"Una Relación Inesperada."

Acotaciones: -o-o-o-: Las escenas marcadas entre esta separación suceden al mismo tiempo, pero sus protagonistas cambian según sea el caso…

&&&&: Cambio de Escena

10.- Mi Religión…

Y de nuevo el tiempo pasaba de forma rápida y complaciente para ambos… Ya tenían más de tres meses juntos y podían jurar que eran felices, a pesar de todo y todos… Aunque Inuyasha no estaba del todo tranquilo. Desde aquél día, el paradero de Kikyo era todo un misterio. No sabía nada de ella y por supuesto tampoco de su hijo. Porque a pesar de las dudas y los comentarios de Miroku, Inuyasha debía creer que ese hijo era suyo. Nunca le comentó nada a Kagome, sabía que debía hacerlo ya que el tiempo estaba en su contra, pero simplemente no reunía el valor suficiente para hacerlo, su relación era demasiado buena para permitir que se derrumbara por algo así…

Ya era algo tarde Inuyasha salió de la empresa y cruzó la calle para encontrarse con ella. Entró al café y se sentó en la primera mesa. Kagome salió de la cocina con una charola en las manos, en cuanto lo vio sonrió como ya era costumbre en ella cada que lo veía, caminó hasta ponerse frente suyo…

-No tardo, estoy a punto de salir…- Inuyasha asintió, observó como se alejaba entre las otras mesas… Mientras esperaba recordó aquella vez en la que casi la atropella con su auto y que, de no ser por Miroku en su afán por conquistar a Sango, quizá no podría ser el hombre más feliz sobre la faz de la tierra… Sin duda alguna, Kagome lo había cambiado mucho para bien, de no ser por ella…

Iba caminando por las calles empapadas en olvido,

Iba por los parques con fantasmas y con ángeles caídos,

Iba sin luz, iba sin sol iba sin un sentido,

Iba muriéndome,

Iba volando sobre el mar, con las alas rotas...

Ay amor apareciste en mi vida y me curaste las heridas,

Ay amor eres mi luna, eres mi sol, eres mi pan de cada día

Apareciste con tu luz, no nunca te vayas no, no te vayas no,

Tú eres la gloria de los dos hasta la muerte...

En un mundo de ilusión, yo estaba desahuciado yo estaba abandonado

Vivía sin sentido,

Pero llegaste tú!...

Ay amor eres mi religión,

Tú eres luz tú eres mi sol

Abre el corazón! abre el corazón!...

Hace tanto tiempo corazón, viví el dolor en el olvido,

Ay amor eres mi bendición, mi religión eres mi sol que cura el frío,

Apareciste con tu luz, no, no, no me abandones, no nunca mi amor,

Gloria de los dos, Tú eres sol, tú eres mi todo, todo tú eres bendición!

En un mundo de ilusión, yo estaba desahuciado, yo estaba abandonado

Vivía sin sentido, pero llegaste tú...

Kagome salió con su bolso en las manos y su abrigo puesto. Inuyasha la observó venir, de arriba abajo, no se cansaba de hacerlo… La chica lo miró sonrojándose…

-Qué tanto miras?...

-A ti, a quién más?...

-Ya estoy lista…

-Bien, entonces salgamos de aquí…- Le tendió un brazo y ambos salieron del café…

-Y… a dónde me llevarás eh?...

-Bueno, no diré que es una sorpresa pero… Es algo especial para ti…-Llegaron al auto e Inuyasha abrió la puerta para que Kagome pudiera entrar en él, pero antes de que lo hiciera la tomó por la muñeca haciéndola quedar de frente a muy corta distancia…-Ya te dije lo hermosa que te ves?...

Kagome sonrió apenada esquivando esa mirada dorada que tanto la intimidaba y que, sin duda alguna, era capaz de lograr cualquier cosa…-Mentiroso… Estoy igual que siempre…-

-No… para mí no…- Con esas palabras, la obligó a mirarlo de nuevo. Así, mirándose mutuamente, sintiendo lo que sentían, fue solo inercia lo que siguió… Inuyasha la atrajo por el mentón y la tomó por la cintura para besarla después… Kagome cerró los ojos dejándose llevar por esa sensación, por ese beso… El hombre la acorraló más contra el auto y su cuerpo, profundizando así el beso e inclusive las caricias…

Ay Amor, tú eres mi religión,

Tú eres luz tú eres mi sol, abre el corazón, abre el corazón,

Ay amor eres mi bendición, tú eres luz tú eres mi sol,

Abre el corazón, abre, abre el corazón!...

Se separaron un poco, los dos estaban rojos del rostro y su respiración era entrecortada. Sonrieron mutuamente como sabiendo lo que podía pasar si la cosas se salían de control, y a ninguno parecía importarle...

-Será mejor que nos vayamos…-Inuyasha la liberó de su prisión y le ayudó a subir al auto para después hacer lo mismo…

&&&&&&&&

Entraron al estacionamiento de un gran edificio que, a juzgar por Kagome, debían ser unos enormes departamentos, y no estaba del todo equivocada…

-No me digas que…

-Sí…

-Por qué nunca me dijiste dónde vivías?...

-Bueno… No lo creí necesario…- Inuyasha estacionó y bajó del auto para abrirle la puerta a Kagome…

-Bueno, es la primera vez que vengo a tu casa… Qué tienes preparado?...

-Ya lo verás… Ven…-La tomó de la mano y la condujo por un pasillo, hacia el elevador…-Cierra los ojos…- Kagome obedeció intrigada, el corazón comenzó a latirle rápidamente, sabía que pasaría algo, algo importante… Sintió la mano de Inuyasha tomando la suya, un gran escalofrío pasó por su espalda… Inuyasha la sintió temblar ligeramente, así que se acercó a ella y la abrazó…-Tienes Frío?...

Kagome se paralizó por un segundo, como siempre lo hacía al tenerlo tan cerca, como el primer día…-No, estoy bien…

-Segura?... Me parece que temblabas…

Kagome se sonrojó por completo y negó con la cabeza…-No… de verdad, estoy bien…-

Se escucharon las campanillas del elevador anunciando el último piso, las puertas se abrieron para dejarlos pasar…-Ven, no vayas a abrir los ojos…-De nuevo la condujo, pero esta vez se colocó tras ella, dándole las indicaciones cerca de su oído poniéndola más nerviosa… Sus manos la sujetaban por la cintura mientras su nariz aspiraba su aroma y le hacía pensar todo le gustaría hacer con ella…-Llegamos…- Estiró uno de sus brazos para abrir la puerta…-Cuando te lo diga, abre los ojos…- Abrió la puerta dejando ver dentro, la mesa puesta, un par de velas alumbrando el lugar y pétalos de rosa regados por todo el suelo…-Uno, dos… Tres…-

Kagome abrió los ojos lentamente, en primera instancia le costó asimilar lo que veía debido a la iluminación, pero cuando tuvo claro lo que había frente ella sonrió asombrada… Inuyasha la observaba desde su espalda, la chica podía sentir su respiración a nivel de su cuello…

-Te gusta?...

-Bromeas?... Es maravilloso…- Se giró para tenerlo de frente sin imaginarse lo que causaría con ello…-Muchas gracias…

-Que bueno que te gustara…- Observó su rostro, parecía el de un ángel… Sus ojos brillaban al máximo, sus mejillas rojas como las de una niña tímida y sus labios rojos que la chica humedeció inconscientemente buscando un beso… Sintió un gran impulso, casi una necesidad, besarla, abrazarla… Hacerle el Amor…

-Inuyasha…- El escuchar su nombre de los labios que tanto deseaba, le hizo reaccionar por un momento…La miró fijo a los ojos como pidiendo permiso asegurándose de que ambos quisieran lo mismo… Y luego, esas palabras, se convirtieron en la respuesta que tanto anhelaba…-Te Amo…-

La besó frenéticamente, buscando zacear sus deseos… La chica no puso ninguna resistencia solo se dejaba llevar, sintiéndose amada… Inuyasha la empujó un poco solo para terminar de entrar a su apartamento, cerró la puerta tras de sí… La miró para saber si podía continuar… Kagome respiraba agitadamente y sabía lo que deseaba hacer…Se acercó a su oído, solo para provocarlo aún más…-Bésame…Inuyasha, Bésame…-

No tuvo que meditarlo por mucho tiempo, escucharla decir esas palabras, era todo lo que necesitaba… La besó apasionadamente, bajando a su cuello y probando también el lóbulo de sus oídos… La escuchaba suspirar incontrolablemente lo que le incitaba a seguir…

Sus manos bajaron hasta su estómago, buscando el filo de su blusa encontrándolo casi inmediatamente… Lo tomó y haló hacia arriba despojándola de ella, Kagome sintió algo de frío que fue desapareciendo conforme Inuyasha besaba su pecho, excitada haló de su corbata para obligarlo a besarla, mientras ella hacía lo posible por desanudarla… Al ver que no podía con ello, Inuyasha sonrió divertido y se separó solo lo suficiente para ayudarle… Se zafó el nudo y se sacó la corbata, comenzó a desabotonarse la camisa, pero Kagome lo detuvo siguiendo con la tarea… Inuyasha observó mientras lo hacía, una vez que terminó por desabotonarla levantó la cabeza para quitársela, topándose con los labios del hombre que la esperaban ansioso… Comenzaron a besarse de nuevo, mientras ella terminaba por quitarle la camisa y sentía el pecho fornido y perfectamente marcado del hombre… Inuyasha se estremeció como nunca al sentir las manos de Kagome explorando sobre su cuerpo e inclusive emitió un suspiró que sirvió para indicarle a la chica cuánto le agradaba aquello…

Inuyasha, sin dejar de besarla, bajó sus manos hacia su vientre encontrando el broche del pantalón, lo deslizó sintiendo aumentar los suspiros de Kagome dentro de su propia boca…
Alzó sus manos de nuevo tocando su estómago… La tomó por la cintura para poder elevarla un poco, sorprendiéndola con ello…-A dónde me llevas?...- Pero ni siquiera tuvo tiempo de responderle, vio como la condujo hacia su habitación llena de pétalos de rosa también…-Un momento… Tenías todo preparado no es así?...

-Bueno… Lo que pasa es que… no sabía que dar de postre…-

-Tonto…-Inuyasha la miró tiernamente acariciando su rostro…

-Te Amo…-

-Yo también… Mucho…-

-Kagome… Estás segura de querer…Bueno… estás segura de…- La chica le interrumpió sonriendo divertida, después de ser un hombre tan apasionado hasta hacía unos minutos, ahora era un chico tímido que temía equivocarse…

-Querer estar contigo?...Inuyasha, Te Amo… nada me haría más feliz que el estar contigo…- El hombre sonrió ampliamente, se acercó hasta ella y la besó pausadamente sujetándola por la cintura para recostarla sobre la cama…

Viviré siempre a tu lado con tu luz, oh, oh

Moriré estando a tu lado, eres tú mi bendición

Eres tu mi religión

Eres tú mi eternidad

Y hasta eres salvación

Pasó sus manos lentamente desde su pecho hasta su vientre… Tomó el pantalón y lo deslizó hasta sus pies, besó sus muslos subiendo a su vientre, sus manos tocaban sus pechos buscando el broche del sostén para sacarlo, finalmente lo encontraron para despojarla de la prenda… Kagome suspiró fuerte, e inclusive se mordía los labios para controlarlos…

No tenía nada, hoy te tengo con la gloria, con la gloria, amor

Amor, amor, eres tu mi bendición...

Inuyasha se quitó sus propios pantalones mientras la chica lo observaba impaciente… El hombre sintió las manos de Kagome sujetarlo por la espalda acercándolo a su cuerpo… Inuyasha pasaba sus manos por encima de su ropa interior, observando como la chica se estremecía a este acto… Finalmente le despojó de la pantaleta y pasó sus manos por su intimidad, Kagome cerró los ojos sintiendo de lleno el placer… Inuyasha siguió con esto, hasta que la chica lo acercó para besarlo… Kagome sintió el cuerpo de Inuyasha sobre el suyo y sintió como éste reaccionaba a sus caricias… Emitió un gemido al sentir de cerca su masculinidad… Se aferró a su espalda suplicándole al oído…-Hazlo… Hazlo ya…-

Inuyasha abrió las piernas de la chica acomodándose sobre ella y antes de terminar, la miró a los ojos… Sintió una gran emoción, la mujer que tanto amaba… Se acercó para besarla y apaciguar sus gemidos, después la penetró lentamente… Kagome sentía una gran excitación, aferró más sus manos a la espalda del hombre y besaba con más frenesí su boca… Su corazón aceleraba al ritmo de las embestidas de Inuyasha, lo mismo que su respiración… Inuyasha buscaba el momento más adecuado para recordarle cuanto la amaba… El ritmo iba aumentando y sus cuerpos parecían cansarse físicamente… Por el contrario de sus almas… Inuyasha disminuyó el ritmo, ambos sudaban cansados y Kagome seguía suspirando sintiendo los últimos segundos del acto…

Ay Amor, tú eres mi religión,

Tú eres luz tú eres mi sol, abre el corazón, abre el corazón,

Ay amor eres mi bendición, tú eres luz tú eres mi sol,

Abre el corazón, abre, abre el corazón!...

-Gracias… Kagome…

-Gracias?... De que me agradeces?...

-Gracias, por estar conmigo… Gracias por ser la mujer de mi vida… Te Amo…- Se acercó a ella para besarla de nuevo y sentir sus cuerpos juntos hasta el final…

CoNTiNuaRá…