Capítulo 20.- Primera vez
El haber salido de la tienda parecía no servir de nada. Su mirada seguía fija detrás de la vidriera, como si su presencia fuera totalmente inexistente lo cual provocó un escozor en su corazón.
Sakura siguió la trayectoria de la mirada de Naruto, tratando de vislumbrar lo que llamaba tanto su atención sin éxito: solo negro, tal vez alguna tenue luz en alguna esquina del local pero nada más.
La incertidumbre creció junto a las fruncidas cejas de Naruto. Mordió su labio por pura inercia tratando de apaciguar el desasosiego que le causaba la postura impávida de él, su rostro comenzó a tornarse sombrío, ominoso, casi anormal ¿Aquel era Naruto? ¿Era la misma persona que hasta un momento estaba sonriendo a su lado? ¿El mismo que la miraba tiernamente? Sakura negó con la cabeza ante tales pensamientos y decidió acercarse antes de sacar conclusiones inequívocas.
Sabía bien que Naruto estaba herido por cuestiones de su pasado, que estaba tratando de superarlo y olvidarlo, pero al mismo tiempo él había dicho que lo estaba alcanzando ¿Estaría cerca de él ahora mismo? ¿Esa era la causa de su semblante? Desde que regresó hasta ese momento las expresiones de Naruto nunca le había parecido tan… temible.
―¿Naruto? ―se atrevió a llamarlo con voz queda, rozando en un susurro incierto― ¿Naruto? ¿Está todo bien?
Sin pronunciar palabra alguna, Naruto de giró hacia ella, como si se percatara de su existencia hasta ese momento y miró cauteloso las orbes color jade de Sakura, tratando de encontrar alguna respuesta a sus preguntas no formuladas.
Naruto de un momento a otro tomó el paquete que llevaba Sakura consigo y entrelazó su mano con la de ella, guiándola por las concurridas calles vespertinas. Era difícil inmiscuirse por las calles más angostas pero Naruto se las ingeniaba para hacerlo.
Sakura no replicó aún después de superar el sobresalto. Estaba inmersa en su propia mente, tratando de entender si lo que vio en los ojos color zafiros de él fue angustia o miedo; tampoco pensó que la mano tremolante de Naruto sobre la suya la alterar tanto.
Ni siquiera se atrevía a preguntar qué había ocurrido o por qué se encontraba tan descompuesto, más bien qué lo había puesto de aquella forma o quién. Parecía que cualquier palabra que dijera en ese momento solo iba a empeorar las cosas, esperaría a que Naruto se calmara para hacerlo.
Su ensimismamiento la detuvo de percatarse lo mucho que habían recorrido hasta que el ambiente comenzó a parecerle familiar. El aire era más puro en ese lugar, podía sentir el aroma de los árboles del parque, a lo lejos el sonido de los autos, su interior empezó a sosegarse conforme Naruto lo hacía, su cuerpo tenso se relajó mientras se acercaban el edificio donde vivía Naruto.
Subieron por el ascensor en completo silencio, la reserva de Naruto volvía el aire más pesado, sin embargo, el agarre sobre su mano era firme cosa que la tranquilizó lo suficiente como para que su voz regresara.
―¿Ahora puedes decirme que ocurrió en la tienda?
Para ese momento se sentía curiosa más que ansiosa, nunca había visto a Naruto tan alarmado como hace un rato. Algo andaba mal, podía sentirlo en su interior.
Los hombros de Naruto se tensaron nuevamente pero no respondió hasta cruzar el umbral de su piso donde colocó el paquete en el piso de losa y una sonora exhalación brotó de sus labios atorrantemente. Naruto dio media vuelta enfrentándola con una prominente sonrisa surcando su rostro.
¿Qué estaba pasando?
―¿Podrías explicarme qué acaba de ocurrir? Porque estoy completamente perdida
Naruto acortó la proximidad entre ellos, tomando entre sus dedos una hebra de su cabello, acariciándolo con zozobra.
―No te preocupes ―dijo―, todo está bien
Había algo en su sonrisa que no le parecía auténtica. Había algo en sus ojos que le decía lo contrario, la forma en que el azul se nublaban, oscureciéndolos, opacándolos, aquellas orbes estaban llenas de preocupación y... sí, lo que temía: miedo ¿A qué?
―Por favor Naruto, no me mientas, sea lo que sea podemos enfrentarlo juntos
Él sonrió de lado acongojado y su corazón se retorció en dolor.
―No preguntes más Sakura ―contestó, rodeándola con sus brazos, apoyando su barbilla en el hombro de ella y aspirando el aroma que lo enloquecía.
Después de perderse en Sakura, Naruto se sentía completo de nuevo. Había olvidado todo las aflicciones y pesadumbres que lo atormentaban hasta momentos antes. Sakura se había convertido en su dueña; Naruto soltó una risita atontada al percatarse que después de todo él siempre le había pertenecido a ella.
―¿Qué es tan gracioso?
―Nada, soy feliz, estando de esta forma contigo, disfrutando de tu compañía, tenerte solo para mí, es lo que siempre había deseado
Sakura comenzó a sentir el calor recorrer por sus venas, subiendo hasta sus mejillas y cosquilleando donde el aliento de Naruto alcanzaba, sintió su cuerpo estremecerse dejando salir involuntariamente un suspiro tremolante; Sakura acercó su rostro hasta el cuello de Naruto, acariciando la piel con su nariz, embriagándose con su aroma natural a madera, pudo sentir el palpitar de su corazón desbocado en su arteria yugular hipnotizándola, olvidando por completo el episodio en la tienda.
Sakura besó su cuello en ligeros toques, recorriendo su extensión. Escuchó un gemido ahogado turbar sus sentidos provocando que un cosquilleo recorriendo cada parte de su cuerpo.
Naruto tomó sus manos con las de él y las colocó apoyándolas en su espalda.
―Basta ―exhaló dificultosamente.
Ella lo observó, su respiración era agitada, las mejillas sonrojadas y los labios resecos ¡Oh! Cuanto deseaba esos labios.
―No ―contestó relamiendo sus labios, provocándolo para su propio deleite.
―No hagas eso, por favor ―Sakura sonrió y pasó con parsimonia su lengua por su labio inferior, provocando que Naruto cerrada efusivamente sus ojos ―. Sakura ―gruñó―, no lo hagas
―Espero que esta sea la última vez que lo diga
―¿Qué cosa?
Sakura acercó su rostro a su oreja lo más que pudo y susurró:
―Hazme tuya
El cuerpo de Naruto se tensó, una ola de calor atestó su interior con las simples palabras de Sakura, su voz hacía eco en su mente y su respiración sobre su piel ardía. No podía resistirse a la petición como las veces anteriores, era demasiado tarde para él y su cordura.
La miró como la última vez que casi intimaron torpemente en su casa, las mejillas de Sakura tiñéndose de un rosa intenso, los labios entreabiertos, su respiración, el subir y bajar de sus pechos rozándolo, su mirada… con los ojos jade brillando en deseo, clavados en los suyos, pidiéndole a gritos que la poseyera. Sabía que no debía hacerlo, mucho menos ahora que su pasado estaba cerca, merodeando, pero su corazón estallaba en su pecho con la simple mirada de Sakura.
Sus manos subieron con premura por sus brazos, palpando con la yema de sus dedos la nívea piel, erizando ahí donde tocaba, provocando que Sakura exhalara el aire en sus pulmones. Llegó hasta su rostro, contoneando con delicadeza sus cejas, la línea de sus pestañas en el filo de sus párpados, su pequeña nariz, siguiendo la curvatura de sus labios, detallando cada pliegue de su rostro con sus dedos, memorizando hasta la posición de cada tenue peca.
La miró una vez más. Sus ojos cerrados y su respiración entrecortada. ¿Cómo podía luchar contra lo que sentía? El deseo y amor por ella era mucho más intenso que cualquier otro sentimiento en su interior.
Su mente se nublaba en su presencia.
El cuerpo de Sakura deseaba ser tocado y él solo era un simple y tonto esclavo que haría cualquier cosa que le pidiera.
Naruto se inclinó, quedando tan cerca que respiraba las exhalaciones de Sakura. De un movimiento certero aprensó sus labios, moviéndolos con ímpetu sobre los de Sakura, quien ahogó un gemido al sentir la lengua de Naruto entrar con fiereza en su cavidad, posesionándose de la suya, rodeándola en un movimiento húmedo.
Él bajó sus manos tocando su parte trasera, Sakura no pudo evitar gruñir en deleite. De pronto, Naruto la cargó y ella inmediatamente enroscó sus piernas alrededor de su cintura, sintiendo contraerse el abdomen de Naruto.
La mano masculina se deslizó por el pliegue de su blusa, acariciando su estómago, subiendo por su ombligo hasta llegar a su pecho.
Sintió sus partes íntimas punzar, sintió fuego bajar de su zona abdominal y sin pensarlo subió sus manos hasta el cabello de Naruto, arañando su cabeza.
La mano ágil de Naruto recorrió el filo de su sostén para destrabar la hebilla del mismo de un certero movimiento, dejando sus pechos desprotegidos, sintiendo el roce de la tela contra sus rígidos pezones, una sensación de excitación la embargó cuando los dedos de Nauto empezaron a juguetear con ellos, moviéndolos en círculos, apretujándolo entre sus dedos, cada sensación más intensa que la anterior, deseando más, cada vez más.
Naruto empezó a caminar, dirigiéndose al cuarto. Tumbando el cuerpo de Sakura en el colchón y dejándose caer él mismo sobre él.
Se deshizo de la blusa de Sakura, pasándola por arriba de su cabeza, tirándola detrás de él y tomó sus manos, apoyándolas en el pliegue de su playera y empezó a guiarlas por su torso. Sakura dejó que dirigiera el camino, subiendo la camiseta en el proceso, tocando cada milímetro de su piel, sintiendo cada abdominal de su estómago, siguiendo el camino hasta deshacerse del pedazo de tela que parecía solo estorbar. Naruto desabotonó su jean, bajándolo con destreza junto con sus bragas haciendo el mismo proceso que con la parte de arriba.
Sakura lo observó, trazando con su mirada cada línea desde su cuello, sus pectorales, su abdomen definido. Lo deseaba, lo deseaba en demasía. Estaba tan absorta en su propio escrutinio que ni siquiera le importó que Naruto observara su cuerpo descubierto también, desprotegido a su merced.
Naruto posó sus manos en los pechos de Sakura, acariciándolos, siguiendo el trayecto de su contorno con los dedos, bajando por su cintura, su cadera, sus piernas y regresando por el interior, tocando su muslo y…
―¡Ah!
Sintió una descarga eléctrica empezar desde su sexo, expandiéndose a cada rincón de su cuerpo. Sintió los dedos de Naruto estimular su botón.
Gemidos emanaban de su boca sin parar, sintiendo el calor estancarse y acrecentándose en su parte inferior, sus ojos permanecían cerrados, disfrutando de cada caricia con todos sus sentidos y no supo cuánto tiempo jugó con ella cuando de pronto, la lengua de Naruto sustituyo sus dedos.
Naruto deseaba besarla completamente, conocer cada parte de su cuerpo, embriagarse de sus sabores. Deseaba tocar cada rincón de su cuerpo, ser el único que lo conociera y entonces metió su dedo anular en el sexo de Sakura lenta y gentilmente.
La espalda de Sakura se arqueó ante el contacto, su mente se estaba volviendo borrosa, poniéndose en blanco mientras el placer se apoderaba de ella. Sentía el cuarto girar cada vez más rápido. Sintió a su cuerpo moverse involuntariamente y su sexo parecía calcinarse ante el toque de Naruto.
Sakura hundió la cabeza en las almohadas y sus manos se afianzaron en ellas tratando de no enloquecer.
―¡Oh!... Naruto…
El escuchar su nombre ser pronunciado por la voz excitada de Sakura solo provocaba que deseara tocarla más, besarla más, querer ser uno con ella. Naruto bajó sus pantalones y su ropa interior tan rápido como pudo y se arrastró hasta quedar encima de ella.
Estaba tan nervioso como preocupado, después de todo no quería causarle ningún daño pero todo parecía tan ilusorio que podría ser perfectamente un sueño. Ella se removía suavemente debajo de él entre las sábanas, su cuerpo pedía más, anhelando la culminación del acto y esperando que el momento nunca terminara. Su cuerpo por primera vez se sintió tan ligero que pensó volaría en cualquier momento.
―Sakura…
Ella apenas pudo entreabrir sus ojos titilantes, llenos de pasión carnal.
―Naruto…
Sakura aprensó los labios notando el sabor ácido de su propia parte íntima sin importarle. Acarició la espalda de Naruto, sintiendo en sus yemas los relieves de cada cicatriz.
De pronto sintió una molestia en su interior que se convirtió en un punzante dolor que provocó soltar los labios de Naruto. Sakura alzó su rostro apoyándolo en el hombro de Naruto, su cuerpo se tensó un momento hasta que el dolor empezó a apaciguarse, siendo transformado en una sensación de electricidad, aturdiendo su cuerpo.
Naruto se movía lentamente dentro de ella, sintiendo con cada estocada penetrante un rayo que atravesaba su cuerpo en llamaradas de fuego.
―Más ―imploró.
Cada vello de su cuerpo se erizaba mientras acrecentaba la velocidad. Sakura sintió su cuerpo temblar, contraerse dentro de ella, se sintió fuera de sí y al mismo tiempo unida completamente a Naruto, el tiempo de detuvo y quedaron solo ellos dos, en un cuarto lleno de gemidos melódicos y sus nombres flotando en el aire.
Sakura arqueó su espalda al sentir un fuego inexplicable provenir de las profundidades de su interior, recorrer cada nervio existente, llegando al éxtasis y salir con fuerza bruta al mismo tiempo que Naruto dio su última estocada, llegando a la culminación del acto él mismo, cayendo rendido a su lado.
Ladeó su rostro una vez que sintió su cuerpo sosegado y observó la espalda masculina sin pudor ni reservas, preguntándose que significaría cada cicatriz, quien había marcado a Naruto y ¿por qué? ¿Cuál sería la historia detrás de cada marca?
Sakura posó sus labios sobre la que empezaba en su hombro, pasando inmediatamente a la más cercana, besando cada una de las cicatrices que adornaba la espalda de Naruto.
―Sakura… ―gruñó en una exhalación.
Pero ella ignoró su voz, continuando con tu tarea.
―No lo hagas ―movió su cuerpo tratando de que desistiera pero ella regresó de inmediato
―¿Por qué no?
―No es algo delo que me sienta orgulloso, hubiera preferido que no lo vieras
―No deberías avergonzarte
―Es parte de la historia que quiero olvidar
―Es parte de ti ―dijo pasando de beso en beso―. Eso hace hermosa cada una de ellas
―Por favor Sakura
―¿No lo ves? Las estoy purificando, ahora todas ellas serán mías
Naruto se dio por vencido con una tonta sonrisa en su rostro y dejó que Sakura se encargara de dejar nuevos recuerdos en cada una de sus cicatrices.
―Esa fue la última
―Perfecto ―se dio vuelta y tomó las manos de Sakura―. Ahora es mi turno
.
.
.
Continuará...
Hola a todos! Paso rapidamente a dejar el nuevo capítulo, se que demoré y es algo corto pero bueno... era eso o esperar mucho más XD
Bueno pasemos rápido a la contestar los review
vgdfbjg.- Hola jajaja, si he tardado bastante en actualizar, he tenido un par de problemitas pero ya estoy encaminada de nuevo. Obvio que pienso seguirlo, así como mis demás historias, a veces tardo un poco pero no pienso abandonarlas. Gracias, espero te guste el nuevo capítulo.
Saludos!
Muchas gracias a ...eliannar, Antharez, Sakuita 01, MarianitaUchiha, vgdfbjg... por sus hermosos comentarios, son mi motivo para continuar escribiendo. También quiero agradecer a quienes leen en anónimo, quienes la hace su favorita o la siguen.
Muchos besos, abrazos y apapachos.
Nos leemos en el próximo.
Adiosin :D
