¿Olvidé decir que era historia era yaoi? Si, lo olvidé...
- ¿Puedo acercarme? - Preguntó la serpiente con respeto a Harry como su nuevo amo
- Claro que sí - Respondió Harry para unos segundos después sentir una fría y suave piel de escamas tocando su pie, y después sentirla en su mano
Harry decidió tomar al reptil con ambas manos y alzar a la serpiente del suelo hasta dejarla a la misma altura de su rostro, notando con el tacto de sus manos que está era larga y pesada, seguramente mediría 2 metros o más
- El señor me ha dejado para servirle, amo Harry - Escuchó a la serpiente sisear - Se me ha explicado su situación y se me han impuesto reglas para convivir con usted -
- ¿El señor? - Dijo Harry en un comentario suelto, sin esperar realmente una respuesta
- La muerte - Respondió con el mismo respeto con el que nombraba a Harry - él me ha dicho que debo ser una maestra para usted, una enciclopedia andante, como el señor me llamó; y debo responder a todas sus preguntas excepto claro, a las que no tenga respuesta -
- ¿Puedes enseñarme magia entonces? - Preguntó Harry poniendo a su nueva compañera en su regazo pues, era demasiado grande y pesada para que un chico que acababa de morir la mantuviera levantada por mucho tiempo
- Todo tipo de magia, magia de la luz, magia oscura, usted solo debe preguntar y yo voy a responder como me sea posible -
- ¿Eso es todo lo que te mando el señor? -
- No, él también me exigió que antes de nada le enseñe magia sensitiva, localizadora y de lectura, con un mensaje para usted, sus palabras exactas fueron 'No me hagas arrepentirme de hacerte mi heredero' -
- Era de esperar - susurró Harry y se dispuso a levantarse movió a un lado a su nuevo compañero, llevaba demasiado tiempo dentro de esa alacena, tomó el bastón que sus tíos le habían dado para moverse libremente por la casa.
Era extraño luchar por el hecho de que era un nuevo ciego, pero al mismo tiempo tener lo necesario para vivir como uno, teniendo costumbres que no se adquirirían hasta después de haber pasado un tiempo - Supongo que es hora de salir de aquí - Dijo Harry para después y sin el uso de su varita usará el hechizo alohomora en la puerta y por costumbre en cuanto salió de la alacena cerró sus ojos.
Tal parece que morir no le había quitado las costumbres que había adquirido en este tiempo, y no solo eso, todo esto también lo había convertido en alguien más sensitivo para la magia... ¿o era la magia la que se acercaba más a él? Bueno, lo descubriría después.
Salio del pequeño cuarto sintiéndose desorientado, no sabía exactamente qué hora era su sistema no estaba sincronizado con el reloj de afuera y esos estúpidos tíos no tenían ningún reloj que él pudiera usar para saber la hora, sólo había sabido que hora era porque sus tíos decían la hora en voz alta, por lo demás era casi irrelevante tener un reloj
- ¿Sabes algun hechizo para conocer la hora? - Le preguntó a la serpiente más que nada para poner a prueba el conocimiento de su nueva mascota
- Tempus - fue la respuesta de ella - Si lo lanzas sobre tu brazo podrás sentir la hora -
Harry suspiro suponiendo que era un buen inicio para aprender la magia a partir de ahora que necesitaba usar. Conjuro un Tempus en una de sus manos y con la otra pudo sentir la hora marcada en un relieve arenoso sobre su piel, la hora 5:30 am
- Hora de salir de aquí -
Empezó a caminar a la puerta principal con la ayuda de los recuerdos que tenía sobre la casa y usando su bastón para no tropezar con cosas tiradas ni muebles cambiados, pero en su lugar se encontró con unos papeles en el suelo, llamaron suficiente su atención como para querer saber lo que eran, así que se agacho y las tocó una con sus manos; parecían cartas, y no cualquier carta, seguramente no era más que su carta de admisión a Hogwarts.
Harry supuso que la carta había llegado hace algún tiempo, tal vez, no se... ¿2 semanas? Y sus tíos para que él no pudiera sospechar algo y habrán decidido que lo encerrarían, si, seguro que eso paso. Tomó una carta del montón y decidió abrirla
- ¿Me puedes decir un hechizo de lectura? -
- ¿Lectura por relieve o por voz? - Preguntó la serpiente
- Voz - Dijo Harry, después de todo, quería ser mimado un poco por ahora, después podría aprender a leer con sus manos.
- Legitur - Respondió la serpiente - se aplica a cada hoja y cuando quieras escucharlo dices Autem -
Harry asintió suponiendo como tenía que hacer la magia
- Legitur, legitur - Apuntó a las dos hojas que sostenía y estas se convirtieron en un vociferador... por llamarlo de alguna forma ya que al igual que uno se levantó de su mano y empezó hablar frente a Harry, pero el tono de voz era tan bajo como los susurros con los que Harry había dicho el hechizo y la voz que se escuchaba leyendo el papel era la de McGonagall
Harry apenas y le prestó la mínima atención a lo que decía la carta, se podría decir que no tenía muchos ánimos de ir a la escuela... y también estaba el hecho de que casi recordaba cada palabra que estaba escrita en la carta por las miles de veces que la había leído en el pasado, cuando le llegó la primera vez.
Aceptado en Hogwarts bla, bla, bla, esperamos su lechuza para antes del 31 de julio bla, bla, bla, lista de materiales para el año bla, bla, bla, Y se les recuerda que los de primer año no pueden llevar escobas
- Espera... ¡! - grito en un susurro por una creciente emoción, Harry no había caído en cuenta de ello con todo lo malo que había llegado a su cabeza de pronto, había olvidado lo más importante ¡Y eso era que estaba en primer año! ¡nadie ha muerto aún! bueno eso es mentira, él murió claro, pero eso no era lo importante, lo que de verdad importaba era que podía salvarlos a todos
Por primera vez alegro de tener de nuevo 11 años, por primera vez desde que llegó a su nuevo hogar se alegró del trato que hizo con la muerte.
Pero su felicidad no duró tanto como le hubiera gustado, cuándo empezó a escuchar pasos en la planta de arriba de la casa, era tarde, y debía salir antes de ser atrapado por cualquier miembro de su familia
Entonces guardó la carta de Hogwarts, que se había puesto en su mano una vez se terminó de leer, y salió rumbo a la puerta tan rápido como pudo, respiro profundo cuando salió de los límites de las protecciones de su madre y con su varita y se apareció rumbo al callejón Diagon.
Su cuerpo ya estaba agotado y su día no había ni comenzado, su magia estaba fuerte y podía sentir como una parte de ella le ayudaba a seguir de pie, mientras la otra le exigía salir y ser utilizada, era extraño sentir tan viva a su magia, salvaje y fuerte. Le hubiera gustado complacerla, pero no sabia como y su cuerpo, aún con la magia ayudándolo, estaba demasiado débil para siquiera intentarlo... aún.
