CAPÍTULO 10.- Aprendiz

El aire refrescante que llevaba consigo el peculiar olor a mar se impregnaba en su vestimenta. Las cigarraslloraban en un cántico melodioso para ella en mil notas diferentes… tratando de tranquilizarla y animarla, o al menos eso quería creer.

Había llegado hasta ese lugar y ese momento… le había dicho todo lo que sentía, por fin se había decidido y firmemente lo encaró solo para huir de nuevo… así era Sakura Haruno.

Sus ojos comenzaban a arderle y los labios temblaban contra su voluntad. El nudo en su garganta se iba expandiendo por todo su cuerpo como una enfermedad terminal, consumiendo cada parte de su ser en una dolora y lenta agonía. No podía contenerse más, solo esperaba estar lo suficientemente distanciadapara dejarse vencer y estallar en un amago sollozo.

Quería estar lejos de él y su perturbante existencia… ella quería…

Quería estar junto a él. Ni siquiera podía engañarse a si misma.

¡Maldito dolor! Era un sentimiento que nunca antes había experimentado, esas punzadas eran un suplicio interminable, más intenso y destrozador que cuando su madre falleció. La tortura era de tal magnitud que aparentaba cómo una aguja era clavada lentamente en su corazón, cada vez más y más hondo y cuando parecía haberse detenido el sufrimiento, solo daba paso a otra aguja más.

¿Por qué era tan tormentoso tener que lidiar con sus propios sentimientos? ¿Por qué era tan cobarde? ¿Por qué se había vuelto tan importante para ella? No… siempre ha sido importante para ella, aunque le costó un largo camino admitirlo.

Tonto rubio.

Perder a Naruto se convirtió en "perder una parte de ella misma"

No había mejor forma de explicarlo.

Al fin se había dado cuenta de la inmensidad de sus sentimientos, lo que significaba Naruto para ella. Tragó saliva fuertemente, completamente abrumada por su descubrimiento y el nudo en su garganta se afianzaba más.

Mordió su tembloroso labio inferior fuertemente desgarrándolo un poco, sintiendo el sabor a óxido una vez mas en su sentido del gusto y una solitaria lágrima recorrió su mejilla sucia creando un sendero limpio y húmedo.

¡Por dios! ¡Era tan PATETICA!

Se odiaba a sí misma, a su estúpido razonamiento y su falta de convicción.

Una ventisca tropical danzó con sus cortos cabellos rosáceos. A lo lejos se escuchaba cómo agitadamente las olas del mar se estrellaban con el peñasco y el cántico de las cigarras entonaba en coro sublime.

Los dientes tiritaban por la ansiedad. Una frágil y melancólica sonrisa se apropió de sus labios. Se aseguraría que esta vez no hubiera margen de error, de entender lo que significaba para ella… y cuanto lo quería.

Apoyó su peso en sus tobillos para dar media vuelta, pero una voz en su interior se lo impidió.

"Es mejor que crea lo que quiera, tu ya hiciste tu trabajo" "Él no te vera más que como una simple amiga" "¿Vale la pena sufrir?" "Ya sabes el resultado de esto"

Maldita voz interna… tenía tanta razón…

Su propio fantasma se había postrado ante ella.

De pronto, su "espejo" comenzó a convertirse en una imagen borrosa y desteñida que se fue enfocando lentamente frente a sus contrariados ojos, tomando un matiz diferente… bronceado. De alguna forma aquella imagen la reconfortaba y sosegaba. Sus signos vitales se fueron sosegando hasta desvanecer la mayor parte del dolor en su corazón y todo se aclaró.

Su imagen… su cabello; sus ojos; su boba sonrisa; sus tonterías… total, completa y únicamente él.

Subió su mano izquierda hasta su pecho y sonrió, mordiendo su labio inferior con suavidad. Contempló el firmamento por un instante, sus orbes verdes brillaban como las estrellas, dio un paso atrás sin desviar la mirada y cuando se sintió lista dio media vuelta.

Pensó que estaba tan alejada de él que iba a ser difícil encontrarlo, sin embargo sus pasos habían sido tan lentos y pesados que la realidad era muy diferente.

El rubio a pocos metros frente de ella se encontraba cabizbajo, pensativo…

Sus pasos aún tambaleantes se dirigían a un único lugar y no se detendría hasta alcanzarlo.

En el ambiente podía percibir el ligero perfume de Naruto que se iba intensificando conforme se acercaba.

Apoyó su boca contra la de él en un contacto diligente pero a la vez raudo, ya que a los pocos segundo el de ojos azules quebró aquel instante al sostenerla por los hombros y separarla.

― ¿Por qué? ―empuñó ambas manos a sus costados― ¿Por qué siempre me apartas de ti?

Sakura alzó su mirada con los ojos humedecidos y el ceño fruncido denotando tristeza.

― ¿No puedo hacer nada para evitarlo?

― No puedo dejar que… ―sus manos se aferraron a sus hombros, sin embargo ella estaba tan aturdida que no sintió dolor alguno.

― ¡Te quiero a ti Naruto! Solo a ti… ―el rubio desvió la mirada, clavándola en el piso y ella hizo lo mismo, agachó la mirada al sentir sus ojos humedecidos, el silenció volvió a reinar.

Una escurridiza lágrima cayó a la grama bajo sus pies, trató de calmarse lo suficiente para articular palabra.

― ¿Qué te lo impide?

Naruto no contestó, solo escondió aún más la mitad de su rostro entre su cabello dorado.

Un rápido recuerdo surcó su mente y su interior de removió fuertemente, como en una erupción volcánica… la llamada telefónica.

― ¿Quién es ella? ―resopló por sus fosas nasales.

― ¿De que hablas? ―pronunció levantando un poco su cabeza, lo suficiente como para mirarla de soslayo.

Tenía que ser más directa si quería respuestas, aunque las mismas le daban un pavor indescriptible, tal que a penas si podía controlar que sus rodillas no chocaran entre sí… no quería perderlo.

― ¿Ti-tienes novia? ―dijo con temor.

― ¿N-Novia?

El sonido de las cigarras aumentó en el ambiente, un incómodo silencio los envolvió y la desesperación comenzaba a carcomerla.

De pronto una carcajada estalló, apagando todos los pequeños sonidos del bosque. El rubio apoyó sus manos en su estómago divertido por las palabras de Sakura.

¡Se estaba burlando de ella nuevamente! Naruto Uzumaki era un imbécil ¿Es que nunca terminaría la humillación? Solo provocaba que sintiera un enorme rechazo de su parte.

― No hay ninguna novia ―respondió seguramente al notar la frustración que emanaba de la pelirrosa.

― ¿Qué dijiste? ―creyó haber entendido mal... o ¿había escuchado bien? Sea como fuere, tenía que rectificarlo.

― No tengo ninguna novia ―leyó la verdad en sus orbes azules, lo único que reflejaban… era a ella misma.

Al escuchar esas palabras una sonrisa alargó sus labios. En un impulso se lanzó abrazando a 'su amigo' por el cuello en un frenesí de alegría, quedando a unos centímetros de su rostro, sintiendo como se tensó el cuerpo masculino.

Sus dedos se entrelazaron entre los cabellos dorados causando que un sorprendido Nauro alzara su rostro por la inesperada reacción. Sakura aprovechó aquel momento para unir sus labios a los suaves, delgados e irresistibles del ojiazul.

Saboreó los labios de Naruto, apretándolos contra los de ella, acaparándolos entre su boca, sintiendo el calor que emanaba por aquella zona, la suavidad a su tacto. Trataba de inspeccionar la carnosidad de los labios varoniles e incitarlo a que le correspondiera desesperadamente.

El rostro del rubio se echó para atrás, alejándose a una distancia prudente para mirarla. Posó sus labios en la mejilla sonrojada de Sakura que fue causante de que sus piernas fallaran y titubeara. Sino fuera por que Naruto la sostuvo hubiera caído al suelo.

El rubio jadeó junto a su oreja, sacando el aire caliente de su boca en una larga exhalación. Estaban tan cerca que podía sentir su corazón bombeando sangre por su sistema, chocando contra su pecho.

― Sakura

Pronunció su nombre entre suspiros involuntarios. Era como si alguien la llamara desde su propia oscuridad, haciendo que despertara de una horrible pesadilla que parecía interminable.

― Dime ―una sonrisa risueña se incrusto en su sonrojado rostro, y el regocijo embargó su dañado corazón.

― Eres…

Cada susurro provocaba un temblor en sus adentros. ¿Ella era?

― Un desastre besando

Por unos segundos se quedó de la misma forma, oliendo el cabello de Naruto con un toque a musgo, habían pasado demasiado tiempo en ese pequeño bosque que ya olían al mismo… ¿Ella era? De pronto, las orbes color jade se abrieron como platos y cada una de las palabras del Uzumaki la golpearon directo.

― ¿Q-Qué? ¡¿Qué dijiste? ―lo empujó y de un brinco hacia atrás se separó de él. ¿Había escuchado bien? Acaso le dijo que…

― Besas muy, pero muy mal ―se mofó con una risa burlona y de un instante a otro la risa del rubio estalló humillándola de nueva cuenta.

¡Maldito Naruto Uzumaki! Ella le abría su corazón, le confesaba sus sentimientos, ¡lo besaba! y ¿Qué hacía él? La pisoteaba.

Arrugo su nariz encolerizada. Estaba a punto de gritarle e insultarlo como haría usualmente ¡Como la frustraba!, pero no le daría el gusto, al contrario una mejor idea pasó por su cabeza… Sonrió de lado con picardía.

― Entonces ―alzó la mirada clavándola en el color zafiro para después bajarla a los labios de Naruto― Enséñame

Naruto dio un paso hacia atrás entre aturdido y anonadado, sus orbes color azul se abrieron desmesuradamente y la apenas visible manzana de Adán danzó en un subir y bajar tremuloso.

― Enséñame a besar ―acortó toda distancia entre sus cuerpos, subiendo su pierna derecha hasta la cadera del rubio, aferrándose a él.

Estaban tan cercanos que sentía como de las fosas nasales de Naruto exhalaba aire fuertemente.

Sakura se acercó hasta su oído para susurrarle.

― Seré tu aprendiz ―murmuró para después morder el lóbulo de su oreja suavemente.

Su respiración se encontraba más agitada que antes, tenía la vista perdida en un punto indefinido del bosque, escuchó como chirrió los dientes fuertemente. ¿Había perdido? Aún y con todo eso ¿la rechazaba?

.

¿Qué estas a punto de hacer Naruto?

.

Solo por esta vez ―masculló entre dientes, inentendible para cualquiera.

Ambas manos del rubio subieron lentamente, por pura inercia aguantó la respiración y cerró los ojos fuertemente esperando el tan deseado contacto entre ellos.

El roce de sus labios provocó que titubearan los suyos, estaba más nerviosa que hace unos momentos, había consumido todo el brío en la simple proposición de pasar de ser simples amigos que habían cometido un desliz a "profesor y alumna".

Naruto movió sus labios ágilmente mientras que la chica trataba de imitarlo de una forma torpe.

El rubio sin dejar su 'tarea' sonrió sobre los labios de Sakura.

― Relájate ―apretó sus labios succionando solo un poco los de ella― Déjate llevar…

Simultáneamente tanto sus párpados como el resto de su cuerpo se destensaron, cayendo de lleno en la pasión que le propiciaba el momento, dejando que su 'amigo' la guiara en cada movimiento.

La mano izquierda de Naruto se aferró al corto cabello color rosa que caía desprolijo sobre su nuca, mientras que optó por tomar con la mano contraria su barbilla, haciendo que Sakura abriera su boca, solo para profundizar más aquel beso.

La lengua de Naruto pasó sobre sus labios lamiéndolos, como si estuviera calentando antes del juego. La introdujo suavemente por su boca, rozando la de ella.

Una vibración atravesó cada poro de su cuerpo y un gemido ahogado se apoderó de su garganta al sentir el contacto de la lengua de 'su amigo'.

Su corazón se salió de su pecho, las mariposas dentro de su estómago querían escapar golpeándolo en un alocado frenesí y… otro sentimiento extraño se apoderó de ella… la excitación.

En aquel instante su mente se nubló completamente dejando que el deseo se posesionara de ella.

Con recato ella jugueteó con su lengua, degustando el sabor del rubio.

No pudieron soportar más el estar de pie, las piernas comenzaban a temblarles a ambos, por lo que Naruto se hincó llevándose consigo a ella, sin separar su contacto.

Las manos de Sakura se posicionaron en la espalda de él, aferrándose a la camisa, arrugándola por la fuerza con la que oprimía.

Quería profundizar aún más aquellas sensaciones de fogosidad tan nuevas para ella. El danzar de sus lenguas, el recorrer de las manos sobre el cuerpo del otro en un roce tímido e inocente… tan nuevo.

Al necesitar oxígeno en sus pulmones se separaron, los párpados les pesaban por lo que fue difícil abrirlos, más aún para Sakura. Rieron aún con las respiraciones agitadas. Naruto posó su mano en la nívea y tersa piel de su mejilla, la piel se le erizó al sentir el contacto y solo pudo atinar a acurrucarse sobre su palma.

― Es hora de irnos ―murmuró entrecortadamente, pues su respiración no podía recobrar la normalidad.

Suspiro lo bastante fuerte para acallar por unos segundos los sonidos de la noche. Irse podría llegar a significaba que quizás no volvería a pasar… a menos q haya aceptado la propuesta.

― No quiero ―negó con su cabeza y tomó la mano de Naruto entre la suya.

― Esta amaneciendo, se preguntarán donde estamos

Abrió los ojos rápidamente y los dirigió al cielo que estaba comenzando a tonarse en colores rosados que aún se mezclaban con el azul del firmamento.

― Vamos ―se incorporó y le tendió la mano.

Bufó quejándose, pero finalmente aceptó aquella mano para ponerse de pie. Su ritmo cardiaco seguía con su violento movimiento dentro de su pecho y las manos comenzaron a sudarle al sentirlo cerca de nuevo.

― ¿Nerviosa? ―sonrió de lado con una ceja encarnada, mofándose de nuevo por su inexperiencia.

Sus pupilas se dilataron al saberse descubierta, de un vertiginoso movimiento eludió el tacto de sus manos.

Tragó saliva titubeante, y la sonrisa socarrona de Naruto apareció. Cómo le gustaba provocarla… pero nunca más se saldría con la suya.

― ¿Tú lo crees? ―con su dedo índice delineo sus delgados labios y se acercó a ellos, Naruto cubrió sus orbes celestes con sus párpados, esperando la unión de sus bocas. Sakura se detuvo a unos milímetros de distancia― Tonto ―susurró para después alejarse de él.

Antes de poder estar lo suficientemente lejos Naruto tomó su brazo y de un certero movimiento la besó, solo por un breve momento. La dejó estática, embelesada, sumida en esas sensaciones de cosquilleo que le provocaba con el simple roce y la oscilación de sus palpitaciones desbocadas, sin poder ni siquiera ser consiente de cuando fue que se desplazó varios metros detrás de ella.

― ¿Te vas a quedar ahí? ―con aquellas palabras la devolvió de aquel estado absorto por fin pudiendo percatarse de lo sucedido. La sangre subió hasta sus mejillas, tiñéndola de un rosa vivo.

― ¡E-Eso f-fue ruin y b-bajo! ―tartamudeó― ¡Vamos Sakura, no puede verte tan vulnerable! ―pensó tratando de controlarse, surtiendo efecto a los poco segundos―¡No es justo! ―se giró encarándolo con el ceño fruncido y fingida indignación hasta llegar a su lado, quien la recibió con esa nueva sonrisa de triunfo.

― Aún te queda un largo camino por recorrer

― Eso lo veremos… ―alzó una ceja y lo miró desafiante. Naruto le mostró sus blancos dientes siendo su cómplice.

Parecía que aún no comprendía lo que le había confesado y en cierta forma la entristecía… Naruto era un idiota, se lo había restregado en la cara varias veces y el no podía comprenderlo o quizás no quería hacerlo y prefería vivir en la ignorancia… se lo había ganado, pero no eso no quería decir que se rindiera. Ahora iba a ser su "aprendiz", sonrió de medio lado al pensarlo, podría revelarle sus sentimientos o quizás demostrárselo.

Ladeó su rostro, dirigiendo su mirada a Naruto y algo en su interior comenzó a alertarla, un extraño sentimiento la invadió.

Aún había cierto temor en la profundidad de su alma, quizás a eso se debía aquel sentimiento de angustia… el estúpido juego. Ella lo quería de verdad, podría soportar que él no la quisiera pero no estaba dispuesta a perderlo por una tontería… sin embargo la moneda estaba echada e imploraba que estuviera de su lado, porque sino… podría significar, perderlo… para siempre.


Hola a todos !

Perdonen por mi retraso, pero tuve unos problemas personales y no tuve tiempo para subir el fic :( Pero aquí está... Al fin después de varias semanas hahahaha xDD

Espero les guste tanto o más como los capítulos anteriores.

Mi primer reviwe anónimo... ¡Sí! Al fin pude activarlo jajajajaja xDDD

Azkaban, linda gracias por tu doble reviwe hahahaha XDD ! perdona que haya demorado tanto... espero no retrasarme de nuevo!

Muchas gracias a ...Azkaban, Kyuto no Draconia, marcela22, Okiro Benihime, yanitza04... por sus hermosos comentarios, me alegrán los días. Este fic está hecho para ustedes, espero que lo sigan disfrutando.

Nos leemos en el próximo.

Adiosin !