Disclaimer: Los personajes de Inuyasha no me pertenecen, la historia en cambio es de mi autoría. Rumiko ;-; sigue terca no me da los derechos ¡bah!
La concubina del Inuyoukai
Mientras avanzaban a paso lento y firme, inspeccionaba cada seña particular del lugar al que se aproximaba, su bestia interna se exaltaba cada vez más, pero sería cuidadoso al cazar su presa.
Un destello rojo llamó la atención del comandante Perro a 100 metros de él, lo mismo así para el demonio de fuego que lo acompañaba, al ver al Lord colocando una mano sobre una de sus tres espadas, tomo esto como la muda señal de que debía estar alerta, el combate comenzaría pronto.
Habían llegado al territorio de Naraku.
—Amo. —le llamó el fiel anciano—mis pies pueden sentir que algo emergerá por debajo de nosotros.
Ante esto la mirada del poderoso Lord descendió al lugar indicado mientras daba un enorme salto, para después agitar su poderosa espada la Bakusaiga contra el suelo, seguido de un poderoso flamazo del viejo Totosai haciendo que un enorme círculo de fuego se cerniese alrededor de ellos cubriendo todo con enormes llamas. Un gigantesco monstruo de color púrpura queda calcinado al instante en un grito agonizante.
Fue entonces cuando hizo su aparición la hermosa dama de ojos rojos avivando las llamas cambiando la dirección del fuego, haciendo que el bosque de sus alrededores comenzara a consumirse.
—¡Vaya pero que descorteces! Ni siquiera dejaron que el pobre de Goshinki tuviera oportunidad de presentarse, espero que sepan respetar a una dama. —vociferó agitando de manera grácil y elegante el lujoso abanico dorado que portaba en su mano derecha haciendo que una lluvia de cuchillas de viento cayera sobre los invitados.
—Pero si es la misma bruja que vi hace tiempo, una chiquilla cosa de nada señor permita que yo me ocupe de ella— menciono como si de cualquier nimiedad se tratase logrando la furia de la ojiroja.
—¡¿Pero cómo te atreves anciano maleducado?! Para tu información soy una de las brujas más poderosas del Norte, ¡y este lugar será tu tumba y la de tu señor! —sin embargo, en medio de su parloteo el peli plata avanzo sobre las llamas y la sobrepaso con facilidad tomándola por sorpresa. —¡Pero que grosero pasar sin ser invitado, eso sí que no mi Lord! ¡Danza de los muertos!
—No te distraigas que tu oponente seré yo en esta ocasión niña insensata.
El viejo Totosai soltó un largo silbido que hizo que un rayo cayera en medio del círculo de fuego en el que se encontraban, un gran animal con forma de buey cargado de varios objetos voló presuroso hacia el anciano.
Sesshomaru se encontraba concentrado en su objetivo, calmo, pero con una creciente furia bullendo en su interior, esta situación se había vuelto una verdadera molestia no solo por el hecho de que se tratase de un ser inferior y repugnante, un híbrido pensó con acidez, sino por el hecho de que había osado traspasar sus tierras dejando en ridículo a su fortaleza y especialmente, a él, el poderoso y brutal asesino perfecto, el nuevo comandante Perro.
Una nueva explosión en cadena se llevó a cabo justo frente a sus ojos dándole apenas tiempo para esquivar las explosiones, asqueroso hibrido era tan débil que no podía salir a pelear limpiamente y tenía que recurrir a sucias tretas.
Llegó a la cumbre de un alto peñasco, escondido tras un poderoso campo de energía un majestuoso castillo se develaba ante sus ojos, con rapidez tomo la segunda espada que cargaba siempre a su mano izquierda la poderosa Tessaiga, y de una sola estocada con luminosos destellos rojos el campo desapareció.
—Naraku…
—Bienvenido sea comandante Perro, me honra con su presencia en mi humilde morada, espero que este lugar sea lo suficiente de su agrado, ya que planeo que su estancia aquí sea permanente.
—¿Planeas exterminarme acaso? Patético…— acto seguido el poderoso peli plata desenvaino su poderosa espada Bakusaiga nuevamente para atacar sin embargo un brillante reflejo se interpuso en su camino, su instinto le advirtió que retrocediera. Una menuda niña pálida como la nieve se encontraba entre ambos combatientes.
—Como lo suponía, no eres más que una rata escurridiza y temerosa, que envía a sus sirvientes a luchar sus guerras, aunque hayas conjurado miles de demonios y te hayas fusionado con ellos, jamás abandonaras tu naturaleza cobarde, ¡no sigues siendo nada más que un simple y asqueroso humano! — sus imponentes ojos se rasgaron al punto de volverse cada vez más grandes y de un furioso carmín, siendo este el preludio de su monstruosa transformación en una colosal bestia blanca.
Naraku lo observo con gran satisfacción, todo estaba resultando acorde a su plan, la colosal bestia pronto caería y ese lugar sería su última morada.
—Kanna, libera los gases venenosos que tomamos de la bruja de la cordillera.
—Como usted ordene amo— pronto una espesa niebla grisácea comenzó a esparcirse por el lugar, sin embargo, el Lord del Oeste se mantuvo en posición de ataque.
Humano estúpido, mi veneno es uno de los más poderosos que existe, tan pronto como termino de inhalarlo, el lord quedo completamente inmovilizado, un largo rugido broto de entre sus fauces.
—¿Sorprendido Sesshomaru? Verá no soy tan estúpido como se ha empeñado en llamarme, por el contrario, me he dedicado durante años a buscar las debilidades de su deplorable especie y sin duda alguna resulto ser una gran sorpresa descubrir que son sumamente débiles a este tipo de olor mezclado con un poderoso y efectivo veneno.
La súbita comprensión del significado de sus palabras lo golpeo violentamente, fue casi imperceptible pero un destello de aversión se vislumbró en los ojos del peli plata.
—Ahora comprende ¡¿Mi Lord?! —bramó con locura—fui yo quien acabo con la vida de su padre, y no la gente del emperador Higurashi, aquel grupo de humanos que enviaste a exterminar a manos de tus hombres no eran más que un vil señuelo, carne de cañón dispuestos a sacrificarse por un bien mayor ¡El extermino de los Inuyoukai Perro!
—¡Mi señor, el anciano de fuego está acabado! —pronuncio aterrizando al lado del híbrido de cabellera negra, la bruja del viento de nombre Kagura.
—¿Lo entiende ahora mi Lord? ¡Este lugar será su tumba! Y entonces ella será mía.
Su sangre hirvió, más que la lava de los volcanes, furia, humillación, ira, venganza, el cúmulo de emociones desbordadas hizo aumentar la cólera de manera súbita, entonces pudo mover una garra…
He visto como la has manipulado, como has manchado con tu impureza y maldad a la princesa, le has lavado el cerebro nuevamente, pero no dejare que esto vuelva a ocurrir. Esta vez soy más poderoso e inteligente que aquellos días en los que tu padre se la robó. Ella ahora será mía…
Algo dentro de sí se liberó, como si fuese una poderosa cascada de energía fluyendo por su interior expandiéndose hasta el último rincón de su ser, Nadie, mucho menos un sucio ser como Naraku robaría aquello que era suyo, nadie.
Con un nuevo rugido su cuerpo se liberó de aquella prisión invisible que lo mantenía inmóvil, su torso y extremidades envueltas en un haz de luz comenzaron a crecer de manera desmesurada. Todo paso rápidamente, el semidemonio invoco al ataque a la pequeña niña albina y su espejo mágico, más el lord del oeste fue más rápido y con sus gigantescas faces cubiertas en su poderoso veneno la engullo de un solo golpe, fue entonces el turno de la bruja del viento del norte, pero grande fue su sorpresa cuando una gran llamarada de fuego y relámpagos le dio de lleno arrojándola al suelo sin poder moverse.
—Maldito seas anciano ¿Cómo es que aún sigues con vida? — preguntó con dificultad, mientras tosía sangre al hablar.
—Admito que eres poderosa Kagura, así como verdaderamente tonta, no deberías subestimar a tu contrincante solo por su vejez, o te puedes llevar sorpresas desagradables. —acotó con sabiduría en su voz.
Maldición, maldición, tengo que salir de aquí—analizaba Naraku, pero todo parecía simplemente imposible, entonces el reflejo de un espejo a lo lejos llamó su atención, sonrío con autosuficiencia, aún tenía una oportunidad, sino podía matar a la bestia al menos le quitaría a la princesa.
Sesshomaru rocío el ambiente con su potente ácido volviendo el aire del ambiente denso e imposible de soportar, incluso Totosai montó rápidamente en su buey volador para subir lo más alto posible y poder escapar de aquella atmosfera asfixiante, mientras el pelinegro maldecía nuevamente, la situación estaba escalando a un nivel de complejidad aún más peligroso. El Inuyoukai abandono su forma colosal, con elegancia y parsimonia, mientras el enemigo yacía de rodillas frente a él, aparentemente incapaz de poder permanecer de pie.
—Parece que crees que has ganado comandante—susurro apenas respirando con dificultad.
—Silencio, —le ordenó acercándose lentamente al híbrido —eres realmente patético, pero esto ¡termina aquí! —desenvaino la fiel espada que descansaba a su costado derecho con el firme objetivo de atravesar la garganta de su adversario, sin embargo, un quejido femenino y el olor a carne chamuscada le advirtieron que había fallado.
Retiro su espada del lacerado pecho de la ojiroja, sin perder de vista como el semidemonio se arrastraba con dificultad hacia el lado contrario de donde se encontraban.
—Cobarde— siseo con desprecio al mirar al villano arrastrarse cual vil insecto, como si se aferrase a la más mínima oportunidad de sobrevivir.
—No hay nada de cobarde en aferrarse a una última oportunidad Lord del Oeste, es algo muy interesante y extraño que se da particularmente en los humanos—masculló con cansancio y el eminente fracaso en su último aliento.
En la voz de la pelinegra había un cierto tono que le indicaba que buscaba en el ¿cierta empatía o comprensión? El aire se llevó danzando las cenizas de lo que había sido Kagura la bruja del norte y lo saco de su ensimismamiento, algo demasiado tarde para el Inuyoukai de ojos dorados, con agudeza observo como Naraku se lograba poner nuevamente en pie aún con dificultades y escondiendo algo tras sus manos.
—Siempre cometen el mismo error "mi señor Sesshomaru"—acentúo con sátira—subestiman a los seres humanos, creyéndose superiores e intocables como si de deidades se tratasen y es eso mismo lo que los lleva a su perdición. ¡Soy yo quien lo llevara a su ruina que de eso no le quede duda!, pero por el momento debo dejarlo, hay una princesa a la que he estado observando y está esperando a que la rescate de las garras de la bestia— de entre sus ropajes el espejo que antes portaba aquella niña albina brillo con apenas fuerzas—¡Muéstrame a la princesa Kagome!
La imagen de Kagome y un hombre de larga cabellera plateada y ojos tan dorados como los suyos se formaron dentro del espejo, provocando en el hibrido un momentáneo arranque de locura—No otra vez—sisea con sorna, introduciéndose de manera espontánea dentro del espejo, dejando tras de si el objeto carente de magia alguna al caer al suelo.
—¡Totosai! — la excitación en el demandante tono de su voz era aterradora, toda gelidez y sosiego desaparecieron de la siempre impenetrable fachada del comandante Perro que yacía observando la sangre escurriendo de su espada.
—Sí amo—al segundo el fiel anciano se encontraba a su lado.
—¿Dónde está? —Nadie tomaba lo que era suyo dos veces y vivía para contarlo, la próxima vez que tuviera a Naraku frente a el no fallaría y acabaría con él en cuestión de segundos, la situación ya había escalado demasiado.
—Amo, podría tomarnos una semana el llegar hacia allá.
—¡Muéstrame la dirección! —fuertes y pesadas expulsiones de energía demoniaca comenzaron a emanar del Inuyoukai quien se transformaba nuevamente en el colosal y bestial demonio perro. Llegaremos hoy.
Juntos alzaron el vuelo con dirección al extranjero hacia aquellas tierras a donde recién se daba cuenta su padre había desterrado no solamente a aquella humana hacia más de cien años, sino también a su medio hermano, un híbrido, un inuhanyou.
