Wii! doble actualización hoy! XD.
ya saben, Beyblade no es mio...
noda, ya sabes que te quiero...(pero ni modo lo repito XD).
~Ajenjo~
-"me alegra saber que has retomado tu compromiso con Mao, hijo, aunque su familia ha pasado muchas dificultades con la guerra y ya no es tan conveniente ese compromiso…"
-"pero la amo, es natural que quiera ofrecerle mi ayuda…"
Una sonrisa curvó los labios de Rei y sus ojos se pasearon lentamente hasta Hiwatari, entre retadores y burlones, si se trataba de jugar sucio podría decirse que ambos habían aprendido el uno del otro.
Kai entrecerró los ojos y le escudriñó, odiándole en silencio pero también sonrió un poco siguiendo todo el juego –"deberías intentar no ser tan imprudente…"- dijo, con todos los sentidos que podía abarcar esa frase
Rei ensanchó su sonrisa –"creo que he aprendido a no serlo…y he considerado que mi compromiso con ella me alejara de cosas que son aún más peligrosas…" –arrastró las últimas palabras observándole con aún más atención.
El padre de Rei que al parecer notó el ambiente tenso entre ambos carraspeó –"la verdad, pienso que sí sería bueno que lo discutieran… además la dote por Mao es bastante alta…"- el hombre dejo a un lado su pipa y suspiró –"de cualquier forma deberíamos discutir aquello más tarde, en pocas horas hay que asistir a tomar el té con los Masefield y sus allegados…"- hizo una leve reverencia –"caballeros, si me disculpan…"-y salió de la habitación que tenía un ambiente tan terrible que le hacía querer huir con su masajista.
Los más jóvenes quedaron en silencio por varios segundos, como queriendo estar seguros que de verdad se encontraban a solas, apenas profiriendo un suspiro la muñeca de Rei había sido tomada por Kai quién le haló hacia él, demandante y deleitado por unos segundos del aroma boscoso que desprendían las hebras azabaches, mas volvió a su postura arisca e implacable a los segundos.
-"¿qué te propones, Kon?"- susurró sobre su rostro, ambos alientos chocando y sus miradas escudriñándose con desprecio, sintiendo cada músculo tensarse por la cercanía; hacía una semana que no compartían lecho y al parecer sus cuerpos eran los más consientes de aquello.
-"… ¿tu vas a casarte y yo no puedo?"-sonrió fingiendo inocencia e inclinando su rostro en dirección al de Kai, dejando que sus labios se rozaran un poco solo para separarse en una caricia enloquecedora que hizo a Kai buscar los carnosos labios del oriental mas este desvió el rostro antes de un contacto más profundo.
La mano de Kai abandonó la muñeca de Rei para ascender a su barbilla y obligarle a mirarle –"es diferente…"- siseó irritado, buscando hacer contacto con los labios pero Rei colocó sus dedos sobre los fríos labios del ruso, disfrazando su impedimento con una caricia
-"quizás si cancelas tu compromiso con Huan yo no me case con Mao…"- dijo alzando una ceja y avanzando un paso hacia el, colocando su estilizada figura sobre Kai, dejando sus piernas enredarse en su masculina cintura
-"¿quizás?"- Kai odiaba las incertidumbres
-"solo quizás…"- y Rei odiaba dar respuestas concisas
-"quizás si aceptas otro trato..."- sonrió arrogante paseando sus manos por los glúteos del chino y deleitándose con la idea de tenerle de nuevo gimiendo para él cuando quisiese y no en este estúpido juego que a Rei le gustaba.
Ojos dorados le escudriñaron y giraron la vista, luego de que su dueño quitase su cuerpo de encima del ruso, chasqueando la lengua y paseando sus dedos por las hebras negras en un gesto distraído y seductor.
-"…¿y?"- insistió el ruso y maldijo en sus adentros por no tenerle sobre el ¡cómo anhelaba besarlo y él solo se hacía el difícil! ¡Era obvio que aún Rei gustaba de él! ¿Qué sentido tenía disfrazarlo todo con orgullo?
-"quizás…"- dijo mirándole de reojo y sonriendo –"lo pensaré luego de tomar el té…"- dijo encogiéndose de hombros y saliendo de la habitación –"espero nos acompañes y no estés muy ocupado"- dijo eso último mirándole de arriba abajo desde el marco de la puerta y sonriendo más ante el estado del ruso.
¡Maldita sea Rei y el aire seductor que parecía había desarrollado aún más esos años con él! El chino sabía que él era, literalmente, un adicto a su hermosa figura y ahora que no era su sirviente no hacía más que valerse de eso. El juego tenía que terminarse y pronto.
A pesar de la molestia atinó a arreglarse de manera pertinente a esa reunión después de todo ahora el también era parte de esa familia y le convenía ganarse la simpatía de los Masefield.
Le hubiese gustado compartir su carroza con el oriental para tomar represalias por esa última jugarreta, pero el chino astuto había logrado quedar con su padre y su hermana en una de las carrozas lo que le dejaba a él con su futura esposa, Huan.
La examinó en silencio, viéndola bien realmente no era atractiva y con ese semblante apático no ayudaba en lo absoluto, sin embargo la chica no se veía para nada intimidada ni que le importara su apariencia en lo más mínimo. Se sorprendió por encontrarse incómodo al sentir los ojos castaños de ella escudriñándole en silencio, era como si pudiesen leerle: cosa que odiaba.
-"¿qué sucede?" –intentó sonar lo más cordial posible, después de todo si ella decía algo su padre podía negarse al compromiso
La chica le miró en silencio y no dijo nada, simplemente negó con la cabeza más continuaba observándole, Kai se enfurruñó en su asiento e intentó ignorarla.
-"No te gusta mostrar debilidad pero eres muy fácil de sacar de quicio aunque lo ocultes…"- dijo mirándole, consiguiendo esta vez que fuese el ruso el que la observara, más enfadado que otra cosa ¿por qué le hablaba de esa forma?
No pudo reclamarle porque la carroza se había detenido, así que simplemente atinó a bajar en silencio y avanzar a la mansión de aspecto occidental y ostentoso, que por demás estaba repleta de guardias.
Permaneció en silencio durante gran parte del recibimiento y no pudo evitar mirar extrañado como Rei recibía un caluroso abrazo de un muchacho pecoso y rubio; su confusión era porque sabía de quién se trataba, Max Tate, un comerciante americano que tenía muchos negocios en Europa. Habían intercambiado unas cuantas palabras y llegado a un acuerdo para extender los dominios de Hiwatari un poco más allá de china y por toda la ruta de la seda, que aunque sería problemático al comienzo resultaría beneficioso, pero ninguno de esos tratos fue en presencia del oriental ¿cómo es que se conocían entonces?
-"tu "sirviente" siempre fue demasiado astuto"- se escuchó una voz detrás de él, siseando en ruso y causando una mueca de desagrado en sus labios, a sus espaldas estaba Yuriy Ivanov, dueño de una importante empresa de ferrocarriles con su inseparable Boris Kuznetsov; un sargento recién ascendido.
Kai no dijo nada, Yuriy tenía un punto y una idea que seguir y sabía que el solo se daría cuerda para continuar. –"me sorprende que no esté a tu lado siguiéndote como un gatito…"
-"veo que tu sí traes a tu mascota…" –dijo simplemente, mordaz sacando una carcajada por parte de Ivanov que tuvo que sostener a su acompañante para que no golpeara al ruso.
-"Al menos yo si estoy atento a todo lo que él hace…"- dijo Ivanov curveando sus delgados labios en una sonrisa
-"que amable eres, Yuriy, dando a entender que soy tu mascota…"- dijo mordaz Kuznetsov mirándole de reojo y visiblemente enojado
Kai no tenía porqué quedarse a escuchar aquello por lo que buscó nuevamente con la mirada al chino, quién conversaba esta vez con los ingleses: disimulando perfectamente su desagrado al tener a sus ojos a Brooklyn Masefield, la máxima autoridad del British East company, Alice Masefield la elegante hermana del pelirrojo y a su lado el americano pecoso que sonreía amablemente y alzaba sus brazos entusiasmado cada dos segundos.
-"… ¿vas a aceptar el trato aún sabiendo que el chino lo planeo todo?"- dijo Yuriy retomando la conversación con el ruso, luego de haber calmado a su acompañante. Kai simplemente le miró de reojo con desprecio, ¿cómo lo planeo en primer lugar? Y en segunda ¿cómo es que Ivanov lo sabía?
-"Parker es socio de Tate, quien además es socio de Lavalier…y ambos comentan lo agradable que fueron las reuniones privadas con él…"- dijo sonriendo y buscando un cigarrillo para encenderlo.
Kai no respondió nada nuevamente, simplemente le miró de reojo y se sorprendió a sí mismo de también buscar un poco de humo para sus pulmones: encendió un cigarrillo pensativo.
-"es algo patético que dejes que tu gato ande libre por allí y caigas en su juego…"- continuó Ivanov molestando al de cabellos humo, a lo que este se giró sobre sus talones y le encaró.
-"bueno, si no acepto el trato estoy seguro que el mayor beneficiario será Balkov al aliarse con los americanos así que supongo mi gatito no es tan estúpido…"- dijo cayendo en cuenta finalmente de las intenciones de Ivanov; un fiel lacayo Boris Balkov su principal competencia. –"buen intento Ivanov…"- una vez dicho eso se alejó de él sumamente irritado, si bien Tala intentaba engañarlo no mentía en una cosa, Rei siempre había estado planeando a sus espaldas.
Pagaría caro por eso.
Caminó en dirección a uno de los jardines tirando el cigarrillo a un lado y pisándolo visiblemente enojado, no podía ocurrírsele nada para vengarse que no incluyese mucha sangre del oriental derramada: lo quería muerto por ser más que un gato una rata traicionera y se maldecía por haberlo deseado toda esa semana o todo el año
No querría tocar algo tan asqueroso nuevamente o al menos eso pensaba
Aspiró el aroma desagradable de los rosales y arrugó la nariz intentando tomar toda la fuerza de voluntad necesaria para regresar y encarar al chino y a todos los políticos y comerciantes. Hizo ademán de volver más al hacerlo escuchó un ruido en el fondo del jardín.
Sea por curiosidad, sea porque era una excusa para no volver adentro sus pies instintivamente se adentraron entre las flores; rosas, narcisos, crisantemos y finalmente un estanque lleno de lotos donde cerca de una banca se encontraba la hermana menor del chino y prometida de Masefield: Mei.
La chica lo notó y se levantó temblorosa intentando ocultar sus lágrimas –"..s…señor Hiwatari"- hipeó, limpiándose con la manga de seda y desviando sus ojos dorados
Tenía una vaga idea de que sucedía y eso no podía ser para nada bueno, no económicamente hablando, claro está.-"¿qué sucede?"- no le importaba en realidad si la chica moría de neumonía, pero sabía ser político.
-"…n..no es nada…"- dijo desviando la mirada al suelo, arremolinando sus delicadas manos en sus mangas de seda rosa.
Giró la vista cansado y recordando porqué era que le gustaba estar solo, los problemas de los demás siempre resultaban estúpidos y triviales –"¿es Por Masefield?"
La chica abrió los ojos ampliamente. Kai sonrió un poco al haber adivinado.
-"por favor no diga nada a mi padre…"- chilló un poco más, colgándose delicadamente sobre el pecho del ruso –"…yo…"- susurró –"amo a alguien más…"
Alzó una ceja y suspiró: o amaba a un sucesor al trono de Inglaterra o algún zar, porque no se le ocurría quién podía ser más importante que Masefield en Hong Kong. –"¿a quién?"- sintió la curiosidad, incluso él a veces tenía interés en ver la estupidez de la gente.
La chica se sonrojó y sonrió –"es…un músico…"- confesó mirando a Kai como si fuese su mejor amigo y confidente de toda la vida –"quería cancelar el compromiso pero mi padre no me lo permite…¡huiré!"- comenzó, con el rostro empapado en lágrimas nuevamente.
Si Kai fuese el padre de esa chiquilla realmente le habría dado una bofetada que la habría dejado en el estanque, bufó e hizo ademán de marcharse.
-"¿señor Kai?"
Kai se detuvo de golpe al recordar algo y no pudo evitar sonreír un poco, se giró hasta la chica y tomó sus hombros fingiendo condescendencia –"…deberías huir…"
La chica abrió grandemente los ojos. –"…pero… ¿y mi familia?"
-"se arreglará…"- sonrió más, la idea que tenía era simplemente hermosa –"¿lo amas no?"
-"… ¡más que a nadie señor Kai!"
-"entonces huye…"- realmente, la chiquilla le recordaba a Rei hace tres años: una estúpida mujer enamorada.
-"..pe..pero cuando…"
-"esta noche…antes de que sea tarde…"
La chica asintió, enjuagó sus lágrimas y le dio un caluroso abrazo al ruso –"¡Huan es afortunada de estar con usted…!"- sonrió ampliamente
Kai no dijo nada simplemente atinó a hacer un ademan con la cabeza –"regresa y finge o se darán cuenta…"
La chica sonrió más y asintió por última vez antes de abandonar el jardín a toda prisa luciendo las mejores de sus sonrisas, consiguiendo que Kai riera también al verla huir, debía ser un mal de familia el ser tan estúpido. Suspiró y finalmente caminó a reunirse con los demás en la agradable velada procurando que nadie les hubiese visto en esa charla privada.
Avanzó por la estancia con sus orbes escarlatas fijas en el chino, quien al parecer notó esto pero permanecía impasible, sus pasos lo llevaron hasta quedar frente al otro, sonriendo un poco.
Rei alzó una ceja e intento descifrar que se proponía en vano, una especie de escalofrío recorrió su espalda y sus labios se entreabrieron en sorpresa.
-"Señor Hiwatari cuanto me alegra que haya decidido reunirse con nosotros"- era la voz de Masefield, deteniendo su encuentro y capturando ahora la atención del ruso quién se unió a la conversación política sin problema alguno.
Rei le observó y sus dedos temblorosos fueron hasta su taza de té para tomar un sorbo y tratar de ignorarle, buscó asiento en uno de los mullidos sofás donde podía observarle a distancia: tenerle cerca cuando estaba furioso con él era desagradable y sin embargo había sonreído. ¿por qué?
¿Qué se proponía Kai Hiwatari?.
***
En realidad había luna llena esa noche pero nadie hubiese podido notarlo con esa niebla tan densa que no dejaba ver si quiera la punta de sus narices, adicional a eso el clima frío resultaba demoledor en lo más profundo de sus huesos.
Llevaban al menos dos horas en la intemperie buscando a la hermana menor de Rei, la criada había ido a revisar su habitación y esta había literalmente desaparecido de la mansión. Rei odiaba el clima frío pero quería a sus hermanas lo suficiente como para estar en medio de la nada con un farol rezando porque apareciese ¿por qué una chica como ella huiría de repente? ¿Qué tal si algunos chinos radicales la habían secuestrado por ser la prometida de Masefield?.
Millones de preguntas se formulaban en su mente, ignorando la verdad que se escondía debajo de todo el asunto.
Regresó derrotado a la mansión, bajando del carruaje y acomodando su cuerpo dentro de su chaqueta antes de decidir marcharse nuevamente dentro de su alcoba a esperar a que las autoridades diesen con ella.
Sorprendentemente a pesar de toda la niebla que pudiese recorrer esos pasillos había una silueta esperándole que conocía demasiado bien, incluso con toda la oscuridad de la noche rodeándoles.
-"Señor Hiwatari…"- dijo, más mordaz que educado: que no estuviese buscando o al menos se molestara en mostrarse preocupado no hacía más que enfadarle.
-"Kon…"- dijo él con suavidad, dando unos pasos acercándose y sonriendo un poco –"¿tuviste suerte en la búsqueda?" –Preguntó hipócritamente
-"sabes que no"- respondió mirándole –"presumo que tu sí…"
-"no exactamente…"
Rei alzó una ceja y caminó un poco alrededor del ruso escudriñándole en silencio –"¿no exactamente?"- preguntó y sus manos hicieron ademan de sostener su espalda más Kai se apartó un poco cosa que extraño increíblemente a Rei.
-"¿la boda de Mei se realizará en una semana no es así?"- preguntó de soslayo Hiwatari, ahora acomodando sus guantes en la oscuridad, Rei hizo ademan de acercarse de nuevo pero una vez más se alejó un poco
-"sí, es una semana…"- respondió finalmente Rei sorprendiéndose a sí mismo de haber bajado el rostro y temblado levemente ¿por qué Kai le evitaba de esa forma?
-"en una semana media Inglaterra vendrá a esperar que ambas familias se unan, Kon"- comentó con suavidad, aunque sonreía levemente entre triunfante y cínico, Rei estaba demasiado perturbado para seguir la conversación por lo que simplemente atinó a mirarle confundido, Kai podía sentir la perturbación en sus ojos dorados –"no podemos cancelar esa boda si tu hermana no aparece…"
Aún no comprendía
-"tu padre ha sugerido una idea maravillosa y me pidió que te lo dijera…siendo que…"- dijo irónico –"somos grandes amigos…"
-"¿qué idea podría ser esa?"- preguntó Rei alzando una ceja y cruzándose de brazos
-"estoy seguro que notaste el interés de Alice en ti…"
Rei sopeso un poco, en realidad sentía que era Masefield quien le desnudaba con la mirada pero asintió, luego sopesó un poco hasta caer en cuenta que su padre casualmente (realmente por casualidad, pero Hiwatari se había valido de ello), se viniese el comentario de "Alice parece muy interesada en ti, hijo"
un escalofrío le recorrió la espalda, ya venía la idea, frunció el ceño y miró con desprecio a Kai aunque esbozó una sonrisa hipócrita –"que considerado eres, Hiwatari en decirme la maravillosa noticia…"
-"¿verdad?, estoy feliz de que tu padre me haya dado tal honor…"- no pudo decir más porque Rei le había empujado contra el muro y apresado contra este en ademanes de golpearle, pero Hiwatari no estaba intimidado en lo absoluto: de hecho la fuerza de Rei era ridículamente baja en comparación a la suya.
-"infeliz…"-siseó desdeñoso queriendo achocarle –"sabes que los odio…"
-"debiste pensar mejor tus movimientos, Kon"- comentó entrecerrando los ojos y ahora llevando sus manos a la cintura del chino, odiándose a si mismo porque al tenerlo cerca lo deseaba de esa forma a pesar de encontrarlo mentiroso y desagradable –"pero me siento benevolente y podríamos llegar a un trato…más…"
Kai no pudo continuar porque Rei había gritado en su rostro –"¡no habrá ningún trato Hiwatari! ¡no lo habrá! ¡ni ahora! ¡ni nunca!"- se alejó de golpe histérico más Kai había tomado su muñeca y halado con brusquedad, ahora también irritado
-"me parece que no tienes opción a menos que quieras casarte con Alice, acostarte con ella, tener una familia y todas las demás estupideces …"
Rei quedó en silencio mirándole con odio mas buscó zafarse de su agarre, temblando de la impotencia y la rabia, su padre no estaba de acuerdo en que estuviese con Mao y Alice era la suplente perfecta, todo permanecía en orden entre ambas familias. Podría optar por alguna de sus hermanas pero: Shan lo que haría es avergonzarlos y Zhu era muy infantil y retraida para el matrimonio.
Calló, consiguiendo que sus fuerzas se drenaran y Kai le halará hasta hablar en su oído –"¿y bien Kon?"- sonreía
-"…quizás….si dejas el matrimonio con Huan"
Kai simplemente le miró en silencio, considerándolo….
