Estaban todos reunidos en el templo de Rei hablando de los acontecimientos que habían pasado. —Entonces, el es tu yo de el futuro...— decía Rei mirando al rey Endymion.
—si, tal parece que nuestro futuro peligra, por eso Endymion regreso al pasado para avisarnos y prepararnos de las cosas que se avecinan.— decía Darién mientras le tomaba la mano a Serena.
—aún no puedo creer que hayas echo esto— le decía Serena enojada mirando a Endimon. —como es posible que me hubieras engañado todo este tiempo, solo me estabas confundiendo— decía Serena mientras le metía una cachetada.
El solo se reía mientras agarraba su mano. —que yo recuerde mi querida reina, tú fuiste la de la idea... tú fuiste la que le mandaste ese sueño a Darién, todo esto fue tu idea.. no mía— ella solo negaba con la cabeza mientras se alejaba de los dos.
—eso es una mentirá, como voy a querer mandarte ese horrible sueño, además tú fuiste quien te me metiste hasta por los ojos— le decía ella volteándose enojada.
—mi amor vamos... solo hice lo que tú me pediste, tú fuiste la que me dijiste que "teníamos que tener cicatrices echas de amor"— le decía Endimion agarrando su mano. —además mi reina, tu estás dormida, yo fui el único que se puede mover, por eso me dijiste que viniera a ver cómo está todo por aquí... y asegurarme de que Tu perdones a Darién— decía Endimion besando su mano.
—entiende que no podia dejar que nuestro futuro cambiara, tú eres mi más grande tesoro. Yo te amo— decía el Rey mientras se acercaba a darle un beso en los labios. Pero Darién la jalaba a sus brazos.
—te recuerdo que yo estoy aquí, y está Serena es mía no tuya y si la vuelves a besar no me importa que seas mi yo de el futuro te mato ¡que ya se lo que hicieron y hasta donde llegaron!— le decía Darién mientras lo miraba enojado.
—ja bueno... que esperas, estoy con la mujer que amo, lógico que la iba a besar, además si te recuerdo, tu y yo somos la misma persona. ¡Cielos! mira lo que me dijo Serenity que hiciera es que tenía que darte celos. Así harías todo lo posible para recuperarla.— Darién lo miraba enojado mientras le agarraba la playera.
—quiero que sepas que la única razón por la cual la deje fue por qué tenía miedo que Serena muriera, cuando ella regresó a Tokio, mi plan era ir donde estaba ella pedirle perdón, y regresar con ella— Endimion solo se reía.
—La razón por la cual estuve con Serena fue para asegurarme que ella estuviera bien, honestamente tenía miedo que algún baboso en Estados Unidos quisiera hablar con ella además ella es mi esposa sabes ya deja de ser tan celoso entiende que soy tu yo de el futuro— Darién solo abrazaba a Serena
—me vale madre hasta que seas mi yo de hace 5 minutos, nadie toca a Serena ¡quiero que sepas que yo!— no pudo terminar ya que Serena se quitaba mientras los miraba enojada.
—ya dejen de decir sus tarugadas, lo que nos tenemos que concentrar ahora es en como vamos a encontrar a Diamante, tenemos que vencerlo para que todo vuelva a la normalidad en el futuro— Mina le tomaba la mano mientras sonreía.
—la princesa tiene razón, dejen de pelear con sus tonterías es hora de ver la manera de encontrar a Diamante. Ver la manera de como lo podemos vencer.— se quedaban todos serios mientras Endimion se le formaba una sonrisa.
—tengo una idea, se quien nos puede ayudar— decía mientras sabana un botón mientras lo apretaba. —Setsuna quiero que vengas en este instante— todos solo se quedaban serios mientras veían como una luz se acercaba.
—buenas noches su majestad, me mando a llamar— se escuchaba la voz de una mujer mientras se arrodillaba mirando a todos. —Su alteza, que bueno ver que está con bien— decía mientras le hacía una reverencia a Serena.
—setsuna te mande a llamar por qué quiero que nos lleves al futuro, es peligroso pelear en este tiempo con todos los humanos aquí, no podemos dejar que a nadie le pase nada.— ella solo negaba con la cabeza.
—lo siento su majestad, pero ya que la princesa está bien no puedo dejar que nada le pase, es mucho arriesgar— decía la mujer mientras Endimion la miraba y una gota le salía.
—Setzuna te das cuenta de que Serenity es la que está en Tokio de cristal dormida... además la única que tiene más oportunidad de derrotar a Diamante es Serena por el cristal de plata que tiene.— la mujer solo asentía.
—está bien, nos iremos mañana. Necesito preparar unas cosas, además que será bien que busque a las demás sailors, necesitaremos la ayuda de ellas— Endimion solo asentía.
—no que me encante la idea... pero está bien, busca a las demás... nos veremos aquí a esta hora. Mina, Lita, Rei, Ami quiero que ustedes se preparen... les daré unas lecciones que se que les va a ayudar. Serena y Darién, si quieren pueden descansar ustedes nos veremos aquí ya saben a qué hora— decía el Rey Endimion sonriendo mientras Darién se llevaba a Serena.
—será mejor que disfrutemos mi amor, después de no tenerte por un año me quiero desquitar— decía Darién sonriendo mientras besaba sus labios ella sonreía mientras ambos se dirigían a su apartamento... aún no sabían que les preparaba pero tenían que estar listos, lo único que pasaba por la mente de Darién era que tenía que asegurarse que nada le pasara a Serena.
Más tarde esa misma noche... (sueño de Serena) Serena pov.
Jaja espero que Mina no se de cuenta que me acabo de escapar reía mientras me dirigía a la tierra... ya era una costumbre mía, me escapaba de mis labores y me iba a la tierra, sabía que estaba mal. Pero no podía hacer más que irme a ese hermoso planeta que tanto me encantaba explorar.
Cuando llegue me fui a un lago al que ya había visitado varias veces, el agua era cristalina y había muchas flores, me encantaría venir de día, pero siendo la princesa de la luna solo podía venir en las noches, ya que si la luna se ocultaba me era imposible llegar a casa hasta que se hiciera nuevamente de noche...pero uno de estos días tenía planeado quedarme todo un día.
Cuando llegue como imagine estaba solo, ya que los terrícolas dormían de noche, solo me quitaba mi ropa mientras me metía al agua, estaba como la había recordado, era tibia y muy refrescante, si que me encantaba venir aquí...
Según la razón por la cual mis padres me lo habían prohibido, era por qué decían que los terrícolas eran unos brutos y solo se interesaban en la guerra, también que ellos codiciaban nuestra vida eterna... pero no creía que eso fuera cierto... digo no creo que solo ese tipo de seres existan en un planeta tan hermoso.
Tanto me estaba relajando que no me di cuenta que alguien había llegado. Cundo escuche unos pasos solo salía de el agua y me iba a esconder, lo que no pude creer fue lo siguiente que vi... entraba al agua un joven muy apuesto... tenía cabello obscuro que por alguna razón le brillaba con los rayos de la luna, unos ojos azules que no podía dejar de ver y unos labios que me habían hechizado. El vestía una armadura azul y tenía una espada en su cintura, con tranquilidad el se sentaba en la orilla mientras con sus manos lavaba su espada y su cara... tan hipnotizada de el estaba que no me di cuenta que estaba cubierto de sangre... ¿estará herido?
El dejaba de lavar su espada mientras levantaba la vista y veía el lugar donde yo estaba escindida. ¿Se habrá dado cuenta que estoy aquí?
—Endimion... príncipe— se escuchaba un grito mientras el joven se paraba y volteaba viendo a los demás que habían llegado.
—¿que es lo que quieren ahora?— decía sin interés mientras veía como llegaban 5 hombres, 4 sostenía a uno que estaba esposado.
—tal parece que Alguien se nos estaba escapando— decían mientras estaban con el que estaba enmascarado. —encontramos este espía merodeando los alrededores— Endimion lo miraba con ojos fríos.
—¿quién fue el que te mando?— le decía en una voz fría. Si que las apariencias engañan... si pensaba que antes era guapo ahora solo me daba miedo. —Con que no vas a hablar ¿no?— solo se le formaba una sonrisa mientras enfundaba su espada.
No podía ver cerraba mis ojos mientras escuchaba un grito... ese hombre no tiene sentimientos... madre tenía razón. —Hay Endimion... sabes, le hubiéramos podido sacar información— decía el de pelo plateado.
—no me vengas con tonterías, sé perfectamente quién lo envió... además yo no quiero mantener ni una rata con vida, además les e dicho que cuando este relajado ¡no me molesten!— se escuchaba un fuerte grito mientras todos salían corriendo. —estúpidos, siguen molestando— decía de mal humor mientras se levantaba e iba.
Creo que madre tiene razón... es un error que yo venga a la tierra además que ya falta poco para que amanezca... mejor es que me regresé.
Ya que me aseguré que el Príncipe se había ido juntaba las manos y tocaba el cristal para regresar a casa. Pero sentía como unos brazos fuertes me sostenían.
—sabes preciosa no es bueno que espíes a las personas— decía una temible voz mientras mi corazón latía muy fuerte. ¡No! En que lío me he metido...
Hola chicas como están, espero que bien. Lo siento por escribir hasta ahora, pero he estado ocupada, espero que les este gustando la historia... se cuidan y que estén bien, me dejan un comentario para saber si les esta gustando la Historia se cuidan y besos ;)
