PoV Narrador
Yuuri entro apresuradamente a la habitación y cerró la puerta con cuidado.
Sintió el olor de Víctor desde la sala de forma tan fuerte y atrayente que comenzó a humedecerse ahí mismo. Aguanto la respiración, mientras menos respirara menos le afectaría el olor del alfa, su omega se removía inquieto, sumiso y lleno de deseo, pero trato de serenarse mientras caminaba hacia la pieza en donde estaba Víctor.
El alfa seguía acostado, ahora boca abajo removiéndose incomodo, se notaba el calor que sentía por lo sonrojado que estaba su cuello, Yuuri no pudo evitar tragar saliva al verlo en esa ropa interior negra tan ajustada que solía llevar, sintió su omega removerse inquieto mientras el alfa comenzaba a voltearse, reaccionando al olor de Yuuri.
Las feromonas de Yuuri eran intoxicantes, sintió como estas le gritaban que lo poseyera allí mismo, ya no poseía autocontrol, su alfa interno era el que mandaba en ese momento y rugía por que tomara al omega y lo hiciera suyo ahí mismo. Ahora.
Víctor se levantó y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba acorralando al omega contra la pared, dejando salir aún más sus feromonas para que este se sometiera a él. Ahora su alfa estaba en control total de su cuerpo.
Yuuri se sobresaltó al verse acorralado de un momento a otro por lo que soltó la bolsa con los supresores y aspiro aire de golpe, sintiendo todo Víctor encima de él. Sus piernas flaquearon y se sonrojo hasta el alma al ver el deseo en las pupilas dilatas de su entrenador.
-Quieto- Yuuri nunca había escuchado la voz de alfa de Víctor, su cuerpo reaccionó inmediatamente, su omega tomando control haciendo que se quedara estatico, debía obedecer la orden del alfa.
El alfa comenzó a oler a Yuuri, podía sentir su olor a caramelo invadiéndolo, llenando sus fosas nasales y haciendo que un escalofrío lo recorriera por completo, se habría lanzado a tomarlo si no fuese por que había sentido algo más, un olor desagradable y amenazante, era leve pero como su olfato estaba tan sensible podía sentirlo.
Era el olor de un alfa, de un alfa que no era él y que había tocado a Yuuri, su Yuuri.
Víctor comenzó a olerlo de una forma tan animal que el omega se sintió aún más avergonzado,no sabía que hacer ante eso por lo que se quedo en su lugar, eso hasta que escucho un gruñido. Alzo la vista asustado por el repentino sonido y vio la ira del alfa en sus pupilas, se encogió un poco en sí mismo y libero sus feromonas inconscientemente tratando de calmar al alfa de lo que sea que lo haya alterado.
-Yuuri... ¿Por qué hueles a otro alfa?- Víctor estaba alterado, su alfa se removía con fuerza en su interior, la posesividad lo lleno de golpe y sentía la necesidad de marcarlo, de cogerlo tan duro que no pudiese sentarse en semanas y solo oliese a él.- Hoy serás mío, no volverás a tener el olor de otro encima de ti.
Víctor sintió como la poca racionalidad que tenia se esfumaba para lanzarse sobre el omega y besarlo, estampando sus labios contra la boca del menor, con la mano derecha sujetando su cara por el mentón y la izquierda comenzando a levantarle la polera, acariciando la piel de forma lujuriosa, cada vez más arriba.
Yuuri recibió el beso demandante como pudo, si bien no era el primer beso que daba, era completamente inexperto en dar besos o cualquier otro contacto de amante, intento seguirle el ritmo al alfa dejándose llevar, porque por dios, lo deseaba tanto, quería dejarse poseer, que Víctor lo tomase y lo follase ahí mismo, su omega ronroneo de la expectación hasta que la realidad lo golpeo de golpe.
Víctor estaba en celo, no pensaba con racionalidad, probablemente se follaría a cualquier omega que estuviese en la habitación, él no era especial, solo estaba en el lugar adecuado en el momento adecuado. Una ola de inseguridad lo lleno junto con el miedo de que Víctor pudiese arrepentirse al otro día, porque sabía que no estaba siendo él mismo, el alfa jamás lo trataba con nada que no fuese delicadeza y ahí estaba ahora, acorralado contra la pared, besándolo con desesperación mientras con una mano la tocaba con lujuria, podía sentir su erección golpeando su estómago.
El olor de sus feromonas cambio, dejando salir el miedo y la inseguridad, despertando de golpe a Víctor dentro de su alfa. Miro a Yuuri asustado y se tapó la nariz y la boca con fuerza, si lo olía de nuevo su alfa tomaría el control y ya no habría vuelta atrás
-Yuuri, vete por favor, si no te vas ahora ya no seré capaz de contenerme- Víctor uso toda su fuerza de voluntad para alejarse de él, joder, no solo su olor era excitante, verlo ahí sonrojado y despeinado, con los labios hinchados de tanto besarlo y la camiseta desarreglada. Era un sueño de omega.
Yuuri lo miro un segundo. Un segundo en el que le basto decidirse. Tal vez nunca podría estar con Víctor, esta sería su única oportunidad y no querría desaprovecharla.
-Ya no te contengas...¿que tal si solo por hoy, ninguno de los dos se contiene?, pasa tu celo conmigo- Yuuri lo miraba con ojos suplicantes, soltó sus feromonas intentando atraer al alfa.
Basto solo eso para que el alfa de Víctor tomase el control y se abalanzara sobre el de nuevo.
-aun siento el olor de ese alfa en ti, necesito que se vaya- Víctor comenzó a lamerle el cuello con desesperación y a sacarle la polera, el olor estaba en la prenda ya que Pichit lo había abrazado al sacarse la selfie- date vuelta
Yuuri se volteó exponiendo su espalda, el alfa lo tomo del pelo para dejar su cuello a su disposición y empujándolo hacia la pared presiono su erección en él mientras lamia su glándula omega y se restregaba en su cuerpo.
-solo debes oler a mí Yuuri - dijo Víctor posesivamente mientras lo lamia y mordía por todo la espalda- te has portado mal cerdito, evadiéndome todo el tiempo, negándote a dormir conmigo y alejándote cuando te toco, has sido una tortura y hoy por fin serás mío.
El japonés gemía ante cada beso, lamida y mordida, el alfa estaba en completo control de su cuerpo y eso solo hacía que se excitase mas, sacando su lado sumiso y dejándose poseer, sentía como cada vez estaba más húmedo a medida que el ruso bajaba con su labios, para finalmente bajarle el pantalón con bóxer y todo, dejándolo completamente desnudo, el omega ya no podía sentir vergüenza, las feromonas del alfa eran tan fuertes que lo envolvían, solo sentía expectación y deseo.
Víctor se deleitó ante la vista comenzó a masajear las nalgas del menor, mientras se arrodillaba detrás de él comenzó a besarlas, dejando un fuerte mordisco en la nalga izquierda con la intención de marcar todo su cuerpo. Con una mano levanto la nalga que recién mordió para masajearla y con la otra separo la nalga derecha, deleitándose con los gemidos del omega y con la vista que tenía ante él, su entrada ya estaba húmeda, completamente dispuesto a él y no pudo evitar comenzar a tocarlo, metiendo un dedo primero en la cavidad y sintiendo un subidón de adrenalina cuando escucho un gemido que venía con su nombre.
-Víctor- Yuuri se removió, acercando sus caderas hacia el dedo del alfa, provocando que este soltara su autocontrol para comenzar a besar y lamer con desesperación su entrada, metiendo sus dedos para prepararlo sin ninguna delicadeza.
Yuuri gemia sin pudor alguno, ya no era capaz de controlar lo que decía, soltaba jadeos y gemidos entrecortados, sentía la desesperación de querer ser tomado.
-Víctor... a-ahí sí, ¡más! - Yuuri ya no podía aguantar, sus piernas apenas lo sostenían del placer, sentía los ojos llorosos por la falta de aire, ya no podía hablar bien, necesitaba que lo tomaran ahí mismo, por lo que comenzó a liberar más feromonas esperando que el alfa terminara con su tortura y lo cogiera.
El alfa reacciono al olor de forma animal, con un gruñido tomo a Yuuri en brazos y lo lanzo a la cama, subiéndose arriba de él y besándolo desesperado, dejando chupetones y mordiscos por todo su cuello y clavicula para luego volver a sus labios, mientras con sus manos recorría su cuerpo entero, deleitándose en la suavidad de su piel y en lo gemidos que daba.
A pesar de estar en celo y que su alfa tomase el control, Víctor aún estaba consiente de sí mismo, siempre había controlado bien a su alfa, por lo que tenía un poco más de control en su celos. Pero ahora estaba al borde de la locura, lo único que necesitaba era estar entre las piernas de Yuuri, dentro de él y follarlo duro.
Yuuri comenzó a tocarlo con menos timidez, paseo sus manos por su espalda mientras se besaban y frotaban, tocando sus nalgas y apretándolas levemente. El alfa gruño con desesperación ante el toque y comenzó a moverse, haciendo que ambos miembros se rosasen entre si mientras metía tres dedos de golpe en la entrada del omega, provocando que ese gimiese entre placer y dolor. Ya no aguantaba más, no podía controlar el deseo de poseer a Yuuri pero tampoco quería hacerle daño, por lo que tomo al omega y lo volteo, quedando este arriba de él.
-Móntame-ordeno el alfa, no necesitó usar su voz de mando para tener a Yuuri sobre él, listo para recibirlo, el ruso tomo las caderas del japonés y lo elevo, tomando su polla y posicionándola en la entrada del omega, presionando lentamente para que la punta entrara, estaba al borde del colapso, pero necesitaba hacer esto bien, después podía volver a descontrolarse.
Yuuri lo miraba con desesperación y anhelo, Víctor lo miro a los ojos mientras entraba en él, necesitaba atesorar ese recuerdo, a pesar de encontrarse en celo, su amor por Yuuri le traía de vuelta entre cada oleada de placer.
-penétrate tú, quiero que sigas tu ritmo-Víctor lo tomo por la cintura y Yuuri comenzó a bajar lentamente, mirando todo el tiempo al alfa a los ojos, hasta que entro toda su polla en el omega, haciendo que este soltara un gemido de placer y alivio. Víctor sabía que no podía moverse aún por que provocaría dolor al omega, pero estaba a punto de perder de nuevo ante su alfa.
-no te muevas aun, mastúrbate para mí-Víctor lo miro con la orden en sus ojos mientras Yuuri se sonrojaba más, se sentía avergonzado y quería taparse la cara. Víctor noto el gesto y le excitó de tal manera que su alfa volvió a tomar el control.
-dije que te toques para mí- la voz de mando se hizo oír y Yuuri solo pudo obedecer, sintiendo como la excitación lo recorría al escucharlo y como su entrada se humedecía aún más, con falo y todo adentro.
Comenzó suavemente a tocarse, tomando su miembro desde la base subiendo y bajando, poco a poco empezó a sentir oleadas de placer, provocando que moviese las caderas contra las contrarias y su entrada se contrajese con cada movimiento mientras el alfa lo miraba con lujuria obscena. Necesitaba subir el ritmo, le quedaba poco para correrse cuando el ruso tomo control de él y lo saco de encima. Su omega hizo un ruidito de protesta, estaba a punto de correrse cuando miro al alfa y se sintió sobrecogido por su mirada.
Víctor se arrodillo en la cama, quedando Yuuri mas debajo de él, con la cara a la altura de su polla, miró hacia arriba y vio su sonrisa pervertida, el omega no necesito palabras, solo abrió la boca mientras el ruso acercaba su polla y comenzó a lamerlo, primero con timidez, probando la nueva sensación, luego con mas confianza, lentamente como si se tratase de un caramelo, comenzó a lamerle desde la base hasta la punta, mientras el alfa soltaba palabras en ruso que no lograba entender.
Yuuri empezó a aumentar el ritmo, sintiendo como su propia excitación se hacía presente, tomo el miembro desde la base con firmeza y se lo metió a la boca de un solo movimiento, comenzando a chupar y lamer mientras movía la cabeza hacia delante y atrás, soltando un gemidito de placer al poder recibirlo en su boca también.
Eso fue suficiente para que el alfa colapsará de nuevo, sujetando la cabeza de Yuuri con ambas manos comenzó a moverla adentro y afuera de su miembro con brusquedad, controlando las embestidas con cada vez más desesperación, mientras el japonés movía su lengua como podía para estimular más al ruso.
Con la otra mano acerco sus dedos a su entrada para alivianar un poco su desesperación por tener la polla del alfa dentro de sí, ya ni si quiera podía pensar, solo quería volver a sentirse lleno por él.
El ruso al ver eso lo soltó, alejando al omega de sí mismo y de su entrada, tomando la mano que este iba a utilizar.
-solo yo entrare en ti esta noche Yuuri, que no se te olvide. Hoy eres solo mío-
Tomó a Yuuri y volvió a voltearlo con brusquedad, no sabía si era por su fuerza natural o por que su celo había desatado a su alfa interior, pero Víctor lo movía como si de un muñeco se tratase.
-ponte en cuatro, quiero que levantes ese precioso culo que tienes para mí y me lo muestres-
Yuuri titubeó levemente, esperando recibir la orden en el tono que deseaba, pero sin negarse rotundamente.
-ahora Yuuri-
Su omega reaccionó de forma instantánea, posicionándose como el alfa le ordeno y abriendo sus nalgas, era incomodo pero no podía -ni quería- oponerse a los deseos del ruso, nunca había sentido una excitación tan grande ni tanto placer.
El ruso comenzó a prepararlo, su entrada ya estaba húmeda y dilatada pero de todas formas metió tres dedos, mientras que con la otra mano le daba una fuerte nalgada para luego masajearle las nalgas, lo volvían loco.
Yuuri gimió ante la nalgada que le dio por lo que Víctor comenzó con un ritmo, entre nalgada y rasguños metía y sacaba los dedos de su entrada, cuando ya sintió que entraban con facilidad los saco y se posiciono, tomando su polla dura entro de sopetón en el omega, provocando en este un sonido de placer tan sexy y lujurioso que el poco raciocinio que le quedaba se resbalo y su alfa tomo el control por completo.
Comenzó a embestirlo inmediatamente, sin esperar a que el omega se sintiera listo - a pesar de que este ya lo estaba- inicio un movimiento rítmico de entrar y salir en él, a veces sacaba su polla entera del japonés para luego meterla de golpe dentro, provocando fuertes gemidos en el menor.
-Victoru...-sus gemidos sonaban cada vez mas obsenos M...as... Mas fuerte... ¡Vitya! -
El alfa gruño y de forma instintiva comenzó a embestirlo con bestialidad, mientras daba ocasionales nalgadas, se inclinó hacia el omega y comenzó a besarle y lamerle el cuello. El japonés solo hacia gemidos y ruidos inentendibles, era tanto el placer de dejarse poseer que no noto lo que Víctor estaba haciendo.
El ruso comenzó a lamer su glándula omega mientras lo embestía con desesperación, tomo la polla del japonés y comenzó a moverla al ritmo del vaivén de sus caderas, ya perdido en la excitación. En la habitación resonaba el ruido de su testiculos gopeando duramente el culo del japonés, un sonido tan lujurioso que el solo escucharlo hacia que Yuuri se sintiese como un pervertido.
El omega cada vez sentía más placer, y gemía sin pudor alguno el nombre del ruso, el calor comenzaba a agolparse en su vientre y sabía que no duraría mucho más sin correrse.
Víctor comenzó a sentir el cosquilleo cada vez más fuerte, soltó la polla del japonés y lo tomo por las caderas, haciendo que entrase más fuerte y más profundo, lo embistió hasta colapsar, con un gruñido animal se acercó a su glándula omega y lo mordió, marcandolo para siempre mientras anudaba dentro del omega.
Yuuri al sentir la mordida y el nudo se corrió estrepitosamente, sintiendo el placer envolviendolo hasta dejar su mente completamente en blanco por unos segundos.
El placer dio paso para acomodarse al dolor, fuerte al principio, podía sentirlo en la nuca como si lo quemara por dentro, podía sentir cada borde de la mordida y como esta y daba paso a otro sentimiento, comenzó a sentir el cuerpo caliente, desde su glándula omega bajaba por todo su cuerpo llenándolo lentamente de Víctor, pudo sentir su olor complementándolo, sus miedos y esperanza, su amor y su soledad, todo abrumándolo y envolviéndolo mientras el alfa se dejaba caer en su espalda, sintiendo lo mismo pero del omega.
Víctor comenzó a lamer con cariño la herida de la mordida con cariño, su instinto le decía que debía lamer la herida para que su omega no se sintiese tan adolorido, poco a poco comenzó a recobrar la conciencia hasta que se detuvo, dándose cuenta por fin de lo que había hecho. Yuuri se había quedado dormido, probablemente por el ejercicio recién hecho y por la suavidad de las lamidas de Víctor y por la mordida.
Lo había marcado.
Había marcado a Yuuri durante su celo. ¿¡Pero qué carajo había hecho?! ¡Yuuri debe estar furioso!, prácticamente lo había violado contra la pared ¡por supuesto que no se iba a negar!, estaba todo lleno de feromonas de alfa en celo, capaz de doblegar a cualquier omega ¡no había sido su propia voluntad!
Y sin embargo ahí estaban los dos, Yuuri si le había dicho que pasaran ese celo juntos con su mente semi clara, estaban unidos por el nudo de Víctor que tardaría aun un rato en desaparecer, y su marca nueva, con manchas de sangre que los uniría para siempre.
El lado posesivo de Víctor no pudo evitar sentirse feliz. Yuuri ahora era suyo. Suyo y de nadie más, ¡y además para siempre! ¿Que podría ser mejor? Ahora podría cuidarlo y protegerlo, abrazarlo y si Yuuri lo aceptaba, hasta formar una familia. No pudo evitar que una sensación de intensa felicidad lo llenara, se acurruco sobre el omega y beso su marca, esperando que esta no le doliera mucho. Ya hablaría con Yuuri cuando el nudo se bajara, pero primero tendría que terminar su celo, aun le quedaban 10 horas y el japonés se veía muerto bajo el, tal vez lo mejor sería despertarlo cuando puedan separarse y preguntarle que decide. Por mientras atesoro ese momento en su corazón y empezó a besar el cuello y mejillas de su cerdito. Porque ahora era suyo y joder, lucharía por él hasta el fin del mundo.
