"Una Relación Inesperada."
Acotaciones: -o-o-o-: Las escenas marcadas entre esta separación suceden al mismo tiempo, pero sus protagonistas cambian según sea el caso…
&&&&: Cambio de Escena
9.- La decisión de Inuyasha…
Sabía que lo que hacía estaba mal siempre lo estuvo, y ahora debía hacer algo para arreglarlo pero, ¿Qué?... Llegó al edificio donde habitaba, esta vez ni si quiera entró al estacionamiento, solo dejó su auto en la entrada y bajó bastante exasperado… Salió del ascensor caminando por el pasillo hasta llegar a su departamento y abrir la puerta…
Lo primero que vio fue la mesa perfectamente bien puesta y a su madre y a Kikyo sentadas en ella. Kikyo se puso de pie sonriendo y caminando hacia él…
-Te estábamos esperando…-Inuyasha la miró estático…-Qué pasa? No te gustó la sorpresa?...- El hombre la sujetó por el hombro acercándola lo más posible para susurrarle unas palabras que no fueran perceptibles para su madre…
-Qué significa esto Kikyo?... Qué hace mi madre aquí?...- Kikyo supo que no estaba de buen humor y sabía perfectamente que lo último que necesitaba era hacerlo enojar pero, ¿Qué mejor que decirle sobre el embarazo a su madre? Así no habría inconveniente alguno para la boda… Se zafó de Inuyasha mirándolo algo confundida al tiempo que se alejaba para que pudiera escuchar Isayoi…
-Creí que era buena idea que supiera la gran noticia…- Inuyasha la miró furioso, sin duda alguna algo tramaba… Kikyo se dio la media vuelta sentándose a lado de Isayoi… Ésta los observaba confundida y no pudo evitar preguntar al respecto…
-Una gran noticia?... De qué se trata?...- Kikyo levantó la vista hacia Inuyasha satisfecha…
-Bueno, en realidad son dos buenas noticias…
-Kikyo!…- Isayoi se percató del tenso ambiente entre ambos, miró a su hijo buscando alguna respuesta encontrando algo que nunca imaginó ver en él: miedo… Optó por no seguir preguntando e inclusive cambiar de tema en un intento de proteger y ayudarlo…
-Bueno sea lo que sea, ya me lo dirá Inuyasha… Mejor dime Kikyo tu cocinaste todo esto?...-
-No, debo admitir que no fui yo… aunque debería enseñarme no crees?... Lo necesitaré muy pronto…-Volvió a mirar a Inuyasha…-¿Por qué no te sientas, en seguida te serviré…- Se levantó de la mesa tomando el plato del hombre…
Isayoi esperó que Kikyo se encontrara a una distancia prudente para preguntar…-Hijo, todo está bien?... tú estás bien?...
-No… Soy un desastre…
-Qué pasa?...- Inuyasha la miró buscando un consuelo, como cuando era niño y pese cualquier problema corría a ella y se refugiaba en sus brazos y de pronto desaparecían todos sus miedo, todos sus temores… Kikyo regresó de la cocina con su plato en la mano, se lo extendió y retomó su lugar en la mesa.
El resto de la cena transcurrió dentro de lo "normal", aunque el ambiente se seguía percibiendo tenso entre Inuyasha y Kikyo… Cuando se sirvió el postre la chica estaba más que dispuesta a decir la verdad…
-Isayoi… Tengo algo que decirte, sin duda alguna estarás muy feliz…
-Ah sí… esa gran noticia… ¿Por qué no me la dices de una vez?... Me tienes en ascuas…
-Bueno, Inuyasha se lo dices tú o se lo digo yo?...
-Habla tú, ya que tantas ganas tienes de que se entere…- Kikyo lo miró preocupada, lo había echo enfurecer…
-Bueno… Isayoi… Vas a ser abuela…- buscó la reacción de Inuyasha, pero para su sorpresa éste permanecía inmóvil…
-Abuela?... Inuyasha, es verdad? Voy a ser abuela?...
-Pero que falta de confianza Isayoi, es que no me crees?...
-No, no es eso querida, es solo que… bueno, yo? Abuela?... Es algo… no sé…
-Y falta la mejor parte…- Fue aquí donde Inuyasha reaccionó… ¿Qué demonios iba a decir ahora?...
-OH!… que bien… adelante dime…
-Inuyasha y yo…- El hombre escuchaba intrigado…-…hemos decidido…- "Hemos?"…-…casarnos…- "¡¡¡Casarnos!"…
Isayoi se sorprendió por la noticia, pero al parecer no tanto como Inuyasha…-Ya veo… y están seguros de eso?...
-Completamente… Es algo que decidimos los dos… No tienes idea de lo ilusionada que estoy, voy a hacer que Inuyasha sea el hombre más feliz sobre…
-BASTA!...-Inuyasha golpeó la mesa intempestivamente poniéndose de pie… Kikyo había ido demasiado lejos… casarse?... Cuando dijo semejante cosa?... Sintió algo caliente la cara, debía ser por el coraje seguro que no haría semejante cosa…
-Qué pasa Inuyasha?...- Kikyo sintió un largo escalofrío sobre su espalda…
-Escúchame bien!... Admito que la noticia de que estás embarazada me tomó por sorpresa y que aún no termino de asimilarlo, de cualquier forma acepto mi responsabilidad y ese niño tendrá mi apellido y no le faltará nada… pero de eso a casarme contigo…-
Sí, sin duda alguna se le caía el teatrito a Kikyo… Sabía que falló en algo ahora solo le quedaba un as bajo la manga, con un poco de suerte funcionaría…-Pero qué estás diciendo Inuyasha?...
-Digo lo que siento… No me casaré contigo Kikyo…
-Pero ¿Qué dices?... Me estás humillando!... Esperas que tenga este hijo fuera del matrimonio?... Es inaceptable lo que me estás haciendo!... Tanto tiempo juntos y ahora me rechazas?...
-Kikyo, esto no estaba en mis planes…
-No, claro que no estaba!... Yo nunca estuve en tus planes, ni en tu vida!... Nunca me tomaste en cuenta… Crees que no sé por qué me dejas ahora? Crees que no lo sé?... Es obvio que estás con alguien más, lo increíble es que me cambiaras por una simple mesera!- Inuyasha frunció el ceño… el mal presentimiento que había sentido antes regresó a su mente… La imagen de Kagome pasó rápidamente sobre él…
-De qué estás hablando?... ¿Qué es lo que sabes?...
-Ehmmm… Ejem, ejem…- Isayoi se puso de pie tomando su bolso, claramente no debía estar ahí…- Hijo, lo mejor será que me vaya… Te llamaré después si?... Nos veremos después Kikyo… Cuídate y cuida a mi nieto…- Caminó hacia la salida cerrando la puerta tras de sí…
-Eres un poco hombre…
-Qué es lo que sabes de Kagome?...
-Ja! Kagome?... Ese es su nombre?... No sabes la lástima que me da… Cuando se de cuenta de que solo juegas con ella…
-No estoy jugando con ella… Yo estoy enamorado de Kagome…
-Qué?... Enamorado?... jajaa… No me hagas reír Inuyasha…
-Es la verdad, me enamoré de ella Kikyo… y pensé que podrías entenderlo…
-Pues te equivocas!... No creas que me quedaré como si nada!... Tú y esa maldita mesera se van a arrepentir de lo que me están haciendo…- Inuyasha se acercó a ella sujetándola por el hombro…
-No te atrevas a dañarla!...- Kikyo lo miró furiosa…
-Suéltame!...
-Te lo advierto Kikyo, no la toques!…
Kikyo lo miró fijo a los ojos… Nunca lo había visto así, sería que en verdad estaba enamorado?... No, eso era imposible…-Te advierto Inuyasha, que si algo malo le pasa a mi hijo, tu serás el único culpable entiendes?... Tú y solamente tú tendrás la culpa!...- Se zafó de él dejándolo ahí de pie junto la mesa, mientras ella salía del departamento furiosa azotando la puerta…
&&&&&&&&&&&&&&&
Kagome entró a su habitación algo cansada por el trabajo, pero le pesaba más el no saber lo que le ocurría a Inuyasha… Su pecho se oprimió ligeramente, no era solo la oficina… No quería perderlo, pero sobre todo no quería sufrir…
Se acostó en la cama girando hacia el teléfono, lo miró por un par de segundos meditando sobre tomarlo o no… Finalmente sujetó el auricular escuchando el tono de marcar, pero no marcó ningún número… Seguro estaba ocupado y no querría hablar con ella… Colgó de nuevo girándose hacia el otro lado, se abrazó de su almohada y cerró los ojos tratando de no pensar en nada, cuestión bastante difícil…
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Inuyasha se dejó caer sobre el sofá… Había sido una noche bastante pesada y compleja, como lo eran sus pensamientos… Las palabras de Kikyo no dejaban de repetirse en su cabeza, pero Kagome tampoco salía de sus pensamientos. Necesitaba estar con ella, lo necesitaba demasiado…
Cuando pensaba en ella, lo demás parecía disminuir en importancia… Obedeciendo sus impulsos se paró y tomó las llaves de su auto, necesitaba tenerla cerca, besarla, abrazarla… Solo faltaba que ella quisiera lo mismo…
&&&&&&&&&&&&&&&&
Kagome caminaba por un bosque pero no iba sola, alguien, al parecer un hombre, iba a su lado… Ambos seguían un camino estrecho y sinuoso. Había muchas curvas en él… Los árboles eran grandes y frondosos, el clima era agradable. Un poco de viento soplaba en el lugar… Kagome giró la cabeza tratando de reconocer al hombre que iba junto a ella, frunció el ceño esforzándose más… Poco a poco reconoció sus brazos, su pecho, su rostro…
-Inuyasha…- Su corazón dio un vuelco, como siempre lo hacía cuando pensaba en él. Esbozo una sonrisa, la alegría la abordó, el solo tenerlo junto ella era maravilloso…-Inuyasha…-Lo volvió a llamar, pero éste no parecía reaccionar… Kagome dejó de caminar tratando de explicarse lo que ocurría… Inuyasha la remedó… La chica seguía buscando alguna expresión en su rostro, pero no encontraba nada…-Inuyasha… Qué pasa?...- Fue entonces cuando el hombre se giró y cuando la miró fijo con esos ojos dorados, Kagome sintió frío, mucho frío… Inuyasha la tomó por los hombros, seguía mirándola sin decir palabra… Kagome reconoció esa mirada de inmediato, era la misma de hace unos días, la que le indicaba que estaba mal, que algo malo le ocurría o debía ocurrir… Cuando sus dudas iban a ser despejadas, justo cuando Inuyasha abrió los labios para responderle, para aclararle sus dudas, el viento sopló con más fuerza… Parecía anunciar una tormenta, el cielo se oscureció por completo y algunos truenos se escuchaban cerca… Ambos miraban a todos lados buscando una explicación, el clima se volvía cada vez más frío…
Inuyasha no decía ni una sola palabra, solo se quitó el saco que vestía y cubrió con él a Kagome… La chica le devolvió la mirada, comprendiendo que quizá todo estaría bien, mientras estuviese con él todo marcharía perfecto…
De pronto Inuyasha se percató de algo, su mirada se volvió nerviosa y trató de proteger a Kagome con su cuerpo, fue cuando la chica comprendió que no estaban solos… Otra figura se movía detrás de algunos árboles, no la pudo reconocer pero parecía, quizá se trataba de una mujer… La silueta se perdía cada vez más entre los árboles y se adentraba en el bosque… Inuyasha se giró rápidamente hacia Kagome y la besó sutilmente…-Te Amo… Nunca lo olvides…- Después se giró hacia el lado contrario y comenzó a correr tras aquella silueta que parecía inalcanzable…
Kagome lo veía estupefacta tratando de asimilar lo que ocurría y escuchando una vez tras otra las palabras de Inuyasha…-Te Amo, Nunca lo Olvides…- Cuando reaccionó ya se encontraba lejos y solo pudo gritar buscando hacerlo volver…
-Inuyasha!... Inuyasha!... Inuyashaaa!... …
-Inuyasha!...- Kagome se levantó de súbito quedando sentada en la cama… Su pulso estaba acelerado y su respiración era entrecortada… Un poco de sudor salía de su frente… La chica miró a su alrededor reconociendo su habitación… Se dio cuenta de que todo había sido un sueño, o una pesadilla quizá… Sintió la boca algo seca. Se puso de pie y bajó las escaleras hacia la cocina buscando un poco de agua, pero al pasar por la puerta vio por la ventana como se mecían las plantas y los árboles en el exterior. No pudo evitar el recordar su sueño, su estómago se oprimió un poco. Sus pies le incitaban a caminar hacia la puerta pero antes de abrirla, respiró hondo… Tomó la manija y giró de ella… Abrió los ojos sorprendida, ahí frente ella estaban otros ojos dorados que la veían aliviados…
-Kagome…- La chica permanecía inmóvil no sabía como reaccionar, aunque el corazón parecía salirse de su pecho…-Estaba a punto de irme… No quería molestar estaba todo oscuro y…
-Pensé que estabas ocupado…- Kagome lo interrumpió diciendo lo primero que pudo y recordó…
-Sí… Pero necesitaba verte… No puedo estar sin ti Kagome… No puedo…- Kagome se quedó inmóvil de nuevo, vio como Inuyasha se acercaba más a ella. Sus manos tomaron las de ella enlazándose… No estaba segura de lo que ocurría con Inuyasha a pesar de estar totalmente segura de que algo malo sucedía, no podía rechazarlo, no quería hacerlo… Lo amaba demasiado y quizá no debía preocuparse más de la cuenta… Sin pensarlo, humedeció sus labios que aclamaban a gritos los del hombre… Inuyasha obedeció y se acercó finalmente para besarla…
Primero la besó despacio, sintiendo su cuerpo y su alma aliviados. Como quien pone una inyección y siente la sustancia entrar a su cuerpo y atacar los malestares… Eso era Kagome, su medicina para cualquier malestar. Solo tenía un inconveniente… El después requerir de mayores dosis…
La chica recuperaba la calma al sentirse besada por el Inuyasha de siempre, del que se enamoró, aquél sin secretos… Él la sujetó por la cintura acercando así sus cuerpos, Kagome se sostenía de él por el cuello, no quería alejarse… Inuyasha la sujetó por el mentón y giró suavemente su rostro para besar su cuello, Kagome cerró los ojos sintiendo y disfrutando de las caricias. Sin que lo pudiera controlar, su boca comenzó a emitir ligeros suspiros que aumentaban de acuerdo las caricias…
Sus manos pasaron a la espalda del hombre y se aferraban a ella, Inuyasha dio unos pasos hacia atrás, arrinconando a la chica en la puerta. Ninguno recordaba que no se encontraban solos y que podían ser pillados por algún familiar de ella… Inuyasha siguió besando su cuello bajando hacia su pecho, deslizó los tirantes que detenían la blusa de Kagome y besó sus hombros con mayor frenesí. Sus manos acariciaban su abdomen y bajaban hasta sus piernas… La chica cada vez se sentía más excitada y más amada, esta vez nada parecía frenar el hecho de que pudiera estar con el hombre que amaba… Lo tomó por la barbilla exigiendo sus besos que quizá también le servirían para frenar los suspiros que ya no podía controlar…
Inuyasha bajó un poco más sus manos acariciando uno de sus muslos, tomándolo y elevándolo hasta acomodarlo tras de sus propias piernas, Kagome emitió un gemido un poco más fuerte que los demás, había sentido la virilidad del hombre cerca de su sexualidad y eso la sacó de quicio… Inuyasha volvió a besar su cuello aspirando su aroma y sintiéndola totalmente excitada y deseando que se pudiera sentir más amada que nunca…
Algunos pasos se escucharon en el piso de arriba. Kagome pidió a Inuyasha detenerse, ambos amantes detuvieron sus movimientos cesando a sus impulsos y a sus deseos, solo escuchando la agitación del otro… Más pasos se escucharon, pero esta vez acompañados de una voz…
-Hermana… Kagome?...-
La chica abrió los ojos asustada alejó a Inuyasha lo más que pudo arreglando sus ropas, le hizo una seña con el dedo índice sobre su boca indicándole que no hiciera ruido… Lo condujo hacia atrás sacándolo de la casa y se acercó a él para susurrarle…-Será mejor que te vayas…
-Así?...-Kagome sonrió divertida…
-Bueno, tendrás que llegar a bañarte…
-Feh!...
La voz de Souta se escuchó de nuevo aunque ahora más cerca, al parecer iba bajando la escalera…-Hermana?...
Kagome abrió los ojos apresurada…-Te veré mañana si?...-Lo besó rápidamente, aunque Inuyasha no quería dejarla ir…
-Te Amo…- Le sonrió tiernamente antes de cerrar la puerta…
-Kagome que pasa?...- La chica se giró hacia su hermano ideando cualquier pretexto que pudiese creer…
-Nada… Solo que escuché unos ruidos… pero era solo la ventana que estaba mal cerrada… Está haciendo mucho aire no crees?...
-Pero parecía que platicabas con alguien…
El corazón casi se le sale, que había escuchado Souta?...-No!... No, para nada… jeje, con quien iba a platicar… Anda ven, vayamos a descansar…- Lo giró empujándolo rumbo su habitación… -Buenas noches…- Suspiró aliviada, se había salvado, Souta no parecía sospechar nada… Entró a su cuarto sonriendo y bastante sonrojada, todavía sentía las caricias y los besos de Inuyasha, esta vez no pudo contenerse, quien sabe que pasaría la próxima vez que estuviera junto él…
CoNTiNuaRá…
