solo viniéramos a visitarla una vez a la semana.
—Ven —dijo, picoteando la ensalada junto a su lasaña—, esos chicos saben que no tienen tanto tiempo con sus padres. Saben que tienen una obligación con ellos —dijo en forma de un viaje de culpa.
Mi corazón empezó a latir más fuerte. Mamá ni siquiera sabía en lo que se estaba metiendo.
—Ir y dejar sus trabajos y encargarse del negocio de la familia... esos chicos realmente deben amar a sus padres.
Harry interrumpió.
—Te amamos, mamá. —Sonrió—. Yo tomaría el negocio familiar por ti. —Picoteó su lasaña, feliz consigo mismo—. Si tuviéramos uno.
Mamá se encogió de hombros luego suspiró.
—Ya ni siquiera me visitan. Supongo que mis hijos están demasiado ocupados para mí.
Eso era todo. Me levanté tan rápido que mi silla hizo un fuerte sonido chirriante, casi cayendo hacia atrás.
—Gracias por la cena, mamá. Tengo que irme.
—Hermione —llamó, sorprendida por mi repentina partida. Este comportamiento no era propio de mí. No era yo en absoluto. Pero estaba lastimada, gravemente, y no tenía tiempo para los problemas emocionales de una mujer insegura.
Caminé una corta distancia y entonces me giré, mirando a mi mamá.
—A la mierda.
Ella jadeó.
—¡Hermione! ¿Qué se te ha metido?
Tomé una tranquilizadora respiración luego empecé.
—¿Sabes por qué esos chicos quieren a sus padres, mamá? —dije intencionalmente—. Porque se dan a querer.—Parpadeó hacia mí. Continué—: Si yo tuviera padres como esos, las probabilidades sería que estaría más dispuesta a pasar el rato con ellos. Pero desafortunadamente para Harry y para mí, tú eres lo que nos tocó.
La boca de Harry se abrió ampliamente.
Estaba en mi papel y nada me detendría. La miré con tristeza en mis ojos.
—Algo que dice que el señor Sullivan no haría que sus hijos sintieran como fracasos sus propios logros —dejé salir con una risa—. Harry trabaja en una oficina que odia. Y lo hace, porque le dijiste que trabajar en un bar era inaceptable, madre. ¿Sabes lo que le dijiste la semana después de empezar en el trabajo que tú querías que tenga? —Miré a mi hermano—. Le dijiste que el horario era muy largo y que nunca encontraría una novia de esa forma. Sonreí hacia él, aunque temblorosamente—. Hizo algo asombroso, y aun así no fue lo suficientemente bueno para ti.
Mamá me miraba con detenimiento, su rostro rosa.
—Fui a la universidad para obtener un elegante título y ¿sabes lo que hice cuando regresé a casa con él? —Sacudí mi cabeza—. Te lo di a ti. Hice que enmarcaran el estúpido diploma y te lo da a ti. ¿Sabes por qué? Porque tú lo querías. —Mi voz se rompió—. Bueno lo obtuve para ti, mamá. ¿Y sabes que obtuve de vuelta? —Mis ojos se llenaron con lágrimas de frustración—. Un discurso de cuán cara fue la universidad y que sería mejor que hiciera uso de esas herramientas para hacer valer tu dinero. —Una gran lágrima cayó en mi mejilla—. Nunca me dijiste siquiera que estabas orgullosa de mí. No fuiste a mi graduación. Nunca me dijiste siquiera felicidades.
Los ojos de mi madre se llenaron con lágrimas. Emocionalmente, estaba terminada.
—Con cada logro, saboteaste nuestra felicidad hundiéndonos. ¿Sabes lo que me has enseñado? —Cerré mis ojos, avergonzada de admitir esto—. A apuntar bajo. Porque no merecemos más. —Luego me paré más derecha—. ¿Pero sabes qué? —Miré a mi hermano, quien había hundido su mentón, escondiendo su rostro—. Harry merece más. —Apunté a mi pecho—. Yo merezco más. —Mis labios temblaron—. Y a veces, madre...—El puente de mi nariz cosquilleó—, eres una madre de mierda.
Sin otra palabra, me giré sobre mis talones y me fui de la casa de mi madre, sintiéndome peor de lo que me había hecho cuando llegué.
…-…..-….
La puerta de mi apartamento tenía a alguien golpeándola. Debería haber respondido. En lugar de eso, me quedé en cama y me escondí bajo las mantas.
Quienquiera que fuera se rindió y estuve agradecida por el silencio.
Tomó tiempo, pero finalmente me quedé dormida, las lágrimas manchando mi almohada.
Draco llamó al siguiente día, y el día después, y el día después de ese.
Mi teléfono estaba invadido con llamadas perdidas y mensajes de texto.
Los ignoré todos.
No había nada que quisiera decirle, pero sus mensajes estaban rompiendo mi corazón.
Draco: Soy el idiota más grande en el mundo. Por favor contesta el teléfono, Hermione.
Draco: Nena, por favor. Lo siento tanto. Sé que no quieres hablar conmigo y lo entiendo, pero por favor dame un minuto para disculparme.
Draco: Me siento como una mierda. Odio lo que dije y no quise decirlo. Ni siquiera sé por qué lo dije. Me odio probablemente tanto como tú me odias en este momento. Pero lo diré de nuevo. Lo siento mucho, Hermione. Lo siento mucho.
Draco: Por favor, Hermione. Habla conmigo.
Draco: Está bien, entiendo el mensaje. Me detendré, por ahora.
Luego finalmente, el mensaje que me cortó más profundamente que los demás.
Draco: Estaba celoso.
¿Qué se supone que haga con eso? ¿Draco estaba admitiendo que sentía más por mí? ¿O Draco estaba admitiendo que no quería que las personas jueguen con sus juguetes?
No sabía qué pensar, así que hice lo que hacía mejor. Fingí que estaba bien.
Harry vino a mi apartamento el día después del incidente de mamá.
Respondía la puerta y me desplomé, avergonzada de mí misma.
—Hola.
Con sus manos en sus bolsillos, intentó sonreír.
—Hola. ¿Puedo entrar?
Abrí la puerta y entré.
—¿Refresco?
—Sí. —Fui hacia el refrigerador, nos conseguí a ambos un refresco de dieta y me senté en mi único asiento. Harry tomó su bebida, estudió mi rostro y luego preguntó lo que obviamente estaba muriéndose por preguntar—. La otra noche con mamá... ¿de dónde salió eso?
Me encogió de hombros.
—Años de cocimiento, supongo. —Luego añadí tranquilamente—: Cuando muerdes tu lengua, se va acumulando, ¿sabes? Es como si no hubiera tenido opción, Har. Solo salió de golpe. —Su labio se frunció. Pregunté—: ¿Cómo está mamá?
Él dejó escapar un suspiro.
—Triste.—Mierda. Mi pecho dolió con la información. Harry añadió—: Pero creo que necesitaba escucharlo, y aunque yo no lo habría hecho de una manera tan fuerte y dramática, creo que lo hiciste bien.
No me esperaba que dijera eso. Mi garganta se espesó.
—¿No crees que eso fue duro?
Él asintió.
—Claro que sí, fue duro, pero todo era cierto, ya veces la verdad duele.
Tragué fuerte, mirando hacia abajo a mis pies.
—¿Qué pasa, Hermione? —preguntó Harry en voz baja antes de añadir—: Alguien robó tu sonrisa.
Eso era todo lo que podía manejar. Metí mi barbilla, desmoronándome a medida que mis hombros temblaban en sollozos silenciosos.
Levantando una mano, me froté los ojos.
—He tenido una mala semana.
Harry avanzó, tomó mi mano y me arrastró a sus brazos, abrazándome con fuerza.
—Mione. —Apoyé la cabeza en su hombro y sollocé—. Solo llora. Llora toda esa tristeza.
A los pocos minutos de llanto, sentí ganas de hablar de ello.
Echándome hacia atrás, alcé la caja de pañuelos.
—Gracias por eso.
—Está bien. Sabes, creo que no te he visto llorar de esa manera desde que Nott cortó una de tus trenzas en séptimo grado, me hace pensar que hay un poco más en esto.
Él siempre sabía que algo estaba mal conmigo. Este era Harry. Podía hablar con él sobre cualquier cosa. ¿Cierto? Probé el agua para ver si sería raro.
—Tienes razón. —Suspiré, limpiándome los ojos con un pañuelo—. Hay un chico...
Sus hombros se tensaron y apretó los dientes.
—Espera, ¿qué tipo? ¿Quién? ¿Te lastimó?
Negué con la cabeza.
—No. Bueno, sí, pero no en la forma en que estás pensando. —Hice mi mejor esfuerzo para explicarlo—. Realmente me gustaba, Harry, y creo que a él también le gustaba. Pero me dijo que no estaba buscando una relación. Fui a una cita la otra noche, y él me estaba esperando cuando llegué a casa. Creo que sólo quería verme, y lo hizo. —Hice una mueca—. Volviendo a casa de mi cita. Con mi cita.
Pensé en Ron y lo maravilloso que fue cuando lo llamé para decirle que no estaba lista para salir de nuevo. Él lo tomó de buena forma y me ofreció su amistad. Era un tipo realmente agradable y le deseaba todo lo mejor.
Harry pareció incómodo, pero no lo suficiente para que deje de continuar.
—Me dijo cosas horribles, Harry. Cosas malas. Cosas que dijo para infligir daño. Cosas que no creo que pueda perdonar.
Sigue disculpándose y diciendo que no quiso decir lo que dijo, pero no lo sé. Harry asintió lentamente, procesando lo que le había dicho.
—A veces los hombres pueden ser realmente estúpidos, Hermione. A mí me suena a que este chico te vio con otro hombre y se dio cuenta que te estaba perdiendo, y se enfadó al respecto. Probablemente dijo algunas cosas por la ira, y las cosas que son dichas con ira están diseñadas para hacer daño. Lo he hecho. ¿Nunca has dicho algo que te gustaría no haber dicho?
Sí, lo hacía. Lo había hecho la otra noche con mamá.
—Sí —susurré.
Harry sonrió.
—Dicen que no sabes lo que tienes hasta que se ha ido, y parece que este tipo tuyo entro en pánico. Reaccionó mal. Déjame preguntarte esto. ¿Actuó totalmente diferente a sí mismo?
Mi respuesta fue inmediata.
—Sí, totalmente. Me sorprendió... y decepcionó.
—¿Y te gusta?
Mis ojos se llenaron de lágrimas y me atraganté.
—Estoy enamorada de él.
Mi hermano sonrió ante mi declaración.
—No te he visto tomar una mala decisión en tu vida, Hermione. Siempre has tenido una buena cabeza sobre tus hombros. Creo que debes confiar en tu instinto. ¿Qué te dice?
—Me dice que lo perdone. Pero no de inmediato.
Harry inclinó la cabeza hacia atrás y rió.
—Muy bien, así lo dejas retorcerse por un tiempo. —Se puso de pie, levantó una mano y apretó mi hombro—. Como hombre, te puedo decir que podemos ser verdaderos idiotas, pero no estamos del todo mal. Si has encontrado a alguien que crees que es correcto para ti, voy a confiar en tu juicio. —Se acercó a la puerta y lo seguí. Él salió y nos despedimos. Cuando iba acerrar la puerta, gritó—: Hermione. —Miré hacia él. Lanzó un sincero—: Espero que lo resuelvas con tu chico.
Sonreí y cerré la puerta, apoyándome contra ella.
Yo también, Harry. Yo también.
A la mañana siguiente, me desperté, duché, preparé para el trabajo, y di un paso fuera de mi apartamento.
Y casi choqué con la caja blanca que estaba directamente frente a mi puerta.
Fruncí el ceño ante ella, la recogí, y luego la llevé dentro. Levanté la tapa de la caja, mis ojos se abrieron ante el mensaje del pastel de terciopelo rojo.
Siento haber sido un imbécil.
Debajo del mensaje había un dibujo como de un pene en dulce de vainilla. No pude evitar sonreír. Sacudiendo la cabeza, me reí a la ligera.
Levantando mi teléfono de mi bolsillo, le envié un texto.
Yo: ¿Crees que puedes ganarme con un pastel?
Su respuesta llegó un minuto después.
Draco: No. Definitivamente no.
Entonces.
Draco: A menos que funcione. Entonces sí.
Una sonrisa se extendió por mis mejillas.
Yo: Bueno, no lo hizo.
Draco: Pero me estás hablando. Eso es más de lo que podía haber esperado en este momento.
Mi sonrisa se desvaneció.
Yo: No estoy lista para perdonarte.
Su respuesta se tardó.
Draco: Muy bien, Hermione. Y sé que estás harta de oírlo, pero tengo que decirlo una vez más. Lamento lo que dije a tu cita. Siento haberte hecho daño. Si pudiera retractarme de todo, lo haría. Te echo de menos, y echo de menos tu risa. No quiero volver a verte y que me mires como lo hiciste esa noche. Me perseguirá por el resto de mi vida.
Un momento después llegó.
Draco: No voy a dejar que te vayas. Voy a pelear en mi rincón. Te mereces a alguien que luche por ti.
Era demasiado. Apagué mi teléfono, lo dejé en casa, y me fui a trabajar.
Hola de nuevo :) Díganme que no fui la única que amo este momento hermana- hermano, Herms explotó con su madre por culpa de lo que pasó con Draco, cada vez falta menos para que Harry se entere :O
Lu Felton: de que parte de Argentina sos? :D
Bueno mis niñas/os, espero que les haya gustado, gracias por leer y comentar, todavía tienen una chance más de que suba un capi mañana a la mañana jajajaj nos leemos! Y si no nos leemos antes, Feliz año nuevo para todas/os! Gracias por sus saludos.
Besos, Isa.
