"Una Relación Inesperada."

Acotaciones: -o-o-o-: Las escenas marcadas entre esta separación suceden al mismo tiempo, pero sus protagonistas cambian según sea el caso…

&&&&: Cambio de Escena

12.- Sorpresas y Verdades...

-Ya puedo abrir los ojos?...-

-No... Espera...- Inuyasha se paró detrás de la chica y abrochó la cadena...-Listo, ábrelos...-

Kagome abrió los ojos y posó su mano sobre la cadena y después sobre el dije q caía en su pecho. Tenía la forma de una letra "K", era de plata con algunas pequeñas incrustaciones de diamante que lo hacían brillar lo suficiente para que luciera hermoso. Le dio la vuelta y notó que tenía grabado un mensaje con letras pequeñas y cursivas: "Para la Mujer de Mi vida... Te Amo"...

-Te gusta?...-

-Es Hermoso...- Comenzó a sentir como sus ojos se llenaban de lágrimas y el pulso comenzó a acelerarse...-¡Gracias!- Y sin pensarlo se abalanzó sobre Inuyasha quien la esperaba con los brazos abiertos...

&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Otra semana comenzó. Ese día llegó temprano al café, se colocó su uniforme y salió a preparar las mesas sin recordar que habría alguien ahí esperándola para hablar...

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Inuyasha salió de su auto y entregó las llaves al valet que, al igual que todas las mañanas, estacionaba su auto. Entró a la empresa y subió a su oficina por el ascensor. Su secretaria se encontraba tras su escritorio y se levantó de inmediato cuando lo vio salir del elevador:

-Buenos días Señor...-

-Buenos días Lyn... Alguna novedad?...-

-Ahmm.. el señor Miroku acaba de venir a buscarlo, me pidió que le avisara en cuanto llegara, ¿Quiere que lo haga?...-

-Sí, dile que venga de inmediato...-

-De acuerdo.. y ahh... Hay alguien que lo está esperando en su oficina señor...-

-Ahora?... Quien es?...- Inuyasha abrió la puerta y pudo divisar la figura de una mujer de piel blanca, cabello largo, elegante, de pie frente la ventana, quien se giró esbozando una gran sonrisa cuando hizo contacto visual con un Inuyasha sorprendido por la visita inesperada...

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

-Kouga... ¿Qué haces aquí?...-

-Me dijiste que podríamos hablar hoy, no lo recuerdas?...-

Kagome lo miró un poco extrañada mientras recordaba lo que había ocurrido hacia dos días...-Ah, es cierto, perdona...-

-No importa pero dime, segura que podemos hablar aquí?... No se molestará tu jefe?...-

-Está bien, creo que ya está acostumbrado... Además llegué más temprano, así que no me puede decir nada aún... Mejor dime, que es lo que quieres hablar?, me parece que entre menos vueltas le demos será mejor, ¿No crees?...-

-Tienes razón... La verdad es que quiero pedirte una disculpa... Sé que debe parecerte extraño que después de un año haga esto pero, muchas cosas pasaron Kagome y de verdad, no podía dejar las cosas así entre nosotros... Tú sigues siendo muy importante para mi...- Una punzada atravesó la sien de la chica. "¿Importante?, ¿Qué diantres significaba eso?"... -Lamento mucho de verdad el daño que te hice en ese momento, no ha pasado un día en el que no me arrepienta de lo que hice, sin embargo, fui un cobarde y preferí huir antes de verte a la cara de nuevo... Kagome yo...-

-Tienes razón Kouga... Muchas cosas han pasado desde entonces...- Kagome se sorprendió un poco de sí misma, aquél nerviosismo que había tenido hacía un par de días, había disminuido bastante, el hecho de tener frente a ella a su primer amor y enfrentarlo después del daño recibido parecía pintar mejor ahora....-Te sorprenderá ver que no soy la misma de antes...Es cierto, me hiciste mucho daño, pero quizá deba darte las gracias... Creo que de verdad me he hecho un poco más fuerte desde entonces... Y creo que no soy la única cierto?...- Kouga la miró un poco extrañado... -Como bien dijiste, en ese entonces huiste sin darme explicaciones, pero ahora es diferente... Has venido a pesar de todo con el propósito de arreglar las cosas... Me equivoco?...-

-No... Pero Kagome, si me dieras la oportunidad... quizá yo...-

-Al principio, me parecía imposible que pudiera estar con alguien más. Estaba llena de dudas y desconfianza... Juré que nunca más entregaría mi corazón a nadie... Pero, apareció él, y de nuevo, toda mi perspectiva cambió para bien...- Kagome pasó sus dedos inconscientemente sobre el dije que le había dado Inuyasha al tiempo que una noble sonrisa aparecía en su rostro.

-Lo amas verdad?... De verdad lo amas...-

-Sí...-

Kouga se dio cuenta de ello, y a pesar de sentir una punzada, suspiró resignado... -Ahhh... Ya veo.... Espero de verdad que, seas muy feliz a su lado... Aunque yo seguiré aquí siempre Kagome, junto a ti...- Kouga se acercó hasta ella esperando la respuesta de la chica quien le sonrió amablemente acercándose también un poco, ambos se abrazaron como hacía tiempo no lo hacían. Kagome sintió un enorme alivio y se llenó de paz al darse cuenta de que, no solo lo había perdonado, si no que, había recuperado al amigo que tanto había extrañado y que tanto bien le hacía...

-Gracias, Kouga...-

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

-Madre?... Qué estás haciendo aquí??...-

-Ahhh... En realidad era un "Madre, Bienvenida, Te he extrañado" lo que quería escuchar...-

-Lo siento, es solo que no esperaba verte...-

-Si, esa tampoco es una novedad... Si no vengo a visitarte te olvidas por completo de mi...-

-Vamos madre, no seas exagerada... Es solo que he estado muy ocupado... Ha habido mucho trabajo...Pero de verdad me alegra verte...-

-Si, me imagino que ese trabajo lleva por nombre "Kagome" cierto??...-

-Feh!... Qué estás diciendo!, de verdad he estado ocupado... Pero, cómo es que sabes su nombre??...-

-Olvidas el espectáculo que tuve que presenciar la última vez? Aunque ya había salido de tu departamento, esos gritos se escuchaban por todas partes... Inuyasha, he estado algo preocupada dime no has tenido noticias de Kikyo?...-

-No... Desde esa ocasión no he sabido nada de ella ni de mi hijo...-

-Ahh.. no crees que deberías buscarla?... Me preocupa de verdad que algo malo le haya pasado...-

-Madre, nada malo le ha ocurrido a Kikyo créeme...Pero, te prometo que la buscaré...-

-Bien, hazlo...Por otro lado hay dos cosas que necesito tratar contigo, urgentemente...-

-Dos?.. Bien... Dime.. que son?...-

-La primera, esta misma tarde me presentarás a esa mujer que ha logrado mejorar tu carácter notablemente...-

-Qué???... Estás loca madre??... Por lo menos déjame advertirle de ti...-

-Esta misma tarde he dicho...-

-Feh!...Y que es lo segundo??...-

Un llamado a la puerta los interrumpió. Miroku entró a la oficina con un par de papeles en mano. Miró sorprendido a Isayoi, quien le sonrió...

-Lo siento, pensé que estarías solo... Madre, como estás?...-

-Miroku... mírate nada más.. Eres todo un hombre...-

-Bah! Ya déjense de tonterías ustedes dos!, ya no somos unos niños...-

-Bah! Inuyasha, no te pongas celoso...-

-Feh!... Qué es lo que necesitas con tanta urgencia?, Lyn me dijo que me buscabas...-

-Pues ehm... Se trata de Tensseiga, pero si quieres puedo volver después creo que este no es el momento...-

-No, está bien Miroku... Será mejor que le muestres eso a Inuyasha... Eso es lo segundo que necesito decirte hijo...- Ambos miraron confundida a la mujer...

-De qué hablas madre?...-

-Sesshomarou tiene problemas con Tensseiga... La empresa esta a punto de quebrar... He venido a pedirte en su nombre, que tomes posesión de ella en París...-


Kagome salió del trabajo y como era costumbre, Inuyasha la esperaba en el auto. Subió a éste y le dio un beso en la mejilla, sin embargo, el hombre no reaccionó. -Inuyasha?... Inuyasha!?!?...-

-Ah?... Lo siento... Qué tal tu día?...-

-Estás bien?... Qué ocurre?...-

-Sí, nada... Todo bien... Ah.. Kagome, hay alguien que quiero que conozcas...Ahora está en mi departamento... ¿Quieres ir?...-

-Claro...- La chica sujetó su mano mientras se preguntaba que era lo que le ocurría. Todo el camino fueron en silencio, Inuyasha condujo hacia su apartamento pero las palabras de su madre pasaban una y otra vez por su cabeza...

FLASHBACK

-De qué hablas madre?...-

-Sesshomarou tiene problemas con Tensseiga... La empresa esta a punto de quebrar... He venido a pedirte en su nombre, que tomes posesión de ella en París...-

-Qué?!?!?... Estás bromeando verdad?-

-Claro que no...Tensseiga está en números rojos...-

-Eso ya lo sé, me di cuenta de ello hace unos días... Pero qué es eso de que "Has venido en su nombre a pedirme que tome posesión"???... Crees que soy tonto?... Sesshomarou jamás pediría algo así aunque esté en bancarrota, y menos a mí!!!...-

-Hijo, me parece que este no es momento para peleas infantiles... De verdad debes ayudar a tu hermano...-

-MEDIO hermano!..Y lo haría, si fuese él quien me lo pidiera...-

-Inuyasha deja el orgullo a un lado y...-

-No se trata de orgullo madre!!... Lo siento de verdad, pero no voy a tomar posesión de Tensseiga...-

Isayoi suspiró resignada al darse cuenta de que no lograría nada... -De acuerdo... Como quieras...Estaré en tu departamento esperándote a ti y Kagome...- Y sin decir más salió de la oficina.

-De verdad no harás nada Inuyasha?...- Miroku se había quedado sin decir palabras, aun sostenía los papeles con las gráficas de Tensseiga en su mano...

-Fue Sesshomarou quien decidió separar la compañía y largarse a Francia...Fue él quien siempre me recriminó ser un hijo bastardo...-

-No crees que estás dejando que tus razones personales interfieran en tu trabajo?... ¿Por qué no piensas en tu padre?...-

-Es él quien nunca pensó en nuestro padre y en lo que nos heredó...-

-Bien... Como quieras... De cualquier forma, dejaré esto aquí... Estaré en mi oficina...-

FIN FLASHBACK

Finalmente llegaron a su departamento y ambos bajaron del auto.

-Y bien?... Me dirás a quien voy a conocer?...-

-Lo verás en un momento...- Kagome no soportaba ver a Inuyasha así, sabía que algo malo le ocurría y no podía hacer nada para ayudarlo...

-Inuyasha?...-

-Si?...-

-Qué es lo que te ocurre?... Estás... Extraño...-

-Yo... Lo siento... Tuve un problema en la oficina.. Es todo... De verdad...- Se acercó hasta ella y la tomó por la barbilla para darle un beso. Siempre que se encontraba mal, en lo único que pensaba era en estar con ella y en lo bien que se sentía tenerla cerca. Se alejó unos centímetros y sonrió aliviado. Se sentía un poco mejor ahora... -Vamos?...-

Ambos entraron al departamento y miraron asombrados como la mesa se encontraba puesta con la cena servida y una botella de vino al centro. Kagome miró sorprendida a Inuyasha quien respondió igualmente anonadado.

-Bienvenidos...- Isayoi salió de la cocina y se paró de lado de la mesa, Kagome miró de reojo a Inuyasha buscando una respuesta.

-Kagome, ella es mi madre... Madre, Kagome...-

-Por fin te conozco!!...- Isayoi caminó hasta ella y la abrazó provocando que Kagome se sonrojara un poco...

-Es un placer...-

-Pero no necesitas ser tan formal... Vamos, vamos, pasen de una buena vez, la cena ya está servida...-

-Madre no tenías que preparar todo esto... Podíamos haber salido a cenar...-

-Qué?... Claro que noo!!.. Está es una ocasión especial, no hay nada mejor que comida casera...-

Prácticamente toda la cena Isayoi indagó sobre la vida de Kagome, quien respondía encantada todas las preguntas que le hacían mientras se conocían un poco más entre sí...

-Ahh!.. Lo olvidé por completo!!...-

-Qué ocurre?...-

-Olvide el postre... ¿Por qué no vas a comprar algo Inuyasha?...-

-Ehh!?!?!... Por qué yoo?... Pensé que habías dicho que la comida casera era la mejor ¬_¬

-Anda, anda!.. Un pastel de frutas estará bien...-

-Feh!...- Inuyasha salió del departamento maldiciendo en voz baja...

-Como lo pensé...- Kagome miró extrañada a la mujer quien la observaba atentamente con una sonrisa... -Parece que le haces mucho bien a mi hijo... Estaba casi segura de que llegaría de pésimo humor después de la discusión que tuvimos...-

-Discusión?...-

-No te dijo nada eh?... Vaya!, es más parecido a su padre de lo que pensé... Inu Taisho tampoco me decía nada que le preocupara, siempre dejaba que sus problemas fueran solo suyos, llegaba a casa y lo único que hacía era quedarse en silencio...-

-Hay algo que le preocupe a Inuyasha?...-

-Probablemente... aunque nunca lo vaya a aceptar... Aunque ahora debo admitir que es mi culpa que esté así...-

Kagome sintió una pequeña punzada de dolor, era cierto, algo malo le ocurría y no podía hacer nada para ayudarle. Se sentía impotente... -Me gustaría poder ayudarlo.. pero no sé como...-

-Querida, eso es más que suficiente... De verdad agradezco que mi hijo haya encontrado alguien como tú... Lo que le ocurre a mi hijo es solo parte de su inseguridad... Es muy orgulloso y, estoy segura de que eso ya lo sabías. Sin embargo, ahora que su hermano necesita de él esa inseguridad lo está cegando de lo verdaderamente importante...-

La chica no entendía muy bien lo que acababa de escuchar, sabía que Inuyasha tenía un medio hermano, pero no tenía idea del porqué nunca hablaba de él... -No importa lo que sea, estoy segura de que Inuyasha hará algo al respecto...- Isayoi la miró un poco sorprendida por sus palabras y asintió convencida...

-Tienes razón... No importa cuanto finja no importarle...Bien, creo que mi trabajo ha terminado. Por favor, dile a Inuyasha que mañana iré a despedirme a la oficina...-

-Se va ya?...-

-Sí... Las dos cosas que venía a comprobar, están hechas...-

Kagome no entendió a qué se refería, pero la despidió amablemente. Isayoi de nuevo la abrazó y antes de salir le pidió: -Por favor, cuídate y cuídalo...- La chica la despidió hasta la puerta exterior y regresó al apartamento cerrando la puerta tras de sí. No entendía muy bien lo que acababa de pasar, pero estaba segura de que todo estaba bien, siempre estaría bien mientras estuvieran juntos. Caminó hacia la mesa para levantar los platos sucios, cuando se tambaleó un poco. Toda la habitación parecía girar a su alrededor y cuando menos lo pensó, tuvo que sujetarse de la mesa para no caer, con el movimiento brusco un par de platos cayeron al suelo haciéndose pedazos...

-He traído el postre...- Inuyasha entró en ese momento y observó como la chica parecía desfallecerse... -Kagome!...- Corrió hasta su lado y la sujetó de los hombros con ambos brazos... -Kagome!.. Estás bien?...Kagome!...-

-Sí.. Gracias.. No es nada, solo me tropecé, lo siento... Soy una torpe, parece que rompí los platos...- Inuyasha la tomo con ambos brazos y la llevó hasta su cama, sorprendiendo a la chica...-Estoy bien Inuyasha, de verdad!... No es necesario que...-

-Basta!... Seguro que trabajaste demasiado no es así?...- Se inclinó hasta ella y le tomó el rostro con ambas manos...-Descansa...Yo me encargaré de los platos...Seguro que mi madre piensa igual así que no te preocupes...-

-Ahmm... Tu madre ya se fue... Dijo que mañana pasaría a despedirse de ti a la oficina...-

-Se fue?... Que extraño...No dijo por qué?...-

-Pues...No, en realidad no.. Parece que lo que venía a hacer de alguna forma, ya estaba hecho...-

-Feh!.. Mi madre y sus locuras...Te sientes mejor?...-

-Mientras estés conmigo sí...- El chico se acercó hasta ella y le propinó un tierno beso en los labios... -


Los días seguían transcurriendo con normalidad, un mes más pasó Kagome seguía con el trabajo en la cafetería mientras que en su tiempo libre buscaba trabajo asistiendo a entrevistas a diversas empresas para ejercerse como diseñadora gráfica, ese había sido su plan desde el principio, reunir el dinero suficiente para irse al extranjero y trabajar en lo que le gustaba. Aunque quizá ahora era un poco diferente.

Inuyasha por su parte tenía más trabajo que nunca, ahora no solo debía atender su propia empresa sino, estar al pendiente de Tensseiga. Se había encargado de poner a un equipo especial liderado por Miroku, que manejara lo más posible ideando planes y estrategias para salvar la empresa de su hermano, quien no sabía nada de la ayuda de Inuyasha, la versión oficial era que un outsourcing era el encargado de analizar sus problemas y brindarles solución. Isayoi por su puesto estaba orgullosa de que su hijo ayudara, aunque fuera de esa forma, a su medio hermano.

Kagome llegó a la cafetería encontrándose con una cara familiar, como casi todos los días desde hacía un mes...-Kouga, qué haces aquí?...-

-Creo que tus cafés causan adicción...- La chica se sobresaltó un poco al escuchar eso, y soltó una pequeña carcajada...-Dije algo malo?...-

-No, para nada.. Es solo que eso ya lo había escuchado antes... Pasa, aun faltan 15 minutos para mi entrada, creo que puedo acompañarte con un café...-

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Un auto plateado se encontraba estacionado a unos cuantos metros. Dentro se encontraba una silueta que observaba cautelosa a la pareja. Una sonrisa curvó su suave y pálido rostro mientras que un mechón de cabello negro azabache caía por sus hombros... "Por fin, el momento ha llegado"...

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Ambos entraron al café pero solo Kouga se sentó en una mesa, mientras que la chica iba por las tazas y el café. En la cocina se topó con Sango que la miraba muy seria...

-Qué ocurre?...-

-De nuevo Kouga aquí?...De verdad Kagome, si no le pones un alto...-

-Tranquilízate... Kouga sabe perfectamente que yo amo a Inuyasha... Es solamente mi amigo...-

-Si claro.. y a propósito, ya le has dicho a Inuyasha sobre él?...-

-No, no he tenido tiempo...-

-Por favor Kagome!.. No me vengas con esas excusas!...-

-No son excusas Sango!, tu también lo sabes no?... últimamente Miroku e Inuyasha tienen mucho trabajo, solamente los vemos por las noches...-

-Y no es suficiente?... Dime que harías si en estos momentos entra Inuyasha y te ve platicando con él?... o te lo topas en uno de esos restaurantes a donde te lleva a comer Kouga!!...-

-No veo el problema... no estamos haciendo nada malo, seguro que Inuyasha entendería que solo somos amigos...-

-Ah!.. bien... entonces, haz lo que quieras...Pero después no digas que no te lo advertí...- Sango salió de la cocina dejando a su amiga un tanto desconcertada.

Kagome la remedó después de unos segundos llevando con ella las tazas y el café. En ese momento una mujer alta de figura estilizada entró al lugar apresurada y con voz débil le preguntó a Kagome la localización del baño.

-Se encuentra bien?...-

-Sí, Gracias...- Y sin decir más fue hacia el baño dejando una Kagome extrañada preguntándose si realmente se encontraría bien. La chica se acercó hacia la mesa donde la esperaba Kouga, acomodó ambas tazas y sirvió un poco de café en ellas.

-Y, cómo has estado?

-Igual que hace dos días, de verdad no te cansas de venir a verme?...-

-Cansarme dices?... Eso es imposible...-

La chica se sonrojó ligeramente, escuchar ese tipo de comentarios de Kouga, era común, sin embargo, ahora le parecían un poco incómodos, así que siempre trataba de cambiar de tema en cuanto podía. Esquivó la mirada esmeralda del chico y pudo ver al otro lado de la mesa a la mujer que, hasta hacia unos minutos, entró nerviosa y presurosa al baño. Observó como Sango se acercó hasta ella y después de dejarle una taza, se retiraba.

-Kagome?...-

-Ah!.. perdona, me distraje un momento...-

-Últimamente te he notado algo extraña, ¿Te sientes bien?...-

-Claro, nada malo me ocurre, no tienes nada de que preocuparte...Mejor dime, que haces aquí?, no me dijiste que prepararías todo para buscar trabajo en el extranjero?...-

-Sí, eso sigo haciendo... Solo que primero tengo que decidir en dónde... Sería más fácil si estuvieras conmigo...-

La chica estaba por darle un sorbo al café cuando de pronto sintió que se ahogaba, así que carraspeó para aclararse la garganta... -¿Qué dices?...-

-Bueno, sabes a lo que me refiero... ¿Recuerdas todas esas veces que nos pasábamos hablando sobre el futuro?... Después de todo, esta idea era de los dos no?...-

-Las cosas son diferentes ahora, no creo que necesite recordártelas, ¿o si?...-

-Claro que no...- De pronto una sensación familiar recorrió a Kagome. Una punzada atravesó su sien obligándola a hacer presión con la mano derecha en la zona afectada. Kouga la miró extrañado por un segundo y al ver la expresión de la chica la tomó de la mano izquierda, que para su sorpresa, se encontraba un poco rígida... -Kagome!... Estás bien?...-

-Sí, estoy bien... Ya me ha pasado antes, no es nada...-

-Nada?... Mírate nada más!, estás pálida!...-

-Estoy bien solo...- Un escalofrío recorrió su espalda, las punzadas se intensificaron y ahora una sensación en el estómago apareció. De forma automática colocó su mano sobre la boca e intempestivamente se levantó corriendo hacia el baño.

-Kagome!...- Kouga intentó seguirla, pero no pudo más que observar cómo entraba en el cuarto apresurada, mientras otra mujer pasaba a su lado y entraba también.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Inuyasha y Miroku escuchaban atentos a los expositores que regresaban de París tras haber tenido éxito y ser aceptados al presentar su proyecto a Tensseiga. Una vez finalizado, afinaron detalles y salieron de la sala de juntas. Inuyasha regresó a su oficina y de nuevo se sorprendió al ver a su madre en ella esperándolo.

-Madre... ¿Qué...-

-He venido a despedirme... Regresaré a Francia...-

-Está vez has estado muy poco tiempo... Creí que había cosas que tenías que hacer...-

-Ya están hechas... Ahora te corresponde a ti mantenerlas...-

-No tengo idea de lo que me estás hablando...-

-Ya lo entenderás... Por ahora, procura hacer lo correcto Inuyasha...- Se acercó hasta su hijo, y lo besó suavemente en la mejilla, y después le susurró unas palabras al oído...-No vayas a equivocarte esta vez, de acuerdo?...- Después de eso, salió de la oficina dirigiéndole una última mirada, a la que Inuyasha respondió con una sonrisa y un "Hasta Pronto".

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Kagome se irguió lentamente y poco a poco fue recuperando su respiración. Las náuseas habían disminuido notablemente después de vomitar. Jaló la palanca y salió del compartimento teniendo de frente el lavadero y el espejo. Se lavó las manos y después se enjuagó la boca, al mirarse en el espejo sus ojos se abrieron sorprendidos al notar lo pálida que lucía. "Qué demonios me está pasando?"... Pero sus pensamientos se vieron interrumpidos por un pequeño grito ahogado que se escuchó del segundo compartimento. Pudo ver entonces que no estaba sola en el baño, se acercó a la puerta y tocó suavemente esperando respuesta... -Se encuentra bien?...- Pero después de unos segundos de silencio, solo se escuchaba un sollozo...-Disculpe, está bien?, puedo ayudarla?...- Otro grito ahogado se escuchó y después de eso solo el sonido del seguro de la puerta botando inundó el lugar. Kagome abrió la puerta muy lentamente hasta que lo hizo en su totalidad. Pudo ver a la mujer con la que se había encontrado antes del otro lado paralizada mirando hacia la taza horrorizada sollozando y repitiendo una y otra vez lo que Kagome entendió como "Mi Bebé, Mi Bebé", después de eso la chica miró el interior de la taza, pero no pudo ver nada. Dio un paso hacia delante y fue entonces que comprendió lo que ocurría. Varias gotas de sangre rodeaban la taza y seguían hasta donde se encontraba parada aquella mujer.

-Oh por dios!, se encuentra bien?...No se preocupe, llamaré de inmediato una ambulancia, todo esta....- Pero Kagome no pudo terminar de hablar, la mujer comenzó a gritar de dolor sujetándose el vientre mientras poco a poco se desvanecía hasta perder el conocimiento...

&&&&&&&&&&&&&

La ambulancia llegó a la cafetería y de inmediato la atendieron con primeros auxilios. Un paramédico se acercó hasta Kagome y le pidió le dijera lo ocurrido, la chica comenzó a narrarle todo hasta el momento en el que llegaron.

-Bien... necesitaré que venga con nosotros al hospital, el doctor querrá hacerle algunas preguntas sobre lo ocurrido...-

-Claro, está bien....-

-Dígame sabe usted su nombre?...-

-No... Pero... Espere...- Kagome fue hacia la mesa donde la había visto sentada con anterioridad buscando su bolso. Una vez que lo encontró sacó de él una identificación...-Aquí está... Al parecer su nombre es Miko... Kikyo, Miko...-

CoNTiNuaRá…