Capítulo 2


Para resumir, la familia Casagrande terminó atrapada en una isla desierta después de haber ganado un concurso de trivia en la radio, y haber naufragado su bote debido a un poderoso tornado. Ahora ellos están atrapados y por alguna extraña razón, Carlos Casagrande es el único que está más que emocionado con esta situación.

La familia empezó a seguirlo por la jungla en búsqueda de un refugio, mientras este no dejaba de identificar a la flora y fauna del lugar, mayormente flores e insectos que habían alrededor, la familia ya estaba cansada de caminar.

-Hijo, ya estamos caminando demasiado, necesitamos descansar.

-Pero esto es una gran oportunidad de aprendizaje, solo miren esto, un achesta domesticus- Osea un grillo- Probablemente originario del sudoeste de Asia, pero se extendió a todo el mundo, siempre es bueno aprender algo nuevo de...

De inmediato un ave aterrizó en picada al dedo de Carlos y se llevó al grillo, descansa en paz grillo.

-¡La naturaleza es una dama sin misericordia Carlos! ¡Nos matará a todos!- Stanley alteró la paz con sus crudas verdades.

-La naturaleza es una dama neutral, no es ni amiga ni enemiga, solo tenemos que aprender a movernos en su terreno, para así sobrevivir- Carlos dijo algo sensato.

-¿Qué sucede cariño? Nosotros cuidamos de un zoológico ¿Lo olvidas?- Su esposa trató de tranquilizarlo.

-¡Una cosa es un zoológico y otra es enfrentar la naturaleza salvaje misma!

-Yo solo espero que todos estén bien en casa- Se preocupó Rosa.

-No te preocupes, de seguro Vito está cuidando bien la casa junto con Sergio y Lalo- Aseguró Héctor.


Mientras tanto...

-¡Eso mueve el bote Lalo!

Sergio, Lalo y Vito estaban teniendo una fiesta en la casa de los Casagrande con toda la pandilla paloma de Sergio y otras aves.


Los Casagrande y Chang seguían caminando hasta que toda la familia divisó un volcán a la lejanía.

-Si, hay un volcán, debería haber aguas termales cerca...

-¡Uh! ¡Aguas termales! Es buena para la piel- Se alegró Carlota.

-Pero no es nuestro destino, debemos seguir buscando un lugar espacioso para poder construir nuestros refugios.

-¡Encontré un lugar!

Todos fueron a la llamada de Ronnie Anne la cuál los guió hasta un sendero llano donde podrían acoplarse, cerca del arrollo, era un lugar perfecto para que puedan descansar.

-¡Bien hecho Ronnie Anne! ¡Este lugar es perfecto!- Carlos hizo un cuadro con sus manos imaginando los refugios para la familia.

-Ah, al fin puedo relajar mis juanetes- Héctor estaba por sentarse en una roca.

-¡No hay tiempo de descanso! En este tipo de situaciones lo crucial es abastecerse de recursos lo más pronto posible antes de que llegue la noche, o moriremos congelados.

-Carlos, yo y Stanley iremos por leña para una fogata- Becca tomó la iniciativa para buscar materiales y para cuidar de su marido.

-Muchas gracias Becca, Bobby y Carlota, por favor vigilen a los niños mientras los adultos trabajamos.

-¡A la orden tío!- Bobby hizo saludo militar.

-Pss, Sid, ¿Quieres ir a explorar?- Ronnie Anne susurraba a su amiga para escaparse.

-¡Yo te sigo!

En cuanto menos se lo esperaron, los niños se escabulleron y Carlota apenas se dio cuenta de aquello.

-¿Dónde están los niños?

-¡¿Estaban aquí hace un segundo?!

-¿Todo bien Bobby?- Preguntó Carlos ignorante del suceso.

-¡Ja, ja, si todo bien tío, solo iremos a explorar un rato!- Respondió nervioso para luego ir a partir en busca de los más pequeños.

-Muy bien, ahora que los pequeños se han ido, todos sigan mis instrucciones- Carlos chocó palmas por la emoción.

Carlos empezó a darles distintas instrucciones a su familia y amigos, una vez Becca y Stanley llegaron con la leña, Carlos los puso a trabajar.

-Becca, Stanley, ustedes con Frida empiecen a tejer canastas para que empiecen a recolectar comida.

-¡Uh! ¡Será emocionante! Siempre quise usar hojas para tejer- Frida estaba evidentemente emocionada.

-María, Arturo, ayúdenlos y cuando tengan canastas, necesito que vayan a la playa y traigan conchas.

-¿Conchas? ¿Para qué necesitas conchas?- Preguntó su hermana en efecto, confundida.

-Ya lo verás.

-Mamá, papá, vengan conmigo- Carlos tomó una de las ramas que trajeron los padres de Sid y se la llevó consigo hasta la playa.

En una roca, Carlos empezó a frotar la punta de la rama para afilarla y finalmente, tener una lanza.

-¿Qué planeas hacer hijo?- Preguntó su padre.

-Mamá- Carlos se paró frente a su madre- ¿Crees que puedas pescar con estas?

-Oh cielos, esto va a ser diferente del mercado, pero daré todo mi esfuerzo.

-Gracias mamá, necesito que tú y papá se encarguen de traer pescado para la cena.

-A la orden mijito- Rosa hizo pose militar al igual que Bobby.

-¡Muy bien! ¡Hora de trabajar!


En cuanto a los chiquillos, Ronnie Anne, Sid y CJ se fueron a explorar las profundidades del bosque sin medir las consecuencias de posibles peligros, Bobby y Carlota los estaban llamando para que no se metieran en problemas, y en cuanto a Carl y Adelaide, la pequeña cargaba a su mascota Sapito mientras exploraban.

-¿Exactamente que estamos buscando?- Preguntó Carl sin ganas de caminar demasiado.

-Estamos buscando amigos para Sapito, es una isla, debe de haber muchos animales- Adeleide buscaba debajo de una roca.

-Pierdes tu tiempo, lo único que encontrarás son insectos y...-Carl miró al cielo para encontrarse con una palmera con plátanos- ¡Comida!

Carl sin decir más, trepó por la palmera para intentar alcanzar la fruta deseada, pero al hacerlo, la mano de un mono iba a por la banana de la misma forma.

-¡Hey yo la vi primero!- Carl trató de arrancar la banana pero el mono jalaba la fruta para quedársela, empezando un juego de tirar la cuerda, pero con una fruta.

-¿Carl? ¿Qué estás haciendo?- Adeleide escuchaba que Carl estaba haciendo escándalo así que intentó buscarlo, solo para encontrarlo peleando con un mono- ¡Carl! Solo dale la banana.

-¡No! ¡Es mi comida!- Carl era reacio a soltar el plátano.

Pero Carl soltó el plátano, y la gravedad lo arrastró a estrellarse contra el suelo, Adeleide dio un grito ahogado al ver que habría puré de Carl en frente de ella, pero afortunadamente, ese mono había tomado una liana y rescató a Carl de un trágico destino.

-Tú... me salvaste- Carl estaba sorprendido, pero el mono se fue, no sin antes pellizcar la nariz de Carl.

Entonces llegó Adelaide con Sapito para ver si estaba bien.

-Carl, ese mono te salvó la vida.

-Sí, pero se quedó con mi plátano.

-¿Ah dónde se habrá ido?


Mientras tanto en la playa, María y Arturo tenían detrás de sí cestas para colocar todas las almejas que podrían llevar.

-¿Carlos sabrá lo que hace?- Se preguntaba María sin mucha confianza.

-Creo que podemos confiar en él, es un profesor después de todo.

-Sí, pero... es Carlos, de niño le hacían calzón chino por pasar todo el día en enciclopedias- La persona que le hizo el calzón chino era ella de niña.

-Mira, encontré una estrella de mar- Arturo recogió la estrella con asombro- Oh, esto me recuerda a nuestra cita en el muelle.

-Es verdad, me invitaste unos mariscos y casi te atragantas con una espina de pescado.

-¡Es cierto! No he vuelto a comer pescados enteros desde entonces.

-Sabes, esto es bueno, simplemente charlamos, sin ninguna incomodidad.

-Sí, somos realmente buenos con esto.

-Jajajaja- Ambos empezaron a reír, para que de pronto empezara un silencio incómodo.

-Bueno será mejor que pronto acabemos.

-Oye María.

La mencionada voltea hacia Arturo después de llamarla, solo para caer en carcajadas al ver a Arturo con dos estrellas de mar como ojos, y una alga como bigote. Así pudieron acabar con la incomodidad y terminar rápido el trabajo, eso hasta que Arturo encuentra una concha abierta y se asombra con su interior.


Volviendo a la pradera, María y Arturo reían gracias a una amena charla, para después quedarse sorprendidos al ver a Carlos separando los alimentos que Becca y Stanley trajeron de la selva.

-Amanita Muscaria no, Pleurotus si, Artemisa si, acónito ¿A quién quieren matar?

-¿Qué estás haciendo querido?- Preguntó Frida.

-Solo separo las setas y plantas que pueden ser comestibles, no queremos tener un grave caso de disentería.

-¿Disentería?- Preguntó Stanley.

-Cuando haces popó hasta morir- Aclaró Arturo.

-¡Ah! Trajeron las conchas.

-Si, ¿Para qué las quieres?- Quiso saber María.

-Necesito que las trituren hasta volverlas polvo.

-¿No estás pidiendo demasiado?

-Bien, lo haré yo...

Carlos cargo con una roca grande con algo de dificultas, al ver que su hermano apenas puede con su vida, María decide ayudarlo a regañadientes, ambos empezaron a triturar las almejas hasta finalmente conseguir polvo, así fue como Carlos empezó a explicar la importancia de las conchas.

-Lo hemos conseguido, Carbonato de Calcio.

-¿Carbotano de Calcio?

-Tiene cuatro usos muy impresionantes, se puede usar para la agricultura, la construcción, pero lo que más me interesa es...

Carlos sacó una ruca cuadrada, y con el carbonato de calcio, empezó una serie de procesos que cualquiera estaría encantado de investigar por su cuenta, para así crear jabón.

-¡Podemos crear jabón! En un ambiente como este, lo más importante es mantener lejos a cualquier enfermedad, el cuarto uso es para pólvora, pero no creo que vayamos a necesitar eso, ja, ja, ja.

-¡Vaya hermano! Realmente me impresionas.

-Bueno, simplemente lo leí de un libro de ciencias, no es la gran cosa, ¡Ahora todos a construir!


Después de una larga e incesante búsqueda, con varios rasguños y suciedad, Bobby y Carlota lograron encontrar a los chicos.

-¡Los encontramos! ¡Nos tenían preocupados!- Bobby saltó a abrazar a CJ apachurrándolo.

-Tranquilos, solo fuimos a ver las aguas termales- Ronnie Anne se excusó mientras Carlota también la trataba de abrazar.

-Ya se está volviendo tarde, será mejor regresar- Sugirió Sid para que así todos vayan en camino a la pradera.

Pero al llegar, no podían creer lo que veían sus ojos, en tan solo un día de arduo trabajo, los adultos lograron construir cuatro chozas usando barro con cemento gracias al carbonato de calcio, crearon vasijas, y cubrieron los techos con paja y hojas, mientras Frida usaba lianas para hacer hamacas, Rosa y Héctor llegaban a la pradera con un festín de peces que Rosa pescó.

-¿Qué es todo esto?- Ronnie Anne exclamó.

-Esto querida sobrina- Carlos asomó desde el techo de una choza mientras trataba de lucir genial- Es supervivencia.


La fogata brindaba calor en medio de la noche, mientras que en varios tazones, Rosa repartía a toda la familia su sopa casera de pescado.

-Gracias abuela- Agradeció CJ para empezar a comer.

-Gracias a Carlos por enseñarme a sacar sal del agua de mar, de lo contrario habría sido una sopa horrible.

-De no ser por mi Carlos habría sido un día horrible- Frida abrazó a Carlos.

-Es verdad- Becca añadió- Gracias Carlos por guiarnos con tu conocimientos.

-No es nada- Carlos se ruborizaba- Todo fue un trabajo en equipo.

-Pamplinas hijo, tus años de estudio cesante finalmente dieron sus frutos, gracias a ti y a Frida tengo esta increíble guitarra- Héctor presumió el regalo que le hicieron su hijo y su nuera- ¿Qué tal algo de música para acompañar el ambiente?

-¡Claro que sí!

Héctor empezó a rasgar los acordes, tocando una melodía tranquila pero armoniosa que calentaba los corazones de todos los presentes, que los hacía olvidar las dificultades que les traía pasar sus vacaciones en una isla en medio de la nada, porque lo que más importaba, era que estaban juntos, en familia, y juntos lograrán salir adelante de las dificultades, y saldrán de la isla, más unidos que nunca.

No where to turn
No where to hide
Between a rock and a hard place
Someone to find I know that times are tough
Just down and out putting my faith in tomorrow
I'm ready to go but I don't know where to start

Each and every road seems to be calling to me
Pulled in every which way, so I made my own path

A deep breath and my best foot forward
One small step from zero, I'm not afraid
'Cause the world that we want is right here for us to make

Just taking one small step to hero
I'll take the chance
And when I do I'll be thinking of the same thing I always do
It's always you


CONTINUARÁ...