Notas: Otro cambio de destino. En el próximo capítulo regresamos a Londres y hay un poco más de drama. Faltan solo unos 10 capítulos para terminar esta historia.
PPP
"… Mi querida Sra. Bennet, como usted ya sabe ahora soy el nuevo dueño de Longbourn," miró a las señoritas Bennet, "y como se dará cuenta no es adecuado que usted y sus hijas solteras se queden a vivir aquí conmigo; por eso van a tener que irse hoy mismo o a lo sumo mañana temprano de Longbourn."
Fanny abrió muy grande los ojos por la sorpresa, y el Sr. Gardiner que había escuchado al Sr. Collins respondió rapidamente, "Sr. Collins, no habla nada bien de usted que obligue de esa manera a la viuda del Sr. Bennet y a sus hijas irse de la casa que vivieron por tantos años a tan pocos días del funeral del Sr. Bennet." Lo miró a los ojos, "Los vecinos se van a enterar de lo mal que está tratando a mi hermana y a mis sobrinas y lo van a censurar. Aun así, le prometo que voy a hacer todo lo posible para que se vayan cuanto antes de Longbourn…"
"Pero no puedo quedarme a vivir en mi casa con tantas damas solteras sin ningún guardián, ¡no es correcto! Quiero evitar todo tipo de compromiso ya que no quiero casarme con ninguna de mis primas. ¡Soy un hombre comprometido!"
Muy fastidiado, el Sr. Gardiner contestó, "Sr. Collins, mis sobrinas están de luto y no tienen ningún tipo de interés en casarse con usted. Lo único que le estoy pidiendo son unos pocos días para que ellas terminen de empacar y yo hacer los arreglos para que se vayan a vivir a otro lado…"
La discusión siguió por varios minutos más, pero no llegaron a ningún acuerdo. Mary enseguida le mandó una nota a Elizabeth para contarle lo que estaba pasando y pedir la ayuda de Darcy. Un par de horas más tarde, los Darcy fueron a Longbourn.
El Sr. Collins que había escuchado a su estimada patrona hablar tanto sobre su desobediente sobrino, el Sr. Darcy, y sobretodo de la cazafortuna de su esposa se quedó muy sorprendido con la visita.
"… Sr. Collins, tengo entendido que usted era el clérigo de mi tía, Lady Catherine."
"Si, Sr. Darcy. Nunca conocí una dama tan inteligente, tan generosa, tan sabia, y tan excelente patrona, ella misma fue quien me presentó a mi querida prometida; y su hija, la Srta. De Bourgh es una de las joyas más grandes del Reino…"
Darcy frunció el ceño, y lo interrumpió, "Sr. Collins, si usted fue clérigo, debería ser mucho más considerado con una señora viuda y sus hijas. ¿Acaso no le enseñaron en el seminario la importancia de ser compasivo? El Sr. Bennet murió hace muy pocos días, y su viuda e hijas deberían poder guardar luto por unas semanas." Lo miró a los ojos, "Su comportamiento no es de un buen cristiano."
El Sr. Collins enrojeció, "… pero, Sr. Darcy, ¡no puedo quedarme a vivir con las señoritas Bennet si no está su guardián!¡No es correcto!"
Darcy asintió levemente, "no tiene porque quedarse en Longbourn mientras ellas terminan de empacar sus pertenencias. Quizás pueda volver a Kent y regresar en unas semanas a Longbourn."
"No, puedo Sr. Darcy porque Lady Catherine me dijo que no volviera a Hunsford porque iba a contratar otro clérigo."
Darcy asintió levemente, y respondió con seriedad "Se puede quedar por unos días en la posada de Meryton."
"Pero no tengo dinero para gastar en una posada..."
Darcy lo interrumpió, "No se preocupe por el dinero, yo mismo me voy a hacer cargo de pagar su estadía… De esa forma la familia Bennet puede empacar más tranquila y los vecinos de los alrededores van a decir que usted es un muy buen cristiano."
No muy convencido el Sr. Collins finalmente aceptó irse unos días de Longbourn. Pero no fue necesario que se fuera a la posada porque en ese momento llegó Sir William - que se había enterado de lo que estaba pasando en Longbourn – e lo invitó al Sr. Collins a que se fuera unos días a vivir a su casa.
El Sr. Collins aceptó encantado, y a los pocos días lamentaba profundamente no haber conocido a Charlotte Lucas unos meses antes..., pero ya era un hombre comprometido.
