CAPÍTULO 15.- Los recuerdos de una promesa
Los observó desde la lejanía, cómo despreocupadamente caminaban hacia la salida del Instituto mientras un séquito de adolescentes iban detrás de ellos. Tratando de entablar conversación o simplemente conformándose con seguirlos desde cierta distancia, de verdad aborrecía a esa clase de persona. Aunque ella alguna vez había sido esa clase de chica ¿Cuántas veces no lo había hecho?… cuando se conformaba con admirar a Sasuke desde la lejanía… ¡Que equivocada estaba!
Se arrepentía de su pasado. Todas sus decisiones habían sido inacertadas. Su empeño por conquistar a Sasuke, persiguiendo un amor infantil, superficial y vacío. Demasiado tarde se había dado cuenta de ello y ahora estaba pagando las duras consecuencias de sus actos.
El amor más puro siempre estuvo a su lado deseando ser correspondido y ella… siempre lo hizo a un lado convencida de sus sentimientos e ignorando la verdad en su interior. Había perdido su oportunidad y quizás también lo haya perdido a él.
Podría ser que nunca la perdonara, pero no dejaría de luchar por su amor. Sabiendo que una vez el también lo sintió por ella. Mucho menos después de saber que si él había seguido su juego era para conocer la sensación al ser correspondido por ella…. Algo debían significar sus palabras. Quizás no todo estaba perdido, aunque cabía la posibilidad de ser mera experimentación o simplemente para conocer de lo que era capaz de hacer para ganar… No, Naruto nunca haría algo como eso.
Ella estaba segura que no fue hasta después de la excursión que él lo averiguo. Sakura se había percatado de los sentimientos en su interior y él sacó a relucir a Sasuke y esa estúpida promesa…
—Sakura —susurró por segunda vez, ella lo había escuchado desde la primera pero no había querido hacerle caso—, Sakura-chan —esta vez fue con esa molesta voz que hacía cuando se ponía meloso— Sakura-chan —de nuevo repitió, parecía que no iba a dejar de insistir.
Sakura suspiró frustrada y detuvo sus pasos. Quedó estática durante unos segundos hasta escuchar de nuevo ese molesto y agobiante "Sakura-chan" fue cuando giró con furia y fulminó al rubio con la mirada.
—¡¿Qué demonios quieres Naruto?!
Naruto rió nervioso, rascándose la nuca y pateando con la punta del pie alguna roca imaginaria.
—Me preguntaba si tu… —la miró con sus ojos azules nervioso, las mejillas un poco rojas.
Sakura se cruzó de brazos y repiqueteó la planta del pie en el piso exasperada.
—Si yo qué Naruto
—¿Quieres ir a una cita conmigo esta noche? —dijo tan rápido que nadie le hubiera entendido, pero Sakura sí que lo hacía, desde que tenía memoria habían sido amigos y no era la primera vez que le pedía salir con ella o hablaba de esa forma.
—Naruto —exhaló—, ¿Cuántas veces tengo que decirte que no para que dejes de molestarme?
Parecía decepcionado y un poco decaído, algo en el interior de Sakura se contrajo, le dolió verlo así. Había sido demasiado directa y poco sutil, seguramente era remordimiento lo que sintió.
—A demás, esta noche es el cumpleaños de Sasuke ¿recuerdas?
—¡Ah! —se rascó la cabeza y después se cruzó de brazos mientras frunció los labios—, No me acordaba…
Naruto tocó el bolsillo de su pantalón por pura incercia. La semana pasaba había comprado dos boletos para ir a un concierto al que Sakura quería ir con muchas ganas, había idea un plan con tanto detenimiento que ni siquiera había escuchado que la razón por la cual no iba era el cumpleaños de Sasuke. Así que sin más miramientos rompió su alcancía en forma de ranita y los compró.
—¿Vas a ir verdad?
—¡Claro! ¡Claro! ¿Por qué no iría? No era como si tuviera algo mejor que hacer…
—¡Perfecto! Entonces nos veremos allá
Sakura dio media vuelta no sin antes despedirse de Naruto agitando la mano y caminó felizmente al centro comercial decidida a comprarle la camiseta negra con una nube roja que había visto en el aparador hacía tres días.
Esa misma noche todos sus amigos se habían reunido en la enorme casa de los Uchiha a las fueras de la ciudad. Todos parecían divertirse a lo grande, bailando efusivamente con el disjockey que la madre de Sasuke había contratado. Todos menos ella.
El que Sasuke tuviera novia hacía que la noche fuera deprimente. No lo sabía… de haber sabido se hubiera quedado en casa a llorar como un bebé por no ser ella la que estuviera a su lado.
Se mantenía distante, observando cómo Karin se aprensaba como sanguijuela a Sasuke, como si le perteneciera en algún sentido. Se sentía devastada y sin ánimos de nada. Estuvo a punto de irse cuando Naruto llegó. Se sintió aliviada en cuanto le sonrió desde la entrada.
Se dirigió primero a Sasuke y le entregó lo que parecían ser dos tickets o boletos para algo, lo felicitó y enseguida fue hasta donde estaba ella.
—Sakura-chan al fin llegué, se me hizo un poco tarde —rió alborotándose los cabellos rubios—. ¿Oh? ¿Sucedió algo? —parecía inspeccionarla con la mirada, como si algo en ella no cuadrara y era verdad, estaba con el corazón roto.
—¿Qué le regalaste a Sasuke? —preguntó sin ganas de contestarle.
—¡Ah eso! Bueno… le regalé dos boletos para ir a ver a esa banda ¿Cómo se llama? ¡Ah sí! Underground vampire
—¡¿Qué?! Es mi banda favorita
—¿De verdad? No lo sabía… —rió de nuevo, pero esta vez parecía ocultar algo.
—Se presentan esta noche —exhaló con fuerza—, Yo quería ir… Espera ¿Le regalaste dos boletos?
—Sí, para él y Karin
—¿Qué?
Solo eso le hacía falta, que su mejor amigo incitara la relación del chico por el que estaba loca.
—¡Eres un idiota Naruto Uzumaki! —explotó en una ráfaga de rabia y frustración.
—Espera Sakura…
Pero sus llamados eran en vano, Sakura se abrió paso entre la multitud para salir de la propiedad Uchiha e irse a su casa. Esa noche no había sido como había esperado. Pero a pesar de todo, nunca se imaginó ver lo que encontró afuera… fue lo peor de todo.
Sasuke se estaba besando apasionadamente con su novia, metiendo su mano despreocupadamente bajo su blusa. Se sintió caer de un barranco a un abismo sin fin, lleno de angustia y desesperación. Un nudo en la boca de su estómago se anudó subiendo hasta su garganta dolorosamente.
Quedó pasmada varios segundos hasta que Karin la vio sobre el hombro de Sasuke.
La miró con los ojos entrecerrados a través del grueso vidrio de los lentes pero no se separó de él en ningún momento por lo contrario se abrazó con más fuerza.
—Oye estúpida ¿Te gusta mirar? O solo eres una enfermita más que desea a mi novio —dijo con despecho.
Pero Sakura no se sentía con ánimos de responderle, palideció al instante y sus ojos se nublaron enseguida.
No supo que pasó después, escuchó las voces de Naruto y Sasuke llamándola en desesperación pero ella solo corrió, corrió hasta que sus piernas no aguantaron más.
Cuando se dio cuenta, había llegado hasta un pequeño parque en una avenida no muy concurrida. La luz cálida palpitaba a punto de fundirse, pero eso no le importó, caminó hasta el columpio oxidado y se sentó en él.
No era necesario que hablara, ella sabía que él estaba ahí. La calidez del ambiente siempre se hacía presente cuando él llegaba, le daba a su corazón un poco de paz. Él solo se colocó frente a ella guardando sus manos en los bolsillos del pantalón negro. Trataba de decir algo, sin embargo las palabras no salieron hasta que ella finalmente hizo esa pregunta que estaba en su cabeza desde que llegó al pequeño parque.
—¿Por qué duele tanto Naruto?
Él no respondió.
—¿Por qué nunca puede fijarse en mí? ¿P-por qué siento que mi mundo se cae en pedazos? ¿Por qué me duele tanto el corazón? —susurró la última pregunta espinosamente.
Naruto se acercó con parsimonia hasta ella y abrazó su cabeza, acariciando sus largos cabellos rosáceos con devoción. Sakura hipó varias veces bajo su cuidado.
—¿Qué puedo hacer para que te sientas mejor? —dijo, pero su voz se escuchaba extraña, como si de alguna forma se sintiera igual que ella. Con el corazón roto por algún amor no correspondido.
—Ayúdame —dijo sin pensarlo, después de un silencio.
—¿Ayudarte? ¿Con qué?
—Ayúdame a conquistarlo Naruto —alzó su mirada color jade hasta toparse con los celestes de Naruto—. Tú eres su mejor amigo Naruto, tú puedes ayudarme
Naruto parecía consternado. Batallando internamente sobre su próxima respuesta, los labios parecían debatirse, tremolando casi imperceptiblemente, como si lo que fuera a decir no era lo que de verdad quería.
—No creo que eso sea lo correcto… —Sakura arrugó la camisa naranja de Naruto, buscando protección.
—Lo amo Naruto, sin él no puedo ser feliz
Sintió cómo el cuerpo de Naruto se tensó sobre ella. Pareció transcurrir una eternidad en silencio y con el cuerpo rígido hasta que recuperó la movilidad nuevamente. El abrazo sobre su cabeza pareció decaer su intensidad. Las manos de Naruto se apoyaron en sus hombros. Sus ojos azules en ese momento perdieron su característico brillo y le sonrió.
—Es una promesa de vida Sakura, te ayudaré
Había tantas cosas en su cabeza que todo le daba vueltas, una y otra y otra vez. Los recuerdos de esa noche le dolían, no por haber visto a Sasuke con otra ¡Oh no! Era Naruto. Ahora se daba cuenta, él hizo esa estúpida promesa para que ella fuera feliz aún si era a cuesta de la suya. Un error tras otro, así había sido su vida desde el principio.
¿Qué hubiera pasado si hubiera visto más allá de su propia sombra aquél día? Ese día… le dolió verlo así. Aunque estuviera feliz porque Naruto le ayudaría a conquistar a Sasuke, sentí un vacío en su interior cada vez que él la miraba con ternura y tristeza, un dolor que nunca supo catalogar y tomó por lástima.
¡Por Dios! Recordarlo parecía como si le arrancaran parte de su corazón. Dolía tanto… mucho más que aquella vez cuando vio a Sasuke, no se comparaba ni siquiera un poco con el dolor que sentía por la pérdida de Naruto.
Sus manos se cerraron rígidas hasta perder su color, sus uñas se enterraron en la palma de su mano. De nuevo volvía ese desasosiego en su interior embragándola con espinazos en su corazón. Quería desplomarse y llorar hasta la última gota.
Solo para eso servía, para llorar.
—¡Hey frente de marquesina! —gritó con voz chillona Ino Yamanaka mientras saludaba efusivamente con una mano y con su otro brazo mantenía engarzado al pobre de Shikamaru, arrastrándolo hasta estar cerca de ella—. Deja de poner esa cara de sufrida y ven con nosotros
—¿Eh? Ah… —fue lo único que pudo decir sin parecer una completa deprimida—. ¿Ir a dónde?
—Eso no es lo importante —dijo con énfasis en la primera palabra y picó su frente con su dedo índice.
¡Cuánto le molestaba eso! ¿Cómo puede ser que Ino sea tan comprensiva algunas veces y otras, tan molesta? La sacaba de quicio y no estaba con ganas de hacer nada más que tirarse en su cama y esperar al que mundo girara de nuevo.
—No gracias, ya tenía planes
—¿Ah si? ¿Cuáles? —cruzó los brazos sobre su pecho inquisidoramente, dejando libre por fin a Shikamaru quien suspiró aliviado.
Sakura inhaló profundamente, tratando de apaciguar sus emociones, cuando estuvo lista solo unos segundos después tuvo el valor para responderle.
—Revolcarme en mi propia miseria mientras como un litro de helado y escucho canciones deprimentes
Ino pareció atragantar una carcajada.
—Me alegro —Ino sonrió, mostrando la perfecta y blanca dentadura.
—¿Te alegras? ¿De mi desgracia?
—De que seas la misma de antes frentona —volvió a picar su frente.
—¡Deja de hacer eso! —talló su frente con devoción—, Duele Ino-cerda
—¿La convenciste? —dijo TenTen quien llegaba junto con Hinata hasta el lugar—, ¿Vas a ir salir con nosotras? —preguntó con esperanzas, hacía mucho tiempo que no salían las cuatro sin compañía de sus parejas.
Sakura suspiró rendida. No era que no quisiera estar con ellas, pero sus ánimos no estaban del todo recuperados y no quería ser aguafiestas con su humor tétrico.
—Sino dices nada tomaré eso por un sí —contestó Ino.
Palideció. Cuando Ino decía aquellas palabras sabías de antemano que no importaba lo que dijeras si ella lo tomaba como un sí era sí. Sin más accedió a la invitación de las chicas.
Daba la impresión de caminar con los ojos vendados, con miedo daba cada paso cuidadosa de no caer en un pozo imaginario. No tenía ni idea de a donde se dirigían y en lo único que podía pensar era en él.
—¡Sakura! —alzó la voz Ino deteniéndose—, No te quedes atrás
—¿Ah? Lo siento
—¡Detente! —Ino colocó su mano estirada frente a Sakrua—. ¿Acaso escuché bien? ¿Dijiste lo siento?
—Si eso dije, ¿tiene algo de malo?
—¡Dios! ¡El mundo se va a terminar! —dijo dramática, poniendo su mano en su frente.
—Vamos, dejen de ser tan infantiles
—¿Eh? ¿No te mordiste la lengua TenTen? —dijo Ino y las demás no pudieron evitar un risa burlona.
—Ino…
TenTen carraspeó sonrojada. Hinata por otro lado, solo observaba la discusión, no entendía cómo podían ser amigas y al mismo tiempo pelear de esa forma y lo cierto era que sólo las verdaderas amistades eran capaces de decirte la verdad por muy dura que fuera. Aunque la escena que presenciaba Hinata no le agradaba para nada, TenTen se hacía la desentendida mirando un aparador mientras que Ino regañaba a Sakura por haber tenido ya esa conversación y Sakura miraba angustiada el pavimento.
—¡Basta! —vociferó Hinata, todas la miraron expectantes—, Ya déjense de ridiculeces, por favor, somos amigas, no se supo que estén peleando por cada cosa que pase —las miró con el entrecejo fruncido—, TenTen eres la mayor, deberías comportarte como tal, Ino sé que dentro de ti hay más que solo una vanidosa y caprichosa chica y Sakura —Hinata tomó sus manos entre las suyas y suspiró—. Se lo que sientes, yo estuve enamorada de Naruto cuando éramos niños, sé que es un chico único en su clase pero el solo tenía ojos para alguien que no era yo, y lo comprendí. No debes angustiarte, sé que él siendo quien es, regresará, siempre lo hace ¿no?
Sakura miró con nostalgia a su amiga. Con un rápido escaneo pasó sus ojos por cada una de ellas, a pesar de todo eran unas de las personas más importantes para ella.
—Tienes razón
—¡Hinata! ¿Desde cuándo te volviste tan madura? —Ino la codeó divertida, Hinata inmediatamente se sonrojó y empezó a balbucear cosas inentendibles.
Las miró, de nuevo discutiendo y molestando sobre la madurez de Hinata. Sakura rió a carcajadas, tan fuerte que acalló cualquier sonido que ellas hubiesen emitido.
En verdad eran las mejores amigas que podía tener.
.
.
.
CONTINUARÁ...
¡Hola a todos! Espero no haber demorado mucho pero ya estoy con el siguiente capítulo. Espero les guste, siento que se han estado aclarando varios tópicos del Fic aunque no los más importantes pero vamos en eso.
Ahora sin más a los agradecimientos y respuestas:
Isa Haruno.- ¡Sí! Yo también quiero que se arreglen las cosas pronto, aunque es un tema complicado así que habría que darle tiempo y ver que es lo que sucede.
Espero que te agrade el capítulo. Muchos saludos!
Epi-chan.- Perdón por haber tardado. No te preocupes, las cosas se arreglaran conforme pasen los capítulos también se irán descubriendo más sobre Naruto y su pasado y los sentimientos de él.
Muchos saludos!
nagore45.- Ya está la conti jajaja seguramente ya le leiste LOL, espero te haya gustado y también espero no haber tardado como la última vez!
Saludos!
Muchas gracias por sus favoritos y comentarios son mi motor. Me da mucho gusto que sigan leyendo la historia. Quisiera agradecer en especial a ...Antharez, Isa Haruno, MarianUchiha, fabiola59, , cyberakuma1, Epi-chan, Nahare Uchiha, nagore45, Sarakerim, JeanyDeiXzz... por sus hermosos comentarios, capítulo tras capítulo.
También agradecer a los anónimos que se dan el tiempo para leer la historia :)
¡Muchos saludos, besos y apapachos para todos!
Nos vemos en la próxima.
¡Adiosin!
