Los personajes le pertenecen a J.K. Rowling y la historia a Belle Aurora que se llama About Last Night, yo solo juego con ambos por entretenimiento, no pretendo violar ningún derecho de autor ni nada parecido. Espero que la disfruten


Epílogo

Hermione

Un sonriente Draco me tomó la mano y suavemente me atrajo hacia él. Me acunó, meciéndome de lado a lado. Nunca me había sentido así de feliz en toda mi vida. Me sumergí en él, ahogándome felizmente, no queriendo jamás salir a tomar aire. Bailábamos lentamente mientras Ed Sheeran cantaba Thinking out loud.

Era el día de nuestra boda, y lo que era mejor es que era el cumpleaños de Draco. En broma puse la fecha y le dije que si lo hacíamos, nunca olvidaría su aniversario. Se echó a reír cuando le dije eso, y luego entró en leve pánico, rogándome que fijara la fecha.

Tuvimos una pequeña ceremonia en la iglesia, y el padre Brady, el mismo sacerdote que nos había bautizado a mi hermano y a mí, nos nombró marido y mujer. Las únicas personas que invitamos a unirse a nosotros fueron mamá, Harry, Terry y Bob, Ella y Mike, y Tonks y Remus. También extendimos una invitación a la madre de Draco, una vez me las arreglé para seguir su rastro, pero ella nos rechazó amablemente, alegando que no tenía derecho a asistir.

Conocí a la mujer que dio a luz a mi marido y tuve que admitir, que me quedé muy sorprendida. Para alguien tan entero como Draco, no me imaginaba a una mujer madura viviendo en un remolque, fumando al menos dos paquetes al día y bebiendo whisky a las nueve de la mañana, como su madre.

Mamá Malfoy era una señora decente, pero era un desastre.

Le pregunté a Draco si le gustaría verla, y me dijo con toda sinceridad que no estaba preparado para eso, pero nunca digas nunca. Le enviaba paquetes todos los meses, y ella me reembolsaba en afecto. Me gustaba bastante nuestra relación.

Mis ojos vagaron por mi marido y capturé su nuevo esmoquin. Sonreí ante el recuerdo de nuestra discusión justo la semana anterior.

Saqué una bolsa de ropa del armario de Draco.

—¿Qué pasa con este esmoquin? Es un Ralph Lauren.

Draco frunció el ceño y luego murmuró:

—Es mi esmoquin de gigoló. No voy a usar ese esmoquin.

Puse los ojos en blanco.

—¿Y? Probablemente cuesta mil dólares y se ve increíble. Usa esto.

Se dejó caer en la cama con un gemido.

—Hermione, no voy a usar el esmoquin de gigoló el día de nuestra boda. —Me quedé mirándolo. Después de un momento, levantó la cabeza y susurró en burla—: Y, por cierto, ese traje costó unos cuatro mil dólares. —Me miró detenidamente—. ¿Por qué clase de desagradable prostituto me tomas?

Resoplé y miré hacia al traje negro viéndolo a través de la cremallera abierta de la bolsa de ropa.

—Se ve bien para mí, cariño.

Nuestro desacuerdo se prolongó durante media hora hasta que Draco se levantó, tomó la bolsa de ropa de mis manos, abrió la ventana de su apartamento, y lo lanzó fuera, cerrando la ventana de nuevo, todo el rato mirándome de una manera que decía: "Di algo...te desafío".

Mis cejas se levantaron y me encogí de hombros.

—Bueno. No más esmoquin de gigoló. —Entré en su armario para colocar algunas de sus camisetas en la lavadora—. Iremos a comprar un traje de chaqueta mañana mismo.

Él gritó:

—Te amo. —Pero le salió ahogado, y simplemente supe que había colocado una almohada sobre su rostro.

Me reí para mis adentros.

El nuevo esmoquin de Draco era uno de tres piezas y se ajustaba como una segunda piel. Lo llevaba como si hubiera nacido para eso, y en secreto, me alegraba que no se hubiera puesto el esmoquin de gigoló.

Nos balanceamos de lado a lado, sonriendo el uno al otro. Le dio un largo beso a mi sien y pronunció:

—¿Te he dicho lo hermosa que te ves hoy?

Le respondí:

—Sólo un centenar de veces. —Cerré los ojos, presionando mi mejilla a la suya—. ¿Te he dicho lo guapo que estás hoy?

Él suspiró.

—Insuficientes. Dímelo otra vez. —Le di un golpe en el estómago y gimió antes de decir—: Oye, soy frágil. ¡Dime que estoy guapo, maldita sea!

Me aparté lo suficiente como para mirar esos brillantes ojos avellana que amaba con toda mi alma y corazón.

Mi estómago dio un vuelco cuando lo vi.

Ahora era Hermione Malfoy.

Ahora, no estaba segura si había florecido en la hermosa mariposa que predijo el Draco borracho hace tantos años, pero mi vida había florecido en una manera que nunca había pensado que podía.

Se lo debía todo a Draco, y ahora, íbamos a vivir felices para siempre.

FIN


Hola hola! Como están? Yo triste y feliz al mismo tiempo porque llegamos al fin de esta linda historia, nada más que decirles a parte de gracias por leerme, comentar, aguantar mis tardanzas- como esta por ej- jajjaja Espero que les haya gustado este epilogo medio cortito pero es mejor que nada como siempre digo, espero que nos sigamos leyendo en las otras historias que adapto ahora y que voy a adaptar más adelante.

Espero leerlos en los comentarios y que me cuenten que opinan de este fin :)

Sin mucho más que agregar, y por ultima vez en esta historia, besos, Isa.