Ya no sabía si debía matar a Tendou o agradecerle por ser tan idiota. Ushijima, ahora con el vodka probablemente inundando ya toda su sangre, no paraba de darle besos por todo el rostro.

— Ushi, tus amigos están en el cuarto de al lado, basta. —Le aclaró, tomando el rostro de su pareja para que detuviera todo el besuqueo— Vamos a casa primero.

Ushijima sonrió de la manera en que solo lo hacia con él y se liberó del agarre para darle otro beso. No podía creer que su novio fuera un borracho besucón, aunque no le molestaba mientras solo fuera con él.

Mientras se dejaba llevar por la calidez de los labios de Ushijima, la puerta se abrió, dejando pasar a todo el tumulto de Shiratorizawa y a Iwazumi, quien claramente sabia el momento oportuno en el que debía aparecer y arruinarle la diversión a Oikawa.

— Así que era verdad que ustedes dos eran pareja. —El comentario de uno de los miembros del equipo ajeno le hizo arquear las cejas, ¿acaso Ushijima no les había dicho? Aunque no se sorprendía mucho realmente si se trataba del capitán de Shiratorizawa.

Después de todo se trataba del mismo tipo al que una vez, mientras estaban por hacerlo, Oikawa le había llamado 'mi capitán' dejándose llevar por la excitación del momento, y Ushijima se había detenido por completo, preguntándole si eso era una aceptación para cambiarse a Shiratorizawa. Oikawa le dejó de hablar por una semana.

Una persona se acercó como remolino y lo distrajo de sus pensamientos, tenía un corte de tazón y se había lanzado a abrazar a Ushijima, llorando como si estuviera muerto o algo, Oikawa soltó un bufido, ¿y él era el rey del drama?

— Wakatoshi-san, me alegra que este bien, pensé que se había golpeado la cabeza y yo... —El pequeño se puso a lloriquear de nuevo.

Tendou se aguantó la risa— Waka-chan tiene la cabeza dura de todas formas, así que no hay problema.

— Ya no llores. —Ushijima le palmeó la cabeza y se acercó a él como para darle un beso en la frente, pero Oikawa tironeó de su brazo, todos los besos de su novio borracho debían ser para él.

— Ya vieron que está bien, me lo llevaré a casa. —Dijo Oikawa apartando al pequeño llorón de su pareja y ayudándole a levantarse del sofá, Ushijima recargó gran parte de su peso sobre el castaño, quien protestó un poco pero no dejó que lo ayudaran— Iwa-chan, llama a un taxi, por favor.

Iwazumi, que hasta ese momento sólo miraba divertido la escena, giró sobre sus talones y salió a buscar un taxi, mientras que Oikawa, tambaleándose levemente, ayudaba a Ushijima a avanzar fuera del lugar.

— ¡Por favor, cuida a nuestro querido capitán!

Reconoció la voz de Tendou en esa frase, era al que más conocía de aquel equipo, y del que en algún momento había sentido celos, antes de que Ushibaka le explicara que su relación con Satori Tendou era como la relación de Iwazumi y él de mejores amigos.

— Trashkawa. —Le llamó Iwazumi mientras caminaba y el castaño le miró enojado— Ya está el taxi, vamos.

— Si fueras basura yo siempre te recogería. —Le había susurrado Ushijima al oído antes de darle un beso en el lóbulo. Oikawa no sabía si reír o llorar, aunque se estaba divirtiendo.

— Eres tonto. —Soltó mientras seguía a su mejor amigo hasta el taxi, cuando llegaron, recostó a Ushijima en el asiento trasero y se acomodó a su lado.

— No te vayas a desvelar. —Le dijo Iwazumi, inclinándose a la altura de la ventanilla abierta— Wakatoshi se nota con mucha energía.

Y no era mentira, en cuanto se acomodó a su lado, Ushijima se volvió a pegar a él, como momentos antes en el sofá, y le besaba en cada rincón que viera accesible, hasta el chófer del taxi se removía incómodo.

— Tranquilo, Iwa-chan, mañana es domingo de todas formas. —Respondió el castaño con una sonrisa, Iwazumi le dio un golpe en la frente y se despidieron.

De camino a su casa, Oikawa le recordaba a Ushijima que se estuviera quieto, el mayor había dicho que tenía calor y a punto estuvo de quitarse la ropa, Oikawa rogaba internamente por que llegaran pronto a casa mientras tironeaba de la ropa de su novio para mantenerla sobre su cuerpo.

Sus plegarias fueron pronto escuchadas, eso o que el taxista quería librarse pronto de una pareja tan rara, pero finalmente pudo bajar del taxi y entrar a trompicones a su casa, porque Ushijima lo tenía bien abrazado por detrás y era difícil caminar de esa forma.

— Ushi, me voy a caer.

— No, no dejaré que eso pase, yo te protegeré siempre, Oikawa.

El castaño se mordía los labios para refrenar su risa— Perdiste la batalla contra el suelo hace rato, Ushibaka. Y contra el vodka. —Le recordó mientras se encaminaba al dormitorio que ellos compartían muchas veces— Y solamente fue un vaso, no se como te hubieses puesto con más.

Su pareja soltó más balbuceos más cosas sobre lo bonito que era, y no es que a Oikawa le disgustara recibir tantos halagos, todo lo contrario, pero prefería a Ushijima sobrio para no tener que cargarlo como lo hacía.

Cuando llegaron finalmente a la habitación, abrió la puerta y se dejó caer en la cama junto con su novio, estaba bastante cansado y no había sido un recorrido tan largo, aunque a Ushijima eso no le afectaba lo más mínimo, porque en cuanto sintió la cama y a Oikawa a su lado, dio un giro para quedar sobre el castaño y juntar sus labios por probablemente milésima vez ese día.

Oikawa le correspondió sin pensarlo mucho, abrazándose al cuello del mayor y abriendo la boca para permitirle que profundizara el beso. Toda la habitación estaba en silencio salvo por el sonido de los besos húmedos y desesperados que le daba Ushijima, Oikawa sentía el sabor amargo del vodka en los labios ajenos, y eso le hizo reaccionar un poco.

Terminó el beso sin desearlo y enredó sus dedos en el cabello de su pareja, quien le miraba casi rogando por continuar el beso— Ushi... Estas ebrio, lo mejor es que descanses.

— Pero... —Ushijima pegó ambas caderas y se frotó contra el cuerpo de Oikawa, no necesitó más palabras, el castaño se estremeció solo de sentir su erección contra su cuerpo.

— Ushijima... —Soltó Oikawa en un susurro, mordiéndose el labio, notando como su fuerza de voluntad para hacer que el mayor descansara le abandonaba poco a poco.

Ushijima jugó su última carta cuando acercó sus labios al cuello del contrario, repartiendo besos en aquellos puntos que sabia cuanto derretían a su Oikawa— Tooru... —Soltó con voz ronca contra la oreja del castaño.

— Ah, mierda. —Le fascinaba como Ushijima podía hacerle estremecer con solo decir su nombre, su fuerza de voluntad le abandonó por completo y atrapó la cintura de su amante con las piernas para continuar frotándose contra la erección ajena— Te odio.

Ushijima le dedicó otra sonrisa, y Oikawa le miró mal, aunque ladeó la cabeza a un lado para que su cuello fuera aún más accesible, mientras se encargaba de tironear de los pantalones ajenos con sus propias piernas.

El miembro de las águilas no era quien solía iniciar esos encuentros, y a Oikawa le fascinaba verle más desesperado que él para variar, tal vez le daría vodka más comúnmente.

— Ushi... —Oikawa ya sentía su propia erección surgiendo y acentuó el roce contra el cuerpo sobre él, aunque notó que se estaba apoyando demasiado contra su cuerpo— Me aplastarás, Ushi, déjame montarte.

Le movió un poco del hombro para ayudarle a voltearse, pero recibió un ronquido de respuesta.

— ¿Ushi? —Ahora le removió con algo mas de fuerza, recibiendo un gruñido de su parte y a Ushijima volteando sobre la cama para acomodarse a dormir— ¡¿Ushiwaka?! ¡No me jodas que te quedaste dormido ahora! —Oikawa tomó una almohada y golpeó el rostro ajeno con ella, obteniendo otro ronquido de su parte, el castaño suspiró— Si no te quisiera tanto.

Se levantó de la cama para acomodar a su novio durmiente y se encaminó hasta el baño para desahogarse por si mismo, no se olvidaría de este incidente tan fácilmente, no más vodka, ni nada de alcohol.

[Fin Oikawa]